¡HOLA!

¿Creyeron que los había abandonado? ¡Pues no! Aquí estoy con un nuevo capítulo.

Disculpen la demora, tengo bastantes cosas que hacer en la escuela, creí que sería un semestre tranquilo pero acaban de llegar los proyectos mas extensos. Por cierto tengo que hacer un proyecto de fotografía y eso me pone muy feliz.

Como siempre agradezco a: Clary17, Nastinka, Mixer1927 y mariana04. Sus reviews me hacen extremadamente feliz. Gracias por tomarse un momento y dejarlos :)

En el próximo capitulo el misterio se resolverá.


CAPÍTULO 13: UNA NUEVA AMISTAD

Tras el accidente ocurrido el viernes, tuve que hablar con mi madre, como siempre se preocupo de más e inclusive comenzó a buscar vuelos sin escalas hacía Vancouver. La tranquilice diciéndole que solo había resbalado y tenia unos diminutos hematomas. Tía Gothel también hablo con ella, mi madre le grito por ser tan irresponsable y Gothel no hizo mas que reír. Mi madre se calmo después de que mi tía le asegurara que en Diciembre le compraría un vuelo redondo para visitarnos.

De camino a la escuela ya en mejores condiciones, esperaba que Jack estuviera mejor y dejara de faltar a la escuela.

-¡Buenos Días Elsa! ¿Ya te sientes mejor?-pregunto Mulán.

-Bastante, descanse el fin de semana y adelante unos proyectos.

-Como siempre trabajando.

-Ya sabes, soy responsable-asegure-Por cierto ¿Revisaron las fotos?

-Si y son perfectas, vaya que te arriesgaste, conseguiste unas tomas perfectas.

-Menos mal-decía mientras ponía mi mochila en mi respectivo lugar y me quitaba la bufanda.

-¿Comienza a hacer frío no lo crees?

-Un poco, aunque en realidad me gusta…

De repente vi una rosa roja en mi escritorio y la tome.

-¿Y esto?-pregunte a Mulán.

-No lo se, no la había visto hasta que llegaste.

-Que raro.

-¿Un admirador secreto?

-No lo creo, quizá se equivocaron.

-¡Que casualidad!

Contemple la rosa, era realmente hermosa, el rojo me gustaba, pero el azul siempre había sido mi color favorito.

-¡Hey!

-¡Jack! ¡Que gusto que estés aquí!-exclamo Mulán.

-¿Qué sucede aquí?-pregunto Jack.

-Nada-conteste mientras dejaba la rosa en mi escritorio.

-¿Segura?

-No pasa nada-afirme-¿Por cierto como estas?

-Bien, mis heridas están sanando.

-Me alegra escuchar eso.

-Bueno yo los dejo-decía Mulán mientras se retiraba.

-Pero ya va a comenzar la clase-le dije a Mulán para que no se retirara, pero como siempre ignoro mi petición.

-Regresando al punto.

-¿Qué punto?

-Mis heridas están sanando

-Ya lo habías dicho.

-Los raspones, hematomas y pronto me quitaran los puntos.

-Eso es excelente Jack.

-En cambio hay otras cosas que aun no pueden sanar.

-Deja el drama, eres peor que yo.

-Llevo años tratando de hablar contigo, es como si hubiéramos retrocedido en el tiempo.

-Hemos llegado a la prehistoria.

-¡Por favor Elsa deja el sarcasmo!-exclamaba con un tono de frustración en la voz.

-Sera en otra ocasión, el profesor acaba de llegar.

La clase de Radcliffe comenzó con el anuncio de un nuevo proyecto, aún no entregábamos el proyecto que planeamos la semana pasada y por el que casi muero y él ya pensaba en otro, parecía que nunca descansaba pero eso me mantenía ocupada, lejos de cualquier pensamiento que no me dejara concentrarme.

-Entonces Jack te rescato

-Me siguió, estaba tan distraída que no lo note.

Platicaba con Olaf por Skype cada dos semanas, él ya estaba enterado sobre todo el horror en Halloween y la repentina discusión en plena avenida.

-Elsa no cualquiera arriesga su vida por alguien.

-Me dijo que valía la pena arriesgarse por las personas que querías.

-Eres importante para él.

-Para mi también lo es-conteste mientras suspiraba.

-Habías dicho que era igual a todos ¿Te arrepientes de eso?

-Olaf, esto es muy complicado. Por un lado quiero creer que es diferente y por el otro siento que esconde tantos secretos que terminaría decepcionándome más.

-¿Qué podría esconder?

-No ha sido del todo sincero.

-¿Has sido sincera con él?

-Casi-conteste mientras apretaba los ojos, esperando un regaño.

-Se que es difícil contar algunas cosas de tu pasado.

-Muy difícil, las personas juzgan lo que una vez hiciste.

-¿Lo crees capaz?

-Después de todo lo que me grito ese día.

-Quizá dijiste algo que pudo haber herido sus sentimientos.

Me puse a repasar la conversación en mi mente, cuando de repente llegue a una parte donde Jack cambio por completo su semblante.

-Te has quedado callada, eso quiere decir que…

-Eres una completa decepción Jackson Frost, eso fue lo que dije.

-¿Tiene algún significado para él?

-No lo se, todos mis compañeros y profesores se la pasan alabando al genio de la fotografía, Jackson Frost.

-Todos tenemos un pasado Elsa.

-Un pasado ¿Habrá sido en el pasado?

-Deberías tomarte un tiempo para hablar con él, por lo que me cuentas ha llegado al punto de rogártelo.

-No lo se, estoy muy confundida.

-¿Y si ha decidido que es tiempo de contarte su vida?

-¿Tu crees?

-No te da curiosidad.

Lo pensé por un momento, Jack hablaba de su presente y lo que quería hacer en el futuro y su pasado quedaba oculto, como cuando escondía su cabello alborotado en esa sudadera color azul que resaltaba sus ojos.

-Sabes Olaf, creo que dejare de lado mis miedos.

-Me gusta escuchar eso.

-Por algo vine aquí, para darme un respiro.

-Todos necesitamos un respiro.

-Lo he aprovechado.

-Estas cambiando.

-¿Lo crees?

-Vancouver te siente bien.

-Al parecer.

-No olvides enviar mi postal mensual.

-¡Olaf! Ya te dije que eso es muy viejo, puedo enviarte una por e-mail.

-Prefiero una que no tenga que imprimir.

-Por cierto, gracias por tus cartas, es un detalle anticuado pero me agrada que lleguen.

Era miércoles, el tercer día que una rosa, ahora de color blanco se presentaba en mi escritorio. Mulán se emocionaba más que yo cuando veía las rosas.

-¿Ya sabes quien es tu admirador secreto?

-No me interesa saberlo.

-¿No te gustan las rosas?

-Me agradan, pero jamás me han emocionado.

-Todas las chicas se emocionan al recibir rosas.

-Creo que no soy una chica.

Mulán comenzó a reír discretamente, mientras Radcliffe arribaba al aula para revisar nuestros proyectos.

-Me gustaría ver primero el proyecto de Elsa, Jack, Mulán y Shang-comento Radcliffe.

Los cuatro nos paramos para presentar el proyecto, habíamos hecho un excelente trabajo con la edición y retoque en estos dos días, fueron días pesados pero lo conseguimos.

-¿Quién tomo la foto de las ardillas bajando del árbol?

-Yo-conteste.

-¡Maravillosa!-exclamo-Les dije que no sería tan complicado.

-Aunque casi le cuesta la vida a Elsa-dijo Jack en voz baja.

-¿Le cuesta la vida?-pregunto Radcliffe confundido.

-Tuvo un accidente-contesto Jack.

-Nada de que preocuparse-asegure.

-Los fotógrafos profesionales arriesgan su vida por una buena toma, eso demuestra que tienes la pasión para serlo.

-Gracias.

-¿No quieres platicar tu experiencia con el grupo?-pregunto Radcliffe.

-Caí de un árbol, por suerte alguien-dije mirando a Jack-me rescato.

Radcliffe se percato de mi mirada, esbozo una gran sonrisa y siguió revisando las fotografías. El profesor alabo algunas de las tomas de Shang y Mulán, que se sintieron honrados al haber trabajado con nosotros, aunque a decir verdad, ellos habían realizado todo, el accidente de Jack nos saco de la jugada todo el fin de semana.

-Sera una de nuestras notas mas altas-dijo con emoción Mulán.

-Siempre tienen notas altas-conteste-comienzo a creer que te exiges demasiado.

-Pero mira quien habla-respondió Mulán mientras reía.

Las clases habían terminado, pero decidí quedarme a editar unos cuantos proyectos, después de todo era igual o peor de obsesiva que Mulán.

Tenía los audífonos puestos cuando sentí la presencia de alguien y de inmediato me los quite, era Jack que merodeaba la sala de edición y al parecer me había preguntado algo pero no escuche nada.

-¿Dijiste algo?

-¿Ignorándome de nuevo?

-No, solo una buena canción sonaba en mi iPod.

-¿Qué haces aquí?

-Terminando unos proyectos.

-Este es para dentro de dos semanas-dijo mientras señalaba la pantalla de mi computadora-vaya que eres responsable.

-Es una de mis cualidades, según me han dicho.

-Tienes más cualidades.

Ignore el hecho de que había dicho eso y seguí con mi trabajo.

-Esa rosa es muy bonita.

-¿Rosa?-pregunte confundida, hasta que recordé que la rosa se encontraba reposando a lado de mi mochila-Si, es muy bonita.

-¿Quién te la dio?

-No lo se, han aparecido toda esta semana.

-Parece que no les prestas mucha atención ¿No te gustan?

-Es un buen detalle de quien quiera que lo este haciendo, aunque quizá puede ser una broma.

-¿Una broma? ¿Comprarte una rosa todos los días es una broma?

-¿Eres tú?

-No estoy diciendo que soy yo-contesto nervioso-pero sería extraño que alguien hiciera eso para burlarse de ti.

-¿Conoces muy poco a las personas o confías mucho en ellas?

-Quizá confió mucho en ellas ¿Por qué tu no confías?

-Tarde o temprano te hacen daño.

-¿Lo dices por mi?

-No solo por ti Jackson.

-Elsa yo he tratado de disculparme…

-Esta bien, quedo en el pasado.

-Hay cosas que simplemente no quedan en el pasado.

-¿Qué sabes del pasado?

-A veces sigue doliendo-contesto mientras su mirada se nublaba.

-¿Por qué no dejarlo ir?

-No es sencillo-respondió mientras salía del lugar.

De camino a casa me quede pensando en lo que había dicho Jack y como reacciono cuando le cuestione sobre el pasado.

-¡Hola Primavera! ¿Se encuentra mi tía?

-Si, señorita. Esta en su cuarto recibiendo un masaje.

- Subiré a saludarla

-¿Otra rosa?-pregunto mientras veía la flor que llevaba en la mano.

-Si, de nuevo.

-¿Esto es obra del joven Jack?

-No lo creo-conteste ruborizada.

-Es muy hermosa, como las demás.

-Lo se, la dejare en mi cuarto junto a las otras dos.

-¿Le digo al Chef que vaya preparando su cena?

-Si, por favor. Muero de hambre.

Antes de pasar por el cuarto de mi tía, deje mis cosas en el mío y coloque la rosa en una vasija transparente donde se encontraban la rosa color rojo, la color rosa pálido y ahora la blanca. Las mire por un instante y suspire, me habían regalado flores pero pocos sabían que las rosas eran mis favoritas, algún día esperaba encontrar una rosa azul. Se que las rosas azules no existían, solo se podían teñir las blancas, pero sería hermoso ver una en mis manos.

-¡Pasa querida!

-Así que un masaje-dije mientras miraba a la mujer oriental que estaba concentrada en colocar piedras calientes sobre la espalda de mi tía.

-Si, tengo que relajarme después de un día con los molestos accionistas-dijo con un tono de voz calmado que se distorsionaba por la posición en la que se encontraba en la camilla de masajes.

-A esto le llamo relajarse.

-Debo de consentirme, no debo de verme mas vieja que tu madre, que por cierto se ha conservado.

-Espero llegar a tu edad con esa vitalidad.

-Tenemos buenos genes querida-aseguro-Por cierto ¿Cómo te fue con tu proyecto? ¿Arriesgar tu vida valió la pena?

-Recibí una nota alta.

-Menos mal o hubiera ido a tu escuela a quejarme.

-No exageres.

-¿Cómo esta Jack?

-Mejor, pronto le quitaran los puntos de la sutura.

-Tengo que enviarle una canasta con algo ¿No se te ocurre nada?

-¿Cupcakes?

-Buscare algo mejor, no te preocupes.

-Pero si los cupcakes son deliciosos.

-Lo se, pero te salvo la vida y debo de agradecérselo.

-Ya lo hice.

-Es mi turno querida.

-Así que si sabes de algo, no dudes en decirme.

-Lo haré. ¿Bajaras a cenar?

-En unos minutos.

-Te importa si me adelanto.

-Adelante.

-Te espero con el postre.

-Me parece.

La ciudad tenía un ambiente completamente otoñal, la temperatura comenzaba a disminuir, los arboles teñían sus hojas con colores rojizos y el viento hacía que cayeran repentinamente al suelo. Mi ruta diaria a la escuela era toda una aventura y aprovechaba para contemplar los alrededores.

-Alguien recibió otra rosa-dijo Mulán emocionada.

-¿Otra rosa?

-Esta en tu escritorio.

Una rosa azul, es como si "mi admirador secreto" hubiera leído mis pensamientos. Era bellísima, para estar teñida, se veía como si fuera natural. No podía dejar de verla.

-Al parecer esta si te gusto-comento Mulán.

-El azul es mi color favorito.

-¿Una rosa azul?-pregunto Jack mientras se acercaba.

-Así es.

-¿Y por lo menos no han dejado una nota?-pregunto.

-Aún no lo ha hecho, pero vaya que esta es bella.

-Eres mas bella.

Me ruborice un poco al escuchar eso y de pronto mire las manos de Jack, llevaba guantes.

-¿Por qué usas guantes?

-Hace frio aquí

-Hay calefacción-contesto Mulán.

-No se ustedes, pero yo tengo frío-dijo mientras frotaba sus manos que estaban envueltas en guantes y se alejaba.

-¡Eso fue raro!-exclamo Mulán.

-Ha estado actuando raro últimamente.

-¿De casualidad no sabes quien deja esas rosas en mi escritorio?

-No ¿Por qué habría de saberlo?

-Siempre llegas más temprano que los demás.

-Están ahí cuando llego.

-Que sospechoso, solo espero que no sea el conserje.

-No eres su tipo-contesto Mulán riendo.

-Tampoco el mío-dije mientras reía.

-Te gustan más los chicos con cabello plateado , ojos azules y una perfecta sonrisa-dijo Mulán mientras miraba a Jack que se encontraba platicando con Shang.

-¡Shh! Eso es mentira.

-Todo el mundo lo sabe.

-¿Todos?

-Bueno se han percatado.

-Necesito dejar de ser tan obvia.

Radcliffe había cancelado la única clase que tenía el día de mañana, pero aun así tenía que trabajar en su proyecto de paisajes que para mi suerte era individual, no sería complicado pero había unas cuantas condiciones, como utilizar técnicas de luz y sombras.

Salí como siempre de la escuela directo a casa, me extraño ya no ver a Jack, es como si se hubiera desvanecido cuando termino la ultima clase.

-¡Els!-grito una voz familiar.

-¿Qué tal Hiccup?

-He venido a invitarte a salir-dijo mientras me extendía una rosa azul.

-Así que eres tú-conteste un poco decepcionada.

-¿Esperabas a alguien más?

-Gracias por las rosas, son hermosas.

Hiccup mostro una sonrisa extensa y yo solo lo mire confundida.

-¿Entonces aceptas?

-Hiccup me tengo que ir, necesito preparar unas cosas.

-Es solo un momento,

-Estoy algo ocupada

-Vamos a tomar un café.

-El café no es mi favorito.

-Comer una hamburguesa.

-Cenare en casa.

-Podemos caminar por ahí.

-Estoy agotada, así que me voy-conteste mientras salía corriendo.

Hiccup fue siguiéndome, era bastante ágil y cuando lo consiguió tomo mi brazo.

-¡Vaya! Cuando Jack dijo que era difícil convencerte de salir con él, no estaba mintiendo.

-¿Jack te dijo eso?

-Bueno a quien le importa lo que haya dicho Jack.

-Tienes razón…

-Por lo menos puedo acompañarte a casa, prometo que no intentare nada.

-Esta bien.

-Sigamos caminando entonces-dijo mientras sonreía-por cierto eres rápida ¿Estabas en el equipo de deportes en la preparatoria o algo así?

-En realidad nunca me gusto.

-Sabes escapar muy bien de la situación, eso me gusta.

-¿Por qué repentinamente decides invitarme a salir?

-Bueno yo…

-¿Tú?

-No quería, bueno si, me gustaría invitarte a salir ¿A quien no?

-¡Hiccup!

-Quiero hablar contigo

-¿Hablar?

-Por eso quería que fuéramos a otro lugar.

Habíamos llegado a la estación del Sea Bus y dentro de 5 minutos salía el próximo.

-¿Es muy importante?

-Un poco.

-Tengo que llegar a casa.

-Yo también, tuve un largo día estoy algo cansado de estar encerrado en esa habitación repleta de códigos.

-Luces frustrado.

-Quiero hacer un juego de Dragones, pero es tan difícil programarlos-decía con una voz de desesperación.

-Todo estará bien, debes de tranquilizarte.

-Lo dices porque las fotografías son fáciles.

-No son para nada fáciles-conteste indignada.

-Bueno supongamos que no, pero…

-Debes de saber usar la técnica correcta, iluminación, la velocidad, el diafragma de la cámara.

-Ok, ok ya entendí.

El Sea Bus llego y lo abordamos.

-¿Qué es de lo que quieres hablar Hiccup?

-De ti

-¿De mi?

-¿Y de Jack?

-¡Lo sabía!

-Sabes Els, no suelo meterme en cosas que no me importan, ahora lo estoy haciendo porque Jack me preocupa.

-¿Qué ha ocurrido con él?

-Lo he notado triste desde ese día que llego a casa sin decir ni una sola palabra.

-¿Y por que lo relacionas conmigo?

-No me lo dijo, pero llevo años conociéndolo.

-¿Lo conoces tan bien?

-Como si fuera mi hermano-respondió- y creo que se siente culpable por lo de aquella noche.

-Prefiero no hablar de eso.

-Lo se, nadie quiere hablar de eso, pero…

-A decir verdad lo he notado raro

-No lo había visto así desde aquel accidente-dijo en voz baja

-¿Accidente?

-Si, el accidente que lo cambio…espera

-¿Qué accidente Hiccup?

-¿Tú no sabes nada de esto o si?

-Al parecer Jack omitió ese "pequeño" detalle.

-¡Por Odín! Jackson me va a matar.

-Hiccup tienes que contarme eso.

-Els, yo no puedo.

-Ahora lo se y debes de decirme.

Hiccup estaba nervioso, no quería presionarlo pero tenía que saber a que se refería con aquel accidente.

-No soy el indicado.

-Acepto, vamos por un café.

-Ahora quieres salir conmigo

-Quiero saber lo que le pasa a Jack.

-Els, si Jack no te ha dicho no es porque no te tenga confianza, es porque creyó que no era el momento.

-Pero el quería que nos conociéramos.

-Si y sigue sin conocer algunos detalles sobre ti, sobre todo tu flor favorita-dijo mientras observa las dos rosas azules que llevaba en la mano.

-Entonces no eres tú.

-Yo tendría detalles mas grandes contigo-contesto guiñando un ojo.

-No se trata del detalle, sino de la intención.

-Eres una chica lista, ya veo porque Jackson ha perdido la cabeza por ti, no lo culpo.

El Sea Bus llego a la estación y el bus que me llevaría a casa estaba llenándose, pero decidí ignorar ese hecho.

-¿Se trata de algo grave?-pregunte preocupada.

-Jack te dirá.

-¿Cuándo?

-El momento llegara, no seas desesperada.

-Ahora no podre dormir pensando en esto.

-Te obsesionas mucho con las cosas.

-Un poco, mas cuando el mejor amigo de Jack habla sobre un accidente, eso es preocupante.

-No debí decirlo, lo acepto es algo personal.

-Deberías callar tu bocota de vez en cuando.

-¡Tranquila Els!

-Iré a ver a Jack en este preciso momento.

-Tu bus te dejara.

-¡No me interesa!

Hiccup me siguió hasta el apartamento que compartía con Jack, dejaría los secretos de un lado, estaba cansada de eso.

-No creo que Jack este en casa.

-¿Cómo lo sabes?

-A veces va a caminar por ahí-contesto-además me debes algo.

-¿Yo?

-Mi bicicleta.

-¡Cierto! Lleva semanas en la cochera.

-Muy bien, ahora necesito recuperarla.

-Puedo pedirle a alguien más que la traiga.

-Me ha hecho mucha falta estas semanas.

-Bien, vamos por tu bicicleta-dije resignada.

-Tomemos el bus-me indico.

Llegamos a la parada, el bus aun no llegaba y Hiccup se encontraba ausente.

-¿Todo bien?-pregunte.

-Si solo estaba pensando en lo mucho que han cambiado las cosas.

-¿Esto es en relación al accidente?

-Podemos dejar esto de un lado.

-Bueno…

-Jack fue la primera persona que se mostro amistoso conmigo cuando llegue a la escuela.

-¿En Australia?

-No se si Jack te habrá dicho esto pero vengo de Escocia, me mude a Australia a los 8 años con mi padre.

-Me lo comento.

-Por lo menos te platico de mi.

-Eres su mejor amigo.

-Es un cabeza dura, en fin-prosiguió-yo era un chico inseguro, no hablaba con nadie y cuando eres el chico nuevo no te va del todo bien.

-¿Te rechazaban?

-Si y se burlaban de mi acento, hasta que Jack salió en mi defensa, él siempre fue lo opuesto a mi. El chico conocido por todos, las chicas se volvían locas por él, a la fecha lo siguen haciendo-dijo mientras me miraba con una sonrisa.

-No estoy loca por él.

El bus llego y lo abordamos, me senté junto a él y seguí escuchando su historia.

-Nuestra amistad empezó con un simple balón de voleibol.

-¿Un balón?

-En los recreos me sentaba solo en una banca a comer mi almuerzo hasta que él me aventó un balón, se lo devolví y seguimos jugando hasta que toco la campana. No hablamos durante todo ese tiempo pero en la salida me dijo: "Horrendous tengo el presentimiento de que seremos los mejores amigos".

-Me recuerdas a Anna.

-¿Es tu mejor amiga?

-Si, la mejor de todas.

-Desde ese día Jack y yo nos juntábamos para jugar, ya no me sentía solo.

-¿Te sentías solo?

-Mi padre nunca ha confiado en mi y mi madre desapareció súbitamente.

-Te entiendo-conteste-crecí con una madre sobreprotectora y con un padre irresponsable que también desapareció.

Hiccup sonrió, de pronto le tuve un exceso de confianza y eso me preocupo.

-Sabes mi padre quería que fuera abogado, pero nunca le hice caso, siempre me gustaron los videojuegos, por eso vine aquí.

-¿Escapaste de él?

-Por así decirlo, quizá soy su mayor decepción, pero quería hacer lo que me gusta, diseñar videojuegos. Algún día se le pasara.

-¿Cómo estas tan seguro?

-No es tan malo después de todo, sigue pagando una parte de mi educación.

- Nunca supe que es lo que quería mi padre de mi, solo me dijo que se sentía orgulloso.

-¿Lo volviste a ver?

-Antes de venir aquí-conteste

-No he visto a mi madre en años.

-¿La recuerdas?

-Muy poco-respondió con tristeza.

- Hiccup no se porque te estoy contando esto.

-Eso es lo que hacen los amigos.

-¿Somos amigos?

-Si así lo quieres.

El bus estaba a punto de llegar a la parada y tocamos para que nos abrieran la puerta y caminamos hacia la casa de tía Gothel.

-Quiero que seamos amigos-asegure-aunque podrías no decir lo que te conté.

-¿Qué me dijiste?

-¿Enserio?

-Ya se me olvido lo que dijiste-dijo fingiendo no haber escuchado nada.

-Gracias.

Ambos sonreímos, Hiccup fue tan sincero y me sentí tan bien hablando con él.

-Zona de ricos, estoy sorprendido-comento-no pareces de esas chicas que gastan todo el dinero de sus madres.

-Estoy aquí temporalmente, mi tía es dueña de los hoteles Fairmont.

-¡Wow! Creo que necesito unas vacaciones ¿Tu tía podría hacerme un descuento?

-Si hablo con ella, es probable…

-Era broma, pero si necesito unas vacaciones.

-Llegamos, ahora acompañame a la cochera.

Hiccup volteaba a ver a todos lados, como buscando a alguien.

-¿Buscas algo?

-No, solo es que…vamos a la cochera.

Le pedí a Primavera que me abriera la cochera y entramos por la bicicleta de Hiccup.

-Sana y salva

-Gracias Elsa.

-Disculpa por robarla tan repentinamente.

-Esas cosas pasan, yo la robe antes.

-¿A quien se la robaste?

- A Jack, pero termino regalándomela.

-Menos mal.

-No tengo antecedentes criminales, estoy limpio.

De pronto el celular de Hiccup comenzó a sonar y contesto, pero su platica constaba en monosílabos, era demasiado extraño.

-¿Era Jack?

-No-contesto nervioso-me tengo que ir, un compañero tiene problemas con un código.

-Entiendo.

-Muchas gracias Els-me dijo mientras me daba un beso en la mejilla.

-De nada…

Observe como se iba pedaleando a toda marcha, al parecer su código era una emergencia. Tome mis cosas que había dejado en el suelo, incluidas las rosas y subí las escaleras que llegaban al recibidor de la casa.

-¡Señorita Elsa!-exclamo Primavera.

-¿Qué pasa?

-Ya no me dio tiempo de decirle.

-¿Decirme que?

-Hay una sorpresa en su cuarto.

-¿Sorpresa?

-Suba, tiene que verla.

Subí tan rápido como pude y vi una vasija de cristal con algunos detalles de copos de nieve color azul, dentro de ella había cincuenta rosas azuladas, parecía como si estuvieran hechas de hielo. Las mire por un momento emocionada, era como recibir la Navidad un mes antes, había una nota pegada a la vasija, la abrí y comencé a leerla en voz alta.

-Elsa: Mañana habrá un Ferri esperando por nosotros para ir a Victoria, ya me encargue de comprar los boletos, no puedes arrepentirte. Quiero que regresemos al presente, sin importar el pasado. Pasare por ti a las 8:30, se que es un poco temprano pero valdrá la pena. Te quiero. Posdata: espero que te hayan gustado las rosas, no fue fácil pintarlas pero lo conseguí. Jack.

Iría con Jackson Frost a Victoria, uno de mis lugares favoritos en British Columbia. Me emocione y comencé a brincar en la cama como si fuera una niña pequeña. Era el momento de hablar sin rodeos, Jack conocería mi vida y yo la suya, estuve esperando este momento por mucho tiempo.