Capítulo 03.
El despertador sonó a las 4am.
Las chicas se levantaron a regañadientes.
Tenían mucho que hacer y muy poco tiempo.
Nika bajó a preparar el desayuno. Sus amigas fueron turnándose para usar el baño.
Tostó algo de pan. Lo llevó al comedor junto con mermelada, mantequilla, queso para untar y jugo de naranja.
Momentos después, las chicas bajaron.
Se sentaron y comieron con tranquilidad.
Luego, Nika lavó los trastes y se metió al baño.
Cuando salió, fue a su habitación.
Sus amigas ya estaban listas. Nika dejó su armario a su disposición.
Se vistieron de forma algo diferente a lo que solían ponerse: Más deportivas, con el cabello recogido…
—Te hemos elegido un conjunto— Chiara le guiñó un ojo.
—Miedo me da— Nika soltó una risita.
—Calla y póntelo. No nos hagas obligarte— Lewis le sonrió de lado.
—Si lo que quieres es tocarme solo tienes que decirlo, baby— Nika le lanzó un beso.
Lewis hizo como que vomitaba.
Todas rieron.
Nika se puso la ropa que le dio Luce.
Era muy femenina: Un vestido floreado, sandalias color piel y accesorios a juego.
Se miró en el espejo.
—Me siento rara— Airy le trenzó el cabello.
—Es porque por una vez estás arreglada. Pensé que moriría antes que este día llegara.
Nika le sacó la lengua a Lewis.
Tomó su equipaje.
— ¿Estamos listas, entonces? — preguntó.
Todas asintieron.
Se dirigieron a la salida. Nika cerró la puerta y Sara llamó al ascensor.
Marcaron el botón de sótano.
Al llegar, fueron a la camioneta de Nika.
Ruxandra se sentó en el asiento del copiloto.
Nika encendió el motor. Retrocedió y salió del edificio.
Las chicas miraron por la ventana.
Todavía no podían creérselo. Realmente iban a irse de allí.
Era imposible hacía unas horas.
Nika se encargó de convertirlo en una realidad.
Empezaron a recordar la conversación de la noche anterior.
Flashback.
— ¿Qué les parece?
Nika acababa de explicarles lo que tenía en mente.
Las chicas se miraron las unas a las otras. No sabían bien qué decir.
—Pues… por mí está bien. Pero…
— ¿Estás segura que no habrá ningún inconveniente? — Airy terminó lo que decía Chiara.
—Descuiden. Una llamada y estará todo preparado antes que nos demos cuenta.
— ¿Segura? — preguntó Lewis.
Nika rodó los ojos.
—Que sí.
— ¿De verdad? — Luce no estaba del todo convencida.
— ¿Podrían confiar en mí de una vez y relajarse? Me estresan— Nika suspiró.
—Confiamos en ti, Nikki. Pero hay desconocidos involucrados. No queremos importunar.
Todas se mostraron de acuerdo con Sara.
—Todo irá bien, se los aseguro. Dejen todo en mis manos.
Ante la insistencia de Nika, no les quedó de otra que aceptar.
—De acuerdo. Tú ganas. Si algo sale mal, hay tabla— "amenazó" Lewis.
—Lo que quieres es una excusa para azotarme— Nika alzó las cejas de forma sugestiva
Todas se echaron a reír.
Después de ultimar los detalles, Nika las llevó a su habitación.
Sus amigas la ayudaron a preparar sus cosas.
No tardaron mucho. Empacó sólo lo más importante.
Al terminar, se acomodaron en la cama.
Sara se abrazó a la cintura de Nika.
Esta le acarició el cabello.
Minutos después, se quedaron profundamente dormidas.
Fin del Flashback.
—Por cierto. ¿Por qué dejaron las cosas en casa de Ai?
Nika las sacó de su ensoñación.
—Fuimos allí después de clases a hablar con tranquilidad de nuestra situación— respondió Airy.
—Cuando decidimos que debíamos irnos, fuimos a nuestras casas a empacar— Chiara se acomodó mejor en su lugar.
—Tuvimos suerte de que todos estuvieran ocupados o trabajando. Nadie se dio cuenta de nada— Luce sonrió con tristeza.
Siguieron hablando hasta llegar a su destino.
Nika aparcó frente a la casa de Airy.
Bajaron de la camioneta. Airy abrió la puerta y se dirigieron a su habitación.
Se apresuraron en colocar el equipaje en la maleta de la camioneta, junto al de Nika.
Por su parte, Sara guardó una bolsa llena de aparatos electrónicos en el armario.
— ¡Listo! — entró de nuevo en la camioneta.
Las demás ya se encontraban ahí.
—Perfecto.
Nika hizo andar de nuevo el vehículo.
— ¿Puedes volver a explicarme por qué tuvimos que dejar nuestros móviles? — preguntó Ruxandra.
—Tampoco pudimos traer nuestras portátiles— Chiara hizo un puchero.
Nika encendió la radio.
—Armin tiene conocimientos informáticos, ¿no? Podría acceder a nuestros equipos y saber nuestra ubicación.
—Tienes razón. Probablemente lo intentará cuando se sepa— Airy soltó un suspiro.
Nika les sonrió desde el retrovisor.
—No vale la pena pensar en eso ahora. Debemos concentrarnos en lo que importa.
—Tienes razón, Nikki— Sara le devolvió la sonrisa.
Una hora después, aparcaron en el estacionamiento del aeropuerto.
Velozmente, bajaron del vehículo y sacaron el equipaje.
Entraron en el aeropuerto.
Nika habló con un guardia. La cara que puso les hizo saber que estaba enterado de que irían ese día.
El guardia se marchó a buscar al gerente.
Este llegó corriendo.
Le tendió a Nika unos pasajes.
—Muchas gracias. ¿A qué hora llega el avión? — preguntó.
—A las ocho. Como bien lo solicitaron— respondió el hombre con nerviosismo.
Echaron un vistazo al reloj de Lewis.
Faltaban cuarenta minutos.
— ¿Qué hacemos? — preguntó Airy.
—No lo sé. ¿Damos una vuelta por las tiendas? — propuso Nika.
— ¿No deberíamos ir directamente al área de espera? — Ruxandra lucía preocupada.
Nika le pasó un brazo por los hombros.
—Tranquila. Disfrutemos lo que nos queda aquí. No volveremos en algún tiempo.
Todas se mostraron de acuerdo con Nika.
Quedaron de verse en la zona para embarcar.
—Todos los trabajadores están informados de su… "caso especial". Las dejarán entrar sin problemas— informó el gerente.
Nika le dio las gracias. El hombre se despidió y se marchó.
Las chicas se miraron de reojo pero no hicieron ningún comentario.
Se dispersaron por los distintos puestos. En un parpadeo, Nika perdió de vista a sus amigas.
No le importó demasiado. Debían divertirse un poco.
Se quedó mirando un colgante tribal de una tienda de regalos.
Le recordaba tanto a él…
Hizo una mueca.
Sacudió la cabeza. No quería pensar en eso ahora.
En ese momento, llegó a su nariz un delicioso aroma.
Se dirigió al puesto de comida de al lado. Afortunadamente no había mucha gente.
Pidió unas donas. Pagó y salió de ahí, contenta con su compra.
— ¿Nika?
Un escalofrío recorrió su espina dorsal. Conocía muy bien esa voz.
Se volteó con lentitud.
—Hola, Rosalya.
Rosalya la miró de arriba abajo.
— ¡Estás guapísima! Casi no te reconocí.
Le dio dos besos y le sonrió.
—Me alegro de verte. ¿Cómo estás?
—Muy bien. ¿Y tú? ¿Qué haces por aquí? — preguntó Nika en tono casual.
Se moría de los nervios.
No podía permitir que se notara.
—Vinimos a buscar a mis tíos que vinieron de visita. No habrás visto por casualidad a Lysandro, ¿verdad?
Nika palideció.
—N-No. En lo absoluto.
Rosalya no se dio cuenta de su incomodidad.
—Vaya. Se perdió hace un rato. Leigh lo está buscando.
—Bueno… si lo encuentro le diré que andas por aquí. Tengo que irme. Nos vemos.
Nika se despidió con la mano y salió corriendo.
Tenían que salir pitando de ahí. Corrían el riesgo de ser descubiertas.
Al no ver por dónde iba, chocó con alguien.
Sintió dolor en el pecho. Trastabilló y cayó de culo al suelo.
— ¡Ay, mierda! ¡Me cago en…!
—Ese no es el vocabulario propio de una dama.
Nika miró a la persona con la que chocó.
—Tampoco es de caballeros echarle a alguien café hirviendo encima.
Se levantó. Movió su vestido y sopló para airearlo.
— ¿Qué demonios querías que hiciera si chocaste conmigo?
Nika rodó los ojos. No perdería el tiempo tratando con un imbécil.
Le dio la espalda.
— ¡Oye! ¡¿Qué hay de mi café?!
Nika se volteó. Fulminó con la mirada al desconocido.
—Esto es lo que puedes hacer con tu maldito café— le sacó el dedo medio.
Echó a correr de nuevo. Esta vez fijándose en el camino para evitar otro accidente.
No tardó en volver con sus amigas.
Se sintió aliviada de verlas a todas juntas.
— ¡Hola! — Luce la saludó con la mano.
—Estábamos a punto de ir a buscarte. ¿Dónde estabas? — Airy le dio un sorbo a su jugo.
— ¿Qué te pasó? ¿Eso es café? — Sara miró el desastre en su ropa.
Nika negó con la cabeza.
Recuperó el aliento antes de hablar.
—Vayámonos de una vez. Me encontré con Rosalya. Lysandro y Leigh andan merodeando por aquí.
Las chicas abrieron mucho los ojos.
Chiara dejó escapar un gritito de sorpresa. Lewis le pasó un brazo por los hombros.
—Movamos el culo. A Lysandro no le conviene encontrarse de cara conmigo.
—Tratemos de ir entre la muchedumbre. Será menos sencillo que nos divisen de esa manera.
Todas asintieron a la propuesta de Nika.
Se dividieron en grupos de tres. Nika iría sola al pendiente de todo el perímetro.
No hubo necesidad de hacer fila. Las dejaron pasar después de que comprobaran sus pasajes y documentos.
Todos los trabajadores parecían sorprendidos. Algunos, incluso, intimidados.
¿Cuál era la razón?
Llegaron finalmente al área de espera.
Se dejaron caer en los asientos, agotadas.
—Nos libramos de una buena— Airy soltó un suspiro.
—Sí. Vi mi vida pasar delante de mis ojos— Chiara sonrió de lado.
Sus amigas soltaron una risita.
— ¿Te hiciste daño, Nika?
Luce se dio cuenta que Nika se miraba el área del pecho.
—No te preocupes. No es grave— le sonrió.
— ¿Qué compraste, por cierto? — preguntó Ruxandra.
Nika abrió la bolsa de las donas.
—Están un poco magulladas pero eso no les quita el buen sabor. ¿Quieren?
—Esas cosas no se preguntan.
Todas rieron por el comentario de Lewis y se sirvieron.
El avión llegó justo cuando terminaron de comer.
Volvieron a pedirles sus documentos.
Se hicieron cargo de su equipaje y las dejaron pasar tras quitarles el pasaje.
El lujo y confort se podía respirar en el aire. Se notaba que era un vuelo de primera clase.
Tomaron asiento en los lugares cerca de las salidas de emergencia.
Las chicas miraron a su alrededor. Eran las únicas allí.
No les sorprendió. Nika les informó que así sería.
Un avión privado, el que pudieran viajar sin permiso de sus padres siendo menores, la actitud del personal…
Sus miradas se fijaron en Nika.
Lewis tenía razón. Había muchas cosas que aún no sabían de ella.
Y poco a poco irían descubriéndolas.
. . .
El avión aterrizó una hora y media después.
Fue un viaje bastante corto. Durmieron la mayor parte del tiempo.
Después de pasar por el mismo proceso de hace un rato, las chicas salieron al aeropuerto.
Se encontraban en una pequeña ciudad a las afueras de Francia.
Una vez más, no tuvieron que esperar ni hacer fila.
Vieron entre las personas a alguien que se les hizo familiar aunque no le conocían.
Soltaron sonidos de sorpresa. El parecido con Nika era increíble.
Podía decirse que era su versión en masculino con algunas diferencias.
Era más alto, más musculoso y su pelo era más largo. Lo llevaba atado en una coleta baja.
Su estilo era parecido al de Lysandro. Vestía con ropa de la época victoriana.
El muchacho se acercó a ellas con una sonrisa.
Parecía bastante joven. Quizás tan solo unos años mayor que ellas.
Era tan guapo que no pudieron evitar ponerse tan rojas como un tomate.
—Es un placer volver a verte… Nika.
Nika soltó su equipaje.
Se lanzó a los brazos del joven. Este la estrechó en sus brazos con fuerza.
La levantó un poco del suelo y la hizo girar.
Nika soltó una risita.
—También lo es para mí, Dimitry. Mi querido hermano.
¡Buenas!
Aquí les traigo el tercer capítulo. ¡Espero que les haya gustado! :D
El hermano de Nika hace su primera aparición. ¿Qué les parece? ewé
Ayer empezó el evento de Halloween de CDM y no sé qué hacer con mi vida.
El mini juego se me da fatal. No sé cómo haré para completarlo TnT
¿Qué tal les está yendo a ustedes?
¡Hablando de eso! En mi perfil coloqué mi nombre de usuario tanto de CDM como de Eldarya.
Pueden mandarme una solicitud de amistad si lo desean~
Es todo por ahora. ¡Ánimo y suerte!
¡Adiós!
ღ LadyAbsynthe ღ
