¡HOLA!

Me desaparecí mucho tiempo, la verdad la escuela me esta matando, por suerte me quedan 3 semanas de clases y mañana inicio con mi proyecto de foto que estuve planeando desde hace un mes.

Así como estuve escribiendo este capítulo desde hace mucho y hasta hoy puedo publicarlo, mis sinceras disculpas, yo también odio esperar.

Como siempre me gustaría agradecer a las personas lindas que pasan a dejar review: Clary17,yumiiyumyum, Nastinka, Franota La Marmota y a mariana04, de verdad no suelo agradarle a las personas y tu comentario me hizo sentir tan bien. Gracias por tomarse un momento para leer.

Parte del misterio revelado, viene más, no se desesperen.


CAPÍTULO 14: CONFESIONES EN VICTORIA

No pude dormir pensando en el viaje que haría con Jack a Victoria. Me levante temprano para acomodar algunas de mis cosas en una pequeña maleta, no sabía si llevar muchas cosas, quizá regresaríamos en la noche.

Baje a la cocina a beber un poco de té y desayunar algo ligero, para mi sorpresa tía Gothel estaba en la cocina, desayunando su clásica variedad de fruta con granola y yogurt.

-¡Cariño! ¿Qué haces despierta tan temprano?

-¡Hola tía! Veras ya no te dije pero…

-Pero-dijo con una sonrisa.

-Iré a Victoria.

-¡Victoria! Me encanta, lastima que tuve que ceder parte de el Empress a unos accionistas locos, pero en fin, aun conservo mi porcentaje-comento-¿Y a todo eso a que iras?

-Me invitaron.

-¿Amigas o cierto jovencito apuesto?

-Jack, me invito él-conteste nerviosa.

-¡Elsie! Cariño, me da mucho gusto-dijo mientras sonreía-Jack es un joven realmente encantador.

-¿Lo crees?

-Claro, desde el día que te salvo, supe que era una persona en la cual confiar.

-Espero que estés en lo cierto.

-¿Cuántos días estarás en Victoria?

-Quizá regrese esta misma noche.

-Sabes, por las dudas le pediré a Flora que te prepare una maleta.

-Hice una pequeña maleta.

-Pueden ocurrir contra tiempos, como lluvia, una nevada, el clima ha estado extraño últimamente, no quiero que pierdas el estilo-decía apresuradamente mientras miraba la ropa que traía puesta- aunque ha decir verdad tu estilo es muy confuso, así que será mejor que lleves mas ropa.

-Tampoco me voy un mes.

-Pero la ropa es esencial querida, la ropa.

Gothel llamo a Flora para que me prepararan una maleta más grande de la que planeaba llevar, mientras me invitaba a desayunar.

-¿Y a que se debe la invitación?-pregunto tía Gothel realmente interesada.

-Un proyecto de fotografía.

-Elsa querida, no nací ayer.

-En parte es un proyecto y bueno tenemos que hablar de lo que ha ocurrido.

-Me alegran que traten de arreglar sus diferencias-dijo-por cierto ¿Le dijiste a tu mamá?

-¡Mi madre!-exclame preocupada- ¡Lo olvide por completo!

-Con que la emoción hizo que te olvidaras de tu madre…

-¡Ok! Si estaba…estoy emocionada, ahora tengo que hablarle cuanto antes-comente alterada.

-Podrías hablarle después ¿Llevaras el celular contigo?

-Si, por cualquier emergencia.

-Problema solucionado, ahora relajate un come un poco de fruta, le hace bien a tu piel.

Mi madre quizá me hubiera prohibido salir con Jack, pero mi tía Gothel parecía no importarle, es como si confiara en que todo saldría bien y yo estaría sana y salva con Jack, que posiblemente podría ser un psicópata y ella sin saberlo hasta que encontraran mi cuerpo tirado en un barranco, se que estaba pensando más allá de la situación pero había descartado esa loca idea desde la primer semana que trate de entablar una conversación con él, no se veía para nada como un demente.

Faltaban 10 minutos par que fueran las 8:30, estaba nerviosa, me había trenzado el cabello como unas 5 veces porque sentía que mi cabello no se acomodaba, así que decidí ponerme un gorro y dejar mi trenza un poco desaliñada. Me mire al espejo muchas veces, aplique un poco de maquillaje, rubor en mis mejillas, no quería verme exagerada, iríamos a un paseo no a una cita.

-¿Señorita Elsa?-pregunto Primavera del otro lado de la puerta.

-Adelante

-El joven Jack acaba de llegar, la esta esperando en el recibidor.

-¡Oh! ¡Oh! Podrías decirle que en un momento bajo-conteste nerviosa.

-Claro.

-Gracias.

Me apresure a ponerme unas botas, abrigo y acomodar mi cámara en la maleta especial que tenía. Apague la luz del cuarto y baje cuidadosamente las escaleras. Jack estaba hablando con mi tía Gothel. De inmediato notaron mi presencia y pausaron la conversación.

-¿Estas lista?

-Más que lista-conteste con una gran sonrisa.

Jack sonrió y por un momento nos olvidamos de mi tía Gothel que se encontraba ahí.

-Entonces querido ¿Regresaran esta misma noche?

-Emm…no, olvide ese pequeño detalle en la nota, lo siento Elsa, espero que no te arrepientas-dijo mientras me volteaba a ver.

-¡Claro que no se arrepentirá! Le hace falta una pequeña excursión, querido.

-¡Tía!

-Regresaremos el domingo por la tarde.

-¡Domingo por la tarde!-exclame.

-Pequeño detalle-decía mientras se encogía de hombros y esperaba un fuerte regaño-

-Enorme detalle, querrás decir.

-¡Vamos querida! Te vas a divertir, será mejor que se vayan y disfruten.

-Pero…

-Nada de peros querida-dijo Gothel mientras nos acompañaba a la puerta-solo hablale a tu madre para que sepa que estas bien.

Suspire y Jack comenzó a reír.

-¿Te parece gracioso Frost?

-Para ser sincero ver tu cara de confusión es de las mejores cosas que me ha ocurrido esta mañana.

Jack y yo compartimos una sonrisa fugaz que fue interrumpida por Gothel dándole ordenes a Larousse para que metiera mi maleta en la Jeep en la que Jack había llegado. Después de terminar de acomodar unas cosas estábamos listos para partir.

-Cariño cuidate mucho, nada de escalar arboles.

-No te prometo nada tía, la aventura nos aguarda…

-Yo la cuidare, no hay de que preocuparse-interrumpió Jack.

-No dudo que lo harás querido pero no quiero escuchar de otro accidente.

-No habrá más accidentes, lo prometo-dije.

Tía Gothel sonrió y se despidió de nosotros abrazándonos. Jack me abrió la puerta de la camioneta, fue sumamente extraño, además de que nunca me había subido a la Jeep de un chico, los que conocía tendían a aventarme por los pasillos de la preparatoria y en la facultad simplemente me ignoraban, al 80% no les gustaban las chicas. ¿Qué esperaba de una facultad de artes?

-Has estado muy callada en todo el camino.

-Pensaba.

-¿Podría saber lo que piensas?

-En ti.

-¿En mi?-pregunto nervioso.

-Eres diferente a lo que creía conocer.

-¿Eso es bueno o malo?

-No lo se aun, tengo que descubrirlo.

Llegamos a la terminal de BC Ferries, había autos esperando ser aparcados en la parte baja del Ferri que abordaríamos. Jack se adentro a la fila, pero avanzaba lenta, así que apago el motor en lo que los demás vehículos por fin entraban.

-¿Habías viajado en Ferrie?-pregunto Jack para romper el silencio.

-Cuando era pequeña, siempre me gusto visitar Victoria.

-No me equivoque entonces.

-¿Acaso eres telepata?

-Algo así…

-¿En que estoy pensando ahora?-lo rete.

-Posiblemente en mi.

-¡Fallaste!

-¿Estas pensando en lo que haremos al llegar a Victoria?

-En parte, pero estoy pensando en los conductores que deben de estar molestos porque no avanzas.

Jack reacciono al escuchar el claxon del conductor mas cercano a nosotros y comenzó a reír, mientras nos adentrábamos al Ferrie en la Jeep.

-Muy bien, ahora que estamos aquí debemos subir.

-La segunda vez que viajo en Ferrie, espero que sea como lo recuerdo.

-¿Cómo lo recuerdas?

-Enorme, con áreas para niños, una boutique, una cafetería…

-Subamos y comprobémoslo.

El guardia del Ferrie, nos indico que saliéramos de la camioneta y nos señalo las escaleras mas cercanas. La Jeep junto con otros carros y camiones escolares que iban de visita, se quedaría en la parte baja, en lo que llegábamos a Victoria.

Jack abrió una de las puertas y entramos, había una cantidad considerable de personas, pero todo era tal como lo recordaba, solo que tenia un toque mas moderno.

-¿Quieres desayunar algo?-pregunto Jack.

-Aún no tengo hambre.

-Bueno la cafetería esta por allá-dijo mientras señalaba al extremo izquierdo-¿Quieres dormir un rato?

-El viaje no es tan largo.

-Luces cansada.

-No mas que tú.

-¡Ya se!

-¿Qué ocurre?-pregunte exaltada.

Jack tomo mi mano y comenzó a caminar rápidamente.

-¿A dónde vamos?

-Te gustara, creeme.

-¿Por qué eres tan misterioso Frost?

-Me encanta el misterio.

-No estoy segura de que en verdad me guste.

-Relajate.

Subimos unas escaleras rápidamente y salimos a la parte más alta del ferri, donde se podía observar absolutamente todo el paisaje y el viento de otoño resoplaba a nuestro alrededor.

-¿Y bien que te parece?

-Me encanta la vista.

-¿Es hermosa no lo crees?

-Si, mejor que solo verla a través de las ventanas.

-Sera mejor que saques tu cámara, podrías captar el momento exacto.

Saque mi cámara y comencé a tomar fotos, éramos las dos únicas personas en el lugar. Jack me sugería fotos, encuadres y ángulos. Aunque me costaba aceptarlo, sus sugerencias hacían que mis fotos fueran mejores.

-Una casa-dije señalando el lugar.

-¿Un poco solitaria no lo crees?

-Algo…aunque a veces creo que vivir así es mejor.

-¿Por qué lo dices?

-Las personas no pueden herirte y no puedes herir a las personas.

-No tienes porque herirlas.

-Jack, yo suelo ser…

-¿Fría?

-Creo que me conoces más bien de lo que creía.

-El frio nunca te ha importado.

-Nunca.

-He aprendido a vivir con el frio, todo el tiempo.

-¿Me contaras ahora?

-No te desesperes, estamos por llegar a nuestro destino y podrás saber mas de lo que yo se de mi propia vida.

-Hablando de captar el momento exacto-susurre un poco nerviosa.

-¿Si?

-Creo que el momento exacto es aquí y ahora contigo-dije mientras me ruborizaba.

Jack sonrió y miro mis labios, yo hice lo mismo, mientras me iba acercando.

-¡Jóvenes!-grito un hombre.

De inmediato nos separamos y volteamos a ver a la persona que nos había llamado.

-Siento interrumpir-comento uno de los encargados de la tripulación, un poco apenado.

-No, en realidad no, estábamos…¿Qué decía?-pregunte nerviosa.

-Sera mejor que entren, estaremos llegando en aproximadamente 10 minutos y cerraremos este acceso.

-De acuerdo-contesto Jack con un poco de rubor en sus mejillas.

-Nos vamos.

Jack me extendió su mano para que la tomara, su tacto era frio, como el mío, pero era agradable. Bajamos donde se encontraban todas las personas sentadas tomando un café, viendo el panorama, cuidado a su hijos y algunos concentrados en sus laptops. La escena ocurrida hace menos de unos minutos circulaba en mi mente, no sabía que pensar ¿Por qué le dije tan convencida que el momento exacto era con él? ¿Qué ocurría? Una serie de preguntas comenzó a circular en mi mente.

-Nos quedan 10 minutos ¿Quieres algo de comer?-pregunto Jack mientras me sacaba de mis pensamientos.

-Puedo esperar a Victoria-conteste mientras evitaba su mirada y miraba nuestras manos que aun seguían entrelazadas.

Nos sentamos en una de las salas, esperando el aviso de desembarcar.

-Victoria es de mis lugares favoritos-comente.

-Igual de los míos, cuando fui por primera vez me sentí como en Inglaterra.

-¿Has estado en Inglaterra?

-Unas cuantas veces, nada importante.

-¡Nada importante!-exclame-Siempre he soñado con viajar a Londres, recorrer las calles, conocer cada parte de la ciudad y visitar los museos.

-¿Te gusta viajar?

-Si, me encanta-conteste-aunque no lo hago tan seguido como tú, lo mas lejos que he llegado es…aquí

-Me gusta aventurarme Elsa. Llegar a un lugar, tomar un par de fotos, conocer lugares recónditos, divertirme admirando los paisajes, ver a los niños jugando en el parque-dijo mientras suspiraba.

-Yo he pasado toda mi vida en un apartamento en Texas, esperando que algo increíble ocurra fuera de mi ventana.

-No debes esperar a que ocurra, debes salir al mundo a que eso que quieres ocurra-menciono-Si te quedas en tu cuarto es difícil ver algo sorprendente.

-Es complicado Jack.

-¿Por qué crees que es complicado?

-Tendremos tiempo en Victoria ¿No es así?

-Quiero saber.

-Victoria-recalque.

La tripulación nos pido desembarcar, así que bajamos a donde se encontraba la camioneta. Subimos a ella y nos preparamos para salir.

-¿Qué te parece si nos desviamos en el camino?-pregunto.

-¿A dónde sugieres ir Frost?

-Ya veras Arendelle.

El ferri por fin abrió sus compuertas y los vehículos hicieron una ordenada fila para salir. Esperamos unos cinco minutos hasta que fue nuestro turno y salimos a carretera.

-Ya casi llegamos-puntualizo Jack.

-Espero que me sorprendas.

-Siempre lo hago-contesto mientras esbozaba una sonrisa de lado.

Jack aparco la camioneta en un lugar donde había unos tótems y unos grandes arboles, que se encontraban pintados de color rojizo por el otoño. No estábamos solos, unos turistas tuvieron la misma idea.

-Uno de los tótems mas grandes que veras, claro en el museo de Antropología veras algunos, pero nada como este.

-Es hermoso, me encantan los colores.

-Eso es lo que lo hace especial, los colores.

-Y las formas que lo componen-agregue-mientras analizaba el tótem con detenimiento.

-Es momento de tomar unas cuantas fotos ¿Qué te parece?-preguntaba mientras sacaba su cámara.

-Me agrada la idea.

Conocía personas en la Facultad de Artes que les gustaba tomar fotos, pero solo en estudios fotográficos. No encontraban algo más allá que un desierto en Texas. A decir verdad todo esto era una aventura. Mire a Jack tomando fotos, era su pasión, podía ver su rostro iluminarse cada vez que tenia una cámara cerca.

Después de un rato nos sentamos bajo un gran árbol, sus hojas comenzaban a caerse.

-Pronto llegara el invierno.

-Mi estación favorita del año.

-Casualmente también es la mía, aunque en Australia no tengas un Invierno como se aprecia en América.

-En Texas hace un poco de frio y algunas veces cae un poco de nieve aunque no como aquí, los días nevados son mis favoritos.

-¡Lo se!-exclamo emocionado-puedes hacer peleas de bolas de nieve, salir con un trineo…

-Construir un muñeco de nieve.

Nos quedamos callados por un momento, sumidos en nuestras fantasías, el silencio no fue incomodo, al contrario pude sentir una conexión con él.

-Es momento de irnos-hablo por fin Jack mientras miraba su reloj-no quiero que nos cancelen la reservación.

-¿Reservación?

-No, dormiremos fuera del parlamento de British Columbia-contesto-sería una atractiva oferta pero lamentablemente olvide mi casa de campaña.

-Estas lleno de sorpresas, Frost.

-No creerías de cuantas.

-No quiero imaginar.

-Sera mejor que nos vayamos.

Continuamos nuestra aventura hasta que entramos por fin a Victoria, la ciudad que desde niña me había fascinado. Volteaba a todos lados, reconociendo lugares como el parlamento, la bahía, la estatua de la Reina Victoria y demás.

-¡Por fin!

-¿El Empress?

-¿Tiene algo de malo?

-No, pero es realmente caro.

Personas que estaban en la entrada, nos ayudaron a bajar de la Jeep y colocar nuestras cosas en un carrito.

-Lo se, pero vale la pena.

-No me digas que todo fue plan de tía Gothel, se que sigue siendo accionista, me lo confirmo en la mañana.

-Elsa, fue enteramente mi plan.

-¿Entonces porque se callaron cuando baje?

-Me estaba dando las gracias por salvarte, eso es todo.

-¿Seguro?

-No podría, estar mas seguro.

-Pero, como es que…

-Ser fotógrafo del equipo de Hockey de Vancouver te deja unas cuantas ganancias.

-No puedes gastar tu dinero así.

-Els, tengo ahorros.

-¿Me llamaste Els?

-¿Te molesta?

-No, solo me recuerda a Hiccup.

-Se la paso toda la noche programando un juego, quiza no fue a su única clase del día.

-Es probable…pero Jack no cambies el tema.

-Espero que no hayan confundido mi reservación o dormiremos fuera del parlamento.

Caminamos hacia el vestíbulo donde una amable mujer nos atendió, Jack había reservado una de las suites mas caras, con sala integrada. Me preocupaba que gastara su dinero de esa forma, a él parecía no importarle, pero a mi si, no quería que quedara en bancarrota antes de los 25.

-Muy bien señorita vamos a la habitación-dijo.

-Jack, de verdad no tenias que molestarte en hacer todo esto.

-Molestia sería dormir en la camioneta, no estaríamos cómodos pero igual podríamos hacerlo si decides que cancelemos.

-Jack...

-Yo, no tengo problema, aunque reserve esto porque se que te gustaría y hay hora del té.

-¿Hora del té?

Había escuchado que el Empress era famoso por su hora del té en la tarde, pero no sabía si era un mito. La primera vez que visite Victoria no me quede, solo conocimos los lugares mas importantes y regrese a Vancouver junto con mis tíos y mi mamá.

-A las 6 es la hora del té, así que debemos estar listos, pero primero saldremos a caminar.

-Primero debemos llegar a la habitación ¿No crees?

-Estoy emocionado Elsa-recalco-quiero salir a caminar.

-Y por fin dejar de ocultar las cosas.

-Hay tiempo.

Tomamos el ascensor que nos llevo hasta la suite, que era enorme. Nuestras cosas estaban en la entrada, vaya que el servicio era rápido. Examine toda la habitación y había una puerta que conducía a una habitación, otra al baño y otra a una especie de cocina con frigo bar. Solo había una habitación, no quería preguntar, sería algo incomodo pero tenia que saberlo.

-Jack

-¿Pasa algo?

-Hay solo una habitación.

-Pequeño detalle.

-¿Otro más?

-Lo siento, no pude reservar la suite doble, la reservaron antes.

-¿Dónde dormirás?

-En la sala, la habitación es toda tuya.

-Pero estarás incomodo.

-Este sillón es realmente cómodo-decía mientras se sentaba en el y tocaba los cojines.

-Puedes dormir en la habitación, yo dormiré aquí.

-Elsa, la habitación es tuya. He dormido en lugares mas incomodos…

-¿Estas aceptando que el sillón es incomodo?

-Es de los lugares mas cómodos que encontraras por aquí.

-Pero…

-Por favor, ve a tu habitación se que te gustara la cama, en las fotos se veía cómoda.

-Gracias-dije mientras me acercaba a él y le daba un beso en la mejilla.

-¿Qué fue todo esto?

-Tenía que hacerlo.

-Elsa Arendelle ¿Me beso?

-Fue un beso en la mejilla, no te emociones Frost.

-Pero me besaste.

-Iré a la habitación.

-Espera-me detuvo mientras se paraba del sillón.

-Me voy-dije cerrando la puerta.

No se que había ocurrido, es más desde que salimos de Vancouver, estaba actuando extraño, es como si por fin algo dentro de mi quisiera estar con Jack, tenerlo cerca, poder besarlo…¿Dije besarlo? De verdad esto me estaba afectando, tenía que ser cautelosa, primero teníamos que hablar y ver como fluían las cosas entre los dos.

Acomode algunas cosas de mi equipaje y me acosté unos minutos, por increíble que pareciera no estaba cansada, estaba ansiosa de salir a caminar por Victoria.

Por suerte dentro de la habitación había un baño pequeño, así tendría un poco de privacidad. Tras acomodar mi cabello, ponerme un gorro y lavarme la cara salí de mi habitación para por fin ir a caminar por Victoria.

-¡Estoy lista! Podemos irnos.

Jack se encontraba sin playera caminando casualmente, hasta que noto mi presencia y de inmediato se puso algo. Ambos nos avergonzamos por la escena, pero a decir verdad Jack no estaba del todo mal nunca lo había visto así ya que siempre llevaba chamarras que le quedaban un poco holgadas; tenia los hombros y el abdomen marcado, me quede pasmada sin reaccionar, hasta que moví la cabeza, no podía borrar su imagen de mi mente. Nunca me había fijado en los chicos de esa manera y jamás imagine que alguien como él se fijara en mi.

-¿Elsa?

-Emm…si, ya estoy lista.

-¿Todo bien?

-Si, excelente-conteste con un poco de rubor en mis mejillas.

Salimos del hotel con nuestras respectivas cámaras en mano, no queríamos perdernos de lo que Victoria nos podía ofrecer.

Caminamos rodeando la bahía, estábamos hambrientos así que fuimos a un restaurante cercano.

-¡Vaya que estabas hambrienta!

-¿Quién se comió una segunda baguette de salami? –pregunte mientras reía.

-Tienes que aceptar que estaba deliciosa.

-No lo niego.

-Vamos al parlamento, se me ocurren unas buenas tomas.

-¡Vamos!

Caminamos hacía el parlamento donde un guía contaba la historia del lugar y de la Reina Victoria a los turistas que se encontraban entusiasmados y tomaban foto del mas mínimo detalle.

-Podemos sentarnos aquí-comento mientras señalaba el césped que rodeaba el parlamento.

-¿Estas seguro?

-Un 70%

-¿Y el 30%?

-Lo averiguaremos de una forma no tan amable.

-¡Frost!

-¡Vamos Elsa! Toma asiento-dijo mientras se sentaba.

-Esta bien, pero si me deportan a Estados Unidos serás el causante.

-Me deportaran a Australia, podría visitarte en Texas.

-Algún día…

Nos sentamos enfrente de parlamento, Jack se quito los converse que llevaba y los calcetines.

-¿Qué estas haciendo?-pregunte extrañada.

-Me gusta sentir el césped frio con mis pies-contesto-intentalo.

-Yo…creo que no.

-Te gustara, es de las mejores sensaciones que existen en el mundo-afirmaba mientras se paraba y comenzaba a caminar como si estuviera en una cuerda floja, tratando de mantener el equilibrio.

-¡Basta Frost!

-Arendelle, vamos deshazte de esas botas y camina conmigo.

-Así estoy bien, gracias.

-Pero si el frío nunca te ha importado.

-Creo que es una locura.

-Locura es no intentarlo-dijo mientras me extendía la mano.

-Si insistes, pero…

-Nada-interrumpió-te gustara, ahora quitate esas botas.

Me quite las botas cuidadosamente mientras me observaba.

-Ya están las botas.

-¿Los calcetines?

-¿Estas demente?

-Un poco.

-¡Frost!

Termine quitándome los calcetines y caminando por el césped frio junto a Jack, era una sensación diferente.

-¿Tenía razón?

-No-le conteste mientras fruncía la boca evitando una sonrisa.

-Lo puedo ver en tus ojos, te gusta esa sensación es como si fueras libre.

-Lo acepto, es algo nuevo.

Caminamos por todo el césped, dimos vueltas, Jack dio unas piruetas, corrimos como si fuéramos dos niños hasta que nos cansamos y llegamos al lugar donde estaban nuestras cosas, era un milagro que siguieran ahí, sobre todo mis botas o tendría que entrar al hotel sin zapatos y las personas me verían raro.

Jack se acostó en el césped y yo me senté junto a él.

-¿Con que frecuencia haces esto?

-Todo el tiempo, deberías intentarlo, te veías feliz.

-¿Cómo me veo la mayoría del tiempo?

-Triste, preocupada o tratando de ocultar tu sonrisa, pero sonreíste Elsa.

-Fue como volver a mi infancia, cuando me divertía con Anna-comente-jugábamos en un parque cercano a nuestros respectivos hogares hasta que…

-¿Qué ocurrió?

-Un accidente, fue mi culpa, se cayo y quedo inconsciente.

-¿Aun lo lamentas?

-A veces, como dices es difícil olvidar algunas cosas del pasado.

-Dímelo a mi.

-¿Qué escondes Jack?

-Creo que llego el momento-contesto mientras se incorporaba y se sentaba.

-Es el momento.

-Elsa, yo era una persona diferente.

-¿Eras un humano? ¿Y ahora eres un…?

-Sigo siendo un humano-contesto mientras tomaba mi mano y la ponía en su corazón-sientes como late.

-Esta latiendo…de forma acelerada-asegure mientras posaba mi mano ligeramente sobre su pecho.

-Cambie

-¿Cambiaste?-pregunte confundida a la par que retiraba mi mano de su pecho.

-Tenía 18 años cuando ocurrió ese accidente.

-¿Accidente?-pregunte tratando de parecer extrañada, entretanto recordé lo que Hiccup había comentado aquella tarde en el Sea Bus.

-Siempre me ha gustado divertirme, mi padre me enseño que la diversión era un alivio para el alma y yo lo comprobé, aun lo sigo haciendo, trato de ver el lado positivo de las cosas y no dejar que el miedo me venza.

-¿Qué ocurrió?

-Como todos los chicos de mi edad o casi todos, me gustaba ir a fiestas, beber unas cuantas cervezas y llegar de madrugada a casa.

De pronto la imagen de Jack, en la fiesta de Halloween me pareció muy vivida.

-Había fiestas cada fin de semana en la playa y era su fiesta de bienvenida.

-¿De quién?

-De ella…

-Dejate de rodeos Jack-dije con desesperación-quiero que seamos sinceros.

-Rapunzel, ella era mi novia o hasta esa noche-dijo mientras bajaba la mirada- ella regreso de Italia pero con lo que no contaba es que había conocido a alguien más.

Me quede callada tratando de pensar en como sería Rapunzel, trate de imaginarme a una chica realmente hermosa, Jack era apuesto, no creo que su entonces novia luciera como yo.

-Flynn Rider- prosiguió con un tono de molestia-ella llego a la fiesta de su mano, estuvo fuera un año, nos comunicábamos de vez en cuando, pero ya no era lo mismo, creo que esa fue la razón, pero nunca me dijo nada hasta ese día, estaba convencido de que la vería de nuevo y todo regresaría a lo que era, pero lamentablemente no ocurrió. Ese día al verla con él, algo dentro de mi se encendió. Creo que quise llamar la atención, después de todo era un tipo estúpido.

-Todos hemos sido estúpidos en algún momento de nuestras vidas-recalque-es vergonzoso pensar en todo lo que me ha ocurrido.

-Pero no creo que todos hayan sido tan estúpidos como para manejar ebrios y a una velocidad fuera de los limites de seguridad.

-Bueno ese nivel de estupidez, me ha superado-conteste-siempre me superas Frost.

Jack sonrió y continuo con su historia.

-Bebí de más mientras veía a Punzie tan feliz con Rider, yo trate de acercarme a ella para hablar pero nunca pude hacerlo, simplemente deje el lugar enojado, maneje por una de las carreteras mas rocosas de Australia y mi camioneta cayo desde una gran altura y se volcó en un lago, recuerdo que perdí la conciencia, todo se nublo y el agua estaba fría, me congelaba.

-¿Qué ocurrió después? –pregunte preocupada.

-Por suerte no morí-contesto mientras reía.

-Estaría hablando con un espíritu.

-El espíritu del chico congelado del lago.

-Continua Frost-dije mientras volteaba los ojos.

-Desperté exaltado en una cama de hospital, estuve en coma por 1 mes, creyeron que nunca despertaría.

Me quede muda, no supe que decir, Jack volteo a verme y siguió hablando.

-Mis padres y hermana menor se alegraron de que yo hubiera despertado aunque mi padre estaba decepcionado. Nicholas Frost, mejor conocido como Norte-decía mientras la voz se le quebraba-Mi padre hablo conmigo después de unas semanas, pero parece que las tragedias no terminaban para mi.

Tome la mano de Jack y la apreté, podía sentir que algo dentro de él se quebraba.

-Si quieres saber Elsa, si soy un niño rico-dijo resignado.

-Lo sabía.

-Mi padre fundo un imperio de juguetes, recuerdo cuando iba a las fabricas, era de los momentos más felices de mi vida. Pero además de eso, era un aventurero, le gustaba viajar, cualquier deporte extremo e inclusive tomaba fotos para National Geographic.

-Eso es maravilloso.

-Mi padre murió tres semanas después de que yo despertara-comentaba mientras una lagrima se resbalaba por su mejilla- el helicóptero en el que iba se desplomo.

-Jack…yo lo siento.

-Él solo iría a tomar fotos en los territorios del norte, me prometió que regresaría con bien, pero aún podía ver la decepción en sus ojos.

Acaricie una de las mejillas de Jack, que estaba mojada por las lagrimas que resbalaban.

-Recuerdas esa vez que discutimos.

-No creo que sea buen momento…

-Eres una completa decepción Jack Frost.

-No quise decirlo.

-Mi padre me dijo lo mismo, aun tengo sus palabras marcadas, esa tarde en la que hablamos en el jardín y el no se explicaba mi comportamiento. No había sido el hijo que él quería.

-¿Cómo estas tan seguro?-pregunte-las personas suelen decir cosas cuando están enojadas

-Mi padre estaba tan molesto conmigo, sobre todo por preocupar a mi madre de esa manera y tenía razón, ni mi madre, ni Emma se merecían eso.

-¿Emma es tu hermana menor?

-Si, ella no comprendía lo que pasaba en ese entonces, pero le dolió perder a mi padre.

-¿Y tu madre?

-Entro en depresión, primero lo ocurrido conmigo y después perdió al amor de su vida-contesto mientras se frotaba los ojos-después yo me hice cargo de mi hermana por un tiempo, mi madre estaba ausente.

-Mi madre me ha sobreprotegido todo el tiempo.

-Me hubiera gustado que mi madre reaccionara, pero no podía hacer nada, la veía desmoronarse día a día. Todo dolía.

Suspire recordando a mi madre y pensando en que pasaría si la perdiera.

-Pero mi madre volvió a ser feliz, después de un año y medio conoció a Edmund.

-¿Edmund?

-Si, un hombre bueno, viudo que tenía un hijo mayor, Edmund Jr.

-¿Tu madre se recupero?

-Al parecer, Edmund la impulso pero yo decidí salir de ahí, nunca tuve una buena relación con el hijo de Edmund, mejor conocido como el Conejo de Pascua.

-¿El conejo de Pascua?-pregunte mientras se me escapo una risa.

-Es surfista y le dicen conejo porque parece que salta entre las olas y en Pascua logro montar una ola gigantesca, es todo una leyenda.

-Entonces ¿Decidiste venir a Vancouver para alejarte de todo?

-Quería olvidar lo ocurrido, pero el pasado tarde o temprano te alcanza. Mi madre nunca quiso que me fuera, pero era necesario. Antes de llegar aquí viaje por Europa junto con Hiccup, el decidió unirse a esta loca aventura, dejo a su padre que no le daba suficiente crédito por lo que hacía.

-¿Por qué Vancouver?

-Quería seguir mi pasión por la fotografía y considere que era el mejor lugar, así como una escuela con diseño de video juegos para Hiccup, no abandonaría a mi hermano.

-Tu hermano…

-Es parte de mi familia, siempre lo fue.

-¿Puedo preguntar algo?

-Lo que quieras.

-¿Volviste a ver a Rapunzel?

-Si-contesto con resignación-hablamos y terminamos siendo amigos, claro que el termino amigos nunca nos ajusto, ahora es alguien a quien aprecio mucho y le agradezco los momentos que vivimos, no fueron muchos.

-¿Estabas enamorado?-pregunte nerviosa, mientras jugaba con la punta de mi trenza ya deshecha.

-Elsa, no se si a eso se le puede considerar amor, yo conocí a Punzie por casualidad, de alguna forma no éramos tan opuestos, quizá las cosas no funcionaron por eso. Yo la quise bastante.

-Bastante como para manejar ebrio.

-Llegue a sentir algo más, pero nunca esa intensidad que me dijo mi padre que sintió cuando vio por primera vez a mi madre.

Yo sonreí ligeramente, el sol se estaba ocultando y estábamos a media hora de la hora del té en el Empress.

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por ser sincero conmigo.

De inmediato lo abrace tan fuerte como pude y el hizo lo mismo, me sentí tan bien entre sus brazos.

-Elsa-interrumpió-llegaremos tarde a la hora del té.

-¿Estas seguro que quieres ir?

-Sera mejor que nos apresuremos.

Ambos nos paramos del frío césped y Jack volvió a tomar mi mano. Caminamos hasta el hotel con las manos entrelazadas, mientras yo pensaba en todo lo que Jack había tenido que pasar. Siempre mostraba una sonrisa, pero detrás de ella se encontraba la tristeza, tristeza que yo quería borrar.