Soy pero una parte de mi moría de ganas por hacer este día, algo tarde pero logré acabarlo.
Hablaré del día quinto (algo tarde la verdad): Irreplaceable (Irremplazable) y sin duda creo que ame hacerlo ¡Así que hoy el gruvia será irremplazable el uno para el otro!
Sobre el nombre del capitulo: The ones we leave behind (Aquellos que dejamos atras), este es tomado de un capitulo de un capitulo de Marvel's Daredevil que logró en su momento motivarme a escribir. De ahí a que hiciera esto.
Disclaimer: Los derechos, al igual que todos los personajes y situaciones de Fairy Tail son propiedad del señor Hiro Mashima, ESTOS NO ME PERTENECEN yo solo solo tomo prestados a sus personajes para dejar salir un poco mi imaginación; de igual forma no deseo ningún tipo de ganancia monetaria por esto. De igual forma este fanfic Participa en la gruvia week.
Y pese a que su cuerpo aun tiritaba un poco a causa del frío en ningún momento se separó de su lado, no se pasó siquiera por su cabeza el dejar de acariciar la mano que estrechaba, ni mucho menos el apartar su mirada de aquel joven que se encontraba a su lado, ni del pequeño que parecía reposar tranquilamente en los brazos de este. Quizá para algunos aquella situación hubiese sido un tanto surrealista, pero para ella era algo con un profundo significado.
Puesto que era la segunda vez que el chico le permitía estar con él en aquel lugar tan privado, era la segunda vez que estaba nuevamente frente a aquellas tumbas y leía nuevamente sus nombres. Aunque ahora la situación era distinta, ahora ninguno hallaba consuelo en el otro, ahora se podría decir que eran felices y que la llegada del pequeño a sus vidas tan solo lo había consolidado mucho más. Quizás habían tenido que dejar a algunos atrás, quizás habían perdido personas en su pasado, y lagrimas habían empapado sus rostros en algún momento invadidos por el pesar; pero ahora podían decir sin temor alguno que su felicidad y unión eran irremplazables.
The ones we leave behind (Irreplaceable)
Había llegado el día, aquel por el cual habían pasado los últimos meses organizándolo todo; quizá en un principio aquella propuesta le había tomado por sorpresa, aquella que llegó una tarde en la que se encontraba conversando alegremente con otros en el gremio, esa misma en donde no dejaba de recibir cumplidos por el pequeño que acunaba entre sus brazos, ese mismo que con la curiosidad habitual que caracteriza a los infantes no dejaba de pasear su mirada por la pequeña multitud que se formaba su alrededor, aquel que fruncía levemente el ceño al tener tantas miradas sobre su persona.
—Woah, ¡Tiene tus ojos, pero la misma mirada gruñona de Gray!— Dragneel comentó entusiasta antes de observar el ceño fruncido del pequeño —Sí, tienen la misma expresión—
Ante ello la fémina que en el pasado llamaba a la lluvia tan solo soltó una carcajada por lo bajo, riendo de tan gracioso comentario; dejo de hacerlo en cuanto los gimoteos de molestia del pequeño le hicieron mecerlo suavemente a la par que este ocultaba su rostro contra su pecho. Le fue imposible no sonreír enternecida por la escena mientras pedía amablemente a los presentes que les dieran un poco mas de espacio; quizá eso era lo que más le gustaba de su niño, más allá de que tuviera sus ojos o de que su cabello compartiera un poco de aquel tono azulado que ella misma portaba, le amaba de pies a cabeza, en verdad amaba que este fuera la perfecta mezcla entre ella y su amado.
Y hablando de este en ese instante parecía que le había invocado con sus pensamientos, puesto que este se hizo presente en el lugar, aquel con el que no tardó en cruzar miradas en cuanto le vio apartar a la multitud con sus brazos, ese mismo que dedicó un gruñido y un empujón al Dragon Slayer de fuego antes de quedar frente a ella, aquel que mantuvo su mirada clavada en su persona hasta hacerla sonrojar, ese mismo que le acarició con suavidad el hombro y le pidió unos minutos a solas para conversar. A la mujer de mirada zafirina le fue imposible negarse y afirmó con la cabeza antes de seguirle hasta uno de los pasillos del gremio.
— ¿Qué tan descabellado suena el que quiera llevar al niño a conocer a sus abuelos?— La nerviosa voz de Fullbuster se coló inmediatamente en sus oídos.
La dulce maga de agua tan solo tragó un poco de saliva al mismo tiempo que volvía a mecer al bebé, analizando cada una de las palabras dichas — ¿Acaso Gray-sama quiere que Silver-sama...— Se vio incapaz de acabar antes de fijarse en la expresión afirmativa del varón y del tierno sonrojo de sus mejillas.
Una sonrisa surgió de sus labios antes de dejar de darle vueltas al asunto y comentar que aquello le resultaba una idea grandiosa; la expresión de alegría del joven se le hizo tan cálida que ella misma se veía embargada de esta. Tan solo sería cosa de tomarse su tiempo en organizar las cosas.
~GW~
Y de vuelta al mundo real luego de tan agradable memoria, Juvia Lockser estiró un poco el cuerpo pues al parecer se había quedado dormida en su recorrido en el tren, ese mismo que en cuestión de minutos les llevaría a su destino; aquellas tierras del norte en donde hace ya un par de décadas atrás había nacido su amado compañero. Aquel al que buscó con la mirada aun adormilada al interior de su vagón, ese mismo al que halló dormitando justo al lado de la pequeña silla en donde también dormía el tesoro más preciado para ambos.
Se sintió al borde de derretirse a causa de toda la ternura de la escena pero al final terminó por mantener la compostura y se limitó a suspirar enternecida mientras se acercaba al chico y suavemente le despertaba. Puesto que aparte de vislumbran los bonitos rayos del sol por la ventana, se podía ver como se acercaban poco a poco a la estación de trenes. Era hora, habían llegado a su destino.
Grande fue su sorpresa al verse en menos de nada recorriendo aquellas calles en compañía de su nueva familia, mientras podía ver al mayor de los varones observar el panorama con una expresión de alegría y nostalgia en sus facciones, a la par que veía al más chico observar el lugar con una dulce expresión infantil. Continuó caminando a su lado, a la par que se alejaban poco a poco de aquellas calles para adentrarse poco a poco a unas callejuelas lejos de la multitud.
—Esto... Lamento no haber venido antes de visita. Pero, quería que conocieran a su nieto— Se vio incapaz de interrumpir al otro mago, mientras le veía acariciar al pequeño que poco a poco comenzaba a dormirse en sus brazos —Se que es raro... Pero Juvia y yo somos felices ahora—
Y pese a que su cuerpo aun tiritaba un poco a causa del frío en ningún momento se separó de su lado, no se pasó siquiera por su cabeza el dejar de acariciar la mano que estrechaba, ni mucho menos el apartar su mirada de aquel joven que se encontraba a su lado, ni del pequeño que parecía reposar tranquilamente en los brazos de este. Quizá para algunos aquella situación hubiese sido un tanto surrealista, pero para ella era algo con un profundo significado.
Puesto que era la segunda vez que el chico le permitía estar con él en aquel lugar tan privado, era la segunda vez que estaba nuevamente frente a aquellas tumbas y leía nuevamente sus nombres. Aunque ahora la situación era distinta, ahora ninguno hallaba consuelo en el otro, ahora se podría decir que eran felices y que la llegada del pequeño a sus vidas tan solo lo había consolidado mucho más. Quizás habían tenido que dejar a algunos atrás, quizás habían perdido personas en su pasado, y lagrimas habían empapado sus rostros en algún momento invadidos por el pesar; pero ahora podían decir sin temor alguno que su felicidad y unión eran irremplazables.
Y día quinto finalizado. Con seres irremplazables que no se cambian por nadie
Así que cualquier comentario, duda, sugerencia, queja, berrinche o intento suicida (?) pueden depositarlo en un bonito review. Y recuerden: ¡Un review hace a sus autores favoritos un poquito mas felices!
¡Nos vemos en el próximo!
