~~*¤*~~Love is the Moment~~*¤*~~ Changmin

Escuchó que golpeaban la puerta, abrió sus ojos lentamente y volteó a su derecha, ahí estaba Naruto durmiendo a pesar del ruido de los golpes. Se puso ropa interior y pantalones antes de abrir, volteó para comprobar que Naruto no estuviera enseñando nada de más y abrió. Frente a él estaba aquella mujer, Tsunade, no tenía muchas ganas de verla en aquellos momentos.

—Necesito hablar contigo—le ordenó a Sasuke.

Notó que lo había mirado con cierto asco, ahora que recordaba, esa mujer y Naruto eran parientes lejanos y seguramente ya estaba al tanto de la presencia de Naruto en estos momentos.

—Se que Naruto está contigo. No tengo nada en contra de su relación— esa parte no resultó nada creíble para Sasuke— lo único que quiero decirte, es que me gustaría que permanecerán aquí, por un tiempo.

Sasuke la miró dudando, no confiaba en ella, aunque seguramente solo le estaba haciendo esa petición para pasar un tiempo con Naruto, pero siendo honesto con él mismo, desde que la había conocido no había creído en sus palabras, sólo se había ido con ella porque parecía saber información sobre Naruto. Ahora Naruto estaba con él, ya no necesita más, excepto algo.

—Bien, en cuanto despierte se lo diré—lo dijo con un poco de indiferencia, lo que al parecer molestó a Tsunade.

—Otra cosa—se apresuró a decir la mujer antes de que Sasuke se metiera a la cabaña— no le menciones mi nombre, es seguro que gracias a los del Concejo tenga una imagen equivocada de mí—más bien era gracias a sus propias acciones, pero no podía decirle eso a Sasuke, por lo menos necesitaba convencer a Naruto para que permaneciera de su lado, ya después vería como deshacerse del Uchiha.

Sasuke encontró a Naruto tal y como lo había dejado, aún seguía plácidamente dormido. Le aventó una almohada a la cabeza, necesitaba que Naruto despertara de inmediato, tenía planes y no podía esperar más para cumplirlos.

—Déjame otros cinco minutos—le rogó Naruto y se volvió a acurrucar.

No tenía tiempo para que Naruto soñara todo lo que quisiera, así que volvió a aventarle la almohada y la restregó en su cara, hasta que despertara por completo.

—¡Ya basta, voy!— Naruto se quitó la almohada de encima y se paró para ponerse sus ropas.

Sasuke acababa de vestirse mientras tanto, mirando de reojo a Naruto, como si este se le fuera a escapar – debemos de irnos, tengo al que hacer.

—¿A dónde quieres ir?—le preguntó curioso Naruto. Él tenía una misión que cumplir, pero al diablo, obviamente no la cumpliría, además de que tampoco le parecía seguro permanecer ahí, después de todo el auto en el que viajaba con Gaara tenía un rastreador, así que tarde temprano sabrían que se habían detenido en aquel lugar.

—Necesito buscar a Itachi—dijo con dificultad. La verdad es que había soñado con su hermano y él sueño no había sido lindo, de hecho fue en parte recuerdo de lo que había sucedido el otro día, el día que casi lo mata, todo por no poder contenerse.

—¿Sabes donde esta?

—No, pero podré encontrarlo, estoy seguro. Tengo un gran sentido del olfato.

—Bien, entonces vámonos. Yo necesito hablar contigo, pero prefiero hacerlo en otro lugar.

Ambos salieron de la cabaña y se fueron de ahí lo más rápido que pudieron, lamentablemente Naruto no tenía tan buena condición como Sasuke, así que tuvieron que hacer uso de uno que otro medio de transporte para llegar hacia donde el olfato de Sasuke lo llevara.

Al principio no tenía idea de dónde buscar, pero decidió probar por lugares cerca de su casa, a partir de ahí podría seguir el rastro. No había sentido hambre desde que había vuelto a probar la sangre de Naruto, estaba seguro de que había bebido una gran cantidad y que lo podía haber matado de no haberle dado de su sangre en aquel momento, debería de tener más cuidado. Si no mal recordaba alguna vez le había pasado algo parecido a Naruto con él. Necesitaba alguien que le enseñara a controlarse y parecía que al fin lo tenía.

—¿Con quién te peleaste en tu casa, hace algunos días?—preguntó Naruto mientras iban caminando por un parque.

—Sasori—dijo como si no fuera la gran cosa.

—¿Te quiso hacer daño?—temía que Sasori ahora estuviera de parte de Concejo o algo parecido, eso podía significar que también Madara, las cosas podrían ponerse más difíciles.

—No, más bien salvó a Itachi. Estuve a punto de matarlo—se sintió basura en aquel momento, aún no quería creer que los recuerdos que habían tenido fueran ciertos, tal vez si encontraba a Itachi le dijera que no, que Sasori sólo se fue contra él, para que no ocurriera nada malo.

Se sintió mal por Sasuke, él sabía que para algunos vampiros era difícil matar personas, pero suponía que nada se compara con matar a alguien que fuera de su familia. Sabía que Sasuke quería mucho a Itachi, aunque a veces no lo demostrará, la muerte de este ocasionaría un gran dolor en Sasuke, algo que ni siquiera él pudiera ayudar a sanar. Él aún se sentía morir cuando recordaba a sus padres.

—Siento haber llegado tan tarde—se disculpó Naruto. Sí hubiera llegado antes con él, probablemente su reunión con Itachi hubiera sido diferente.

—¿Te capturaron, cierto?

—Sí, pero ese no es pretexto, yo tuve la culpa de que te capturaran a ti en primer lugar.

—Naruto—Sasuke se detuvo—ellos lo habrían hecho de todas maneras, no te culpes. Sería peor si estuvieras muerto, dobe.

—Ya había extrañado que me insultaras de esa forma—dibujó una sonrisa en su rostro y siguió caminando al lado de Sasuke.

El timbre sonó, estaba a punto de pararse, pero Sasori se lo impidió. Vio como echaba un vistazo por él lente de la puerta y su cuerpo se tensaba.

—Es Sasuke.

Itachi se puso de pie, por más que su hermano hubiera estado a punto de matarlo, no podía tenerle miedo, era su hermano pequeño y debería estarlo protegiendo, no huyendo de él. Sasori le puso la mano en el pecho, por lo visto, no estaba dispuesto a abrir la puerta.

—Viene con Naruto, se ve calmado.

—Abre la puerta, es mi hermano y necesito hablar con él—le exigió Itachi, a veces le desesperaba un poco que Sasori lo sobreprotegiera tanto, claro que de no hacerlo, él ya no estaría en este mundo.

Sasori abrió la puerta, no sin antes pedirle a Itachi que se quedara en la habitación, tenía que asegurarse que Sasuke no lo atacaría, aunque también sabía que sí este se ponía agresivo, no podría hacer mucho, aunque la compañía de Naruto era buena señal.

—No mataré a nadie—dijo Sasuke en cuanto se topó con Sasori, podía ver que lo miraba con cierto desprecio y desconfianza, no era para menos, él era una ser abominable que no podía distinguir entre comida y familia.

—Puedo verlo—dijo Sasori mirando a Naruto—Itachi está en la habitación—señalo con su cabeza la dirección y Sasuke entró.

Sasuke comenzó a caminar, pero se detuvo de pronto, tenía miedo de hacerle daño a Itachi, se sentía tranquilo en aquel momento, pero no estaba seguro de que eso pudiera durar mucho tiempo, su única salvación era Naruto, ¿pero que sí a él también lo mataba?, a juzgar por su anterior encuentro, no era tan fuerte como él.

—Estoy aquí—le dijo Naruto para darle un poco de confianza.

Siguió su camino, hasta llegar a la habitación, en cuanto abrió la puerta Itachi corrió a abrazarlo, de verdad que debía de adorarlo, ni siquiera se había dado tiempo para ver si no era hostil, no se había detenido a pensar, que tal vez con ese abrazo, el pudiera morderlo.

—Estaré afuera—dijo Naruto y enseguida Sasuke lo miró con desaprobación— descuida, si algo pasa, entraré antes de que te des cuenta— salió de la habitación antes de poder escuchar alguna reclamación de parte de Sasuke y cerró la puerta.

—¿Estás seguro de lo que haces?—le preguntó Sasori.

—Bebió mucha de mi sangre ayer, no creo que necesite comer por ahora.

—De verdad lo siento Sasuke, he sido un pésimo hermano mayor para ti, debí de impedir que ellos te hicieran esto, pero no pude—sus ojos estaban vidriosos, sabía que en cualquier momento saldrían lagrimas de ellos.

—Eres un tonto— se zafó del abrazo— pude haberte mordido, al menos primero te hubieras asegurado de que estaba en mis cinco sentidos.

—Estaba seguro de eso—le dijo Itachi con una sonrisa—lo vi en tu mirada, es triste, como siempre, desde que nuestros padres murieron ha sido la misma.

Sasuke bajó la mirada, no podía ver a Itachi a la cara y actuar como si nada hubiera pasado, a pesar de que Itachi se esforzará por dar por olvidado aquella situación. Dio un paso hacia atrás y apretó los puños con fuerza, Itachi nunca había sido un mal hermano, el era el que ocupaba ese lugar, desde que sus padres habían muerto le había hecho la vida de cuadritos a Itachi, que solamente quería ayudarlo.

—Hiciste todo lo que estuvo en tus manos para ayudarme y yo te pague con casi asesinarte, tú no tienes la culpa de nada.

—Sasuke, estabas molesto y en cuanto a eso si tengo la culpa. Mencionaste que nos habías visto a Sasori y a mí en cierta situación—estaba apenado, nunca hubiera pensado que tendría que darle explicaciones de su vida sexual a Sasuke o que esta ocasionaría tanta ira en su hermano.

—No quiero hablar de eso—le dijo molesto, no quería ir las experiencias sexuales de su hermano— sé que para ti no es fácil buscarme, con haberte mordido cualquier vampiro, estarías muerto— se quedó pensativo después de esas palabras y de pronto una gran curiosidad lo embargó— espera, sí mueres con una simple mordida como es que tú y Sasori…

Itachi se sentó en la cama e invitó a su hermano a que lo siguiera, después de todo tendría que mencionar ciertos detalles — es complicado, tengo que sacarme sangre y dársela a beber mientras estamos haciendo eso.

Ambos se quedaron callados, por lo visto Sasuke no pudo evitar tener una imagen gráfica en su cabeza sobre su hermano y Sasori e Itachi, sabía perfectamente lo que esté estaba pensando, sin mencionar que los había visto teniendo sexo, por algo le había reclamado.

—Quédate aquí—le pidió Itachi a su hermano con una sonrisa, no quería perderlo de nuevo.

—No puedo, temo descontrolarme y causarte algún daño. Tal vez en otro momento.

Itachi comprendía perfectamente a Sasuke, sabía que aún se sentía culpable por lo que había hecho, pero no era su culpa. Sasuke no se quedaría con él, hasta que estuviera seguro de sí mismo, pero viendo que había llegado con Naruto, tampoco veía muy probable esto, Sasuke ya no era un niño y ahora era más probable que Naruto lo comprendiera mejor que él.

—Al menos márcame de vez en cuando—le dio un pedazo de papel con su número— puede que conteste Sasori, así que no te molestes, solo lo hace para protegerme.

Sasuke asintió y guardo el papel en uno de sus bolsillos, cuando ya estaba por irse, de nuevo sintió los brazos de Itachi abrazándolo con fuerza, Sasuke también lo hizo. Cuando se separaron, Itachi acercó su mano a su mejilla y pareció limpiar una lágrima, por lo visto había llorado y no se había dado cuenta.

—Necesitas ropa—sacó dinero y una tarjeta de su billetera y se los dio a Sasuke.

—¿Cómo es que tienes tanto dinero?

—Sasori es algo bueno robando dinero del banco, pero descuida, es parte del dinero de la empresa y mío, así que no es tan robado.

Cuando salieron de la habitación, Naruto como Sasori se pusieron de pie de golpe, era claro que cada uno estaba preocupado por su pareja. Sasuke se dirigió a la puerta y Naruto lo siguió, apenas pudo despedirse de Sasori e Itachi, pues Sasuke parecía que tenía cosas importantes que hacer.

—Ni siquiera me pidió perdón—se quejó Sasori cuando ambos chicos se habían ido.

—Es Sasuke, no esperes que te pida perdón, además creo que no le caes muy bien. El nos vio.

Se sentía como un niño llevado por su padre a cualquier lugar, sin recibir alguna explicación. Sasuke lo había metido a tiendas de ropas, le compró algunas prendas, por lo que no podía quejarse. No sabía si estaba molesto por algo, no había mencionado nada desde que salieron del apartamento donde se estaba quedando Itachi, lo único que lo ayudaba a saber que las cosas habían salido bien, era la sonrisa de Itachi cuando se había despedido de él.

Llegaron a un hotel y Sasuke pidió una habitación. Caminaba demasiado rápido por lo que Naruto tenía que esforzarse un poco para logra alcanzarlo.

—¿Todo bien con Itachi?—preguntó temiendo que Sasuke lo mirara con desprecio.

—Sí—dijo como si nada y comenzó a quitarse los zapatos. Se dejo caer en la cama, ciertamente estaba cansado, no fue hasta que Naruto apareció que tuvo una noche para dormir como no lo hacía desde que había dejado de ser humano. Sintió el peso de Naruto caer a su lado, sabía cómo era este, seguramente le haría preguntas — ¿Conoces a una tal Tsunade?—se apresuró a preguntarle antes de que él le hiciera preguntas sobre su charla con Itachi.

—Sí.

Por la manera en que había respondido, esa persona no era del agrado de Naruto — ¿Por qué parece que no te cae bien?

—Esa mujer, es una persona horrible, siempre estuvo metiéndose en mi vida junto con su hija, Sakura. Aunque creo que ella ya se fue por su lado con Gaara.

—No me dices nada con eso.

Suspiró—a esa mujer le molestaba que yo saliera contigo, de hecho me lo prohibió.

—Tal vez porque no le gusta que su nieto salga con hombres.

Naruto se enderezó al escuchar lo que había dicho Sasuke, Gaara le había dicho que ella era la culpable de su transformación como la de Sasuke, pero nunca había mencionado un parentesco. Volteó y miró a Sasuke sin creer en sus palabras—¿Qué estás diciendo?

—Ella me dijo que eres como su tataranieto, un descendiente, algo así. De hecho me pidió hoy en la mañana que te llevará para que hablaras con ella, pero no me dio confianza, además de que me importaba más ver a Itachi.

—Esta vez no te odiaré por ser egoísta, creo que no te hubiera perdonado si tuviera que ver a esa mujer de nuevo. Es probable que tenga que hablar con Gaara—de nuevo se dejó caer en la cama.

—Aún te juntas con él.

Naruto se percató de ciertos celos de parte de Sasuke, por lo visto aún seguía desconfiando de Gaara – Gaara no me gusta y el está enamorado de alguien más, así que no te pongas de celoso – debía de aceptar que le gustaba reprocharle cosas a Sasuke.

—Tampoco confío en él, siento que esconde muchas cosas.

—Creo que solo podemos confiar entre nosotros e Itachi—se rió al decir lo último, pero su risa se esfumo al ver la mirada de Sasuke, por lo visto ni eso podía hacerlo mejorar su estado de ánimo, se preguntaba si alguna vez volvería a ver al Sasuke que era antes de la muerte de sus padres.

Se acercó a él, lo rodeó con su brazo y ambos se miraron por un momento, Naruto sentía que Sasuke le pedía algo a gritos con la mirada, pero a pesar de todo le era difícil descifrar que era. Lo besó en los labios, pensaba en sólo besarlo con ternura, pero pronto el beso se convirtió en algo más. Sentía una gran desesperación y deseo de estar con Sasuke, se apresuró a deshacerse de la ropa de este, necesitaba sentir su piel. Recorrió la piel de los brazos mientras se besaban y poco a poco iba abarcando parte de la espalda, su piel era suave al roce y cálida.

Sasuke se colocó encima en él, tenía una increíble fuerza. Ambos se despejaron de sus ropas mientras se repartirán caricias. La mano de Naruto comenzó a descender por la espalda de Sasuke, hasta que se topó con la curvatura de los glúteos y se detuvo ahí para estrujarlos con fuerza. Ahora sentía los labios de Sasuke en su cuello, sentía como su piel ardía bajo esos besos. De nuevo sus labios se juntaron y al poco tiempo sintió como su entrepierna rozaba con la se Sasuke, quien comenzó a moverse para intensificar el roce.

Separó a Sasuke de él y mordió su cuello, no lo había hecho por hambre, al contrario había sentido una gran necesidad de beber su sangre, la misma que sentía al querer tocar su piel. Sasuke lanzó un gemido y rasguño parte del brazo de Naruto al sentir como los labios de Naruto succionaban esa parte de su cuerpo.

Naruto había dejado de succionar, Sasuke se acercó a él y lamió los restos de sangre de sus labios. Después decidió que era su turno y mordió el cuello de Naruto, esté lanzó un quejido, Sasuke era algo agresivo cuando hacía eso, pero pasados unos segundos todo se tornaba placentero. Conforme Sasuke seguía bebiendo, Naruto se tornaba débil, hubiera detenido a Sasuke, pero el placer era embriagador, que se negaba a hacerlo.

Sus manos dejaron de acariciar a Sasuke y cayeron a un lado de su cuerpo, su vista se torno borrosa y su sentido del tacto comenzó a fallar, se sintió inmensamente cansado, pero relajado a la vez y así fue como poco a poco sus ojos se cerraron.

Había tenido que esperar mucho tiempo antes de que Naruto y Sasuke se dignaran a tocar su puerta, estaba furiosa, de seguro ese Uchiha debía de estar pervirtiendo a su nieto. Abrió la puerta completamente molesta y lista para golpear a alguien, pero para su mala suerte lo que encontró detrás de esta no fue de su agrado.

—¿Me extrañaste Tsunade?—Lady Mei, dibujó una sonrisa en su rostro, adoraba ver la expresión de Tsunade, era claro que no se esperaba tal visita.

—Gaara—fue lo que dijo al ver a esa mujer frente a ella. Debía de haberla traicionado y contarle al Concejo sobre su ubicación.

—Así es, nos vendió tu ubicación a cambio de su moribunda amada.

—Y el bebé— dijo eso con esperanza de despistar al Concejo de ella y proporcionar un poco de información importante que pudiera ayudarla.

—Sí, sabemos de eso, pero también sabemos que por ahora no resulta ningún peligro, así que le concederemos un poco de felicidad a esos pobres. ¡Arréstenla!

Cerca de quince vampiros rodearon a Tsunade, esta comenzó a reírse, estaría un poco anciana pero aún podía con todos aquellos vampiros. Se preparó para atacar, pero sin previo aviso un puño dio contra su abdomen y le sacó el aire, después de eso sintió un piquete tras el cuello.

Cayó al suelo a causa de la falta de aire, intentó levantarse, pero su cuerpo no le respondía, parecía que se estuviera paralizando. Unos brazos tomaron los suyos y la llevaron hasta un auto.

—Parece que Ei siempre será contendiente para ti y también, Orochimaru te traicionó nuevamente. Parece que aún estando muerto, sigue causándote problemas—soltó una carcajada mientras Tsunade, incapaz de moverse pasaba a su lado, ahora solo esperaba el momento de hacerla pagar todas las veces que la había desobedecido.

Beber la sangre de Naruto le proporcionaba tanto placer y tranquilidad, era como si tomará alguna medicina que acabara con sus problemas. Tomó aire y miró hacia Naruto, al principio pensó que se había quedado dormido o que le estaba jugando una broma, pero ahora que lo recordaba estaba por ocultarse el sol cuando había comenzado a beber de la sangre de Naruto y ahora era de noche.

Sintió un escalofrió recorrerle su cuerpo, incluso sus manos le temblaban un poco – Naruto—lo zarandeo un poco en el pecho, pero él no respondía. Encendió la luz y volvió a zarandearlo, pero Naruto seguía sin responder. Sus labios no tenían color, incluso su piel estaba pálida.

Lo tomó de los brazos y siguió zarandeándolo mientras decía su nombre, pero no hubo respuesta, parecía un muñeco de trapo y su cuerpo estaba frió. Comenzó a temer lo peor y de sus ojos brotaron unas lágrimas, no dejaba de gritar su nombre. No podía ser cierto, no podía haber matado a Naruto, la anterior ocasión, Naruto solo se había debilitado pero ahora su cuerpo estaba inerte. Revisó si al menos estaba respirando, pero no hubo señales de eso.

Buscó el teléfono y marcó el número de Itachi, era la única persona a la que podía marcar, sentía que sus manos estaban heladas y tomaban con dificultad el teléfono. La voz de Itachi se escuchó, y repitió "bueno", unas tres veces.

—Creo…que lo maté—se atrevió decir al fin.