Descargo de responsabilidad:

(╥﹏╥) Skip Beat! no me pertenece es de la gran mangaka Nakamura sensei

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Todos los que leen esta humilde historia ¡Gracia! (っ^▿^) y a los que dejan sus comentarios ¡Gracias, por alegrarme el día! c(◕︣◡◕᷅ c)✨

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Seamos honestos!

Ren estaba sobre la cama aun sin moverse, era como si solo estuviera su cuerpo y su alma lo hubiese abandonado

–Ren…– murmuro con un hilo de voz, sus ojos ya se encontraban rojos y con un leve pero notable camino de lágrimas, él no se había movido ya por un par de minutos

–Te llevare a casa– dijo secamente en un susurro, no quiso levantar el rostro por el miedo de verla a la cara, comenzó a levantarse por un costado de la cama, –Mogami san– finalizo aun sin verla

Es lo mejor que te deje ir…

Es lo mejor para ti y tu felicidad con él!...

Kyoko lo miraba fijamente aun sobre la cama *porque duele tanto* se llevó su mano al corazón *No quiero que te vayas… siento que ya nada volverá hacer como antes…* su cuerpo se movió solo en un intento de alcanzarlo a agarrar –REN!– alcanzo a decir antes de caer por la cama ya que no se había dado cuenta.

–eh? – *no me he golpeado* fue abriendo poco a poco los ojos

–Debes tener más cuidado– dijo agitado mientras se levantaba con ella en brazos, sus ojos se encontraron

Porque tiene lágrimas en los ojos…

Fui yo el que la hizo llorar con mis actos…

Maldición otra vez la he asustado…

–R… Re… Ren– se abrazó a su cuello, escondió su rostro entre el hueco del cuello y el hombro, no sabía porque pero su corazón dolía y sus lágrimas no dejaban de caer.

–te lastime… te duele algo?...– preguntaba preocupado por el comportamiento de la chica, ella se abrazó aún más a su cuello, sus sollozos comenzaron a oírse.

La he asustado demasiado...

–uff… lo siento– dijo Ren con un poco de culpabilidad, se sentó al borde de la cama la coloco con cuidado en su regazo –perdóname– trato de separarla de él con cuidado, cosa inútil

La he asustado a este grado?... no creo es algo más…

*mi corazón no deja de latir fuertemente, duele y duele mucho, tengo miedo de alejarme de él*

–Kyoko? – La llamo dulcemente, llevo su mano a la cabeza de ella y la acaricio suavemente –¿Qué pasa?–

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¡Gracias por leer!