Capítulo 02.
Nika se dejó caer hacia atrás con fuerza.
Se pasó las manos por el rostro.
Volvió a enderezarse y soltó un suspiro.
Sus amigas no le quitaban los ojos de encima.
—Estoy debatiéndome entre el sentimiento de felicidad porque voy a ser tía y el de querer asesinarlas por permitir que la calentura derritiera sus neuronas.
Las chicas rieron. La tensión disminuyó un poco.
—Hace poco nos enseñaron cómo se hacen los bebés. ¿No aprendieron nada?
—El pan ya estaba en el horno para esa época, zopenca— Lewis rodó los ojos.
Nika soltó una risita.
—Touché. ¿Saben cuánto tiempo tienen?
—Todavía no— respondió Luce.
—Quizás un aproximado de ocho semanas o un poco más. Aún no hemos ido al médico— Sara sonrió con timidez.
—Entiendo.
Nika las miró con seriedad.
El ambiente volvió a tensarse.
— ¿Qué sucedió con sus novios? ¿Por qué no están aquí con ustedes?
Sus amigas desviaron la mirada.
—Es una pregunta muy buena— Ruxandra soltó una risita nerviosa.
—Bastante, sí— Airy se colocó un mechón detrás de la oreja.
—Especialmente porque ya no tenemos novios— soltó Lewis.
Nika abrió mucho los ojos.
— ¿Qué?
—Ya no estamos con ellos. Les terminamos esta semana— Chiara soltó un suspiro.
Todas observaron cómo la expresión de Nika se ensombrecía.
Les recorrió un escalofrío por la espina dorsal.
— ¿Por qué? — su voz era de ultratumba.
Las chicas se miraron las unas a las otras.
Ninguna se atrevía a hablar.
Lewis suspiró.
—Tuvimos distintas razones. En mi caso, porque el malote de turno del que por desgracia me enamoré prefirió a su ex novia antes que a mí.
—Kentin estaba comportándose como un verdadero patán. Todo por la influencia de un ser repulsivo al que hace llamar amigo— Ruxandra apretó los puños.
—Nathaniel empezó a distanciarse. No le caigo bien a su familia y la situación con ellos es muy delicada— Sara sonrió con tristeza.
—Alexy tiene la misma mala influencia que Kentin. Empezó a ignorarme y discutíamos con frecuencia. Además… el miembro más reciente de su familia me hacía sentir incómoda— Luce desvió la mirada.
Nika se levantó de improviso.
Sus amigas la miraron, confundidas.
— ¿Qué sucede, Nikki? — preguntó Sara.
—Ahora vuelvo. Voy a tener una pequeña charla con los neandertales a los que hacían llamar novios.
Las chicas se sobresaltaron al ver que se dirigía a la puerta con el cuchillo de la tarta.
— ¡Nika!
Lewis y Airy la sostuvieron de la cintura.
Las demás bloquearon su camino.
— ¡Suéltenme!— Nika empezó a retorcerse.
— ¡Por el amor de Dios, tranquilízate! — chilló Lewis.
— ¡No ganaras nada matándolos! — secundó Airy.
— ¡Claro que sí! ¡Venderé sus órganos al mercado negro! ¡Al menos servirán para algo!
Nika avanzaba cada vez más.
No era fácil retener a alguien que medía una cabeza más que tú.
— ¡Nika, no! — Luce tomó una de sus manos.
—La culpa no es solo de ellos. Nosotras también tenemos parte de responsabilidad.
Sara tomó su otra mano con cuidado. Era la que sostenía el cuchillo.
—Además, sea como sea, seguimos queriéndoles. No les deseamos mal— Chiara sonrió con tristeza.
—Y estás haciendo que Levy y Ai se esfuercen en vano. No es bueno en nuestra condición.
Nika reaccionó a las palabras de Ruxandra.
Dejó de hacer fuerza.
Las chicas la soltaron. Se sentaron en el suelo, agotadas.
—L-Lo siento, chicas.
Nika se arrodilló delante de ellas.
Ambas sonrieron. Lewis le revolvió el cabello.
—Tranquila, fiera. Entendemos perfectamente cómo te sientes.
—Nosotras también estamos conteniéndonos. ¿Crees que no tenemos ganas de darles una patada en sus partes nobles? — Airy rodó los ojos.
Nika soltó un suspiro.
—Lo sé. Lamento haber perdido el control. Hacía muchísimo tiempo que no me enfadaba tanto.
Se puso de pie y ayudó a sus amigas a hacer lo mismo.
Todas volvieron a sus asientos.
Nika dejó el cuchillo en su sitio.
—Disculpen la interrupción. Podemos continuar— hizo un gesto con la mano.
—No te preocupes. Es normal.
Airy le sonrió con tristeza.
—Armin también se comportó como un idiota. Viví una época de mucho estrés y no estuvo ahí para mí. Prefería ir de compras con Alex que aguantar los dramas de su novia, según sus propias palabras.
Chiara tomó velozmente el cuchillo.
Nika hizo un puchero.
—Gracias por el voto de confianza.
—Lo siento, cielo. Es mejor prevenir que lamentar— Chiara le sonrió con dulzura.
Volvió a colocar el cuchillo en la mesa.
Lejos del alcance de Nika, por si acaso.
—Mi relación con Lysandro se arruinó después de su accidente. Se disculpó por haberme olvidado pero sus acciones demostraban lo contrario. Nina también hizo estragos en su memoria. Lo alejó de mí y no pude evitarlo…
Se pasó ambas manos por el cabello.
Las dejó ahí y apoyó los codos en sus rodillas.
Nika se levantó de su lugar. Tomó asiento a su lado.
Empezó a acariciarle la espalda.
—Siento muchísimo lo que les sucedió. Ahora entiendo por qué tomaron la resolución de irse.
—Gracias, Nika. Sentimos que debemos que hacerlo ahora. No sabemos si podremos más adelante— Ruxandra suspiró.
—Tenemos que aprovechar que nadie sabe nada. Ni siquiera nuestras familias— Sara sonrió con tristeza.
—Ellos mucho menos. No lo merecen— Airy apretó los puños.
— ¿Están seguras? — preguntó Nika.
Todas asintieron.
—Solo queremos iniciar una nueva vida lejos de todo lo que nos hizo daño— murmuró Luce.
Nika las miró con una mezcla de tristeza y admiración.
No era sencillo empezar de cero. Sus amigas se armaron de valor para hacerlo.
Solo necesitaban los medios.
Echó un vistazo a uno de los cuadros de la pared. Era un campo de girasoles hecho en acuarelas.
Afortunadamente, ella podía proveérselos.
Pasó un brazo por los hombros de Chiara.
Les sonrió a todas de manera tranquilizadora.
—Prometo que todo irá bien. No puedo cambiar el pasado, pero puedo asegurarles un futuro brillante.
Las chicas le devolvieron la sonrisa, más animadas.
—Muchísimas gracias, Nika— Luce se levantó a abrazarla.
—No sé cómo haremos para pagártelo— Ruxandra se secó una lágrima furtiva.
Nika negó con la cabeza.
Solo Dios sabía dónde estaría de no ser por sus amigas. Ella era la que debía retribuirles.
— ¿Dónde dejaron sus cosas?
—En mi casa. Mi tío y mi primo fueron a visitar a unos parientes. No vendrán hasta mañana al mediodía— respondió Airy.
—Perfecto. Todo lo que queda es preparar las mías— murmuró Nika.
Las chicas se miraron las unas a las otras.
— ¿De qué hablas, Nikki? — Sara ladeó la cabeza.
Nika hizo un gesto para que se acercaran más.
Sus amigas obedecieron.
—Escúchenme con atención. Tengo un plan.
. . .
Nika colocó una almohada en los brazos de Sara.
Su protegida se abrazaba a su cintura. Sería su sustituta momentánea.
Se levantó con cuidado de la cama. No quería despertar a sus amigas.
Todas dormían profundamente.
Su cama era tamaño king-size. No tuvieron ningún problema de espacio.
Salió al balcón de su habitación y cerró de nuevo las puertas de vidrio.
Se apoyó en la barandilla.
Sacó un cigarrillo mentolado de su bolsillo. Lo encendió y le dio una calada.
No se reprendería en esa ocasión.
Lo necesitaba.
Dejó salir el humo en un suspiro. Sacó su móvil y lo desbloqueó con el pulgar.
Marcó el número que sabía de memoria.
Luego, se llevó el aparato al oído.
—Buenas noches. No es propio de ti llamar a estas horas.
Nika sonrió con dulzura.
Escuchar su voz siempre la hacía feliz.
—Lo lamento. ¿Te desperté?
—No te preocupes. Estaba trabajando un poco.
—Gracias por esforzarte tanto. ¿Cómo estás? — le dio otra calada al cigarrillo.
—Bastante bien, gracias. Pero me parece que no puedes decir lo mismo.
Nika rió entre dientes.
—Ahora comprendo de donde viene mi vena bruja.
—Es difícil no darse cuenta. Normalmente asumirías que estoy despierto. Adoras recordarme que no conozco lo que es el dormir.
—La verdad duele. No es mi culpa.
Se acomodó mejor en la barandilla y miró el cielo.
Era noche de luna llena.
Algunas estrellas titilaban. No había ni una sola nube en el cielo.
Una fresca brisa le acarició el rostro.
— ¿Te sientes bien? ¿Algo te preocupa? — la persona habló tras unos instantes en silencio.
—Estoy bien. Tengo que contarte algo. Siento molestarte, pero es importante.
—Nada que tenga que ver contigo supone una molestia. Sabes que cuentas conmigo para lo que necesites. Siempre.
Los ojos se le llenaron de lágrimas. No pudo evitarlo.
—Mulțumesc, frate.
¡Buenas!
Aquí les traigo el segundo capítulo. ¡Espero que les haya gustado!
Como siempre, muchísimas gracias por sus comentarios. Me animan mucho a continuar escribiendo :3
En la medida de lo posible, trataré de actualizar todos los martes y los viernes :D
La frase del final es un pequeño spoiler del siguiente capítulo~ ewé
Es todo por ahora. ¡Ánimo y suerte!
¡Adiós!
ღ LadyAbsynthe ღ
