Disclaimer: Esta historia no me pertenece. Los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer y esta historia fue escrita por Nolebucgrl. Yo solo me encargo de su traducción.

Disclaimer: This story doesn't belong to me. The Twilight characters are Stephenie Meyer's and this story was written by Nolebucgrl. I'm just in charge of its translation.


Fill Me with Your Poison

Capítulo 8

Estaré contigo en breve, mi amor.

Bella respiró con alivio cuando los pensamientos de Edward volvieron a ella. El dolor del pecho inmediatamente desapareció en cuanto él estuvo cerca. Era lo más extraño, sentir un dolor físico real al separarse de él, aun cuando solo fueron por algunas horas.

No puedo estar más feliz de escucharte de nuevo.

Bella encontró que finalmente podía enfocarse en su compañía ahora que Edward estuvo cerca. No es que no hubiera escuchado lo que hablaban mientras Edward no estaba, pero sus presencias no estaban del del todo presentes en su mente. Él sí. Edward siempre lo estaba.

"De verdad, nadie puede creer que eres vampiro ahora. Espera a que le muestre estas fotos a Johnny. Se morirá. Se sentía atraído hacia ti desde antes de que te convirtieras, pero ahora… eres totalmente caliente." Jessica sacaba fotos mientras hablaba.

Bella rió. "Bueno, gracias Jess, pero no me importa lo que Johnny piense de mi. Ni antes, ni ahora."

"¿Quién es Johnny? Hola, chicas." Edward sonrió suavemente mientras abrazaba a Bella desde atrás. Ella se dio la vuelta y lo besó, olvidándose inmediatamente de Jessica, Lauren, Emmett y Jasper como audiencia.

Santa mierda, eso fue caliente. Simplemente sabes que es increíble en la cama.

Edward sofocó un poco su risa y Bella dejó salir unas risitas ante los pensamientos de Lauren. Quería confirmarlo, pero creyó que no sería la mejor idea.

No, amor, no necesita saber de nuestros talentos. Tampoco si soy bueno en la cama.

Bella arqueó una ceja. Creo que la palabra fue increíble y ni siquiera eso basta para describirlo.

Edward dio un pequeño gruñido y acarició el cuello de ella. No me hagas arrastrarte lejos de aquí para probarlo.

Bella se apoyó en él y entrelazó sus dedos. ¿Y el problema sería?

"Bueno ustedes dos, basta con sus hormonas. ¿Estamos listos con el club por esta semana?" La sonrisa de Jasper dio a entender que sabía exactamente lo que sucedía en la mente de la pareja y que no estaba arrepentido de haberlos interrumpido.

"Oh si, todo está ordenado y pagado. No nos quedaremos sin nada," Edward le aseguró.

¿Estás seguro? Porque la gente estaba molesta cuando nos quedamos sin tequila mientras estabas en tu tiempo con Bella.

Edward ni siquiera estaba arrepentido de haberse quedado demasiado atrapado con su pareja como para preocuparse del suministro de alcohol del club. Le lanzó una sucia mirada a su hermano antes de volverse hacia Jessica.

"Así que, ¿quién es este Johnny que estará admirando la nueva apariencia de mi Bella?"

"Uhhhh… ummm…" Jessica tartamudeó, completamente asombrada y nerviosa de tener toda la atención de Edward.

"Es el presidente de un fraternidad en el campus," Bella añadió, ayudando a su normalmente sociable amiga. Sabía muy bien cuan intimidante y mortalmente sexy podía ser Edward, especialmente para una chica humana. "Apenas lo conocía."

"Sí," Jessica suspiró con alivio cuando la atención de Edward fue hacia su pareja. "Bella nunca estuvo con él ni nada. Solo él estaba interesado en ella y pensé en mostrarle cuan hermosa está ahora." Edward miró a Jessica, haciéndola temblar. "Sin embargo, no tengo que hacerlo." Por favor, no me mates.

Bella apretó las manos de Edward, haciendo que deliberadamente relajara su expresión. "No estoy realmente preocupado por un presidente de fraternidad. Siéntete libre de mostrarle las fotos y decirle que agradezco que no fuera lo suficientemente hombre para conquistar a Bella cuando tuvo la oportunidad."

"Um, sí, seguro. Quiero decir, eres mucho más caliente que él. Bella ni siquiera lo miraría, no que lo haya hecho antes tampoco. Pasaba más tiempo leyendo en nuestra habitación, estudiando y así."

"¿En serio?" Ahora Edward le dio una hermosa sonrisa a Jessica que la tuvo temblando de manera distinta. "Cuéntame más sobre mi chica."

"Bella era la más tímida de nosotras," Lauren añadió sacudiendo su cabeza, su cabello rubio brillando. "Es difícil creer que viniera con nosotras esa noche, mucho más que te conociera y aceptara convertirse en vampiro."

"En serio, traerla acá fue como sacarse los dientes. Pero, ¡la obligamos y el resto es historia!" Jessica le sonrió a Bella.

Edward rió. Mira esto.

"Entonces estaré siempre en deuda con ustedes, chicas." Tomó la mano de Lauren y la besó, haciendo que su latido incrementará de manera no saludable e hizo lo mismo con Jessica, cuyos ojos giraron hacia atrás en su cabeza. Jasper la atrapó antes de que golpeará el piso desmayada.

"Genial, hermano."

No juegas limpio, Sr. Cullen.

Edward sonrió ante la diversión en la mente de Bella. Querías que fuera amable. Esto es lo que pasa cuando soy amable con mujeres humanas.

Jasper despertó a Jessica, quien se ruborizó cuando vio a todos mirándola. "Lo siento por eso. No sé que me sucedió."

"Yo sí," Emmett dijo con una risa. "Edward es peligroso."

"De muchas maneras," Jasper dijo secamente. "¿Estás bien?"

"Sí. Solo… wow. Eres una chica con suerte," le dijo a Bella mientras se sentaba en el regazo de Jasper.

Bella rió. "Sí, estoy muy consciente de ello."

"Soy yo el que tiene suerte." Edward besó la mano de su pareja, haciéndola sonreír. "Y estaré siempre en deuda con ustedes por haber traído a Bella a mi esa noche. Mi mundo era nada sin ella."

Santa mierda, lo que daría porque un hombre dijera eso sobre mí. Los pensamientos de Jessica eran de envidia.

Creo que acabo de venirme. Que vampiro tan sexy. Los de Lauren eran lascivos. Ambos hicieron que Edward se pusiera presumido y Bella se sintió aun más agradecida de tenerlo en su vida.

"Con ello, creo que dejaremos a los tortolitos solos." Jasper se paró, tomando a Jessica en sus brazos. "Tenemos otras cosas que hacer."

"Diablos, claro que sí." Emmett tomó la mano de Lauren y la levantó. Gracias por dejarlas todas excitadas. Lo tomaremos desde aquí.

"Diviértanse." Edward ni siquiera se molestó en verlos bajar las escaleras. Sus ojos solo eran para su Bella.

"Eres incorregible, Sr. Cullen," Bella le dijo cuando la besó exhaustivamente para saludarla.

"Hmm, ¿necesita castigarme, señorita Swan?" Llenó su mente de imágenes donde ella lo ataba y lo azotaba, que la tenían riendo y sacudiendo su cabeza, pero moviéndose en su asiento a la misma vez.

"¿O yo necesito castigarte? ¿Quién es este Johnny?"

Ella se encogió de hombros. "Teníamos una clase juntos, pero apenas lo conocía y ciertamente no sabía que le gustaba. No estaba interesada en ningún chico."

"Mi despistada, hermosa chica. No entendías cuan realmente bella eras, ¿cierto? Es por ello que te conformaste con el bastardo sin valor de Jacob. No veías quien estabas destinada a ser. Una reina. Mi reina." Sus dedos acunaron su cara y la besó con pasión. Las manos de ella apretaron los antebrazos de él, abrazándolo fuerte hacia ella, sus palabras haciendo algo muy dentro de ella.

"Me haces sentir que puedo reinar el mundo," ella murmuró cuando se separaron.

"Podrías." Lo harás, algún día.

Ella sacudió su cabeza. No puedo imaginarlo. En voz alta dijo, "Te tengo a ti. Eres todo lo que necesito."

"Entonces déjame darte lo que necesitas." Edward la tomó y la llevó hacia la puerta que daba a su habitación. Ella presionó la mano en el panel y se metieron rápidamente en ella.

"Espera." Bella detuvo las manos ocupadas de Edward antes de que pudiera sacarle completamente su blusa.

¿Cómo te fue?

Perfectamente. Demetri ya sintió a tu madre y ha ido hacia el oeste para encontrarla. Me hará saber cuando lo haga.

Edward deslizó la blusa de Bella por sus hombros y admiró su cremosa, suave piel mientras su dedos se movían abajo por sus brazos.

Gracias por hacer esto por mí. No puedo siquiera empezar a decirte cuanto esto significa.

Él sonrió y sacudió su cabeza. No tienes que decírmelo. Lo sé. Puedo sentirlo.

Mmmm, siente esto. Él gimió a la vez que las uñas de ella rasguñaban su torso mientras le sacaba la camisa sobre su cabeza.

Perfecto, amor. La besó suavemente mientras sus manos se movían hacía abajo para tomar su trasero. ¿Hubieron algunos pensamientos que te preocuparon mientras no estaba?

Edward esperaba que quienquiera que los estuviera espiando, o a él, bajara su guardia cuando estuvo lejos. Dado que Bella tenía su misma habilidad, quizás puedo captar algo.

No, pero debo decir que no estaba realmente concentrada en algo que no fueras tú, cuando te fuiste. Fui capaz de hablar con las chicas y tus hermanos, pero no estaba completamente ahí sin ti. Sentí lo que otros sentían, pero nada sobre lo que debamos preocuparnos.

Interesante. Desabrochó los jeans de ella y los deslizó por sus caderas. Quizás todavía no aprendes a compartimentar. Podemos hacer muchas cosas a la vez, aun cuando no estamos completamente concentrados.

No lo sé, pero oh! Eso se siente bien. Edward sonrió mientras mordía su cuello de nuevo. Tus hermanos estaban aburridos de hacer una charla pequeña. Creo que solo querían tener sexo.

Edward rió fuerte ante eso. No puedo decir que los culpo. ¿Y las chicas? La acarició sobre la ropa interior húmeda, haciéndola estremecerse al respirar.

¿Cómo supones que me concentre cuando me estás tocando ahí?

No tienes que hacerlo. La dirigió hacia la cama y la recostó suavemente en ella. Solo estaba probando tu concentración.

"No puedo concentrarme en nada más que tú cuando estás medio desnudo."

Edward rió. "Bien. ¿Qué tal ahora?" Se sacó sus pantalones y los boxers, quedando sin nada ante ella.

"¿Qué?" ella preguntó, haciéndolo reír más fuerte. Sin embargo, paró de reír cuando ella se sacó su sostén y los calzones.

Hmm, parece ser que puedo distraerte tan fácil como lo haces conmigo, mi Edward.

"Nunca dudes eso, Bella." Su cuerpo prácticamente temblaba por tocarla y por ser tocado, así que bajó sobre ella y la respiró. "No me siento bien cuando estoy sin ti."

"Oh, Edward, fue lo mismo para mí. Jess estaba tan entusiasmada de verme y contarme de la escuela y Lauren estaba feliz de estar acá, pero en todo lo que podía pensar fue en desear que estuvieras aquí conmigo, así podía sentirme bien de nuevo. "

"Lamento haberte dejado, amor. La próxima vez, irás conmigo."

"Bueno. Sentí que una parte mí faltaba sin ti."

"Estamos completos de nuevo, mi belleza." Se levantó y se enterró dentro de ella, sintiendo esa paz que tenía cuando solo eran ellos dos, unidos como uno.

"Sí, te amo."

Ninguna palabra significaba más para él. "Te amo también."

Se movieron juntos, sus cuerpos tan en sincronía que pareciera que estuvieran emparejados hace siglos en vez de semanas. Ella se abrió a él, envolviendo sus piernas alrededor, levantando sus caderas para encontrar cada embestida de él. Se miraron, rojo con rojo, dado que ninguno quería perderse ningún momento mientras hacían el amor.

Rodaron como uno, sus mentes tan conectadas como sus cuerpos, Bella sentándose sobre él, nunca perdiendo el ritmo mientras las manos de él venían a acunar sus pechos.

Tócate. No era una orden, era una plegaria, así que deslizó su mano hacía abajo por su cuerpo, tocándose ella misma justo arriba de donde estaban unidos. Edward jamás había visto algo tan hermoso como su pareja dándose placer, mientras su caderas se movían sobre él.

Bella no podía creer que Edward, la criatura más hermosa que alguna vez había existido, era de ella. No lo cuestionó, o dudó; ella solo no podía creer su suerte. Seguramente no había alguien, humano o vampiro, que podía hacerle comparación. Su cara, sus manos, su cuerpo… ella encontraba que no había nada mejor. Ni siquiera la estatua tallada más fina era cercana a la perfección de su pareja.

Tú eres la perfecta.

Admiró como el cuerpo de ella se movía, con mucha más gracia que la de una pantera cazando a su presa. Sus pechos encajaban en sus manos como si hubieran sido creados para él, lo que era así, según Edward. Su piel de alabastro brillaba con la suave luz de la habitación, como un diamante. Sonrió ante ese pensamiento travieso.

"¡Edward!" Bella gritó cuando la combinación de sus dedos con su pene la enviaron hacía el límite. Mientras tiraba su cabeza hacia atrás y se apretaba a su alrededor, él encontró su propia liberación, gruñendo y gritando su nombre a la vez que se venía profundo dentro de ella.

Se mantuvieron unidos y Bella se mantuvo en el pecho de él para descansar. Él sonrió mientras enredaba un mechón del pelo de ella alrededor de su dedo.

"Te amo más de lo que las palabras pueden decir."

"Lo dices en todo lo que haces." Lo besó suavemente. "Hablé con Billy después de que te fuiste."

"¿Oh?" Edward sonrió. "¿Le gustó mi sorpresa?

"¿Un camión lleno de muebles y un grupo de veinte personas para arreglar su casa? Creo que puedes asumir que si, le gustó." Le sonrió. "Totalmente exagerado, Edward, pero estaba emocionado. No podría devolver un regalo así."

Edward rió. "El hombre tiene orgullo, pero me imagine que si alguien comenzaba a arreglar su casa con él en ella, no podría hacer algún movimiento para detenerlos. ¿Estaba realmente feliz?"

"Sí. Y estoy feliz de que hicieras algo así por él."

"Te ama y haría lo que sea por ti. Es como un padre para ti, mucho más que tu verdadero padre, merece estar cómodo. Era lo menos que podía hacer"

"Bueno, te lo agradece y yo también."

"Creo que ya me diste tus gracias, pero si quieres hacerlo de nuevo..." Se detuvo cuando ella lo pinchó en las costillas. "Oye, solo decía."

Ella rió. "No he terminado aun contigo, señor."

"Hay un Dios," él murmuró, haciéndola reír más fuerte. "Es una pena que Jacob se beneficie de mi generosidad, pero supongo que no puedo pedirle que eche a su propio hijo."

"No, no puedes, pero estoy segura de que Jake lanzará una rabieta cuando se entere de quien pago las mejoras."

Edward encontró eso satisfactorio. "Estará muy molesto, ¿huh? Quizás hasta venga a amenazarme de nuevo." Uno podía soñar.

"Sería un tonto al hacerlo."

"Es un tonto. Te tuvo y te dejo ir. No puedo pensar en algo más tonto que eso."

Bella sonrió suavemente. "Quería que me dejara ir. No quiero eso de ti."

Él los movió para estar recostados de lado, mirándose a los ojos. "Bien, porque eso es algo que jamás haré. Eres mía y soy tuyo, nada se interpondrá en ello. Nada," él juró, su voz volviéndose más oscura ante el pensamiento de algo queriéndolos separar.

"Oye." Ella acarició el cabello de él con sus dedos. "Nada lo hará. Ni mi padre. Ni el tuyo. Ni mi madre. Ciertamente, tampoco Jake. Esto, nosotros, es todo lo que hay."

Se vinieron juntos otra vez, no suavemente y dulcemente como antes, pero furiosamente, reclamándose el uno al otro con labios y manos duras, follando su camino hasta caer fuera de la cama, sin detenerse cuando golpearon el piso con un fuerte sonido. Siguieron hasta que ambos estaban completamente desgastados. Si hubieran sido humanos, estarían llenos de moretones; maltratados y adoloridos. De hecho, estaban cansados cuando terminaron, lo que era raro para un vampiro.

"Eso fue… increíble," Bella dijo cuando puedo hablar de nuevo, usando las palabras de Lauren a falta de alguna mejor.

Edward rió. "Tenía que probar mi reputación." Luego su alegría se desvaneció y tocó la mejilla de ella suavemente. "Quiero que seas mía en todo sentido."

Ella besó su palma. "Lo soy."

Él sacudió su cabeza. "No. Quiero decir, lo eres, a nuestra manera, pero quiero que seas mía de la manera humana también. Quiero que seas mi esposa, que tomes mi nombre y uses mi anillo. ¿Te casarías conmigo, Bella?" No había sido como lo había planeado, pero sintió que era correcto hacerlo en ese momento, después de haberse reunido y estuvieran saciados.

Los ojos de ella se suavizaron y juró que sintió a su corazón latir ante las palabras de él. "Claro que me casaré contigo, Edward. No puedo esperar a llevar tu nombre y usar tu anillo."

La palabra anillo hizo que Edward se levantara y tomara sus pantalones. "No puedo creer que lo haya olvidado. Realice una tarea extra cuando estuve fuera."

Tomó una caja de su bolsillo y se arrodilló frente a Bella. "Iba a hacer esto como más delicadeza."

Ella rió y sacudió su cabeza. "Creo que es una hermosa propuesta."

"Eso es porque eres para mí." La besó suavemente. "Te amo. Eres mi mundo entero y pasaré toda mi existencia haciéndote feliz. ¿Te casarías conmigo?"

"Sí," ella susurró, su voz rasposa por la emoción. Él deslizó el gran diamante en su dedo anular. "Dios, es hermoso."

"No tan hermoso como tú. No puedo creer que viví un siglo sin ti."

"Eso fue solo el tiempo que necesitaste para practicar, así serías perfecto cuando yo llegara," lo molestó. "No tienes que vivir sin mi ni un segundo más."

Él rió. "Entonces lo valió. ¿Qué te parece si practicamos nuestra luna de miel ahora? Así es perfecta también."

"Me gusta practicar," ella murmuró mientras él se ponía encima y se deslizaba dentro de ella otra vez.

"A mi también."


Tenía que subir otro capítulo porque nuestra pareja se extrañaba demasiado. ¿Qué les pareció la sorpresa de Edward? Yo no me lo esperaba. Se viene muchas más sorpresas.

Con amor,

Suzie.