~~*¤*~~ Never say never ~~*¤*~~ The Fray

Naruto se puso de cuclillas frente a él, para después cruzarse de piernas y quedar sentado junto a él –Sasuke, estás bien- le preguntó mientras acomodaba la sombrilla para que ambos quedarán protegidos de la lluvia.

Sasuke lo miró por unos segundos y de nuevo regresó la mirada al suelo, mientras las lágrimas que salían por sus ojos se combinaban con el agua que escurría de su capucha. Sintió que una mano en su cabeza le bajaba la capucha – Solo te hará mal si sigues con ella-dijo Naruto.

-¿Qué haces aquí?- le preguntó con su brazo tapándole la boca mientras veía hacia enfrente como caía la lluvia.

-Iba de regreso a mi casa, cuando te vi-

Sasuke volteó a verlo, Naruto pudo notar que su amigo tenía los ojos rojos, sintió algo en la boca del estómago cuando noto esto, quiso abrazarlo, pero se abstuvo, sabía bien que su relación con Sasuke no era como antes.

-Le dije que ojalá estuviera muerto- dijo Sasuke con cierto dolor y tristeza, reflejado en su voz, Naruto comprendió al instante de a qué persona se refería – No lo-tragó saliva-quise decir en serio, es solo que me enoje- volvió a hacer una pausa, al pareces estaba tratando de impedir que se quebrara la voz- quise pedirle perdón, pero vi su mirada y lo mejor que pude hacer fue salir corriendo-bajo la mirada ahora a sus rodillas –y ahora estoy aquí contándotelo a ti, cuando tu y yo ni una amistad tenemos-

-Eres mi amigo-dijo Naruto y por la manera en que lo dijo Sasuke supo que no había ninguna falsedad en esas palabras. Lamentablemente de su parte no podía decir eso con tanta facilidad, pues si no hubiera sido porque Naruto había decidió acercarse a él para ayudarlo, tal vez nunca hubieran cruzado palabra alguna, al menos no por su parte, no era que se haya olvidado de Naruto, era que no quería tener contacto con todo lo que le recordará a su pasado, en cierta manera por eso evitaba a Itachi la mayor parte del tiempo.

-Sasuke-le habló al notar que este no dijera nada. Volteó a verlo y sus ojos azules se cruzaron con lo ónix de Sasuke. Acercó su rostro al de él, no supo porque, tan solo tuvo el impulso de hacerlo, su cuerpo y mente querían hacerlo. Sasuke no se movió, más bien, no se dio cuenta de lo que estaba por suceder, hasta que Naruto junto sus labios con los suyo. Intentó separarse, debido a la sorpresa, pero Naruto se apresuró a colocar una mano en su nuca y evitar que se alejara.

Su mirada reflejaba sorpresa, Naruto seguía moviendo sus labios sobre los suyos que estaban completamente quietos, era como si este esperaba que en algún momento después de tanto intentar el acabara cediendo. Naruto ganó Sasuke cerró los ojos y comenzó a mover sus labios, incluso se agarró de la chamarra de Naruto para poder atraerlo más. Le estaba gustando, tanto que abrió sus labios, Naruto recorrió con su lengua estos y después la introdujo en la cavidad bucal de Sasuke.

¿Le gustaba Naruto? No lo sabía, tan solo estaba disfrutando del momento, tal vez era por el hecho que desde hace un buen tiempo necesitaba el que alguien lo apoyara y lo ayudara a levantarse, que alguien estuviera a su lado y se preocupara por él. Itachi lo había hecho pero tal vez no era eso lo que Sasuke había necesitado.

No se quedó atrás su lengua comenzó a jugar con la de Naruto, el beso se profundizo más y Sasuke con una brazo rodeo el cuello de Naruto, quien ya había soltado la sombrilla desde hace un par de minutos.

Naruto comenzó a inclinarse hacia delante, él no opuso resistencia, dejo que el peso de Naruto lo recostará en el suelo. El árbol había dejado de protegerlos un poco de la lluvia, las gotas de agua caían en la cabellera rubia empapándola así como en los parpados y cabellos de Sasuke, pero a ninguno de los dos les importaba, pareciera que no había nada que pudiera sacarlos de aquel trance.

De pronto lo sintió, su corazón latió con fuerza y sintió esa ligera punzada en su boca, abrió los ojos por completo, Sasuke aún seguía besándolo, y él quería seguir, por un momento pensó que no se podría resistir a esos labios, eran cálidos y suaves, pero de nuevo su corazón latió con fuerza y se separo de Sasuke, quedando el de cuclillas y el moreno acostado en el suelo. Ambos se miraron, pero Naruto desvió primero la mirada, la agachó viendo hacia el suelo y aprovecho que su flequillo tapaba sus ojos.

-Debo de irme-dijo poniéndose de pie, mientras Sasuke seguía viéndolo desde el suelo – regresa con Itachi seguro está preocupado-y se fue corriendo, dejándolo sorprendido y porque negarlo, con ganas de más. Sintió furia en su interior, pero fue interrumpido cuando sintió que su celular estaba soñando, lo sacó de su bolsillo, era Itachi, decidió no contestar, mejor se levantó y se puso en camino a su casa.

Entró, escurría agua por todos lados, seguramente mañana despertaría con gripa -¡Sasuke!-Itachi había estado sentado en la sala en su espera en cuento vio que entro se levantó y corrió hacia él para abrazarlo –Sasuke, pensé que te pudo pasar algo- ya no pudo evitarlo, de nuevo lágrimas de su ojos llenaron sus mejillas y entonces le devolvió a su hermano el abrazo con fuerza. Itachi estaba completamente sorprendido, hace años que Sasuke y él no se habían abrazado, incluso había dudado en hacerlo cuando lo vio, pues pensó que Sasuke lo aventaría y correría a su habitación.

-Lo siento-dijo el menor entre sollozos – No quise decir eso-

-Lo sé- se apresuró a decir Itachi, mientras intentaba contener el nuda en le garganta.

-Pensé que no querías ver…tardaste en márcame-

-Fue porque temí que si te marcaba, te enojarías y te irías más lejos, temí que no volvieras a la casa-

Sasuke alzó la mirada- entonces no me conoces-le dijo con un sonrisa e Itachi lo abrazo con más fuerza- No tal vez no.

A penas entró a su casa y cayó de bruces en el suelo, el luchar con ese maldición era agotador, si no llegaba en 20 segundos al refrigerador, todo el esfuerzo se habría perdido y entonces acabaría de nuevo matando gente, pero entonces se puso de pie y con todas sus fuerzas y su gran velocidad llegó a la puerta, la abrió y sacó una bolsa de sangre, la necesitaba, maldita sea la necesitaba con todas sus fuerzas.

De nuevo volvió a beber cantidades industriales, para cuando estuvo saciado, eran las seis de la mañana y tanto las comisuras de sus labios como su camisa tenían gotas de sangre, de nuevo se sentía vacio y se odiaba a sí mismo. Miró como el sol estaba por salir, pensó que lo mejor era no ir a la escuela, pero entonces recordó, que de ser así Gaara iría a buscarlo y de enterarse lo que había pasado seguramente lo acabaría regañando y lo que menos quería era que alguien lo hiciera sentir peor.

Se dio un baño y se vistió con su uniforme, tomó sus cosas y estaba por salir, cuando sintió un dolor en el estómago y entonces de nuevo, esa sensación de sed, corrió a la cocina antes de que fuera demasiado tarde abrió una bolsa y le dio un trago, y por raro que le pareciera todo se calmó de nuevo, respiró y de nuevo iba a salir, cuando otra vez la sensación volvió a atormentarlo.

Solo recordaba que había vuelto a la casa, había llorado en los brazos de su hermano y después de eso le pidió que se fuera a dar una baño para que no pescará un resfriado – Achu- demasiado tarde ya estaba enfermo. Se levantó y entró al baño, se lavó los dientes y entonces recordó la noche anterior, el momento en que Naruto lo había besado. Se llevo un dedo a sus labios y los tocó, para después hacer una cara de desaprobación, parecía una colegiala enamorada y el no estaba enamorado.

-Achu-de nuevo estornudo.

Itachi se había tenido que ir temprano de nuevo, al parecer las cosas no cambiaran después de todo, se deprimió de solo pensarlo y tomó su mochila, sin darse cuenta que su hermano le había dejado el almuerzo así como una nota dentro de este.

Se sentó en su banca, no sin antes sacar un nuevo paquete de clínex y dejarse caer sobre la mesa, dormitó un rato, pues no despertó hasta que todo el salón estuvo lleno. Alzo la cabeza y no puedo evitar fijar su mirada en Naruto, por más que quería quitarla, no podía, además de que no dejaba de pensar en el beso de anoche.

Notó que Naruto traía un termo y que bebía contantemente de él, seguramente también había contraído un resfriado y tomaba agua para no deshidratarse, pero algo desecho su teoría, Naruto no tenía la nariz roja, tan solo no para de beber, algo había sospecho ahí, además de que cada vez que lo hacía se limpiaba los labios y guardaba el pañuelo en su mochila en vez de tirarlo a la basura, así que ¿Naruto se había vuelto más flojo de lo normal? o estaba escondiendo algo.

No estaba seguro de si podría aguantar, tal vez después de todo había sido una mala idea haber ido a la escuela no podía parar de beber sangre, no era como esas veces en que tenía que beber descomunalmente litros y litros, no ahora tan solo bastaba un trago y se calmaba pero por unos cuentos minutos antes de volver a sentir esa sed, pensó en que tal vez debería preguntarle a Gaara, pero tenía miedo, que tal si había hecho algo malo y al final el pelirrojo se enojaba con él.

La hora del receso llegó, Naruto tomó su termo y salió iba a buscar a Gaara, aunque no estaba seguro de que le preguntará algo, iba inmerso en sus pensamientos que no se dio cuenta cuanto chocó con alguien.

-¡Fíjate por dónde vas Naruto!-había chocado con Sakura, que suerte tenía.

-Lo siento-dijo molesto y se dio media vuelta.

-¡Naruto!-oyó como Sakura se aceraba hacia a él, ahora qué demonios querría, se preguntó a sí mismo -¡Naruto, detente!- no le pidió la peli rosa, le exigió, pero el rubio solo no le hizo caso.

Sakura apresuró el caso, hasta que tocó el hombro de Naruto y lo volteó por la fuerza -¿Qué quieres?-Naruto no escondió el desagrado que sentía por ella.

-¿Quería saber, ya sabes Sasuke es tu amigo, no, si tú podrías hacer que me invitará a salir?-

-¿Para que hagas con él, esas porquería de chuparle la sangre y eso-

-Shhhh, alguien podría oírnos-

-Solo está Hinata-era cierto Hinata había estado desde el inicio junto a la chica –y como si no supiera lo que es-

Hinata sintió que lo había dicho con cierto despreció, incluso aberración- Sakura, creo que yo me voy-dijo con tristeza.

-Imbécil-le gritó Sakura a Naruto- ¿qué no te das cuenta que hieres los sentimientos de los demás?-

-¿Apoco tienes sentimientos tú, como para saber de ellos?-

-No vine a hablar de sentimientos, solo quiero que me consigas una cita con Sasuke-Naruto apretó con fuerza el termo de metal, tanto que lo dobló un poco.

-No- le dijo firmemente a la peli rosa-

-No es una pregunta, es una orden-

-¿Qué?-

-Eres mi sirviente, como Gaara, así que anda y ve-

-Gaara no es ut sirviente, de hecho es tu mentor o algo así, y yo tampoco lo soy-

-Claro que sí, hasta entre nosotros hay clases sociales y bueno tú no estás en la más alta, así que quiero que me des a Sasuke- Ya no pudo contenerse más, soltó su termo y la tomó del cuello y la estampo contra los casilleros. Sakura cayó al suelo limpiándose la sangre que le había salido de la herida en la cabeza que ahora se estaba regenerando.

Se puso de pie, estaba determinada a volver a golpearlo, cuando una mano detuvo su puño que estaba listo para estamparse con la nariz de Naruto -¿Qué sucede aquí?-era Gaara quien los había encontrado.

-Sakura, quiere usar a Sasuke, no se lo permitiré, es mi amigo-

-Naruto-Sakura al parecer ya se había calmado, pues relajó su brazo y lo puso de nuevo junto a su cadera – Ya te lo dijo Lady Tsunade, no importa que un prospecto a esclavo sea pariente, amigo, etc, eso no detiene a nadie, incluso tu pudiste hacer a Sasuke tu esclavo-

-¡Eso nunca!- se alteró Naruto.

-El punto es Naruto, si Sakura quiere a Sasuke, no puedes impedirlo, el chico no es de tu propiedad-

-¡Qué no!-

-¡Naruto, entiende tu ya eres uno de los nuestros empieza a actuar como tal!- se volteó hacia Sakura -Y tu Sakura, Naruto y yo no somos tus sirvientes que te quede claro-sorprendió a la peli rosa, al parecer Gaara los había estado escuchando desde el principio- segunda si quieres algo con Sasuke hazlo tu misma si no puedes, pues búscate otro candidato- Sakura no dijo nada, ambos parecían niños regañados, por último se dirigió a los dos- Óiganme ambos, ya sé que ustedes dos no se soportan y es completamente normal porque son…-

-¿Por qué somos qué?- preguntó Naruto, ante el silencio de Gaara, quien al parecer se quedo pensando en algo.

-Porque son vampiros-dijo al fin.

-¿No nos soportamos porque somos vampiros?-lo cuestionó Sakura incrédula.

-No-dijo molesto el pelirrojo- ya no se que iba a decir, el punto es por favor, ya llévense como gente civilizada – miró a Naruto- y Naruto sí Sakura quiere a Sasuke, se lo dejas –después se dirigió a Sakura- Sakura, Sasuke no te hace caso, olvídate de él, asunto arreglado.

Tanto Naruto como Sakura se quedaron mirándose el uno al otro, mientras Gaara se iba del lugar completamente molesto. Naruto estaba completamente molesto, no estaba de acuerdo con lo que había dicho Gaara sobre Sasuke, así que acabo por seguirlo.

-¡Gaara, Gaara!-gritaba una y otra vez el nombre de este, pero el pelirrojo no se detenía tan solo iba caminando y apresurando el paso. Naruto ya no lo soportó más, camino más rápido de lo normal para un humano, sin importarle que alguien pudiera verle y tomo el hombro de Gaara para obligarlo a voltearse.

-Ahora que, Naruto-dijo Gaara completamente molesto y conteniéndose de golpear al chico.

Naruto no le respondió, tan solo lo aventó al suelo, ocasionando que Gaara cayera de sentón – Eres abominable, no tienes ni un solo sentimiento-comenzó a gritar mientras el pelirrojo se ponía de pie-como puedes decir tan fácilmente, que una persona le pertenece otra o que otra puede tenerla-

-Naruto-habló con los dientes pegados, mientras miraba al rubio con ganas de soltarle un buen golpe-cállate, tú no sabes nada-apretó los puños con fuerza.

-¡Claro que si lo sé, tu eres un engendro, un ser sin sentimientos, seguramente nunca tuviste a nadie por quien te preocuparas, seguramente nunca perdiste s nadie, seguramente nunca te arrebataron a nadie, seguramente nunca te enamoraste!-

Sintió el puño de Gaara contra su mejilla, cayó al suelo, de no ser porque uso los brazos seguramente su cara hubiera sido estampada contra este. Gaara se acercó a él y lo tomo de la camisa –Escúchame bien Naruto tú no sabes nada de mí- podía ver la ira albergada en los ojos aguamarina de Gaara – no eres el único que ha pasado por cosas difíciles y dolorosas, cada uno de nosotros lo ha hecho-

-Seguramente Sakura no, es una niña mimada- retó Naruto al pelirrojo, pensado que de verdad no encontraría respuesta para cerrarle la boca pero se equivoco.

-Incluso ella ha sufrido-

-Pues no lo parece-

-Naruto, no todos lo demostramos, así que ya deja de estar sintiendo lástima por ti, y actúa como lo que res, un vampiro-

Gaara lo soltó. Naruto tan solo vio como se alejaba y en ese momento fue cuando se percato que faltaba poco para que sonara el timbre de que era hora de volver a clases, no tenía muchas ganas, pero no le quedaba de otra, además de que a juzgar por la actitud de Gaara, no podría ni siquiera mencionarle sobre lo sucedido con respecto a su apetito.

Se puso de pie y se dispuso a volver a su salón, cuando recordó que había dejado su termo tirado, corrió rápidamente como un humano lo haría, pues no podía usar la velocidad que poseía como vampiro debido a que algún alumno podría verlo. Pero entonces no se dio cuenta cuando chocó con alguien.

-Auch, demonios- se quejó al caer al suelo. Se fijo en quien había sido, esa persona había caído de sentón frente a él –Hinata, ¿estás bien?-le preguntó al ver que la muchacha no dejaba de mirarlo -¿Hinata?- volvía a hablarle al ver la chica no le quitaba la mirada de encima, como si estuviera hipnotizada. Se acercó un poco a donde estaba ella, quien seguía cada uno de su movimientos. Se puso frente a ella y la tomó de las manos para ayudarla a ponerse de pie, pero la chica seguía con la mirada fija y perdida sobre Naruto, incluso este comenzaba a sentir cierta desconfianza de la situación.

De pronto sin darse cuenta, había acabado en el suelo, estaba totalmente recostado y Hinata sobre él, solo que su mirada había cambiado, ya no estaba solamente perdida, sino que ahora era calculadora y no dejaba de verlo. Hinata lo tomó de las muñecas y pudo notar que poseía una gran fuerza pues por más que intentaba no podía zafarse. Hinata acercó su rostro a su cuello, Naruto pudo sentir el aliento de la chica sobre esta parte de él.

Abrió su boca, mostrando sus colmillos, listos para anclarse en la piel acanalada de Naruto, están a solo milímetros –Hinata- Naruto oyó que alguien le gritó a la chica, pero esta no se inmuto, entonces pudo ver como un brazo rodeaba el rostro de esta- Hinata-volvieron a gritar y entonces pareció que la chica salió de trance, pues parpadeo y soltó del agarre a Naruto.

-Naruto-habló apenada aun encima de él-yo lo …siento- y se levantó –Kiba-dijo y Naruto pudo ver quién era el que había sacado de trance a Hinata-vámonos-le dijo con nerviosismo y tomo al chico de la mano para alejarse.

Cuando llegó a toda prisa al lugar donde supuestamente estaba su termo, no lo encontró, incluso se preguntó si de verdad lo había sacado del salón, pero sabía perfectamente que lo había hecho, así que comenzó a temer, que pasaría si alguien lo encontraba que no fuera vampiro, Gaara literalmente lo mataría, literalmente. Se dio media vuelta y fue hacia su salón, esperando que de verdad lo hubiera olvidado.

Entró directamente hacia su asiento, tomó su mochila y comenzó a rebuscar, pero nada, no había nada.

-¿Buscabas esto?-

Alzó la mirada y se encontró con Sasuke, sosteniendo su termo en la mano derecha.

-Lo encontré tirado en el pasillo, supongo que como el distraído que eres, viste algo bueno en la cafería y te fuiste a comprarlo corriendo y en el camino tiraste esto-le aventó el termo a Naruto quien lo cachó y se quedó mirando perplejo a Sasuke.

-Yo…-no sabía que decir, no sabía si Sasuke había visto lo que había en el interior del vaso.

Llegó el profesor, así que Sasuke volvió a su lugar y Naruto se sentó en el suyo. Si de por si nunca prestaba atención a las clases, ese día menos, pues se la paso pensando si Sasuke se habría dado cuenta de lo que había en el termo, solo había hecho, seguramente lo cuestionaría o peor, conociendo a Sasuke seguramente lo tendría vigilado, tan siquiera para saber que se traía entre manos, actuaría normal, como en esos momentos lo estaba haciendo, lo cual acabo por poner mucho más tenso a Naruto.

Cuando salieron de clase, Naruto observó como Sasuke se dirigía a la azotea, se le hizo raro, pues últimamente ya no lo hacía, tal vez las cosas con Itachi no habían acabo bien después de todo, así que al final decidió seguirlo y más aún cuando vio que Sakura salía con una gran sonrisa de su salón de clases, lo cual lo hizo enfadar recordando el momento anterior que había tenido que pasar con ella.

Para cuando llegó a la azotea se encontró con Sasuke sentado en un rincón y para colmo fumando.

-De nuevo fumando-le gritó mientras cerraba la puerta.

-Tenías que ser tú-le dijo con cansancio Sasuke, pero en ningún momento se quito el cigarrillo de la boca.

-Sí…-Naruto caminó hacia él y cuando estuvo frente al moreno le arrebato el cigarrillo de las manos y lo tiró al suelo para aplastarlo.

-¡Hey!-se quejó Sasuke, poniéndose de pie – Me quitas mi vicio, cuando yo no te digo nada del tuyo-le reclamó.

-¿De qué hablas?-Naruto intentó mentir, sobre que no sabía a lo que Sasuke se refería.

-Tsk, olvídalo- Se recargó en la alambrilla - ¿A qué viniste?-

-Necesitaba aire-se excusó Naruto.

-Hay aire allá fuera,¿ así que dime a qué viniste?-

-Solo quería saber cómo te fue con Itachi-

-Creo que bien-

-¿Entonces qué haces aquí, porque no regresas a tu casa?-

-Me gusta estar aquí-dijo un poco molesto Sasuke- además necesitaba pensar-

-¿Sobre qué?-

-Nunca se te quitará lo chismoso, verdad Naruto-

Hizo una mueca con la cara, ante el comentario que habían hecho sobre él, pero aun decidió volver a hablar, que podía pasar –Un poco-

-Necesitaba pensar-respondió Sasuke a su pregunta anterior.

- ¿Sobre…?-

-¿En serio no se te ocurre nada?-Sasuke comenzaba a molestarse más.

-Mmmm-Naruto viró los ojos hacia arriba, como esperando hallar la respuesta.

-¿Qué hicimos la noche de ayer?-comenzó a subir el tono de voz, a causa de su enojo de que al parecer Naruto no recordara nada de ese beso.

-Mmmmm…ohh…te refieres al…-

-Sí, al beso, imbécil- le gritó exasperado – Por lo visto ni te acordabas- Sasuke dio un paso al frente y comenzó a caminar hacia la puerta, completamente enojado.

Naruto había olvidado el beso, pero no apropósito, primero se le presentó el problema de su apetito, luego Sakura con que quería Sasuke, luego Gaara enojado, luego Sasuke con su termo a punto de descubrirlo, habían pasado demasiadas cosas para él, en tan poco tiempo, pero de verdad que no lo había borrado de su mente.

Sasuke apenas había dado otro paso cuando Naruto lo tomó del antebrazo y giró hacia él para plantarle un beso en los labios. Intentó zafarse del agarre con que Naruto lo tenía, primero no saltaba su brazo y la mano sobre su espalda le impedía despegarse de él, aunque no quería, lo que pasaba es que estaba molesto, así que después de unos segundos le correspondió y poso su mano libre en la cintura de Naruto, quien de pronto se separó de él.

Abrió los ojos, encontrándose con los Naruto, pensó que de nuevo vería su cara de inocente tarado, pero no, ahora había una sonrisa de maldad, tal vez deseo, o más bien de que se había salido con la suya y al parecer fue la última, pues giro al moreno y lo estampó contra la alambrada, para volverlo a besar, solo que ahora fue directo a morder el labio inferior de Sasuke, para que pudiera dejarlo entrar, el segundo no puso ningún obstáculo, tan pronto lo mordieron, abrió ligeramente los labios y permitió que Naruto hiciera lo suyo, mientras él también se divertía y disfrutaba.

Comenzaba a intensificarse más el beso conforme pasaban los minutos, ambos estaban ocupados viendo como devorar al otro con mayor fuerza. Varios cabello de Sasuke salían por los hoyos de la alambrada, mientras sentía como los cuerpos de ambos, estaban prácticamente pegados unos con el otro.

Sakura iba saliendo, después de haber ido a esperar a Hinata a su salón, justo cuando iba cruzando el patio un pájaro salió volando de entre los árboles y ella lo siguió con la mirada y fue entonces cuando sus ojos se posaron en lo alto del edificio de la escuela, ahí claramente pudo ver a dos personas, al principio no pudo identificarlos, pero una vez que se esforzó y con la ventaja de sus recién poderes adquiridos, pudo darse cuenta de quien se trataba, su enojo fue tanto que se dejó a Hinata parada en medio de la nada, mientras ella caminaba con prisa al carro que la esperaba fuera de la escuela.

Cuando por fin dejaron de besarse, terminando con los labios hinchados, ambos se miraron fijamente y se soltaron del agarre que cada uno tenía la otro.

-Yo…-comenzó a hablar Naruto con nervios- tengo que-

-Sí yo también tengo que ir-dijo con rapidez y con la respiración entrecortada, por lo visto aún no podía recuperarse.

Sasuke salió de entre la reja y Naruto y bajo las escaleras a toda velocidad, Naruto se quedó para ahí un rato, hasta que estuvo seguro que Sasuke había bajado un buen tramo, y decidió que podía bajar, sin tener que encontrarse al moreno y acabar en un momento incómodo.

Iba de camino a su trabajo y con una gran sonrisa en la cara, llevaba tiempo desde que no había sonreído, lo único malo en ese momento es que seguía teniendo que beber sangre cada cinco o diez minutos. En cuanto llegó al establecimiento, sintió como lo jalaban del brazo.

-¡Hey!-pudo ver que Gaara era quien al parecer lo llevaba de la mano –Gaara que sucede-pero Gaara no le contestó tan solo lo fue guiando dentro del bar, hasta que llegaron a un cuarto, en cuento abrieron la puerta, Naruto pudo ver a Lady Tsunade, como a Sakura, la primera estaba sentada uno de los sillones, mientras que la segunda de pie, con el seño fruncido y en cuento miró a Naruto, este sintió que en cualquier momento se le lanzaría encima.

Gaara lo aventó a un sillón, por lo visto aún seguía molesto después de todo.

-Señor Namikaze-habló Tsunade -¿Sabe que hace aquí?-

-No-dijo un poco molesto.

-Verá mi hija quiere de esclavo a Sasuke Uchiha, pero al parecer usted ya lo ha escogido-

-¿Qué?-

- Señor Namikaze, no mienta por favor, mi hija los vio en cierta situación indecorosa en día de hoy-

"El beso", pensó Naruto y no pudo evitar sonrojarse un poco

– Sus reacciones lo delatan- dijo Tsunade refiriéndose al ligero sonrojo.

-¿Y?-hablaba en tono desafiante- ¿Sí así fuese eso que le interesa a usted?- Se pasó de pie molesto y enojado.

-Jovencito-le habló Tsunade, y Naruto se sintió como si estuviera en la oficina del director –Entre los vampiros también hay jerarquías, mi hija y yo somos una de las altas, usted no-

-¿Y eso que quiere decir?-

-Simple, mi hija quiere a ese chico de esclavo, se lo dejará y punto-

-Qué-le preguntó totalmente incrédulo y volteó hacia donde estaba Gaara – Dile que está loca-

-Naruto-por fin habló el pelirrojo –Lady Tsunade, tiene todo el derecho de exigirte eso-

-Señor Namikaze, mi hija y yo saldremos de viaje, volveremos en unas tres semanas a lo mucho, espero que para ese entonces haya recapacito y encontremos a Sasuke Uchiha en donde debe de estar y con quien debe de estar-al decir esto último volteó a ver a su hija y ambas mujeres salieron del recinto.

-Será mejor que hagas lo correcto-le dijo Gaara con seriedad y también salió dejándolo completamente solo.

Mientras hacía su trabajo acomodando cosas, no podía quitarse de la cabeza, las palabras de esa mujer, ni las de Gaara, en esos momentos los odiaban a los dos por igual, como podían. El no quería a Sasuke como esclavo, nunca lo pensó de ese modo, si lo había besado era porque había querido, lo había deseado, Sasuke era su amigo, jamás le haría daño. De verdad que como los odiaba, todos ellos habían arruinado su vida y por lo visto aún querían arruinársela más.