¡Hola chicos/as! ¿Cuanto tiempo?¿2 meses? Perdón por haber tardado demasiado (otra vez) pero este capitulo me costo mucho escribirlo :/
Borre el capitulo completo en varias ocasiones porque no me convencía el resultado, pero después de este tiempo por fin conseguí terminarlo c:
¡Espero lo disfrutéis!
Fuera de la aldea de Kiri, más específicamente en las montañas se encontraba Mei Terumi y los demás miembros de la rebelión que no fueron enviados a Kirigakure. Los miembros de la rebelión se encontraba "descansando" para después ir directo a la aldea a "celebrar" su victoria o eso creían.
Un grupo pequeño conformado por la líder, Mei, su segundo comandante, Ao y unos cuantos ninjas más estaban agrupados por algo extraño que habían pasado hace unos momentos, además también de que habían visto a la distancia una extraña luz.
Una luz naranja que brillaba con intensidad, ese era un suceso extraño y todo parecía indicar que esa luz provenía de la aldea.
Había muchas nubes de tormenta formándose, pero lo más extraño era que no había niebla. El nombre de Kirigakure o "Aldea oculta entre la niebla" no había sido asignado por que sí.
En realidad, ese descanso no había sido planificado, la razón principal por la que se habían detenido fue el sonido de 2 enormes explosiones que se escucharon anteriormente y se pudieron apreciar desde la distancia.
Mei, Ao y algunos más se adelantaron un poco para investigar. Chōnjūrō se había quedado atrás con los demás, como encargado por cualquier situación que se presentase.
El grupo de Mei estaba esperando a comunicarse con Naruto y su equipo o algún miembro del equipo de refuerzo y que ellos le dijeran que estaba pasando. Pero…
– Mei-sama, no podemos establecer comunicación con las tropas que están Kirigakure – informo un ninja con un radio-transmisor en su espalda.
Mei miró directamente hacia la luz que brillaba desde la distancia – Ao – le llamo –Hazlo –
Ao que poseía un Byakugan implantado vio hacia el origen de la luz que se emitía.
Pasaron unos segundos y la expresión de Ao cambio drásticamente, de la confusión al horror.
– ¿Y? ¿qué es? –pregunto muy impaciente la líder.
Ao no respondió.
Estaba pálido. Su expresión no reflejaba nada bueno y que sus manos temblaran solo hacia ponerse más nerviosos a los demás.
–¡Ao! ¿Qué es lo que pasa? – pregunto mas impaciente Mei, que desde que escucho la enorme explosión tuvo malos presentimientos.
–La aldea…– susurro muy bajo casi imperceptible – está destruida… – fueron las palabras que apagaron el lugar.
Eran como si el sonido se hubiese marchado por algunos segundos. Nadie se movía. Nadie hablaba. El miedo los embargo a tal punto de dejarlos casi paralizados.
Excepto un chaval despistado que no comprendió lo que dijo su comandante –No escuche muy bien lo que dijo, Taicho-san ¿podría repetirlo? Por favor…– dijo creyendo firmemente que Ao no se había expresado correctamente.
Todas las miradas se enfocaron en él. Todos querían preguntar lo mismo, pero estaban anonadados.
Ao al darse cuenta que lo que dijo fue muy difícil de procesar para sus compañeros, pensó en explicarse mejor, pero antes tenía que digerir primero lo que vio.
Se tomó su tiempo mientras miraba a la dirección donde debía encontrarse la aldea de Kiri.
–La luz que se puede apreciar, es provocado por fuego que cubre casi toda la aldea. –
–¿Es enserio? –
– Si, pero eso no es lo peor – dijo manteniendo la tranquilidad.
Cuando se sintió listo para contarlo, vio su líder directamente a los ojos.
– No puedo detectar presencia de vida por ninguna zona…– revelo dejando aún más helado el lugar. – Realmente no estoy seguro de que sucedió allí, pero el rastro de poder de esas llamas las he visto antes – agrego sin dejar de ver a Mei. – Podría asegurar que son de Naruto. –
–¿Naruto-taicho? –
–Como dije, no estoy seguro de nada. Tendríamos que ir inmediatamente allí y averiguarlo y esperemos que la aldea haya sido evacuada antes de que… Lo que sea que haya sucedido ahí –
Mei no había comentado nada. Aparentaba estar tranquila ante la situación para mantener la calma entre sus seguidores, aunque realmente no estaba para nada tranquila.
Suspiro antes de hablar, porque sus seguidores ya estaban esperando ordenes.
–Ao, tu vendrás conmigo. Elige a tus 10 mejores hombres. Ellos vendrán contigo y por favor se lo mas discreto posible – ordeno la líder. El peliazul fue de inmediato a donde estaban sus tropas acatando la orden. – Los demás se quedarán aquí. – agrego y miro a uno por uno de los que estaban en ese pequeño grupo. – No digáis nada de lo que escuchasteis aquí. Por lo menos hasta que confirmemos que está pasando. No quiero que los demás se alarme por nada. ¿Está claro? –
– Si, Mei-sama – replicaron los demás entendiendo a lo que se refería su líder.
5 minutos después, Ao había regresado con 10 ninjas más, la mayoría eran del equipo médico.
Mei con una mirada le indico que se pusieran en marcha.
En aproximadamente 1 hora habían cruzado las montañas. Iban corriendo al límite del que sus cuerpos les permitía, era obvia la prisa que llevaban.
Cuando estaban acercándose a la aldea, pudieron ver las llamas que poco a poco se reducían, pero aun así eran lo suficientemente intensas como para iluminar casi todo el bosque en un amplio perímetro, a pesar de que era una noche nublada.
Al atravesar el lugar donde debía estar la barrera de la aldea, buscaron un punto alto donde pudieran contemplar mejor toda la aldea.
Encontraron una pila de escombros lo suficientemente alta donde subieron todo inmediatamente.
Como convocado por lo impactante de la escena un rayo seguido de 2 más anunciaron la tormenta que, termino de extinguir el fuego que aun consumía la aldea.
A pesar de que el equipo médico estaba preparado mentalmente para casi cualquier situación, lo que vieron en la aldea, les revolvió el estómago.
Cadáveres calcinados, personas desmembradas, entre ellos niños y ancianos. Era una escena horrible. Sus peores pesadillas se quedaban cortas ante tan brutal escenario.
Las piernas de las Mizukage vacilaron, mientras se tapaba la boca para reprimir las náuseas que le causaba todo lo que estaba viendo. Todos tenían reacciones similares.
–¡MEI-SAMA! ¡AO-TAICHO! – se escuchó un grito un poco apagado por el ruido que hacia el agua al golpear contra el suelo, pero aun así pudieron escucharlo claramente.
La reacción del grupo fue un susto e inmediatamente se prepararon para enfrentar a lo que sea que anduviese allí afuera, pero se cesaron sus intenciones al reconocer a sus compañeros.
Corrieron hasta ellos bajando y esquivando los escombros que comenzaban a ponerse resbalosos por la tormenta.
–¿Se encuentran bien? – pregunto la líder acercándose a ellos con una enorme preocupación que se reflejaba en su cara.
–No. No lo estamos, pero eso no importa en estos momentos. Encontramos a algunas personas entre unos escombros con heridas muy graves, lamentablemente no pudimos salvarlas – dijo manteniendo la compostura – pero es posible que haya más personas vivas... – agrego respirando entre cortado.
Mei volteo a ver al ninja que traía el radio-transmisor. – Avisa a los demás que vengan lo más rápido posible. – y regreso su atención al agotado ninja que tenía tan solo una cortadura debajo de su ceja. – ¿Dónde está Naruto-kun y el resto? – pregunto muy ansiosa de ver al pelirrojo y de saber si estaba bien.
El hombre solo desvió la cara su mirada y no se atrevió a contestar, aunque no fueron necesarias palabras para que Mei pudiera entender lo que significaba ese silencio.
Le dolió el pecho al saber eso – Ya veo… – susurro bajo Mei, que se desmoronaba poco a poco. – dispérsense y busque personas heridas – dijo y señalo una parte de la aldea. Posteriormente enfoco su mirada en el ninja que se encontraron allí – Después nos contaras todo lo que paso ¿de acuerdo? – dijo en una orden y el ninja asintió acatando la orden anterior.
Todos los ninjas se dispersaron excepto 2.
–¿No escuchaste lo dije, Ao? – pregunto sarcástica colocándose una mano en su cadera pareciendo relajada.
–No te prensiones demasiado. Sea lo que sea que haya pasado aquí, la culpa no solo es tuya. – comento serio para después darse la vuelta y marcharse.
Esas palabras resonaron en su cabeza.
El otro ninja que se había quedo ahi se acercó a Mei y extendió su mano dándole un objeto que cargaba consigo. La líder cogió el objeto entre sus manos y al ver la máscara de madera que Naruto usaba, casi se pone a llorar.
El ninja pudo percibir los sentimientos de su líder y supo que lo mejor era dejarla sola por ahora.
Mei comenzó a caminar sin rumbo aparente, como si se hubiese olvidado de todo. Camino así por unos minutos mientras sus cabellos mojados cubrían su cara y la máscara de madera entre sus manos. Era como un muerto andante.
Se detuvo hasta que se topó con una escena que le encogió el corazón. Una mujer de mediana edad, muerta con unos escombros sobre ella y un niño pequeño entre sus brazos.
Mei dedujo que la mujer había muerto al intentar proteger a su hijo, pero lamentablemente había fracasado en el intento.
¿Habrá sufrido al morir? Se preguntó la líder
Se obligó a si misma a continuar caminando. En esos momentos no podía inundarse la cabeza con pregunta que no tendrán respuesta.
Jamás se había sentido tan frustrada. Todo lo que había hecho durante esos largos años en los que formo la rebelión habían sido para traer un cambio en Kirigakure. Darle una mejor calidad de vida a sus habitantes, pero… todo se derrumbó de un momento para otro y aun no sabía que había sucedido, quizás era lo que más le molestaba.
Vio la máscara de madera una vez más y se la coloco sin pensarlo mucho. Se sentó en unos escombros donde se desahogó sin que nadie la viese…
*Horas más tarde – País del Rayo*
Hashirama y Shisui regresaron a un ritmo un tanto más lento del que siguieron cuando se dirigían al país del agua. Aun así, no se tardaron demasiado en el viaje.
Cargado en la espalda de Hashirama iba Naruto, totalmente inconsciente y con quemadura, si quemadura.
Hashirama no comprendía como su bisnieto que era literalmente un hombre de fuego podía quemarse. Lo había visto usar fuego en tantas veces que hasta habría perdido la cuenta y en ni una sola de ella lo había visto hacer daño con su propio fuego, que era lo que se imagina que había provocado las quemaduras en su piel.
Pero no había examinado a Naruto detalladamente. Solo se detuvieron unos momentos para colocarle algunas ropas, porque cuando perdió su transformación en Kiri, quedo con las ropas totalmente rasgadas.
Shisui y Hashirama no intercambiaron muchas palabras en el viaje de vuelta, es más lo único que hablaron fue cuando se detuvieron a colocarle las ropas a Naruto.
Al llegar a la casa de Shisui, rápidamente colocaron al pelirrojo en la cama y allí Hashirama le pudo examinar más cuidadosamente.
El primer Hokage, en sus ratos libres cuando estaba en la rebelión se había dedicado a estudiar sobre el Ninjutsu medico mucho más a fondo. Quería estar preparado para cualquier situación.
No se tardó demasiado en examinar a Naruto y vendar algunas partes de su cuerpo que, por alguna razón no sanaba como debía.
El pelirrojo desde un tiempo atrás empezó sanar su cuerpo de una forma acelerada gracias a las células heredadas. Eso lo había demostrado después de las duras batallas de entrenamiento que tenía con su maestro.
Quizás esas quemaduras eran por el poder de la Mera Daruma. Sabía que después esos 6 años conviviendo con Naruto, la información que había logrado conseguir sobre ese poder era poca, pero no se imaginaba que fuera tan escasa.
Dejaría eso para después, primero tenía que prepararse para cuando Naruto despertarse. No sabía que le diría y sabía que tenía que ser muy cuidadoso con sus palabras porque después de lo que Naruto hizo en el país del agua no sería el mismo, de eso estaba completamente seguro.
Salió del cuarto donde había dejado a Naruto descansando. Al llegar a la sala encontró a Shisui ya bañado y con ropas limpias. En una mesa había otras ropas perfectamente dobladas.
–Es lo único que tengo que te pueda quedar bien – hablo Shisui de espaldas buscando algo para comer. – El baño es por allá –
–Gracias – replico aliviado.
Se sentía agotado después de ese viaje sumándole la batalla que tuvo con esa transformación extraña de Naruto que de haberla enfrentado solo estaría en grandes aprietos. Se sorprendió mucho que esa transformación de Naruto solo usando sus colas corto la mano de su Mokujin (Hombre de Madera) como si fuese mantequilla, además de esa bola de energía que destruyo una pequeña parte del país del agua. Tenia un poder de destrucción impresionante.
Mientras se bañaba no paro de pensar. Su alumno por muy obvias razones se había convertido en un criminal de clase S y eso no era para nada bueno. Sin dudas, cuando esa noticia recorra el mundo causara pavor en todos y le daba miedo que las aldeas se unieran bajo el mismo objetivo y decidieran ir a por la cabeza de su alumno. Aunque Naruto tenía la ventaja de que no sabían cómo era su aspecto, sin embargo, Naruto asesino también a miembros de la rebelión sin contar a toda Kiri lo que podía desencadenar que la rebelión los declare como verdaderos traidores y rebelasen TODO sobre ellos para quedar exento de cualquier daño provocado esa noche.
Hashirama sabía de los sentimientos de Mei Terumi hacia su alumno y que eso podría ayudar a que Mei dudase de los testigos que sobrevivieron a la masacre, pero no la conocía lo suficiente y su reacción podía ser diferente a la que se imaginaba. Además de que, si los demás miembros pedían a su líder la pena de muerte para su primer comandante, ella no tendría más opción que ceder.
No siguió pensando mas en ello. Termino por bañarse y salió del cuarto de baño hacia la sala ya usando las ropas que Shisui le presto y se sentó en la mesa muy pensativo.
– ¿Cómo esta Naruto? – pregunto Shisui sentándose enfrente de a él.
– No tenía heridas muy graves, solo unas cuantas quemaduras, pero por alguna razón no sanan por si solas. Es extraño –
–¿Quemaduras? ¿Acaso no me dijiste que poseía la regeneración de tus células? –
–Las tiene. En combates anteriores cuando salía herido lo curaban incluso un más rápido que las mías. No comprendo lo que sucede, es posible que se deba a esa extraña transformación. –
–Es posible – dijo – y ahora ¿qué harás Hashirama-san? Sé que eres consciente de que todo lo que sucedió en Kiri perjudicara para siempre la vida de Naruto. Tener un futuro con esos antecedentes es casi imposible–
– No exactamente – replico colocando su mentón sobre sus manos. – Estoy seguro que Naruto conseguirá conllevarlo muy bien– replico serio.
– ¿y si eso no pasa? –
–Estoy meditando una alternativa –
–¿Alternativa?
– Si, pero para eso necesitare un último favor tuyo. –
–¿Qué estas planeando para que me pidas un "ultimo" favor y te pongas así? –
–Darle a la rebelión lo que quiere –
Shisui se lo pensó un momento – Un culpable...–agrego audazmente
–Si… – replico Hashirama levantándose de la silla y dejando a Shisui pensando en la respuesta que dio…
*País del agua – Aldea destruida de Kiri*
Después de largas horas de búsqueda en las que no encontraron ningún sobreviviente, algunos miembros de la rebelión recibieron la orden de transportar cadáveres hasta una zona en específico mientras otros se encargaban de embolsarlos para su posterior entierro. Aunque era una tarea muy pesada después del desgaste físico que tuvieron batallando los miembros dieron su mayor esfuerzo.
Antes de llegar a la aldea, los miembros de la rebelión que se quedaron atrás iban celebrando de camino a la aldea sin saber lo que les esperaba.
Jamás se les paso por la cabeza que se encontrarían con tan atroz escenario, la mayoría de los miembros vomitaron incapaces de soportarlo otros solo sufrieron mareos y posibles traumas.
Su líder se presentó ante ellos aun con la máscara de madera de Naruto. Les ordeno que ayudasen en la búsqueda de posibles sobrevivientes, sin molestarse en explicar lo que sucedió.
Eso era porque Mei aún no la sabia lo que había pasado, pero estaba a punto de averiguarlo.
Llamo a los testigos y junto a sus 2 comandantes estaban a las expectativas de lo que dirían.
–Habla – ordeno Ao con un claro mal humor mirando al que estaba más próximo a él.
–No sé por dónde empezar…. – replico un ninja y miro a sus compañeros buscando ayuda, pero nadie hablo – pues… –
Comenzó a relatar lo que sucedió cuando llegaron a kiri, como entraron la aldea después de que "Naruto" desactivase la barrera, pero hizo más énfasis en lo que sucedió después, cuando el puño de fuego emergió del suelo de la aldea y del agujero que dejó salió el pelirrojo…
Se tomó su tiempo en explicar desde su punto de vista lo que paso y aunque quiso defender a Naruto, la imagen que dejo de este fue peor de la que debería.
Mei se quitó la máscara mientras se negaba rotundamente a creer lo que acaba de escuchar. Naruto no se atrevería jamás a hacer algo así. Era imposible. Pero también sabía que sus seguidores no le mentirían con algo así, además Ao le había confirmado que el fuego que cubría la aldea era de Naruto. Las pruebas estaban en contra del pelirrojo.
Debía meditar cuidadosamente que decisión tomaría, en la cual tenía que tener en cuenta que su decisión sea cual sea no solo involucraría a los miembros de la rebelión, sino a todo el mundo ninja.
La noticia de la masacre de Kirigakure causaría un revuelo en todo el mundo y era de esperarse que las aldeas ninjas tomen medidas para protegerse ellas misma y eliminar cualquier amenaza de esa magnitud. Y si ella no revelaba un culpable, corría el riesgo que se tomase a toda la rebelión con la causante de la masacre y era una pésima idea enfrentarse a 4 aldeas ninjas después de haber salido de una guerra, porque era seguro que de ser necesario las aldeas ninjas formarían una alianza para lograr un objetivo en común.
Debía actuar rápido, antes de que falsos rumores corriesen por allí. No tenía más opción que reprimir sus sentimientos. Tenía que proteger lo poco que le quedaba y darles lo que tanto se merecían.
–Chōnjūrō– Le llamo Mei – Envía una solicitud de reunión a el Daimyō (Señor feudal) de este país. – ordeno Mei.
–Entendido, Mei-sama – respondió el espadachín yéndose a toda prisa a por papel y un bolígrafo.
Mei se levantó de su asiento y se dirigió hacia el ninja testigo que había relatado lo sucedido.
– ¿Estás seguro que Hashirama estuvo aquí? – pregunto asegurándose de que escucho bien.
–Sí, lo estoy– replico – aunque no estuvo solo, también había otro hombre de cabellos negros y con un solo ojo que brillaba en la oscuridad. – agrego haciendo que Ao le mirase confuso.
«¿Un ojo que brillaba en la oscuridad? Podría ser que es un...No, imposible. Ese clan está casi extinto. Los únicos sobrevivientes son un niño y una mujer que están muy bien protegidos en Konoha. No tendrían nada que hacer aquí» pensó Ao aclarándose sus propias dudas.
– Ya veo…. – susurro la líder un tanto deprimida – pueden retirarse –
Los ninjas que estaban allí se marcharon dejando solo a Mei y Ao.
–Mei – habló Ao sin el sufijo de respeto, el cual omitía cuando estaban ellos solo como señal de confianza.
– Ya se lo que dirás, pero tiene que aceptar que debe haber una explicación–
–No hay una excusa que justifique todo lo paso aquí, Mei. ¿Es que acaso estás pensando en perdonarlo después de que destruyo la aldea, asesino a todos los habitantes de Kiri y también a tus compañeros? –
– No es lo que quiero decir. – replico Mei a la defensiva– A lo que me refiero es que es extraño. Acaso no te preguntas ¿Por qué Naruto-kun haría todo esto? ¿Qué beneficio obtendría al matar a esta gente inocente? Además, esos chicos mencionaron un combate entre Naruto-kun contra Hashirama y otro sujeto y tambien mencionaron que Naruto tenía una apariencia extraña. –
–Si es raro, pero también es sospechoso que huyeran de aquí inmediatamente después de lo que paso. – agrego Ao – Escucha. Sé que Naruto era un buen chico que tenía un gran sentido de la justicia y hasta donde le conocí sé que protegería a sus amigos con todo lo que tuviese, sin embargo, esta situación no se solucionara con un "lo siento". Y si nosotros no hacemos algo inmediatamente para darle captura otras aldeas lo harán y esos sería lo peor que podría pasar porque esa orden de captura también podría incluirnos a nosotros. –
– Lo sé, lo sé muy bien. Es por eso que necesito reunirme con el Daimyō lo antes posible. Si él decide aceptar mi propuesta podremos restaurar la aldea –
–¿Propuesta? – pregunto intrigado el segundo comandante.
Mei cogió la máscara de madera del pelirrojo y vio cada detalle del tallado de la madera.
–No me gustaría repetirlo 2 veces, Ao. Por eso te pido que esperes hasta que nos reunamos con el Daimyō. Allí lo sabréis todo…– replico Mei colocando la máscara de madera en una roca cercana…
*Konoha*
En la aldea de la hoja, el Yondaime Hokage estaba en una junta con el consejo donde explicaría todo lo acontecido en su misión. A Minato le pareció innecesario hacer una reunión, pero aprovecharía esa reunión para informar algunas cosas.
Se tardó poco más de una hora en explicar lo relevante de su misión sin omitir su encuentro con Hiken, su alianza con este y como al final logro escapar.
Para su enorme sorpresa, nadie del consejo se quejó de su comportamiento en la misión. Era demasiado extraño tomando en cuenta de que la mayoría del consejo le tenía cierto repelús, y no dejarían pasar una oportunidad para perjudicarlo y destituirlo de su puesto. El que guardasen silencio lo hacía sospechar que algo no estaba bien.
En cambio, los líderes de los clanes tuvieron sus dudas.
– Hokage-sama, usted tuvo la oportunidad de enfrentar a ese hombre "Hiken" y trabajar junto a él. ¿verdad? – pregunto el líder del clan Akimichi.
Minato asintió.
– Entonces ¿Lo consideraría una potencial amenaza? –
Minato se movió incomodo en su asiento pensando en su respuesta. – Lo es. – replico viendo disimuladamente a Danzō – No conseguí probar el límite de sus capacidades, pero sin dudas es un adversario poderoso. – hizo una pausa larga – Mide alrededor de 1.75 metros, su edad es desconocida, pero por su apariencia deduzco que tendrá 20 años más menos. Uno de sus brazos esta totalmente vendado y usa una máscara de madera. Sin embargo, lo más resaltante de su apariencia son sus cabellos rojos, característicos del clan Uzumaki. –
–Creí que la única sobreviviente de ese clan era tu esposa, Hokage-sama – hablo Inoichi Yamanaka rompiendo el silencio que empezaba a incomodar a algunos.
–Sí, yo también lo creía así, pero el mismo "Hiken" me confirmo que era un Uzumaki. –
– Esas sí que son buenas noticias. –comento de repente Hiashi atrayendo la atención de todos. – Si conseguimos capturar a ese "Hiken" podemos restaurar el clan Uzumaki – agrego causando que iniciaron los murmullos.
El Hokage se obligó a callarlos a todos con un simple golpe en la mesa que resonó por toda la habitación.
–No están fácil como parece, Hiashi-san. – replico Minato.
–Si tuvo las habilidades de compararse contigo en combate, eso significa que debe ser un monstruo en batalla – recalco Tsume.
–Y no solo eso, también es muy perspicaz. Es probable que sea alguien que ha crecido con un entorno complicado – agrego Minato pensando en lo último que dijo y el brazo vendado de Hiken. Ese hombre era caja de misterios. – No se dejará llevar por simples palabrerías. –
–Lo alabas como si fueseis colegas de toda la vida, Hokage – hablo por fin uno del consejo.
Minato sonrió internamente y hasta casi agradeció por ello– Solo dejo en claro que subestimarlo sería un gran error – dijo y sonrió al hacer contacto visual con una persona – ¿verdad, Danzō? –
El anciano no respondió, solo se quedó de brazos cruzados y con los ojos cerrados escuchando lo que decía el Hokage. En una postura muy típica de él.
Los líderes de clanes intercambiaron miradas entre ellos intuyendo que el Hokage les ocultaba algo.
– Pero si todavía creéis que lo estoy sobrevalorando, os informare de algo– dijo Minato retomando la palabra e hizo que Danzō quedara levemente interesado. – Cuando estamos en el país de las aguas de termales y nos infiltramos en la base secreta del Yondaime Mizukage, conseguimos escabullirnos en un edificio y para mi sorpresa ahí había una trampa preparada para Hiken, en la cual cayo fácilmente. La trampa consistía en un Jutsu de sellado, la cual extraía el oxígeno en un espacio limitado. Hiken fue sometido mediante este Jutsu, que lo encerraba en un espacio son oxigeno y por eso no podía crear fuego, además de estarse asfixiando constantemente. Después de unos minutos de tener "cautivo" a Hiken de esa manera, este se comportó extraño. Comenzó a hablar consigo mismo, para después gritar a nadie en particular o esa es la sensación que me dio. Cuando Danzō opto por terminar con la charla y dejarlo inconsciente de una vez, Hiken dijo algo que no alcance a interpretar y entonces paso… – explico Minato teniendo la atención del todo el mundo sin perder el hilo del asunto. El ninja rubio coloco unos papeles y unas libretas sobre la mesa. – Hiken expulso un poder que dejo inconsciente a los ninjas que lo mantenían cautivos e hizo sucumbir todo el edificio. Incluso yo estuve a punto de desmayarme. Fue una sensación de terror que me hizo gelatina las piernas. Tú también la sentiste ¿verdad, Danzō? –
– Ve al punto, Hokage. – replico molesto.
Minato volvió a sonreír internamente. – Al regresar a Konoha dedique mi tiempo a investigar sobre esa "habilidad" – dijo señalando los papeles que había colocado anteriormente en la mesa – Estas son notas del Nidaime Hokage, Tobirama Senju. En la cual, hizo un estudio sobre un poder capaz de dejar inconsciente a los rivales sin mover un musculo. Tobirama lo denominó como "Haōshoku" (Voluntad del Rey). Aunque el estudio está incompleto, hay información suficiente para saber el concepto básico de la habilidad. –
– ¿Haōshoku? – pregunto Hiruzen que se había mantenido callado hasta el momento. – ¿De causalidad, Tobirama-sensei menciono a Kagami Uchiha en su estudio? –
Minato asintió – El estudio se enfoca en él específicamente. Y a pesar de Tobirama-san solo pudo presenciar una vez esta "habilidad" fue suficiente para reunir algunos datos importantes. – replico – Hiruzen-san, usted se enfrentó a Kagami en una ocasión ¿verdad? –
– Si, lo hicimos – replico viendo a Koharu y Homura – a pesar de que fue un combate de tres contra uno, Kagami no titubeo y termino venciéndonos a los tres. – confeso inhalando de su pipa – Era un chico con habilidades resaltantes que llego a ser comparado con Madara en su juventud. Hashirama-sensei vio un gran potencial en él, y decidió entrenarlo personalmente. A pesar de ser un chico con grandes habilidades, Tobirama-sensei no comprendía porque su hermano había elegido a ese chico como su alumno personal, hasta que…. –
–¡Hokage-sama! ¡Hokage-sama! – entro gritando un ninja con una carta.
–¡Hey! ¡Muchacho! ¿No ves que estamos en una reunión importante? – se quejó Hiashi claramente molesto.
– Lamento interrumpir, pero es esta carta fue envía por el Daimyō del país de fuego y… –hizo una pausa para tomar aliento. Estaba muy nervioso y que sus manos temblasen mientras sostenía la carta era la prueba de ello.
– ¿Una carta de parte del Daimyō?¿Porque ahora? – le pregunto Tsume a Mikoto.
Minato cogió la carta, ordeno al mensajero que se retirase de la habitación y regreso a su asiento. Abrió el sobre y dentro estaba la carta junto a un pequeño cartel.
Los demás esperaban impaciente escuchar lo que decía la carta y todo se volvio mas intrigante cuando la cara de Minato se volvió totalmente seria.
El ninja rubio coloco la carta sobre la mesa, se reclino sobre la silla y se revolvió sus cabellos. –La carta fue breve. La aldea de Kiri fue destruida como acto de traición por un miembro de la rebelión del país del agua. –
Fueron tan solo unos segundos de silencio los que pasaron hasta que
–¿Acto de traición?
– ¿Miembros de la rebelión?
– ¿Por qué harían algo así?
Las preguntas siguieron hasta que Minato solicito que se callaran para seguir hablando.
–Mantened la calma por favor. No estoy seguro de que esta pasando, pero según la carta esto fue un acto de traición, y no fueron varios miembros, fue solo uno.– dijo Minato respondiendo a algunas preguntas que generaba aún más – El responsable de la masacre de Kirigakure que acabo con la vida de todos sus habitantes es…. – cogió el cartel y lo vio una vez más– El comandante de la rebelión, Hiken. – finalizo Minato colocando el cartel sobre la mesa para que todos lo viesen.
No sabían que les sorprendía más, la enorme recompensa por su cabeza o que solo se tuviese una imagen de él con mascara. ¿Como demonios se suponía que lo encontrar así?
–Esta recompensa es enorme. Con una etiqueta como esta sobre su cabeza será el objetivo de todas las aldeas – comento Inoichi
– Yondaime – le llamo Hiruzen – Dudo mucho que el Daimyō te haya enviado esa carta solo para informarte sobre ese suceso. ¿Me equivoco? –
–No, no lo estas, Hiruzen-san. En esta carta también incluye una invitación para asistir a una asamblea privada entre los 5 Kages de las grandes aldeas ninja. – replico provocando más desconcierto en los presentes. Era un suceso casi único que los 5 Kages se reunieran...
*En alguna parte del país de fuego*
Segundos después de escapar del país de agua, el enmascarado, Tobi gracias a su Kamui pudo tele-transportarse hasta una cueva, donde ya estaba alguien. Este individuo estaba viendo una capsula grande con algo dentro.
Tobi se tele-transporto justo a su lado provocando un ruido fuerte al estrellarse en el suelo, pero la persona que estaba allí no se inmuto por el ruido, ni por la presencia del mismo.
El pelinegro hizo gemidos de dolor al levantarse, fue una manera de levantarse muy escandalosa, pero el hombre que estaba enfrente de él seguida sin girarse para verlo.
– ¿Lo conseguiste? – pregunto el hombre misterioso dándole la espalda a Tobi.
Tobi no respondió.
El hombre misterioso se levantó y encaro a Tobi viendo el estado en el que se encontraba.
–Te ves terrible –comento – Al parecer ese mocoso ha mejorado en estos años. – dijo casi para sí mismo – o ¿fue "el"? –
–El Kyūbi no fue problema…– replico.
– No me hablaba de Kyūbi...– dijo El hombre misterioso confundiendo a Tobi. Seguidamente el hombre misterioso vio a alguien tirado en el suelo junto a Tobi. – ¿Quién es? –
–Kisame Hoshigaki. Era compañero de equipo del Jinchūriki. Lo traje porque puede ser de utilidad, el convivió con el Jinchūriki, debe saber algunas cosas de él, además es un nuevo miembro de Akatsuki –
– Este no es un club de refugiados, Obito. – se quejó el hombre y se giró hacia la capsula que estaba viendo unos momentos.
– Lo sé. – replico – por cierto, tenías razón. Ese chico es capaz de dominar el Mokuton –
– No me extraña, por algo "él" quería protegerlo. –
– ¿a quien te refieres con "el"? Ademas nunca me comentaste como conociste al Jinchūriki –
El hombre misterioso se sentó restando le importancia –Algún día lo sabrás – dijo queriendo dar por finalizada la conversación, pero tobi no iba a ceder tan fácil.
–Quiero saberlo ahora. ¿A quien te refieres con "él"? –
El hombre misterioso conociendo la terquedad de Tobi cedió antes la petición.
– Siéntate– le dijo e hizo un silencio antes de empezar a hablar – Vi por primera vez a ese mocoso hace unos años. Estaba solo, todos los habitantes de esa aldea lo odiaban, a nadie parecía importarle si ese chico desparecía de un día a otro. Sus cabellos rojos poco inusuales atrajeron mi atención y comencé a Investigarlo. Me tardé un tiempo en descubrí su linaje de sangre. Uzumaki y… Senju, descendiente de Hashirama y Mito Uzumaki al parecer, el ultimo aparte de esa mujer rubia. – confeso – No podía acercarme al mocoso, la aldea había mejorado su seguridad y no podía correr el riego de ser visto por ahí. Me mantuve distante por un tiempo, hasta que un día vi la oportunidad. – contó – El niño se dirigía hacia el bosque y me dirigí también hacia allí. No profundice mucho en el bosque porque detecté de que alguien me perseguía. Me detuve para confrontarle. La persona que estaba parada frente mio era la razón por la que estaba en Konoha – apretó los puños con rabia – Hashirama Senju… ese maldito estaba parado allí frente a mi, tan solo viéndome, creyéndose superior a mi… –
*Flashback*
Aquel día que la vida de Naruto dio un rumbo inesperado, un encuentro entre 2 viejos rivales tenía lugar. Los 2 conservaban su apariencia joven, aunque para uno lastimosamente la apariencia era lo único que conservaba de cuando era joven.
– Nuestro caminos se vuelven a juntar, Madara – fueron las palabras que rompieron el hielo en ese encuentro.
– Lo mismo digo, Hashirama –susurro un tanto escéptico.
Hashirama se cruzó de brazos – ¿Que haces aquí? Este no el un lugar al que puedas regresar –
Madara le ignoró.
El exlíder Uchiha estaba en un debate mental en si enfrentar a Hashirama o no. Lo pensó poco y decidió que no podía luchar. No le convenía enfrentar a Hashirama si este conservaba toda su fuerza, por el momento tenía que huir, pero no sin antes llevarse lo que necesitaba…
– Siempre eres un fastidio, Hashirama. Tu presencia a modificado mis planes– susurro Madara.
– ¿Que quieres decir con eso?–
Madara sonrió y cerro sus ojos – Pronto lo sabrás...– dijo y abrió sus ojos y activó su Dōjutsu característico – Mangekyo Sharingan: Amaterasu – dijo e incendio una parte de la armadura de Hashirama que se la retiro enseguida. En ese pequeño lapso de tiempo Madara tomo ventaja regresando hacia fuera del bosque.
Estando fuera, vio a 2 personas, un joven de unos 14 años y un hombre adulto que parecía ser su padre caminando por ahí. Ideo un plan para despistar a su perseguidor.
Se acerco a las 2 personas que caminaban por ahi y los manipulo con su Sharingan y les dio la katana que traía. Era una jugada arriesgada porque sin esa espada quedaría desarmado y con la carencia de su fuerza ya no podía mantener su Mangekyo Sharingan por mucho tiempo.
El hombre y su hijo se internaron en el bosque y Madara se quedó a esperar a su perseguidor. Pasaron solo unos segundo cuando Hashirama salio el bosque.
Se quedó parado frente a Madara. – Pensé que huirías. No estás en las condiciones de enfrentarme. –
Ese comentario le irrito, aunque sabía que era verdad ese comentario le dio justo en su orgullo – No te preocupes por eso. Hashirama. Pronto recuperare mi poder – comento alzar sin saber muy bien de lo que hablaba.
– Y ¿como lo haras? Sabes que lo unico que tienes de joven es tu apariencia – pregunto Hashirama creyendo que le estaba vacilando.
Una risa de Madara cambio la expresión de Hashirama – Tu descendencia – replico y vio en dirección al bosque.
Hashirama frunció el ceño y vio hacia donde lo hacia Madara, justo a tiempo para ver a 2 personas entrando al bosque con una katana, iban en la direccion donde se encontraba Naruto.
La cara de enojo de Hashirama hizo que Madara sonriese aún más – ¿¡Que planeas, Madara!? – grito con un muy claro enfado.
– Quien sabe… – susurro sonriendo aún más.
Hashirama giró la cabeza para ver la dirección en la que las 2 personas con la katana se habían ido y regreso a ver a Madara otra vez. – Maldición, no me dejas opción. – dijo – Suiton: SuijinHeki (Elemento agua: Muro de agua) –
Entre él y Madara creo una muralla de agua, la que le dio tiempo de correr hacia los perseguidores...
Naruto… pensó Hashirama yendo a hacia el bosque.
Justo cuando estaba a punto de internase en el bosque, Madara apareció de la nada de brazos cruzados y con sus susunoo de medio cuerpo activo.
– ¿No quieres luchar por los viejos tiempo, Hashirama? – pregunto Madara seguro de que Hashirama no lo lucharía.
El primer Hokage era consciente de que una lucha entre ellos 2 llamaría la atención de inmediato y era lo que menos quería.
Así que tendría que esquivar a Madara para poder seguir su camino.
–Mokuton: Moku Bunshin No Jutsu (Elemento Madera: Clon de madera) – aparecieron algunos clones de Madera que atacaron a Madara junto a él, pero eso solo sería la distracción.
Madara con la espada de sus Susanoo elimino de inmediato los 3 clones que le atacaron de frente y dejo un espacio abierto justo en su pecho donde un Hashirama se infiltro entre los brazos de Susanoo.
– Mokuton: Jubaku Eisō (Elemento madera: Centro de atadura) –
Las ramas que emergieron de la tierra hicieron un firme agarre de las manos del Susanoo de Madara dejándolo inmóvil.
El Hashirama del centro estaba a punto de golpearlo en la cara cuando no tuvo más opción que volver a usar sus llamas negras que consumía demasiado Chakra.
– Amaterasu – susurro y la llama negra apareció en el pecho de Hashirama que desapareció en astillas de madera.
¿Un clon de madera? pensó Madara.
Su Sharingan predijo el siguiente movimiento de Hashirama. Su rival apareció detrás justo detrás de él, pero Madara pudo verlo – Amaterasu – volvió a susurrar y otra vez Hashirama volvió a desaparecer en astillas. Fue entonces cuando Madara comprendió el plan de Hashirama era muy evidente. El exlíder Senju quería agotar su Chakra y limitar el uso de su Mangekyo Sharingan.
Deshizo su Susanoo y las ramas que detenían a Susanoo cayeron al suelo muy cerca de él.
Madara con mucho esfuerzo se mantuvo de pie y solo utilizo su sharingan base. Alerta por cualquier movimiento.
A lo lejos su Sharingan detecto movimiento. Un Kunai acercándose hacia él, el cual esquivo muy fácilmente. Posteriormente hizo sellos de mano y justo cuando iba a realizar su Jutsu, de las ramas que estaban cerca de él, apareció Hashirama.
– Mokuton: Mokusatsu Shibari no Jutsu (Elemento Madera: Jutsu de la zarza asfixiante) –
Unas pequeñas lianas enredaron a Madara.
Hashirama sabía que esas lianas solo lo detendrían por unos minutos, porque a pesar de que Madara había envejecido mucho, aún seguía siendo el único que había luchado de par en par contra él. Madara conocía algunas debilidades del Mokuton.
Sin esperar a más, Hashirama corrió hacia donde iban las 2 personas que Madara controlo. Les alcanzo y pudo detenerlas justo antes de que clavaran la espada en el pecho del pelirrojo, pero aun así no llego a tiempo para evitar de que Naruto perdiese un brazo.
Hizo un clon de Madera con la apariencia del hombre que estaba inconsciente en el suelo y lo envió hacia el hospital.
Mientas él se quedó distraído pensando en su bisnieto hasta que sintió un golpe a la altura su abdomen y salió disparado a golpearse contra un árbol.
Se repuso rápidamente y enfoco su atención en buscar quien lo había golpeado y allí parado frente a él pudo ver a Madara con el brazo amputado de Naruto en su mano.
– ¿Qué piensas de Konoha en estos momentos, Hashirama? – pregunto Madara.
El primer Hokage no contesto.
El Uchiha levanto el brazo amputado de Naruto del cual aun salía sangre. – ¿Sabes los problemas que este mocoso ha tenido desde que nació? Estos asquerosos habitantes son conscientes de que este niño en realidad es su héroe por cargar con una gran responsabilidad con esa bestia dentro, pero aun así desean matarlo – comento con una sonrisa irónica. – ¿enserio aun crees que fue buena idea crear esta aldea? –
– Si – replico Hashirama. – Sabes perfectamente que fue mi sueño desde niño. El progreso no es fácil, lo sabes perfectamente. La aldea acaba de salir de una situación difícil donde se perdieron muchas vidas y es normal que los habitantes estén paranoicos con respecto al Jinchūriki del Kyūbi –
– ¿Entonces está bien que traten así a tu descendencia? ¿Qué pasaría si ese mocoso por venganza libera a Kyūbi sobre la aldea? –
Esas palabras pusieron serias a Hashirama – No lo permitiré. Definitivamente no volverá a suceder. –
Madara sonrió por pura ironía – Ya veo… bueno si es lo que crees... – dijo Madara creyendo que lo que Hashirama fue estupido – Fue un gusto volverte a ver, Hashirama. Pronto regresare por el Jinchūriki y también a por ti. –
El exlíder Uchiha cerró los ojos e hizo un extraño movimiento.
Hashirama creyó que intentaría huir entre los árboles, pero cuando abrió los ojos se impactó.
– Madara, esos ojos…–
El Uchiha sonrió de lado sabiendo que lo que haría a continuación era arriesgado por la poca cantidad de Chakra que le quedaba.
Por otro lado Hashirama sabía que tenía que detener a Madara lo antes posible y sin llamar mucho la atención, así que opto por un combate cuerpo a cuerpo. Corrió directamente hacia su eterno rival.
El Uchiha coloco una de sus manos apuntando hacia Hashirama – Shinra Tensei (Empujón divino)– exclamo.
Hashirama salió eyectado hacia atrás a gran velocidad hasta caer en un rió que estaba casi fuera del bosque. La distancia fue más de 500 metros
Se tardó en recuperase porque fue un ataque que no se esperó. Emprendió marcha hacia al mismo lugar donde estaba Madara, pero cuando llego ya no estaba, inmediatamente comenzó a buscarlo por todo el bosque sin éxito alguno…
*Fin del flash back*
– ¿El primer Hokage sigue vivo? ¿Es la razón por la cual has decidido someterte a ese experimento de Orochimaru? – pregunto Tobi intrigado por lo que estaba escuchando.
– No confió en esa serpiente, pero gracias a ella sigo vivo. Así que poder soportar un poco de dolor adicional–
Tobi vio a Kisame tirado en el suelo y se lo cargo al hombro – Bueno, te dejo en paz. Tengo muchas cosas por hacer –informo y se marchó caminando lento hacia otra parte de la cueva.
Madara volvió a enfocar su atención en la capsula.
– Celulas Senju y Uzumaki ¿seriéis capaces de darme la juventud eterna? – pregunto a nadie en particular mientras tocaba el cristal de la capsula viendo directamente el brazo que flotaba dentro de ella…
*País del rayo*
15 horas habían pasado desde la tragedia en Kiri. Hashirama se había mantenido pendiente del estado de Naruto que, aun dormía. Aunque eso no sería por mucho tiempo…
Naruto en el cuarto en el que dormía, movía su cabeza de un lado para otro, en una especie de tic nervioso mientras balbuceaba cosas que no se alcanzaba a escuchar claramente. Parecía tener una muy mala pesadilla de la cual ya quería despertar.
Paso así unos minutos hasta que sin previo aviso despertó.
Abrió de par en par. Su mirada desenfocada lo hizo frotarse los ojos.
Hizo el intento de levantar se de la cama, pero solo se quedó sentado en ella. Por alguna razón que desconocía, se sentía demasiado agotado y su cuerpo le dolía en algunas partes. Se mantuvo sentando en la cama poco más de 10 minutos intentando recordar el día anterior, pero no recordaba nada, era como si ese fragmento de recuerdo hubiese sido extraído de su cabeza.
Dejo de lado intentar recordar y levanto su vista, en esos 10 minutos no se había dado cuenta que esa no era su habitación y no se parecía a ninguna que había visto antes.
Era una habitación pequeña con tan solo una mesa cerca de la cama, donde se encontraba algunos medicamentos e instrumentos de un botiquín de primeros auxilios. La cama tenía una solo almohada, y colchón era algo incómodo, quizás a eso se debía el dolor que sentía en su cuello y espalda.
Desde una pequeña ventana, la luz del sol que daba paso al amanecer se reflejó en su cara haciéndolo poner de pie, para ver lo que había fuera de la casa.
No se sintió sorprendido al ver que lo redaba un bosque, ya estaba acostumbrado a eso, pero si le pico la curiosidad que había algunas dianas distribuidas por la zona, recordaba que Hashirama le había intentado enseñar a lanzar Kunai, pero no lo había practicado mucho.
– Kurama-nii, Kurama-nii... – le llamaba Naruto, pero el zorro no respondía. Le pereció raro porque Kurama era que despertaba primero de los 2. Después de algunos intentos mas le resto importancia, ya hablaría con el mas tarde...
Giro su cabeza al escuchar voces detrás de la puerta. Se dirigió cauteloso hacia ella y la abrió con mucho cuidado para no causar ruido innecesario.
Diviso un pasillo corto y al final una puerta más. Fue hasta ella intentando no causar ruido con sus pisadas, volvió a entre abrir la puerta y vio a su maestro sentado en una mesa hablando con otra persona que se le hacía familiar.
Se sintió aliviado de que Hashirama estuviese allí y con más confianza abrió la puerta. La puerta causo un chirrido estrepitoso que llamo la atención de las 2 personas sentadas en la mesa.
Naruto se quedó congelado, como si le hubiesen pillado haciendo una travesura.
–B-buenos días– saludo acercándose ante ellos.
Hashirama y Shisui respondieron al saludo e hicieron que Naruto se sentara junto a ellos. Estaban intentando actuar normal para no incomodar a Naruto.
El pelirrojo vio un intercambio de miradas entre Hashirama y el otro sujeto, eso le hizo pensar que algo andaba mal.
Observó detenidamente al sujeto que se sentaba a su izquierda. Lo primero que noto en él, es que solo tenía un ojo, el cual era de color negro y le miraba de manera serena, no podía detectar ninguna emoción.
Naruto vio a su maestro, buscando respuestas de quien era ese sujeto.
– Su nombre es Uchiha Shisui –lo presento – Era un habitante de Konoha, probablemente lo hayas visto alguna vez. –
Naruto regreso para volver a verlo detenidamente, pero no lo recordaba muy bien. – Un gusto en conocerlo, Shisui-san. Mi nombre es Uzum… – se detuvo antes de revelar su nombre y regreso a ver a su maestro en señal de aprobación, el cual asintió. – Mi nombre es Uzumaki Naruto. – agrego e hizo una media reverencia con su cabeza.
Shisui creyó buena idea dejarlos a ellos 2 solos para que conversasen, así que se retiro de la mesa y salió de la casa.
Después de unos segundos de silencio, el pelirrojo se quedó observando un jarrón con Té que había en la mesa.
Hashirama se levantó para coger 2 tazas y servirse cada uno una taza de Té.
El pelirrojo la recibió gustoso y Hashirama volvió a sentarse, pero esta vez su postura era diferente y Naruto se percató de ello.
–Naruto – le llamo Hashirama el cual tenía una expresión neutra – ¿Cómo te sientes? –
El pelirrojo se sintió un poco confundido por la interrogante. – algo... – replico simple.
Hashirama empezó a creer que Naruto no era consciente de lo que había hecho –¿algo? –
–Es solo que tuve una pesadilla perturbarte –
Hashirama no se extrañó por eso, pero imagino que Naruto estaba confundiendo el día de ayer con una pesadilla – ¿De qué iba tu pesadilla? –
– Pues…– dijo Naruto viendo el fondo de la taza – Era una pesadilla rara, era de mi volviéndome un psicópata y asesinando personas, mientras la aldea de Kiri ardía en fuego a mi alrededor – replico con una sonrisa como si eso fuera lo más imposible del mundo, pero paro de sonreír al ver la expresión de su maestro. – ¿Por qué me veis de esa manera? Solo fue una pesadilla, no pienso hacer eso...–
Hashirama comprendió porque Naruto se había levantado como si fue otro día más. Su discípulo creía que la peor noche de su vida era una simple pesadilla.
–Eso no fue un sueño, Naruto. Eso en realidad paso. – replico Hashirama. – Anoche en Kirigakure, perdiste el control en medio de la guerra, no puedo decirte que paso, para que tu hicieras eso, porque cuando llegue ya era tarde… – dijo Hashirama lamentándose de los hechos.
El pelirrojo muy atento a lo que decía Hashirama, quedo en estado de shock al terminar de escucharlo.
Dejo caer la taza de sus manos, pero Hashirama pudo atraparla antes de que se rompiese.
Un golpe fuerte en la mesa hizo que Hashirama regresara su atención a Naruto que estaba completamente furiosos.
– ¡NO BROMEES, SENSEI! –
– No bromeo, Naruto. Me conoces. ¿Crees que te mentiría con algo así? – replico intentando parecer sereno.
El pelirrojo se quedó callado. Quiso poner en duda lo que decía Hashirama, pero algo se lo impidió. Un sentimiento de culpabilidad, como si todo lo que le acababa de decir Hashirama ya lo supiera.
Bajo la cara.
Se sentía frustrado y confuso, porque por más que trataba de recordar, no podía.
– Sensei… ¿Dónde estamos? –
– Estamos en el país del Rayo –
– ¿País del rayo?... Entonces… ¿porque? – susurraba mientras aumentaba su tono de voz – Si es verdad lo que sucedió en Kiri ¿¡ENTONCES PORQUE ESTAMOS AQUÍ!? – grito exasperado. – Si YO hice todo eso ¿¡Porque estoy aquí!?... ¿Es que acaso nosotros… – pregunto sintiéndose cada vez más decepcionado de sí mismo –…huimos? – susurro esperando un NO de su maestro.
El silencio de Hashirama le hizo comprender que fue así como sucedió.
Pasaron unos minutos de silencio hasta que Naruto rió – "Las personas que abandonas a sus amigos son más que escoria…"– dijo de repente – ¿Fuiste tú la misma persona que me dijo eso, Sensei? –
– Sé que huir fue un acto cobarde, pero no tenía otra opción, de haberte quedado allí es seguro que te matarían–
– ¡Hubiese preferido eso antes que huir! – grito mientras en sus ojos se denotaba la furia que lo consumía – No puedo creer que me hicieras huir forma, jamás me lo esperaría de ti.
Ese comentario hirió a Hashirama porque sabía que había decepcionado a su discípulo.
–Naruto, te escribí en una carta que no fueras a Kiri, pero me desobedeciste. ¿Es que acaso Tayuya no te la entrego? –
El nombre de la pelirroja le hizo tener breves imágenes acompañada de un dolor sostuvo la cabeza la cabeza resistiendo la fuerte migraña. Los mareos que le provoco el dolor le hizo caerse al suelo y hacer gemidos de dolor.
Hashirama actuó cuando vio que en Naruto se empezaban a formar colas con Chakra naranja. Coloco en la frente de Naruto la palma de su mano y restringió el Chakra de Kyūbi. El pelirrojo dejo de hacer gritos de dolor y solo se escuchaba su respiración agitada. Las imágenes de lo sucedido en Kiri recorrían su cabeza.
Se levantó y busco algo con la mirada, un poco cerca de él encontró el bote de la basura. Se arrastró hasta él y sin contenerse más vomitó.
Vomito demasiado, era más de lo que había comido y eso empezó a preocupar aún más a Hashirama.
Se fue hacia el cuarto donde Naruto había dormido y cogió algunos que Naruto se sentara en una silla y le dio los medicamentos.
Pasaron unos 10 minutos y Naruto no parecía mejorar, aunque sus nauseas se habían calmado.
–¿Te sientes mejor? – pregunto Hashirama sirviéndole un vaso con agua.
Cuando Naruto cogió el vaso con agua, Hashirama vio como las manos de su discípulo temblaban.
– Sensei…Yo debo…No… Yo tengo que regresar – dijo y se levantó bruscamente.
A unos cuantos metros vio la puerta y se dirigió hacia ella para salir de la casa, pero Hashirama se entre puso entre él y la salida.
–Tengo que volver con ellos, Sensei. – dijo Naruto apenas sosteniéndose de pie.
– Lo siento, Naruto, pero no puedo dejarte volver. No estás en las condiciones adecuadas –
–¿Pero qué cosas estas diciendo, Sensei? Debo estar allí...–
– ¿Acaso crees que te recibirán con los brazos abierto? Naruto, hace unas horas asesinaste sus familiares y amigos ¿crees que ellos celebraran que estés de vuelta? –
El comentario hizo bacilar al pelirrojo –Sé que no será así, pero quiero estar allí de todas formas. – dijo– Yo desobedecí tus ordenes al asistir al campo de batalla, así que, si tengo que pagar por ese error lo haré, por eso Sensei apártate de mi camino –
– No estas razonando bien, Naruto. –
El ceño fruncido del pelirrojo le hice entender a Hashirama que no cambiaría de idea.
Naruto bajo la cara y apretó los puños – No me dejas opción… –dijo y se lanzó hacia Hashirama con el puño levantando. Un golpe muy débil.
Hashirama muy confiado no se movió del lugar y antes de que Naruto efectuara el golpe, entre él y Naruto apareció Shisui de la nada, como si hubiese tele transportado al lugar.
Desvió el golpe con una mano y Naruto lo miro enfadado.
El pelirrojo no se había esperado que Shisui apareciese entre él y Hashirama. Confiado quiso intimidar a Shisui con su mirada de enfado, como si le estuviese diciendo que eso no era asusto suyo, que no se metiese, pero fue el contacto visual lo que le hizo comerte un enorme error cuando su rival es un Uchiha.
Ese ojo de color rojo con unas 3 tomoes, jamás los olvidaría.
El pelirrojo cayó al suelo con un golpe seco. Y no se movía del lugar...
– ¿No crees que te excediste un poco? – comento Hashirama cargando a Naruto de un brazo mientras el pelirrojo parecía estar inconsciente…. aunque en realidad…
*En la mente de Naruto*
Todo giraba a su alrededor. Cerro los ojos con fuerza para que esa sensación acabase ya. Paso así unos cuantos minutos hasta que sintió que el mundo a su alrededor se detuvo. Abrió los ojos para ver que estaba sucediendo. Todo estaba oscuro, a excepción de algunos rayos de luz que apenas iluminaban el lugar, suficiente para guiarse hasta donde se veía una fuente de luz. Camino hasta allí y cuando salió pudo ver que había estado en un bosque. No sabía cómo había llegado allí.
No le dio importancia, lo primordial para él era llegar a Kiri y saber si sus amigos estaban bien. Busco un árbol grande y trepo hasta la copa de este para intentar orientarse mejor.
¿Dónde demonios estaré? pensó Naruto visualizando un frondoso bosque en la zona norte.
Se giró para ver la zona sur y lo que vio casi lo mata de un susto. Se asustó tanto que no pudo sujetarse bien del árbol y cayó desde la copa hasta el suelo.
El pelirrojo no parecía sentir dolor por la caída que se dio, en la cual se habría roto algunos huesos, estaba demasiado abrumado para siquiera pensar si estaba bien.
Pero...¿qué fue lo que el pelirrojo vio? ¿Dónde está? ¿Qué le hizo Shisui?... Lo único que Naruto susurro fue…
-Ko-konoha… –
