Capítulo 7

- No puedo creer que decidieras venir! Que alegría Scorpi, ya pensaba que este año serias igual de amargado que los anteriores. – Amelia va dando saltitos de alegría, mientras pasa un brazo por el cuello de Scorpius y comienza a caminar a su lado. Delante de ellos Tyron y Albus iban riendo probablemente por algo que Tyron dijera, el mulato tenía un humor que en particular a Albus solía hacerlo reír a carcajadas.

-No sé cuál es tu afán de pasarme el brazo así como si fuésemos amigos Amelia.

-Somos amigos Scor.

-Hablo de la forma muy poco femenina.

-Te conozco desde que tengo 6 años, y no me gustas. Para nada debo recalcar. Porque querría verme femenina para ti?

-Y yo que pensaba que era tu amor platónico…

-Dudo que seas el amor platónico de alguien Malfoy. –Dijo Albus como quien no quiere la cosa.

-Potter, primero que todo, nadie está hablando contigo. Segundo, entre tú y yo al menos yo he tenido citas, que me dices de ti? No me sorprendería que nadie te invite a salir, pero el ser el hijo de Harry Potter debe al menos tener un efecto en las personas.

Amelia y Tyron intercambian miradas y ambos asistiendo acuerdan en silencio seguir caminando y dejando a sus dos amigos atrás discutiendo por lo que fuese que estuviesen discutiendo esta vez solos. De todas maneras llegarían a la ex sala de adivinación donde sería la fiesta aquella noche.

-Lo que yo hago con mi tiempo libre no es de tu incumbencia Malfoy.

-Tampoco me interesa saber qué haces con tu tiempo libre Potter.

-Bien.

-Bien.

Justo cuando Scorpius termina de hablar se escucha un ruido y ve a Albus moverse rápidamente empujándolo contra la pared que tenía detrás de él.

-Qué demonios Po.. – Dice Scorpius moviéndose tratando de liberarse de Albus quien le tapa la boca.

-Ssshh, alguien viene. – Albus mira hacia atrás y con un movimiento de cabeza le indica al rubio que lo siga a una puerta que está al otro lado de la estatua en la cual están escondidos y les tapa la visión a ambos del corredor. Scorpius lo miró enojado, pero le hizo caso. Albus siguiéndolo cerró la puerta detrás de él y conjuro un hechizo silenciador.

- Por Merlín, me puedes explicar porque nos escondemos?! El toque de queda no es hasta dentro de una hora. Auch me pisaste! Dónde estamos? "Lumus"

Scorpius saca su varita y al iluminar la estancia se da cuenta que estaban en un armario en el cual no había nada en su interior. Al darse cuenta de esto, Scorpius se hecha hacia atrás hasta apoyarse en la pared contraria mientras su corazón comienza a latir cada vez más rápido.

-Malfoy estas bien? – Albus se molestó al ver como el rubio saltaba para el lado contrario al darse cuenta del reducido espacio en el que se encontraban, pero ahora que se fijaba bien en él, se dio cuenta que la respiración de Scorpius era muy agitada y el rubio estaba temblado levemente.

-Potter, necesito salir de aquí ahora mismo.

-Mi prima está afuera Scorpius. No podemos salir, si me ve nos seguirá y nos meterá en problemas.

-Rose?

-No, Lucy, siempre busca la forma de quitarnos puntos. Y si ve que vamos a una fiesta, nos delataría inmediatamente. – Scorpius sonrió – Que te causa tanta risa Malfoy?

-Me agrada saber cómo en casas como Gryffindor hay tanta gente gilipolla y aun así nos tratan a nosotros de malas personas.

-Y eso te agrada?

-Si. Nosotros jamás delataríamos a familia o amigos. Es el código. –Scorpius cerró los ojos tratando de concentrarse en su respiración y evitar entrar en pánico.

-¿Scorpius?

-Voy a morir si estoy 1 minuto más encerrado acá. - Scorpius había comenzado a transpirar notoriamente y a respirar más fuerte cada vez.

-¿Morir? Por Merlín que eres dramático. – Albus saca su varita – "Aguamenti" – El chorro de agua llega perfectamente a todo el rostro de Scorpius.

- Mierda! Pero que..?! – Scorpius estaba a punto de sacar su varita cuando Albus lo detiene con una mano.

-Necesitaba hacerlo, si no, hubieses estado concentrado en el reducido espacio y te hubiese dado uno de esos ataques de pánico tuyos…

-No tengo ataques de pánico Potter.

-Claro, como digas. Ahora crees poder concentrarte para volver a respirar bien? Quizás tengamos que quedarnos acá unos 10 minutos para asegurarnos que Lucy no está. – Albus se sentó en el suelo empujando a Scorpius con él.

Scorpius cerró los ojos y Albus pudo ver como el rubio luchaba por respirar profunda y lentamente. Pasaron alrededor de 5 minutos en que ninguno dijo nada, y mientras Scorpius seguía trabajando en no sucumbir en su pánico dada su clautrofobia, Albus jugaba con su varita haciendo pequeños hechizos de luz.

Albus siguió jugando con su varita, para concentrarse en otra cosa. De verdad quería llegar a la fiesta de su hermano, pero ahí estaba, atrapado con Malfoy junior. Y no podía evitar sentirse preocupado por su compañero. No sabía si tocarlo, hablarle o simplemente dejarlo solo.

Albus se había dado cuenta que Scorpius tenía cierta fobia a los espacios reducido, una vez en 2do año cuando ambos con Tyron se habían quedado encerrados en un pasadizo que iba directo desde la biblioteca a la entrada de Slytherin. En dicha ocasión Scorpius solo cerró los ojos y no dijo nada, pero vio la cara de preocupación de Ty. Albus no dijo nada cuando si quería preguntar muchas cosas.

El silencio en el que se encontraban, hizo que saltará cuando el rubio volvió a hablar.

-Gracias...

-Perdón, que dijiste?-Albus se giró hacia Scorpius en poco sorprendido y un poco bromista-

-No presiones Potter…

-De verdad que no te escuche Score – Albus sonreía con suficiencia, si lo había escuchado pero había sido un gracias tan rápido y silencioso que el suponía que eso había dicho, mientras Scorpius suspiraba cansado.

-Dije que gracias por ya sabes...

-De nada Scor… ¿por casualidad tienes alguna otra fobia que deba saber? – Los ojos verdes de Albus chocaron con los grises de Scorpius, quien congelo su mirada.

-Que estas intentando hacer Potter? – Scorpius sacó su varita apuntando a Albus y Albus levantó sus brazos en modo de derrota.

-Nada Malfoy, no estoy intentando nada!

-Claro que si Potter, estabas tratando de entrar en mi mente.- Albus abrió los ojos enormemente y también apunto al rubio con su varita solo por si acaso.

- ¿!Qué?! Como podría leer tu mente Malfoy? Acaso sabes Oclumancia para saber cuándo alguien intenta entrar a tu cabeza?!

- Para hacer Oclumancia sabes muy bien que debo formular un hechizo Potter.

-En el caso de leer tu mente y hacer Legeremancia también debo pronunciar y conjurar un hechizo Malfoy.

Albus y Scorpius se miraban a los ojos tratando de encontrar la debilidad del otro, prácticamente chispas salían de la miradas que se enviaban. Scorpius había sentido como el ojiverde si había tratado de entrar a su mente. Pero el seguir insistiendo iba a hundirlo a él también.

Albus lo miraba seriamente, y el hecho que estuviese en silencio solo lo hacía sentir más incómodo al rubio, dado que Albus nunca estaba callado a no ser que la situación realmente lo ameritara.

-Mi prima ya debe haberse ido…

-Fenomenal. –Scorpius se levanta rápidamente y camina hacia la puerta. Cuando está a punto de abrirla siente una mano sobre su hombro.

-Gracias por ayer hechizar a esa chica de Gryffindor, ya sabes la que andaba vendiendo mi horario.

-No lo hice por ti Potter. –Scorpius termina de girar el pomo de puerta y sale chocando con dos chicas colorinas.

-Score! ¿Qué hacías dentro de un armario? – Rose mira por detrás del rubio y nota la presencia de su primo, a lo cual Rose mira de Scorpius a Albus y de Albus a Scorpius unas 5 veces con la boca abierta, para luego cerrarla y sonreír- Oh…

-Oh que Weasley?- Dice Scorpius saliendo completamente para recibir un golpe de la chica en su brazo.

-No me digas Weasley! Sabes cuánto odio que andes tratándome por mi apellido cuando te he dicho millones de veces que me digas por mi nombre. Mis padres no pasaron meses pensando en cómo llamarme para que luego gente como tú que cree que el llamar a alguien por su nombre es como si se estuviesen relacionándose emocionalmente con esas personas.

-Aprovechando el discurso de mi prima, soy Lily. Un gusto de conocerte finalmente Scorpius.- La pequeña Potter no le ofrece la mano, sino que lo abraza. Abraza!. Scorpius mira a Rose y a Albus no sabiendo que hacer.

-Así es Lily, si no la abrazas de vuelta no te soltará. – Dice Albus saliendo del armario también y pasando por al lado del rubio.

-Rose…

-Solo abrázala Scorpius. – Responde la colorina caminando hacia su primo y dejando al rubio con la pequeña Potter atrás.

Rose Weasley se apoyó en la pared al frente de su primo, para hablarle pero a la vez para tener visión de Scorpius y Lily en caso de que caminaran hacia ellos mientras hablaba con su primo.

–Al estás raro, que pasó? – Rose le hablaba muy bajo cuando lo alcanza.

-Malfoy casi se da cuenta…-Susurra Albus mirando hacia atrás y fijándose como Scorpius aún no le devolvía el abrazo a Lily, si no que seguía congelado con los brazos cayendo a sus lados.

-Casi se da cuenta de que Al?- Pregunto con un deje de nerviosismo.

-Que sé, ya sabes….Legeremancia. –Dijo Albus casi en un susurró, con miedo a que su hermana y Scorpius estuviesen cerca. Rose se llevó una mano a la boca sorprendida.

-Al…sabes que la Legeremancia es magia oscura y solo está permitida hoy en día para Aurores, si saben que sabes…

-Lo sé Rose.

-¿Aparte de mi quien más sabe Al? – Albus no podía evitar ver a Rose más preocupada de lo que se imaginaba.

-James…

-James?!

-Con alguien debía practicar no? – Albus responde con su sonrisa Slytherin, pero luego mira nuevamente a Scorpius y se pone serio. Rose le sigue la mirada.

-¿Pero cómo supo?..

-No lo sé Rosie…-Albus mira hacia atrás nuevamente y ve como finalmente Scorpius le pasa los brazos alrededor de Lily y la abraza de vuelta.

Albus no queriendo darle más vuelta al tema, cambia totalmente su semblante cuando los ve acercarse y le sonríe a su hermana.

-Lils se puede saber qué haces con Rosie caminando a estas horas hacia la torre de adivinación? –Rose mira a quien podría pasar más por su hermana que por la de Albus.

-Vamos a la fiesta obviamente.–Lily contesta rápidamente a su hermano para volver a fijar su vista en el rubio.- Score es cierto que el año pasado apuntaste 20 puntos en un solo partido de Quiddicht?

-Lily…

-Albus, no me vengas con el discurso de hermano mayor. James ya lo hizo. Iré, y si no me llevaban comenzaré a gritar aquí mismo.

-Seguro que tu hermana no era la que debía ir a Slytherin y tú a Gryffindor?

-A veces me pregunto lo mismo Malfoy. Ok, andando. Si algo te pasa Lily, diremos que es culpa de James, hecho?

-Hecho.

Ex Sala de Adivinación – 1:00 am

-Justo cuando salíamos del lago, el calamar agarro una de las piernas de Frank y a Fred no se le ocurrió nada mejor que lanzar el hechizo de mocos a un calamar. Imagínense! Mocos de calamar!, era como un volcán de mocos. Lado bueno, el calamar soltó a Frank, lado malo Frank tuvo que nadar en moco de calamar para poder llegar a la orilla.

James estaba sentado en lo que antes había sido el escritorio en la sala de adivinación, con sus dos mejores amigos a cada lado. Fred Weasley y Frank Longbottom, rodeados de muchos alumnos de diversas casas quienes reían del relato del mayor de los Potter. Quien con sus manos y sonidos recreaba toda la situación.

-Lo cual fue producto netamente de su falta de concentración en clases, dado que en 3er año nos enseñaron como ascender a una persona. Es bastante simplemente de hecho. "Asciendo" era todo lo que debían decir.

-Frank…ya estás hablando como un Ravenclaw.

-Soy un Ravenclaw.

-Y te encanta hacerte el listillo cada vez que puedes no?

-No es mi culpa que ustedes dos sean tan incompetentes.

-Auch! – James se lleva una mano al pecho, y todos siguen riendo. –Necesito una hidromiel para pasar este dolor!

James se coloca de pie y camina hacia la mesa donde estaban todos los bebestibles y se sirve un vaso de hidromiel, lo cual era uno de los peores tragos, dado su dulzor pasaba inadvertido el alcohol hasta que ya era muy tarde y la persona se sentía lo suficientemente mareada para saber que estaba ebria.

El pelinegro se fija que cierto rubio estaba apoyado en la mesa mientras miraba por la ventana.

-Malfoy! No te había visto en toda la noche, me alegra que Al te haya dado el mensaje.

Scorpius se gira hacia James, el único Potter que le faltaba toparse aquella noche.

-Potter déjame preguntarte algo, y espero que seas directo, cual es el afán tuyo y de tus hermanos de acercase a mí? Es que su padre nunca les dijo que se mantuvieran alejado de los Malfoy? Nunca escucharon de las historias de nuestros padres?

James se tomó todo el vaso al seco, para luego servirse otro.

-Veo que el alcohol te da agallas y te hace hablar Malfoy, muy bien.

-Yo no tomo Potter, ahora responde mi pregunta.- James levantó una ceja y miro si su hermano estaba por algún lugar. Al no verlo se giró quedando cara a cara con el rubio.

-Claro que hemos escuchado de la historia entre mi padre y el tuyo Malfoy. Pero mi padre y toda mi familia lucharon una guerra para que las personas no sean descalificadas por su sangre o de donde vienen. Sería bastante inconsecuente de nuestra parte criticarte por ser hijo de Mortifagos, cuando mi padre se sacrificó para evitar que cosas así ocurrieran.

Scorpius entrecerró los ojos analizando al moreno.

-Ese es un pensamiento bastante…

-¿Lógico y racional? Lo sé, pero eso fue lo que Albus me dijo cuándo le pregunte porque buscaba ser tu amigo. Y le encontré la razón sabes?.

Scorpius se quedó en silencio. El mayor tenía un punto a su favor. Pero no porque tuviese razón, su padre dejaba de tenerla, por algo su padre le había advertido que se mantuviese alejado de los Potter. ¿no?

-Albus también pone esa misma mirada cuando está pensando algo que lo descoloca, deja de pensar hoy y disfruta la fiesta Malfoy. Que mañana después del anuncio oficial del equipo de Quiddicht para el interescolar tenemos una entrevista con Rita Skeeter.

-¿Que tenemos qué?

-Entrevista. Con Rita a las 11:00 am. Supongo que Minerva olvido decírselos. Bueno ahora sabes, avísale a Al. Ahora me retiró que si no me equivoco Frank necesita alguien que lo salve de esa Hufflepuff.

James se fue con dos vasos de hidromiel haciendo irse con un simple movimiento de mano a la Hufflepuff, a lo cual Frank le agradeció y se unieron a Fred, a quien James le hizo un hechizo a los pies para que bailaran a una velocidad más rápida de la que humanamente podrían.

Luego de unos segundos, mucha gente se unió al baile de los forajidos, o así es como se hacían llamar. Scorpius levantó una ceja cuando se fijó que la caballera rubia de su mejor amiga estaba entre toda esa gente junto con Rose Weasley. Ambas reían, hasta que James se les acerca y le pasa uno de sus vasos a Amelia, quien para su sorpresa le sonrió de vuelta al pelinegro.

-Si tan solo tuviese mi cámara en estos momentos… -Sonríe Scorpius sabiendo que no dejaría pasar aquello y que mañana molestaría a su amiga hasta aburrirse.

-No encuentro a Albus por ningún lado. ¿Lo has visto Score?

Tyron aparece acompañado de Lily Potter, quien si bien no había bebido nada, estaba más prendida que muchos de los que estaban ahí. Al parecer la chica amaba bailar.

-Tyron, enserio me estas preguntando a mi donde esta Potter?

-Scorpius podrías por favor buscarlo? Si alguien fuera de acá lo ve, lo castigaran y no podemos arriesgarnos que lo expulsen. Toma esto te ayudará. – Lily Potter le entrega un roñoso pedazo de pergamino y arrastra a Tyron a la zona de baile.

-Potter!

-Confió en ti Score!

Scorpius por quinta vez ese día se queda congelado sin entender nada, que carajo significa eso de confió en ti?! El no era absolutamente la niñera de nadie y menos de un Potter.

Pero Lily tenía razón, Albus estaba al límite de su permanecía en Hogwarts dado sus comportamientos pasados, y si no se equivocaba había visto a Albus beber más de lo debido. De hecho la última vez que lo había visto, el ojiverde estaba apoyado a una muralla para evitar caerse.

Scorpius realmente quería el puesto de capitán el próximo año, y sabía que para poder obtenerlo tenía que ganar todas esas tontas competencias que James los obligo a participar. Y también sabía que si quería ganarlas, Albus era su única carta segura. No podía negar que el maldito Potter era sumamente inteligente.

Scorpius observo toda el aula, y si, definitivamente Albus no estaba ahí. Y al parecer los hermanos Potter habían externalizado oficialmente toda la preocupación de su hermano en él.

Suspiró. Bueno, al fin y al cabo el mismo ya se estaba aburriendo en la fiesta, por lo cual solo para quedar más tranquilo consigo mismo, fue que se autoconvecio que volvería a su sala común, y solo si encontraba a Potter en su camino, es que lo llevaría con él.

Camino a la Torre de Huffepuff ( y NO a la de Slytherin) 1:43 am.

Scorpius había tomado el camino más largo posible desde la sala de adivinación hacia su sala común, y no había rastro de Albus. Por lo cual decidió sacar el pergamino que Lily le había entregado.

Lo abrió. En blanco.

Lo dio vuelta. En Blanco.

Lo cerró y volvió a abrir. Nada.

Scorpius tomo su varita.

-"Aparecium" – Conjugo el hechizo para revelar escritos en tinta invisible, lo cual al parecer había tenido efecto porque palabras se comenzaron a formar en el pergamino.

-El señor Colagusano presenta sus respetos y le sorprende saber cómo esto cayó en manos de un Malfoy y le recomienda devolvérselo a sus dueños. El señor Cornamenta está de acuerdo y le gustaría agregar que los Malfoy son idiotas. El señor Lunatico le desea al alumno Slytherin que tenga un buen día y que deje de ser tan arrogante. El señor Canuto quiere rescatar que siente la sangre Black en este Malfoy, y cree que es posible ayudarlo solo si Malfoy cuenta un chiste.

-Deben de estar bromeándome… Specialis Revelio. – Scorpius omitió totalmente las últimas palabras. Y al lanzar el nuevo hechizo más palabras comenzaron a salir. Esperaba por el propio bien de los Potter que ellos no tuviesen otro pergamino y estuviesen escribiendo todo aquello.

-Esa clase de hechizos no funciona con nosotros joven hijo de mortifago. Cornamenta! No puedes tratar a un niño de mortifago. Lunático por eso dije hijo de mortifago…y no dije, olvídalo. Yo sigo esperando un chiste.

Scorpius encontraba que todo eso era estúpido y estaba a punto de cerrar el pergamino y volver a su sala común cuando una frase le llama la atención.

-Que creen que un Malfoy haría con nuestra información?. Por Merlín Colagusano no lo incentives!. A veces eres tan idiota como los Malfoy. Cornamenta, no molestes a colagusano, es Canuto quien entregaría la información por un chiste Alguien más lo siente? O soy solo yo quien cree que este Malfoy no tiene malas intenciones?. Lunático! Estas más loco que lo normal si crees eso.

-Reveliu Sempra! – Ya cansado Scorpius no puede evitar lanzar el único hechizo que aún le quedaba por ocupar, un hechizo que hasta entonces nunca había ocupado y no sabía si lo había practicado lo suficiente como para que funcionará.

-Magia negra? Esta Malfoy utilizando magia negra con nosotros? Vieron que es un mortifago! Y Lunático creía que tenía buenas intenciones…No, no puedo evitarlo es como si me obligará a escribir el código…

No Cornamenta no lo hagas!

No puedo evitarlo Canuto! Tu endemoniada familia no puede hacer nada sin recurrir a la magia negra?!

Malfoy, haz ganado.

Tus intenciones son exactamente lo que buscamos…

Scorpius sonrió, el hechizo revelaba cualquier cosa, palabras, letras, hasta el objeto mejor guardado. Pero lo que lo diferenciaba de otros hechizos es que en este al conjurarlo debías estar dispuesto a intercambiar algo.

-Antes, sabes que tratos son tratos, dinos cuál es tu mayor miedo?

-Decepcionar a mi padre…

-Por Merlin que aburrido…Juras solemnemente que tus intenciones no son buenas?

-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas….idiotas.

Scorpius observo maravillado como todos los corredores del castillo comenzaban a aparecer en el pergamino y se dio cuenta que aquello que tenía en sus manos, era el mapa más completo que existiese de Hogwarts. ¿Cómo algo así había caído en las manos de Lily Potter? ¿Albus sabía de su existencia?

-Localice Albus Potter.- Scorpius apunta al mapa y ve como una luz verde sale de su varita y se mueve por el mapa hasta encontrar en nombre del mencionado, indicando un pasillo cercano a las cocinas, y no puede evitar ver como el nombre de "Lucy Weasley" estaba rondando muy cerca del pasillo que estaba Albus.

Pero Scorpius estaba más cerca que ella, y si se apuraba probablemente llegaría antes que la Weasley más desagradable que había conocido.

Scorpius corrió, corrió más rápido de lo que recordaba que podía hacerlo. Y vio a Albus sentado en una escalera tomando desde la misma botella whiskey de fuego. Volvió a mirar el mapa y Lucy se acercaba. Así que agarro a Albus de un brazo y lo arrastró con él.

-Potter, Potter como se entra a las cocinas? – Albus lo mira y estalla en risas.

-Cosquillas…

-Hablo enserio, Lucy Weasley viene, como demonios entramos a las cocinas?

-Cosquillas, a la pera, cosquillas. – Scorpius mira la pintura delante de él y muy a su pesar le hace caso a Albus, pero estaba en lo correcto, al hacerle cosquillas a la pera, la pintura daba paso a las cocinas. Entra rápidamente y deja caer a Albus en una silla.

Mira el mapa y ve como segundos después, Lucy pasa por afuera sin detenerse y sigue caminando hacia donde él sabe que esta la sala común de Gryffindor.

-En que estás pensando Potter al andar asi por los corredores, por Merlín, eres realmente un idiota

Dice Scorpius mientras sirve en un plato muchos carbohidratos que ayuden a absorber algo del alcohol que su compañero debiese tener en su cuerpo en esos momentos. Y se lo pasa a Albus. Quien mira el plato y con una mueca de asco lo deja a un lado y simplemente apoya su cabeza en la mesa.

-Que te importa lo que yo haga o deje de hacer Malfoy? De hecho que me atrapen sería un alivio para ti.

-No me importa lo que hagas Potter, pero creo que a tu familia si le importa el hecho que hasta ahora ya has sido portada por ser el Hijo maldito con el nombre de Severus, el hijo traidor al ir a Slytherin, por ser el problemático, lo último que les falta es que ahora se enteren que aparte andas ebrio con 13 años.

-14 años Malfoy, hoy cumplo 14… y Rita es una puta.- Scorpius rió, era la primera vez que escuchaba a Potter decir una "groseria", iba a decir algo pero Albus levanta un dedo – Deberías dejarme acá, quizás McGonagall me encuentre y me envié a casa. Así te será más fácil no andar con Potters…

-¿Perdón? ¿Qué acabas de decir?

-Amelia. Mia me contó que tu evitas relacionarte conmigo solo porque tu padre te dijo que te mantuvieses alejado de mi…

-¿Hace cuánto sabes de eso, Potter?

-Un mes, más o menos. Pero no entiendo Malfoy, no entiendo porque nunca has querido ser mi amigo…Yo, yo no soy malo ¿sabes?

Scorpius se levantó y llamo a uno de los elfos y le dio una lista de ingrediente preguntándole si era posible conseguírselos. El elfo miró a Albus y luego a Scorpius.

-Por el amo Albus, Plety haría todo, Plety se encargará de traer todos estos ingredientes. – Dicho eso el elfo desapareció.

Albus miraba como Scorpius se movía de un lado para otro en la cocina, tratando con suma educación a los elfos mientras iba recolectando diferentes ingredientes, los cuales iba echando a un caldero y complementándolos con los que le pidió a Plety cuando apareció luego de unos minutos.

Albus camino afirmándose de la mesa y se sentó en el mesón justo al lado del caldero y veía como Scorpius seguía revolviendo y cada vez la pócima lucia más y más verde y espesa.

-¿Vas a aprovecharte de mí poca habilidad de reacción y mi escasa motivación para defenderme y trataras de envenenarme?

Scorpius que había sentido al ojiverde moverse hasta sentarse al frente de él, no le había dirigido la mirada hasta ahora, levantando una ceja, sonrió.

-¿Como que adivinas Potter? Y yo que creía que eras un idiota…- Albus le pego en el brazo tambaleándose para adelante. Scorpius tuvo que agarrarlo del pecho para que no perdiera el equilibrio y lo volvió a sentar, sorprendiéndose cuando Albus apoya su cabeza en el hombro del rubio.

- Que injusta es la vida no? Tengo mejores notas que tú, soy demasiado más agradable que tú, y definitivamente soy más talentoso que tú. Y aun así a ti te ofrecen el puesto de capitán.

Albus decía todo esto con un poco de dificultad, su lengua se quedaba enredada y hablaba muy bajito. Pero como seguía apoyado en el hombro de Scorpius, el rubio pudo escucharlo claramente.

-Como siempre, te equivocas Potter.

-¿Por qué?!

-Primero, no tienes mejores notas que yo. Solo te favorecen más por tu maldito apellido. Segundo, te frustras rápido, quieres que todo sea a tu manera, interrumpes, hablas demasiado, siempre quieres saberlo todo, hablas sin pensar y eres extremadamente desordenado. Lo cual me hace a mi mucho más agradable. En cuanto a lo talentoso, es mi idea o yo te vencí en mejor jugador el año pasado?

Como respuesta, Albus solo bufó, y levanto su cabeza quedando cara a cara con Scorpius. Levantó un dedo y apunto al pecho del rubio.

-Te reto a un duelo.

-No.

-¿Tienes miedo?

-No. Tú estás ebrio. Y harás volar la cocina.

Scorpius volvió su atención al caldero, esta vez echando esencia de chocolate o lo cual Albus se pegó aún más al caldero y trató de meter la mano. Scorpius tuvo que pegarle en la mano para evitar que se quemara. Por Merlin que Albus no podía quedarse quieto, era como ver a un niño pequeño tratando de tocar todo lo que estaba a su paso.

-Explícame una cosa Malfoy… ¿Cómo sabes hacer la pócima para la ebriedad y resaca? – Scorpius se sorprendió que el ojiverde supiese exactamente la pócima que estaba preparando.

-¿Cómo sabes qué es eso y no un veneno que hará efecto mientras duermes y que hará que ya no puedas hacer magia nunca más?

-Porque me necesitas, a mí y a mi magia. –Scorpius bufó – ¿y?

-¿Y qué?

-¿Porque sabes hacer esta pócima? Conozco los ingredientes que la componen, jamás me ha tomado el color que está tomando la tuya. Todo el mundo sabe lo difícil que es preparar una y sale muy cara comprarlas.

-Hago pócimas desde que tengo 3 años Potter. No es difícil, es práctica y la gente es mediocre y floja.

-¿Por qué?

-Merlín, ebrio eres aún más cargante. ¿Porque qué?

-Por qué haces pócimas desde los 3 años.

- Mi padre me regaló un juego de pociones para una navidad.

-Tu padre es experto en pociones…

-Y Alquimia.

Albus levantó una ceja y se apoyó en la pared cerrando los ojos. Scorpius lo observó. El silencio repentino solo indicaba que el ojiverde estaba pensando.

-¿Ahora que Potter?

-¿Por qué sigues los pasos de tu padre? Es como si no te molestase el hecho que seas su copia, ni siquiera te molesta cuando te dicen que eres igual a él.

-¿Por qué habría de querer ser diferente a él?

Scorpius apaga el fuego y sirve una cucharada de la pócima en un tazón, el cual le entrega a Albus.

Albus observa la poción y levanta la vista a Scorpius y está abriendo la boca para hacer otra pregunta cuando Scorpius levanta un dedo indicando la taza.

-No te contestaré nada más hasta que no te tomes la pócima.

Entre todas las cosas que habían sucedido aquel día, la que más le sorprendió a Scorpius Malfoy, no fue el hecho que James Potter lo quisiese para entrenador del equipo de Quiddicht de Hogwarts, no era que tendría que participar en todas las pruebas en el torneo. Tampoco era que Lily Potter lo abrazará como si se tratase de un oso de felpa. No.

Lo que más le sorprendió a Scorpius, fue que Albus miró la taza en sus manos, y se tomó la pócima en un sorbo. Ni titubeo de su contenido. Simplemente confió y se la bebió. Scorpius no lo hubiese hecho de haber sido la situación al revés.

-Oh…Ya me siento mucho mejor. – Albus se colocó de pie estirando los brazos como si todo aquel tiempo hubiese estado en una posición extremadamente incomoda. - ¿Porque lo hiciste Malfoy?

- Yo tampoco soy tan malo sabes? – Dice Scorpius haciendo referencia a lo que Albus habia dicho cuando recién llegaron a la cocina y se da vuelta dándole la espalda.

Se fija que en el mapa no haya alguien afuera, al darse cuenta que todos los pasillos hacia Slytherin están vacíos, se gira hacia Albus.

-Ah , y ahora me debes una.

Scorpius sonríe, y Albus se da cuenta que Scorpius es Slytherin. Porque al igual que él, él también hace cosa por el resto, y no le molesta, de hecho muchas veces disfruta ayudando. Pero siempre espera ganar algo de eso, aunque sea un favor pendiente. Nunca hacen nada solo porque sí.

Albus tenía aún muchas preguntas que hacerle a Scorpius, ¿Por qué lo fue a buscar? ¿Cómo lo encontró? ¿Ese era el mapa? ¿Su mapa? ¿Por qué lo ayudó?

Pero Albus conocía al rubio, a pesar de no ser amigos, el convivir en la misma habitación hace más de 2 años hace que uno conozca las mañas del otro. Y sabía que si insistía ahora iba a alejar al menor de los Malfoy y todos aquellos pasitos que había logrado avanzar aquella noche, se perderían. Así que prefirió callar y seguir al rubio hasta alcanzarlo y quitarle el mapa de sus manos.

Le divirtió ver como Scorpius colocaba esa mirada cuando sentía que estaba perdiendo el control de una situación, el no tener el mapa en sus manos hacia que ahora debiese seguir a Albus, y estaba seguro Albus que Scorpius tenía mil dudas sobre el mapa.

No se equivocó, Scorpius estaba a punto de replicar, pero Albus fue quien esta vez levantó un dedo demandante.

-Cualquier pregunta que tengas, tendrás que esperar hasta mañana. Ahora concentrémonos en llegar a la sala común vivos.

Scorpius asistió con la cabeza y no dijo nada. Simplemente se limitó a caminar a su lado con las manos en los bolsillos. Hasta que llegaron a la entrada de su sala común, sanos y salvos.

Albus fue el primero en llegar a la habitación de los chicos de 3er año de Slytherin, fijándose que Tyron ya estaba durmiendo. Caminó hasta su cama, se sentó sacándose los zapatos esperando que Scorpius también se sentará en la suya.

Scorpius mira al menor de los Potter. Agradecido que Albus decidiera dejar cualquier conversación para el día siguiente. Se mete dentro de su cama y mira el techo. Realmente le molestaba como Albus siempre intentaba meterse en su vida, pero tenía que admitir que mal no le caía, de hecho el que supiese la poción que estaba haciendo le había hecho ganarse un par de puntos en la lista de Scorpius.

Dado que Scorpius valoraba a las personas inteligentes, y el maldito Potter le hacia el trabajo de odiarlo bastante más difícil si iba andar por ahí demostrando que no era un idiota.

Scorpius suspiró, e hizo una tregua consigo mismo. Intentaría, solo intentaría dejar de ignorar al pelinegro e intentaría ser más agradable. Pero cuando o como aun no lo decidía. Todo fuese por su puesto de capitán de Quiddicht. (o eso era lo que él quería hacerse creer).

-Feliz Cumpleaños Albus.

Dijo Scorpius dándole la espalda a Albus para quedar mirando hacia la puerta antes de quedarse dormido.

Por algún lado tenía que comenzar a poner en marcha su plan, y le pareció la frase adecuada para responder el agradecimiento de Albus. Pero la posición en la cual estaba Scorpius le impedía ver como el ojiverde sonreía genuinamente, una sonrisa que podría haber recibido años antes, si tan solo no hubiesen estado perdiendo el tiempo peleando por Merlín sabe que estupideces.

Pero Albus no era ningún tonto. Sabía que si quería hacer honor a su casa, tendría que sacar algún beneficio del hecho que Scorpius lo necesitase para obtener su puesto, y Albus sabía exactamente que quería del rubio y a este no le quedaría nada más que aceptar si no quería que Albus le boicoteara su futuro.

-Gracias Scorpius…por todo, pero especialmente por cuidarme esta noche.

Albus no espero respuesta y se giró sobre su brazo para quedar dándole la espalda a Scorpius y cerro lo ojos.

Sabía que si jugaba la carta de víctima, de sumiso, de tierno, las cosas le resultaban en bandeja, siempre obtenía lo que quería con aquellas tácticas.

Albus sonrió. Scorpius no sería la excepción.

Fin capítulo 7.