Bealcaru: Historia Original

Kohei Horikoshi: Mangaka a quien le pertenece los personajes de Boku No Hero Academia, utilizadas en esta historia.

Pascuala Son: Con razón no lo entendía bien XD. Que Izuku descuartice a alguien se ve raro y me emociona :3 Ya se sabrá quienes son en el próximo capítulo! Gracias por leer!


ENEMIGO

II

Era imposible ignorar la presencia tan fuerte que desprendía Midoriya y para su fortuna no se encontraba muy lejos, por lo que instintivamente corrió hacia él. Mientras más se acercaba otra percibió y la reconoció antes siquiera de verlo que lo hizo gruñir enojado.

Verlo después de tantos años, hizo hervir su sangre y rememorar la culpa de su error.

— Parece que Arev no aprende de los errores del pasado.

Con una sonrisa socarrona, Spinner intento provocarlo, pero Iida lo ignoro.

— Lo mismo digo de ustedes.

La fuerza entre sus espadas se debilito cuando Tenya, quien se posicionaba por encima de la espada de Spinner, se apartó rozando las finas hojas haciendo un estruendoso chillido delgado que hizo a Izuku y Riot contraer sus rostros.

De un salto, Spinner se alejó hasta un árbol y recostó su espalda en el tronco. Lo peor que hubiese pensado que ocurriría, ahora lo tenía enfrente. Iida Tenya era un ser despreciable y con quien menos hubiese querido de nuevo reencontrarse, y mucho menos con lo que tenía en su poder, ya suficiente daño había recibido de su parte para que más vinieran, era como una pesadilla. Lo miro amenazante, ahora mismo el que pudiera llevarse al dragón y matara al niño era imposible si lo tenía encima y por lo que veía parecían conocerse. Vaya suerte la suya.

Izuku tenía la mirada perdida en Spinner, con los ojos completamente abiertos y la adrenalina que seguía en aumento. Quería quitárselo, su piel ardía junto a una extraña picazón que lo comenzaba a desesperar y las ansias de desgarrarse la piel hacían temblar su cuerpo. En su mente solo se repetía que debía hacer pagar por su dolor, su tristeza tenía un cobro y esa era desquitarse con los que tenía a su delante.

Tenya comprendió esa aptitud y su apariencia, regañándose así mismo de cómo había permitido que algo así sucediera, puede que al comienzo y aun siga teniendo un poco de antipatía por el viajero, pero en el estado tan deplorable que se encontraba y como sus ojos reflejaban dolor, lo hacían sentir pena por él.

No hacía falta que se lo dijeran, sabía que algo había pasado y tenía que ver con esos dos porque los miraba casi inconsciente.

— Midoriya —Llamó, sacudiéndolo por los hombros, pero no hubo respuesta— Oye, Midoriya —Parecía tan sombrío y abatido que dudaba de si realmente estaba cuerdo.

Los ojos rasgados y esa aura amenazante eran solo una imagen de instinto animal, y tontamente Midoriya estaba descendiendo al vacío que todo dragón alguna vez cayo, la locura del dolor. ¿Por qué alguien tan joven como él estaba cayendo en eso? Se supone que todo tiene un proceso y aquello pasaba cuando se llevaba años de transformación y aquel chico no tenía ni idea de que lo era. Porque solo había una opción para que algo así pasase y Midoriya era un mar de confusión, todo en él no tenía sentido y lo que más lo atormentaba era que toda esa aptitud humana no era normal, había algo en él que no lo dejaba fluir como quería y cada vez que daba un paso, algo se lo impedía.

Era eso, lo vio en su pupila que se contraían indefinidas, cambiando de ser afilados a solo un círculo y entonces lo comprendió.

Era peligroso, no importaban los ángulos por donde quisiera verlo, si algo hacia que este chico se descontrolara, él no tendría la fuerza para detenerlo.

Decidido en alejarlo de toda amenaza, hizo lo mismo que Obil cuando tenía las mismas intenciones. Golpearlo en la cabeza.

Izuku cayo sentado al suelo cuando sintió el puño golpear contra su cráneo desde arriba y descolocado por el dolor se quedó quieto mirando la tierra.

Imaginándose de que estaría así por un largo rato lo arrastro hasta un árbol dejándolo recostado contra el tronco. Asegurándose de que no estaría en peligro, se giró a ver lo único que faltaba para que se alejara.

Riot se inmuto en su lugar al recibir la mirada seria de Tenya y sin saber qué hacer, retrocedió. Tenía miedo, quería salir corriendo de ese lugar y nunca más volver. Ya no había razón para seguir con ellos, no después de que fuera descubierto.

— ¿Qué haces ahí parado? ¡Apresúrate y ven acá! —Llamo, pero el dragón lo vio confundido y Tenya apretó los dientes— ¡No entiendes lo que te digo, ven!

Riot lo ignoro y desvió la miraba, dudando en si debía escapar.

— Es un dragón estúpido, es claro que no entiende lo que dices. —Aclaro Spinner— No he venido a jugar y menos a pelear, dejemos las cosas como están ahora y no habrá daños ¿Entendido?

Tenya sonrió irónico.

— Debes estar tomándome el pelo, ¿Crees que voy a dejarte escapar como la otra vez? Solo hay un error imperdonable en la vida y la segunda se debe paga con sangre.

Se miraron desafiantes en silencio, hasta que Spinner sonrió.

— Que desquiciado acabas de sonar, idéntico a tu rey.

Iida se quedó mudo ante lo dicho y alzo su cabeza altivo, había pasado mucho tiempo desde la última vez que escucho alguna referencia hacia él.

— ¿Quieres hablar de pasados Spinner? Tu posición está muy lejos de la mía.

— Tienes razón, tanto tú como yo fuimos engañados —Se levantó y miro al dragón de reojo asegurándose de dejarlo en tal posición, señalo a Iida con su espada— Pero no sé si traición se asimile a eso.

Spinner corrió con la espada empuñándola con fuerza en dirección al torso del caballero, sin sentirse amenazado Iida alzo su espada bloqueando la hoja afilada hacia arriba, pero para Spinner aunque sus brazos estuvieran ocupados, utilizo su pierna izquierda para golpearlo en la pantorrilla, pero Tenya era demasiado listo para caer a tan bajo golpe y sin tiempo a dejarlo hacer otro movimiento deslizo su espada elevándola y descolocando a Spinner quien retrocedió, pero cuando estuvo a punto de saltar ya había sido cortado en el abdomen derecho, siendo solo una herida superficial.

Enojado, ataco desprevenido a Tenya cortándole el brazo izquierdo sin armadura, sintiéndose satisfecho al devolverle el corte se alejó de un salto hacia atrás. Para Iida solo era una herida, nada por lo que alarmarse y manteniendo la calma se acercó a Spinner a paso lento.

— Riot —El nombrado se giró a verlo— No sé lo que ha pasado entre ustedes ahora, pero ver los ojos de Midoriya con dolor me hace pensar que no ha sido nada bueno y sin embargo —Sacudió su espada, eliminando la sangre que goteaba lentamente y antes de que Spinner reaccionara a su ataque, lo clavo en el tronco a la altura de su hombro haciéndolo girarse a la derecha y mantener una cierta distancia segura entre ellos— Si es algo que no se puede curar con palabras, hazlo con acciones y sin importar cuan grave sea, no lo dejes caer al vacío, porque —Tenya bloqueo la espada de Spinner que iba hacia su rostro y sin tiempo a reponerse, más golpes vinieron— ¡No hace falta preguntárselo, sus ojos lo dicen, tú eres el único en quien confía! ¿¡Lo entiendes!? ¡Llévate a Izuku de aquí, estarán seguros en la cabaña!

Para el dragón fue un duro golpe en el estómago que por poco lo hace flaquear al suelo y vomitar. El que le dijera de ser el único en quien Izuku confiaba era una revelación que jamás se esperó, siempre creyó que el viajero le temía y aunque su relación estos últimos días parecía haber mejorado, sabía que en el fondo algo más había cambiado.

¿Cómo debía dar su ayuda a alguien que estaba destrozado por su culpa?

Tenía miedo tan solo de mirarlo y temía ver sus ojos rechazándolo, ya suficiente dolor había causado en él, estaba seguro que lo menos que quería ahora era verlo. Tan solo debía irse.

"Eres valiente y fuerte, alguien que no le daría la espalda al miedo y enfrentaría sus tormentos aun si estos te hicieran daño"

Su cuerpo tembló por las recientes palabras ¿Cómo ahora lo recordaba? Hace tanto tiempo que no lo escuchaba. Su voz era lo único que resonaba en tan frió lugar cuando estuvo encadenado en el calabozo del rey y aunque por mucho tiempo estuvo sumido en la oscuridad, siempre estuvo hablándole, despertándolo de sus pesadillas y calmarlo en sus torturas.

Él también tenía un objetivo, una misión que debía cumplir y por sus acciones habían quedado olvidados. Pero antes debía hacer algo importante, y eso era mantener con vida a Izuku quien moría lentamente por dentro.

Firme en su posición, miro al caballero de armadura dañada que poco a poco era golpeado y el cómo Spinner parecía desfallecer del agotamiento. Tenya sintió su mirada y con un rápido movimiento de sus ojos entendió que le daría una pequeña abertura para que no los siguieran.

Espero preparado, sabía que dejar al caballero con aquel sujeto no era nada bueno, pero nada podía hacer que solo confiar en que vendría detrás de ellos.

Cuando el dragón vio que Tenya le lanzo la armadura de su brazo derecho a Spinner, supo que era la señal y corrió lo más rápido que pudo.

Para Spinner el verlo correr no era sorpresa y sabiendo de las intenciones que tendría no se preocupó, después de todo. ¿Quién dijo que estaba solo?

Riot agarro con su hocico del chaleco a Izuku y como pudo se lo puso en la espalda, teniéndolo colgado boca abajo con sus extremidades colgando, asegurándose que no caería decidió avanzar, pero antes de correr le dio un vistazo rápido a Iida quien también lo veía y esperando a que comprendiera su temor, corrió hacia la cabaña.

Tenya se giró y vio a Spinner recostado en el tronco agarrándose con fuerza la herida sangrante de su abdomen mientras gruñía y maldecía por lo bajo. Se acercó y lo apunto con su espada en la garganta, alzándole el rostro para que lo mirara.

— ¿A qué has venido?

— Como si fuera a decírtelo.

Hundió más la espada en su piel.

— ¿Qué quieres de Midoriya y el dragón?

Spinner sonrió socarrón.

— Te ves tan diferente, ya no eres el mismo ser sanguinario de hace años —Vio su mano reptil agarrar su espada— Dime Iida Tenya ¿Cómo les pediste perdón a las familias que destruiste? —Sorprendido por la pregunta, se quedó estático, rememorando los actos que hizo hace unos años— Algo así no se olvida con facilidad, pero que importa el dolor de desconocidos si te ganaste el honor de ser reconocido por tu rey, no hay mayor satisfacción que ver su rostro de orgullo mirarte ¿No crees?

Aprovechando que el caballero estaba sumido en sus recuerdos, apuño su mano y golpeo en su costilla izquierda que lo hizo retroceder y dificultándole la respiración.

Asegurándose de que estaría en esa posición se puso detrás y con su espada le rozó el cuello causándole una ligera herida que pudo haber sido grave si no reaccionaba a tiempo y se alejaba de él.

Apoyándose en un árbol, lo vio amenazante.

— No, no lo hay, pero nada se compararía al dolor de no serlo por alguien a quien admiraste por años. —Los ojos de Spinner se abrieron sorprendidos— Y aun peor que intentara matarte.

Si de algo Spinner era consciente, era ser rechazado y asesinado por la persona que una vez dio su mano para ayudarlo, pero fue solo una vil mentira.

— ¡Bastardo!

Iida lo vio correr hacia él y como siempre posiciono su espada en frente para bloquearlo, pero se sorprendió al ver que había desaparecido. Busco por todos lados, pero no vio ni una señal de su presencia hasta que sintió las gotas de sangre caer por su frente y con cautela miro arriba, viéndolo sonreír desquiciado, sin tiempo de poder bloquear su espada.

.

Riot corría con todas sus fuerzas y aunque sentía que sus pulmones explotarían, no iba a detenerse.

Lo extraño era que por más tiempo que estuvo corriendo, todo se sentía lejano ¿Qué tanto había corrido para que la cabaña estuviera tan lejos? Por un momento pensó que tal vez iba por otra dirección o de estar perdido, pero sin importar cuál de las dos sea, no debía alterarse.

Un extraño olor había estado sintiendo desde hace unos minutos y mientras avanzaba se hacía más fuerte. La sensación de estar siendo perseguidos no se le quitaba y alarmado por extraños sonidos, apresuro el paso.

No sabía si el viajero estaba despierto o dormido, todo era silencioso y lo único que podía oír eran las plantas con las que chocaba y el fuerte viento que removía las hojas de los árboles. Desde que puso a Izuku en su espalda el miedo porque despertara lo carcomía a cada momento y aunque hacia pequeños sonidos, su cuerpo no se movía.

Para su sorpresa lo escucho quejarse y por poco se detuvo, pero desistió creyendo que aún seguía inconsciente. Pero cuando lo sintió removerse en su espalda, comenzó a caminar con lentitud, temía que algo pudiera hacer, pero se mantuvo firme preparándose de lo que pasaría.

No espero mucho, sintió la mano de Izuku en su espalda intentando levantarse y luego su fuerte mirada que aunque no lo veía su piel crispaba de tan solo sentir su presencia o simplemente era el remordimiento que lo apuñalaba cada segundo.

— Detente

Lo escucho decir, tan frió y vacío que no dudo en hacer caso a su petición.

Sintió su mano apoyarse mientras descendía con lentitud y cuando estuvo con los pies en la tierra, se alejó de él como si quemara, no podía negar que le dolían esas acciones.

Escucho sus pasos lentos alejarse y dudando un momento en voltear, lo hizo.

Ahí parado con el brazo izquierdo destrozado, lo miraba con sus afilados ojos verdes y el rostro cansado. No había rastro de emoción, solo frialdad a su alrededor.

Un suave suspiro salió de sus labios y decidido a decirle lo que en esos momentos había cruzado su mente, mantuvo sus ojos sobre los del dragón.

— No sé si esto sea traición —Soltó con voz desolada, se agarró el brazo izquierdo mientras ascendía hasta su hombro— O si tal vez sea un engaño, pero mi mente no puede creerlo aún y tampoco creo poder seguir a tu lado con esa idea —Con la quijada temblándole y la voz quebrada, miro el suelo viendo sus lágrimas caer— Lo mejor será que nos separemos, ve por tu camino Riot y yo iré por el mío.

Los lloriqueos de Izuku golpeaban sus oídos y acuchillaban su corazón, pero lo que destrozo su alma fueron sus palabras, las cuales sabía que pronto escucharía y aunque su imagen tan débil era ya de por si insoportable de ver, su voz quebrada hizo temblar su cuerpo.

— Siempre pensé que nuestro encuentro no era una coincidencia y tuve razón, tú viniste a mí por pena y aunque eso me duele, vivir con la duda y como si nada hubiese pasado, me matara lentamente. Por eso… — Aunque inútilmente intentaba detener sus lágrimas, sus balbuces eran imposibles de hacer. Se limpió las lágrimas acumuladas en sus ojos y con voz temblorosa prosiguió— Te pido que te vayas… Ya no quiero verte.

Tenía razón y no podía cuestionarlo, la única solución a todo esto era no verse, aunque eso los hundiera a ambos en una depresión, era lo correcto.

Si, lo era, pero ahora debía ponerlo a salvo y solo así podría irse tranquilo.

Para Izuku decir esas palabras era desgarrador, la angustia y la soledad volvieron a invadir de nuevo su mente junto a los recuerdos de aquel día. Ya no había razón para seguir, si todos estaban muertos ¿Por qué él debía preocuparse por los demás? Suficiente, todo tenía un límite y ahora debía ser él quien no debía tener piedad sobre aquellos que no les importaba dañar a las personas, influyéndoles dolor sin motivo y dándoles una razón para caer en el abismo.

¿Realmente lo quieres?

Que importaba… recibiría todo con gusto.

Se detuvo a pocos centimetros del viajero e hizo algo que hacen los dragones cuando agradecen o se despiden.

Juntar sus frentes como signo de cariño y respeto. Era una acción algo acongojante, pero aunque sus mandíbulas no fueran hechas para pronunciar alguna palabra, habían creado acciones entre ellos para comprender sus intenciones.

Sintió a Izuku tensar su cuerpo y sus manos detenerse a la altura de sus ojos, entonces espero paciente cualquier cosa, sea un empujón o una mirada fría, lo recibiría. Sin embargo, lo que no espero fue el toque de sus manos en su hocico y su llanto intensificándose.

— No puedo odiarte… no importa lo que quiera hacerme creer, el cariño que te tengo no se ira y eso me molesta.

No supo en que momento sus manos habían tomado una forma reptil ni de cómo sus dedos se habían alargado al igual que sus uñas puntiagudas, pero lo que si lo alarmo fue el fuerte agarre en su mandíbula e instintivamente intento apartarse, pero no pudo.

— ¿¡Por qué!? ¡No lo entiendo! ¡Que hice para que me sucediera esto! —La voz de Izuku era ronca, como si su garganta rasgara cada palabra y temeroso vio sus ojos, arrepintiéndose al instante al sentir su mirada como espadas hundiéndose en él— ¡Odio esto! —Al sentir que el dragón quería apartarse, clavo sus gruesas y afiladas uñas en la piel escamosa de su mandíbula haciendo a Riot rugir de dolor—No recuerdo nada de mi pasado y no sé quién soy… y vienes tú a causarme más dolor ¿¡Qué es lo quieres de mí!? ¡Dime! —Riot sintió la piel de su mandíbula abrirse mientras Izuku las desgarraba con fuerza lentamente— ¡Que quieres de mí!

Desesperado y tembloroso lo empujo con su pata, haciéndolo estamparse contra un árbol.

Su hocico comenzó a temblar mientras respiraba sonoramente viendo largas gotas de sangre caer al suelo, ni siquiera podía moverse, el dolor era insoportable.

Vio a Izuku levantarse con dificultad mientras su hombro izquierdo colgaba. Temió en ese momento de lo que estuviera pensando hacer, pero aunque tenía la intención de irse, dejarlo solo y en ese estado, era algo que no podía hacer.

— Me canse de esto, de llorar y temblar —Se pasó su antebrazo derecho limpiándose los ojos— Ya no más, esta vez prometo que no volverá a pasar —Levanto el rostro y Riot se sorprendió al ver su esclerótica negra— Ya no sentiré más dolor.

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Se sostuvo como pudo afirmando sus piernas para no caer, la espada había rozado el costado de su labio y al tocarlo, sintió un pequeño hilo de sangre caer. Su paciencia había rebosado su límite y quien más idóneo de hacerlo era aquel sujeto, pero no iba a cometer el mismo error que la otra vez, esta sería diferente y esperando con paciencia la sacaría, ella sería la única que pondría fin a tan absurda pelea.

— La suerte viene una vez, dos veces son milagros.

Clavo la espada en la tierra y saco de uno de los estuche de su cinturón, una pequeña pastilla que mantendría estable su cuerpo por unos minutos.

— ¿Para qué tanto quieren al dragón? y no me digas que es un robo, porque hay algo más en todo esto.

— ¿Y que gano yo diciéndotelo?

— Una buena acción antes de morir.

— ¿Crees que he venido a jugar? —Spinner agarro su espada y lo apunto a su frente— Realmente me molestas y no pienso morir aquí, prefiero que mi rey lo haga.

— ¿De qué estás hablando?

— Ustedes los de Gondra tienen perdón cuando se equivocan, en cambio nosotros no tenemos segundas oportunidades y un fallo, es tu sentencia de muerte.

— Eso dice mucho del rey a quien admiras, se ve que la desgracia te persigue.

Spinner sonrió.

— No tanto como la suerte que tienen el niño y ese dragón —Iida arrugo el entrecejo— Tal vez creíste que los monstruos de un ojo con los que te encontraste eran los únicos, pero no. —El movimiento de sus manos llamo su atención y viendo lo que sacaba de su cintura, abrió los ojos aterrado, tenía tres Draleeg abiertos— Hay tres de mis lindas criaturas corriendo hacia sus presas en este momento y ya sabes, ellas no son como los de Gondra.

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Riot vio los largos dedos de Izuku manchados de sangre y el cómo las espesas gotas caían de sus uñas, pero algo era extraño. Aunque sus manos tomaran una forma bestial, el color que los cubría era totalmente negro e iba ascendiendo con lentitud por todo su brazo. Sus ojos ya no eran humanos y su mandíbula comenzaba alargarse, era evidente que la forma que estaba tomando era la de un dragón y eso lo puso nervioso.

Un grito proveniente del lado izquierdo lo alerto y cauteloso intento ver de quien provenía, pero los arboles obstruían su visión. Miro a Izuku quien tenía los parpados cerrados y empuñaba ambas manos, dudaba de si acercarse después de lo que le hizo y aunque su presencia amenazante había disminuido, se seguía sintiendo la presión en el aire.

Giro alerta cuando escucho el grito intensificándose mientras los arbustos se movían.

Espero preparado para lo que fuera, aunque tal parecía ser pequeño. De pronto un inmenso estruendo retumbo alrededor y pisadas espesas removían la tierra, una tras otra.

Sea lo que fuese no era nada bueno y estando a punto de agarrar a Izuku con su mandíbula, vio a los lejos algunos árboles caer escuchando el crujido de los arboles partiéndose y la fuerte sensación de peligro aproximándose.

Aunque intentara escapar ya estaban cerca y decidido a enfrentarlo, espero preparado.

El grito se detuvo y un pequeño golpe debajo de él lo hizo mirar la tierra, viendo a Mineta lloroso y tembloroso, sentado mirándolo aterrado.

— Tú… dragón… ayuda… —El enano se agarró la cabeza desesperado y comenzó a gritar sin sentido— ¡AH! ¡Dragón malo! ¡Ayuda! …rre —Con el ceño fruncido, Riot acerco su rostro y Mineta lo agarro del hocico— ¡Que corras!

Sin tiempo a reaccionar, un enorme peso se tiró sobre él empujándolo contra los árboles y sin saber que era, sintió una fuerte mordida en el cuello y el zumbido de todo lo que veía por el samaqueo que comenzó a marearlo.

Mineta iba a correr cuando vislumbro entre el polvo levantado a Izuku parado sin inmutarse a lo que estaba pasando en esos momentos. Se acercó con cautela de que ninguno de los dos enormes dragones que habían estado siguiéndolo, como si tratara de un juguete, lo vieran.

Estando a su delante, lo agarro del chaleco y jalo despacio, sin embargo, los ojos que esperaba ver no eran los de siempre y cayo sentado por tan penetrante mirada.

— Midoriya…

Izuku levanto la cabeza mirando el cielo y sonrió, sintiéndose liberado por fin.

— Gracias

Todo había ocurrido tan rápido, el enano tenía el cuerpo bañado en un rojo espeso y el sonido de la carne destrozada caía al suelo como lluvia. A su delante estaba Izuku, empapado en sangre y mirándolo sereno. Si algo él recordaba, era que aquel sujeto a su delante no era para nada parecido al viajero que conoció, y temió, por su vida y todo lo que vendría después.


Datos:

Draleeg.- Es una esfera transparente que toman características del dragón que se logra guardar dentro, son más conocidos como atrapa dragones.

Este capitulo iba a ser subido el lunes y Fanfiction no me dejo! Pase mal rato con la pagina. Bueno que puedo decir... Créanme que todo esto no estaba planeado y mientras lo voy desarrollando, nuevas ideas llegan. Este capitulo y el que viene me deja un sabor amargo y a la vez me gusta. Espero les guste :)