Antes de empezar con el cuarto capitulo quería pedirles una disculpa por saltarme varias puntos y comillas. No soy muy buena en el aspecto de reacción y colocación de signos ortográficos . Pero como dicen con la práctica se aprende . Así que para mi este es un medio de aprendizaje . Muchas gracias.
Al día siguiente, Arnold había recibido una carta de una invitación para que le entregaran un premio de parte del centro que trabajaba, por sus importantes aportaciones que ha realizado a la empresa que trabaja. El rubio se emocionó mucho y rápidamente le aviso a su amada para que lo pudiera acompañar en ese preciado evento.
Este día, los dos se quedaron en la casa viendo unas películas románticas y de acción mientras se atascaban de comida chatarra. Los dos estaban acurrucados en la cama mientras que una manta los arropaba para proporcionarles un cálido calor.
Sus siguientes eventos en su lista, eran una cena romántica en el Chez Paris y un día donde se reunión sus más íntimos amigos para la entrega de regalos. La cita encabezo el primer lugar de la lista, para luego culminar con la reunión de los amigos . Eventos que se festejarían la próxima semana sin excepción , hasta llegar el día viernes , el día de la entrega de su premio de Arnold.
Los días pasaron rápido hasta que el primer evento de la lista llego. Antes de ir al restaurante Helga dio una vista al spa y luego llego a la casa y se dio un baño de aguas de rosas . Posteriormente se puso lo más bella humanamente posible para su amado . Y se vistió de acuerdo a los buenos consejos que le dio su querida amiga Rhonda , que la estaba asesorando en todo este asunto de quererse ver bien , sin perder su estilo que la caracterizaba.
Por otro lado , Arnold , no se quedo atrás , y se puso lo más atractivo y elegante que pudo para ese día tan especial .
Las horas pasaban y todavía no estaban listos . Las 7 en punto , ya empezaron a bajar . Helga salía del baño de abajo y segundos después Arnold , del piso de arriba . Los dos estaban perfectamente arreglados.
Una vez que llego Arnold , los dos cruzaron y miradas y se quedaron a contemplarse por unos minutos . Un color carmesí , empezó a teñir fuertemente sus mejillas sin dejar de verse . Los ojos de los brillaban , como si estuvieran viendo un diamante en bruto enfrente de ellos . Arnold rompió el silencio en que se encontraban sumerjidos.
-Vaya , Helga , mi vida . Te ves hermosa .-dijo tímidamente mientras se rascaba la nuca con una espalda.
Las palabras de Arnold sólo hicieron que se sonrojara más y apartara su vista del melonudo hacía otro lado .
-Gracias…tu..tu-tardamudeo mientras se acaricibía su brazo izquierdo – tu también te ves atractictivo…-inmediatamente que termino su oración esta rápidamente agarro la mano del rubío y lo arrastro hacía la salida .-Buenos , ya es hora de irnos melonudo . Ya se va ser tarde y van a cancelar nuestra cita.-dijo apresuradamente y abrió la puerta y lo sento en el coche volador.
En respuesta Arnoldo asintió . Y una vez que estaba dentro del coche empezó a consucir hacia el dichoso Chez Paris . Los dos permanecieron en silencio mientras llegaban al restaurante . Sin embargo , todavía seguían perplejos por su iluminante belleza que radiaban.
Pocos minutos después llegaron , y aparcaron el coche en el primer lugar vacío que encontraron . Como siempre , Arnold se adelanto a Helga , y le abrió la puerta del copiloto , y dio su mano antes que bajara la pelirubia .Esta delicadamente cedió su mano al rubio y poco bajaba del coche . Este la miraba con cierta admiración y ternura. Ella sólo se perdía entre sus ojos esmeralda.
Pocos después empezaron a caminar hacia la entrada del restaurante . Detrás de un mesa , se encontraba un chico para recibirlos.
-Hola . Soy Arnold Shortman con mi acompañante Helga Patakis . Nosotros ordenamos una mesa con mi nombre.-dijo en un tono firme y confiado , pero a la vez feliz.
Al escuchar las palabras del señor Arnold , rápidamente , busco el nombre entre varios nombres que estaban apuntados en su lista , hasta por fin hilar con el susodicho nombre. Alzo su mirada , y rápidamente dibujo una gran sonrisa en su rostro y los miro a cada uno.
-Claro que sí , ustedes reservaron la mesa V.I.P . Acompañenme , les enseñare su mesa. –mientras iba diciendo esto , camino hacia hasta la mesa que les correspondía a los rubios.
Ellos asistieron y siguieron al señor . Segundos después , se encontraban en una mesa con dos sillas . El señor jalo una hacía atrás , haciendo una seña a la pelorrubía , para que esta tomara asiento .
-Sientese acá señorita –dijo mientras sostenía la silla.
-De acuerdo – dijo la rubía mientras poco a poco se sentaba en la silla con delicadeza .-Gracias.
El rubio en cambio , enarco levemente la ceja , y se acercó a la otra silla y la jalo para sentarse .
El chico que los atendió se alejo lentamente mientras no dejaba de mirar a la rubía con una sonrisa cálida. El rubio observo ese comportamiento y rápidamente empuño sus puños y frunció el cejo. Segundos después , la rubía percato el comportamiento de su mano y acerco su mano sobre la de él .
-No vale , la pena Arnoldo . Sólo me ofreció la silla-dijo en un tono confiado.
Al escuchar sus palabras y al sentir el tacto de su mano , poco a poco cambio su semblante a uno más relajado . Este agarro las manos de la rubía y las alzo a la altura de su cabeza.
-No soportaría a nadie que te mirara de la forma que lo hizo ese chico. Pero esta vez me aguantare porque tú me lo dices , querida. –dijo mientras sostenía sus manos entre las suyas.
-Eres tan celoso, Arnoldo . Pero aveces siento que tus celos me van a volver la rubía tranquilamente
-Oye . Tu también te pones celosa . Esa vez que te enteraste que una chica me coqueteo e intento salir conmigo .-dijo con afán de victoria. En rostro hizo una facción de puchero.
-Oye , pero mis celos son más razonables , cabeza de balón.-dijo en un tono un tanto enfadado - ¿Cómo crees que reaccionaria al saber que la persona que amo le esta coqueteando una mocosa de 11 años . Digo podría ser tu hija . ¡Criminal ¡ -al decir la última palabra esta alzo los manos hacia el cielo , perdiendo un poco de su feminidad .
Esta bien , tu ganas Helga ; Sólo por esta ocasión –dijo mientras cruzaba sus brazos y en su rostro reflejaba una sonrisa y ojos pispiretos.
Pocos después , los dos pidieron lo que iban a comer al camarero y después de pedir , helga jalo el traje del camarero y le dijo algo entre susurros. . En la espera, los se quedaron mirando fijamente con una sonrisa pícara mientras entrecerraban los ojos.
-¿Qué le pediste al camarero , Helga'.-Dijo el rubío curioso sin dejar de mirarla con picardía .
-Ya sabes –dijo para después mirarse las uñas de su manos – Cosas de mujeres .- dijo la rubía ahora centranso su vista hacia él .
Antes que Arnold emitiera una respuesta , el camarero llegó con su comida . Y por último , el camarero le acerco una champagne a la rubía .
-Este es lo que me pidió señorita – dijo en voz baja el camarero .
-Síi , gracias . Aquí esta su propina – le metió la propino en el bolsillo más cercano de su agarro la botella . Y pocos después el mesero se alejo de la mesa.
Helga agito rápidamente la botella y abrió el tampón que estaba arriba de el champagne y escurriendo con el líquido que salió a Arnold . Ensuciando su caro traje.
Pocos después esta dijo:-Felicidades , Arnold . Por la entrega de tu premio . Ya sabía que eras un sabelotodo .-se carcajeo.
Arnold agarro una servilleta que estaba cerca de él , y con lo que puso se seco lo que le había caído en el traje.
-Vaya , gracias , mi amor . Pero todavía no me dan el premio , Helga-dijo con una sonrisa levemente inocente.
-Sí , pero acaso no leíste bien , Arnoldo . Pusieron que te van a dar el premio por tus aportaciones a la investigación. Sólo me estoy adelantando –dijo helga en un tono firme ya conocido.
-Ohh,bueno pues muchas gracias , querida .-dijo arnold regalándole una sincera sonrisa.
Poco después empezaron a comer como desquiciados quitándoles su porto elegante que traín . Haciendo sólo que los demás clientes se les quedaran viendo con cara de desaprobación . Era cierto que ahora que Arnold pasaba la mayor parte de tiempo con Helga , se le habían quedado pegado varios hábitos que ella tenía. Como también a ella se le habían quedado varios hábitos que tenía su querido rubio .
Minutos después lo dos quedaron satisfechos y emitiendo por último un eructo , volviendo a llamar la atención de los clientes provocando una mirada devuelta de desaprobación.
Más tarde , se quedaron en una cabaña que habían rentado exclusivamente para esa noche tan especial . Cuando llegaron se quitaron la ropa y se pusieron un bata que cubría su delicado pero bien formado cuerpo.
Los se quedaron acurrucados sobre el sillón , mientras miraban una canal de la televisión que estaba enfrente de ellos . Entonces Arnold , apago la tele , y empezó a besar cariñosamente a su amada , mientras ella correspondía al baso . Y subía sus manos a su sedoso cabello y masajeaba su cabeza con sus delicadas yemas de los dedos a transcurso del beso . Los dos quedaron ahí y decidieron por optar a hacer el amor en el sillón. Eran unos de los 40 lugares donde podrían hacer el amor. El amor que destallaban hizo que les proporcionara el calor que necesitaban. Helga solo se entregó completamente a él .
