Cuando volví de la ducha, Kurt estaba en la cama, sin
camiseta y sólo en bóxers, sentado con la espalda contra la
pared, con la guitarra en su regazo. Era una escena por la que la
mayoría de las chicos e incluso chicas se habría desmayado.
Entre las habilidades para el
baile y la guitarra, podría acumular muchos puntos en atractivo. Rasgó
algunas cuerdas antes de darse cuenta que estaba en la habitación. Por
una fracción de segundo, vi una mirada soñadora en su rostro.
Rápidamente la escondió detrás de una sonrisa.
—Estás todo mojado.
No pasé por encima el doble sentido. Tiré mi ropa arruinada en el
cesto y me torcí el cabello en la toalla para escurrir un poco de agua de
él.
—No es el tipo de ropa de noche que me imaginaba, pero servirá.
Bajó la mirada hacia mi enorme camiseta y pantalones cortos. Había
pensado dos veces en ponerme una camiseta sin mangas y pantalones,
lo cual normalmente habría hecho, dada la temperatura.
—¿Eres uno de esos idiotas con una guitarra, o realmente puedes
tocar? —Traté de mantener mis ojos en la guitarra y no en su pecho
desnudo. Había otro tatuaje en su pectoral izquierdo. Un trébol de cuatro
hojas.
—Sólo toco si eres un cliente que paga. Aunque aceptaría un trato
en lugar de dinero.
¿Por qué siquiera pregunté? He estado tratando de romper el hielo,
pero él no parecía querer hacerlo. Me fui a mi armario y encontré una
moneda de 25 centavos que le arrojé.
—Ya está. Ahora toca, chico músico. —Me senté en mi cama y lo
enfrenté.
—¿Qué quieres?
Pensé en eso. Quería escoger una canción que de ninguna manera
conocería. Solté algo de mi estrella favorita.
Aunque el parecía ser uno de esos chicos
a los que les gustaba Bob Dylan.
—''Teenage Dream'' de Katy Perry.
Me dirigió una mirada como si eso no fuese lo que esperaba.
—¿Qué? ¿No la conoces? ¿No está lo suficientemente a la moda
para ti?
Alejó la mirada y la bajó hacia la guitarra. Rasgó algunas notas.
Esperé.
Entonces la canción surgió de sus dedos, lentos e inquietantes. Me
senté contra mis almohadas, perdiéndome en la música. Odiaba admitirlo;
tocaba muy bien. No había recibido algunas lecciones la semana anterior.
Había estado tocando por años. Terminó la canción con una reverencia y
levantó la mirada hacia mí. Allí estaba de vuelta su mirada soñadora, y
tardó más en sacarla. Su voz era como escuchar aun angel.
Como dije antes odiaba admitirlo: Pero canta también como los dioses.
—Puedes bailar, puedes tocar la guitarra, puedes cantar Jesús, Kurt ¿qué no
puedes hacer?
—Soy muy bueno en varias cosas. Si quieres venir aquí, puedo
mostrarte unas cuántas más —dijo, dejando la guitarra en el estuche. Mi
garganta se secó de repente, y tuve que tragar. Sus comentarios habían
sido diferentes cuando estábamos completamente vestidos y con un
grupo de gente. En esta oscura y silenciosa habitación tomaban un
significado más pesado, o al menos lo hacían para mí. Estaba haciendo
demasiado de esto.
Me senté. Había algo acerca de estar acostado que me hacía sentir
más vulnerable.
—No lamento haberte golpeado —dije por ninguna razón en
particular. Mi mano todavía estaba hinchada y dolorida, y esperaba que
su rostro le doliera por un largo tiempo.
—Sé que no lo haces. No lamento que lo hayas hecho, tampoco. La
mayoría de las chicos me aburren. Tú, Blaine, no me aburres.
—Gracias a Dios, puedo morir feliz.
—No voy a hacer un movimiento contigo, si eso es lo que estás
pensando. —Lo había estado haciendo pero no quería que él supiera
eso—. Jamás me meto con los chicos que me gustan.
—Eso no tiene nada de sentido. —Espera, ¿yo le gustaba?
—Por supuesto que lo tiene. Todas las relaciones terminan
eventualmente, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no terminarlas antes de que
comiencen y ahorrarte el problema?
—Ese es un pensamiento bastante jodido, Kurt. ¿Qué te hicieron
tus padres? —En mi experiencia, los chicos como Kurt generalmente
tenían problemas de demasiado arraigamiento a mamá. Por eso no
podían tener jamás relaciones estrechas con nadie.
—¿No te gustaría saber?
Me levanté y puse mi teléfono en el cargador, más que nada para
poder dejar de hacer contacto visual con él. Normalmente, mi rutina
nocturna implicaba ponerme los aparatos de dientes, untarme la cara con
crema hidratante y ponerme un antifaz sobre los ojos, pero de ninguna
manera en el infierno iba a dejar que Kurt viera nada de eso.
Era demasiado íntimo, demasiado personal. Tal vez mañana la
residencia estaría abierta para encontrarle otro lugar. Simplemente les diría
que me sentía incómodo viviendo con Kurt. Quería creer que tendría las
pelotas para decirle que se fuera. Habría sido mucho más fácil si
pudiéramos habernos hecho cargo de esto horas atrás. También si él no
hubiera tocado esa estúpida canción. ¿Y yo por qué había elegido esa?
Debería haber elegido algo estúpido como alguna de Nicky Minaj.
Apagó su lámpara, y nos quedamos sumidos en una oscuridad casi
total. La única luz venía de la pequeña lámpara de mi armario que
todavía no había apagado.
—Sólo para que lo sepas, hablo en sueños. —Se movió en su cama y
tiró algo al suelo. Sólo podía ser una cosa—. Además, duermo desnudo.
Hice un sonido de disgusto.
Me subí a la cama y tiré del edredón hacia arriba. Yo era el que
se sentía desnudo. Juré que podía sentir sus sábanas frotarse contra su piel.
Maldita sea, debería haberme conseguido unos tapones para los oídos.
No iba a dormir en absoluto.
Yo también hablaba en sueños pero no iba a decirle eso.
—Bueno, buenas noches. Siéntete libre de soñar conmigo desnudo y
grita todo lo que quieras. Dormiré a través de eso.
Deseé tener una almohada, o tal vez algo más pesado, para
arrojárselo. En lugar de eso me metí en la cama, agarrando mis aparatos
en silencio y poniéndomelos, escondiendo el estuche debajo de las
mantas. Quería fingir que no me importaba una mierda lo que pensaba de
mí, pero honestamente, lo hacía.
Se sentía grosero no desearle buenas noches, así que lo hice. Recibí
un murmullo como respuesta. Me acosté de espaldas y miré el techo.
Incluso con el cubre colchón de la cama del
dormitorio era tan cómoda como un saco de heno.
Kurt respiraba tranquilamente, pero su perturbación en la
habitación era inconfundible. No sabía por qué, pero los chicos respiraban
diferente que las chicas. Más profundo, de alguna manera. Oía cada vez
que cambiaba de posición o se movía o se retorcía, siquiera. Supe el
momento exacto en que estuvo dormido cuando su respiración se volvió
lenta y dejó de moverse tanto. Intenté cerrar los ojos, pero no funcionó.
Agarré mi reproductor de mp3 y lo puse en aleatorio. Tenía
montones de canciones rápidas allí, así que tuve que seguir salteando
cosas. Generalmente, el alcohol me daba más sueño, pero la gaseosa
había sido una mala idea. Era demasiado tarde para tomar mi medicación
para dormir, así que estaba atrapado. Sólo tenía dos clases al día
siguiente, y no comenzaban hasta las once. Esperaba que Tina y Jeff
no hicieran demasiado ruido por la mañana. Esperaba que Kurt no
hiciera demasiado ruido por la mañana.
Apreté repetir cuando llegó Come back .. be here de Taylor Swift
y finalmente me desvanecí.
—¡Blaine, Blaine!
Una mano agarró mi hombro, sacudiéndolo.
—¿Qué demonios? —dije, agitándome contra el agarre, intentando
que me soltara—. ¡No me toques! —Batí los brazos en el aire e hice
contacto con algo cálido y carnoso. Un torso.
—¡Jesucristo, detente!
Finalmente abrí los ojos y evalué la situación. Estaba en la cama, y
había un chico sin camiseta sosteniendo mi brazo. Me congelé y me soltó.
—¿Qué estás haciendo? —le espeté, pero me salió arrastrando las
palabras por los aparatos. Escupí en mi mano.
—Estabas gritando en sueños y enloqueciendo. Me despertó. —
Mierda. Generalmente cuando tomaba la medicación para dormir, no
tenía terror nocturno, pero no había podido tomarlas anoche. Genial,
simplemente genial.
—Lo siento. Vuelve a la cama. Estoy bien.
—¿Necesitas, uh, algo?
Se paró allí, como si no supiera qué decir. Mis ojos bajaron a su
pecho y vi que tenía una toalla alrededor de su cintura. Al menos eso
cubría todo lo que necesitaba cubrir.
—No, estoy bien. Buenas noches. —Me di la vuelta, esperando que
eso fuera el final de todo. Suspiró y lo escuché arrastrarse de vuelta a la
cama.
—Buenas noches —dijo, y se dio la vuelta también.
Okey hora de la verdad :)
Jeje me atrase un poco, y si alguien sigue leyendo, mil disculpas
Les voy a responder aca los reviews:
Moontsee VR: Gracias por comentar siempre, klaine siempre coquetea xD Gracias por leer.
SwiftCriss: Si! .. Gracias por leer
gaby21: :) Gracias por leer,menos mal que te gusta
brenda.33: La sigo .. jajaj soy mayormente vaga y distraida asiquee ajjaja
Gracias por leer / No se porque ff no me deja poner tu nombre completo
Nos vemos klainers ..!
