Soy franca con ustedes pero hacer este capitulo me ha gustado bastante en cuanto tuve que hacerlo, me gustó el resultado final, quiza no sea la cosa mas grandiosa o interesante pero al menos es algo.
Hoy vamos de camino al día tres: Journey (Viaje) y pues esto me recordó mucho al final de Rave que me encanta demasiado ¡Así que hoy el gruvia seguirá viajando a traves de mil aventuras!
Sobre el nombre del capitulo: Semper Fidelis (Siempre Fiel), es en honor a un capitulo de Marvel's Daredevil, que me gusta muchisimo. Además de que me encanta el concepto de la fidelidas que expresa aquella frase en latín. De ahí a que hiciera esto.
Disclaimer: Los derechos, al igual que todos los personajes y situaciones de Fairy Tail son propiedad del señor Hiro Mashima, ESTOS NO ME PERTENECEN yo solo solo tomo prestados a sus personajes para dejar salir un poco mi imaginación; de igual forma no deseo ningún tipo de ganancia monetaria por esto. De igual forma este fanfic Participa en la gruvia week.
No iba a negarlo toda aquella situación era realmente agotadora, todo aquel panorama lograba mermar un poco su tan efusivo espíritu, quizá fuese que estuviesen destinados a tener buenos y malos momentos, puede que no todos sus días pudieran ser llenos de gozo como desearía. Después de todo aun seguía existiendo maldad y oscuridad en el mundo, así no fuesen dragones con escamas hechas de ónix, o magos oscuros cuyo toque destruía la vida, y mucho menos magos de invierno que añoraban destruir a aquellos que más se querían.
Y por ello es que no se dejaba hundir por los pesares, no se dejaba empapar por las nubes de lluvia que cada tanto querían anidar en su existencia; quizá por ello es que acariciaba la mano de su compañero a la espera que despertara, tal vez por eso era que una sonrisa apareció en sus labios en cuanto correspondió al agotado gesto del varón, antes de rozar suavemente sus labios con los contrarios, antes de recostarse dulcemente a su lado a la par que enredaba sus dedos entre aquel denso cabello de azabache. Puesto que el ser siempre fiel, haría parte de su largo viaje por la vida.
Semper Fidelis (Journey).
─ ¡Hey! Por nada del mundo se te ocurra dormir ¡Es una orden!─ La chillona voz de su compañero retumbaba con fuerza en sus oídos.
En aquel instante Gray Fullbuster tan solo jadeó con fuerza como respuesta a aquello, dado que su cuerpo en aquel momento no se veía capaz de hacer mas, no cuando con cada respiración que daba sentía que la garganta se le quemaba, no cuando el roce mas fino sobre su herida le hacía gritar como si le estuviesen torturando, no cuando los frenéticos latidos de su corazón retumbaban con fuerza en su cabeza, mucho menos cuando cualquier ruido resultaba abrumador y sentía la piel arden entre densas llamas infernales.
Observó débilmente el panorama, viendo la expresión de angustia y nerviosismo en las facciones de Dragneel, sintiendo su mejilla y parte de su cuerpo rozar contra el pelaje de aquel animal cubierto de manchas que en antaño también le había servido de transporte, luchando constantemente con el deseo de descansar de tan abrumadoras sensaciones. ¿Cómo era que habían llegado a tan desesperante situación? Se cuestionó en un intento por mantener su mente distraída. En un principio la misión no se notaba tan complicada (de allí que hubieran decidido marchar solo los dos), tan solo necesitaban llevar de vuelta a una rebelde muchachita a casa; mas las cosas en el fondo no eran tan simples como se las habían hecho ver.
Y en realidad no se trataba de una muchachita desobediente, sino en realidad habían dado con una perversa organización que gustaba de tomar chicas de sus hogares (inventando fugas rebeldes de estas) para luego de hacerles mil crueles vejámenes vender a las más puras al mejor postor en el mercado negro. Como buenos miembros del "gremio de las hadas" el par de varones no flaqueó ante la adversidad, sino por el contrario enfrentaron a aquellos hombres y luego de dejarles completamente incapacitados liberaron a todas aquellas mujeres. Fue allí que el helado cazador en un torpe descuido había dejado que uno de estos contara su piel con una (a su parecer) inofensiva espada, tan solo para sentirse algo mareado minutos después de liberar a las cautivas, provocando que el varón con cabellos similares a los pétalos de las sakuras olfateara aquellas armas, mientras una expresión de angustia se formaba en sus facciones al mismo tiempo que evitaba que su camarada se desplomara en el suelo.
Al parecer aquel amargo aroma que había percibido no era otra cosa sino veneno.
Uno por el cual su amigo iba a necesitar ayuda.
Quizá por ello envió al enérgico Happy para que volase rápidamente en dirección al gremio y que así llamara a la vieja medico.
Puede que por ello se dirigiera al enorme animal moteado mientras cargaba al otro sobre la mansa criatura.
De allí su insistencia para mantenerlo despierto.
─ ¡Quédate conmigo Gray, por favor!─ Exclamó con nerviosismo el Dragon Slayer de fuego. Ese que no disminuyó pese a cruzar miradas con la vieja mujer.
Aquello fue una señal para que el otro se atreviera por fin a dormir, ya que al fin se hallaban en territorio seguro con la entrada del gremio alzándose frente a ellos.
~GW~
─No te preocupes, quédate cuidando al bebé. No vamos a tardar en volver, lo prometo─
Había tenido un mal presentimiento desde que despertó en la mañana, con aquella frase aun resonando en sus memorias, con aquella pesada sensación paseándose por toda su espina dorsal; suspiró un poco a la par que observaba el paisaje que podía ver desde su ventana, paseándose con un tinte de nerviosismo por los pasillos (de su ahora) hogar. Solo habían pasado dos días desde aquella despedida pero aun así, algo en el ambiente lograba perturbarle en demasía, lograba distraerle de formas inimaginables; pero pese a la angustia se forzó a tranquilizarse, esbozando una casi imperceptible sonrisa
─Nada pasa Bebé-kun, es solo que mamá Juvia veces deja volar su imaginación─ Habló con enorme dulzura al mismo tiempo que paseaba su mano por su ligeramente abultado vientre. No quería preocupar a su pequeño (porque estaba segura de que sería varón) por un mal presentimiento suyo ─Papá Gray-sama debe de estar volviendo a...─ Un fuerte golpe en la puerta le hizo sobresaltarse un poco.
Haciendo que con cierto nerviosismo observara por la mirilla de la puerta.
Enorme fue su alivio al cruzarse con la mirada del pequeño Phanterlily sobre el hombro de su estimado amigo.
Aunque su expresión mutó en una de reocupación en el instante que escuchó hablar al varón con orbes como de rubí.
─Es ese bastardo idiota... Es mejor que vayamos al gremio─
~GW~
Durante todo el recorrido sintió unos enormes deseos de devolver toda la comida que había consumido en el día, sin saber muy bien a qué se debía; quizá fuese el enorme vaivén del que era participe en cuanto recorría el camino hacia el gremio sobre los brazos del Dragon Slayer de hierro, quizá fuese su propio estado (o el pequeño en camino) quien revolvía su estomago con fuerza, o puede que solo fuera su nerviosismo por ver a su amado luego de tan severa noticia.
Pese a que el varón y el pequeño exceed fueron cuidadosos con sus palabras al infórmale.
Diciéndole que así el otro hubiera sido afectado por alguna especie de veneno, su vida no corría peligro.
─Al parecer su estúpida frialdad no solo le hace un dolor en el culo. Sino que también retrasa los efectos de la ponzoña─ Un chasquido de la lengua de Redfox le hizo suspirar en alivio.
A la par que bajo la mirada de un curioso Lily volvía a acariciar su vientre.
De verdad que necesitaba ver a su amado mago.
Por lo que al ver las grandes puertas del gremio, la joven con cabellos de mar no tardó en abandonar los brazos de su amigo, cruzando el umbral de estas con apresurado paso, buscando la mirada a la vieja mujer o a la pequeña Marvel que solía ser su ayudante; dio con mil miradas bañadas con cierta preocupación, tanta que inconscientemente llevó ambas manos a su barriga (como si ello sirviese de protección para su pequeño bebé), un suave tirón a su hombro y un sutil abrazo le trajeron de vuelta al mundo real.
─Lo siento, ese idiota siempre logra sacarnos un par de sustos. Aunque al final no resulte ser tan malo como se pensaba─ La frenética y algo nerviosa voz de Natsu le hizo esbozar una adorable sonrisa, a la par que devolvía el abrazo ─La vieja gruñona dice que está durmiendo, al parecer está agotado por todo esto. Igual no creo que le moleste si entras a verle~─
Infundada del casi hiperactivo entusiasmo del varón, Lockser asintió con una sonrisa plasmada en los labios, dejándose guiar por este hasta una de las habitaciones de la segunda planta. Algo nerviosa por lo que vería volvió a cubrir su vientre al mismo tiempo que ingresaba en la habitación de forma un tanto silenciosa; fue allí que le vio completamente rendido a los brazos de Morfeo, con las mejillas algo sonrojadas a causa de la temperatura actual de su cuerpo (al parecer tenía un poco de fiebre que desaparecería por su cuenta luego de un rato, o al menos eso había mencionado Dragneel por el pasillo), jadeando suavemente a causa del malestar pasajero, completamente agotado del esfuerzo que había tenido que realizar su cuerpo para sacar aquellas toxinas de su sistema. Completamente enternecida por la imagen que vislumbrada se acercó despacio, buscando no interrumpir su sueño.
Pese a ello Juvia Lockser suspiró con una expresión de leve angustia en su rostro, no iba a negarlo toda aquella situación era realmente agotadora, todo aquel panorama lograba mermar un poco su tan efusivo espíritu, quizá fuese que estuviesen destinados a tener buenos y malos momentos, puede que no todos sus días pudieran ser llenos de gozo como desearía. Después de todo aun seguía existiendo maldad y oscuridad en el mundo, así no fuesen dragones con escamas hechas de ónix, o magos oscuros cuyo toque destruía la vida, y mucho menos magos de invierno que añoraban destruir a aquellos que más se querían.
─No se preocupe Gray-sama, Juvia y Bebé-kun le van a estar esperando─ Sin pensarlo demasiado tomó con delicadeza una de las manos del mago de hielo, acunándola con suavidad entre las suyas propias mientras sonreía con sutileza ─Queremos que nos cuente cómo le fue en su misión~─
Quizá por ello es que no se dejaba hundir por los pesares, no se dejaba empapar por las nubes de lluvia que cada tanto querían anidar en su existencia; quizá por ello es que acariciaba la mano de su compañero a la espera que despertara, tal vez por eso era que una sonrisa apareció en sus labios en cuanto correspondió al agotado gesto del varón, antes de rozar suavemente sus labios con los contrarios, antes de recostarse dulcemente a su lado a la par que enredaba sus dedos entre aquel denso cabello de azabache. Puesto que el ser siempre fiel, haría parte de su largo viaje por la vida.
Y aquí tenemos el día tres, con aun miles de kilometros de viaje por recorrrer.
Así que cualquier comentario, duda, sugerencia, queja, berrinche o intento suicida (?) pueden depositarlo en un bonito review. Y recuerden: ¡Un review hace a sus autores favoritos un poquito mas felices!
¡Nos vemos en el próximo!
