Bealcaru: Historia Original
Kohei Horikoshi: Mangaka a quien le pertenece los personajes de Boku No Hero Academia, utilizadas en esta historia.
GM10: El que los ataca es Iguchi más conoció en el manga como Spinner. La verdad no mucho, faltan dos capítulos y poco a poco irán apareciendo, trato de que se incluyan en la historia de la manera mas natural posible. Gracias por leer!
Agata : Jajajaja Me siento anormal XD Oh! en serio? Somos del mismo tamaño entonces :3 Mori con lo del pejelagarto! JAJAJAJA Gracias por leer!
Pascuala Son : Riot tiene en realidad casi toda la personalidad de Kiri, pero mas aniñado. Tuve la idea de hacer que se transforme anteriormente, pero quedo en nada y bueno en este capitulo creo que su posición esta dudosa. Lo de Shoto y Katsuki ya están cerca. De hecho habrá guerra XD GRACIAS POR LEER!
ACLARACIONES REPENTINAS:
• El que ataca a Izuku y Riot es SPINNER, el que se viste igual a Stain.
ENEMIGO I
•
¿Muertos?
Eso era imposible, el los vio irse vivos, gritaban y lloraban por ayuda ¿Cómo un muerto puede hacer eso? No era cierto, debió de haber escuchado mal, tal vez el viento distorsiono sus palabras o solo sea un mal sueño, debía ser eso, ellos seguían con vida.
— Mientes –Dijo tenue, con los ojos abiertos sin parpadear.
El sujeto entrecerró los ojos, algo había cambiado de repente, el ambiente se sentía pesado. Las hojas de los arboles comenzaron a moverse agitadas con el viento el cual se intensifico, como si ráfagas de aire viniesen de distintas direcciones. Solo había algo que pudiera hacer eso y se maldecía de haberlos dejados libres en el momento que llegaron a Shigen. Miro a su alrededor, tratando de percibir la presencia de cada uno y asegurándose de que estuvieran cerca, volvió su vista a Izuku quien tenía la mirada perdida en él.
— Tu rostro me dice que tenías las esperanzas de verlos con vida —Los ojos del viajero mostraban un verde oscuro, sin vida— Lamentable —Escupió con asco, levantando su espada con la punta afilada hacia la frente de Izuku, mirándolo con desdén— Te diré algo, cuando una persona está a punto de morir, inexplicablemente sacan un poder que los salva –Dijo, relamiéndose los labios con su larga lengua afilada– quiero ver si eso pasa contigo —Sonrió, mostrando sus afilados dientes reptiles— Y sino, será una muerte rápida.
Apuño con fuerza la espada y la bajo con rapidez, pero se detuvo antes de incrustarla en su frente, tocándole levemente su piel con la punta haciendo una pequeña herida por donde un hilo de sangre comenzó a descender.
— Por poco y te lo atravieso en el cuello, asqueroso dragón. —Soltó con sorna, haciendo que Riot se mantuviera estático mientras intentaba alejarse de la espada que de sorpresa lo detuvo— ¿Crees que caeré en ese truco sucio? No estoy solo, idiota —Riot se sorprendió ante lo dicho y miro a Izuku quien parecía haber entrado en trance— No puedo creer que el haya tenido tanta paciencia contigo y eso me molesta, pero adivina que —Empujo más la espada, haciendo que el dragón vanamente intentará retroceder— Hoy es tu último día.
Riot lo esquivo antes de que fuera atravesado y corrió a ponerse detrás de Izuku a una cierta distancia donde las largas espadas del sujeto no lo alcanzaran. Se puso en posición de ataque, con las patas delanteras dando señal de que en cualquier momento saltaría mientras su semblante enojado gruñía amenazador mirándolo con los ojos afilados.
— Anda ven, me harás más fácil el trabajo.
Izuku aún seguía con la mirada perdida en el cielo, divagando en sus recuerdos, rememorando las escenas y rostros de las personas muertas, y de aquellas que logro ver ser arrastrados a los árboles mientras gritaban por ayuda.
No podía ser verdad.
El que tuviera aun la esperanza de verlos vivos era lo único que aún lo mantuviera con vida, soñaba con rescatarlos y ver sus rostros de felicidad, pero ahora con esta noticia no había ninguna razón, todo estaba perdido.
— ¡Ah! ¡Lo siento!
Apenado de haber interrumpido una conversación del líder con su hija, se dio media vuelta para irse, pero fue detenido.
— Hablando del rey de roma, llegas a tiempo.
Meri lo jalo del brazo poniéndolo en medio de ella y su padre. Izuku avergonzado presiono su cuaderno contra su pecho, estar al lado del líder era muy incómodo y más si estaban sentados juntos.
— ¡Bien, papá! Dile a Izuku lo que estuvimos hablando.
El hombre se mantuvo en su posición, mirando el horizonte con el semblante serio sin ninguna expresión. Izuku lo vio de reojo, preguntándose si sabía de su presencia, había algunas veces que para el líder él era invisible y aunque eso le dolía, no podía odiarlo o maldecirlo.
— Oye, te estoy—
— ¿Recuerdas el día que llegaste a la aldea, Izuku? —Preguntó, volteando a verlo. El mencionado asintió levemente— Deberías olvidarlo, todos los recuerdos que hagas en este lugar deben ser borrados, solo te harán daño. —Los gritos de Meri reclamando porque eso no era lo que habían estaba hablando comenzaron a escucharse, pero en Izuku eran lejanos, como si solo fueran él y el líder— ¿Lo entiendes? Así no sufrirás cuando el día llegue.
Apretó los dientes con fuerza ante el recuerdo, la sola idea de pensar que fuera una advertencia a un futuro que él sabía se vendría pronto lo hacía enojar, ¿Por qué no se lo dijo? Algo pudo haber hecho, pero no, lo mantuvieron alejado de todo para que esto no pasara y al final el cargaba con la culpa.
Lo odiaba, el sentimiento de dolor y enojo eran horribles, ahogándolo, comenzando a sentir una extraña sensación envolver su cuerpo. Familiarizándolo con lo mismo que sintió cuando vio al caballero frente a él después de su ataque, la misma sensación descontrolada.
Apretó los ojos intentado calmarse, comenzando a respirar con dificultad, su cuerpo estaba tensándose y sus oídos se taparon. ¿Qué le estaba sucediendo?
— ¿Qué pasa, me tienes miedo?
Riot dirigió su mirada hacia Izuku, necesitaba que se levantara o al menos de que despertara de su estado aletargado, sin él no podía escapar. Podía jalarlo, pero se arriesgaría a ser apuñalado y que los dos estuvieran heridos empeorarían las cosas. Exhalo sonoramente por sus fosas nasales, no se confiaba a que Spinner se quedara quieto tanto tiempo, sabia de su mal carácter y el cómo lo enojaba que sus víctimas se quedaran inmóviles, podría en cualquier momento clavarle una espada en el pecho y ahí no tendría oportunidad de salvarlo.
— Parece que el niño se durmió —Sonriente, apunto la espada hacia el torso del viajero— ¿Quieres que lo ponga a dormir para siempre?
Desesperado, el dragón comenzó a rugir tratando de despertarlo, pero no reaccionaba. No tenía opción, debía arriesgarse a ser herido y quitarlo de encima, pero antes…
— ¡Bien, cumpliré el deseo!
Apuñando con fuerza el mango de la espada, lo bajo con fuerza mirando el rostro de Izuku quien al sentir la amenaza, abrió sus ojos dejando ver sus afiladas iris verdes y Spinner se quedó perplejo, pero el destello rojo de algo ir hacia él, lo hizo ver a su delante, viendo venir una enorme bola de fuego, retrocediendo al instante cortándolo con agilidad, pero no se esperó que el dragón viniera detrás y se echara en su encima.
Izuku lo vio todo tan lento que le pareció una eternidad, al dragón echárselo encima al sujeto y estrellarlo contra el árbol, su vista se había vuelta aguda pudiendo ver hasta las cosas más diminutas y sus oídos estaban tapados, sin poder oír nada. Extrañado ante eso, intento levantarse, pero la herida en su hombro izquierdo se lo impidió, viendo la navaja incrustada en su piel. Contrajo el rostro dolorido, estaba en graves problemas, pero eso era lo menos le importaba, Riot estaba peor si se hablaba de situaciones.
El dragón comenzó a morder en las armaduras del torso y brazos, cuidándose de las que tenían púas, mientras Spinner encolerizado tratada de quitárselo de encima agarrando con ambas manos su quijada. Para Riot era fácil agarrar su rostro y destrozarlo, pero mientras las manos se lo impedían utilizaba las garras para desgarrar la piel que estaban desprotegidas y Spinner lo sintió, en su abdomen, como los vendajes se salían mientras la sangre escurría. Enojado, lo agarró del cuello con una mano y sin darle la oportunidad de escapar, apuño la mano golpeándolo en la quijada derecha, haciendo que Riot callera a suelo desorientado.
— ¡Mierda! —Bramó, molesto. Con dificultad intento levantarse, pero la herida en su abdomen comenzó a pulsarle. Si había algo que odiaba, era ser herido. Molesto, clavo su espada en la tierra apoyándose de esta y miro al dragón amenazante— ¡Siempre haces lo mismo, dragón traicionero, esperaba matarte al último, pero ahora si estoy molesto!
Izuku se levantó con dificultad, las heridas en su rostro no se comparaban con lo de su brazo izquierdo el cual le impedía siquiera moverse, lo tenía entumecido viendo como la sangre comenzaba a esparcirse por toda su camisa, tiñéndolo de rojo. Comenzó a respirar con dificultad y aunque no podía escuchar nada, el ver a Riot caer al piso lo alarmo y desesperado comenzó a buscar algo para ayudarlo, pero se quedó pasmado cuando vio como aquel sujeto sacaba una navaja de entre sus armaduras y sin tener nada que pudiera impedirlo, grito.
— ¡RIOT! —Llamo aterrado, viendo al dragón vanamente levantarse y mirarlo, pudiendo ver su hocico moverse y aunque ni siquiera su propia voz escuchaba, el pequeño rugido que le hizo si pudo captarlo, entendiendo que debían huir. Pero Izuku no podía, debía saber que les había pasado realmente a los de su aldea, debía saber dónde estaban y asegurarse de que aún se mantenían con vida, solo así podría irse tranquilo.
Spinner se detuvo al escuchar el nombre, sorprendido de que aquel niño lo supiera. Era evidente de que a Bal se le había escapado y el imbécil como estaba muerto, no habría forma de reclamárselo. Se giró a ver al viajero quien estaba de pie agarrándose el hombro afectado, la sangre escurría por su rostro y a él parecía no importarle mientras el dragón estuviera bien. Eso lo extraño, la confianza que tenía al llamarlo y que el dragón arriesgara su vida por salvarlo, era idéntico a lo que hacía con eso. Pero había otra cosa, el chico no parecía darse cuenta de su apariencia y mucho menos de lo que emanaba, en el informe de Bal no menciono su apariencia, solo el extraño poder que lo ataco y el que los dos parecían compenetrarse.
Podía equivocarse en sus sospechas, pero si era cierto, el dragón había estado mintiendo todo este tiempo y el rey se alegraría de saberlo.
Sonrió satisfecho, había un cambio de planes, dejaría vivo al dragón, pero no al niño.
— ¡Oye, estúpido dragón! —Riot mantuvo su mirada todo ese tiempo sobre Spinner, asegurándose de que no hiciera ningún ataque— ¿Qué pasaría si mato al niño? —Spinner lo vio sonriente y el dragón abrió los ojos sorprendido— Oh si, ya me di cuenta.
Sin tiempo a evitarlo, Riot rugió hacia Izuku, pero este no lo escucho, solo lo veía abrir su hocico y cuando su vista cambio a algo y lo imito, no se esperó ver una espada dirigirse hacia él, sin tiempo a poder esquivarla, cerró los ojos sintiendo como el hombro herido era cortado por la superficie atravesando su ropa y ser jalado para clavarse en el árbol a su detrás.
Grito dolorido, ya no sentía su hombro, pero si el insoportable dolor y el que estuviera casi colgado de este, lo hacía perder la noción.
Riot corrió hacia Izuku y al llegar a su lado no supo que hacer para ayudarlo, su rostro de dolor lo estaba desesperando e invadido por el enojo se giró a ver a Spinner quien se había sentado sobre la rama de un árbol, tratándose su herida.
— No me veas así, me gustaría que tuvieras esa misma aptitud cuando estés frente al rey y le expliques, el cómo has podido traicionarlo —El dragón gruño ante la mención de aquel ser– Aun sigues teniéndole rencor, no me sorprende. Pero aun así, la falta grave que acabas de cometer, ni yo me lo imagine.
El viajero tenía el rostro contraído, sentía que se desmayaría por el dolor y la falta de aire, tenía ganas de llorar porque sentía que moriría y no lo quería, aun no. Tembló en su posición, apretando los dientes con fuerza soportando el dolor, debía hacer algo, cualquier cosa, no podía hacer que el dragón lo salvara de nuevo. No quería verlo herido otra vez.
"¿¡Que sucede contigo, imbécil!? ¿¡Crees que esto es un juego!?"
Abrió los ojos sorprendido por aquella extraña voz que por primera vez sonaba en su mente. Ronca y tosca, como si su garganta rasgara cada palabra.
"Levántate, no puedes seguir llorando en el suelo por algo perdido"
La segunda fue diferente, más tranquila y suave, pero como la otra, era la voz de un hombre.
"Oye escucha, sé que esto es difícil, pero lograremos salir de esto juntos"
La tercera era más alegre y motivacional, aunque un poco tosca, también era como las anteriores
"Lo sé, duelen, pero si solo mantienes vivos los felices, estarás contento de tenerlos"
Esta lo descoloco un poco, era la misma voz que lo hacía sentirse vacío.
¿Qué estaba pasando? ¿Porque estaba escuchando voces extrañas en su cabeza, cuando lo normal siempre eran distorsionadas y de una sola voz?
Pero aunque ese detalle fuera algo importante para él, no podía darse el lujo de analizarlo, estaba en peligro y la vida de Riot también, junto a la duda de si los aldeanos seguían con vida, debía ser fuerte, debía escucharlos.
Apuño las manos con fuerza. Si quería respuestas, las iba a tener y solo había una forma de hacerlo, enfrentándose aquel sujeto y sacarle toda la información que pudiera. Tenían razón, esto no era un juego, era real y llorar no haría nada para que cambiase. Debía ser fuerte y soportar el dolor.
— Mira que herirme desgraciado… —Izuku parpadeo con lentitud, ya podía oír, pero su vista aún seguía extraña— …Rara vez puedo verlo… —Intuyo que aquel sujeto hablaba con Riot y lentamente lo busco, encontrándolo a su delante, dándole la espalda— …Camine pensando en cómo podía matarte…
No solo él estaba en peligro, también Riot lo estaba y no podía ser débil ahora, debía mantenerse firme y fuerte.
— Tú —Dijo levemente— ¿Por qué quieres… a Riot?
— ¿Porque el interés? —Contra preguntó, pero la mirada dolida de Izuku hizo ignorar ese detalle— digamos que cuando alguien roba lo que no le pertenece, debe ir por el ¿No crees?
Izuku con dificultad lo veía extrañado, era casi lo mismo que aquella bestia dijo.
"Niño, ese dragón es un rufián, apuesto a que ya te a robado tus pertenencias ¿No es así? No te hagas ilusiones, Riot nos pertenece…"
¿Qué era de tan valor para que fueran a por el dragón tan desesperados? Si el no tenía nada, solo una bufanda roja en su cuello, bufanda que apareció cuando disminuyo de tamaño.
— Él no tiene nada de valor consigo, porque
— Te equivocas —Lo interrumpió— Ese pañuelo no lo he visto desde hace meses y ahora lo tiene ¿Cómo explicas eso?
Izuku miro al dragón, todo lo que aquel sujeto decía era cierto, esa tela roja apareció de la nada y lo de la mañana lo asusto, ¿Cómo se lo había puesto? Demasiadas preguntas para un dragón que no hablaba.
— No puedes llevártelo, Riot es un dragón libre.
Spinner lo miro incrédulo mientras intentaba no saltar en su encima y clavarle una espada en el cuello.
— Ese es el problema con ustedes los de Gondra, ven a los dragones como mascotas y no como lo que son, criaturas gigantes que deben amaestrarse y dominar para tomar el poder. —La rabia en su rostro era evidente, cada palabra que decía era una estupidez para Izuku, quien no podía creer que vieran a los dragones de esa forma. Él que en un principio los temió, ahora sólo los veía como sus iguales ¿Porque aquel sujeto sonaba tan dolido?— Mientras sigan existiendo solo los harán débiles.
— Te equivocas —Para Izuku hablar era difícil, comenzaba agitarse y su respiración se intensificaba a cada palabra— Aunque Riot sea el primer dragón que allá visto y no puedo asegurar que todos fueran como él, sé que los demás son tan increíbles como este bello dragón —Tosió al sentir su garganta áspera— Y ellos tienen alas con las que pueden ser libres e ir a donde les plazca ¿Porque se las cortarían? si para ustedes amaestrar es golpearlos y hacer que los obedezcan, están enfermos, son peor que la basura y yo no pienso dejar que lo hagas, no mientras este a su lado.
Izuku sintió sus piernas flaquear y apoyándose con su mano derecha del tronco se mantuvo en pie, el dragón se giró a verlo y aunque su aspecto era demacrado, le dio una pequeña sonrisa para que no se sintiera preocupado. Puede que esté herido casi gravemente, pero no moriría, no mientras pudiera verlo.
— Oye niño, ¿Me estabas preguntando por los de tu aldea verdad? —El viajero lo vio ilusionado, esperando a que desmintiera lo que dijo sobre sus muertes y tuviera la oportunidad de saber dónde estaban, sí, tal vez estaba siendo demasiado ingenuo, pero quería sentirse bien en una situación que no daba para nada bueno— ¿Por qué no se lo preguntas al dragón? Anda hazlo, estoy seguro que te lo dirá, quien más que él para decirlo si los vio antes de morir.
Izuku frunció el ceño enojado, no podía creer que estuviera metiendo Riot, solo quería cambiar el tema.
— ¿Por qué tendría que preguntárselo? Él no tiene nada que ver con ellos.
Spinner se hecho hacia atrás riéndose sonoramente.
— Que gracioso, hay un asesino a tu lado y ni siquiera te das cuenta. —Izuku tembló ante lo dicho— ¿Quién crees que incendio el lugar? ¿Nosotros? Nos tomaría una eternidad hacerlo, pero gracias a este noble dragón, las cosas salieron estupendas y no querrás saber quién los quemo después.
Con el semblante sin ninguna emoción, se quedó viendo a Spinner intentado procesar lo recién mencionado. Debía de ser una broma. Miro al dragón quien se mantuvo inmune en su posición. Era una broma, una de muy mal gusto.
— Como si fuera a creerme algo así, él no haría ese tipo de cosas.
— ¿Así? —Spinner miro al dragón y sonrió satisfecho— ¿Porque no le dices que te vea? Estoy seguro que te mostrara un lindo rostro.
Lo vio, aún quieto sin moverse, dándole la espalda como si no existiera, sabía que el dragón era consciente de todo a su alrededor y sabía que todo lo recién hablado él lo entendía, entonces ¿porque no volteaba?
— Riot –Llamo suave, pudiendo verlo tensarse— Mírame –No hubo respuesta, ni siquiera un pequeño movimiento lo cual comenzaba a preocuparlo— Oye… mírame.
— ¿Qué pasa con ese rostro perturbado? No lo había visto desde que asesinaste a tantas personas, pequeño dragón travieso.
— Riot por favor, mírame. —Rogo, pero siguió siendo ignorado.
¿Qué le pasaba? ¿Por qué no le estaba haciendo caso? Solo debía girar a verlo y listo. Si tan solo Riot pudiera hablar, no habría tantas dudas en su cabeza en ese momento y no estaría dudando, pero el que ni siquiera moviera la cabeza para desmentirlo, empeoraba la situación. Entonces tuvo un vago recuerdo, uno de aquel día cuando intentaron llevárselo, recordando las palabras de aquella bestia.
"No entiendo que lograrás defendiéndolo, Riot, si fuiste tú el que quemó la aldea matando a los inocentes que habían quedado."
No podía ser verdad, un ser tan noble como él no podía hacer algo tan cruel, debía ser una mentira.
— Es en vano, cuando uno tiene la conciencia manchada, se ocultan bajo una máscara, pero al final todo debe de enfrentarse. ¿Cuánto tiempo te duro tu teatrito, eh dragón?
— Cállate –Dijo con voz ronca Izuku, manteniendo el rostro agachado mientras intentaba suprimir las lágrimas y la ira que estaba acumulándose en su pecho. Spinner sintió la amenaza en su voz y levantó la cabeza altivo— Al menos dame la cara —Le dijo al dragón y este agacho la cabeza y lentamente se giró a verlo.
Para Izuku hubiese sido mejor no verlo, pero lo hizo y sintió sus lágrimas descender por su mejilla mientras apretaba los dientes con fuerza para no gritar. Ese enorme iris rojo le mostraba la culpabilidad y arrepentimiento de sus acciones, pidiéndole perdón por haberlo cometido, era cierto. Todo lo que dijo era cierto, Riot, él, los había matado.
.
A unos 20 metros de distancia de Izuku y Riot, se encontraba Iida peleando con dos enormes bestias.
— ¡Maldición, salgan de mi camino!
Una de ellas a su delante no lo dejaba avanzar siendo la peor obstrucción con la que se había topado, no media más de cinco metros, pero era una molestia en esos momentos tan desesperados. La idea de que Uraraka y Tsuyu estuvieran peleando lo desesperaba y aún más, el tener que llevar a la hechicera con Obil para que pudiera sacarlo.
Iida vio como la bestia de grandes músculos y piel pálida lanzaba una gigantesca roca hacia él y ágilmente lo esquivo, pero no se esperó que la otra viniera por atrás y arrancara una parte de su armadura en su hombro izquierdo llevándose consigo todo lo que protegía su brazo.
Salió ileso sin ninguna fractura, pero sin nada que pudiera proteger todo su brazo izquierdo y sin ellos podía ser herido con facilidad si tan solo uno de ellos lo agarraba.
Debía mantenerse a una cierta distancia y desde la lejanía los analizó un momento, tenían un enorme ojo y no llevaban nada en sus cabezas como protección, solo una enorme armadura marrón que cubría en forma de X su torso y un cinturón en sus caderas. Lo demás era solo piel pálida y grandes ventajas para ser cortadas, pero la diferencia de tamaño obstruía sus planes.
— ¿Quién está al mando de ustedes? —Pregunto arisco, pero no recibió respuesta— ¡Hablen o solo los asesino!
Las dos enormes bestias se miraron entre si y sonrieron.
— ¿Por qué no nos haces el favor de morirte?
Y corrieron hacia Tenya quien con una idea de cómo matarlos, los esquivo saltando sobre ellos y antes de que pudieran reaccionar, les corto por la nuca la mitad del cuello, dándoles fin a sus vidas.
— Es la primera vez que veo estas criaturas. —Se dijo así mismo.
Extrañamente se los había topado en el camino, después de la breve conversación con Obil salió raudo hacia las féminas que aún no hubiera, pero que ya no tuvo que seguir buscándolas cuando un estallido a unos metros a su izquierda las delato, corriendo hacia el lugar.
Uraraka y Tsuyu estaban peleando con dos enormes bestias iguales a la que atacaron a Iida, para fortuna de las chicas, el que solo tuvieran un ojo era gratificador, ya que sus vistas se limitaban a en ciertos lugares y con ello, podían atacar sin ser heridas.
Sin que ninguno de ellos pudiera verla, Tsuyu ágilmente se posiciono detrás de las bestias y con su enorme lengua los amarró, pudiendo acertar el golpe en sus cabezas con un hechizo de fuego.
Al ver sus cabezas incineradas y el cómo caían, dieron por finalizado la batalla. Cansadas, decidieron descansar unos minutos y siendo sorprendidas, llego Tenya con ellas.
— ¿Están bien?
— Si –respondieron al unísono
— Me alegro —Dio una rápida vista al área percatado se de los enormes cuerpos que comenzaban a disecarse— ¿Encontraron a Midoriya?
Uraraka negó
— Pude percibir su aura reptil hace unos minutos, pero después desapareció.
El rostro preocupado de la fémina junto al de cansancio de Tsuyu, lo hizo preocuparse. El que utilizarán su magia en esta tierra era agitador para su salud y si se sobrepasaban de ese límite podían enfermar, debía mantenerlas alejadas de esta pelea a como dé lugar.
— Oye Iida, ¿Sabes de donde están viniendo estas cosas? —Pregunto Tsuyu.
— Ni idea, pero no había visto estos monstruos, supongo que debieron haber sido creados recién.
— ¿Y Obil?
— Cierto, Uraraka, Obil me dijo que vayas con él, así podría salir de la cabaña.
— ¿Pero Izuku y Riot?
— Yo los buscare, vayan con Obil —Ordeno.
Uraraka miro a Tsuyu quien asintió a que hicieran caso, si la situación se ponía peor, Obil era el único que podía detenerlo.
— Esta bien, pero si los encuentras, diles que vayan directo a la cabaña, ahí los estaremos esperando.
— De acuerdo.
Iida las vio desaparecer entre los árboles y asegurándose de que estarían a salvo, siguió caminando buscando al viajero.
.
— Bien, no tengo tiempo para estas estupideces —Ya curado, Spinner bajo de la rama del árbol— Quieras o no me llevo al dragón y a ti —Indico a Riot— espero no me hagas más problemas de los que me has causado.
Spinner se acercó y pasó de largo del dragón quien no se inmutó ante su cercanía, parecía ido en sus recuerdos como antes lo estaba Izuku quien desde su punto de vista tenía la cabeza agachada y hacia leves gimoteos. Los humanos eran tan débiles cuando se trataba de sentimientos.
— No tengo tiempo para ver tu poder, se quedará en el aire como tu cabeza cortada —Saco su espada y acerco la punta afilada hacia el pecho del viajero— Así que no te muevas si quieres morir rápido.
Lo hinco donde se encontraba su corazón y antes de hundirlo, escucho un gruñido.
— Aleja tu espada
Spinner retrocedió por instinto, asustado por el rostro del viajero, sus ojos llorosos con las iris dilatas gruñéndole mientras amenazante le mostraba los dientes que comenzaban a tomar una forma animal, junto a una aura espesa que comenzaba a rodearlo.
No solo él se sintió amenazado, Riot también se alejó, manteniendo el hocico agachado junto a su cola, la pesadez que emanaba era demasiado tediosa y ni hablar del rostro que estaba mostrando.
— Debes estar de broma, ¿Te uniste a un dragón? —Pregunto a Riot, mientras mantenía la mirada en Izuku— Esto no estaba en el informe de Bal, no dijo nada sobre qué este niño podía transformarse en dragón. Yo sólo tuve la idea de que fueras un portador.
Izuku se desprendió de la espada que lo mantenía clavado al árbol, dejándola caer sin importancia. Algo extraño estaba pasándole y aunque no sabría cómo describir la sensación, el que dejara de sentir dolor era algo emocionante, y esa excitación aumento cuando se tocó la cuchilla incrustada en su hombro y se la sacó de un solo tirón, viendo salir más sangre esparciéndose por todo su torso. Sonrió satisfecho al no sentir ningún dolor y dirigió su vista hacia los dos individuos que lo veían aterrado.
¿Porque no sentía pena? Tal vez ya se lo había arrebatado y que hubiera más, no hacía la diferencia.
Camino a paso lento hacia ellos y Spinner se enfadó ante su insolencia, sintiéndose humillado por sentirse amedrentado por un pequeño niño que en un principio ni cuenta se dio en lo que estaba convirtiéndose. Furioso y con La espada en mano corrió hacia Izuku quien no se inmutó ante su amenaza y esperando a que estuviera más cerca, pero hubo una intromisión.
Una de armadura plateado a su delante, obstruyéndole la visión.
— No sé qué rayos este pasando en este momento, pero el que tu estés acá me enoja —El choque de espadas bloqueándose entre sí, hicieron un afinado sonido que descoloco al viajero— Spinner.
— Lo mismo digo, Iida Tenya.
.
En algún punto de Shigen hay dos sujetos que se detuvieron ante la familiar sensación.
— Ese olor lo percibo a la perfección.
— ¿Crees que sean ellos?
— No lo sé, pero sería interesante verlo, además escuche que el capitán de Arev estaba merodeando la zona.
— Ese reino sigue haciendo sus movimientos sin autorización, no me sorprendería que los Riot salgan de nuevo a la luz para poner orden.
— ¡Shhh! No los invoques, suficiente tenemos con que Kirishima sea nuestro líder. No quiero ver a sus padres, me ponen la piel de gallina.
— A mí los Bakugou, la reina está loca.
— ¿Y los Todoroki? Después de su funesta guerra entre ellos, le tengo un gran respeto a la reina.
— Lastima que sus hijos sean todo lo contrario.
•
NOTA:
Lamento la demora, entre en una especia de Bloque mental y no podía seguir, pero ya he vuelto y los capítulos que siguen ya están casi terminados. En serio lo siento! No me quiero excusar en esto, pero es la primera vez que publico un FanFic y aunque la idea se tenga, el desarrollarlo es una... El estrés es malo chicos...
