Capítulo 07.

Era la mañana del lunes.

Desde el momento que llegaron al instituto, supieron que algo andaba mal.

Los chicos buscaron a sus ex novias por todas partes pero no las encontraron.

Algunos lo meditaron durante el fin de semana y tomaron la decisión de recuperarlas.

Estaban conscientes de que no sería fácil.

No se comportaron bien con las chicas. Les hicieron muchísimo daño.

Pero aun así querían intentarlo.

Quien no arriesgaba no ganaba.

Lysandro se sentó al lado de Castiel, como siempre.

Tenía un nudo en la boca del estómago.

El presentimiento del día anterior no lo dejaba tranquilo.

Supo por la cara que ponía su amigo que estaba en las mismas que él.

Los demás también parecían afectados.

Quizás estaban exagerando. No tenían motivos para sentirse así.

La directora entró junto al señor Farrés en ese momento.

Lo que anunció los dejó a todos congelados en sus lugares.

—Lamento mucho informarles que sus compañeras Sara WhiteRose, Lewis Eilish, Chiara Clarisse, Airy Devine, Luce Jhones, Ruxandra Michelakis y Nika Atkinson dejaran de asistir a este instituto.

El resto de la clase se sorprendió.

Algunos empezaron a murmurar entre ellos. Se preguntaban qué habría ocurrido para que decidieran irse a mitad de curso.

Ámber y Li se reían por lo bajo.

La rubia por fin se libraba de las pestes que le impedían obtener lo que quería.

Castiel se levantó de su asiento de un salto. El ruido que hizo llamó la atención de todos.

—No puede hablar en serio...

—Castiel…—Lysandro lo tomó de la muñeca.

El pelirrojo se libró del agarre de un manotazo.

—Tiene que ser una broma. No me hace ninguna gracia.

—No tengo tiempo para bromas, señor Castiel. Hablo en serio. Fueron retiradas el sábado pasado del Sweet Amoris— respondió la directora en tono tajante.

Les deseó buenos días a todos y se marchó.

Castiel seguía de pie. Le costaba asimilar lo que acababa de escuchar.

Lysandro volvió a tomarlo de la muñeca.

Esta vez consiguió que volviera a sentarse.

—Está mintiendo. No es verdad…

—Yo tampoco entiendo qué sucede. No nos queda de otra que esperar hasta el descanso para averiguar qué ocurre.

Castiel miró por acto reflejo hacia los demás.

Los gemelos tenían abiertos los ojos como platos.

Nathaniel apoyaba su frente en su mano y negaba con la cabeza.

Kentin mascullaba cosas por lo bajo. Probablemente se trataba de insultos.

Todos alzaron la mirada al mismo tiempo. Se encontraron las unas con las otras.

Hicieron un silencioso pacto en el que se ayudarían a descubrir lo que ocurrió con las chicas.

No descansarían hasta saberlo.

Se negaban a rendirse sin siquiera haberlo intentado.

Rosalya observó este intercambio de miradas desde su lugar.

Se mordió el labio inferior y miró hacia el pizarrón.

El señor Farrés empezó la clase.

No logró concentrarse. Se pasó todo el rato ensimismada en sus pensamientos.

Había visto a Nika el sábado en el aeropuerto.

Lo más probable era que ese día estuviera marchándose.

¿Estaría ella con las demás?

Ahora que lo pensaba, se fue muy deprisa. Como si haberse topado con ella la hubiera puesto nerviosa.

¿Por qué? ¿Cuál era el motivo?

Allí había gato encerrado.

Pensó en decírselo a Lysandro pero decidió guardarlo para sí misma.

Averiguaría por su propia cuenta lo que llevó a las chicas a tomar aquella decisión.

Cuando sonó el timbre y levantó la cabeza, sus ojos se encontraron con los de Priya.

Eso bastó para que entendiera que no estaría sola en su investigación.

. . .

Las clases particulares con Dimitry fueron toda una experiencia.

Las chicas se llevaron una grata sorpresa.

El hermano de Nika era un excelente profesor. Explicaba las cosas de tal manera que te animaba a saber más y más.

Era amable y muy paciente.

Les recordó un poco al señor Farrés con la diferencia de que Dimitry era más estricto.

No les permitía distraerse.

A la hora del descanso, María entró en la enorme biblioteca que se convirtió en su aula de clases.

La seguían dos mucamas que llevaban dos carritos con teteras y tazas de porcelana y algunos postres.

Disfrutaron de su comida con tranquilidad. Al menos la gran mayoría.

Nika no conseguía relajarse.

Estaba costándole la vida comportarse con naturalidad y seguir el ritmo de las clases.

Sus amigas la miraban con una mezcla de tristeza y comprensión.

La noche anterior conversaron sobre su situación.

Lo único que tenían claro era que sería una tarde movidita.

Esperaban que todo saliera bien. No les gustaría que la relación entre ellos se arruinase.

Cuando terminaron las clases, las escoltaron a sus habitaciones para que descansaran un poco.

Dos horas más tarde, bajaron a recibir a la ginecóloga.

Era una mujer de largos cabellos rosas amarrados en una coleta, piel levemente morena y ojos a juego con su cabello.

Vestía con elegancia bajo su bata de médico.

Llevaba un maletín con algunos instrumentos.

Parecía tener unos treinta y pocos años.

—Les presento a Agatha. Cuidará de ustedes a partir de ahora.

María le puso una mano en el hombro.

—Agatha, estas son nuestras queridas invitadas.

La mujer les sonrió con calidez.

—Un placer, encantos. María y Dimitry me hablaron mucho de ustedes. Descuiden, con las recomendaciones y chequeos constantes todo irá sobre ruedas.

Las chicas le devolvieron la sonrisa.

Parecía ser una persona muy agradable.

María tenía razón.

Después de las presentaciones, María las llevó a la habitación en la que se llevarían a cabo las consultas.

La primera en entrar fue Ruxandra.

Ella le platicó su situación. Agatha la escuchó atentamente y anotó algunas cosas.

—Hablaré de tu caso con una colega mía. Lo más probable es que quiera evaluarte por sí misma. Si es así la traeré conmigo el día de la siguiente revisión.

—Se lo agradezco mucho, doctora— Ruxandra le sonrió con timidez.

—Puedes tutearme, cielo. ¡Estoy demasiado joven para que me traten de manera tan formal!

Ruxandra rió por bajo mientras asentía.

Luego de Ruxandra, entró Luce.

Así fueron pasando una a una. Las demás esperaban sentadas en los sofás del pasillo.

Dimitry se les unió poco después.

Cuando terminó con todas, Agatha salió del improvisado consultorio.

— ¿Qué tal están nuestras chicas? ¿Todo bien? — Dimitry se levantó y avanzó hacia ella.

Las demás hicieron lo mismo.

Agatha levantó su pulgar derecho.

—Más que bien. Estas muñecas están en perfecto estado de salud. Les realicé una ecografía y los enanos también se encuentran de maravilla.

La pareja se alegró de oír aquello.

Nika se abalanzó sobre sus amigas.

Estas rieron y le devolvieron el abrazo, formando uno grupal.

—Vendré la semana que viene para la siguiente revisión.

— ¿Por qué tan pronto? — preguntó Luce.

—Todas tienen más o menos dos meses de gestación con un margen de separación de unos días, máximo una semana. Los primeros tres meses es importante monitorear de manera estricta el desarrollo de los pequeños. Quizás piensen que es una exageración pero es lo mejor para evitar cualquier complicación a tiempo.

—Lo entendemos. Se hará lo que tenga que hacerse— Chiara sonrió con dulzura.

—Ya les entregué a todas sus respectivos récipes con los medicamentos que deben tomar. También el plan alimenticio y de vida que deben seguir por los próximos meses.

Todas les enseñaron a Dimitry y María sus respectivos papeleos.

Dimitry tomó el de Airy y lo ojeó por encima.

María hizo lo mismo con el de Lewis.

—Muchísimas gracias, Agatha. Discúlpame por hacerte venir hasta aquí de forma tan inesperada.

Agatha soltó una risita.

Hizo un gesto con la mano para restarle importancia al asunto.

—Sabes que cuentas conmigo cuando lo necesites. De todas maneras me hiciste un favor. Estaba aburriéndome como ostra en Italia.

— ¿Te gustaría quedarte a tomar el té? Nos gustaría platicarte sobre las posibles opciones de tu estadía.

—Claro que sí, María. Será un placer.

—Me gustaría que hicieras algo antes de eso.

Todos se giraron hacia Nika.

Se notaba a kilómetros que estaba tensa. Tenía mala cara y apretaba los puños con fuerza.

Sus amigas se miraron de reojo.

El momento finalmente llegó.

— ¿De qué se trata, cielo? — preguntó Agatha.

Nika cruzó miradas con María. Su cuñada entendió lo que estaba a punto de pasar.

Asintió con la cabeza y tomó la mano de Dimitry entre las suyas.

Sara le pasó un brazo por la cintura a Nika para infundirle valor.

Las demás le dedicaron miradas y sonrisas de comprensión.

Nika respiró profundamente.

Ahí iba.

No había vuelta atrás.

—Necesito que me hagas unos estudios a mí también, Agatha. Por favor.

Dimitry frunció el ceño.

Miró brevemente a su esposa y volvió su atención a su hermana.

— ¿No te sientes bien? Si es así debemos llamar al médico general. Agatha puede echarte un vistazo pero no es su especialidad y…

—No, Dima. Tiene que ser Agatha. Lo mío le compete tanto como lo de mis amigas.

Agatha entendió a qué se refería.

Alzó ambas cejas. La expresión en su rostro era de incredulidad.

Nika observó cómo su hermano palidecía más y más a medida que la realización se asentaba en su cabeza.

Estaba en shock. Ninguna otra palabra definía mejor cómo se sentía en esos instantes.

María le apretó la mano.

— ¿Estás embarazada?

Era evidente que hizo un esfuerzo sobrehumano para formular la pregunta.

Las chicas tragaron grueso. Buscaron tomarse las manos y apretaron con fuerza el agarre.

Nika asintió con la cabeza.

Estaba consciente de que la noticia causaría los mismos destrozos que un desastre natural.

Pero su hermano debía saberlo.

Tanto por ser un miembro de su familia como por la posición que ocupaba en otros menesteres.

Lo único que esperaba era que la magnitud de los daños no fuera irreparable.

De ser así, añadiría otra relación arruinada a su repertorio. El cual empezaba a hacerse más y más grande.

. . .

—Gracias por reunirte conmigo, Priya.

Priya sacudió la cabeza.

—Al contrario. Gracias por haberme invitado, Rosalya.

Las dos se encontraban en un restaurant. El mismo al que Rosalya asistió con sus amigas para una cita en parejas.

Irónicamente, estaban sentadas en la misma mesa que aquella vez.

Sonrió de forma melancólica al recordar esa ocasión.

—Sigo sin entender por qué se fueron. Le doy vueltas al asunto en mi cabeza pero no le encuentro ningún sentido.

—Yo tampoco. Lo creería de las demás porque no las conozco mucho. Nika es otra cosa— Priya soltó un suspiro.

—Son amigas de la infancia, ¿verdad? — preguntó Rosalya.

Priya asintió con la cabeza.

—Por esa razón me extraña tanto. Ella… bueno… digamos que su situación familiar es complicada. No sé hasta qué punto pudo contar con la única persona que tiene en el mundo.

— ¿Por qué crees que se marchó, entonces?

Olvidaron por un momento que Leigh las acompañaba.

Rosalya lo puso al tanto de la situación.

No pudo quedarse de brazos cruzados. Era testigo del sufrimiento de su hermano y su novia.

También estaba preocupado por las chicas. Las apreciaba mucho.

En especial a Chiara.

—No lo sé. Lo único que está claro es que algo sucedió. Algo lo suficientemente grave como para que a Nika no le importara desenterrar el pasado.

— ¿Pero qué tienen que ver las demás en ello? — Rosalya frunció el ceño.

Los tres permanecieron en silencio unos instantes.

La comida que ordenaron llegó a su mesa. Leigh se encargó de decirle al camarero de quién era cada plato.

Le dio las gracias por sus servicios y volvió a mirar a las chicas.

Ambas estaban ensimismadas en sus pensamientos.

—Las piezas no encajan en su lugar ahora mismo. Pero llegaremos al fondo de esto de una forma u otra. No importa lo que nos cueste

Tanto Leigh como Rosalya se mostraron de acuerdo con lo que dijo Priya.

En casa de los gemelos, Kentin pronunció las mismas palabras y los demás le dieron la razón.

Encontrar a las chicas era su máxima prioridad.

Ninguno tenía tiempo que perder.


¡Hola!

Aquí les traigo el capítulo siete. ¡Espero que les haya gustado! (:

Lamento la demora. No he tenido demasiada inspiración estos días ;w;

El viernes me quitaron los puntos de las muelas del juicio. ¡Por fin puedo dejar de hablar como Kiko! XD

Me gustaría que me facilitaran los nombres de los hermanos/padres/familiares de sus OC's.

Es para una tarea (?) ewé

También pediré otros datos adicionales en el siguiente capítulo~

Es todo por ahora. ¡Ánimo y suerte en todo!

¡Hasta pronto! :D

ღ LadyAbsynthe ღ