Bealcaru: Historia Original

Kohei Horikoshi: Mangaka a quien le pertenece los personajes de Boku No Hero Academia, utilizadas en esta historia.

GM10: Que buena predicción (Me asustas) y sí, ya esta cerca ): Gracias por leer!

Agata: Gracias! Jajajaja Izuku esta vestido como el Au del ending XD Diria que mas a Kirishima, el fue mi inspiración para crear a Riot y los ojos heterocromaticos (Rojo y amarillo) por Todoroki, de katsuki mmm... Gracias por leer!

IMPORTANTE:

No, no te equivocaste de historia, esta se llamaba "Izuku el viajero", pero lo he cambiado por "Izuku y el Dragón", perdón por las molestias y también cambie el argumento.


CABALLERO PLATEADO I

.

"Las reglas se hicieron para respetarlas y

Yo he venido para cumplirlas"

.

Los fuertes rugidos de Riot retumbaban por todo el bosque, despertando a quienes dormían y a los escondidos en las penumbras, los animales corrían despavoridos al igual que las aves, saliendo de sus guaridas y alejarse, algunos que se encontraban cerca de la cabaña corrían buscando refugio ocultándose detrás, siendo observados por tres personas que asombradas no podían creer lo que veían.

— Eso es imposible –Replicó– Solo los hijos de dragones tienen esa habilidad.

Su semblante serio y grave voz hicieron a Uraraka ponerse nerviosa, ella más que nadie conocía de las habilidades que poseía su amigo y aún más, de lo estricto que era con las leyes, pero aunque ese no fuera un problema, sabía que si Gondra se enteraba de que un Dragón estaba fuera de sus territorios seria mandado a ser juzgado y eso solo significaba no ver la luz jamás.

— Tsuyu-chan se ha confundido –Hablo nerviosa– Conocemos a ese dragón, pero sobre lo de Izuku es solo una suposición.

Asui volteo a verla interrogante, haciendo que Uraraka moviera las manos en negación para que desmintiera lo dicho y para su buena suerte ella lo comprendió.

— Me equivoque –Dijo cortante.

Tenya las observo con sospecha, intuyendo de que algunas cosas ocultaban, aun así su posición era importante y lo que veía frente a él no podía ser permitido.

— Sea o no una equivocación –Dijo serio– Los dragones fuera de Gondra deben ser llevados de vuelta y si ese no fuera el caso –Advirtió desenfundando su espada– Es evidente a quien pertenece.

Al escuchar la espada ser desenvainada, Uraraka se alertó poniéndose delante del caballero.

— ¿Que estás planeando hacer Iida-kun? –Con la voz seria y el ceño fruncido miro a Tenya quien sorprendido por su repentina acción la vio confundido– ¿No planearas cometer los mismos errores de hace años, no?

Iida se tensó por lo mencionado, recordando los sucesos de su pasado manchado.

— Uraraka, son órdenes.

— Órdenes de un reino que dice proteger a los dragones, pero que solo los mantiene enjaulados –Dolida se agarró el pecho– Por eso fue que me aleje de esas tierras, para ser libre y no seguir envenenándome con su ideología.

Las tensas miradas que se daban para no dejar ceder su posición, fueron interrumpidas por un repentino grito de horror.

— ¡Han despertado a la bestia! –Gritaba alterado Mineta– ¿Qué hacen ahí parados? ¡CORRAN IDIOTAS! –Hecho un manojo de nervios, se adentró a la cabaña corriendo.

Descolocados por la reciente escena, se miraron entre sí y por su reciente llegada, preguntó.

— ¿Y él?

Iida lo vio subir desesperado por las escaleras mientras sus gritos dejaban de ser escuchados.

— Una uva parlante –Respondió Tsuyu sin interés– Ignóralo.

Volviendo su mirada al frente se topó con la fuerte mirada de Uraraka quien con brazos cruzadas esperaba su respuesta.

— ¿Y bien?

Suspiro cansado, su idea de llegar a descansar por los largos días que estuvo caminando se aplazarían por una criatura que posiblemente no había visto en Gondra.

— ¿Por qué no vamos a verificar la situación? –Requirió, esquivando su mirada– No prometo nada, pero si el dragón lleva el sello no habrá problema.

— Entonces apresurémonos que esta atardeciendo –Hablo Tsuyu caminando hacia el dragón– También quiero saber ese detalle que deje pasar.

Tenya iba a preguntarle si ese dragón era el que había sentido en la cabaña, pero como la vio caminar rápido decidió preguntarle a Uraraka algo que estuvo cuestionándose cuando lo mencionaron.

— ¿Cómo dijiste que se llamaba el dragón?

— Riot

Tenya la vio con duda.

— ¿Estas segura que ese es su nombre?

— Si, Izuku lo llamo así ¿Por qué lo preguntas?

No respondió, siguió caminando con el semblante serio, sabiendo de lo que haría al llegar a verlos.

Detrás caminaba Uraraka preocupada, temiendo de que Iida hiciese algo que estaba segura lo lamentarían.

.

— Imposible…

Sentado en el suelo desconcertado, miraba Izuku al dragón sobre él, no pudiendo creer que al tocarlo, lo hiciera crecer.

Solo fue un pequeño toque de su piel con sus escamas y por más que tratara de darle una explicación, no podía, pero si recordaba sentir la misma sensación de hace días cuando hizo lo mismo desesperado, solo que en esta ocasión hubo una explosión que elevo un gran polvo a su alrededor.

Los rugidos de Riot lo estaban aturdiendo, por lo que comenzó a retroceder hasta tener mejor vista de su cabeza, cuando chocó con un árbol se detuvo quedándose observando como Riot parecía rugir de felicidad. Debía aceptar que se sentía bien por él, pero las interrogantes que rondaban su cabeza no cesaban y deseaba que las respuestas vinieran tan rápidas como sus dudas.

Se tapó el rostro con las manos, intentando pensar en cómo haría ahora que el dragón estaba en su tamaño real, era evidente que por sus rugidos, los habitantes del bosque estarían asustados y aunque dudaba si las chicas vendrían, necesitaba tener una razón razonable para explicarles aunque no tuviera ninguna.

El sonido de los arboles partiéndose lo alerto, quitando sus manos miro a su derecha viendo la cola de Riot ir hacia él con rapidez y sin tiempo de poder pensar se tiro al suelo cubriéndose la cabeza con los brazos, sintiendo la enorme cola rozarlo junto el crujido de los árboles, tanta era la fuerza que los hizo volar escuchándolos retumbar al caer en la tierra.

Largos segundos estuvo escuchando el crujir de los arboles hasta que ya no los oyó, levanto levemente la cabeza viendo venir una de sus patas traseras, reaccionando al instante se giró esquivándola, pero unas tras otras comenzaron a rodearlo, acorralándolo.

— ¡Basta Riot! –Grito desesperado.

Parecía como si el dragón se sintiera agitado o frustrado, lo único que hacía era destruir los árboles y rugir sin parar, sus patas se movían incesantes desesperadas levantando polvo. Para su buena suerte logro encontrar una abertura, saliendo ileso, arrastrándose por la tierra se dirigió a uno arboles partidos, y acoplándose a la mima altura para no ser alcanzado por su cola se puso a descansar. Sin embargo, al verlo ir hacia él lo espanto, y nervioso trato de levantarse, pero se vio acorralado de grandes pedazos de troncos que no lo dejaron avanzar, desesperado, solo se quedó gritando a que se detuviera, pero por las fuertes pisadas no era oído y estando cerca, cerró sus ojos con el rostro contraído y esperando su muerte.

Largos segundos de espera en total silencio que fueron interrumpidos por una enorme explosión y un cuerpo pesado caer sobre sus piernas.

Temeroso, abrió sus ojos lentamente, viendo una extenuante piel roja del tamaño de su cuerpo, pero no fue difícil identificarlo cuando vio la enorme herida en su espalda por la falta de un ala que supo era el dragón.

— ¿Riot? –Llamó, dándole suaves toques por detrás.

Parecía que estuviese durmiendo, porque su estómago subía paulatinamente y su nariz hacia largos bufidos al exhalar.

— ¡Izuku! –Al escuchar su nombre y ver a Uraraka correr hacia él, lo hizo caer de espaldas aliviado, pero algo inquieto al ver su rostro preocupado– ¿Estas bien? –Sin poder hablar solo asintió ligeramente– Bien –Dijo aliviada– Perdón por lo que va a pasar ahora.

Extrañado, vio a Uraraka retirarse y por detrás aparecer un hombre de armadura plateada con unas esposas.

— Midoriya Izuku, quedas arrestado por las leyes de Gondra al tener un dragón sin autorización –Confundido, lo vio sacar una esfera– Y por hacerlo pasar como un integrante de la familia Real Riot.

Sin tiempo a que pudiese cuestionar el hombre apunto la esfera hacia el dragón, el cual lo absorbió y a punto de reaccionar, un fuerte golpe en la nuca lo hizo caer inconsciente.

.

"Tarde o temprano las leyes son corrompidas"

.

Hay un enorme reino oscuro, oculto entre las sombras y rodeados por los condenados. Dentro la maldad se regocija del sufrimiento ajeno, del rencor y la avaricia son su más grande deleite.

El rey que gano la guerra y destruyo lo que más odiaba, estaba sentado en un enorme trono de piedra, con los ojos cerrados escuchaba lo que su guerrero había pasado por traer de vuelta a su dragón, al cual nunca vio pasar la enorme puerta del reino.

— ¡Se lo juro mi señor! –Arrodillado, levantaba las manos explicando su relato– Era un renacuajo con un enorme poder ¡Mire! –Se levantó, mostrando sus enormes heridas– ¡Él me ha quemado la mitad del cuerpo y no pude escarpar!

El rey solo escuchaba en silencio, mientras sus generales murmuraban suposiciones.

— ¡Señor por favor créame! –Suplicaba arrodillado– No pude enfrentarme con un enorme dragón amarillo que duplicaba mi tamaño.

— ¿Dragón amarillo? –Cuestiono el rey abriendo sus ojos junto a la inmensa bestia que habitaba detrás de su trono, reluciendo su enorme iris rojo en la absoluta oscuridad.

— ¡Se lo juro! ¡Era gigantesco y desprendía rayos por todos lados, como un sol descontrolado! –Avergonzado bajo la cabeza– Y me hizo sentir débil.

— No hay duda –Hablaron los generales en los balcones– Es él.

— ¿Cuál era su nombre?

— No lo sé, mi señor –Hablaba nervioso– Decía ser un Viajero.

— ¿Viajero dijiste? –Cuestiono un general desde el balcón

— ¡Sí! ¡De la aldea que destruimos hace un mes!

— ¿Lo conoces Iguchi? –Pregunto el Rey.

— No, pero si es el único que queda, su aroma será fácil de detectar.

— Suficiente, hiciste un buen trabajo –El monstruo en el suelo se levantó aliviado– Pero eso no quitara tu debilidad.

Y antes de que el monstruo pudiera suplicar, un enorme dragón negro salió detrás del rey y de un solo mordisco se lo comió, volviendo a su posición anterior oculto en la oscuridad mostrando su único ojo abierto.

— Iguchi –Llamo el rey– Ve con algunos dragones a darle la bienvenida a nuestro portador y de paso, mata al dragón.

— Con gusto, mi señor.

"No importa por cuanto tiempo te ocultes, prometí encontrarte"

— ¡Dijiste que serias amable, no que lo golpearías! –Gritaba enojada Uraraka, sentada desde el sillón junto a su amiga.

Iida ignoro sus reclamos todo el camino a la cabaña, improperios sin sentido que no iba a responder, la situación en la que se había metido aquel chico, era una muy grave que no debía ser ignorada.

— Me los llevare por la mañana –Anuncio– Necesito un papel para informar a Gondra de mi llegada y si fuera posible un-

— ¡Iida-kun!

— Uraraka por favor –Amonestó– Entiende que lo hecho por este chico es grave.

Uraraka callo al ver su rostro, su semblante influía seriedad, pero sus ojos destellaban miedo.

— Tú no solo has venido a vernos –Hablo Tsuyu sentada en el sofá– ¿Desde cuándo estas en Shigen?

El caballero se desplomo en el sofá, expulsando todas las emociones retenidas que tuvo al ver al dragón, tenía tantas cosas por hacer y saber que lo estaban volviendo loco.

— Dos semanas –Decía tapándose el rostro– A ustedes no las puedo engañar, tienen derecho a saber.

— ¿Saber qué? –Preguntaron preocupas.

— Gondra se está muriendo –Hablo abatido– Hace unos meses los reyes tuvieron una reunión con los príncipes y tuve el honor de estar presente –Su voz temblaba a cada palabra– Creí que hablarían de soluciones para salvar las tierras que estaban desapareciendo y de volver al tratado de Unio, pero los Bakugou anunciaron su retirada y la familia Todoroki los apoyo, los príncipes objetaron su petición y una discusión de horas se armó –Sus manos pasaron por su rostro sudoroso– Al final decidieron dejarlo a votos que termino en un empate, con ello se anunció una nueva reunión y esta confirmaría si Gondra seria abandonada o no.

Los rostros turbados de las féminas junto a los inestables sentimientos que envolvían sus cuerpos después de lo anunciado, eran un conflicto de preguntas en sus mentes. No podían preguntar o decir alguna pequeña palabra, el saber que su hogar donde sus más hermosos recuerdos yacían al igual que las memorias de sus familias, iban a ser dejadas sin una pizca de sentimiento. Uraraka quiso llorar, pero la mano temblorosa de su amiga apretando la suya la hizo retener su angustia y girando a verla, entendió que no estaba sola en su pena.

— Me temía que algo así pasara –Hablo Tsuyu apenada– Después de la guerra de hace 6 años y que la gran mayoría de dragones se fueran, Gondra ya no podía seguir llamándose "Hogar de dragones"

— Lastimosamente

Uraraka se levanto para servir algo de té y tranquilizar los nervios que hacían el ambiente pesado.

— Entonces, Gondra en pocos meses dejara de ser habitable –Dijo Tsuyu suspirando con pesar– ¿Qué pasara con los dragones que no pueden salir de esa isla, los abandonaran?

Tenya se sacó los lentes y masajeo sus sienes para tranquilizarse.

— Están mejorando más los Draleeg –Respondió y suspiro sonoramente– Para poder transportar a los viejos dragones.

Saco uno y se lo lanzo, Tsuyu lo atrapo y comenzó analizarlo.

— ¿En esto tienes al dragón de Midoriya? –El objeto tenía la forma de una esfera traslucida, pero dentro era vacía– ¿Cómo puede entrar un dragón aquí, no son incomodos?

— Los anteriores lo eran, estas son mejoradas por una nueva científica que se encargó de investigarlos por meses. –Se estremeció de tan solo recordarla– Mantienen la estabilidad del dragón y aunque suene imposible, tienen magia dentro que los refuerza.

Uraraka llego con una bandeja con tres tazas y algunos panes, y al ver el objeto cuestino.

— ¿Qué es eso Tsuyu-chan?

— ¿No los recuerdas? –Occhako negó con la cabeza mientras le pasaba una taza a Iida– Son atrapa dragones, aunque su diseño es distinto con los anteriores.

— ¡Ah! ¿En eso tienes a Riot, no?

— Si –Dijo sacando la esfera del dragón– No te preocupes, son inofensivas.

Uraraka torció la boca dudosa.

— ¿Y porque esa esfera tiene ese diseño?

Cuestiono Tsuyu al ver que la esfera de Riot tenía la apariencia de sus escamas junto a algunos cabellos blancos.

— Cuando el Dragón está dentro, la esfera toma la forma de su piel y color, así son más fáciles de diferenciarlos.

— Entonces no habrá nadie olvidado en la isla –Iida negó– ¿Y a que territorio piensan mudarse?

— Bueno… Después de la reunión, los príncipes mandaron a todos los generales a buscar tierras desoladas y que tuvieran magia para que los dragones puedan sobrevivir –Pauso dando un sorbo a su té– He estado buscando desde entonces y ninguna era la adecuada –Miro la chimenea apagada mientras pensaba en si debía decirles lo que había planeado en hacer– Y en una de las listas estaba Shigen –Las féminas lo miraron inquisitivas– Recolectamos todas las pruebas que pudimos y mande a mis hombres llevárselos a Gondra…

— ¿Y? –Insistió Tsuyu a que prosiguiera.

— Shigen es una tierra no mágica, estaba descartado desde un principio –Iida decidió que mejor era decirles su plan– Pero después de que viese al dragón, he tomado la decic-

— ¡NI LO PIENSES!

El grito de furia junto a las llamas que de pronto se encendieron en la chimenea, espanto a los presentes quienes asombrados, vieron a Obil elevarse con una oscura aura roja.

— Mocoso –Su ronca voz era tétrica– Ni se te ocurra traer a la peste a mi tierra.

Quien conocía a Obil sabía que sus amenazas y advertencias eran de temer y aún más, si era algo precioso lo que tocabas de él.

— Obil tranquilízate –Trato de calmar Uraraka.

— Un gusto volverlo a ver, señor Obil –Dijo alzando su mano en saludo.

El bufido de arrogancia no pasó desapercibido.

— Me caías bien jovencito –Ignorando su saludo, comenzó a tranquilizarse volviendo a su aura tranquila– Las maldiciones de tu isla que se las lleven a otra, porque he marcado Shigen como mía.

Tenya no le respondió, solo tomo su taza y bebió en silencio. Replicar aquel libro, era salir herido.

— Siempre tan antipático con las personas –Regaño Uraraka– ¿Cuándo será el día que te lleves bien con algún ser vivo?

— Cuando todos estén muertos –Sentencio, dirigiéndose al atril donde siempre reposaba.

— Me sorprende verte despierto Obil –Hablo Tsuyu– Uraraka me dijo que no despertarías en semanas.

— ¿Que voy a poder dormir si toda la mañana se lo han pasado haciendo bulla? –Dijo con molestia– He estado a punto de incendiar este lugar.

Los gruñidos de Obil refunfuñando, hicieron a Iida sonreír. Haciéndolo vagar por sus recuerdos donde el ambiente familiar era constante, él junto a sus dos amigas jugaban en los enormes prados sin preocuparse del futuro y con los pequeños dragones que cuidaban, todo era felicidad antes de esa guerra.

— ¡Iida! –El llamado de Tsuyu lo volvió al presente, girando a verla– ¿Qué harás ahora? Ya escuchaste a Obil, están negados a vivir en estas tierras ¿A dónde iras?

— Supongo que a seguir buscando, pero antes debo llevarme a esos dos a Gondra.

Tsuyu recordó la pregunta que estuvo rondando su mente desde que vio al dragón crecido y que fue complicándose cuando lo vieron desaparecer de la nada, y al llegar a Midoriya lo encontraron de nuevo pequeño. Era evidente que algo no estaba bien.

— Iida ¿Alguna vez has visto un dragón que aumente y reduzca su tamaño?

Uraraka se levantó a revisar si Izuku había despertado, el fuerte golpe en su nuca aun la seguía molestando.

— ¿A qué te refieres?

— Olvide decirte que el dragón que viste era pequeño –Iida se sorprendió por lo mencionado– ¿No te percataste que su tamaño se había reducido cuando llegamos?

— No me di cuenta de eso –Decía sacando la esfera que contenía al dragón– Estaba demasiado molesto porque se utilizara el apellido Riot que no me percate de ese detalle.

— Yo también tengo esa duda ¿Lo interrogaras cuando despierte?

— Lo más probable es que sea en Gondra, dudo que despierte con el golpe que le di.

— Parece que no fue muy fuerte –Hablo Uraraka levantando la frente de Izuku– Está despertando.

Con pequeños quejidos y murmureos sin sentido, abría lentamente los ojos y aunque algo borrosos, lo primero que vislumbro fue el rostro de Uraraka preocupada y algo caliente en su frente. Desorientado vio su alrededor, topándose con madera y objetos extraños, luego la silueta de dos personas acercársele, reconociendo a una de ellas como Tsuyu y al otro como el que atrapo a Riot. Recordando lo que hizo para dejarlo así, comenzó a sentir su pecho arder y horribles hincones en la nuca que le provocaban enojo.

— Oh, puedo ver eso –Dijo Obil encantado, cambiando su aura a un tono verde– Interesante.

Izuku comenzó a agitarse paulatinamente, primero con su cabeza y luego con su cuerpo, al sentir las esposas en sus muñecas amarradas a la silla en la que estaba, comenzó a desesperarse, agitándose con agresividad, haciendo a Uraraka retroceder asustada y aún más, al sentir el aura reptil de nuevo.

— ¿Qué le pasa?

Las chicas no dijeron nada, solo se quedaban viendo a Izuku asustadas.

Obil se desprendió del atril y flotando se encamino hasta ponerse al lado de Tenya.

— ¿No lo ves muchacho? –Preguntaba emocionado– Está demasiado claro, el chico es un dragón.

Iida lo vio espantado.

— ¡Eso no es cierto! –Replico Uraraka– Es un-

— Basta ochako-chan –Detuvo Tsuyu– Deja que hablen entre ellos.

En silencio se quedó fastidiada, sin poderse creer que Tsuyu y Obil le estuviesen diciendo a un capitán maniático de las reglas, una información que pondría en peligro al viajero.

Izuku comenzó hacer sonidos extraños y por el tapabocas no se le escuchaba.

— ¿Por qué no se lo quitas? Quiere decir algo. –Sugirió Obil. Tenya lo vio incrédulo, no pudiendo creer que estuviese mandoble a tocarlo ¿Acaso no sentía esa aura reptil que abrumaba el lugar?– ¿Un capitán de Gondra amilanándose? Nunca creí verlo todo.

Sintiendo sus palabras como un golpe en su orgullo, se enderezo y con la mano en la espada se encamino.

— Te quitare el cubre bocas, ¿De acuerdo? –Advirtió desde lejos.

Con total cuidado se acercó, rodeo su cabeza con sus manos desatando el nudo en su nuca y al ver la tela caer, retrocedió despacio a la defensiva.

Un gruñido ronco salió de Izuku y levantando su rostro lentamente, dejo ver sus afilados ojos verdes con el ceño fruncido, reluciendo sus afilados dientes que tomaban forma animal.

— Devuélvemelo.

Una tensión abrumante envolvió el lugar, haciendo a las mujeres retroceder y a Iida sacar su espada poniéndose en guardia. Nadie sabía que hacer o decir, solo observaban.

Izuku siguió observando a Iida desafiante, sin parpadear ni una vez.

— Devuélveme a Riot

El sonido de su voz era espeluznante, haciendo en las pieles de los presentes escarapelarse.

— Para ser chicos de más de 20 años son unos cobardes –Hablo Obil rompiendo el silencio– Solo es un niño que no sabe controlar su poder –Decía acercándose a Izuku y posicionarse sobre su cabeza– ¡Ya basta, niño verde!

Cayó de un solo golpe sobre su cabeza, haciendo a Izuku perder la consciencia.

— ¿Qué le has quitado Tenya? –Pregunto Obil perdiendo poco a poco la paciencia.

— Iida-kun tiene al dragón de Izuku en una esfera –Hablo Uraraka.

— ¿El pequeño dragón que salve ya está despierto?

— Si –Respondió Izuku, sorprendiendo a todos– Muchas gracias por salvarlo –Agradeció, inclinando la cabeza.

— Creí que estabas desmayado…

Izuku levanto el rostro mostrando sus ojos normales y miro a Iida quien son el semblante serio no quito vista.

— ¿Donde esta Riot? –Pregunto con voz calmada.

Iida lo vio esquivo y alerta de cualquier movimiento que hiciera.

— No te preocupes por tu dragón, él está bien –Respondió Obil.

No importando lo que el libro dijera, Izuku no aparto su vista en ningún momento y Tenya estaba igual, era como si los dos esperasen algún movimiento para atacarse.

Y al ver sus tensas miradas, Obil decidió ponerse en medio, rompiendo sus miradas.

— No tuve la oportunidad de presentarme, pero eso será luego, ahora dime muchacho, ¿Qué te trae por Shigen?

— ¿Shigen?

Lo presentes se miraron entre sí extrañados.

— Shigen niño –Aclaro– La tierra que estas pisando ahora se llama Shigen, ¿De dónde vienes?

— Soy de la aldea de los Viajeros –Respondió confundido.

— ¿Viajeros?

— Son los hombres a quien les dábamos refugio –Hablo Uraraka– Tienen la misma vestimenta.

— ¿Y dónde están ellos?

— Estoy solo –Dijo cortante.

— Tengo entendido que no se les es permitido salir al menos que sea una misión y específicamente en grupo –Aclaro– ¿Dónde están los demás?

Izuku no respondió.

— ¿De qué aldea están hablando? –Pregunto Iida.

— Una aldea al norte, no muy lejos de aquí –Respondió Tsuyu

— ¿Una aldea rodeada de pinos?

— Sí.

— ¿Pero como puede venir de ahí, si solo hay escombros? –Cuestiono.

Las miraron a Iida soprendidas e Izuku tembló en su asiento contrayendo el rostro.

— ¿Que dijiste? –Pregunto incrédula Tsuyu.

— He recorrido está tierra con mis hombres por dos semanas y solo he encontrado una aldea entre las colinas de pino, la cual estaba desolada y quemada, ningún sobreviviente, nada que me haga pensar que hubo alguna vez gente viviendo.

El rostro desencajado de Uraraka mostraba su incredulidad ante las palabras anunciadas, imposible de creerse que una aldea de buenos hombres, no estuviera. Acongojada, recordó la promesa que les hizo cuando los despidió hace más de un mes, prometiéndoles de visitarlos a su aldea.

— ¿Eso es cierto Midoriya?

Izuku tembló en su asiento, reprimiendo las lágrimas que comenzaba a brotar nublándole la vista., asintiendo con pesadez, hablo.

— Fuimos atacados por unos monstruos que jamás en nuestras vidas vimos y yo, no pude hacer nada…

"Sí, fui un cobarde y hubiese muerto por ellos, sino fuera por esa persona…"

LA ALDEA DE LOS VIAJEROS…


NOTA:

Estaré poniendo antes del sábado dibujos de las ultimas escenas o algunas en especial en cada capitulo, si gustan verlas, las revisan o también en mi Tumblr / Facebook /DeviantArt (Como Bealcaru)

DATOS REPENTINOS:

•Riot adulto mide 30 cm y pequeño 50 cm (Miren esa gran diferencia...)

•Tsuyu, Uraraka y Tenya tienen entre 21 a 22 años.

Bien, en el próximo capitulo se viene la trágica historia de la aldea y mucha sangre... :(

GRACIAS A LOS QUE SIGUEN LA HISTORIA Y LE DIERON FAVORITO! LOS QUIERO!