"Mi maldición"

Mi cabeza pesaba; pesaba tanto como el metal que cubría mi cuerpo con el fin de protegerme. Por mi mente divagaba miles de recuerdos mientras llevaba a cabo una catarsis. Finalmente la vería después de 6 años desde que se fue a entrenar ¿Habrá cambiado? ¿Me recordará? Miles de preguntas no dejaban mi cabeza en paz.

Me despoje de mi armadura y tomé camino a la sala de entrenamiento donde me encontraría con ella, con esa cabellera que parecía que fue teñida por las hojas que caen del árbol de cerezo, y esos bellos ojos del color de las esmeraldas que lo perdían a uno.

_ Sigues siendo muy ruidoso

_ Y tu una maldita presumida

Había esquivado mi ataque con el que la quise sorprender cuando la divisé al entrar a la sala donde solíamos practicar los dos. Jamás le bastaba con esquivar sino que me devolvía el ataque. Esta vez me sujetaba del cuello contra la pared aplicando una llave a mi brazo.

Poco a poco fue bajando la tensión en mi brazo y pude ponerme de pie. Finalmente la pude contemplar cara a cara. Cambio bastante, ahora era una mujer pero su semblante seguía siendo el mismo. Sobre todo esos ojos sedientos de venganza pero ahora cargaban una mayor determinación.

_¿Por qué tardaste tanto?

_ Aun no estaba lista

_ Nos hiciste falta

_ Lo se pero

_ Espero que al menos hayas aprovechado mi ausencia para mejorar

Tomando distancia desenvaino su espada y tomó posición de combate. No me quede atrás y la imite. Mi corazón latía más fuerte de lo normal. No podía contener esa emoción que recorría mi cuerpo al pelear con ella nuevamente y corrí decidido a dar el primer golpe. Retumbó por toda la habitación el sonido de metal contra metal de cuando nuestras armas se encontraban. Logré lanzarla contra la pared con una patada pero se puso de pie y avanzó con gran velocidad hacia mi. Estaba preparado para el impacto de la espada pero ella la soltó y esquivando mi ataque logró acertar un golpe en mi cara con lo cual perdí el equilibro y ella aprovecho a barrerme. Nuevamente había acabado en el piso por una mujer.

Ella tomó lugar junto a mi recostandose en el piso. Nuestra respiración iba bajando y esperábamos a ver quien tomaba la palabra.

_ Esta noche iré por el

_ Por dios Sakura apenas volviste y piensas irte de nuevo

_ No me culpes Sasuke he esperado 6 años por esto

_ ¡Y yo he esperado 6 años por ti!

Nuevamente el silencio gobernó en el lugar. Mis mejías había tomado un leve tono rosa mientras que que sus ojos se tornaron brillosos y ese odioso líquido salado comenzó a salir.

Me acomode y me acerque a limpiar su rostro. Nuevamente fui un tonto olvidando que aunque ella era una asesina despiadada todavía tenía sentimientos.

_ Perdoname por gritar fui un tonto

_ Tienes razón he sido desconsiderada pero…

_ No digas más, sé lo que has pasado

La tomé en mis brazos y no la solté. Después de desahogarse levantó su mano para acariciar mi oscura cabellera.

_ Tu pelo siempre ha delatado que no eres de la familia

_ Lo se, todo tu linaje parecen flores andantes

_¿Por qué Sasuke? No eres de la familia, no tienes porque cargar con nuestros problemas

_ No seas tonta. Ustedes son como una familia para mi ¿Cómo podría no involucrarme en sus problemas?

_ Tu eres el tonto si sabes que todo esto es peligroso

_No me importa, te ayudare a vengar a tu padre

Finalmente había logrado dibujar en su rostro ese bello arco formado por sus labios. Desde la muerte de su padre rara vez miraba esa sonrisa. Era mi debilidad por lo cual haría cualquier cosa por mantenerla.

_¿Entonces me acompañaras esta noche?

_ Sin dudarlo mi comandante