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CAPÍTULO 6: ES DIFÍCIL

Pretender ser novio de Blaine era estresante. Sam tenía que tener cuidado con lo que hacía o decía para que nadie sospechara que su relación realmente no había cambiado. Esa tarde, la pareja tenía una triple cita con Santana, Brittany, Artie y Kitty. Desde que sus amigos se habían enterado, no habían parado de insinuar que debían salir en parejas. Iban a cenar y después a dar un paseo por el parque. Un plan romántico… Para el que el rubio no estaba del todo preparado.

Habían decidido que fuera entre semana porque los fines de semana, con las sesiones dobles, Blaine y Pierce no podían. Aunque no podían quedar antes de las siete de la tarde, preferían eso a que no pudieran asistir. Con dos actores y una bailarina de Broadway en el grupo, estaban más que acostumbrados a tener que hacer planes entre semana.

No se sorprendió al ver que era el tercero en llegar al café donde se iban a reunir. Pidió su té y se sentó junto a ellos.

–Perfecto. –Santana susurró, pero lo suficientemente alto para que los otros escucharan.

–Me da miedo preguntar, pero… ¿Qué es perfecto? –Artie preguntó suavemente.

–Quiero hablar con Trouty aquí ante de que llegue su pequeño Hobbit. –La latina respondió.

–¿De qué quieres que hablemos? –El rubio quiso saber.

–Verás… –Ella miró a los dos molesta. –Negaré que he dicho esto, pero sabéis que para mí Blaine es muy importante…

–Ayudar a Britt a encontrar el trabajo de sus sueños lo puso el primero en la lista de personas que cuentan con tu protección y apoyo. Lo sabemos. –Abrams la ayudó, sabía que no era fácil para ella lo que iba a decir.

–Exacto. Blaine me demostró que nos aprecia y todo lo que ha hecho por Britt… Desde enseñarle todas las coreografías que hacía en NYADA hasta pedirle que lo ayudara con su proyecto final sabiendo que iría una cazatalentos y que podía suponer un impulso para su carrera de bailarina… Sé que sin él Britt lo habría tenido mucho más difícil… Por eso quiero hacer algo por él. –Lopez confesó. Le costaba contar lo que sentía, a pesar de que eran personas en las que confiaba.

–¿Y qué es lo que vas a hacer por él? –Evans cuestionó.

–Hablar contigo. Britt sigue diciendo que hay algo raro en vuestra historia. Dice que no os comportáis como una pareja. Ha estado contigo, te conoce muy bien, y dice que con Blaine no te comportas igual. Sé que vuestra relación no puede ser la misma a la que mantuviste con Britt, pero… ¿Estás seguro que no es sólo curiosidad lo que te ha llevado a ser novio de Blaine? Sé que él lleva enamorado de ti desde que teníais dieciocho años y, si al final todo es mentira por tu parte, no sé si se podrá recuperar.

Sam miró a Santana con miedo. Por supuesto que todo era mentira y que en algún momento iban a terminar con esa relación. ¿Cómo se lo tomaría Santana? ¿Qué pensaría Brittany? Ellas habían demostrado que eran muy buenas amigas de Anderson después de todo lo que había pasado con la carrera de la rubia. Además, sin Tina cerca y sin él como novio de la bailarina, la relación de Pierce y el actor había evolucionado hasta el punto de que eran casi como mejores amigos.

–Blaine es la persona más importante en mi vida y te prometo que no le estoy mintiendo. Sabe lo que siento por él y te aseguro que jamás jugaría con él. –Era lo más sincero que podía ser en ese momento.

–Hola. –Brittany llegó con una sonrisa, pero pronto frunció el ceño al notar la tensión. –¿Va todo bien?

–Sí, cariño. –Santana comentó. –Sólo estaba asegurándome de que Sam está seguro de lo que está haciendo. Nadie quiere que dañe a Blaine.

–Vale. –La rubia se conformó con esa explicación y se sentó junto a su novia. Las dos se dieron un beso, por lo que no vieron que llegaba alguien más.

–¿No soy la última? –Kitty preguntó al llegar.

–Falta Blaine. –Artie la tranquilizó. Ellos también se besaron, pero fue algo más rápido.

El moreno aun tardó cinco minutos en llegar, algo que a ninguno le sorprendió. Cuando llegó, se sentó junto a Sam y éste, consciente de que todos los observaban, le dio un beso en la mejilla.

–Siento el retraso, había mucha gente esperando a la salida. –El actor se disculpó.

–Cada vez te haces más famoso, es normal. –Lopez comentó.

–Gracias por entenderlo…

–¿No has pedido nada? –Evans preguntó.

–No… Como llegaba tarde, no quería haceros esperar. –Anderson se encogió de hombros.

–Voy yo a por tu café. ¿El de siempre o quieres algo especial? –Sam propuso.

–No tienes que hacerlo.

–Quiero hacerlo. –El rubio se mostró firme.

–Lo de siempre está bien. –El pintor lo besó en los labios antes de levantarse para comprarle ese café.

–Voy contigo. Yo he terminado el mío, pero no me importaría tomar otro antes de que nos vayamos. –Santana se levantó para ir con él. Cuando llegaron a la barra, ella se volvió para mirarlo directamente. –¿Os estáis controlando para que no os veamos en plan romántico? ¿Es por Kurt o Mercedes?

–Blaine y yo todavía estamos ajustándonos al hecho de que estamos enamorados. Hasta hace poco sólo éramos dos amigos y, si somos sinceros, sólo nos faltaba el sexo para ser una pareja. Es difícil cambiar una rutina por otra que es muy parecida, pero a la vez muy diferente. –Evans suspiró, era lo único que su cabeza había conseguido crear.

–Acepto la explicación, pero tienes que saber que Blaine es un romántico. Puede que no lo diga, pero necesita que le demuestren que lo aman. Parte de los problemas que tuvo con Kurt tenían que ver con eso. Todos sabemos que los celos de Porcelana hacia ti y lo que realmente sentía hacia ti fueron la verdadera causa de la ruptura, pero si LadyFace hubiera cuidado más de él, seguirían juntos. No te duermas, o tú también lo perderás… –Su turno llegó y ella pidió justo después de Sam, que pagó los dos cafés. –Gracias por invitarme.

–Gracias por los consejos.

Los dos volvieron junto a los demás y Sam besó a Blaine en los labios. Al separarse, notó la confusión de su amigo, pero también lo feliz que le hacía ese simple gesto. Era una visión adorable. Esos ojos color avellana brillaban y algo en su interior se revolvió. Era como si un millón de mariposas revolotearan en su estómago. Conocía esa sensación, la había sentido con Quinn, Britt y Mercedes entre otras. Pero no podía ser hacia su mejor amigo. Nunca lo había sentido por un amigo.

Pierce se agarró a Santana y apoyó su cabeza en su hombro mientras sonreía. Reconocía esa mirada, era la que había estado esperando ver en Evans desde que dijeron que estaban juntos. Ese era Sammy enamorado, ese era el Sammy que quería para su Blainey.