Las sábanas de su cama se encontraban en el suelo, llevaba cerca de media hora moviéndose de un lado a otro mientras dormía, incluso en momentos salían quejidos por su boca. Intentaba despertar pero pareciera que sus ojos se negaban a abrirse.
Había sido tomada por dos hombres, la sacaron del cuarto, no supo lo que había pasado con ese niño. Cuando estuvo en la sala había dos cuerpos en el suelo, no estaba segura de que estuvieran vivos o muertos, solo podía distinguir una larga cabellera y otra más corta, tal vez se tratara de sus padres. Ella pataleaba con esperanzas de que los hombres la soltaran, pero solo la dejaron cuando la entregaron a los brazos de otra mujer, a la mujer la acompañaba un joven, era de cabellos rojos y ojos aguamarina.
Su cara estaba empapada por lágrimas, se calmó un poco cuando el chico le sonrió, pero después de eso todo se pudo negro.
Ahora estaba en un cuarto, debía de ser de ella pues tenía varias muñecas a su alrededor, de pronto escuchó que algo se había roto, volteó hacia atrás y se encontró con una taza de juego de de té rota, se enojo al instante y dirigió su mirada hacia un lado, encontrándose con un niño hincado, tratando de recoger los pedazos, estaba por reclamarle cuando el niño volteó.
Abrió los ojos rápidamente y se encontró con el techo de su habitación, al inicio no recordaba nada, tan solo pudo notar que sus sábanas estaban tiradas en el suelo, las recogió y se metió a dar un baño y fue entonces cuando recordó parte de sus sueño, sobre todo la última parte, la parte en la que el niño volteaba y la miraba suplicándole que lo perdonará.
Se vistió con rapidez, odiaba saber que tenía que ir al colegio, aunque su incentivo de ese día era poder hablar con cierta persona, sabía que era la única que podía acabar con sus dudas.
-Sakura, estás un poco distraída-le dijo Hinata mientras caminaban a la hora del almuerzo.
-Sí, ¿has visto a Gaara?-
Hinata se sorprendió por la pregunta de su amiga, esperaba oír que preguntará por Sasuke, debido a que el chico no había ido a la escuela en días, al igual que Naruto, pero pareciera que Sakura no se hubiera percatado de eso.
-No, ¿para qué lo quieres ver?, digo todo el tiempo te estás quejando de él-
-He estado soñando ciertas cosas, técnicamente desde hacer varios días que sueño cosas muy parecidas-
-¿Pero no sería más lógico que el preguntaras a tu madre y no a Gaara, entiendo que el tu mentor y eso, pero tu madre sabe más después de todo?- dijo Hinata.
-Lo he hecho, pero solo me toma por loca-
-¿Qué tipo de sueños son?, ¿sueñas que estas con un chico y luego mucha sangre al lado?-Hinata dijo esto algo emocionada.
-No-le dijo Sakura mirándola raro –para nada, ¿por qué la pregunta?-
-Por nada. Entonces tus sueños son sobre Sasuke- había mencionado este nombre con tal de ver la reacción de su amiga, era raro, muy raro, que no preguntará por él, después de todo estuvo meses obsesionada con este, aunque Hinata sabía que solo era eso a pesar de que Sakura le decía que tal vez y hasta estuviera enmaromada.
-No, tal vez vaya a buscarlo hoy-
-Podrías preguntarle por Naruto-dijo de pronto Hinata, quien rápidamente se puso roja.
-Aún no entiendo cómo te gusta ese idiota, además es gay. Seguramente se la ha de pasar todo el día bebiendo de Sasuke-dijo sin mostrar importancia alguna.
-¿Sakura que pasó con tu deseo por Sasuke?-
-Tarde o temprano tendrá que dejarlo, mi madre se lo dijo, así que solo estoy esperando que le de la orden-
Por un momento había llegado a pensar que su amiga había cambiado, pero al parecer seguía siendo la misma niña mimada de siempre.
Ahí estaban los tres desayunando, Sasuke, Itachi y Naruto. Itachi no dejaba de ver a Naruto estaba claro que aún seguía molesto con él, Sasuke lo había notado también, le daba risa a veces pensar que su hermano le había dado a entender varias veces que le gustaría que él y Naruto salieran, solo que ahora que lo habían hecho se veía molesto, claro que estaba el detalle de que Naruto era vampiro y los había atrapado en una situación comprometedora, pero no había sido lo peor, sino que Naruto lo hubiera estado mordiendo justo en ese momento.
-Hoy iré a hablar con ese tal Orochimaru, para liberarte de ese asqueroso trabajo-le dijo Itachi a Sasuke.
-Haz lo que quieras-le respondió Sasuke molestó, estaba claro que no quería que Itachi fuera. Se paró de la mesa y se dirigió a su cuarto, además de que no tenía otro lugar a donde ir, pareciera que estaba en arresto domiciliario.
-Sasori irá conmigo, te quedarás con Madara y Naruto-le dijo mientras subía las escaleras.
Escuchó cuando alguien salió por la puerta, seguramente había sido su hermano, estaba furioso, no con Itachi, después de todo el tenía la culpa de que su hermano tuviera que ir a lidiar con ese hombre, debió de hacerle caso a su hermano cuando le dijo que era una mala idea, pero se creía tan maduro que no lo hizo.
Estaba navegando en internet cuando alguien paso de largo por la puerta de su cuarto, supo que era Naruto debido a su cabellera. Había ido al baño así que espero a que saliera para interceptarlo. Al abrir la puerta del baño para salir, Naruto miro sorprendido a Sasuke que estaba frente a él, intentó irse por un lado, pero Sasuke se interpuso, luego se movió al otro pero Sasuke hizo lo mismo, empezó a comprender que Sasuke no quería que se escapara.
-¿Podemos hablar?-le preguntó Sasuke con seriedad y pudo darse cuenta que esa mirada aterradora no solo la poseía Itachi.
Naruto asintió y Sasuke se dirigió a su cuarto, Naruto dudo en entrar por un momento –descuida mi hermano no está así que nadie intentará asesinarte-le dijo Sasuke y Naruto pudo notar que había algo de burla en su manera de decirlo.
-¿De qué quieres hablar?-le preguntó Naruto cuando se sentó frente en la silla des escritorio de Sasuke y este en su cama.
-¿No soy vampiro aún cierto?-
-No-le dijo con una sonrisa Naruto.
-¿Cómo me convertiría en vampiro?-
-¿Para qué lo quieres saber?-Naruto dijo esto molesto, incluso su expresión cambio, sus ojos se habían entrecerrado.
-Para saber hasta qué punto dejaré que me sigas mordiendo-
Eso hizo sentir un poco mal a Naruto, se supone que no quería tener un esclavo, pero técnicamente para yo lo tenía, al menos eso pensaba – Tendrías que beber de mi sangre y luego morir-
-¿Así que estás muerto?-le preguntó con incredulidad Sasuke.
-Según las películas que he visto, sí-
-Pero si estuvieras muerto- Sasuke lo estaba recorriendo con la mirada- apenas te podrías mover, además, ni estas pálido, sin mencionar que puedes tener una erección-
Eso último le cayó de sorpresa a Naruto, estaba seguro que se había puesto un poco rojo, además de que Sasuke no dejaba de mirarlo - ¡No lo sé, Sasuke, ¿de verdad crees que se todo?, apenas y me dicen cosas!-
-Deberías preguntarle a ese tal Madara, al parecer es todo un experto-
-¿No estás pensando en convertirte, verdad?-Naruto notó que le tembló la voz al decir esto, pero es que de verdad que no quería que Sasuke se convirtiera.
-Te dije una vez que no lo haría, ¿tú no has pensando en convertirme, cierto?-
-Es lo que menos querría-
-Por fin estamos de acuerdo en algo-le dijo Sasuke.
-Entonces – Naruto habló un poco nervioso – me prometes que no aceptarías convertirte por nada-le pidió a Sasuke.
-No tienes porque pedírmelo, ya te dije que no lo haría- le dijo un tanto molesto Sasuke, y era verdad, por más que había pensado en la posible situación de convertirse en vampiro, en todas declinó. Incluso lo pensó por Naruto, pero sabía que de hacerlo a lo único que llegaría era a estar matando gente continuamente, porque bien sabía que Naruto lo había hecho y no quería convertirse en lo mismo que mató a sus padres, un asesino.
Naruto sentía una combinación de felicidad y decepción, aunque no podía determinar cuál de las dos sentía en mayor proporción.
-¿No hay manera de que dejes de serlo?-le preguntó Sasuke a Naruto.
-Lo dudo, Gaara nunca lo ha mencionado, ni las películas-
Sasuke roló los ojos, no podía creer que Naruto se basará en películas para explicar su situación, aunque a decir verdad era bastante irreal, como muchas de ellas.
Itachi llegó al bar donde trabajaba Sasuke, desde la primera vez que lo había visto, se había dado cuenta de que realmente era una suerte que su hermano siguiera con vida y más ahora que sabía por qué clase de persona era administrado. Sasori parecía ciertamente su guardaespaldas, además que no abría la boca para nada, se había llegado a preguntar si no era mudo.
-Lo sentimos pero el bar aún no está abierto-le dijo Kabuto cuando Itachi entro, estaba claro que aquel hombre se había percatado de su parecido con Sasuke, ya que no dejaba de mirarlo.
-Lo sé, pero necesito hablar con el jefe de este lugar- dijo amablemente Itachi.
-¿Quién lo busca?-
-Itachi Uchiha-
Kabuto sonrió al escuchar el nombre e Itachi comenzó a cuestionarse, si solo Madara lo habría estado vigilando todo este tiempo, aunque sabía que era muy probable que ese Orochimaru también, después de todo se había hecho pasar por su pediatra alguna vez.
Orochimaru apareció unos cuantos minutos después, no podía esconder la sonrisa que llevaba en su rosto.
-Por el apellido puedo adivinar que es hermano de Sasuke, ¿ha enfermado mi empleado?- preguntó como si realmente le interesará la salud de este.
-Sasuke ya no trabajará en este lugar-dijo firmemente Itachi, sin dar rodeos.
-Lo siento señor, pero es imposible su hermano firmó un contrato- Orochimaru dibujo una gran sonrisa en su rostro, al parecer estaba pensando que ya había ganado.
-Me gustaría ver ese contrato si no le molesta-
Orochimaru le pidió de mala gana al que parecía su asistente que trajera el contrato. Cuando Itachi lo tomó se percató rápidamente de que la firma de su hermano había sido falsificada, después de todo el jeroglífico de Sasuke era bastante difícil y el que tenía en sus manos omitía varios trazos de los que hacia su hermano.
-¿Sabe que lo puedo acusar por falsificación? Aquí traigo el contrato que Sasuke firmo en primer lugar y esta firma contra la que tiene este supuesto contrato es diferente en varios aspectos, a simple vista podrían verse igual, pero no lo son, ¿verdad abogado?-se volteó hacia Sasori, que hasta ese momento solo se había detenido a observar la situación.
Sasori tomó ambos papeles que Itachi tenía en sus manos y los miró comparando la firma, era evidente que no eran la misma – En efecto-dijo el pelirrojo y fue la primera vez que este habló en presencia de Itachi.
-Seguramente su hermano lo firmó borracho, es un hábito de su hermano, ¿lo sabe verdad?-
-Tanto lo sé, que todos los días después de que entrara a trabajar aquí, compre un alcoholímetro y todos los días lo revisaba y reviso-mintió Itachi.
-Mi cliente tiene razón, la firma no concuerda, usted claramente podría ser acusado de falsificación, de vender alcohol a menos y otros asuntos, que podrían llevar a su bar a una clausura, así como a usted a las autoridades-
Sasori sorprendió a Itachi, al principio pensaba que era un cabeza hueca que su fuerte era la fuerza bruta pero ahora se daba cuenta que estaba equivocado, tal vez solo era una persona bastante reservada.
-Usted no me amenaza con eso, el chico me debe dinero y tiene que cumplir su contrato-
Itachi le aventó un portafolio a Orochimaru a una mesa -ahí está lo que le debe mi hermano, en cuanto al contrato es falso, así que no es válido-
-Puedo acusar a Sasuke de estafador-lo amenazó Orochimaru.
-Y usted ir a parar con las autoridades pertinentes para que dicten su sentencia- Sasori sonrió de manera que sus colmillos, más largos que una persona normal se pudiera ver.
Orochimaru dejó de mostrarse seguro después de eso, por lo que pudo deducir Sasori, por ahora pensaría que el Concejo estaba protegiendo a los Uchiha, eso lo ahuyentaría un poco de ellos.
-De acuerdo, está bien, acepto el dinero, pero no quiero que me demanden por nada más y tú hermano queda libre-
Volvieron al carro después de su victoria, cuando ya estuvieron unas cuadras lejos, Itachi se atrevió a hablar con Sasori -¿no crees que fue peligroso, mostrarle que eres un vampiro?-
Sasori se sorprendió un poco, no pensaba que Itachi se hubiera dado de ese detalle – de no haberlo hecho, te hubieran matado en ese momento, después de todo eres vulnerable entre los de nuestra clase, además por ahora pensarán que el Concejo está detrás de ellos, eso nos dará un poco de ventaja-
-No creí que supieras de leyes-
-No lo sé, en verdad es que me gusta ver los programas con esa temática "La Ley y el Orden", "CSI, NCIS, cosas así-
-¿Cuántos años tienes?-
-254-
Itachi se sorprendió un poco al escuchar el número, aunque en realidad no tenía porque hacerlo, cuando en su casa estaba un vampiro aún más viejo, solo que aún no captaba todo este asunto de la gente inmortal.
-Por eso casi no hablo-dijo Sasori- entablar un conversación con la gente de ahora me resulta difícil, hablan de cosas que no entiendo y se preocupan por cosas sin importancia, como si se les va el internet. El otro día cerca de donde vivimos el señor Madara y yo un chico se volvió loco porque el Internet no había vuelto en dos días, se me hizo algo bastante ridículo-
-Supongo que ya somos dependientes de muchas cosas-
-Son estúpidos-
Itachi aunque hubiera querido contradecirlo, sabía que saldría perdiendo, en teoría se trataba de una persona más adulta que él y con mayor experiencia, además de que seguramente era un poco necio, tal vez podría equivocarse igual que cuando había pensado que era un tonto o un mudo.
-Deberías cuidar a tu hermano- le dijo Sasori cuando ya estaban por llegar a la casa.
-Eso hago-
-Lo dejaste solo en casa con dos vampiros, en estos momentos podrían estar bebiendo su sangre-
-Creía que ustedes eran de confianza-
-Nunca te fíes de un vampiro. Además el chico rubio lo morderá si sufre ansiedad, no irá a preguntarte si se lo permites-
-Me dijo Madara que era normal, aunque no me agrade del todo-
-Eso es cierto-
-¿Entonces qué es lo que tratas de decirme?-
-Que no dependas completamente de nosotros y que busques proteger a tu hermano a tu manera también-
Sintió como si eso fuera un regaño, aunque en parte tenía razón, como le había dicho Sasuke, como era que podía confiar en Madara. Llegaron por fin a la casa, Itachi se sentía como niño regañado y eso era algo difícil de lograr, pero en esos momentos de verdad que no le ocurría como proteger a su hermano a su manera, si huían los podían encontrar los vampiros y adiós a todo.
Gaara estaba en su casa leyendo El Conde de Montecristo, era como la décima vez que lo leía, después de todo tener 300 años de edad, hacía que cada vez que lo leía no se sintiera repetitivo. Naruto le había mando un mensaje de que estaba en casa de Sasuke, sin mencionar que había revisado los periódicos en busca de un posible asesinato por parte de Naruto, pero no había nada, así que no debía de preocuparse.
Tocaron a su puerta y dio un suspiro, al parecer había hablado demasiado pronto, seguramente era Naruto desesperado por saber cómo arreglar cierta situación.
-¿Ahora qué?-dijo al abrir la puerta pero se encontró con que no se trataba de su alumno por así decirlo, sino de Sakura que en teoría también tenía que hacerse cargo de ella, pero le gustaba del todo, sobre todo desde que Sakura se había vuelto tan malcriada.
-Veo que no soy quien esperabas- ni siquiera le pidió permiso para entrar, solo lo hizo a un lado y se sentó en la mesa de su pequeña cocina.
-Sakura-dijo un tanto molesto - ¿A qué viniste?-cerró la puerta de un golpe, pero el solo ver a esa chica, significa que vendría a rogar porque le dieran algo que no era suyo y no tenía ganas de oírlo.
-Veo que este lugar no ha cambiado para nada-dijo Sakura mirando el lugar -¿Cuanto tiene que estuve aquí?, cuatro años me parece-
-Sakura, ¿Qué quieres?-preguntó un poco malhumorado.
-Necesito hablar contigo-
-Tienes a tú madre, ella te puede aclarar mejor las dudas-
-Esta vez pienso que tú eres el indicado. Me desespera que no te sientes. No te hare nada-
Gaara se sentí de mala gana, antes no le molestaba la presencia de Sakura para nada, pero los últimos dos años habían sido horribles, aunque probablemente el tenía parte de culpa en eso.
-Mi madre me dijo que me había adoptado, ¿eso es cierto?-
-Sí Sakura, ¿acabaste?-
-No-dijo esta vez molesta la chica – desde que tengo memoria tu siempre has estado allí digo, técnicamente fuiste mi niñero, hasta que cumplí catorce y las cosas cambiaron-
-No pienso oír tus reclamos-
-¡No vine a reclamarte nada!-Sakura se había alterado un poco con lo último que dijo Gaara, sin mencionar que sentía unas ganas profundas de darle un golpe en la cara teniéndole ahí enfrente.
-Entonces suéltalo de una vez, que tengo cosas que hacer-
-Mi madre no me adoptó, ella me raptó y tú la ayudaste, ¿cierto?-
-Sakura, ya estas delirando, si eso es todo, te puedes ir-
-¡No me mientas, se cuando lo haces!-
-Sí te dijera que tu teoría es correcta, ¿Qué harías?, tus padres seguramente estarían muertos, así que solo te haría odiar a la única persona que es cercana a ti. Sakura fuiste adoptada cuando tenías dos años, fin de la historia-
-Bien, entonces dime que tratabas de decirme cuando decías que me arrepentiría de lo que decía sobre Naruto, o esa vez que pelamos y dijiste que era normal porque somos… te quedaste callados y luego dijiste esa tontería que era por ser vampiros-
Gaara miró hacia la ventana que había a su izquierda y se mostró irritado, como si las observaciones de Sakura fueran tontas, aunque ella sabía que no, además de que Gaara no hacía eso a solo que estuviera pensando que decir.
-Naruto debe ser algo mío, debimos ser amigos en el pasado, antes de que acabara con esa mujer que me hace llamarla madre y que estoy segura que me raptó, porque por más que he buscado papeles de adopción en mi casa, buscado en internet sobre bebés abandonados en el año que nací o preguntado en orfanatos sobre si pude estar en ellos, la respuesta es no- Sakura miraba fijamente a Gaara, no quería que este aprovechara un momento de debilidad de ella para cambiar el tema de conversación.
-Sakura ya estas delirando, les dije que ese día estaba cansado-
-¿Y qué con lo de "te arrepentirás de lo que dices"?-
-Eso fue porque ambos sabemos que tú no eras una persona así, eras agradable, linda, cariñosa. Solo lo dije pensando que tal vez esa persona aún seguía en ti, pero me parece que no-
-¡Solo quiero saber la maldita verdad!-había intentado no mostrar desesperación, pero la actitud de Gaara la estaba cansado.
-¿Y qué si te la dijera?-Gaara estaba de brazos cruzados mirándola molestó –Es mejor que vivas tú vida, como la ves ahora-
-Prefería mi vida hace tres años, no la que tengo ahora-
-¿Aún quieres que Sasuke sea tu esclavo?-
-¿A qué viene eso?-preguntó Sakura molesta – solo quiero saber la verdad-
-¿Es por eso que te lo preguntó?-
-Sí, aún, mi madre seguramente dará la orden en unos días-
Gaara se molestó ante ese comentario, de verdad que tenía esperanzas de encontrarse con la persona que él conoció alguna vez, pero al parecer ya había desaparecido.
-Muy bien, ¿quieres saber la verdad?-
-¡Sí!-
-De acuerdo. Es cierto Tsunade te raptó cuando eras una niña – Gaara hablaba con rapidez- yo estuve con ella cuando sus hombres te llevaron hasta sus brazos, nunca estuve de acuerdo con eso, pero no tenía derecho a opinar, el punto fue que tu madre dijo que lo mejor era que no supieras nada sobre ello, además tenías apenas tres años , seguramente en unos años olvidarías todo, pero lamentablemente no lo hiciste, le preguntabas constantemente a Lady Tsunade sobre si habías tenido padres, ella te llenaba de mentiras pero claro tu no las creías, el problema es que, con el paso del tiempo comenzaste a olvidar todo. Por lo visto comenzaste a recordar hasta hace poco, supongo que hubo un detonador- Gaara la miró esperando que respondiera, pero Sakura solo lo miró extrañada –veo que aún no has unido los puntos, el detonador fue Naruto-
-Entonces el si era un amigo o algo-
-Realmente no quieres ver las cosas con claridad, ¿cierto? Naruto es tu hermano-
Sakura se quedó en shock, estaba tratando de asimilar lo que acaba de decir Gaara – Pero… no nos parecemos-
-Es cierto, no se parecen mucho, casi nada, pero de hecho son mellizos-
-Eso no es verdad-
-Lo es, puedes hacerte un examen de ADN-
-De acuerdo. Si Naruto es mi hermano, ¿entonces por qué no me recuerda?-
-Porque él no sabe que existe. Naruto sufrió un fuerte golpe el día que te raptamos, más bien lo golpearon cuando intento ir por ti, sufrió amnesia, sus padres que son también tus padres, decidieron esconder todo recuerdo tuyo para no afectarlo-
-¿Así que desaparecí y ellos se olvidaron de mí solo por qué tenían otro hijo?-
-No. Te buscaron hasta antes de morir, pero Tsunade tenía comprada a la policía, así que les dijeron que lo mejor es que aceptaran lo peor. Naruto nunca supo sobre las búsquedas, querían que llevara una vida normal- vio que Sakura aún se mostraba escéptica – veo que no me crees, ve a la casa de Naruto y busca el sótano, detrás de un horno hay una caja fuerte, ábrela. La contraseña es 725872-
-¿Cómo puedes recordar ese número?-sabía perfectamente que Gaara no era bueno recordando fechas ni números, a solo que fueran significativos o algo haya pasado en ese día.
-Tú sola verás él porque. Mañana buscaré a Naruto, te mandaré un mensaje, al parecer no está en su casa, así que no creo que haya ningún problema, a lo mejor hasta te puedes tomar tu tiempo- Gaara se puso de pie – ya te dije lo que querías escuchar, ahora déjame con mi soledad-
Sakura se paró y fue a la puerta, ni siquiera se despidió al salir, como antes acostumbraba.
