Hoy era el día del penúltimo evento de la lista de los dos rubios :Reunión de amigos. Debido a la rigurosa carga de trabajo que tenían los rubios y sus amigos más cercanos (Phoebe y Gerald), no se han podido ver y hablar tranquilamente . Por eso hacían esta reunión mensual para poder ponerse al tanto sobre lo que pasado en sus vidas y uno que otro chisme que rondaba por ahí .
Esta reunión era sumamente especial ya que habían acordado un intercambio de regalos entre los amigos tan unidos. Phoebe le tenia que regalar algo a helga y viceversa ;Gerald a Arnold, y así de la misma forma .
Los rubios ya habían comprado los regalos que iban intercambiar. Su casa era el lugar de reunión de los colegas ; los dos se han dado la oportunidad de tener todo preparado :cafetera llena de café caliente , galletas , entre otros aperitivos para hacer más amena la reunión.
La manecilla de reloj rotaba por el eje haciendo un sonido que solo entusiosmaba a la rubia , porque a cada paso se acercaba la hora en que Gerald y Phoebe hacieran sus aparación en la casa de los casados.
Los minutos y segundos parecían eternidades hasta que la manecilla reloj marco las cico de la tarde , hora acordada entre los amigos para venir. Pasaron unos minutos y se pudo oir el timbre que provenía desde la puerta . De inmediato , la rubia se dio cuenta y fue corriendo hacia la puerta para abrirla.
-Hola chicos . Me alegro que hayan venido –vio a las dos parejas juntas llevando consigo un regalo en sus manos –.Pasen o no quieren ser congelados –la rubia dio pasas atrás y los dos chicos se metieron y caminaron hacia la sala de estar; Helga y Phoebe de detuvieron a mitad del pasillo , así que Gerald fue el primero en llegar a la de estar donde se encontraba su viejo amigo Arnold.
-Hola amigos .Que bueno que vinieron ; tanto tiempo . Los he extrañado-Confeso Arnold ampliamente con una gran sonrisa amable en su rostro.
-Nosotros también, viejo-contesto el moreno con apariencia afromericana y se acerco a él y hizo su tan conocido saludo-.¿Cómo has estado? Te veo un poco desgastado
-Bien , hermano . Ya sabes , mi trabajo me consume mucho-declaro Arnold mientras se encojía en hombres y lucía una sonrisa timida.
-Mph..Mphh…Esto no esta bien , deberías descansar . Te lo mereces . He leído varios periódicos que hablan sobre ti y la empresa donde trabajas-confeso Gerald seguro.
-Sí , lo sé…-gerald lo interrumpe antes que fuera decir algo –Y dime¿Cómo va tu vida sexual ,viejo?-pregunto en voz baja en un tono confidencial.
Al escuchar su pregunta , este se sonrojo –Bien….-este se rasco la nuca-.a decir verdad muy bien-en ese momento vio como su amada y phoebe se pararon enfrente de ellos. Ellas no paraban de hablar desde el recibidor ; tenían muchas cosas que contarse.
Al percibir su mirada, la rubia volteo y le dedico una cálida y seductora sonrisa . Por parte del pelirrubio,el le devolvió la misma sonrisa con la misma intensidad. Con solo mirarse se podían ver el amor descomunal que se tenían; no hacían falta besos para demostrarlo .
Los amigos se pusieron a hablar de varias cosas a la vez . A pesar de no verse en tan solo una mes , habían pasado tantas cosas. Gerald y phoebe anunciaron que van a comprar una casa muy cerca donde vivian los rubios y donde pronto esperan vivir juntos solo como pareja de novios –la idea de casarse no les gustaba a ninguno de los dos . Por su parte , phoebe no creía en el matrimonio y pensaba que no servía para nada ;por otra parte , Gerald no le gustaba el compromiso ; eso no iba nada con él -.
Empezó a oscurecer más y parecía que nunca iban a terminar de hablar y comer . Al final , estos finalmente se dignaron a hacer el intercambio de regalos . Phoebe le regalo a Helga un suerte rosa ;helga le dio a Phoebe , unos chocolates ;Gerald le dio a Arnold un microscopio nuevo ;Arnold por su parte le dio un balón de basquetbol autografiado por el basoquebolista actual que tanto le gustaba. En ese momento , reinaba la felicidad . Se ponía sentir la brisa navideña inundando cada rincón de sus corazones. Probablemente , es el mejor día del año para ellos. Sin embargo , nunca creerían que ese momento más bello iba ser destruido por un acontecimiento que estaba fuera de sus manos.
