POV Castle VIII
Espo y Ryan se han ido hacia comisaría, van a empezar a trabajar en el caso. Yo no he podido irme, no puedo irme tranquilo, me voy a quedar hasta el final.
Un rato después veo como Jim sale de la habitación de Kate, con los ojos hinchados y perdidos. Pienso en si yo habré salido igual e imagino que sí.
Jim se acerca a mí.
-Me voy a quedar la noche, si quieres puedes irte a descansar- me sugiere.
-No te preocupes. Yo también me quedaré. - le digo, afirmando.
Jim se sienta a mi lado, y me da un apretón de manos.
-Gracias por todo Rick.- me dice sincero.
Yo miro hacia abajo, impidiendo que las lágrimas salgan.
Él vuelve a apretarme la mano y se levanta, abandonando la salita. Imagino que necesita aire fresco.
Probablemente yo también, pero mis piernas no responden. No me atrevo a irme, aún no.
Lanie sigue a mi lado, en silencio.
Levanta la cara y me mira, esbozando una sonrisa.
-Cariño, voy a ir a por un café, ¿quieres algo?- me dice cariñosa.
Yo intento sonreírle, mas no puedo.
-No, gracias.- respondo dejando la mirada de nuevo clavada en el suelo.
Ella se marcha, dejándome a mí solo. Mi madre y Alexis se acaban de ir a descansar -por petición mía-.
Miro mi reloj. Son las 8 de la tarde. Dios, llevo aquí más de 12 horas. Pero no me pienso ir. Me levanto decidido y vuelvo a abrir la puerta de la habitación de Kate. Mi corazón de un vuelco de verla así -ya la he visto antes pero no me puedo acostumbrar a esto-.
Me siento a su lado de nuevo, agarrando una delicada mano suya entre las mías. Sus ojos parecen dos surcos negros. Realmente parece que estuviera muerta.
Dios Kate, ¿por qué? Me pregunto internamente. Nunca podré contestar a sus porqués. Ella es un misterio que jamás resolveré. Lo he intentado. Me he dejado la cabeza y la piel en ella, y aún así solo he conseguido escarbar capas. No creo haber llegado al interior. Maldita sea Kate.
-Maldita sea Kate. -le digo ahora, enfadado. No puedo dejar la vida por esta mujer. Me siento patético de haber pensado que sin ella me moriría. No. Mi vida tiene que continuar. Sin ella. Y aunque despierte tiene que ser así. Ella no me está haciendo bien. No. Me está haciendo demasiado daño.
-Ojalá te recuperes, Kate.- digo en última instancia antes de abandonar la habitación.
Cuando salgo me encuentro con Lanie de nuevo, con su café en la mano. Me mira con desconcierto.
-Me piro. -suelto tajante.
Camino con paso decidido hacia la salida. Oigo a Lanie decir por detrás 'pero, ¿qué?' Yo salgo casi corriendo del hospital. Ese aire me está ahogando.
Salgo a la calle ansioso, necesitando verdaderamente oxígeno. Tomo una bocanada de aire antes de que en mis ojos se agolpen las lágrimas. No les impido la salida, y me voy corriendo de allí, de aquel maldito lugar.
No quiero irme a casa, eso solo me hundiría más.
Me dirijo a un pub, algún sitio donde me pueda distraer.
Abro las puertas del local, que se encuentra ya casi lleno, unos minutos antes de las nueve.
Me acerco a la barra, supongo que con no muy buena cara, pues la camarera me dice 'No ha sido un Buen Día eh?' Yo hago la mueca de una sonrisa y le pido un whiskey.
No sé cuánto tiempo me mantengo en esa posición, pero transcurren varios whiskeys, por lo que debe ser tarde. Pago a la camarera y me despido, tambaleándome.
Camino por las calles, que ahora me parecen mucho más tristes. Vuelvo a llorar, nublándome aún más la vista. Estoy muy borracho, no sé ni dónde estoy.
Cojo mi teléfono. Compruebo la hora; la 1 de la mañana. Tengo tres llamadas perdidas, una de mi madre, otra de Alexis, y otra de Lanie.
Le devuelvo la llamada a mi madre, realmente necesito ayuda.
-Richard- oigo al otro lado de la línea.- ¿Donde demonios estás?
Yo sigo llorando y ella lo nota.
-Hijo, ¿estás bien?- me pregunta preocupada.
-No.- digo sincero.- Necesito que vengas a buscarme.- le pido.
-¿Dónde estás?- me pregunta. Sé que va a venir a por mí.
-Espera, te mando la ubicación.- le digo arrastrando las palabras.
Al rato mi madre aparece con mi coche para recogerme.
-Hola madre- digo entrando en el coche.
-Richard...- empieza. Presiento que lo que va a venir después no va a ser bueno.- ¿Por qué te has ido del hospital? Lanie se lo ha contado a Alexis.- sabía que se enterarían.
-Llévame a casa- le pido sin responder su pregunta.
