ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

UN COMPARTIMENTO SECRETO

Capitulo 4

Lo despertó un leve toquido en la ventanilla, abrió los ojos, recordó que había pedido lo despertaran a las 7:00 de la mañana, muy despacio se levantó tratando de no despertarla y corrió la cortinilla, el mozo le mostró un reloj eran las siete un punto, Terry le hizo una señal de agradecimiento y volvió a bajar la cortinilla. Sentía los ojos pesados, y hubiera querido dormirse de vuelta, pero no debía, si los empleados del tren ya habían hecho mención de un compromiso, tan solo por verlos sentados comiendo juntos, no quería ni imaginar qué pensarían de saber que estaban en el mismo camarote, y mucho más mal intencionados serían los comentarios si salían a desayunar tarde, y no le preocupaba por sí mismo, sino por ella, siendo él una figura pública, la prensa amarillista, podría acabar con la reputación de Candy en un santiamén, lo más ideal era que los consideraran comprometidos, por lo menos durante el trayecto en el tren, pero no debían permanecer demasiado tiempo juntos en el camarote. Así que sin hacer demasiado ruido doblo les cobertores de su cama y los guardo junto con las almohadas y levanto la cama, dejando listo el sofá, luego saco su ropa del equipaje, miro a Candy por si hubiera despertado, pero por su respiración tranquila y profunda, supo que aún estaba durmiendo, entonces se metió al baño, para asearse y vestirse, vio su reflejo en el espejo, había sido una noche muy… ¿difícil?... no encontraba la palabra…, 'intensa' esa era la palabra correcta y en los ojos se le notaba el cansancio, eso tampoco era bueno, tenía que poner su mejor cara y verse lo más descansado posible, media hora más tarde salió, la cama de Candy ya estaba acomodada y ella se encontraba sentada en el sofá, todavía en bata, tenía las piernas abrazadas y recogidas hacia el pecho y la cabeza apoyada en las rodillas volteando hacia la ventana contemplando el paisaje, Terry pensó que no lo había escuchado salir porque ella no se movió, él se sintió nervioso, no sabía cómo abordarla, en la noche anterior ella ya no le había hablado nada y él no podía saber qué es lo que ella estuviera pensando en ese momento, guardo su pijama y pantuflas en su equipaje, ella parecía dispuesta a ignorarlo porque seguía sin moverse, pensó que tal vez debía de haberse vuelto a quedar dormida, de pronto le pareció muy indefensa y Terry sintió deseos de abrazarla, opto por sentarse en la cama frente a ella, entonces ella volteo la cara hacia el frente, pero con la cabeza agachada, evitando mirarlo a los ojos, Terry supo que ella quería decirle algo y espero pacientemente sin hablar, hasta el momento en que ella estuvo lista

Candy: -"Me… me gustaría estar sola, esta mañana Terry…, quiero estar sola"-, su tono de voz aunque muy quedo era firme.

Terry sintió que un aire frio le travesaba el cuerpo, "¡No, no quiero dejarla sola, no quiero que ella se quede sola, yo no quiero quedarme sin ella!", pero supo que en ese momento no había nada que pudiera hacer, sabía que no debía permanecer mucho tiempo en el camarote con ella: -"De acuerdo, tengo que prevenirte algo Candy…, es importante…,"- espero a que ella lo mirara, a él le afecto verle los ojos tan tristes, pero continuo: -"Es mejor que evites aclarar eso de si somos o no somos 'prometidos', por lo menos, por lo menos durante el trayecto del tren, no quisiera, que mi presencia afectara tu…"-

Candy: -"Esta bien"-, lo interrumpió ella, sin dejarlo continuar, ella también había pensado lo mismo, aun que a ella en realidad no le importara nada, creyó que él quería cuidar su imagen ante el público.

Terry ya no se atrevió a decir nada más, solo agrego: -"Voy a desayunar, te enviare tu desayuno aquí"-

Candy: -"No hace falta gracias, no tengo apetito"-, su tono de voz no era hostil, sino triste, profundamente triste y a Terry eso le causaba mucho pesar, ya no le dijo nada, solo se levantó y se fue.

Terry se sentía muy triste, no quería dejarla, no quería estar sin ella, pero camino hacia el comedor, pidió una rebanada de pan tostado, con mermelada y un jugo de naranja, la verdad es que tampoco tenía deseo de comer nada, pero debía hacerlo, el comedor ya tenía bastante gente. También le encargo al mozo que le llevara al camarote a su 'prometida', dos rebanadas de pan tostado con mermelada, un jugo de naranja fresco y una manzana, la justifico con que se había sentido indispuesta y tomaría el desayuno allá. Lo vio llevarle lo indicado, por su parte él comió rápido el pan y se tomó el jugo de igual forma, se levantó y fue asentarse en el área de descanso que afortunadamente estaba solo a esa hora de la mañana, no tenía ganas de pensar, solo se dedicó a contemplar el paisaje.

En la noche anterior Candy no se había dado cuenta exactamente en qué momento se quedó dormida cuando estaba acurrucada en el abrazo de Terry, por un momento deseo soltarse, pero por el desgaste emocional no tuvo fuerza para quitarse, por otro lado una gran parte de ella deseaba quedarse acunada bajo el cobijo de sus brazos, pues aunque estaba triste, se sentía confortada en su pecho, por la mañana alcanzo a escuchar el toquido de la puerta, pero como siempre era de lento despertar, ni siquiera alcanzo a moverse cuando noto que él ya se estaba levantando con cuidado de no despertarla, en su interior respingo, no quería que la dejara, quería que regresara y que continuara confortándola con su presencia, pero como no regresaba ella se quedó dormida de nuevo, fue hasta que escucho el correr del agua en el baño cuando volvió a despertar, se sintió muy sola y también muy agotada, pero se levantó y acomodo su cama, vio que él había hecho lo mismo con la propia, así que se sentó en el sofá, mirando hacia el paisaje, lo sintió salir del baño, y también noto que guardaba algo en su equipaje, pero no se atrevía a voltear a verlo, no sabía que decirle, tampoco podía culparlo de nada, en realidad ella había sido quien le había preguntado, y lo había hecho porque realmente no resistía las dudas que la embargaban sobre él y su relación con Susana, incluso él la había prevenido de que no sería un tema fácil, pero ella necesitaba saber, solo que no había esperado que le afectara tanto. Cuando él se sentó frente a ella supo que no podía evadirlo más, pero necesitaba tiempo para pensar, para aclarar sus ideas, para entenderse más a sí misma, por eso le pidió que la dejara sola, pero encontró tanta tristeza en los ojos de él que se sintió rebasada. Tocaron a la puerta, ella aún estaba sentada en donde mismo, el mozo se asomo

Mozo: -"Su prometido le envía su desayuno señorita, ¿se encuentra usted bien?"- ella asintió –"Si necesita algo más avíseme, más tarde vendré por la charola"- y se fue

Candy vio la charola sobre la mesita que separaba la cama del sofá, no tenía ni el más mínimo deseo de comer, pero la selección le pareció lo más adecuado para ese momento, sabía que aunque le había dicho que no, él de todas formas le enviaría algo de comer, tomo una rebanada y media de pan, se tomó el jugo y más tarde se comió la manzana, lo hizo sin ninguna prisa y hasta podría decirse que lo disfruto, no era solo que Terry le enviara de comer, era el detalle, la preocupación, asegurarse que si comería, por eso le había elegido un desayuno ligero que le ayudaría a recobrar la energía y por cierto que le abriría el apatito más tarde, obviamente, no pensaba dejarla estar encerrada por mucho tiempo. Se volvió a sentar en el sofá, ni siquiera hizo el intento por vestirse, aunque se sentía sola, en el fondo le agradeció a Terry que le hubiera dado ese espacio, en verdad necesitaba reflexionar. Empezó repasando las conversaciones de la noche anterior; recordó, Terry había dicho 'no sé, si las decisiones que tomamos fueron o no las más adecuadas', hasta ese momento ella siempre había pensado que sí, que haberle dado prioridad a la vida de Susana era lo más importante, siempre se había hecho creer a si misma que incluso ella no amaba a Terry tanto como lo había hecho Susana, pero algunas frases que él había dicho la sacudieron con mucha fuerza, ese 'me sentí liberado', le hacía ver lo doloroso y verdaderamente difícil que había sido para él enfrentar aquella situación, y ahora se daba cuenta que parte de la furia que había experimentado en la noche anterior, era hacia ella misma, porque ahora había podido ver que por aquellas decisiones tomadas por ella, lo había llegado a herir a él de una forma profunda, había cambiado la felicidad de dos personas por la felicidad de una sola, si era cierto que no iban a estar tranquilos estando juntos sabiendo que Susana sufría, "pero que cosa le había hecho pensar que ellos dos eran infalibles al sufrimiento", si el simple recuerdo de la separación aun le seguía desangrando el alma, como llego a imaginarse, en qué momento creyó que ellos estarían bien. Él sabía desde el principio a donde los llevaría esa situación, pero no se había dejado vencer, hasta el último momento él había estado buscando una solución distinta…, tal vez si ella le hubiera dado más tiempo… pero también él supo que no iba a encontrar otra solución porque de otra forma no le habría dado la esmeralda en su departamento, de alguna manera ya estaba anticipándose a los eventos, ahora no sabía si habían tomado la mejor decisión, pero si supo que era la única opción que habían tenido. No podían culparse de nada, ni uno ni otro, aunque Terry en ningún momento la culpo, ella si lo había culpado a él por haberse quedado con Susana, siempre se lo negó a sí misma, siempre se dijo que ella era la que había tomado la decisión y era verdad, pero en el fondo lo culpo por no haberse resistido, por eso se había negado a si misma ser completamente consciente de su propio dolor, por que llego a creer que si ella no sufría entonces estaba expiando las culpas de Terry, hasta hoy se daba cuenta de todo, hasta hoy se daba cuenta de cuánto sufrimiento habían tenido que enfrentar ambos y que ninguno de ellos en realidad tenía la culpa de nada. Abundantes lágrimas corrían por sus mejillas, en la noche cuando le pregunto sobre su relación con Susana, había creído que estaba lista para todo, pero era mentira, como podía haber estado lista si se había mentido tanto tiempo a sí misma, por mucho tiempo había minimizado sus propios sentimientos en el proceso de creer que así saldría adelante, por ello la habían tomado por sorpresa los celos, recordó cuando había sentido celos por primera vez, fue en Escocia cuando Terry saco a Eliza del lago, exactamente en aquel momento en que Patty y Annie le habían dicho que él iría a aquella fiesta a la cual ella no estaba invitada, había experimentado una punzada de dolor que ella oculto inmediatamente, ahora se daba cuenta que había sentido celos hasta de la madre de Terry, cuando la vio con los binoculares en la habitación de Terry aquella noche, se había sentido profundamente deprimida, ni siquiera había deseado ir con los chicos a remar, no paraba de preguntarse quién era aquella mujer, fue hasta que vio a Eleonor y descubrió que ella era la mujer que había visto cuando empezó a calmar su inquietud, pero solo hasta que Mark le dijo que Terry había dormido en casa de ellos se sintió completamente tranquila, "pero es que en aquel tiempo todavía no era consciente de que lo amaba…" -pensó, mentirosa claro que lo sabía, solo que también eso había querido ocultárselo a sí misma. Ahora se daba cuenta, siempre vivió con una especie de máscara, no es que fuera mala o deshonesta, es que en su lucha por vivir había creído que esa era la mejor forma, de igual manera que había querido omitir los celos que le generaba Susana, incluso antes de que ocurriera la tragedia, las simples palabras de Eliza, habían sido suficientes para generar celos en ella, y la torturaban con frecuencia, pero siempre tratando de ser congruente y vivir feliz los había omitido, como si no existieran, como si fuera posible que por el simple hecho de olvidar las llaves estas hubieran dejado de existir, no, los celos hacia Susana siempre estuvieron presentes, en todo momento desde que supo de su existencia, por eso cuando Terry los desenmascaro la noche anterior, le habían causado tan fuerte impacto, y lo peor es que aun los sentía, bastaba con cerrar los ojos para que su imaginación le proporcionara imágenes de Terry besando a Susana, y ese sentimiento surgía como una serpiente moviéndose en su interior le mordisqueara todo su ser por dentro, y no quería imaginar, ni siquiera pensar nada más, si tan solo trataba de…., no, no, sentía que todo su ser se iba a reventar con solo pensar, no soportaba imaginar a Terry con Susana más allá de solo un beso, no, no lo podría soportar, ni con Susana, ni con nadie, y no se sentía segura de poder superarlo alguna vez…. Ella nunca se había permitido experimentar una furia tan intensa en su interior, pero era real y podía comprender el motivo, y se dio cuenta que tampoco eso era malo… recordó las ocasiones en que Terry se molestó por el simple hecho de haber nombrado a Anthony, como la vez del zoológico y la vez que habían bailado en el San Pablo, él se había enfurecido tanto, en aquel momento ella no lo había podido comprender, como tampoco había comprendido a Archie cada vez que peleaba con Terry, y se daba cuenta que ellos no eran malos, que eran solo dos humanos que como ella experimentaban sentimientos, sentimientos como los que ahora ella comprendía que podía experimentar, incluso Anthony alguna vez se había mostrado celoso de 'el príncipe de la colina', y también había visto lo mismo en Annie, ninguno de ellos había ocultado sus sentimientos y por eso habían podido protegerse a sí mismos… ¿entonces porque ella se los había negado a si misma?.

Terry reviso su reloj, eran las 10:00 de la mañana, llamo al mozo: -"Por favor tráigame una limonada y de igual forma lleve a mí 'prometida' una jarra de limón…, no mejor envíele un refresco de frutillas, si, las frutillas le sentaran mejor"-, el mozo asintió, luego de un rato le llevo su limonada a Terry y más tarde toco en el camarote

Candy se limpió la cara y le dejo pasar, el joven mozo dejo el encargo y levanto la charola del desayuno, retirándose rápidamente. Candy miro la gaseosa y sonrió, pero volvió a sumergirse en su pensamiento. Ahora sabiendo lo que sabía, no estaba segura de poderlo superar, 'perdóname', era la palabra que Terry repetía como si fuera una letanía, una expresión de súplica con la que intentaba sanar su dolor, "perdonar" pensaba Candy "¿perdonar que cosa?, ¿que finalmente él hubiera aceptado su situación?, ¿que finalmente él hubiera aceptado a Susana como su mujer?", ¿Por qué perdonarlo si ella misma le había pedido que lo hiciera?, había sido ella quien lo había dejado con Susana y, ¿Cómo no perdonarlo si él se había resistido hasta el último momento?, ¿Cómo no perdonarlo si ella misma ya había contemplado la idea de iniciar una relación con Albert?, si en aquella separación ambos pensaron que se trataba de un para siempre, 'un adiós para siempre', que ella misma había comparado con la muerte de Stear. ¿Perdonarlo?, ese no era el problema, el problema era si ella estaba dispuesta a aceptarlo, si estaba dispuesta a superarlo. Cuando durante la cena menciono que sus padres estaban juntos, él dijo que 'en sus otoñales vidas había reaparecido la primavera', y Candy se preguntaba "¿de qué forma ellos lo han logrado superar?, ¿de qué forma se supera ese horrible sentimiento llamado celos?, ¿confiando?", cuando Karen Klein le había dicho que ambas habían perdido ante Susana, ella siempre se aferraba diciendo 'yo confió en Terry y Terry confía en mí', en aquella ocasión ni siquiera había intentado ocultar los celos que sentía, los vivió y se dio cuenta que en realidad, nunca alguno de los dos había fallado a esa confianza, entonces fueron fáciles de superar… "aceptación y confianza, jamás podré regresar el tiempo y mucho menos cambiar lo acontecido, pretender que no sucedieron es como intentar huir de la verdad interior, en cambio puedo decir que la aceptación y confianza son el camino, primero para sanar el dolor y finalmente para llegar al olvido". Vio el rostro de Terry en la botella de frutillas, se sonrió, "¿cómo sabía que tenía sed?", lo sirvió en el vaso y tomo ávidamente, pensó en Terry, él tenía una forma de ser protector, muy semejante a la de Albert, pero de alguna forma le parecía más íntima, pues siempre le había dado la impresión de que Terry le leía el pensamiento, la noche anterior él sabía desde el principio lo difícil que iba a ser para ella todo el relato, por eso decidió estar cerca, Albert estaba siempre atento y consolaba todas sus lágrimas dándole consejos, Terry estaba siempre cerca y contenía su dolor al mismo tiempo que la hacía enfrentar el problema, sin dejarla sola en ningún momento, como cuando la enfrento al temor a los caballos, como la enfrento la noche anterior a los celos por Susana y a las consecuencias de sus propias decisiones. Termino su refresco de frutillas. Y continuo su cavilación, siempre había tenido una actitud optimista ante la vida, pero jamás se imaginó lo que la vida tenía preparado para ellos, siempre pensó 'que si daba lo mejor de sí misma, las cosas siempre saldrían bien', igual que había pensado que 'mientras tuvieran vida siempre habría esperanza', pero por algún tiempo no estuvo segura que sus dos máximas en realidad fueran ciertas, sin embargo después de reflexionar, se dio cuenta que era verdad, que esas dos máximas eran ciertas, porque fue por dar lo mejor de sí misma, lo mismo que hizo Terry, que habían tomado aquellas decisiones y gracias a ser así, es que habían logrado seguir adelante, los dos, aun cada quien a su estilo, y también era cierto, siempre que hubiera vida habría esperanza, los padres de Terry eran un vivo ejemplo de ello, y más aún, pues la espera para ellos había sido mucho más larga… "¿y, para nosotros?, ¿qué tanto más larga debe ser?" -se preguntó. Recordó cuando Terry le explico su caída, y la forma en cómo se recuperó, 'mi motivo volviste a ser tú, aunque ya nunca te fuera a ver', en ese momento él había decidido no sacarla de su vida, sino mantenerla dentro, en el interior de su mente, Anthony había dicho que 'las personas no mueren mientras las tengamos vivas en nuestras mentes', y de forma distinta pero igual fue a la conclusión a la que Terry llego, "entonces esto confirma que él nunca me olvido, por eso iba a la colina de Pony, como quien visita la tumba de un muerto, que en este caso estaba viva…, ¡Ahh!", -sonrió, de pronto un rayo de esperanza brillo en Candy, como si el vacío que le dejaba la soledad y la incertidumbre de pronto se llenara de una luz brillante que iluminaba todo en su interior.

Terry tenia los brazos levantados sosteniendo su cabeza por la nuca con las manos entrelazadas y la pierna derecha cruzada en forma de 4 encima de la izquierda, había cerrado los ojos para descansar sin quedarse dormido: "Pensé que lo mejor era dejar a Candy sola para darle tiempo de reflexionar, para darle el tiempo que me pidió, pero ya no puedo más, la espera es muy pesada, ya no resisto saber cómo esta…, al diablo con la reputación, la gente puede pensar lo que le dé su gana, lo más grave que pueden pensar es que es mi amante y eso se soluciona casándome con ella" –sonrió, "eso sí que sería un sueño cumplido…, le daré espacio solo por media hora más…., ¿Qué ira a suceder con nosotros?..., Candy, definitivamente ya no estoy dispuesto a perderte ".

Candy -"Será mejor que me vista, ya casi es medio día y ya me siento mucho mejor"- decía mientras elegía el vestido para ese día, cerró la puerta de Camarote y se preparó para asearse en el baño, disfruto el agua refrescante, se sentía con mucha esperanza en su interior, pero también estaba nerviosa, "le dije que lo odiaba a Terry…, pero no lo odio… ¿qué le voy a decir?..., además debo decirle que si leí su carta, pero y ¿si ya no siente lo mismo?..., no, su forma de cuidarme sugiere que sí, ¡hay!, me siento tan nerviosa, que inmediatamente me empiezan a temblar las rodillas"

Terry volvió a revisar su reloj… "vaya esta es la media hora más larga de mi vida, es que la angustia de perderte me parece insostenible Candy…, si supieras 'pecosa' ya no puedo recordar cuanto tiempo hace que no me reía como me he reído desde que te vi el día de ayer, llegue a creer que mi propia risa era un recuerdo de mi mismo que en realidad no me pertenecía, sabes pecosa, quisiera que no, pero ahora me toca a mí, necesito saber sobre tus sentimientos por Albert…, ….ya basta con el reloj, voy a buscarte ahora mismo".

Candy está terminando de prepararse para salir del camarote, mientras piensa, "!Terry!, pareces tan distinto y tan igual a la vez, me gusta la forma en cómo ahora sueles ver las cosas, pareces muy confiado en tus ideas, muy seguro en tu forma de pensar, cumpliste 25 años, pero pareces más sabio que esa edad, te vez tan concentrado en tus cosas, en tu vida y te vez tan libre a la vez, ¿Cómo eres ahora Terry?, quiero conocerte de nuevo y a la vez, recordar como eras, tengo tantas cosas que contarte…". Salió del camarote con el deseo de encontrarse con él.

Justo en el momento en que Terry esta por levantarse lo abordan tres jóvenes chicas con una actitud bastante liberal, dicen ser admiradoras suyas, y lo entretienen pidiéndole autógrafos. Terry les firma las fotos que ellas traían, y se despide para retirase, antes de que se levante una de ellas lo detiene y se le acerca al oído, diciéndole su número de camarote, el mismo que las tres chicas comparten, en donde sugiere pasen la noche, ante la invitación, Terry levanta la vista sorprendido y descubre a Candy, parada en la entrada del vagón, mirando hacia él con una risa congelada en sus labios: -"Lamento mucho desilusionar a tan agradables damas, pero temo que debo alcanzar a mi prometida antes de que se me escape"-, se levanta rápido pues Candy ya va saliendo del vagón, la alcanza en el vestíbulo que une un vagón de otro, la toma de la mano para impedir que siga avanzando. La voltea de frente hacia él arrinconándola a un lado de la puerta para que no tenga opción de irse: –"!Candy!, ¿a dónde vas Pecosa?"-

Candy: -"Terry Grandchester, eres un… un grosero, ¿cómo puedes…?"-

Terry: -"¿Dar autógrafos a las admiradoras?"-

Candy: -"!No te hagas el tonto Terry!"-

Terry niega con la cabeza: -"No, no lo hago"-

Candy: -"Pues ellas no parecían querer solo un autógrafo"-

Terry: -"¿Y, yo parecía querer complacerles en lo que pedían?"-

Candy más enfadada: -"¿Cómo te atreves a decirme..."-, se ruboriza antes de terminar la frase

Terry, muy serio pero sereno la toma de la barbilla: -"Dime, ¿yo parecía estar dispuesto a complacerlas?"-

Candy baja la vista, como a quien han regañado: -"No"-

Terry: -"Entonces, ¿nos podemos ir a sentar?"-

Candy: -"En donde están ellas no"-

Terry: -"¿En el área del comedor?"-

Candy: -"Si"-

Terry: -"Vamos entonces"-, la tomo por el codo y la guio hasta la mesa en la que habían estado sentados el día anterior, aun no era la hora de la comida así que el espacio estaba medio vacío. Ya estando sentados le dijo: -"Menos mal que ya no te da por pegarme, Pecosa, en otro tiempo por lo menos ya me habrías amenazado"-

Candy: -"Pues no te confíes mucho, porque todavía lo puedo intentar"-

Terry silba: -"¡Ffiiuu!, ¿Quién dijo que Tarzán pecosa había desaparecido"-, y suelta una carcajada cuando ella le saca la lengua: -"Jajaja, y si haces caras, lo pareces más todavía"-. Candy finge disgusto, volteando la cara, luego de un rato cuando él ya dejo de reír vuelve a verlo, con una sonrisa tranquila: -"Sabes una cosa Lady Pecosa, hace tanto tiempo que no me reía, que ya no me recordaba cómo era reírme"-.

Candy se sonríe: -"Que curioso, a mí me pasa algo parecido, debe ser porque como estuvimos en el mismo colegio, al vernos nos volvemos a sentir jóvenes de nuevo"-

Terry: -"Oh, vamos Candy, que dices, si todavía somos jóvenes"-, luego su tono de voz de nuevo se torna serio y sereno a la vez: -"Candy, te prevengo que eso que viste en el otro vagón, es algo que sucede muy frecuente, Candy"-

Candy: -"!Ehh!"-, Candy lo mira por un instante y enseguida baja la vista, mordiéndose el labio inferior

Terry le toma ambas manos: -"De igual forma, con frecuencia, suelo declinar esas… ¿ofertas?"-

Candy: -"Solo… ¿Con frecuencia?"-

Terry, se lleva la mano a la frente: -"Vaya 'Lady Pecas', no me das ni un respiro… siempre Candy, siempre declino"-

Candy: -"Igual no me importa, tu eres, libre de hacer lo que te venga en gana… porque a mí no me importa"-, le dijo con tono de enojo

Terry sonríe en su interior, pensando que era maravilloso reencontrase con la misma Candy de siempre: -"¿Ya tienes apetito Candy?, no sé qué tanto desayunaste, o si lo hiciste"-

Candy: -"¡Oh! si, Gracias por ocuparte Terry, y si desayune, pero eran poco antes de las 8:00, y si ya tengo hambre"-.

Terry llama al mozo, Candy elige su platillo y él pide lo mismo: -"Cuéntame 'Lady Pecas', ¿qué haces?, ¿sigues viviendo en el hogar?"-

Candy asiente con la cabeza al tiempo que expresa: -"¡Mmggh!, si hay vivo todavía, casi toda la semana voy a trabajar a la 'Clínica Feliz' con el doctor Martin, algunas veces voy con la señorita Mary Jane a la escuela de enfermeras, me ha pedido que la colabore un poco, y por las tardes regreso al hogar a ayudar a las madres a acostar a los niños, casi por lo regular termino el día muy tarde y cansada. Y cuando tengo oportunidad, trato de tomar algunos días de descanso, voy con Annie a visitarla, ella vive en la mansión Andley en Chicago, con Archie, ¿sabes que se casaron?"-

Terry sonríe alegre: -"No, no lo sabía, pero era de esperarse, ¿no es así?, por lo que recuerdo, Annie no soltaría a Archie, ni por su mejor amiga… ¿me equivoco Candy?"-

Candy: -"!Terry basta!, Annie y Archie son muy unidos, para ellos fue muy difícil, lograr estar juntos, pues la familia Andley se oponía a su matrimonio, especialmente la tía Ellroy y los Cornwell padres de Archivald y claro la familia Legan especialmente Eliza y Neal, pero bueno ellos aun hasta hoy no terminan de aceptar ni mi adopción, en fin, se debieron hacer muchas cartas y consideraciones, especialmente porque la familia de Annie estaba muy endeudada con la familia Andley, porque Annie es adoptada igual que yo y porque los Brighton tienen un estatus social menor que el de los Andley. Afortunadamente peso mucho la palabra de Bert como cabeza de la familia, que aunque él no suele meterse en esas cosas, les dio su bendición"-.

Terry: -"¿Bert… es… Al-bert?"- Candy asintió, luego de un suspiro Terry continua: -"No te enojes Pecas, lo cierto es que los envidio, de los seis de Escocia, solo ellos están juntos, ¿cómo puede ser que a estas alturas, puedan suceder cosas como esas?, no puedo creer que aun haya gente que no evoluciona, si todos somos seres humanos y todos los humanos aman de igual forma, ¿por qué se deben interponer las clases y los nombres o títulos nobiliarios, para que dos que se aman puedan estar juntos?, sabes…, yo no podría tolerar algo así, es bueno que Albert los hubiera apoyado, pero si yo estuviera en una posición similar, no me importaría renunciar a mi nombre"-

Candy: -"Sí, lo sé, Archie llego a amenazar a sus padres con hacerlo, pero Annie, no deseaba generar una separación entre él y sus padres que ya de por si habían perdido a Stear, así que se esforzaron y lograron convencer a todos, fue una magnifica ceremonia de bodas, debías haber estado"-

Terry: -"Si, tal vez hubiera sido grato"-, en ese momento les llevaron los platillos y se dispusieron a comer

Candy: -"Sabes si habrá una próxima parada en alguna estación de tren, desde ayer que subí no hemos parado en ninguna estación"-

Terry: -"Si, la próxima parada es en Oklahoma, llegaremos ahí según dijo el mozo, aproximadamente después media tarde, ¿necesitas algo Candy?"-

Candy: -"¡Oh!, es solo que no alcance a despedirme de Albert, vine a Chicago para verlo, pero él andaba en Minneapolis, tuvo que ir de apuro a cerrar unos tratos, según me explico George no regresara sino hasta mañana, para cuando yo regrese de los Ángeles, él ya habrá partido a su viaje, quisiera escribirle una carta y despedirme de él, pensé que podría dejarla en el correo de la siguiente estación para que llegue a él antes de que parta"-.

Terry cada vez más resignado a las menciones de Albert: -"Entonces ¿aún no tienes escrita la carta?"-

Candy: -"No bueno, ayer Annie insistió que la acompañara de compras y eso me resulta agotador, así que no me dio tiempo de escribirle, sino la hubiera dejado en las manos de Archie para que se la hicieran llegar sin mayor problema"-.

Terry: -"Pues entonces lo más conveniente es que lo hagas apenas termines la comida, para que la tengas lista antes de llegar a la siguiente estación, porque es muy breve el tiempo que estaremos detenidos, lo más probable es que sea solo media hora, y me parece que apenas te daría tiempo de ponerle las estampillas para dejarla en el servicio de correo"-

Candy: "-Si tienes razón, eso hare, iré al camarote apenas termine, ¿tú no le escribes Terry?"-

Terry sin descartar mucho la idea de saludar a su amigo: -"Quizá después, cuando tenga una dirección estable, pero envíale mis saludos en tu carta"-. Cuando terminaron la comida, Candy se despide para ir a escribir su carta, él se pone de pie para acompañarla: -"Te acompaño"-

Candy empieza a negarse mientras se levanta: -"Oh, gracias no hace falt…"- en ese momento se fija que han entrado al comedor las tres jóvenes chicas: -"Aun que, si está bien si me acompañas, has pasado toda la mañana acá afuera y debes estar cansado"-

Terry que no se percató de la presencia de las jóvenes, pues estaban a espaldas de él, acepto con mucho gusto la invitación de Candy sintiéndose ilusionado por su repentino interés. En el camarote cuando Candy saca, su cajita de artículos de escritorio, toma una hoja y un frasquito de tinta con un plumín, Terry la observa: -"Candy, con el movimiento del tren es probable que se te derrame el tintero, ¿Acaso no tienes una pluma estilográfica?"-

Candy: -"No, ¿qué es eso?"-

Terry le empieza a explicar mientras busca en su equipaje: -"Vaya, están muy de moda en Londres, me sorprende que no las conozcan acá, Waterman, el inventor es estadounidense, recientemente salieron a la venta para el público allá, son como un plumín, pero esta pluma, lleva un mecanismo que suministra tinta a la punta del plumín por capilaridad, haciendo que la tinta fluya de forma uniforme al tiempo que se escribe y tiene un contenedor de tinta por dentro, así solo lo tienes que rellenar cada vez que se termina, aunque es un poco más pesada que el plumín, suele ser más práctico, aquí están"-, saca tres estuches de madera, en el interior de cada uno está sujeto un cilindro semejante a un lápiz pero más grueso: -"Elige uno Candy, el de color envinado es de roble, el negro es ébano y el blanco es marfil"- como Candy no se disidiera Terry le da la de marfil, -"Me parece que este ira mejor contigo"-, luego que lo saca, le muestra lo fácil que es escribir y como debe rellenarse el cartucho interno
Candy muy sorprendida: -"!Ohh! Terry es impresionante, y como dices, no hay peligro de derramar la tinta, y además no se manchan los dedos…, es increíble Terry"- y prueba las tres, dando expresiones de sorpresa en cada vez que escribe en el papel, se ríe divertida: -"Voy a contarle a Albert, ¿cómo es posible que él no las conociera"-

Terry sonriendo: -"Tal vez apenas empezaran a llegar a América. Quiero obsequiarte esta, como un regalo especial a la dama pecosa de la universidad de California, para que me recuerdes cuando estés en tu curso"-, le entrega la que tiene el acabado con marfil, Terry le presta su escritorio de viaje que al soltarle un brochecito se convierte en una firme mesita para que no tenga problemas con la escritura

Candy: -"!Jajayy!, que divertido, gracias Terry, eres muy amable, guardare esto"-, guarda todos sus artículos y luego se sienta en el sofá lista para escribir con los artículos de Terry incluso toma el papel membretado con nombre de él.

Por su parte Terry aprovecha para sacar sus anteojos y se sienta en la cama, recargado en las almohadas tomando su libro. Candy lo está observando, mientras piensa "Que agradables sensaciones, ¿cuánto tiempo soñé, con experimentar estas vivencias al lado de Terry?, cosas tan llenas de simpleza que debido a su cotidianidad que se vuelven íntimas, ¿podría ser que aquellos los sueños del pasado finalmente se convirtieran en realidad?" distraída con su pensamiento sonríe

Terry al sentir la mirada de ella voltea y descubre su sonrisa, también sonríe: -"¿Qué sucede?, ¿por qué me miras así 'Lady Pecosa'?"-

Candy al saberse descubierta se ruboriza e intenta disimular: -"Oh no, es solo que pensaba en la forma de iniciar la carta"-

Terry: -"!Ah!.. Pues por lo regular se inicia con un saludo"-, le dijo en tono de broma. Candy se ríe, y baja la vista al papel, Terry se la queda viendo mientras reflexiona "que exquisito momento es el compartir este espacio, Candy utilizando mis cosas cual si fueran de ella, cada uno con actividades distintas pero estando juntos, creo que no sería capaz de superar una nueva separación, después de estas vivencias; 'pareciera como si el tiempo para nosotros se hubiera detenido y que al encontrarnos se vuelve a reiniciar en donde mismo que se había parado'…, ¿será eso posible?", finalmente Candy baja la pluma hacia el papel empezando a escribir, "ya no debo evitar más el tema, necesito preguntarle sobre su relación con Albert, porque tal como pensé es mucho más íntima que en otro tiempo, sin embargo Candy no denota algún compromiso más importante que solo su amistad, claro ahora además sabe que él ha sido su benefactor de siempre, bueno le preguntare todo esto después de cenar" trato de leer pero no logro concentrarse, por lo menos no en el libro, pero si en los recuerdos de la noche anterior, Candy no había tocado el tema durante ese día, y él mismo lo había evitado, "¿por qué tanta evitación?, eso no es habitual en mi…, pero siento tanto temor de perderla de nuevo" cerró los ojos conteniendo la respiración "no, ya no lo podría soportar, no después de estos días vividos, no después de haberla tenido tan lejos de mí, no, ¡Candy!, si te perdiera ahora me moriría, esta vez moriría de verdad" dejo los ojos cerrados y de inmediato acudieron a él el recuerdo de su abrazo mientras la consolaba, las sensaciones la calidez de su cuerpo frágil recargado en el suyo, todo su ser se llenó de anhelo, quería abrazarla, abrazarla siempre, cada vez que le diera la gana, cada vez que su alma necesitara consuelo, porque su sola presencia era un confortante consuelo para su vida y se sentía capaz de enfrentar al mundo entero para ganar el amor de su 'pecosa', después de un rato, logro concentrarse en su libro.

Querido Albert:

¿Cómo estás?, yo estoy muy… inmensamente feliz… hace tanto tiempo que no me sentía así, quiero…

No sé por dónde empezar, te escribía para desearte que tengas un buen viaje, que todos los negocios vayan bien y decirte que no te canses demasiado, que te cuides, te voy a extrañar, aun que estaré bastante ocupada en los primeros cuatro meses con los estudios.
Trate de encontrarte en Chicago para despedirme personalmente de ti,
pues no te veré en mucho tiempo, pero no fue posible,
George me dijo que habías salido de prisa a cerrar unos tratos
Deseo que todo haya salido bien.

Te preguntaras, ¿de dónde ha sacado Candy ese papel en el que me está escribiendo?, todo membretado con la firma de Terry.
¡No lo creerías!, hemos coincidido en el camino de viaje hasta los Ángeles,
él estará en la misma ciudad que yo, filmando una película,
casi el mismo tiempo que yo estaré allá.
¡No logro creerlo!,
parece como un sueño tan anhelado que temo despertar
y ver que no era verdad, además por error de la gerencia
vamos compartiendo camarote, Terry ha dicho que lo bueno es que era él y no otra persona a quien yo no conociera, yo también pienso igual.

Por cierto estoy usando su escritorio de viaje y una novedad llamada pluma estilográfica, aunque Terry dice que ya la habían inventado hace más de 40 años,
yo no las conocía, Terry ya me ha obsequiado una, esta con la que te escribo,
no es increíble cómo avanza rápido el modernismo, en un descuido y eso a lo que llaman tecnología estará rebasándonos por completo, ¿no crees?

Me siento increíblemente feliz, hace tanto tiempo que no experimentaba estas emociones que me abruman y me parece que no las puedo contener dentro de mí.

Bueno Bert, no quiero hacer una carta tan larga, te deseo lo mejor en tu viaje,
no trabajes tanto y diviértete mucho.
En cuanto llegue al departamento que aparto George para mi te volveré a escribir.

Con cariños Candi's

P.D. –Saludos de Terry.

Candy guardo la carta en un sobre del escritorio de Terry y la dejo lista para enviarla en cuanto llegaran a Oklahoma. Enseguida, presto mayor atención al mueblecito que tenía sobre sus piernas, era muy simpático y práctico, podía acomodarlo sobre sus piernas como una mesita y también podía detener la hoja y la pluma sin que alguna de ellas se cayeran, y además tenía un cajón en donde estaban las hojas, las tarjetas y los sobres, de donde ella había tomado el material para escribir la carta, pero más abajo había un compartimento que quedaba levemente oculto Candy curiosa lo abrió, estaba lleno de hojas utilizadas por Terry, era su letra, casi sin darse cuenta Candy empezó a recorrer las líneas con los ojos, se trataba de una historia, entonces finalmente comprendió, era un libro, Terry estaba escribiendo un libro, muy despacio lo saco y empezó a leer, era la historia de un joven matrimonio y tres hijos que enfrentan la guerra con todos los que percances que esto podía ocasionar, era un relato muy sencillo de leer y tan lleno de vida y sentimientos, que conmovió mucho el corazón de Candy, tanto que a mitad del segundo capítulo empezó a llorar por la historia.

Terry que estaba muy concentrado en el libro que estudiaba, escucha un sollozo, sorprendido del porque ella está llorando, voltea a verla entonces se da cuenta que ella descubrió su escrito, se sienta frente a ella mirándola fijamente y le ofrece su pañuelo, ella toma el pañuelo y se enjuga las lágrimas, pero continua absorta leyendo, entonces él le pregunta entre enfadado y divertido: -"¿No te parece que eres una verdadera entrometida? 'Pecosa'"-.

Candy ni siquiera atiende al tono de regaño: -"Lo siento, no quería llorar, es que es tan conmovedor y tan real al mismo tiempo, cuando se les pierde el hijo en medio del combate y los sentimientos de la mamá que no lo encuentra, es…"- vuelve a sollozar

Terry: -"!Es… es que no debías husmear en mis cosas!, ¿no te parece que leer los escritos de un escritorio ajeno no es correcto? 'fisgona pecas'''-, cuando finalmente ella se da cuenta que le está reclamando por husmeadora, lo mira con ojos de culpa, su mirada lo enternece y se da cuenta que en realidad está más divertido que enfadado y le sonríe: -"Mi atolondrada pecosa"- y sin contenerse más se ríe: -"No sé si reclamarte o sentirme halagado con tu reacción a la historia, pero…, ¿no te gustaría leerlo cuando este completo?, si lo lees ahora, te darás cuenta que aún no escribo la parte final"-, le quita el escrito de las manos y empieza a guardarlo

Candy: -"No, no, déjamelo un poquito más, solo hasta que termine el segundo capítulo, ¿sí?"-

Terry sin dejar de reír: -"Tarzán pecosa entrometida, dime, ¿Cómo voy a hacer contigo?"- y luego le regresa el escrito: -"Solo el capítulo 2"-, le advierte y haciendo a un lado el escritorio, se sienta enseguida de ella leyendo junto con ella las líneas de su texto, hasta que llega al capítulo 3, ella suspira y él le quita el escrito y lo mete en su escritorito, luego se vuelve a sentar en el mismo sofá con la pierna cruzada en forma de 4 y recargando la barbilla en su puño, la mira complacientemente, ella se está enjugando las lágrimas con el pañuelo de él: -"Eres mágica Candy, inolvidablemente mágica"-, los ojos de ella parpadean y se abren tan llenos de luz que brillan intensamente y sonríe con un leve rubor en sus mejillas. No alcanza a contestarle nada, cuando el mozo pasa por el pasillo avisando que están llegando a Oklahoma city, Terry cierra los ojos y suspira: -"Llegamos ya, ¿tienes la carta?"- ella asiente, enseguida él se levanta a guardar su escritorio y saca algo de dinero de su equipaje, -"Vamos pues, para no perder mucho tiempo, no vaya a ser que nos deje el tren"- ella también toma su bolsa de cachemir y sale del camarote junto con él, esperándolo mientras él cierra con su llave. Terry pregunta al mozo cuanto tiempo estarán detenidos

Mozo: -"Exactamente 45 minutos señor, pero le sugiero que si van a bajar, aborden con 10 minutos de anticipación, de preferencia"-. Terry revisa su reloj de bolsillo y asiente.

Inmediato a que paro el tren ellos son los primeros en bajar, él la lleva tomada de codo y caminan un poco aprisa, hacia la ventanilla de boletaje, ahí mismo le venden las estampillas y le indican que existe un servicio de correo al salir del edificio exactamente enfrente. Ella le pega las estampillas al sobre y cuando ya está todo listo, van juntos al edificio de enfrente, cruzan la calle, es pasada la media tarde y está casi por obscurecer, justo en la entrada del edificio una señora con su joven hija, lo detienen para pedirle un autógrafo, Candy se adelanta para dejar la carta, Terry sonriente y amable se apura en firmarles una libretita para alcanzar a Candy, pero en ese momento se le acercan otro par de personas, cuando finalmente termina, entra al edificio, mas no la encuentra a simple vista, entonces se acerca a la ventanilla, preguntando al auxiliar por ella

Auxiliar: -"!Oh!, la dama rubia que entro hace un momento, si, dejo este sobre y luego me pregunto a donde había una dulcería, le dije que al final de la calle dando vuelta, ahí encontrara una"-

Terry sale del edificio y se dirige en la dirección donde se fue ella, recién alcanza a dar vuelta cuando observa que tres tipos tienen rodeada a Candy, uno de ellos tiene una navaja, y le están exigiendo su bolsa, pero ella se resiste a dárselas; Terry sintió que la sangre se le fue hasta los pies, pero evaluando rápido la situación, avanzo con seguridad dirigiéndose directamente al que traía la navaja, lo tomo por sorpresa y con un rápido movimiento se la quitó siendo ahora él quien lo amenazara, en cuanto ella lo vio aprovecho la sorpresa de los tipos y agarro a bolsazos a uno de los maleantes, el otro intento golpear a Terry pero este reacciono pronto y se defendió a tiempo, entonces los delincuentes salieron huyendo, después que los vio alejarse lo suficiente Terry tiro la navaja y se paró frente a Candy, la tomo por los hombros y la zarandeo molesto: -"¿Pero en que estás pensando?, ¿por qué no me esperaste?"-, ella lo mira asustada y los ojos se le llenaron de lágrimas: -"¿Estás bien?, ¿te hicieron daño?"- ella niega con la cabeza, entonces él la abraza muy fuerte -"…Nunca más vuelvas a andar sola Candy, espérame, espérame siempre de acuerdo"-, ella asiente en silencio, luego él la retira un poco de sí para decirle: -"Si te vuelves a adelantar, después no habrá quien pueda rescatar a esos pobres tipos de ti"-, le dice con una sonrisa y al ver la reacción de sorpresa y reclamo de ella, la vuelve a abrazar sin darle tiempo a responder, en ese momento un flashazo los deslumbra, el hombre que les ha tomado la fotografía se va corriendo antes de que ninguno pueda resolver nada, él se separa de ella diciéndole: -"Lo más seguro es que ese era un periodista…., será mejor que nos apuremos o el tren partirá sin nosotros"- revisa su reloj y se vuelve hacia ella que no se movía: -"¿Encontraste lo que estabas buscando?"-, ella asiente de nuevo, sin hablar, -"Vamos entonces"-, la toma del brazo y la encamina hacia la estación. Apenas suben al vagón y suena la campanilla de último aviso para el abordaje, como entraron muy atrás caminan en silencio por varios vagones antes de llegar a su camarote, en cuanto abre la hace pasar y luego entra detrás de ella, la hace girar hacia él: -"¿Sucede algo?, ¿te encuentras bien?, no me has hablado nada"-.

Candy lo mira, no sabe bien cómo empezar: -"Yo… ¡Gracias!..., es que… me asusté mucho, quiero decir… nunca me había sentido… ¿indefensa?, si tu no hubieras…"-

Terry la abraza: -"…Y la próxima vez, ten más cuidado Pecosa"-

Candy apenas musita: -"Si"-, y se queda acurrucada en su abrazo, disfrutando del confort y la seguridad que le provee su pecho, ella también lo abraza.

Cuando Terry percibe el recorrido de las manos de ella por la cintura hacia su espalda, no logra sino cerrar los ojos y contener la respiración, por instinto la abraza más fuerte, también se sintió muy asustado de pensar que le pudo haber sucedido algo grave, pero en ese momento se dejó embriagar por las sensaciones causadas por el abrazo de ella, habían bailado juntos, ella se había aferrado a su abrazo cuando la subió por la fuerza al caballo y alguna vez cuando le hizo una broma que la asusto, habían corrido, jugado juntos, él la había abrazado, la había besado, …pero ella nunca lo había abrazado a él, Terry apenas si podía respirar, deseaba hacer eterno ese momento.

Luego de un rato Candy hablo bajito: -"¿Terry?"-

Terry: -"¿Si?"-

Candy: -"Perdóname, anoche…., dije… te dije…, no es cierto…, no te odio… y no tengo derecho de decirte nada…, yo, no…"-

Terry: -"Si, está bien Candy"-, no supo muy bien qué efecto tuvieron en él las palabras de ella, pero de sus ojos cerrados se deslizaron silenciosas lágrimas y siguió abrazado de ella. Noto que la luz del pasillo de encendió, abrió los ojos ya había obscurecido por completo, no quería interrumpir el abrazo pero lo mejor es que fueran a cenar, pues ahora tenía mayor urgencia de saber sobre Albert. Fueron juntos al comedor, cuando ya casi llegaban una mujer de cabello largo y rojizos caireles salió de un camarote delante ellos, Candy se paró en seco y Terry choco con ella: -"¿Que sucede?"-, en ese momento la mujer voltea y les sonríe cínicamente a modo de saludo.

continuara...


GRACIAS POR LEER!

kAMANANCE: Gracias por seguirme, una disculpa por no responder tu mensaje previo, solo que aun estoy conociendo esta plataforma y se me paso. Pero me siento muy contenta de recibir tu reviev´s

AYACEGUA: Gracias por haberme leído antes, y por tomarte el tiempo de leerme nuevamente, tengo que decirte que previamente, hubo quienes compartieron este fic, con mi supuesto acuerdo, mas no siempre fue así, solo una ocasión, me entere que estaba siendo publicado y ya después la persona se puso en contacto conmigo, sin querer entrar en controversia accedí a que se continuara publicando. Lo único es que puesto que ya iba muy avanzado, no revise, como estoy haciendo ahora, y ¿que crees?, ha estado siendo compartido con la ausencia de ciertos fragmentos en algunos capitulos, y en caso del capitulo 6, casi apenas la mitad del capitulo... Pues aquí, puesto que es mi propia publicación, el Fic esta absolutamente completo, así que espero que lo disfrutes mucho.