Nota Autor:
Primero que todo, quiero pedir mil disculpas por lo mucho que los he hecho esperar por este capitulo, pero tenía miles de ideas en las cuales necesitaba que todos los personajes estuviesen más grandes, pero no sabía como hacer esa transición. Es por eso que este capitulo debo haberlo escrito una 10 veces, si no más. Nunca convenciéndome al 100% pero al final supe que jamás lograría la perfección y necesitaba seguir para poder escribir todas estas ideas que tengo en la cabeza. Y poder dar paso a la explicación de porque Albus y Scorpius son los Hatstall más interesantes en muchos años.
Espero que me sigan acompañando en los siguiente capitulo para conocer más secretos, y agradecerle sus comentarios una vez más.
Eternamente agradecida,
Ami.
Capitulo 5: No todo ha estado tan bien…
McGonagall caminaba de un lado para otro en su despacho tratando de evitar observar el cuadro de Dumbledore quien solo sonreía de aquella forma que sus cercanos recordaban cuando Albus sabia más de lo que dejaba notar, pero en estos momentos a Minerva le alteraba la idea de ver a Dumbledore gozar de aquella situación. Merlín, ¿Qué iba hacer? No era ni la primera, ni la segunda vez que aquellos chicos terminaban en su despacho, pero esta vez habían ido muy lejos.
Minerva se gira y sentado con la cabeza gacha estaba Albus Potter con toda su nariz ensangrentada, seguido de Scorpius Malfoy con un moretón bastante grande en su pómulo derecho, quien a diferencia de su compañero mantenía la cabeza alta con una mirada un poco desafiante, y por último y de quien menos le sorprendía su presencia, James Potter.
- James podrías explicarme una vez más, ¿qué haces aquí?- Masajeándose la sien, la directora toma asiento frente a los tres chicos, dirigiéndose al mayor de los Potter.
- Vengo hacerme cargo de mi participación en esta pelea profesora.
- James, según todos los testigos presentes, tu ni siquiera estabas ahí.
- Mentiras, claro que estaba ahí! - McGonagall levantó una ceja dando por entendido que a ella no la hacían tonta, James suspiró y se levantó para susurrarle algo al odio para evitar que ambos Slytherin lo oyeran.
- Entiendo, toma asiento pero en silencio, bien? - James asistió e hizo caso omiso a la mirada de su hermano menor quien le exigía una explicación.
-¿Alguno de los dos me explicará que pasó?, De hecho quisiera saber cómo es que llegaron a esto.
Ni moreno ni rubio dio indicio alguno de querer explicar la situación, Scorpius se removió incomodo en su asiento, mientras que Albus se revolvía el pelo de la misma forma que Harry lo hacía cuando se encontraba en una situación incómoda. Minerva luego de esperar varios minutos, se coloca una vez más de pie y suspira.
- Con Slughorn hemos hecho todo lo posible para tratar de ponerle un alto a estas infantiles peleas suyas, pero ya van dos años chicos, y ya no están en primer año cuando aún todos esperábamos que con el tiempo todo se apaciguará, que esta rivalidad fuese solo una etapa, pero creo que…
-Profesora…
-Albus ya tuviste tu tiempo de hablar, es mi turno ahora, es el primer día de clases por Merlín! ¿Es que acaso quieren que les prohíba el Quiddicht para
ver si con eso detienen esta ridícula enemistad?
-No! Quiddicht No!- Los tres chicos saltaron de sus sillas con ojos asustados.
Albus, el pequeño Albus luego del incidente hace dos años cuando Scorpius lo delató en el bosque prohibido, tuvo que ir inmediatamente por órdenes de McGonagall directo donde el profesor Slughorn. Albus, quién tenía ya un plan en mente, como buen Slytherin, convenció a su jefe de casa que la mejor manera de retribuir su error y de compensar su falta de criterio yéndose a meter a un lugar tan peligro, como el bosque prohibido, era yendo a las pruebas de selección de Quiddicht.
Claramente, la primera reacción de Slughron fue de reírse del ojiverde. Pero no dándose por vencido Albus le hizo entender con estadísticas y muy buenos argumentos, que él era la única carta que tenían para ganarle a James Potter. Y le prometía que si quedaba seleccionado, ganaría la copa de Quiddicht para la casa de las serpientes.
Slughorn lo meditó, sonrió y aceptó la propuesta del ojiverde. Así fue como Albus se convirtió en el segundo Potter que entró al equipo de Quiddicht en su primer año en Hogwarts. Y el primero que llevó la victoria de su casa con tan solo 11 años y ningún partido perdido.
Scorpius por su lado entró al equipo en segundo año, aun cuando Albus se opuso rotundamente en su ingreso al equipo, el resto del equipo votó unánime a favor del rubio dado que en años no habían visto una persona tan capacitada para el puesto de cazador. Al menos en el equipo de las serpientes.
Flash Back
2do año, 15 de Octubre del 2018.
-No.
-Al…
-Malik, ¿de verdad era tan bueno? ¿Es que acaso no había ningún candidato mejor que él? ¿Ninguno? ¿Me vas a decir que era el único bueno? ¿En todo Slytherin?-
-Merlín Albus cálmate, y si, era el mejor, por lejos. Puede ser que hasta ganemos sin siquiera tener que depender de la Snicht- Malik le revolvió el pelo al moreno y se fue con escoba al hombro. Albus derrotado se fue a sentar frente a Tyron y Mia. Mirando como Malik le estrechaba la mano a Scorpius cuando este estaba entrando al gran comedor.
-No sé qué tanto sonríe Malfoy por haber obtenido el puesto de Cazador, Merlín sabe que es mi puesto el que él quiere. - Ty ríe y levanta una ceja mientras toma una tostada.
-Al, que te hace creer que Scorp quiere tu puesto? De hecho…
-Cuando lo conocí, me confesó que era muy bueno en el puesto de buscador.
-Es un excelente buscador, no hay duda de eso, pero se muere de aburrimiento en ese puesto…-Albus iba a replicar sorprendido como es que alguien podría aburrirse, cuando llega el rubio y se sienta diagonal a él, sin siquiera saludarlo.
-Buenos días Scor, Felicitaciones por entrar el equipo! - Dice Mia con una sonrisa genuina.
-Si hermano, felicidades, recién hablamos de eso. -ojimiel se gira hacia la rubia no dándole importancia a las miradas de odio entre sus amigos. - Mia de hecho recuerdas aquella vez que Scorp hizo un berrinche porque tío Draco lo obligo a jugar de buscador? Y tío Draco tuvo que…- Albus no queriendo escuchar las historia del pequeño rubio tomó una manzana y se fue camino a su siguiente clase, Scorpius lo siguió con la vista, sonriendo.
-Scorpius basta, no sonrías como si acabases de ganar una batalla, esta competencia entre ustedes dos tiene que parar. -Dijo Amelia levantando un dedo y mirándolo enojada.
-El comenzó…
-No Scorpius, fuiste tú.
-¿! De qué lado estas Wood!?
-Del de Albus, obvio. - Dijo Mia lanzándole una última mirada de reprobación, y saliendo detrás de su otro amigo.
-Scorp…- Tyron mira seriamente al último de los Malfoy tratando de descifrarlo, tratar de entender que pasaba por la cabeza del rubio, porque Tyron conocía al chico delante de él mejor que a cualquiera de sus tres hermanos, pero prácticamente hace un año que Scorpius no era el mismo.
Siempre fue un chico de una personalidad fuerte, inflexible, observadora, sarcástica, seguro de sí mismo, y muy callado. Pero hasta hace un año, el rubio quien se caracterizaba por no meterse con nadie, no importarle nadie ni nada. Quién no hacía caso de lo que la gente podía decir de él y de su familia, jamás lo había visto meterse en problemas.
Pero desde que se cruzó con Albus Potter, era como si el demonio se hubiese apoderado de su amigo. Peleaba con Albus, ignoraba a Albus, competía con el moreno, hasta en Herbología, y Merlín sabe que Scorpius era alérgico a toda y cada uno de las plantas que pudiesen existir, pero él parecía olvidarlo con tal de vencer a Potter en notas o lo que fuese. Hasta podía tomarse duchas de 40 minutos, si sabía que era Albus él que venía después. Si, su amigo se estaba comportando como un niño malcriado e infantil, aun Tyron con sus 13 años se podía dar cuenta de eso.
-Ty…Tienes esa mirada cómo si estuvieses analizándome.
-Scorpius, ni esos psiquiatras Muggles podrían entender que pasa en tu mente, menos podría yo. Solo te diré una cosa, Albus es un buen chico, no jodas una relación que podría terminar en una buena amistad.
-Todo este discurso es porque entre al equipo de Quiddicht? ¿Por qué el pequeño príncipe Potter II no me quería en él, yo debía de darle en el gusto?
-Tú sabes a que me refiero S, ni siquiera querías entrar al equipo.
-Bueno, cambie de parecer.
-Odias ser el centro de atención.
-Mientras haya un Potter en el campo, jamás seré el centro de atención- Dijo Scorpius dejando sus cereales a medio comer y levantándose. Tyron podía ser muy busquillas cuando quería.
-Oh, así que de eso va todo, ¿Estas celoso de Al? - Scorpius se paró en golpe y se giró hacia su amigo cuando ya iban camino a la sala de pociones.
-¿Por qué habría de estar celoso de Potter? ¿Qué diablos Tyron?
-Tranquilo S, será nuestro secreto. - Cuando el moreno vio que su amigo estaba abriendo la boca para replicar, se sentó junto a Rose Weasley, quién lo miro bastante sorprendida. - No quiero sentarme ni con Scor, ni con Al, espero que no te moleste. - Dijo dándole una sonrisa, la cual fue contestada con una risa de la colorina, mientras que el rubio se sentó en el único puesto libre, al lado de Albus, quienes comenzaron inmediatamente a discutir quién estaría a cargo del caldero, y quién se levantaría a buscar los ingredientes.
-Ya nadie quiere estar cerca de esos dos, ¿qué pasó esta vez?
-Al hechizo la almohada de Scorpius para que a mitad de la noche explotará. Todavía la habitación está llena de plumas. Y Scorpius anda de los mil demonios, ya sabes, no durmió sus 8 horas diarias.- Rose miró a su primo, y suspiró. Albus Potter cada vez se comportaba más y más infantil, algo debía hacer.
Fin Flash Back.
Mientras que James Potter, era un fan del Quiddicht, luego de ganar dos años seguidos y de salir ambos como mejor jugador, su título fue desplazado por ambos chicos ahora a su lado, Albus hace dos años, y Scorpius hace uno. Pero James no solo quería ganar la copa para su casa, sino que también quería ganarles a las dos serpientes calculadoras y manipuladoras. No le gustaba solo ganar, si no que le gustaba ser mejor y vencer a los mejores, y si a Albus y Scorpius los sacaban del Quiddicht, bueno, los partidos de Quiddicht se volvería muy fáciles y aburridos.
- Profesora, he entrenado todos y cada uno de los días que estuvimos de vacaciones, sé, le digo de corazón, que este año ganaré la copa para Gryffindor, pero si les prohíbe a ellos dos jugador, Merlín sabe que la gente podría hablar que fue una medida absolutamente imparcial detonada por su muy explicable favoritismo hacia la mejor casa que el sombrero podría decidir enviar a …
- James….- Minerva levanta la mano para detener al ojicafe.
- Pero profesora, de verdad si me permite opinar esto podría resultar en una muy mala reputa…
- James…
- Jamie, lo estás haciendo de nuevo - Dice Albus mirando fijamente a su hermano.
-¿Qué cosa?
-Hablar por los codos.
-Oh…- Dice James sonriéndole a la directora y sentándose nuevamente, al momento que la puerta del despacho se abre.
-Profesora, los chicos de primer año acaban de llegar al castillo, pronto comenzará la selección y…
-Oh claro, gracias Neville. Harry me mataría si para la selección de Lily, no están sus hermanos ahí. En cuanto a ustedes dos - Dice volviendo su vista a los dos Slytherin. - Quiero que vengan a mi despacho mañana por la tarde. Ahora andando, y les advierto, cualquier mínima intención o movimiento de alguno de ustedes en buscar problemas en las siguiente 24 horas, resultará en una expulsión. - Scorpius y Albus tragaron salivas, preocupados y asistieron hacia la profesora, quien con un movimiento de manos les dio a entender que era hora de salir del despacho.
Caminando hacia el gran comedor, James se quedó unos pasos atrás observando a los dos chicos delante de él, no se hablaban ni se miraban, pero podía ver como el rubio tenía su mano en su bolsillo apretando fuertemente la varita.
James se adelantó y agarro a Scorpius del cuello con un brazo y a Albus con el otro y los trajo hacia sí.
- No sé cómo decirles esto de buena forma pero si los sacan del equipo yo los torturaré personalmente, lenta y dolorosamente.
Scorpius se removió para librarse del brazo del mayor de los Potter y bufo negando con la cabeza caminando rápidamente y desapareciendo de la vista de los dos chicos.
- No sé porque a las chicas les encanta tanto, es un gruñón no?
- Solo con nosotros, de hecho, con la mayoría de las personas resulta un "encanto". ¿Qué hacías allá arriba Jamie?
-Bah, solo quería saber que castigo les daba…Ya sabes, ahora que soy prefecto estas cosas me incumben.
-Eres tan malo mintiendo…Aparte es Fred el prefecto, no tú.
-Pero somos un pack, ya hable con Neville, y le hice saber mi parecer…
-No sé porque creo que aquella conversación término en ti sobornando a mi pobre padrino.
-Seguro no fue lo mismo que tu hiciste con Slughron, yo solo sigo tus pasos hermanito…
-Si, claro…Entonces me dirás porque tanto interés tienes en mis peleas con Malfoy?
-¿Dónde crees que quede Lily?- dijo James haciendo omisión de la pregunta de su hermano, mientras iban llegando al gran comedor.
-James…
-Albus…
Albus lo observó detenidamente, James era tan fácil de leer, pero por alguna razón, esta vez no sabía que se traía su hermano mayor entre manos. Por su parte, James conocía aquella mirada, lo estaba analizando, Albus estaba poniéndose en todos los escenarios existentes buscando la respuesta de porque lo siguió hasta el despacho de McGonagall.
-¿No es obvio? Es Lily… - Pero para sorpresa de James, Albus no siguió con el tema, de hecho Albus sonreía y volvía a tener su brillo usual, siempre se le iluminaba el rostro, a ambos en verdad, cuando hablaban de su hermana.
-Te esperamos en la sala común luego de la cena, ok? - Albus asiste y camina hacia su mesa, donde Scorpius tenía la cabeza apoyada en una mano mirando hacia la mesa de profesores y Tyron le da un apretón amistoso en el hombro cuando se sienta junto a él.
- Merlin Albus, esta vez sí que se les escapo de las manos…
-No quiero hablar de eso Ty…luego ¿sí?
- Tu hermana entra este año a Hogwarts cierto? - Susurra mientras McGonagall comienza a llamar a alumnos hacia el taburete y Albus asiste buscándola entre la multitud - ¿Y quién es?...
- Potter, Lily…
-Oh, olvídalo, ya la ví. - Albus ríe ante el comentario de Tyron y sigue con la vista a su hermana caminando temblorosa, con su largo pelo colorín tomado en una cola de caballo y cuando el sombrero es colocado sobre su cabeza, no dura ni 5 segundos sobre ella cuando grita fuerte y claro Gryffindor.
Toda la mesa de los leones estalla en aplausos, James y Fred corren y la alzan como un trofeo mientras la colorina se ríe divertida, y en cuanto toma asiento, se gira levemente buscando la mirada de su otro hermano.
Albus le levanta un pulgar y Lily le devuelve el gesto sonriendo.
-Tu hermana es encantadora Albus. Crees que acceda a desfilar mi nueva colección? ¿Podrías por favor convencerla?, Si definitivamente tendremos que convencerla, si mi línea de ropa la comienzan a utilizar los hermanos Potter, en cosa de meses será grito y plata.
-Mia, no explotaras a mi hermana. Y, ¿hermanos Potter?, ¿hermanoS? ¿Estoy incluido en ese plural del apellido?
-Eres un Potter o no?
-Si…
-Ahí tienes tu respuesta entonces, listillo.
-Amelia, sobre mi cadáver algún día me veras desfilar tu ropa.
- De verdad crees que tienes opción de contradecirme? Sabes que si no lo haces le diré a…
-Ok!, Merlín, tu sí que eres la Slytherin más víbora que conozco.
- Oh Albus! Gracias, extrañaba esos cumplidos. - Dice Amelia realmente feliz, y tomando una de las frutillas que habían aparecido frente a ellos.
-No era exactamente un cumplido Mia…- Dice Albus mirando hacia la mesa de sus hermanos, cuando se fija en que Scorpius ya estaba de salida del gran
comedor.
-Al, no…-Tyron lo mira seriamente mientras al mismo tiempo que Amelia le toma el brazo.
-Ve, yo agarraré un poco de comida para llevarte más tarde. - Dice la rubia al mismo tiempo, le revuelve el pelo a pesar de los reproches de su amiga y sale detrás del rubio.
Albus se detiene cuando ve como Scorpius camina con sus manos en los bolsillos, girando hacia las mazmorras, no sabía muy bien que lo llevaba a seguirlo, dado que una parte de él quería pedirle perdón por lo ocurrido en el tren, y otra parte aún quería más venganza.
Desde el incidente dos años atrás en el bosque prohibido, algo se había despertado en Albus, recordaba con cierta vergüenza como en sus primero meses en el castillo buscaba la amistad y aceptación del rubio, pero luego de que lo delatará, se sintió un idiota al haber intentado tanto algo y que en el proceso lo hubiesen humillado. Porque luego todo el mundo hablaba de como Scorpius Malfoy seguía los pasos de su padre y no se doblegaba a la popularidad de los Potter.
Desde entonces Albus Potter le había declarado la guerra a Scorpius. Albus no era una persona que simplemente dejará las cosas al olvido, planeó todo detenidamente, sabía que Scorpius esa noche hace 2 años esperaba que Albus tirará una maldición con su varita, pero Albus simplemente lo miró, se dio vuelta, hizo a un lado a Tyron y salió de la habitación dando un portazo.
Espero, espero, y espero hasta que ya todos pensaron que Albus era muy Hufflepuff para su propio bien y había quedado todo en el olvido. Pero un mes después, tal como había amenazado a Scorpius, Albus entregó el trabajo de Transformación más mal hecho en la historia de Hogwarts, lo cual hizo que Scorpius Malfoy cayera al segundo lugar en notas, superado ahora con creces por Rose Weasley.
Flash Back, Primer año. Enero 2018.
-Señor Malfoy, Potter, porfavor quédense, necesito hablar con ustedes- McGonagall había ya entregado todos los informes que cerraban el primer semestre, todos menos el de Albus y Scorpius.
Scorpius se levantó y caminó hacía el escritorio de la directora, mientras todos los demás iban saliendo de la sala. Albus simplemente se quedó atrás de brazos cruzados.
-Estoy muy decepcionada de ambos chicos. Señor Malfoy, a la fecha era el mejor alumno de su generación, solo en 4 meses ya maneja hechizos mejor que muchos de 3er año, y que decir de ti Albus, eras uno de mis mejores alumnos de Transformaciones, se puede saber que les sucedió?
-Profesora, creo que no la estoy siguiendo.
-Scorpius, reprobaron este informe, ni siquiera con un Insatisfactorio, si no con un TROLL, y al ser el con mayor porcentaje, también reprobaron este semestre, si de vuelta de vacaciones no tienen extraordinario en todo, probablemente tengan que repetir esta clase durante las vacaciones de verano.
Scorpius pestañeo muchas veces, abrió y cerró la boca otras tanta.
-¿Perdone? ¿Qué reprobamos? ¿Cómo es aquello posible?, Puedo asegurar que lo revise…- Scorpius mientras hablaba más y más se le iba aclarando de que iba todo esto, y su voz cada vez tenía un toque más de hielo que la palabra anterior. -Oh…¿Puedo revisar el informe profesora?
La Directora se colocó de pie y le entregó el informe a Scorpius y miró a Albus con una mirada decepcionada y salió del salón camino a su despacho.
Scorpius de forma sobrenatural leyó el informe rápidamente y miro a Albus. Albus nunca había visto tanto odio en una mirada.
-"Alguno de los hechizos de transformaciones más famosos que han sido descubierto en los últimos años son las cirugías plásticas y la de autos que se convierten en máquinas del futuro que hablan y defienden a la humanidad" Esto es enserio Potter?! - Scorpius leía un extracto del informe dando pasos lentos y seguros hacia el ojiverde.
-Transformer, un pelicula muy popular muggle. Es bastante entretenida de hecho, esta este chico que tiene un auto y que el auto..
Ese fue el primer encuentro físico que Albus y Scorpius tuvieron, Scorpius saltó sobre el ojinegro y olvidando por completo que era un mago con varita, y comenzó a pelear a golpe limpió. Albus al crecer con James y sus primos, esto era cosa casi de todos los días y sabía defenderse.
-Te mataré Potter!
-Te lo advertí Malfoy, nadie se mete conmigo tampoco.
En ese mismo momento ambos chicos con una fuerza mágica se separan y cada uno choca contra la pared contraria.
-Se puede saber qué demonios les sucede a ustedes dos?! - Rose Weasley, tiene su varita en alto y una mirada muy pero muy enojada.
Ambos chicos se miran con odio y respiran pesadamente. Scorpius es el primero en ponerse de pie, y le tira el informe a Albus en sus piernas.
-Espero que estés contenta Weasley, Potter te limpió el camino a la cima. - Fue todo lo que dijo el rubio antes de salir.
Rose caminó hacia su primo y tomo el informe, mientras el ojiverde seguía respirando fuertemente, de chico había tenido cuadros asmáticos que aún volvían de vez en cuando. Rose termino de leer el informe y miró a Albus. - Oh Albus, que hiciste?
-Se lo merecia…
-Malfoy solo hizo que te castigaran por una tarde Al, tu hiciste que reprobará una asignatura.
-Pero…
-Merlín, pensé que era James el de los malos planes, ya levántate y ve a arreglar esto de alguna forma.
Albus se colocó de pie con ayuda de su prima y caminaron hacia el gran comedor. Pero desde aquella tarde ya cualquier posibilidad de amistad entre ambos se había quebrado, independiente de que compartieran amigos, desde ese momento Scorpius Malfoy y Albus Potter se ignoraban completamente o si la situación se presentaba, se peleaban con palabras, pero por alguna razón que absolutamente nadie podía explicar, es que hasta la fecha ninguno de los dos había ocupado magia en sus peleas.
Fin Flash Back
La verdad es que Al estaba en un dilema, porque ya tres años atrás, Albus había visto algo en el rubio, que lo llevaba a que a pesar de todo, quería aún ser su amigo, no sabía si era simplemente porque Malfoy era un Malfoy y todo eso de llevarle la contra a los estigmas era algo que le apasionaba, o porque Scorpius como individuo resultaba una persona muy intrigante e interesante. Sentía que de alguna forma su destino estaba marcado por la presencia del malcriado de Scorpius, pero también sabía que ninguno de los dos daría su brazo a torcer. Y menos lo haría él.
Albus estaba a punto de doblar por donde había doblado el rubio cuando algo o más bien alguien lo tira de su túnica y lo arrastra hacia el gran comedor. Albus gira la cabeza y es James, de nuevo.
-James déjame ir! ¿Qué haces?
-Evitando que te echen del equipo de Quiddicht. -Albus se cruza de brazos y sin resistencia se deja arrastrar por su hermano mayor, hasta que empujándolo lo sienta entre Rose y Lily.
-Al! -Lily lo abraza fuertemente, apoyando su cabeza en el hombro. -Temía que por estar en casas diferentes prácticamente no te vería.
-De hecho prácticamente no lo vemos, y si no me equivoco ¿James te "castigo" de nuevo sentándote acá?
-Como siempre muy perspicaz mi querida Rose. Pero uno, ¿Qué ni nos vemos? Tengo contigo prácticamente todas y cada uno de las clases - Albus se sirve de absolutamente todo lo que tiene al alcance y se echa una cucharada de puré a la boca- sin mencionar que tomamos juntos todos los electivos este año, y ambos estamos en el club de debate, ajedrez, pociones avanzadas, y apreciación cinematográfica muggle, sin considerar claramente que estas SIEMPRE conmigo en nuestras horas de estudio en la biblioteca.
Lily deja caer su cabeza sobre la mesa, y segundo después busca la mirada de su otro hermano - James, por favor dime que Al está bromeando, y no TODOS tenemos que tener una agenda tan aburrida como la de él.
-Lils, solo Al se las ingenia para tener una vida tan aburrida, si no quieres ser una amargada a los 13 años, mi consejo es que hagas todo lo contrario a Albus.
-Segundo - Dice Albus ignorando a sus hermano y girándose nuevamente hacia Rose - Si, James se está metiendo más de lo normal en lo que no le incumbe - Se gira hacia su hermana esta vez- Pero ahora Lils porque tu estas acá no será más un castigo estar sentado con estos gatitos.
-Hey! - Fred, James y Rose exclaman levantando la cabeza ofendidos, pero todos riendo al mismo tiempo.
El día siguiente, todo estaba tranquilo para McGonagall, quien usualmente caminaba todas las mañanas por el gran comedor, mientras los chicos desayunaban. Saludando con un gesto de cabeza o cruzando un par de palabras con algunos. La directora estaba convencida que aquel silencio era porque al hacer a Fred Weasley prefecto, si había frenado las andanzas de Fred y James. Y por otro lado el haber amenazado a Scorpius Malfoy y Albus Potter, hacía que aquella mañana en el gran comedor fuese sorpresivamente tranquila y libre de discusiones.
Minerva si bien llevaba sus varios años siendo directora de Hogwarts, nunca pudo dejar de lado su amor a dar clases, por lo cual nunca dejó su puesto como profesora de Transfiguración. A muchos de los chicos de ahí no podría verlos si solo se dedicaba a estar haciendo papeleos en su despacho, y quiéralo o no aceptarlo, a pesar de todos los dolores de cabeza que les causaban algunos alumnos, también les tenía un cariño considerable.
Especialmente al chico que ahora estaba entrando al gran comedor.
McGonagall cerró los ojos, sonriendo. No, definitivamente la paz era muy buena para ser verdad. Suspiró y abriendo los ojos cambió su semblante al de directora, seria y estricta mientras caminaba con paso firme hacia la entrada.
-JAMES POTTER! LO QUE SEA QUE TRAJISTE ESTE AÑO AL CASTILLO, NO ESTA PERMITIDO!
James con un toque en la puntas de sus pies lleva la tabla de skate a sus manos y con una mirada asustada se gira hacia donde McGonagall estaba de brazos cruzados, pero luego James sonríe encantadoramente.
-Profesora, para no cometer los mismos errores del año pasado cuando me prohibió el uso de mi escoba dentro del castillo es que he decidido este año traer un medio de trasporte menos invasivo - Mcgonagall estaba a punto de rebatir cuando James levanta un dedo - Y con ayuda de un buen consejero leímos todo el código de Hogwarts con sus reglas, en donde si menciona no utilizar las escobas, mi error, menciona no utilizar medios de transporte motorizados, animales y otros, pero en ningún lado hablan de una prohibición con respecto a no utilizar skates por los pasillos.
Minerva mira por detrás de James, y ve parado con el pelo extremadamente desordenado como si recién se hubiese levantado al menor de los Potter quién tenía la misma sonrisa de su hermano.
- ¿Supongo que el buen consejero fuiste tú Albus?
-Imposible resistirse a los pedidos de Jamie profesora - Dice Albus encogiéndose de hombros.
-Bueno señores Potter, solo les aconsejo que relean el código dentro de unos días más, hasta entonces…
-Hasta entonces querida directora evitare no atropellar a nadie con mi tabla. - tan rápido como dice eso el ojicafe, se sube a su tabla y va hacia la mesa de Gryffindor donde Fred Weasley estaba haciendo un castillo con los panqueques, el cual Minerva sabía que estallaría en unos minutos y se convence que su elección de prefectos ese año no iba a tener el efecto que ella buscaba.
-Albus, luego de su hora de historia de la magia, quiero que con el señor Malfoy vayan a mi oficina ¿está claro?
-Si profesora. - Albus se queda ahí quieto mirándola, y Minerva no puede evitar recordar a Harry, cuando Albus se mueve de un pie a otro buscando las palabras correctas para continuar - Profesora, ¿Sabe que no puede cambiar el código hasta dentro de un año más cierto? Las reglas con las que un alumno comienza el año deben ser las mismas que…
-Con las que comienza…Albus, lo sé, tenía la esperanza que ustedes no lo supieran. Y no deberían porque saberlo, ¿Qué niño de 13 años se dedica a leer el código del colegio?
Albus le sonríe con suficiencia. - Tyron me apostó a que Scorpius tenía mejor memoria que la mía, por lo cual nos hizo memorizarnos el código del colegio, creyó que algún beneficio podríamos sacar de eso. Hasta ahora James ha sido el único beneficiado.
-He de asumir entonces que ganó la apuesta del señor Zabini a costas ahora de mi poco poder de reacción sobre las acciones de su hermano.
-No profesora, hasta ahora Scorpius siempre gana. -Con eso Albus da por terminada la conversación y en vez de caminar hacia la mesa de Slytherin, se sienta al lado de James quién le pasa un brazo por los hombros y le revuelve el pelo.
Minerva se queda mirándolos un rato hasta que decide ir a intercambiar unas palabras con Dumbledor antes de comenzar las clases.
Saliendo del comedor justo pasa corriendo Lily Potter en sentido contrario.
-¡Por Merlín! No me van a creer que vi en el baño de chicas de Gryffindor! - Lily empuja a James hacia un lado y se sienta entremedio de sus hermanos. Rose Weasley levanta la vista de un libro que tenía sobre la mesa mientras comía cereales y negaba con la cabeza a su prima para que evitará seguir hablando.
James mira de su prima a su hermana y de su hermana a su prima y Rose solo suspira conociendo a su primo, James no lo dejaría ir.
-Habla, que viste Lils?
-Bueno, pasa que escuche a unas chicas de 4to año hablar, ya sabes esa chica de cabello rubio estaba hablando con…
-Sí, la ubico… ¿Te refieres al ranking de chicos que tienen en el baño? - Se gira hacia su prima sonriendo- Oh Rosie, todos los chicos sabemos que ustedes hacen eso. - Rose estaba a punto de decir algo cuando Lily la interrumpe.
-¿Y también sabias que venden el horario de clases tuyo y de Al? Con todas sus actividades y donde encontrarlos y en qué horas para toparse con ustedes "accidentalmente".
- ¿De qué hablas Lily?...Solo Fred sabe lo que hago cada día de mi vida - James levanta una ceja incrédulo.
- A si Jamie, olvide decirte, intercambie esa información.
Lily los mira a todo mientras hablan y levanta la mano- Nada de eso es lo sorprendente, si no que lo venden a 1 GALEON! ¡UNO! ¿Quién por todos los unicornios pagaría un galeón para saber sus horarios? Podrían solo seguirlos…- James la mira pero luego se gira hacia Fred ignorando a su hermana.
-Que tu hiciste que?!
No era sorpresa para nadie que mucha gente quisiera acercarse a los hermanos Potter principalmente por curiosidad, por el hecho de que eran los hijos de Harry Potter. A pesar de los años y a pesar que ellos no tuvieron absolutamente nada que ver con la guerra, la comunidad mágica siempre estaba atenta a la vida de los Potter. A James en particular no le molestaba tanto cuando era niño, pero desde que había ingresado a Hogwarts 5 años atrás, era como si todo el mundo creyese conocerlo, cuando en verdad no era así. Quizás por eso los Potter se refugiaban tanto en sus primos, sabían que su familia no estaba por interés con ellos.
-No me dejaste terminar, lo intercambie por acceso ilimitado para utilizar el campo de Quiddicht todo Septiembre y Octubre. -La chica era la encargada de repartir los horarios de entrenamiento para todas las actividades que se realizaban en los terrenos de Hogwarts.
-¿Enserio?! Merlín Fred! Eres el mejor sub capitán que podría haber elegido! -James cambio totalmente su semblante de sorpresa a uno de felicidad pura. Olvidado totalmente el punto de la discusión.
-Lo sé - Fred mira para todo lados y tira de la manga de su primo atrayéndolo hacia él - Tu horario está encantado eso sí, todas las horas libres que tenemos, las intercambie por sesiones de estudio o clases particulares de pociones y cosas así. Claramente no te conocen tan bien para creer que estudias. Y para mañana todos los horarios estarán en blanco, e imposible de recuperar la información en ellos. Un simple hechizo que Rosie me enseño.
James miraba a su primo y sonreía más y más.
-Así que dejamos a Slytherin sin campo de entrenamiento por 2 meses? -Fred asiste.
-Fenomenal.
Albus carraspea y todos se giran a verlo a él.
-¿! Ustedes le entregan mi horario, que no sé cómo se lo consiguieron, a chicas que solo se dedican a reírse y no dejarme estudiar, para aparte sin dejarme dónde entrenar?!
-Oh Al, no yo no fui el que entregó tu horario, de hecho ni sé en qué año vas. ¿4to o no?
Albus niega mientras su primo habla sin realmente estar interesado justo al momento en que su torre de panqueques esta tan alta que cae estallando todo el manjar en su interior. Fred estalla en risas igual que James.
-Si no fuiste tú, ¿quién fue?
-La misma persona que está en el número 1 de la lista de chicos guapos. -Rosie mira un poco preocupada a James mientras Lucy Weasley, quien lamentablemente era amiga de Audrey, la chica que vendía los horarios, se les une.
James se girara hacia su hermano sorprendido.
-Eso es mentira Al, yo jamás haría algo así!
-Jamie…- Ahora era Lily quien miraba a su hermano algo apenada.
-Pero como se les puede ocurrir que le haría algo así a mi hermano?! Todos sabemos cómo Al se pone cuando…
-James…-Esta vez Albus mira a su hermano comprensiblemente y el mayor se calla entendiendo. Albus baja la vista hacia la menor de los Potter. - Lily ¿quién es el primero de la lista?
-Bueno, ¿No es Obvio? Scorpius Malfoy.
-¿! QUE ?! - Albus y James exclaman ambos por motivos totalmente diferentes, pero ambos afectándolos de la misma manera.
Albus y James se colocan de pie, Albus estaba realmente enojado, Scorpius y todos los de su cuarto sabían cuánto Albus odiaba todo eso de la popularidad, odiaba que la gente anduviese escondiéndose detrás de los estantes en la librería para verlo, o se hacían amigas de Amelia o Rose para acercase a él. Albus no odiaba que la gente lo quisiese, si no que él era de la opinión de si alguien quería conocerlo, que simplemente fueran y le hablaran, no era tan difícil.
Mientras que James solo pensaba ¿! Como un Malfoy iba a ganarle?! ¿! De nuevo?!, todo el ego y autoestima del mayor de los Potter estaba siendo pisoteado por un Malfoy. Cualquier persona fuera de Hogwarts pensaría que Malfoy sería una de las personas menos queribles en la escuela, pero por alguna razón la realidad era otra.
Albus toma su varita con fuerza, y siente como una mano suave se coloca sobre la suya.
-Al…- Lily lo mira con esos ojos de súplica.
-Al no estoy defendiendo a Scor ni nada, pero piensa con la cabeza fría un momento. Cálmate y siéntate. - Rose se había dado la vuelta y ahora se sentaba al otro lado de Albus.
-Rose, Malfoy ganó algo entregando esa información, quiero saber que fue. Aparte no lo entienden? Si eso cae en manos de Rita, le será mucho más fácil encontrarnos cuando estemos en Hogsmeade o algo así.
-Scorpius no ganó nada con eso, de hecho yo estaba ahí. Audrey le preguntó si podía ver su horario porque quería hacer un reportaje sobre él y sus intereses, dado que salió estrella de Quiddicht el año pasado. Scorpius no es un idiota y le dijo textual "Si estas interesada en Potter no vengas a mí nunca más". Pero algo paso por la mente de Scor y cuando estaba a punto de irse, se giró y le dijo que si ella estaba tan interesada en ti, que se atreviese a ir a las mazmorras y ver tu horario directamente. Le entrego la contraseña de Slytherin y se fue. Creo que ni el creyó que esa chica realmente lo hiciese.
-Creo que Malfoy si sabía que Audrey se atrevería a ir a las mazmorras - Informa Lucy.
-Lucy estamos tratando acá de que Albus no le declare la guerra una vez más a Score.
-Rose no estoy tratando de poner a Al en contra de Malfoy, de hecho, Malfoy probablemente le hizo un favor a Al. -Lucy indica hacia la entrada del gran comedor, en donde Audrey quien se caracterizaba por tener un pelo rubio y largo, ahora lo tenía verde, verde Slytherin. El cual combinaba con su piel del mismo color. - Audrey trato de quitarse el color toda la mañana, el hechizo que recibió esta demasiado bien elaborado, ni en la enfermería pudieron volver su piel a la normalidad. Audrey esta de muerte.
Mientras todos se giraban a ver a Audrey, Albus busca a Scorpius en la mesa y lo encuentra sentado al lado de Tyron. Ambos compartiendo una mirada cómplice y riendo como si fuesen niños de 5 años.
Albus sabía que un hechizo así, si bien Ty era un muy buen mago, solo Scorpius podría lanzar un hechizo en que su contra hechizo fuese muy difícil de realizar o que simplemente no existiese.
Eran cosas como esas que descolocaban a Albus, porque ¿Por qué razón Scorpius había hechizado a Audrey, si era a Albus al que molestaba y no al rubio? ¿Por qué Scorpius se comportaba a diferencia del alcance en primer año tan justo y preocupado con todos?
No entendía porqué el rubio a veces actuaba al contrario de lo que se esperaba, y menos entendía como era que a su forma estuviese defendiendo a Albus, especialmente después que en el tren el ojiverde le dijera en plena discusión una de las palabras más ofensivas que se había creado luego de la guerra.
FLASH BACK. 1 días atrás.
Albus caminaba por el tren buscando el carrito de dulces, y por el rabillo de un ojo ve a Scorpius que estaba hablado con Rose como si fuesen los mejores amigos.
Rose le había advertido que ella jamás lo apoyaría en su odio a Scorpius, de hecho luego del desastre de Transformaciones, Rose le pidió a la profesora si ella podía ser la nueva pareja de trabajos de Malfoy, a lo cual todos reaccionaron sorprendido, Albus incluido. Minerva no lo pensó dos veces y acepto. Desde entonces Albus sabia que Rose y Scorpius se llevaban bien, pero jamás se imaginaba que fuesen tan amigos como para compartir el viaje de Hogwarts.
Albus se paró en la puerta del compartimiento y miró a su prima - Rose, no digas que luego no te lo advertí pero Malfoy no es mejor que Peter Pettigrew.
- - Me llamaste PETER PETTIGREW? - Scorpius se levantó furioso y Albus dio un paso atrás recién dándose cuenta la estupidez que había dicho. Solo porque se sentía celoso, celoso que Rose si hubiese podido conseguir ser amiga del rubio, celoso porque Rose no lo había apoyado. Y rabia porque sabía que su prima era inteligente y jamás tomaría partido con el lado equivocado, lo que lo hacía a él el lado equivocado.
Pero ya no había vuelta atrás, y Scorpius estaba ahí parado, con una cara de enojo y tristeza al mismo tiempo.
-Todos sabemos que los Malfoy se mueven hacia donde calienta el sol. Por lo cual si, Pettigrew.- Albus no podía controlar sus palabras, era como si una fuerza mayor a él mismo lo controlaba cuando estaba cerca del rubio y no pudiese pensar con claridad.
Pero tampoco tuvo mucho tiempo para seguir pensando porque Scorpius le había pegado un combo tirándolo hacia fuera del compartimiento y Albus no pensó dos veces para responder y pegarle en un pómulo, y así ambos siguieron tirando golpes mientras rodaban por el tren. Hasta que Louis Weasley tuvo que separarlos y arrastrarlos hasta el compartimiento de prefectos y sentarlos a cada uno en la esquina contraria.
FIN FLASH BACK
-Al, creo que ya es hora que te comportes como el chico inteligente y adorable que eres, y hagas una tregua con Scor. -Rose lo miraba con cariño y Albus sabía que su prima tenía razón. Pero no era tan fácil. Albus sabía que con Scorpius Malfoy nada era tan fácil como pareciera.
-Hablaré con él, no prometo nada Rosie, pero al menos evitaré hoy pelear con él. AUCH! -Lily le pega en un brazo a Albus.
-¿Cómo se te ocurre decirle a Scorpius algo asi? No había tenido tiempo antes para decírtelo, pero Merlín Al, ahora entiendo porque James ha intentado todo este tiempo evitar que los papás se enteren de tus peleas. Fuiste un gilipollas.
-Lily! - Todos abren los ojos mirando a la menor.
-¿Qué? Pero si es cierto.
-Lily tiene razón, me pasé del límite ayer. Le pediré disculpas.
-¡Wicked! Esto merece una celebración. Hoy fiesta en Gryffindor, pasa la voz Al. - James da por terminada la conversación levantándose de la mesa, pero luego gira hacia Albus - Invita a Scorpius, se lo debes. Aparte así las chicas podrán ver de cerca, que claramente YO soy más guapo que la culebra.
Albus cerró los ojos y suspiró, todo sería más fácil si su enemigo fuese alguien al que todos odiaran pero no alguien al que todos aman.
Ese día definitivamente, sería un largo día.
Fin del capítulo 5.
