Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes de Twilight pertenecen a Stephenie Meyer y la autora de esta historia es Nolebucgrl. Yo solo traduzco.

Disclaimer: This story does not belong to me; the Twilight characters belong to Stephenie Meyer and the author of this story is Nolebucgrl. I just translate.

Fill Me with Your Poison

Capítulo 7

Edward Cullen estaba en su límite. Por primera vez, después de algunas semanas de estar juntos, estaba lejos de su Bella, descubriendo que no le gustaba ni un poco. Siempre se preguntó sobre ese sentimiento de vacío que percibía en los pensamientos de parejas separadas, nunca entendiendo como una separación de algunas horas podía ser un problema. Pensó que le daría la bienvenida al sentimiento si alguna vez le pasaba, pero estaba completamente equivocado. Estar sin Bella le causaba una distintiva presión en el pecho. No era insoportable, pero era incómodo y se moría por darse la vuelta y encontrarla. Sin embargo, no podía. Habían temas importantes que atender, que necesitaban ser tratados sin curiosos alrededor.

Trabajar en las tareas insignificantes del club, juntándose con proveedores de alcohol, de licencias y un político para mantener la paz. Aparentemente, esa era la razón por la que se fue. Al menos, era lo que quería que todos, menos Bella, pensarán.

Edward sabía que podía confiar completamente en Emmett y Jasper, y cuando el tiempo fuera correcto, les contaría sus planes. Sus hermanos lo apoyarían y asistirían en su juego de poder sin duda alguna. Pero, no estaba seguro sobre los otros del club. Las noticias de su emparejamiento con Bella habían llegado a Volterra mucho antes de lo planeado o deseado. Alguien de su club estaba dándole las noticias a Aro y, cuando Edward supiera quienes eran, simplemente los mataría .

Gracias a la habilidad de comunicarse sin palabras con Bella, nadie sabía que estaban planeando buscar a su madre. Edward no sabía porque no quería que alguien supiera, pero tenía una corazonada de que era algo que tenía que ser mantenido en secreto, por el momento. Así que estaba buscando ayuda fuera del club.

"Hermano." Le sonrió a la figura que se aproximaba entre los árboles. Edward había elegido un lugar apartado cerca del lago, un lugar que había descubierto un par de años atrás y al cual venía cuando necesitaba escapar.

"Hermano."

Le dio a su hermano un abrazo antes de liberarlo. Estaba vestido en un impecable traje italiano que resaltaba sus rasgos europeos. "Demetri, espero no estar molestándote."

Su hermano lo miró, sus ojos rojos estudiándolo. "Cómo si alguna vez pudieras molestarme. Aunque debo admitir que me ha dado curiosidad. ¿Por qué nos juntamos aquí, y por qué no pude decirle a alguien que me habías contactado?"

"¿Lo hiciste?" Edward preguntó, su voz dura al imaginar las consecuencias si Aro se enteraba de lo que estaba por discutir con Demetri.

"¿Siquiera debes preguntar?" Demetri tiró su cabello negro, que le llegaba hasta el hombro, ofendido. "No sé porqué querías que fuera secreto, pero eso no significa que no lo concedí."

Edward se ordenó relajarse. Su hermano no lo traicionaría. Se lo debía.

"Lo siento. He estado al límite y las paredes tienen oídos en el club."

Demetri asintió. "¿Qué esperabas? Padre no dejaría que te fueras sin estar seguro de que alguien mantenía un ojo en ti. Quizás muchos. Sigue siendo tan paranoico como siempre, aun con los pasos que hemos dado."

Y ahí estaba. "¿Te han gustado mis ideas, de nosotros saliendo al público, lidiando con los humanos?" Edward preguntó. Si, Demetri había aceptado los cambios sin quejarse, pero quería saber si su hermano realmente los disfrutaba.

¿Realmente quieres saber?

Edward asintió.

"Me gusta, en su mayor parte. Me gusta ser capaz de salir a la calle en el día y no tener a humanos corriendo de miedo. Me gusta no tener que estar más en las sombras. Me gustan las mujeres humanas." Con eso, dio una sonrisa lobuna.

"¿Qué es lo que no te gusta?" Edward quería saber, quería disipar cualquier descontento antes de que su hermano fuera parte de sus planes.

Demetri se encogió de hombros. "Algunas veces extraño la caza. Siguiendo a mi presa en la oscuridad, arrinconándolos, alimentándome de su miedo antes que su sangre. Aun hay un tinte de miedo, pero no se compara a la sangre bombeando desde un corazón mientras mis dientes se entierran en la carne suave."

Edward solo podía estar de acuerdo. Había momentos en que extrañaba localizar a su presa, acosarlos, esperando el momento correcto para atacar.

"¿Alguna vez has caído?" preguntó, dado que sabía que no todos sus hermanos tenían el mismo autocontrol que él. No le había mentido a Bella cuando dijo que su familia nunca pagaría si decidieran alimentarse de los humanos. Las cosas eran así.

Su hermano rió. "He sido tentado una vez o dos. Afortunadamente, soy capaz de encontrar la emoción de cazar de otra manera. ¿Es por ello qué estoy acá?"

Cierto. Edward tenía otros negocios que atender. "Si. Como sabes, he encontrado a mi pareja."

Demetri sacudió su cabeza. "Aún sigo sin creerlo. Vampiras de toda Italia están de negro por el duelo."

Edward rió. "Estás exagerando."

Demetri arqueo una ceja. "Un poco. Hubieron algunos corazones rotos cuando las noticias llegaron, todas esas mujeres que esperaban que un día mágicamente descubrieras que ellas eran para ti."

Edward rodó los ojos. "Como si funcionara de esa manera. Si estaban destinadas a mí, lo hubiera sabido desde el momento en que puse mis ojos en ellas, como lo hice con Bella."

"Si, Bella. ¿Es tan adorable como su nombre?"

Edward sintió su sonrisa crecer. "Aún más."

"Bueno, espera conocerla pronto. No puedo esperar a ver a la mujer que hizo que cayeras de rodillas."

Edward rió. "Algún día te pasará a ti también."

"¡Señor, espero que no! Tuve un buen día consolando a todas las chicas que estaban llorando por ti."

Ambos rieron ante sus exageraciones.

"Ambos sabemos que no necesitas de mi ayuda cuando se trata de mujeres, vampiras o no." Demetri era bastante deseado en Volterra, como también en otras tierras.

"Cierto, pero no me importa tener de más. Las cuidaré por ti."

"Hazlo." Todas las otras mujeres habían dejado de existir para Edward en el momento que vio a Bella. No extrañaba el sexo sin emociones con cuerpos dispuestos. La conexión con su pareja era más grande que cualquier poder que haya conocido.

"Así que, si no estoy aquí para conocer a la adorable mujer que domó a la bestia, ¿qué hago aquí?"

"Antes de decirte, necesito tu discreción con el tema. No sé como terminarán las cosas, así que me gustaría tu palabra de que no mencionarás esto a nadie en casa, o en otro lugar si vamos al caso."

"Hermano, hace mucho tiempo atrás, te juré fidelidad cuando salvaste mi vida. Ni siquiera debes preguntar por mi lealtad o silencio. Los tienes."

Hace muchas décadas atrás, Demetri tuvo un pequeño romance con una vampira cuyo hermano no estaba bien de la cabeza. Había planeado la muerte de Demetri, haciendo que Edward lo escuchara, quien no solo advirtió a su hermano, sino que también lo ayudo al deshacerse del peligroso vampiro. Demetri ha estado en deuda con él desde entonces, y esa era una de las muchas razones por las que Edward confiaba en él más que en otras personas, exceptuando a Emmett y Jasper.

"Gracias. Como iba diciendo, mi pareja perdió a su madre muchos años atrás. Dejó a su familia sin nada más que una nota y, no fue hasta hace muy poco que Bella descubrió que se convirtió en vampiro."

Demetri se sorprendió con las noticias. "¿Voluntariamente?"

Edward se encogió de hombros. "Aparentemente, sí. Encontró a su pareja y dejó a su familia atrás."

"Pero eso es extraño. Jamás he escuchado de una persona encontrando a su pareja, abandonando a su familia."

Edward se encontraba aliviado de que no era el único que pensaba que esta situación era extraña. "Tampoco yo. Mi Bella necesita respuestas y le dije que las encontraría. Eres el único que conozco que podría encontrar a Renee Swan, o cualquier nombre que haya tomado al emparejarse."

"No solo estaría feliz de ayudar a tu pareja, pero debo admitir que también mi curiosidad muere por ser satisfecha. ¿Qué más puedes darme?"

"Se dirigió hacia el norte, de acuerdo con un amigo de la familia y eso es todo lo que sé. Si te conseguí esto." Le entregó el relicario a su hermano. "Por favor, cuida de él. Es todo lo que Bella tiene de su madre."

Demetri tomó cuidadosamente el collar. "Lo cuidaré con mi vida."

Cerró sus ojos, a la vez que cerraba su mano alrededor del pendiente. Nadie sabía realmente como funcionaba su don; solo era capaz de sentir algo de la persona, cuando tocaba algo que le pertenecía. Su cuerpo giró hacia el oeste.

"Por ahí."

Edward no cuestionó la dirección. Su hermano jamás había fallado en encontrar a quienquiera que tuviera que localizar.

"Gracias."

Demetri descartó su agradecimiento. "Cualquier cosa por ti." Al mero estrechez de ojos de Edward, presionó. "¿Qué más hay?"

"¿Cómo te sientes sobre Padre?" No salió tan sutil como Edward había planeado, pero quería que su hermano le diera una respuesta verdadera.

Qué extraña pregunta. ¿Qué quiere que diga?

"Quiero la verdad."

"Sin Padre, ninguno de nosotros existiría." Era la respuesta segura, la clase de respuesta que dejaría satisfecho a Aro, no a Edward.

"Si, sin él estaríamos muertos desde hace mucho tiempo. Hubiéramos vivido nuestras vidas como tendríamos que haberlo hecho, como humanos. No te estoy preguntando como te sientes siendo vampiro."

"No recuerdo mucho de mi anterior vida," le dijo su hermano aprehensivamente. "Las cosas han estado realmente bien desde que me he convertido."

Edward trató de calmar su impaciencia. Habían sido entrenados para no decir o sentir o pensar ninguna cosa negativa sobre Aro. Por supuesto que su hermano tendría sus reservas.

"Padre es un poco anticuado en cuanto a sus creencias. Es controlador, paranoico, exagerado, y posiblemente un poco psicótico. Es arrogante y muy poderoso." Edward vio el shock en las facciones de Demetri antes de que lo enmascarara. "¿Estoy equivocado?"

La mente de su hermano daba vueltas. Parte de él estaba completamente de acuerdo con lo que Edward había dicho; la otra parte temía las repercusiones de decirlo.

"No estoy diciéndolo para tenderte una trampa, dado que lo que te diga puedes usarlo en mi contra como yo en contra tuyo, si estás de acuerdo. Quiero saber que piensas de Aro, el vampiro – no como tu creador, tampoco como el rey de nuestra especie. Sin ningún título, ¿qué piensas de él?"

"¿A dónde quieres ir con esto?" Demetri preguntó, su voz más alta de lo normal.

"Respóndeme y te diré. La verdad, Demetri. Nada de lo que digas acá será usado en tu contra, estés de acuerdo o no."

Su normalmente imperturbable hermano pasó una mano por sus cabellos. "Es… Es todo lo que dijiste."

"Así que, ¿estás de acuerdo conmigo? ¿De que es muy poderoso e inestable?"

"Bueno, quiero decir… la mayoría de las veces parece estar bien, pero hay otras ocasiones…"

Edward vio imágenes de Aro volviéndose loco ante una posible amenaza, cuando no podía leer los pensamientos de cierto vampiro. Ordenó que se le exterminara, aun cuando no hubiera hecho algo para merecerlo.

"Sospecha de nosotros cuando estamos fuera por mucho tiempo. La última vez que estuve fuera, me cuestiono detalladamente y, no paraba de tocarme por más tiempo del necesario."

"¿Pudiste bloquear tus pensamientos de él?" Edward preguntó duramente. Era importante que su hermano controlara sus pensamientos frente a Aro. Si no podía… Edward tendría que tomar medidas drásticas que odiaba, pero las haría para protegerse y a Bella.

"No hubo nada que bloquear, pero si estas preguntando si aun tiendo a guardarme cosas para mí, entonces sí. No he olvidados tus lecciones." La mente de Demetri le mostró cuando Edward les enseñó a varios vampiros jóvenes como abstenerse de mostrarle a su padre lo que quería saber. Como solo podía leer mentes a través de un toque, solo debían pensar en algo que no tuviera que ver con lo que Aro quería saber. "¿Por qué siento que nos enseñaste eso no solo para no meternos en problemas cuando destruíamos su oficina al ponernos demasiado entusiastas con el sexo o matábamos a un sirviente por accidente?"

Edward tuvo que admirar la mente rápida de su hermano. "Sí, tenía mis razones."

"Que el Señor me ayude, ¿piensas derrocar a Padre? ¿Es su paranoia un motivo justo?"

Edward titubeó. "¿Y si lo estoy?"

Demetri dio una vuelta y caminó por el suelo del bosque, su mente volando hacia escenarios que incluían la muerte de Aro, la muerte de Edward y él siendo torturado hasta ser terminado misericordiosamente también. Vio una guerra entre lo viejo y lo nuevo, al tener Aro una familia que moriría antes de que él fuera derrocado."

"Será feo."

"Quizás. Quizás hay más como tú y yo que ven donde estamos y donde estamos destinados a ir. Padre siempre quiere poder, pero ¿crees realmente que puede soportarlo? ¿Sin ti? ¿Sin los otros? Estaríamos aun merodeando en la oscuridad de no ser por mí."

"Es verdad, pero…"

"Nos tomó de todo lo que conocimos y amamos, destruyó a nuestras familias y nos hizo a su semejanza, sin preocuparse de lo que queríamos. ¿No crees que es tiempo de que pague por ello?"

Demetri estaba sorprendido. "Lo odias. Realmente lo odias y nunca lo supe. Por más tiempo del que puedo recordar has sido su favorito, al que todos envidiábamos, él que todos queríamos ser. ¿Cómo no pude verlo? ¿Cómo no pudo él?"

"Porque soy así de bueno. Desde el momento que fui lo suficientemente mayor para entender, antes de que siquiera me convirtiera, supe que algún día lo derrotaría. Sabía que tomaría tiempo; quizás no esperé que fuera un siglo, pero he esperado el momento y ya casi está aquí. Se siente muy seguro estos días, disfrutando de nuestros avances. El tiempo de atacar es ahora."

"Hermano, sabes que te apoyaré en lo que quieras hacer. Pero, estás hablando de una guerra."

"No necesariamente. Hay más como yo, como nosotros. No eres el primero al que me he acercado y, no serás el último. No te guardaré rencor si crees que no puedes participar, pero quiero que sepas que si lo haré si decides estar en mi contra."

"Nunca podría." Demetri sacudió su cabeza. "Te debo mi vida."

Edward asintió. "Técnicamente se la debes a él también, puesto que te creo. Entiendo la batalla en tu cabeza."

"Mi cabeza dice que estás loco; mi corazón dice que estás en lo correcto."

Edward sonrió, sabiendo que había ganado. "¿A cuál escucharás?"

Demetri suspiró. "¿Qué tienes planeado?"

"Nada concreto aún. Debo hablar con algunos otros antes de hacer cualquier movimiento. Tendremos que encargarnos de Chelsea."

"Será difícil hacerlo."

"Sí." Ella tendría que morir. Edward no lo dijo, pero vio el entendimiento en los ojos de su hermano.

"Demi, sé que te estoy pidiendo demasiado. Seremos más si estás conmigo. Te deberé más de lo que podré pagar. No puedo asegurarte nada más que si triunfamos – y te aseguro que así será – no tendrás que responder a nadie más que a ti mismo. Los días del mandato de Aro, con miedo e intimidación, serán una cosa del pasado. Ya somos libres de muchas maneras, pero no estamos libres de él. Nunca lo estaremos, hasta que él desaparezca. Incluso ahora tengo a alguien observándome y diciéndole todo a él. ¿No quieres deshacerte de ello?"

"Claro, pero ¿no serías tú el nuevo líder?"

"En teoría, sí. Pero, no estoy interesado en reinar nuestra raza. Estoy interesado en ellos." Edward hizo un gesto hacia la ciudad.

"¿Cómo qué? ¿Quieres que sean nuestros esclavos?" Demetri estaba horrorizado y Edward rió ante las imágenes de su cabeza. Hace algún tiempo, quizás no le hubiera importado ese tipo de escenario. Pero eso era antes de Bella y humanos como John y Billy. Su perspectiva había cambiado.

"Claro que no. Quiero que las personas coexistan con nosotros; solo quiero que nosotros estemos a cargo. En este momento las personas creen que estamos a sus servicios, aun cuando saben que podemos destruirlos fácilmente. No estoy interesado en cambiar muchos de los acuerdos que ya tenemos, pero quiero que seamos más fuertes… estar en posiciones de poder. Ser parte de sus gobiernos – diablos, estar a la cabeza de sus gobiernos. Quiero que podamos decir algo, el algo."

"¿No es eso lo que quiere Aro?"

"No, él quiere lo que tú imaginas. Esclavos. Sentarse en un trono mientras le traen humanos para alimentarse. Quiere que todo sea Volterra. Quiero igualdad. Y la oportunidad de gobernar en paz. Nada de esto es inmediato. Tomará tiempo ganarse la confianza. No quiero intimidarlos; quiero trabajar con ellos. Quiero que sea idea de ellos el elegirnos para gobernar, su aceptación. Quiero hacerlo de manera correcta."

"Eso es mucho en lo que pensar."

Edward sabía cuando dar un paso hacía atrás. "Sé que necesitas tiempo. Todo lo que pido es que mantengas esta conversación entre nosotros. Cuando veas a Padre…"

"No diré o pensaré nada de ti. Me ha pedido que encuentre a otros. No te preocupes; sé lo que se necesita hacer."

No esperaba el consentimiento inmediato, pero Edward pensó que las cosas habían salido realmente bien. Su hermano podría dudar, pero Edward sabía que la imagen que había dejado de Padre en su mente era desfavorable y sin gusto para Demetri.

"Gracias. Por escuchar y ayudar a mi Bella."

"¿Qué piensa ella de todo esto?" Demetri preguntó silenciosamente.

Edward sonrió. "No hemos hablado mucho sobre el tema. Pero sabe que necesito derrocar a Aro. Podría hacer eso y abstenerme de hacer algo más, ser medianamente feliz. Pero no puedo dejarlo vivir. Hacerlo puede ser catastrófico para nuestra especie y podría destruir todo lo que he construido para nosotros."

Su hermano asintió. "Estaré en contacto."

"Bueno. Gracias de nuevo." Edward abrazó a Demetri y fue abrazado también.

Demetri dio la vuelta para irse, alcanzado los árboles antes de dudar. Te apoyaré, hermano. No importa el resultado, estaré contigo.

"Gracias."

Demetri desapareció sin decir nada más y Edward suspiró con alivio. No fue fácil, pero una rendición sin preguntas le hubiera preocupado más que las dudas. Más estaría por venir. Pero mientras tanto, debía regresar con Bella. Nada se sentía bien, sin ella a su lado.


No tengo perdón por la demora, pero espero este capítulo resuelva algunas dudas respecto a porqué Edward quiere derrotar a Aro. Demetri es uno de mis favoritos y espero que el suyo también.

Mucho amor para ustedes,

Suzie.