Capítulo 4: "Hijo, Mantente alejados de los Potter"
Scorpius estaba sentado en la sala común de las mazmorras mirando a su alrededor. Albus estallaba en carcajadas mientras un chico de 5to se levantaba totalmente furioso de la mesa en la cual habian estado jugando ajedrez magico unos segundos atrás.
Scorpius sabía que las cosas en Slytherin eran totalmente diferentes a lo que cualquier persona pudiese pensar, exceptuando claramente si eras uno de ellos. De seguro James Potter, primero besaría a un licántropo antes de aceptar que su hermano era feliz en Slytherin, que hasta era querido. El rubio estaba seguro que en el caso que él hubiese terminado en Gryffindor, ningún león hubiese sido tan considerado con él, como sus compañeros lo estaban siendo con el menor de los Potter.
Scorpius Malfoy era un Malfoy, uno muy orgulloso de serlo, y como tal él sabía que jamás hubiese encajado en otra casa, especialmente a la que el sombrero estuvo un tiempo dudando si enviarlo o no, pero él jamás revelaría ese detalle, a nadie. Nunca. Ni a su padre.
Aun cuando con su padre hablaban de todo. Draco se encargó personalmente de contarle todo con lujo y detalles sobre la guerra para que su hijo por si solo se hiciera su propio juicio. Draco le contó del porque él en su momento si había sido partidario de la pureza de sangre, y su recelo hacia los muggles, por motivos como por ejemplo, la persecución de brujas en la edad media, la expulsión de muchos brujos de comunidades muggles en la época greco-romana, entre otras razones. Existían en efecto, bastantes razones para odiar todo lo que viniera de los muggles a su parecer. Pero Draco también le explicó como en momentos críticos de la guerra, todos aquellos que él pensó que eran traidores de la sangre, mestizos, y hasta hijos de muggles fueron más compasivos y benevolentes que aquellos que se suponen que estaban de su lado y le hizo cuestionarse todo.
Draco le habia dado la libertad de dejarlo ser quien él quisiera ser, pero fue justo antes de subirse al tren cuando Draco le hizo hacer la única promesa que a sus cortos 11 años tuvo que hacer, sin saber lo complicado que eso seria.
El único consejo que su padre le dio directamente entre orden y suplica, y esa era que, por favor, se mantuviera alejado de los Potter.
Cualquiera pensaría que mantenerse alejado de Albus Potter sería algo fácil, que sería marginado de sus compañeros y de su casa. Que Albus pasaría más tiempo con su familia repartida por todas las otras casas y fue así, al principio, pero pasado 2 meses, el escenario era otro.
Por un lado, el hecho que un Potter estuviese en Slytherin causó revuelo en las mazmorras. Los primeros rumores que se hicieron escuchar en la sala común de las serpientes, eran algunos como; "Potter envió a su hijo para acá para hacernos la vida imposible", "De seguro tendremos los próximos siete años sin ganar la copa" "Cuidado Malfoy, quizás tú serás el primero en caer en la búsqueda de venganza". Esto fue porque muchos pensaron que el ingreso de Albus iba a estar cargado de comentarios ácidos de parte de él hacia sus compañeros, malas miradas y criticas dado que muchos alumnos de dicha casa eran nietos, sobrinos o hijos de Mortífagos, o de personas que simplemente dieron un pie atrás antes de pelear ante Voldemort. No era secreto para nadie que los Slytherin le habían hecho la vida bastante más difícil o casi imposible, a su padre. Por lo cual las reacciones estaban mezcladas entre arrepentimiento, miedo, y resentimiento de estos hacia la familia Potter.
Pero Albus con el tiempo lo estaba complicando todo, por su parte, jamás demostró ser una persona juzgadora, este sabía que no confiaban en él todavía, por lo cual se dedicaba a ganar muchos puntos para su casa cada vez que podía, haciéndose el listillo en clases o ayudando en las cocinas para ganar puntos extras. Había demostrado una personalidad muy diferente a la del "arrogante James Potter", y resultaba llevarse bien con Scott Malik, luego de que ambos conversaran y se dieran cuenta que apoyaban a los mismos equipos de Quiddicht. En el momento en que Albus se ganó a Malik, capitán de Quiddicht de su casa, todo se escapó de las manos. Poco a poco estaban aceptando a Potter entre sus filas. Especialmente por el traidor de Zabini,
Fue un día cualquiera que Scorpius llegó de la biblioteca y encontró a su mejor amigo y a Potter en la habitación mientras jugaban ajedrez mágico. Albus se excusó diciendo que necesitaba ir al baño y cuando Zabini se topó con la mirada inquisidora de Scorpius solo se encogió de hombros, y le dio la simple explicación de "Potter es genial".
"¿Qué Potter es genial?!" Exclamó con la mayor acidez y sarcasmo que un niño de 11 años podía tener en su interior.
"Vamos Scor, dale una oportunidad, de hecho creo que acabo de encontrar a tu perfecto contrincante para el ajedrez mágico. Scorpius bufó y salió por la misma puerta por la cual había entrado dando un fuerte portazo. "Maldito Potter, Maldito Zabini"
De aquella situación ya había pasado casi un mes, eran comienzos de Diciembre y el menor de los Malfoy estaba muy orgulloso de él mismo y de seguir firme en su lucha contra Potter, o su lucha por seguir indiferente a Potter a decir verdad. O eso era al menos lo que a él le gustaba creer.
"Hey Scor" Muy poca gente estaba en la sala común a aquellas horas, por lo cual Scorpius junto a Amelia había aprovechado de acapararse la gran mesa de roble para realizar el trabajo de Transfiguración que debía presentarse la siguiente semana. Pero para desgracia de los rubios, no todo era paz. La voz de Albus se hizo escuchar detrás de ellos, quien estaba sentado junto a Tyron, mientras el moreno le arrojaba pelotitas de papel a Amelia.
"Scorpius…"El rubio ni se inmutó, y seguía con la vista fija en el pergamino delante de él, sin entender del todo lo que seguía escribiendo.
"Scorpius…"nada.
"HEY MALFOY!"
"¡¿!¡Qué?!" Merlín, ¿Que hice para merecer esto? Era lo que se preguntaba ahora, y cada día el rubio cuando escuchaba a Albus dirigirse a él, cuando escuchaba a Albus no cantar, si no que gritar mientras se duchaba. Cuando Albus al parecer desconocía lo que era el espacio personal y le pasaba un brazo por lo hombros mientras caminaban a clases, o cuando Albus quien tampoco parecía conocer la palabra privacidad, le hacía mil preguntas sobre su familia o su vida. Y Scorpious trataba con todas sus fuerzas de ignorar al ojiverde y mantenerse alejado de él, porque él de verdad, no quería tener absolutamente nada que ver con Albus Potter.
"Van 2 meses desde que decidiste tratarme con la ley del hielo, lo cual personalmente lo encuentro algo bastante interesante, te hace parece misterioso y todo eso, pero se supone que este trabajo es en "pareja" y digamos que confío más en mis conocimientos sobre transfiguraciones que en las tuyas"
No, la suerte no estaba del lado de Scorpius, porque Potter no solo era ahora su compañero de casa, curso, y habitación, sino que también era su compañero de trabajos en TODAS-Y-CADA-UNA de las asignaturas que tenían juntos.
El pelinegro se levantó y camino justo hasta colocarse detrás de Scorpius y se recargo en la espalda del rubio para leer sobre su hombro.
"Espacio personal, Potter" murmuró Scorpius cansado, había perdido la cuenta de cuantas veces se lo decía en un día, pero Albus pareció ni inmutarse mientras seguía leyendo el trabajo por sobre su cabeza.
"¿Cómo demonios se te ocurre colocar como ejemplo de Transfiguraciones básicas, transformar un vaso en una escoba? ¡No tienen siquiera 2 elementos en común como para que eso sea factible!"
Scorpius se levantó empujando a Albus hacia atrás y le pasó la pluma con la cual está escribiendo, y se fue a sentar junto a Tyron quien no dejaba de reírse.
"¿Cuál es tu problema con esta materia a todo esto Malfoy?, Sobresaliente en todo exceptuando esto. ¡Goblins y Mortifagos, ESTA TODO MAL!" Exclamó Albus mientras tachaba cosas en el pergamino y miraba hacia el pergamino de Amelia para verificar que la tarea era sobre transfiguraciones básicas y no sobre transfiguraciones prohibidas o Transformaciones imposibles.
"¿Para qué perder el tiempo transformando cosas, si puedo costear tener ambas y más?" Albus negó con la cabeza dada la respuesta del rubio mientras le arrojaba el resto de las pelotitas de papel que tenía Tyron directamente a la cabeza de Scorpius. Ahora Amelia se unía a las risas de Tyron. El ojiverde suspiró, no había caso con el rubio, Albus era siempre quien al final terminaba haciendo los informes de transformaciones y Scorpius, bueno, él simplemente se iba a dormir, como ahora.
Quedaban exactamente 10 días para Navidad, todo el gran comedor ya estaba adornado y quedaba solo una semana para las vacaciones de invierno.
- Albus!
- James!
- Albus!
- James!
James corría aparentando cámara lenta hacia la mesa de las serpientes con un montón de cartas en su mano izquierda. Scorpius bufó, todos los sábados era lo mismo. Al llegar a su destino James sin importarle siquiera un poco las miradas asesinas que los Slytherin le enviaban, se sienta al lado de su hermano haciendo a un lado a Scorpius.
"Ty, ¿no te parece que huele…raro? Es como si hubiesen tomado a un gato y lo hubiesen mojado y remojado en moco de Troll" Amelia quien al igual que siempre estaba sentada al frente de Albus se giró hacia su amigo frunciendo la nariz al ver llegar al mayor de los Potter sudado, claramente venia de una práctica de Quiddicht.
"Como siempre un gusto también verte Wood" Le respondió James sin darle mucha importancia, y con la boca llena de muffin de chocolate se dirigió hacia su hermano " ¿Cómo es que siempre los Slytherin tienen más opciones de café y muffin que mi mesa? No importa. Al, acá hay una carta de los papás, una de Lily, Teddy también te escribió, déjame ver creo que…a si acá esta, tía Hermione también te escribió, y finalmente una de los abuelos"
James de alguna forma u otra se había adueñado de Prongs, por lo cual las cartas usualmente le llegaban a él y no se hacía ningún problema en ir a dejarla directamente a la mesa de su hermano, ya que disfrutaba hasta el último pelo de su cabeza el revuelo que esto causaba. Especialmente amaba ver la cara de Scott Malik, su archienemigo, quien James estaba seguro que por ser moreno es que podía ocultar su cara enrojecida de ira.
" ¿Entrenamos hoy después de almuerzo?" Pregunta Albus ansioso.
James en su pasión por romper las reglas junto con Fred un día "secuestraron" a Albus y lo llevaron a los terrenos más alejados del castillo para jugar un poco de Quiddicht, aun cuando 1. Estaban sin supervisión. 2. Los de primer año lo tenían prohibido. 3. James y Fred estaban castigados por 1 mes sin Quiddicht fuera de los entrenamientos oficiales 4. Estaban en un lugar del bosque prohibido. 5. El cual seguía indudablemente, prohibido.
"Voy a Hogsmeade hoy, pero te dejaré mi escoba ya sabes dónde para que la ocupes hoy. Al, me llegó a enterar que te pillaron volando y te requisaron mi escoba, MI preciada escoba y te juro por mamá que serás mago muerto" Dijo levantándose y caminando hacia su primo. Fred levanta una mano para saludar a Albus antes que ambos desaparezcan por las grandes puertas del Gran Comedor.
" ¿Scorpi?" Albus se gira hacia el rubio con una sonrisa sabiendo cuanto este odiaba que le dijeran así.
"Scor… ¿Quieres ir a jugar Quiddicht? ¿Yo llevo la escoba y tú tu maravillosa snitch? " El rubio ni se inmuta, sigue comiendo sus cereales con la lentitud y elegancia que solo él puede emanar cada día.
"Te lo haré más simple, o vienes con nosotros" dice Albus apuntando hacia Amelia, Tyron y él. "O te juro por Merlín que desde hoy te dejaré hacer los trabajos de Transformación SOLO, y Rose está muy muy pero muy cerca de superarte en otras asignaturas, si es que no lo ha hecho ya, por lo cual tú y yo sabemos que me necesitas y no puedes arriesgarte a un supera las expectativas o peor…a un insuficiente en el siguiente informe."
Si había algo que Albus había aprendido estos casi 2 meses, es que Scorpius era un competidor innato. Albus sabía que este era la forma de chantaje más factible para convencer al rubio. Como respuesta, Scorpius se puso de pie, pero no miró a Albus, sino que a Tyron.
"Dile a tu nuevo mejor amigo, que nos vemos en los terrenos junto al lago en 20 minutos"
Ty y Albus compartieron una sonrisa cómplice mientras que Scorpius se giró y camino lentamente con las manos en los bolsillos hacia la salida. Era inevitable fijarse como muchas personas se giraban a verlo o se quedaban mirándolo fijamente mientras caminaba. Fuesen o no fuesen de su misma casa, de su misma edad o mayores, para muchas personas, Scorpius Malfoy era sin duda alguna, una belleza.
"Aah ese caminar, siempre me hace suspira" Dijo Amelia como quien habla de un amor platónico pestañando coquetamente mientras ve a Scorpius alejándose "Lastima que Scor sea un engreído, malcriado, terco, orgulloso, manipula..."
"Oh Wood, quien lo iba a decir, tú y Malfoy son iguales, serian la pareja perfecta" Detrás de Amelia aparece Rose quien luego de tirar este comentario se sienta junto a su primo.
"¿Cuál es la obsesión que tienen los Gryffindor con sentarse en nuestra mesa?! Independiente de eso, Weasley, tu y yo sabemos que tu odio hacia mi está básicamente reducido a la envidia que le tienes a mi pelo. ¿Te digo mi secreto? Se llama Acondicionador" - Rose rueda los ojos, negando con la cabeza, evitando no reírse.
"¿Te digo un secreto Mia? No eres lo suficientemente importante, como para odiarte" La rubia sonríe con suficiencia, por alguna razón la relación que tenía con la pelirroja era algo que la entretenía, durante años más de alguno de sus comentarios hizo llorar a más de una niña, y eso le molestaba, quizás por eso siempre se llevó mejor con hombres que con mujeres, pero Weasley era diferente, tenía respuesta para todo, Rose Weasley era una digna oponente.
Amelia en su papel de mujer ofendida, se levanta de forma indignada y toma a Ty de su túnica arrastrándolo con ella, Ty mientras se ve llevado contra su voluntad hace una señal a Albus de "nos vemos después".
"Eso! Vayan a esconderse a su nido" murmura Rose por lo bajo.
" Rose!"
"Tranquilo, Mia está actuando, en el fondo me ama. Al, vamos al grano, no pude evitar escuchar a James mencionar que te dejo ya - sabes- que en ya - sabes- donde. Como tu prima te digo que no es buena idea, hace tiempo te tienen en la mira para poder castigarte y así poder quitarle un par de puntos a Slytherin. Pero como tu amiga debo de pedir un favor, puedes llevar a Thomas contigo?"
"Quieres que lleve a Thomas a jugar Quiddicht con mis amigos que son unas víboras malvadas? Rosie, me estás dando a tu amigo como ofrenda para que los míos lo dejen traumado de por vida."
"Claramente pensé que eso dirías, por lo cual iré yo también. Y tú y yo sabemos que puedo contra ellos 3 juntos, con una sola mano, y los ojos vendados" Albus duda un poco, porque sabe que su prima está en lo correcto y si eso sucediera, ahí sí que sus esperanzas que Rose aceptara a sus amigos y viceversa, se irían por el excusado.
"Viene de familia Muggle Albus, no sabe ni que es una Snitch, y el Lunes tenemos nuestra primera clase de vuelo, y esta aterrado y avergonzado, por favor ayúdalo" Albus levanta una ceja, luego otra, y luego ambas simultáneamente.
"Te veo muy interesada en ayudar a Thomas, ¿son esos ojos negros qué te hacen perderte en su inmensa profundidad? ¿o su sonrisa tan pura? ¿o es…" Rose le pega en el brazo a su primo "¡auch! Ok ok , lo ayudaré. Merlín, siempre apelando a la fuerza física."
Cuando Albus, Rose y Thomas llegaron a los terrenos junto al lago, los 3 Slytherin ya estaban ahí sentados, como siempre Ty y Mia conversando y Scorpius en silencio mirando hacia el lago. Con un movimiento de mano, Albus les indicó que lo siguieran hacia el bosque prohibido, donde si entraban por la derecha y caminaban unos metros llegarían a un paraje abierto, que prácticamente estaba escondido detrás de una muralla de enredaderas. James lo descubrió en su segunda semana en Hogwarts. Cuando llegaron a su destino Rose sacó de una cartera que traía colgada una pequeña escoba que agrando con un movimiento de varita.
Lamentaban demasiado que no tuvieran más escobas, Tyron se lamentó de no haberle pedido a su hermano mayor la suya, pero ya estaban ahí, con una sola escoba y muchas personas queriendo subirse. Fue Rose la encargada de fiscalizar los turnos y el tiempo que cada uno tenía. Perdían minutos si otros veían la snitch antes o ganaban minutos al atrapar la snitch.
Ya había sido el turno de Amelia, quien no sólo tenía el mismo apellido que Oliver Wood, sino que también el talento de su tío. Para sorpresa de muchos, le ofreció a Thomas volar con ella para ver si el moreno le tenía vértigo a las alturas, y los únicos gritos que se escucharon de parte de él mientras volaban eran de emoción y no de miedo. "este es el mejor día de mi vida!" gritaba con los brazos abiertos, lo que obligo a Amelia a agarrarlo de la túnica antes de que este cayera de la escoba. Al bajar, Albus, le prometió que le enseñaría a volar cuando su turno acabará.
También había sido el de Scorpius, quien atrapó la snitch 4 veces, pero solo Albus había visto la snitch al mismo tiempo o segundos antes que él, por lo cual estuvo muchos minutos hasta que todos le gritaron que ya había acabo su turno solo porque los demás ya querían que fuese el suyo. Y ahora era el turno de Tyron quien apenas llevaba 5 minutos volando.
"¡Scorpius, para!"
El moreno vuela directo hacia el rubio, después que el menor de los Malfoy se dedicará todo el turno de Tyron a lanzarle hechizos mientras volaba. Tyron, se lanza arriba de su amigo con la varita apuntándole y para sorpresa de todos, Scorpius estalla en risas, lo cual hace que todos giren para verlo, era la primera vez para casi todos ver a Scorpius reír tan abiertamente y sin parar, a excepción de Tyron, que conocía esa risa desde hace años y no iba hacer impedimento para lanzarle mil hechizos de vuelta, lamentablemente no se acordaba de ninguno que no estuviese prohibido en esos momentos.
"Caíste de tu escoba Zabini, perdiste tu turno" Dice Scorpius aun riéndose. "Potter tu turno ahora"
"¿Esta fue tu forma madura de vengarte? ¿Hacer que mi escoba vibrara como un toro mecánico? ¿Estamos a mano ahora? ¿Scorpius y Tyron unidos nuevamente para conquistar el mundo?"
"¿Vengarme? Oh Zabini, esto ni siquiera ha empezado" Dice Scorpius apuntando a su vez con la varita a Tyron, pero el hipo que le había quedado después de tanto reírse, evitaba que se viese amenazador. Entre ambos comienzan a tirarse hechizos corriendo por el terreno y lanzándose piedras y hojas y cualquier cosa que hubiese a su alrededor.
"¿Vengarse de qué?" Le pregunta Thomas a Amelia en un susurro.
"Ty con Scor son amigos desde hace años, y el código de amigos dice que si Scor odia a alguien Ty por consecuencia debiese odiarlo también y viceversa. Y Ty bueno ya lo ves, uña y mugre con Potter. Lo cual en mi opinión es algo totalmente infantil y sin sentido"
"Merlín que vergüenza que sea ÉL quien me supera en Encantamientos" Niega Rose mientras ve girar por el suelo a Scorpius imitando a un ninja y le lanza un hechizo de mocos a Tyron quien deja caer su varita y se hace el muerto.
Mientras tanto Albus ignora todo y se sube a la escoba de James, para aprovechar de utilizar la snitch de Scorpius, dado que no sabía cuándo la volvería a tener en su poder, y vuela, vuela muy alto, y se siente libre, y se siente él, no el hijo de Harry Potter el salvador del mundo mágico, no el hijo de Ginny Weasley, mejor cazadora en años de Arpías de Holyhead, no el hermano menor de James Potter. Y por primera vez se siente orgulloso de ser él, Albus Potter, primer Potter en Slytherin, un Hatstall, y se siente poderoso, en las alturas se le aclara la mente y sabe que es lo que quiere, y sabe también que hará lo posible por conseguirlo. Si a su padre le permitieron jugar en primer año, ¿Porque a él no?
" ALBUS!" Albus mira hacia abajo al escuchar el grito de su prima, y al ver los ojos de ella sabe que están en problemas, grandes problemas "Malfoy lanzó chispas con su varita!, BAJA AHORA!" Cuando Albus toco el suelo, Rose lo único que atino hacer fue encoger la escoba y esconderlas dentro de su cartera, justo a tiempo cuando llega corriendo Hagrid, lo cual relaja enormemente a los chicos, Hagrid de seguro no los castigaría.
Albus le sonríe y luego se gira, y sólo se da cuenta que Rose, Thomas y él estaban a la vista. Detrás de un árbol a una gran distancia, puede ver el cabello rubio de Amelia, y un pie de Tyron, los muy listos, ya estaban escondidos para cuando llegó a su vez McGonagall.
"Debí imaginármelo, veo que no me lo hará más fácil que su hermano no?" suspira McGonagall mirando a Albus" 30 puntos menos para Slytherin, hablaré con Slughorn para que él vea que castigo será el pertinente para esta tremenda violación a la reglas señor Potter" Luego se gira hacia los dos Gryffindor "Señorita Weasley ¿Por qué?" dijo derrotada, como si el hecho que Rose estuviese ahí hubiese sido una gran decepción "30 puntos menos cada uno también. Y por el bien de los 3, espero no volver a verlos siquiera rondando cerca de boque prohibido o mirándolo, o soñando con él. Hagrid hazme el favor de escoltarlos a la entrada del castillo por favor"
Albus hace mucho tiempo no sentía tanta rabia, después de verificar que su prima estuviese bien y pedirle que le entregará la escoba a James cuando este llegará de Hogsmeade. Baja cada peldaño de las escaleras hacía su sala común, con una determinación que nunca imagino que poseía. Al ingresar a la sala común se fija que Tyron y Amelia ya están ahí, la última se levanta buscando darle un explicación al ojiverde, pero este levanta la mano y la detiene antes de que pudiese hablar, su objetivo era otro, no ellos.
"¿Dónde está?" Es todo lo que dice muy bajo, casi en un susurro.
"Arriba" Dice Tyron.
Albus sube estaba vez la escalera con aun más determinación que antes, agarrando muy fuerte su varita, era un milagro que no se rompiera a decir verdad. Tyron compartió una mirada de miedo con Amelia, antes de salir detrás de Albus para evitar lo que tuviese en mente. Cuando Albus abre la puerta de su dormitorio Scorpius esta cómodamente acostado sobre su cama leyendo un libro. El cual baja lentamente al escuchar el portazo con que Albus cerró la puerta detrás de él dejando a Tyron afuera.
"¿Por qué" Dice dando un paso con la varita en alto a la cama del rubio "Porque lanzas un hechizo de ubicación y luego corres" Otro paso más "Muy propio de un Malfoy" otro paso.
Scorpius no saca su varita, no cambia su semblante serio y frio, solo se levanta y camina los pasos que lo separan de Albus y solo levanta un dedo amenazador hacia el ojiverde.
"Nunca- vuelvas- a - amenazarme – Potter" Susurra lentamente, y Albus sabe que se refiere a la amenaza sobre el trabajo de transformaciones y Albus asombrado se dio cuenta que se había equivocado. Scorpius Malfoy indudablemente preferiría un Insuficiente en Transformaciones antes que aceptar un chantaje de Albus Potter.
FIN CAPITULO 4
Nota Autora:
Estoy de vuelta! Muchas gracias nuevamente a aquellas personas que me envían mensajes motivadores , y comparten sus impresiones conmigo.
Lamento la demora, pero como les dije andaba de vacaciones, pero vengo recargada con muchas nuevas ideas.
Muchos cariños, y espero que hayan disfruten de este capitulo.
xoxo
Ami Malfoy
