ESTE CAPITULO CON TIENE LEMMON, EN UNA PEQUEÑA DOSIS.

Lamento el retraso.

GM


CAPITULO 8 "Furia"

Seque mi cabello metódicamente con la toalla y tome mi cepillo para tratar de peinarlo.

Me observe en el espejo una vez mas, me di una sonrisa y tome camisera Armani blanca que tenia el la cama, mire al frente y sonreí de nuevo. Últimamente era todo sonrisas. Sakura había dejado su linda bata rosada en mi cama, de nuevo.

Teníamos una semana que estábamos juntos… y de las incansables llamadas de su padre. Ella obviamente no contestaba.

Yo me ocupaba de llevarla y traerla de la escuela y a los lugares que quisiera, si… me estaba convirtiendo en un tipo idiotizadamente enamorado, y no me importaba.

Salí de mi habitación, suspire, por suerte había terminado los reportes de egresos de la empresa ayer por la noche, así que tenia toda la tarde libre, podía pasar a la oficina a chequear si había algo que hacer y después, pasaría por mi pelirosa a la universidad, no podía permitirme que su padre o que el mal nacido desconocido de su prometido, pudieran tener algún tipo de contacto con ella con segunda intenciones ¡Jamás!

Aun me estaba preguntando quien seria el jodido idiota de su prometido, incluso pensar en ello me molestaba pero aun quería saberlo para poder saber a quien moler a golpes, sin embargo me estaba reteniendo por Sakura, ella no mencionaba el tema, y respetaba eso, podría esperar un tiempo mas, pero no demasiado, seguramente este tipo y su padre, no tardarían mucho en ponerse en el camino. No les daría una sola oportunidad.

Baje las escaleras y mire mi teléfono, que olvidado retozaba en la mesilla de la sala, lo tome y me percate que tenia dos nuevos mensajes, mire el primero, que era de Sakura.

"Sasuke, iré con Naruto a comprar un par de cosas al centro comercial, te llamare cuando termine…te quiero"

Naruto.

¡Ese rubio de nuevo!, en solo una semana, una semana. Y ya me caía tan mal que había diseñado toda una red de asesinatos con una sola victima rubia en mi cabeza. Ese rubio con sus continuas charlas telefónicas, mensajes, y su "Vamos a la plaza - Vamos a la biblioteca - Iremos al café", ¡Ah!, que tipo tan malditamente… Aun no podía comprender como es que Sakura lo soportaba, ¡A mi se me hace de lo mas desesperante y molesto! Y eso que apenas y lo había tratado.

Suspire, el segundo mensaje era de Itachi.

"Hey, ya me dijo Neji listillo ;), ¿No pensabas decirme que ya tengo cuñada nueva?, seguro ya hasta se casaron y yo no se nada, ¡seguro ya hasta la embarazaste, ¿verdad?! Llámame idiota"

Solté un gruñido exasperado, ¡Maldito Neji y su lengua suelta!, idee una forma dolorosa de muerte para el, gruñí, no… juntare al cabeza de cascara de plátano y a Neji, podría crear alguna trampa con bombas, tiburones y fuegos artificiales, dos pájaros de un tiro. Sonreí ante mi propia creatividad.

Reí sádicamente ante los planes que se formulaban en mi mente, hacia tanto que mi instinto asesino no saltaba a la luz y mostraba sus enormes y depravadas garras, definitivamente Sakura estaba mejorando todo a su paso, suspire de nuevo.

Fui al garaje, subí a mi auto y tome la salida hacia el centro de la ciudad.

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Estoy en mi casa, ¿Puedes venir?, si estas ocupado, puedo ir en taxi…— comento ese dulce tono inocente del otro lado de la línea, revise por tercera vez el presupuesto de la nueva planta en mis manos y sonreí satisfecho.

— No hay problema, me iré de una vez… — dije — Así que… ¿Dónde dejaste al rubio drogadicto? —comente con una mueca de desdén, escuche un resoplido suave seguido de una leve risilla, fruncí el ceño y preste atención.

Esta en mi cocina, acabando con todo a su paso —otra risita saliendo de sus labios — Y Sasuke kun, Naruto es mi mejor amigo, así que deja de llamarlo así, y acostúmbrate…—hablo susurrante.

¡Sakura chan!, ¿No tienes Ramen? —una voz chillona, grito demasiado cerca del auricular, mi ceño ya fruncido se frunció aun mas.

Naru, no grites, y…no me parece que no, sabes que no tan fanática del Ramen como tu…—comento suavemente, como si hablara con un bebe. Gruñí.

— Sakura, Escúchame ahora… cuando llegue no quiero verlo ahí, ¿entiendes?—hable entre dientes, justo saliendo de mi oficina.

Sasuke kun, Naruto es un gran chico, seguro si se conocen llegaran a ser grandes amigos, estoy segura — murmuro alegremente. Bufe incrédulo, aunque cerrara el pico y se alejara a quinientos kilómetros de mi, seguiría cayéndome mal, el muy tarado.

— Hmp, estoy saliendo ahora, así que ya sabes, nos vemos — hable fríamente. Escuche su dulce risa del otro lado, y un suspiro.

Bien Sasuke kun, te quiero…— susurro suavemente, con ternura.

Sonreí de lado y suspire, ya no conseguía estar enojado cinco minutos — Hmp

— Sasuke, que frio…—murmuro apesumbrada, pero note su timbre de diversión.

— Hmp, eres tonta, sabes que igual te quiero.

— Bien, entonces hasta luego…

— Hasta Luego —la escuche suspirar una ultima vez, y colgué con un escalofrío recorriendo mi espalda, sonreí de lado y voltee mi mirada al frente, me quede en mi lugar, de pronto me sentí observado.

Regrese mi mirada al lado, mi secretaria me miraba con una sonrisa tonta en los labios, mientras que sus codos estaban sobre el escritorio, y sus mejillas reposaban en sus palmas, era pura ternura, seguro que jamás se había imaginado que su jefe seria así de cursi. Aclare ruidosamente mi garganta y ella regreso a su computadora con un respingo, un sonrojo en sus mejillas.

Entrecerré los ojos, y gruñí levemente molesto, ella dio otro respingo y me miro inocentemente, como si jamás se hubiera percatado de que estaba en ese lugar.

— Que tenga buena tarde, Uchiha sama — comento sonriendo nerviosamente, asentí y la mire entrecerrando los ojos, ella regreso a su computadora y tome mi camino hacia los elevadores, sonreí de nuevo, de verdad que estaba jodido.

Cuando llegue al estacionamiento salude al encargado, quien me entrego mis llaves y otras buenas tardes, camine tranquilo a mi auto, antes de subir mire hacia al lado derecho donde un hombre de gorra se apresuraba hacia el lado opuesto al mío, la escena se me hizo extraña, había bajado ruidosamente de un Jeep negro que ni siquiera llevaba placas justo frente a mi auto, me alce de hombros, subí definitivamente al auto y conduje hacia la salida, no tenia que apresurarme, supuse que Sakura batallaría algo para sacar al rubio loco de su casa.

Me estacione en el centro de la ciudad, decidiendo que comprar para comer, tenia la ligera sensación de que había mucho Ramen en casa de Sakura.

Entre a un restaurante italiano llamado "La pequeña Italia" un lugar concurrido, pero pequeño y pintoresco, me acerque al encargado que tenia una larga cara agria, el me miro y me alzo las cejas con incredulidad como si no viera chicos en pantalones de vestir y camisas caras de cabello completamente desarreglado a menudo, sin decir una palabra tome mi billetera y le mostré mi tarjeta platino, con el reluciente apellido Uchiha destellando en letras plateadas.

Una sonrisa extensa se formo en su rostro, le gire lo ojos, esto era tan típico. Me guio a una salilla con mesones en la terraza, a esperar por mi pedido, y se fue tirando cumplidos por doquier.

Gire la cabeza hacia mi costado izquierdo, hacia la vista a la ajetreada ciudad, un pequeño local llamando mi atención, parecía antiguo y estaba ubicado entre dos enormes edificios modernos, tenia dos amplios ventanales, con re cubriciones en madera, y candelas de metal a los lados de estos, unas barandillas debajo de las ventanas con macetas inundadas en pasto y lirios blancos, y en la puerta había un letrero, que no alcanzaba a ver, una generosa cantidad de personas mirando por los vitrales, al igual que entrando y saliendo.

El mismo asistente de la entrada me interrumpió y me entrego cortésmente mis pedidos, pague rápidamente y espere por mi tarjeta.

Salí a por mi auto pero me detuve y gire mi cabeza al establecimiento, ahora podía leer claramente el nombre de la tienda, "Two Spirits: Tienda de Antigüedades", deje la comida en el asiento del copiloto y cruce la calle rápidamente.

Me detuve en la puerta del negocio, mire por la ventana derecha, estantes de fina madera llenos de juguetes, ropajes antiguos en maniquíes, cajas musicales, baúles pequeños, artilugios que no lograba identificar, gire mi cabeza hacia la izquierda a la estantería donde había desde joyería antigua, relojes de oro y plata, aretes, collares, anillos, pulseras, horquillas, hasta extraños libros enormes llenos de grabados plateados y dorados, todo parecía salido de películas de antaño.

Abrí la puerta de cristal impoluto y mire a las personas emocionadas mirando alrededor.

Camine hacia el mostrador que se encontraba vacío, en la estantería de vidrio se encontraban un centenar de anillos, collares y horquillas solo de plata, todo era un rio plateado, un rayo de luz me cegó ligeramente haciendo me parpadear varias veces, mire hacia en lugar detrás del mostrador.

Era un enorme estante, largo de madera obscura, cubierto por un transparente y limpio vidrio, solo tenia una repisa en el, donde un acolchado de terciopelo blanco cubría la repisa, arriba a esta un almohadón blanco con bordados dorados, y sobre este una cajilla de plata brillante, recubierta con decorados de un tono rosáceo pálido y dorado, asemejando ramas de cerezo.

Me quede mirándolo, era perfecto. Era increíblemente hermoso, imposible de creer que era la única persona mirándolo en una tienda abarrotada.

Mire con detenimiento la caja, era semi redonda, parecía en realidad un huevo chino, pero era mas grande y menos circular, mire en el estante, pero no se veía el precio por ningún lugar.

— Es muy bella ¿cierto? —gire mi rostro hacia donde la amable voz resonaba, una señor de unos aproximados setenta, me miraba amigablemente, vestía muy formal, el dueño claramente.

— Si, lo es… ¿Cuál es su costo? —pregunte, todo negocios, mirando el estante.

— Mph, que curioso —miro al suelo, mientras sostenía su barbilla con una de sus manos, volvió su mirada hacia a mi, y me sonrió amablemente. — Es bastante cara, después de todo es una caja de compromiso.

— ¿Una caja de compromiso? —pregunte confuso.

— Si, dentro hay una anillo, una reliquia familiar en realidad, era una tradición, entre reyes y nobles de la cultura china. La historia dice que al encontrar, antes de ser comprometidos, a la persona amada, se regalaba una caja de compromiso…—miro el estante con un brillo en sus ojos.

— ¿Dentro tiene un anillo?— mire la cajilla de nuevo, sonreí pensando el bonito rostro de Sakura al abrirlo, sus ojos esmeralda, su sonrisa.

— Si, ¿Desea verlo? — pregunto amablemente.

Asentí mirándolo, el sonrió y se acerco al estante, de su bolsillo saco un juego de llaves, estuvo unos momentos escogiendo hasta que llego a una pequeña, dorada y antigua, la inserto a un lado de la estantería, abrió la pequeña puertecilla, y saco el almohadón, camino con el, firmemente agarrado y lo coloco frente a mi en el mostrador, la caja seguramente cavia en mi palma perfectamente sin problemas.

— Se abre, por…aquí —el señor me mostro un pequeño botón dorado en la base, tan pequeño que apenas y se notaba a simple vista. Lo presione y con un pequeño "clic", la tapa se elevo lentamente.

Una dulce melodía resonó como un leve eco, era envolvente y melancólica, pero era muy hermosa, debajo de la tapa había un espejillo recubierto en las esquinas con ramas rosáceas, y la parte inferior con un recubrimiento de terciopelo blanco, en una rendijilla central, había un pequeño anillo en plata con un delicado diamante con una peculiar forma rectangular, y a un lado otro muy pequeño incrustado sobre el mas grande, de un delicado y pálido color rosa.

—Es… perfecto —murmure para mi mismo.

—Pero claro, es ideal, para la persona correcta…

— Es ideal… definitivamente.

—Haría muy feliz a alguien, ¿Lo quiere entonces? —suspiro sonriendo, le asentí —Es muy curioso, la eh tenido desde que abrí la tienda, pero nadie se había interesado lo suficiente en ella — murmuro contrariado — También porque es algo costosa, ¿Esta seguro de quererla?

— Si, definitivamente — dije, el me asintió tranquilamente.

—Iré por la caja de obsequio entonces, ¿desea algún color en especial? —pregunto amablemente.

—Me gustaría que fuera blanca —sonreí un poco, el asintió y desapareció, por entre unos estantes llenos de bolsas y cajas de regalos, me perdí escuchando la melodía unos instantes, ya anhelando por el día en que Sakura usara el pequeño anillo en su mano.

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Mire, de nuevo al rubio abrazarla, mis puños cerrándose, mi mente maquinando, cuanto desearía tener su garganta entre mis manos, justo en el momento, porque el estaba sonriéndole de una manera, tan… ¡Ah, por favor déjame matarlo!, desgraciado rubio.

— ¡Nos vemos el lunes Sakura chan!—grito sonriendo ampliamente, empezó a caminar hacia la acera del frente y se volvió para despedirse nuevamente son su mano. — ¡Adiós Sasuke!, ¡Cuídala mucho!—gruñí ante el comentario, el dio un respigo y carcajeo hasta desaparecer entre las calles.

Sakura se giro hacia a mi, me dio una radiante sonrisa y se aproximo muy risueña, la mire fríamente y ella soltó una leve risilla, suspire, no tenia caso siquiera intentar molestarme, le sonreí suavemente, tomo mi mano y me jalo hacia su casa, la seguí mirando su cabello moverse en un leve vaivén con el viento, soltando ese aroma tan dulce.

— Eres tan tonto Sasuke kun, Naruto es mi mejor amigo, no quiero que lo mires tan feo…—murmuro con un leve puchero, dejándome en la sala y alejándose hacia el comedor.

Me senté en el sofá y sonreí abiertamente, cuando ella regreso oculte mi sonrisa y voltee mi rostro hacia la ventana, la mire de soslayo acercarse a mi y detenerse a mi lado, se cruzo de brazos y un "hmp", salió de sus lindos labios. Seguí ignorándola a propósito hasta que ella de improviso se sentó en mi regazo, me tense al momento y gire mi rostro para verla, pasó su brazos hasta mi nuca y hundió su rostro en mi cuello, resistiendo el impulso de abrazar su cintura, suspire sonoramente.

— Eres tonto —susurro sobre mi cuello, me estremecí ligeramente al sentir su cálido aliento, me quede sin fuerzas y la abrace. Ella dejo un beso en mi cuello y no pude evitar soltar otro suspiro — Te quiero —murmuro dejando más besos en mi cuello. Deslizo una de sus pequeñas manos por mi abdomen, dejando leves caricias.

— Hmp — la acomode en el sofá y subí sobre ella, soltó una risita mientras me miraba pícaramente, le sonreí de lado y me acerque a besar sus mejillas sonrosadas, mordí su labio inferior y la escuche gemir en mi boca, un pequeño sonido me detuvo, me separe de ella y la mire alzando una ceja, ella me sonrió completamente avergonzada mientras me abrazaba la espalda. No pude evitar reírme de su vergüenza.

— Tengo hambre — alce mis cejas y le di mi mejor mirada picara — Es decir, hambre de comida, ese tipo de hambre, hay…hay que comer, primero, y-ya sabes…—tartamudeo tímidamente.

— Esta bien, comamos —murmure besando sus labios — Molesta— me sonrió, y se alzo levemente para besar mis labios.

La levante junto conmigo, y nos dirigimos al comedor mientras la miraba dar saltitos a mi alrededor, alce un ceja y ella me miro divertida, comimos entre miradas, risas y advertencias mías de alejarse definitivamente del rubio.

— ¿A dónde vas? —le pregunte acorralándola sobre la puerta tiempo después de haber comido, tome sus antebrazos entre mis manos.

— ¿A-afuera? — la sentí temblar ligeramente.

— ¿Ah? —la abrace por la cintura y coloque mi rostro en su cuello, aspire su aroma, llenándome los pulmones de su esencia, la apreté mas contra mi, alcance a mirar de soslayo como mordía sus labios y sentí la ansiedad de saborearlos.

—Sa-Sasuke kun, no íbamos a…—mordí su cuello sacándole un gemido, avance lentamente, empujándola, y apoye su cuerpo sobre la puerta completamente, mi pecho en su espalda. La bese y succione su piel casi con desesperación, saboreando la piel suave y delicada mientras ella lanzaba suspiros y temblaba entre mis manos. —Sasuke kun…—restregué mi miembro contra su trasero y la escuche gemir.

Le di la vuelta y me fundí con sus labios, mientras la elevaba un poco para poder besarla mejor, ella enrollo sus brazos en mi cuello y aproveche para bajar una de mis manos para acariciar sus muslos, ella mordió mis labios y jale su pierna para que la enredara en mi cintura, la acomode mejor subiendo la otra con mi mano y seguí degustando su sabor mientras me dirigía a su habitación.

Cerré la puerta de un portazo con el pie, la jale de nuevo hacia a mi y la hice enrollar sus piernas en torno a mi cintura de nuevo, la apoye contra la pared junto a la puerta, escuchándola gemir fuerte cuando me apreté contra su intimidad.

Baje mi rostro a su cuello y comencé a devorárselo mientras sentía sus manos pasar por debajo de mi camisa, me aleje para quitármela y comenzar a desabotonar su chaleco, tome su rostro entre mis manos y guie nuestro beso para profundizarlo metiendo mi lengua en su pequeña y tibia cavidad, arroje su chaleco al suelo y me apegue contra su pequeño cuerpo de nuevo, sus manos aun temblando acariciaban mi espalda.

— Me encantas con este uniforme — le susurre sensualmente en el oído, la sentí estremecerse y aproveche para pasar mi lengua lentamente por la piel de su cuello.

— ¡Ah! —gimió temblorosamente cuando con mis dedos roce su intimidad sobre la tela de su ropa interior, tome sus labios de nuevo entre los míos ahora mas lentamente, saboreándolos sintiendo su dulce aroma, la abrace por la cintura y ella se abrazo a mi espalda, bajo sus manos lentamente y las sentí alejarse de mi cuerpo, me aleje para verla mejor y mire sus delicadas manos desabotonando su blusa, mire su piel siendo descubierta poco a poco, su suave, blanca, perfecta piel y pase saliva deseoso de probarla.

Me acerque a ella y bese una de sus sonrojadas mejillas con suavidad, mientras adentraba mis manos bajo sus falda y bajaba sus bragas, pase mi lengua por su labio inferior y me apreté contra ella de nuevo, tome sus piernas y las enrolle de nuevo contra mi cintura, baje el cierre de mi pantalón mientras sentía sus manos bajar por mi pecho hacia dentro de mi bóxer, tomo mi miembro entre sus manos y lo acaricio lentamente, mi respiración cortándose, apoye mi frente en su hombro absorto por las sensaciones que su tacto me causaba. Oh, era tan bueno.

Ella mordió la piel de mi cuello y no pude reprimir un gemido, con delicadeza separe sus manos de mí y la penetre de una sola vez escuchándola gemir fuertemente, ella se aferro a mis hombros y soltó varios suspiros, comencé a moverme rápidamente dentro de ella, mientras con mis manos recorría su cuerpo.

La escuche soltar una infinidad de gemidos acompañados de mi nombre y extasiado me moví aun mas fuertemente.

— ¡Ah!, ¡Si, Sasuke kun!— gimió con su clímax y termine junto con ella, apoyándome apenas sobre suyo.

La sostuve entre mis brazos, mientras ella besaba mis mejillas, baje su cuerpo y la deposite en la cama y me recosté aun lado suyo, nos cubrí con una manta y la atraje sobre mi pecho para tenerla mas cerca.

— ¿Nos quedamos a dormir? — pregunto después de un rato.

Acaricie una de sus sonrojadas mejillas, y ella escondió su rostro en mi pecho, reí suavemente y la escuche refunfuñar como una niña pequeña.

— ¿Tu que crees?— le susurre sensualmente en el oído. Ella se estremeció mientras se escondía aun más en mi pecho.

— Bien — y se alzo para acomodarse en mi cuello, beso mi mandíbula y la mordisqueo, sus delicados dedos haciendo círculos en mi pecho.

Sonreí de lado y me acomode para besarla mejor, sobre ella, no perdí el tiempo y la hice mía de nuevo, solo mía como debió haber sido desde hace mucho.

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Un delicado roce me despertó por la mañana, Sakura estaba acomodada en mi pecho, mirándome tiernamente, sus ojos verdes brillantes y expectantes, sus manos jugueteando en mi cabello, con mi mano deslice una línea imaginaria desde su cien derecha hasta sus labios. Los cuales dibuje perfectamente con mis dedos.

— Buenos días, Sasuke kun — me dijo con suave voz, algo adormilada, le sonreí y bese su frente.

— Hmp

— Debemos irnos, tengo clase a las doce — comento mirándome divertida.

— Otro rato — me acomode en la cama mejor y la apreté contra mi, la escuche reír y negar con su cabeza en mi pecho.

— Sasuke, ¡ya! — replico entre risas.

_ Esta bien, _ chasquee mala gana y me senté en la cama, la mire levantarse y ladee mi cabeza observándola, su espalda desnuda mostrando piel blanca y tersa de manera tentadora. Mordí mis labios. ¿Algún día me cansaría de verla así por las mañana? O es que ¿Siquiera algún día me cansaría de ella?

Lo dudaba seriamente.

Unos minutos mas tarde ella salió de la ducha envuelta en su albornoz, y yo ingrese al baño, la escuche decirme que bajaría a hacer el desayuno, me di una ligera ducha y salí a los minutos, encontré mis bóxer y mi pantalón y me lo coloque, y justo cuando encontraba mi camisa escuche el timbre sonar.

Me mire en el espejo del cuarto sintiéndome extraño, en medio de una habitación rosada. Reí.

El timbre sonó de nuevo, escuche los pasos de Sakura abajo y después un ruido sordo, mientras me colocaba mis tenis converse.

Salí de la habitación hacia el pasillo, pero no se escuchaba nada, ni voces, y el timbre acababa de sonar.

— ¿Sakura?

— ¡Sasuke! — la escuche gritar a lo lejos y me alarme de inmediato, empecé a correr hacia la entrada y me encontré con la puerta completamente abierta y el celular de Sakura en el suelo.

Corrí hacia a afuera y mire a todas direcciones pero no encontré nada, la escuche gritar de nuevo y me enfoque en su voz, gire a mi izquierda y corrí, tratando de prestar atención a si la escuchaba de nuevo.

Empecé a correr por la cuadra de enfrente y mirando constantemente hacia todas direcciones, gritando su nombre. La furia y la angustia destrozando mis nervios.

Los alcance unas cuadras después, cerca de un parque infantil, alcance a ver a un tipo pelirrojo cargar en sus brazos a mi Sakura, mientras ella pataleaba con su pequeña fuerza y daba gritos sofocados, una furia incontrolable se desato en mí pecho y corrí hacia ellos .

— ¡Suéltala ahora! — le grite cundo llegue detrás de ellos, el tipo volteo su mirada hacia mi, una sínica y seca mirada verde como musgo me observo, ya lo conocía, lo había visto muchas veces, en reuniones sociales, y en televisión, había escuchado muchas veces su nombre, el me miro sonriendo de lado, pero se notaba a leguas que en sus ojos verdes no había ni una gota de diversión.

— Así que… Sasuke Uchiha — comento con sarcasmo — Este tipo es por el cual, me dejaste — murmuro con una nota de desprecio.

Sakura bufo contra su pecho, hecha una furia, pareció tomar todo el aire de sus pulmones y finalmente le grito — ¡Suéltame, idiota!

— ¡No la escuchaste, suéltala!— le ordene, furioso, el pareció pensarlo, una sonrisa juguetona jugando en sus labios, Sakura se deshizo de una de sus manos, y aproveche el momento mientras rompía mi propio limite, forme mi puño y lo impacte directo en su estomago, el perdió el aire un segundo suficiente para que Sakura se liberara y se alejara, ella corrió hacia mi y con sus pequeños brazos me estrecho la cintura. Tome su rostro entre mis manos, toda la furia se había evaporado, ella lucia completamente aterrorizada.

Aparte mi mirada de ella hacia Gaara No Sabaku, mientras la sostenía protectoramente, ¿Qué hubiera pasado si yo no hubiera estado esta mañana con ella? Me pregunte, no quise pensar en la respuesta.

— Bravo, lucen tan lindos — comento irónicamente Gaara, se irguió y nos miro con desprecio emanando de todos y cada uno de sus poros — Eres una zorra, te buscaste al soltero mas codiciado del Japón como amante — comento asqueado.

Apreté mi mandíbula.

— ¡Cállate imbécil, no te dirijas a ella! — grite colocándome al frente de Sakura — ¡Y no te le acerques de nuevo, no la mires siquiera!, O te juro idiota… que te vas a arrepentir toda la vida — le advertí tratando de contenerme.

Sakura me jalo del brazo y antes de darme la vuelta con ella le dedique una mirada llena del odio más puro, la ansia de machacarle la mueca burlona en su rostro sobrecogiéndome.

— ¿Estas bien? _ le murmure a Sakura mientras la miraba aferrarse a mi brazo al caminar, ella me miro con el ceño fruncido y negó levemente con la cabeza.

— Tranquila, estas conmigo… — le susurre pasando un brazo por sus hombros.

El cielo se había obscurecido de pronto y los truenos estaban comenzando a amenizar la mañana, llegamos a la cuadra de su casa, mientras las gotas de una lluvia ligera ya caían sobre nosotros.

La voz de Gaara, cercana a nosotros me detuvo — ¡Te vas a arrepentir Uchiha! ¿Me escuchaste?

Ignore la voz furibunda en mi interior que me incitaba a regresar y partirle el alma. Apreté mis ojos con fuerza, la sola visión de sus manos sobre Sakura, me cegaron con rabia.

— ¡Ella me pertenece! — grito de nuevo, me detuve — ¿Escuchaste Uchiha?, ¡Su padre, prácticamente me la ah entregado en bandeja de plata, es mía por derecho! — suya, la palabra sola me hizo ver luces rojas por doquier.

Solté a Sakura y me aleje de ella rápido que por un momento pensé que la tiraría al suelo, mis pasos rápidos rugieron sobre el cemento de la calle, nuestras miradas chocaron, sus verdes vacios no sorprendiéndome en absoluto, no pensé nada, y me arroje sobre el, mi puño impactando esta vez contra su mandíbula, su mano me tomo de la camisa mientras caía al piso, llevándome con el. Nos convertimos en una maraña de extremidades tratando de hacernos daño mutuamente.

— ¡Escúchame idiota, nunca en tu maldita vida de mierda, siquiera vuelvas a pensar que ella por un microsegundo te perteneció! — la ira desbordándose en cada silaba saliendo por mis labios.

— ¡Es mía Uchiha! — me grito golpeado mi abdomen con su puño, caí a un lado sin aliento, tome aire suficiente al segundo, mi instinto manejándome por completo. Me erguí sobre el, y lo atrape en el piso con su estomago bajo una de mis rodillas, mi puño haciendo un ángulo hacia su cara.

— ¡Cerdo Idiota! — comencé a golpearlo en el rostro, fuerte, una y otra vez, una y otra vez, mis nudillos crujiendo cada golpe, mis oídos apenas pude escuchando la voz de Sakura gritar que parara — ¡Nunca, ¿escuchas?, Nunca te vuelvas a acercar a ella! — espete con odio, sentí una puntada en el estomago y en el piso mientras trataba de tomar aire, tomo revancha y me golpeo en el rostro y el costado también, la lluvia nublaba mi visión, pero no importaba, mi mente solo podía cavilar una acción por segundo y justo ahora solo quería golpear una y otra vez, dejarlo tan mal, que jamás pudiera levantarse, que sus sucias manos no pudieran jamás de nuevo atreverse a tocar a Sakura.

Como pude lo tumbe de nuevo, impacte mi puño en su nariz.

— ¡Sasuke ya, por favor!_ la dulce voz de Sakura se escuchaba rota, pero al segundo se desvaneció en mi mente nublada por la furia, me levante, y lo patee en el estomago —¡Sasuke!

— ¡No te quiero ver de nuevo, ¿escuchaste?! — , y lo golpe nuevamente, el jalo de mi pierna y me tiro, golpeo mi pecho con sus puños y escupí sangre, aparte sus manos y apreté su cuello, lo tire a un lado y golpe su abdomen con fuerza.

Me levante y cuando quería impactar mi pie contra el, sentí a Sakura sostenerme del brazo con todo lo que sus pequeños músculos podían me jalo y tomo mi magullado rostro en sus manos.

— Basta, por favor…— me miro angustiada y los rastros de ira desaparecieron con su cuerpo abrazándose a mí.

La abrace y bese su frente apenado, ella no tenia porque ver este lapsus mío.

— Lo siento… — murmure sobre su cabello húmedo.

— Vámonos, por favor…

Tome fuerte su mano y avance sin mirar atrás, si giraba y miraba el rostro de ese imbécil de nuevo, querría regresar a terminar con lo que empecé.

— ¡Te vas a arrepentir Uchiha!, ¡Los dos se arrepentirán!— escuche al idiota gritar entrecortadamente, Sakura apretó mi mano y seguí avanzando sosteniéndola lo mejor que podía contra mi, no, no permitiría que ese idiota se le acercara de nuevo, mas le valía no hacerlo.

— Vamos — le dije — Te llevare a mi casa.


HOLA, HOLA.

Lo se, me salte un sabado. Pero estaba viviendo la ultma semana de clases del semestre, no saben que cosa mas horrible, sufri y trabaje lo que no habia trabajado en un semestre *risas*... enserio e.e

Okay, ANUNCIOS, ANUNCIOS.

Esta semana que viene les publicare dos capitulos, uno el miercoles y otro el sabado.

Se preguntaran porque... y aunque no se lo pregunten se los dire juuju, me estoy mudando la semana que viene a esta que inicia, y no creo poder subirles capitulo ese sabado. Entre todos los preparativos estare muy ajetreada. Espero que me tengan paciencia, no se preocupen no me ire de nuevo.

Por cierto, me gustaria que me dijeran si mis respuestas a sus reviws les llegan, cada vez que respondo alguno me marca que la pagina es inexistente o algo asi, creo que el problema es con mi modem mas bien, jum...

Sin mas que decir... *creo*... me despido, nos vemos :3

Besos.

GM.