CAPITULO 15 "De frio a Tibio"
—¿En verdad tienes que ir? — sonrío y bajo la mirada a Sakura, su cabecita está en mi pecho y tiene sus brazos apretados alrededor de mi cintura.
Dejo mi maletín sobre el mueble cerca de la puerta y la envuelvo entre mis brazos de nuevo, de nuevo por alguna quinceava vez, no es que me molestara, yo tampoco quería irme. No me sentía bien dejándola sola, el malestar se asentaba en mi estómago de solo pensarlo. Además, ella no estaba sola, tenía a Naruto aquí, a Hinata que llegaría en unos momentos más y todo un equipo de seguridad con ella.
Su padre había llamado varias veces desde el día de la iglesia, desde entonces habían pasado casi dos semanas. La verdad no había forma de hablar con Hirowa, pero Sakura quería decirle y hacerle entender que ella era dueña de sus decisiones, podía entenderla, era su padre después de todo.
—Lo siento, solo será unas horas — trato de animarla una vez más —Además no estarás sola, te prometo que no tardare, en cuanto lleguen las seis y treinta estaré regresando contigo — trato de animarla, ella levanta la cabeza y me muestra el rostro con un mohín. Me rio.
—¿Lo prometes? — murmura, me acerco y beso sus labios.
—Lo prometo.
Beso sus labios de nuevo y después su frente. Tomo mi maletín y luego paso mi brazo por sus hombros, vamos juntos hasta mi auto, nos despedimos con otro beso más antes de subir en el, cuando después de mucho tiempo me alejo en el vehículo, la miro por el retrovisor despedirse agitando su mano. A mi partida le siguen tres coches más, un gasto innecesario de personas que debían "protegerme", y que era "por mi bien" entre otro montón de charla persuasiva de Neji. Suelto un bufido, ya quiero que el día termine.
.
.
.
.
Son las diez de la mañana y estoy furioso.
—Si tienes una amante es cosa tuya Sasuke, no nos interesa a nadie, pero la empresa debe ser tu prioridad, no la vas a desatender con tus juegos.
A pesar de la rabia que está bullendo en mi interior, me obligo a tragarme el orgullo y quedarme callado, agradecía enormemente el que solo escuchaba la voz de mi padre diciéndome incoherencias a través del altavoz y que estaba solo en mi oficina. También tenía un punto a favor, Itachi me apoyaba, lo malo, es que cada vez me era menos posible callarme la sarta de groserías que tenía contenidas en mi boca a mi querido progenitor.
Trato de contar en vano hasta diez, porque cuando le contesto mi enojo es evidente —No he desatendido la empresa, padre, Itachi puede dar fe de ello.
—Es verdad padre, Sasuke no tiene ningún papeleo en acarreo, yo mismo revise todo ayer en la noche —la voz de mi hermano suena desde del teléfono.
—Lo sé, pero no se ha presentado en la oficina, ni a una sola junta, ¡Tiene un prestigio que mantener!
—Padre no veo porque tienes problema, Uchiha CO ha tenido un repunte del diecisiete por ciento este año, es diez por ciento más que el año pasado, seguimos por encima de la competencia en un cuarenta por ciento — Itachi le responde.
Me tomo la cabeza entre las manos, se suponía que esto no tomaría tanto.
—Y va a seguir así.
Suspiro mientras me levanto de mi asiento, necesito despejarme, así empiezo a pasearme por mi oficina.
—Padre, estoy haciendo mi trabajo de cualquier forma en que lo mires y si no te lo parece despídeme, hazme y hazte ese favor, tengo cosas que atender mucho más importantes que estar perdiendo el tiempo en discusiones contigo, hace dos semanas secuestraron a mi prometida, mi deber es estar a su lado — le digo con frialdad, lo escucho resoplar como respuesta.
A veces Fugaku parecía un adolecente terco.
—Por cierto — repuse antes de colgar —Mi madre nos visita mañana, le diré que quieres charlar — digo con burla, sabiendo que su talón de Aquiles siempre ha sido mamá.
Escuche a Itachi reír por mi broma y a nuestro padre quejarse quedamente.
—Ah mi pequeño saltamontes — ríe Itachi con aire paternal —Los visitare pronto también, ya quiero conocer a mi cuñadita.
—Hn, como quieras — me hace sonreír —Nos vemos, voy a colgar.
—Espera, debemos hablar sobre las construcciones de Nueva York, Itachi no va a poder solo, debes ayudarle.
—Padre —respondo entre dientes —Itachi ya es un adulto, estoy muy seguro que él puede y está más que cualificado para hacerlo, ya te lo he dicho tengo cosas que atender ahora.
Fugaku chasquea incrédulo por mi respuesta.
—¡Tienes que atender el negocio! ¡Eres un Uchiha!
—No te preocupes padre, yo cubriré a Sasuke, estoy seguro se pondrá al corriente pronto ¿cierto hermano?
—Hn.
—Lo ves — dice Itachi entre risas.
Suspiro cansado y suelto: —No sé en realidad que es lo que quieres, siempre he hecho lo que tu ordenas, desde niño, o debo recordarte el hecho de que deje la escuela un año por atender tus negocios, además de que apenas y asistía en Londres por estar al pendiente de todo lo que me ponías a hacer, ya soy mayor de edad padre, créeme cuando te digo que me estoy cansando de esto.
—Por dios Sasuke, tu no entiendes, esto es lo que tendrás a mi muerte, ¡Lo que ambos tendrán! quiero que ambos estén listos para tenerlo, ¡No seas necio!
—¿Qué no sea necio padre?, piensas que es necedad, estoy harto, ¿en realidad piensas que esto es lo que yo quería hacer toda mi vida?
Él se queda en silencio, apoyo mis manos sobre el escritorio y aprovecho el momento.
—Nunca quise esto, nunca me preguntaste que quería hacer y sabes que, ya hasta olvide que es lo que quería hacer, nunca me diste nada de lo que yo quería, y ahora por fin tengo algo que me da un tanto de felicidad, esa que llamas tan categóricamente mi amante, es la persona que me quiere y yo a ella —espero una respuesta, pero solo hay silencio, suspiro —Voy a estar a su lado, me quedare con ella, porque es una de las cosas que quiero tener conmigo para siempre, ella es mi tesoro.
Me quedo mirando el teléfono. Era increíble lo que acababa de decir y acababa de decírselo a alguien más que a Sakura.
Suspiro pasando una mano por mi rostro.
Escucho un sonoro suspiro a través del aparato. Me quedo en mi lugar esperando por alguna respuesta de su parte.
—Jamás me lo dijiste.
Gruño, el enojo girando en mi estómago.
—¡JAMÁS ESTABAS! —grito —¿Acaso recuerdas alguno de mis cumpleaños? ¿o de Itachi?, siempre estabas trabajando, apenas y sabia como era tu rostro, nunca estuve seguro hasta que empecé a trabajar en la empresa.
—Debía trabajar, para darles una buena vida a ustedes y a su madre — la seriedad de su tono me hace enojar aún más.
—¿Qué buena excusa? —dice Itachi —Somos tus hijos, todo lo que queríamos era algo de tiempo para nosotros, queríamos un papá.
Me quedo sorprendido al escuchar a Itachi reprocharle. Lo había hecho con un tono parecido al mío.
—¿Tú también Itachi? — pregunta Fugaku incrédulo.
—Claro, pensabas que estaba de acuerdo con todo solo porque nunca te decía nada.
Me cruzo de brazos, esta era la típica escena familiar, de los chicos inconformes con sus padres, sonrío, esto debió haber pasado hace muchos años atrás.
—Lo ves padre, nos elegiste una vida, pero no lo mejor para nosotros — Lo escucho suspirar.
—No creo que sea el mejor momento para hablar de esto, solo hagan lo que deben hacer, en unos meses nos reuniremos en Japón — sentencia.
—En unos meses, siempre es lo mismo— murmura Itachi, irritado para variar.
— ¡Basta ya!, ya entendí, pero ahora no puedo, tengo muy ocupada la agenda, será en unos meses, he dicho — y en seguida se escucha el tono de colgado en el comunicador.
Itachi y yo chistamos.
—Bueno es algo — dice Itachi, luego murmura en un tono más tranquilo —Me siento algo más aliviado — suspira.
—Jamás pensé que te quejarías —le digo.
—Siempre hay una primera vez para todo ¿no?
—Hn, debo irme, tengo una junta a las once y treinta además de un largo día en camino.
—Está bien hermanito, me saludas a mi linda cuñadita.
Suspire, ante su tono meloso. Se había acabado la seriedad señores.
—Como digas.
—Hasta luego.
Escucho el tono del colgado y salgo de mi despacho a la sala de juntas tranquilamente. Miro a mi secretaria, sonreírme con precaución.
—¿Necesita algo señor? — pregunta.
—No. Estaré en la sala B, llévame dos Advil y has pasar a la gente de SunaOp en cuando estén aquí. Ordéname algo para comer, en cuanto terminemos.
—Sí, señor, ¿algo más?
—No, dame diez minutos, estaré en una llamada.
Suspire entrando en la sala, me quede parado en la puerta. Olía a manzana o alguna cosa frutal, unos días sin mí y esto es lo que pasaba. Con pereza me siento en la silla de cuero al final de la mesa. Tomo mi móvil del bolsillo de mi pantalón. Con él en la mano me quedo mirando el cuadro decoración en la sala, idéntica a la de mi oficina.
Me recargo en la silla recordando, detrás de ese otro cuatro había una caja fuerte. Y ahí estaba, dentro y bien segura entre los papeles de propiedades, documentos "importantes" y unos cuantos billetes.
El anillo.
Desde el día que Naruto me insinuó cosas sobre el matrimonio había estado pensando mucho en la situación, pero entre más lo pensaba, más confundido me sentía.
Primero quería estar con Sakura, por supuesto.
Pero no teníamos una edad adecuada para hacerlo. Sakura podría reaccionar de muchas formas. Sobre todo, con la situación con su padre. Bueno, quizá me aceptaría, pero bueno, no era el mejor prospecto de marido ejemplar.
La quería sí, pero no podía engañarme a mí mismo, tenía miedo de fallarle.
De una cosa estaba seguro, quería a Sakura a mi lado.
Si ese sentimiento no cambiaba, entonces lo haría. Le pediría matrimonio.
Después de todo, de todo lo que hemos pasado, además ya una vez le había dicho que nos casaríamos. Simplemente era lo correcto, pero eso no era lo único, después de dos años… después de tanto tiempo, de por fin haber escuchado esas palabras hacia mí.
Sonreí negando con la cabeza ¿Por qué dudaba tanto?
Era Sakura, mi Sakura. La pelirosa que me tenía loco, en la que había pensando durante dos años, ni siquiera debía dudar. Aun así, al menos dejaría pasar un tiempo. Con todo lo que había pasado con su padre, no era el mejor momento. Suspire.
Cerré los ojos y me recargué sobre mi asiento.
Mi móvil vibra en mi mano y sonrío al reconocer el número. Y aquellas sencillas palabras. Pero que mueven algo dentro de mí.
"Te extraño mucho"
Sonreí más ampliamente ¿Podría realmente esperar?
Iba a ser un largo día.
¿Se recuerdan que hace unos capítulos dije que iba a subir un oneshot? Pues ya es al menos una historia corta, espero presentárselas cuando termine de subirles esta, tendrá al menos unos cinco o seis capítulos.
Bien, parece ademas que desde ahora les traeré capítulos cada fin de semana, si no es sábado será el domingo.
Ah, me siento mejor ahora que estoy escribiendo.
Oh, otra cosa, tengo un problema con mi servidor DNS, por eso no les puedo contestar los mensajes, tampoco puedo usar disquis o como se llame y algunas páginas de ggle, créanme cuando les digo que ya use cada brujería de net que pude, la opción que me quedo fue hablarles a los del servicio para que hagan algo, espero que vengan este lunes y poder ya contestarles sus mensajes. Muchas gracias por cierto por ellos, les quiero. Besos y nos leemos la próxima semana.
ANUNCIO: Ya no estoy en fa cebook, así que todo lo referente a este fanfic lo posteare en mi t umblr (ya saben que hacer con los espacios):
goldenmfics . tmlr . com
* Estoy publicando Amantes ahi, aunque solo va hasta el capitulo 8, me parece, también publico de todo, es un blog solo sasusaku, pueden dejarme preguntas ahí, y contesto más rápido que aquí, lo que me lleva a pedirles una disculpa, no les he respondido, pero un gracias infinito por leer y comentar.
C.
