ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"LA MELODÍA DE TARZAN PECOSO Y UNA MONA"
Capitulo 6
De nuevo lo despertó un toquecillo en la ventanilla, recordó que había dejado la cortinilla corrida, así que abrió los ojos y se incorporó un poco, asintió con la cabeza, y se sentó, se sentía devastado por el cansancio y por la tristeza, volteo a verla, ella aun dormía, eran las 7:00, vaya que era dormilona, quizá también se había dormido tarde, lo mejor era levantarse, y prepararse para el día, no quería asustarla, seguramente tendría una imagen atroz, salió de la cama lo más sigiloso que pudo, doblo y acomodo todo hasta dejar listo el sofá, luego saco su ropa del equipaje y se metió a asear, cuando estuvo listo se vio en el espejo, otra noche igual y las ojeras iban a ser inevitables, lo bueno era que si no le fallaban los cálculos solo quedaba una noche más en aquel tren, finalmente salió, la encontró todavía dormida, abrió el armario, era todo un desorden, sonrió, sí, ella tenía rasgos de ser muy desordenada, era curioso que Candy fuera así, porque esas características correspondían más que nada a las jóvenes que habían sido mimadas durante toda su vida. Acomodo sus cosas como de costumbre, pensó en salir a desayunar pero no tenía nada de apetito, así que se sentó en el sofá frente a ella y decidió quedarse ahí, viéndola solamente, quería grabarse cada detalle de ella, ya eran las 8:00 pasadas cuando ella empezó a abrir los ojos, lucia tan tierna como una niña llena de inocencia, de luz, él no pudo evitar sonreír, era el amanecer más hermoso que había contemplado en toda su vida, había visto el amanecer en esos brillantes ojos que se abrían al nuevo día: -"Hola dormilona, te estoy esperando para ir a desayunar"-, ella sonrió y él imagino que estaba soñando, pero su voz le hizo saber que no era un sueño.
Candy desperezándose: -"Hola, buenos días, ¿hace mucho que estas despierto?"-
Terry: -"Casi una hora, vamos levántate ya"-
Candy lo observo por unos segundos, se veía muy apuesto, con su figura gallarda y su ropa impecable, pero había algo distinto en él, sonreía y le hablaba relajado, sin embargo ella alcanzaba a percibir algo más, tal vez era sueño, había algo en sus ojos, parecía tristeza, pero la sonrisa honesta de él la confundía, decidió levantarse, de su equipaje saco otro vestido y ropa limpia, se sentía descansada en la noche anterior tardo poco para dormirse, lo escucho salir y se quedó esperando a que regresara, prácticamente de inmediato se quedó dormida, fue casi al amanecer cuando se movió y lo vio acostado, le pareció que aún estaba despierto, pero ella se volvió a dormir así que no supo si había dormido o no, tampoco se atrevió a preguntarle, ella misma se sentía cohibida, recordó el enfado de él la noche anterior, y que ella había sido la responsable
Cuando estuvo lista, fueron juntos al comedor, Terry no tenía nada de apetito pero sabía que de alguna forma debía recuperar la vitalidad, si que pidió un desayuno completo, huevos, jamón de pierna, pan tostado, patatas, jugo de naranja, incluido café, Candy pidió lo mismo.
Candy: -"¿Tomas café?"-
Terry: -"Te parece extraño en un inglés, ¿verdad?, pues si a veces lo tomo por las mañanas, sobre todo si he tenido noches tan faltas de sueño"-
Candy: -"Ohh, lo siento"-
Terry sonriendo: -"¿Qué es lo que sientes?, ¿Por qué habrías de sentirlo tú?"-
Candy: -"Bueno… yo"-
Terry: -"!Tu nada!"- le dijo guiñándole el ojo con una leve sonrisa: -"¿tú no tomas café Candy?"-
Candy: -"Igual que tú, lo tomo solo en ocasiones"- luego que les sirvieron ella empezó: -"Terry, yo… lamento haberte hecho enfadar anoche, no fue mi intención, es que…"-
Terry la interrumpió: -"Tu no me enfadas, pienso que cada quien se enfada por su propia cuenta, si yo no encuentro satisfechas mis necesidades, está en mí, si me enfado o no, pienso que nadie está aquí para complacer a nadie a menos que así lo desee, pero aun así, si yo deseara complacerte a ti, por ejemplo, sería solo mi decisión, y si tú haces o no lo que yo quisiera, esa sería solo tu decisión y mi obligación es respetarla, porque de esa misma forma deseo ser respetado yo, si lo hicieras, si hicieras lo que yo esperara, entonces muy seguramente estaría satisfecho y contento, pero si no lo hicieras, solo queda en mi si me quiero enfadar o no, puede ser que me enfadara antes de pensarlo, pero solo yo puedo decidir si quiero continuar enfadado o acepto tu decisión te respeto y desecho el enojo, es así con todas las personas y también es así con todos los sentimientos, ¿me explico?"-
Candy: -"Me parece que sí, es solo que anoche… yo, no quise…"-
Terry espera a que ella termine la frase, como no lo hace él le dice: -"¿No quisiste qué?, ¿seguir hablando?, ¿confiar en mí?, ¿traicionar a Albert?, ¿ser honesta contigo misma?..., ¿no quisiste qué?, en realidad no es importante, lo importante es que 'no quisiste' y aun que me sintiera frustrado por un momento, no existe ninguna razón para que tu debas complacerme… lo que decía hace un momento es eso, 'tú no quisiste' y mi obligación es respetarte, tal vez en otro momento, 'quieras que..' o tal vez nunca, pero si yo espero de ti que me aceptes debo empezar por aceptarte yo, aceptar incluso 'tus no quiero', eso es por dos razones, si te obligara a querer, primero muy seguramente lo harías sintiéndote forzada y entonces serias tu quien se sintiera enfadada al hacer algo que no quieres, lo cual nos distanciaría porque te estaría faltando al respeto, y segundo, pudiera ser que por el afán de complacernos tú o yo tomáramos decisiones equivocadas que ya sea a largo o corto plazo terminarían afectándonos"- le dijo mientras recordaba lo vivido con Susana
Candy: -"Comprendo, es un poco complicado, no de comprender, sino de aplicar, incluso para mí, que soy quien quiere disculparse. Aceptar que tú me aceptas, solo por respeto a mis ideas y convicciones es difícil de asimilar, me parece que me resultaría más sencillo, con que simplemente aceptaras mi disculpa"-
Terry inclina levemente la cabeza y se sonríe, había estado mucho tiempo de su vida viviendo algo que no deseaba vivir, y al morir Susana tuvo que volver a enfrentarse consigo mismo reestructurar sus ideas, sus valores, para reencontrar su camino, el camino que por deber y responsabilidad había perdido, el camino del respeto a sí mismo, se dio cuenta cuanto se había faltado, había prostituido el amor, el amor por sí mismo, y el amor hacia Candy, por un mal entendido sentido de responsabilidad, se había faltado al respeto a sí mismo y por ende le había faltado al respeto a todos los demás que lo rodeaban, incluyendo a Susana, solo que se dio cuenta de ello demasiado tarde, cuando ella había muerto, un año en soledad fue suficiente para asimilar y comprender que en la vida aun los valores tienen jerarquías de importancia y descubrió que el amor y el respeto por sí mismo y hacia los demás son aún más prioritarios que la responsabilidad y el honor, por eso llevaba ya poco más de un año esforzándose por practicar el respeto por sí mismo y por los demás, aunque no siempre le resultaba sencillo: -"Bueno, te insisto, no tengo nada que disculpar, pero si te sirve, te diré que disculpa aceptada… y no sé si te sea útil, pero, te puedo decir lo que pienso de ti sobre anoche... al respecto creo que en realidad no estás lista y que siendo prudente como tú eres, lo más seguro es que si no quisiste continuar es para no tomar decisiones equivocadas, en ese caso debo respetarte hasta que tu estés lista para continuar, aunque me pudiera sentir frustrado es mi deber aceptarte, y dejarte en libertad de que aclares tus sentimientos, ¡así que no te preocupes!, y déjalo ya"- le pidió con una sonrisa serena
Candy se sintió impresionada por la descripción que él había hecho de las dudas que ella misma no había acabado de comprender, de nuevo tenía la impresión de que le leía el pensamiento, y más allá de eso, pues no solo le leía el pensamiento, sino que hasta resolvía lo que ella misma no había logrado aclararse en la noche anterior, le decía que no estaba lista, y si exactamente eso fue lo único que ella había alcanzado a comprender de sí misma, pero además, le decía los posibles motivos por los que no estaba lista, eso que había dicho sobre el temor de traicionar a Albert, de la confianza y de la honestidad consigo misma, pero lo de tener claros sus sentimientos, eso ella no lo comprendía y decidió preguntarle: -"No comprendo eso de que aún no tengo claros mis sentimientos, ¿a qué te estás refiriendo?"-
Terry, se dio cuenta de que había abierto la boca de más, trato de restar importancia al tema y con un tono de broma le dijo: -"Vamos pecosa, no pretenderás que yo te resuelva todas las dudas ¿verdad?"- ella lo miro con ojos de enojo: -"No me mires así, si pudiera me metería en tu mente y te diría exactamente que pensar, pero no puedo y creo que eso de aclarar tus sentimientos es algo que te corresponde solo a ti…"- ella continuo mirándolo: -"¿Qué pasa Candy?, si quieres olvida lo que yo pienso, y déjalo ya"-. Candy se fijó que él lo volvió a repetir, 'aclarar sus sentimientos', ¿sobre qué?, ¿a qué se estaba refiriendo Terry?, pero ya no le pregunto pues veía que en realidad él tenía razón, era ella quien debía resolver sus pensamientos y aclarar sus dudas, aunque si aceptaría cualquier ayuda, pues con lo que iba descubriendo de sí misma y de su costumbre de minimizar sus sentimientos. Aun así, si la mayoría de las veces Terry atinaba a lo que ella estaba pensando, entonces debía de haber algo relacionado con aclarar sentimientos que él estaba alcanzando a ver y ella no, así que lo tomaría en cuenta. –"Vamos pecosa come ya"- le pidió en un tono suave
Candy: -"Bueno, dejando eso que me dijiste, si hay algo que me gustaría preguntarte…"- Terry asintió con la cabeza para que continuara: -"Recién que he visto mi vida en retrospectiva, pienso que muchas veces he minimizado mis sentimientos y algunas veces hasta los he omitido, ¿tú piensas que es así?"-
Terry se sorprendió con la pregunta: -"Nunca me hubiera imaginado que me preguntaras sobre tu forma de proceder, no sé Candy, sería muy aventurado darte respuesta en este momento, necesitaría reflexionar y tu tendrías que darme ejemplos que te llevaron a pensar en eso, además ¿Quién soy yo para opinar?"-
Candy: -"Vaya, parece más difícil de lo que imaginaba"-, dijo Candy dejando ver su frustración, pues todavía no estaba lista para darle ejemplos de nada.
Terry: -"De antemano te digo que a mí me pareces perfecta, tú me ayudaste a crecer mucho cuando más perdido estaba, tu proceder me ayudo a asimilar y comprender casas de mi vida que no hubiera logrado de no ser por ti, y estoy completamente seguro que no solo ha sido conmigo, sé que hay mucha gente que de verdad agradece y ve como una bendición tu presencia en sus vidas, ¿Por qué no lo tomas con calma?, y te das tiempo de reflexionar, quizá cuando termines tu propia reflexión tengas mayor comprensión de ti misma y no te haga falta en lo más mínimo mi burda intervención. Mejor dime ¿cómo está el hogar?, por estas fechas debe estar florecido casi es mayo debe estar cubierto por el trébol blanco y ranúnculos. Todo rodeado de frondosos árboles de verde profundo, con la hierba crecida, y las coloridas flores de lupinus y rudbeckia que rodean la casa, ¿no es así?"-
Candy volvió a sorprenderse, él se sabía de memoria la vegetación de la colina: -"¿Cómo sabes todo eso?, quiero decir, te lo aprendiste, ¿fueron las veces que fuiste?"-
Terry bajo la mirada un instante: -"Casi siempre iba en mayo, siempre he recordado tu cumpleaños, pero también fui en algunas navidades una vez estabas jugando con los niños a la guerra de nieve y la verdad me costó bastante no bajar e integrarme a su juego, me divertí mucho viéndolos"- de nuevo bajo la vista un tanto nostálgico, pero enseguida retomo el tema original: -"Más que nada es que me gustaba ir y quedarme a contemplar el paisaje, de alguna forma me surtía un efecto inverso a ti, con la colina del San Pablo, es decir, para ti, la colina del San Pablo era tu segunda colina de Pony, ¿cierto?"- ella asiente: -"Bueno para mí es un poco a la inversa, la colina de Pony es como una segunda colina del San Pablo que era mi lugar favorito aun antes que tu llegaras al colegio, solo que ahora con doble contenido, porque aparte de los recuerdos del Colegio vividos contigo, es que este es tu lugar natal, además de cuando tenía suerte y me tocaba verte salir de la casa, todo esto es lo que hace esa colina mucho muy especial para mí"-.
Candy se ruboriza levemente y le regala una sonrisa esplendida: -"Nunca lo había pensado así, como que fuera una segunda colina del San Pablo, pero tienes razón eso la convierte todavía en más invaluable…, sabes, personas importantes para mí quedaron de ir a conocer la colina conmigo, Anthony, Stear y no fueron, excepto tú, aunque estuviste muy poco tiempo la primera vez, la hermana María me dijo que te acababas de ir cuando yo llegue"-
Terry parpadeo sorprendido: -"¿Cómo?, ¿llegaste al hogar desde Gran Bretaña, el mismo día que yo fui a visitarlo por primera vez?"-
Candy asintió con la cabeza: -"Mmggh, ¿no lo sabías?, sí las maestras me dijeron que apenas hacia media hora que te habías ido, incluso vi la taza en la que estabas tomando el té, todavía estaba tibia y tus huellas en la colina aun no eran borradas por la nieve"- la voz de Candy sonó melancólica: -"Siempre pensé que si yo hubiera llegado un poco antes o que tu hubieras demorado un poco más, quizá desde entonces nos hubiéramos encontrado"-
Terry: -"¡Candy!, cuando llegue a América, lo primero que hice fue ir ahí, tarde un poco en ubicar el lugar pero lo encontré, sentía urgencia por ir y conocer tu lugar natal… hubiera sido maravilloso encontrarnos…"- bajo la vista y más como meditando dijo: -"Quizá nos hubiéramos ahorrado todo lo que sucedió"-
Candy también inclino la cabeza: -"Si"-
Terry: -"Yo imaginaba que aun estabas en Londres, cuando estalló la guerra, creí que todavía estabas allá y me sentí desesperado, quería ir corriendo a buscarte, y tenerte conmigo, no quería que te pasara nada malo, pero no podía ir, acababa de empezar mi carrera y no podía abandonar"-
Candy: -"Yo para entonces ya estaba estudiando enfermería, el mismo día que se declaró la guerra fue cuando leí el primer artículo que salía de ti en el periódico, estabas haciendo un papel secundario en Macbeth… o bueno eso decía la nota"-
Terry sonríe: -"Si hacía del hijo del rey de Escocia…, si fue el mismo día que se dio la noticia en todas las ciudades, entonces estábamos pensándonos el mismo día, ¿sabes?...como desearía retroceder el tiempo y hacer las cosas diferentes… por ejemplo esta mañana pensaba, que si desde el principio hubiéramos sabido que Albert era tu benefactor, quizá la trampa que Eliza nos puso no hubiera tenido el mismo efecto, Albert nos conocía a los dos y sabría comprender, ¿no crees?"-
Candy: -"Es verdad, no había pensado en eso… pero en ese tiempo Albert todavía no estaba listo para asumir su rol de cabeza de la familia Andley, además él pensaba que en el colegio todo estaría bien"-
Terry: -"Si, no vale lamentar el pasado, porque cada cosa que sucedió, es lo que nos ha traído aquí de nuevo, y podemos lamentar lo que paso o podemos disfrutar y aprovechar las nuevas experiencias que la vida nos ofrece"-
Candy sonríe de nuevo: -"Tienes razón Terry, ¡sabes!, esta parte de ti me parece un poco distinta, pareces como…más… sabio"-
El mozo les retira los trastos: -"Desea algo más el señor, o su prometida"-
Terry siente agitarse su corazón cuando el mozo la llama su prometida, cuanto deseaba que fuera cierto: -"Yo no gracias, ¿tu Candy?"-
El corazón de Candy pega un vuelco, es tan fácil acostumbrarse a que los llamen prometidos: -"No gracias, muy amable"-
Terry: -"Yo no pienso que sea sabio, eso es mucho decir, solo que he pasado mucho tiempo reflexionando, pienso que las experiencias que son difíciles, son las que más nos exigen aprender y madurar y recién cuando estuve en Londres, pude finalmente estar en paz conmigo mismo, pude por fin terminar de aceptar y asimilar lo sucedido, pero aún estoy aprendiendo, no te equivoques conmigo, es solo que ya no soy tan impulsivo como antes… mas no quiere decir que ya no lo sea…, mejor dejemos eso y cuéntame ¿quién es Tom?"- Candy parpadeo sorprendida: -"Lo mencionaste ayer en tu relato"- le aclaro Terry
Candy: -"Bueno Tom, es como mi hermano mayor, o algo así, aunque yo siempre le ganaba en los juegos, a Tom lo adoptaron primero, el señor Stevens, y ahora es dueño de esa granja, sabes, Tom fue quien nos encontró a Annie y a mí, él fue quien les aviso a las hermanas que nosotros estábamos allí afuera, a pesar de que él también era un bebé, de apenas uno meses más que nosotros, nos criamos juntos y nos conocemos muy bien"-
Terry: -"Recuerdo que en el hipódromo…, el caballo se llamaba ¿Pony Flash?, no es así"-
Candy: -"!Vaya!, ¿lo recuerdas Terry?, si, Pony Flash el caballo por el que apostamos era del rancho de Tom, fue una sorpresa enorme para mí que un caballo del rancho de Tom estuviera corriendo en Londres"-
Terry: -"Sabes Candy, a mí me gustaría conocer a todos tus amigos, a todas las personas que han sido importantes para tu vida, sobre todo cuando eras pequeña"-
Candy: -"Estoy segura que a Tom también le encantaría conocerte, a Annie ya la conoces, a Jimmy, a las maestras, ¿no sé quién te falta?"-
Terry encogió los hombros: -"Ayer me hablaste de cuando vivías en casa de tu familia adoptiva, y sentí curiosidad ¿Cómo era tu vida?, ¿Por qué te iban a mandar a México? …y cuéntame cómo era Anthony"- Candy se sintió cohibida de pronto, hablar de su niñez era algo fácil, pero hablar de Anthony con Terry era… ¡nunca se imaginó que Terry quisiera saber!,: -"Quiero conocer lo que me falta de tu vida Candy, déjame conocerla, ¿quieres?, te doy mi palabra de caballero inglés, que mi interés es sincero"-
Candy no dejaba de sentirse sorprendida, pero también se sintió segura y tranquila, y empezó su relato desde sus primeros recuerdos, cuando subió al árbol por primera vez a llevar un pichón que se había caído de su nido y cada vez que la retaban, como cuando amarro los patitos a su mamá pata, sus competencias con Tom y como lloro cuando supo que en realidad ella nunca la había ganado a Tom sino que él siempre la había dejado ganar y los juegos con Annie…, de pronto el reloj dio vuelta atrás y los recuerdos llegaron a borbotones, Terry la escuchaba con mucha atención, algunas veces sorprendido, otras la miraba con ternura y muchas otras riendo a carcajadas, mientras iba grabando en su memoria cada momento, algunas veces lograba imaginarla de niña y otras solo disfrutaba de la historia, de todas maneras iba guardando los recuerdos como si fueran joyas preciosas en el tesoro de su mente. La hora de la comida los alcanzo en medio de los relatos y las risas, y disfrutaron de ricos platillos aderezados con memorias y sentimientos, Terry descubrió que Anthony había llegado a ser amigo de Tom, claro después de la debida pelea, y se había quedo impresionado cuando le contó que había creado una nueva estirpe de rosa a la que le había puesto el nombre de Candy, para el día de su cumpleaños, sí, sintió celos, pero también disfruto cuando ella le conto como había nacido en su corazón su primer ilusión, y se dio cuenta que a pesar de la envidia que le tenía, termino sintiendo admiración por él, aprecio que hubiera tratado tan bien a su pecosa, le gusto que Candy no hubiera mencionado ningún beso ni nada parecido entre ellos, y descubrió la presencia de Albert silente, permanente a lo largo de su vida. Y como una con una, cada cosa había ido fraguando aquel momento en que finalmente se conocieron en el Mauritania.
Terry: -"Sabes Candy, en este momento no sabría bien a quien agradecerle más, si a los Legan por haberte maltratado y con eso motivara a que los Andley te adoptaran, si a Tom por haberlas encontrado, a Slim por mojar las sabanas o a Albert por haber decidido adoptarte y enviarte al colegio San Pablo, quizá también debiera agradecer a Eleonor por no haberme querido recibir en aquel frio invierno, de haberme recibido yo no habría regresado a Londres y no hubiera estado viajando en el Mauritania, debe ser por sea cuerda invisible que nos va llevando con las personas que un día debemos conocer y que permanece por siempre en nuestras vidas, que los eventos se van suscitando hasta el tiempo preciso en el que debíamos conocernos"-
Candy: -"Si, Albert también piensa lo mismo porque finalmente terminamos encontrándonos en los momentos más inesperados, especialmente cuando llego al hospital Santa Juana cuando yo estudiaba ahí y él había perdido la memoria, o como tú y como yo que nos hemos encontrado ahora"-
Terry: -"Bueno, parece que los milagros si existen, ¿sabes?, alguna vez pensé que los milagros no existían, pero ya no, ya no pienso así, es un milagro volvernos a encontrar, ¿no te parece?, yo nunca tomaría un tren de lujo para viajar de un lugar a otro y esta vez lo hice, y tú no estarías aquí si no hubieras recibido la invitación del doctor… ¿Frank?"-
Candy: -'Si, el doctor Frank, él es médico en el hospital San Joseph, que está a enseguida de la escuela de enfermería de Mary Jane, el lugar en donde empecé a estudiar enfermería"-
Terry: -"Pues debo hacer extensivo mi agradecimiento al doctor Frank, y a Albert nuevamente por pedirle a George que te enviara en este tren"-
Candy: -"Si, son muchas cosas las que le debo a Albert, no sabría de qué forma agradecerle por todo…"-
En su interior, Terry no alcanzaba a comprender de qué manera dos sentimientos tan opuestos podían habitar el mismo espacio, el agradecimiento hacia Albert y los celos de escuchar su nombre en los labios de ella, o la alegría de estar con ella y la tristeza de no poder tenerla, ya antes se había sentido así en Nueva York, feliz cuando la vio de nuevo, después de lo que él había llamado una larga espera y a la vez tristeza porque sabía que era su responsabilidad quedarse con Susana, pero su corazón se negaba a separase de Candy, 'bueno ahora no debo pensar en esas cosas' –pensó, luego se dirigió a Candy que lo observaba muy atentamente: -" ¿Por qué me miras así pecosa?"-
Candy: -"¿Te sucede algo Terry, pareces preocupado o triste?"-
Terry: -"Me parece que ya hemos estado ocupando esta mesa por mucho tiempo, ¿te parece si vamos al salón de música?"-
Candy: -"¿Salón de música?"-
Terry: -"Si Candy, ayer subimos en ese vagón, ¿no lo recuerdas?"-
Candy: -"No, nunca imagine que hubiera un salón de música en un tren"-
Terry: -"Bueno, no en cualquier tren, estas viajando en un hermano del Orient Express, que además de tener coches cama y vagones restaurante, el tren cuenta con capilla, biblioteca y sala de música, una peluquera y una enfermera, además de ti"-
Candy: -"¿Una capilla también?"-
Terry: -"Si, ven vamos para que la conozcas"-, dicho esto se levantó y la tomo de la mano caminando a través de los vagones de tren, pasaron por las salas de descanso, la sala de música, que estaba repleta de gente a esa hora del día, la biblioteca y llegaron a la capilla, que se encontraba sola, Terry observo que había un piano, hacía mucho tiempo que no se sentía motivado a sentarse frente a uno: -"Mira Candy ven, hay un piano, ¿recuerdas algo de tus clases?, supe que tuviste un muy buen maestro"-
Candy: -"!Oh!, es cierto, es un piano"-
Terry: -"Sabias que todavía existe un piano hecho de las propias manos de su inventor Bartolomeo Cristofori, en el museo Metropolitano de Nueva York"-, mientras le platica se sientan en el taburete
Candy: -"Vaya Terry sabes muchas cosas"-
Terry: -"El museo es uno de los lugares que más me gusta visitar, porque a cierta hora del día hay poca gente y se puede reflexionar muy cómodamente, sin necesidad de estar asilado en el departamento"- levanta la tapa descubriendo el teclado, y empieza a tocar las teclas comprobando que estuviera afinado: -"Vamos Candy, ¿recuerdas la melodía que tocábamos en Escocia?"-
Candy ruborizándose un poco: -"!Oh!, temo que no, hace ya demasiado tiempo"-
Terry: -"Bueno no te preocupes, estamos solos aquí en la capilla, y recuerda que ya una vez aprendido, ya no se olvida, deja que la memoria regrese a tus dedos"- enseguida comenzó a tocar las teclas, tan suavemente que más bien parecía estar acariciándolas, no espero a que Candy tocara junto con él, sino que empezó a tocar una melodía mientras algunos recuerdos atravesaron por su mente.
(Flash back)
Estaba en casa de Robert, fue acompañando a Susana que le llevaba algunos de sus escritos de un guion que habían decidido montar en escena, vio el piano en una sala apartada de donde estaban Robert con Susana, Karen y otros invitados, y empezó a tocar recordando cuando había practicado junto con su pecosa en aquel verano, pero entonces vinieron todos atraídos por la música, lo alabaron bastante, algunos opinaron que era un pianista muy brillante, tanto como era de actor, todos, le ofrecieron lisonjas, solo Susana no, ella lo miraba con enojo desde su silla, cuando se fueron, ella aún permanecía enfadada, pero él nunca le decía nada.
Susana: -"¿Ni siquiera te importa verdad Terry?"-
Terry: -"¿Importarme que cosa?"-
Susana: -"Lo que me suceda, no te importa si estoy seria, si estoy contenta o lo que estoy sintiendo"-
Terry: -"Lo siento, ¿qué es lo que te sucede?"-
Susana: -"Nada, ya no importa Terry"-
Terry: -"Vamos Susana, si no te pregunto te ofende y si lo hago no me dices, ¿Qué pasa?"-
Susana: -"…La estabas recordando a ella ¿verdad?"- Terry la miro sorprendido –"Si, la estabas recordando, lo vi en tus ojos… no solo es la armónica, también el piano, y los libretos, y las calles… es todo, ¡Terry! te quedaste conmigo, tienes que olvidarla, ella ya debe estar comprometida, porque ella si está viviendo su vida sin ti, ella a ti no te recuerda, y tú sigues pensando en ella como un tonto, ¿por qué no la olvidas Terry?, yo te amo Terry, pero a ti no parece importarte lo que siento, después de lo que hice por ti"-
Susana, tenía la enorme particularidad de llevarlo siempre a sentirse culpable, pero además aquella vez, se sintió herido por sus palabras, dolido y cansado de ello Terry le dijo: -"Lo siento Susana, te prometo que la próxima vez que me siente al piano dedicare un pensamiento para ti"- le dijo con sarcasmo, y desde entonces nunca más había vuelto a tocar.
(Fin de Flash back)
Terry continuo pensando mientras tocaba, "aquí esta Susana, mi pensamiento para ti… ¡promesa cumplida!, era la última promesa que me faltaba por cumplir, ahora sí, ¡adiós, Susana, adiós para siempre!, no más deudas, no más culpas, mi deuda contigo ha quedado saldada totalmente, pero debes saber que hoy no estoy recordando a Candy, hoy la tengo sentada a mi lado, aun que tu no quisieras", término de tocar la melodía: -"Bueno ya practique, ahora sigues tu Lady Pecosa"-
Candy había escuchado con atención y embelesada las notas que él le había sacado al piano, pero también noto como su expresión se había endurecido por un momento, cuando termino de tocar sintió deseo de seguir escuchándolo y sentía pena por tocar ella misma: -"Sera mejor que no, o le romperé los tímpanos a quien me escuche"-
Terry: -"Vamos Candy, a quien le importa lo que la gente piense y yo ya te he escuchado tocar, además es mejor, así las gentes no van a tener ganas de entrar en este vagón y estaremos más cómodos"- le dijo en son de broma
Candy, reacciono ante el chiste levantando el brazo para pegarle un manotazo en la cabeza, pero él se movió rápido riéndose de ella, yendo hacia la cola del piano: -"!Terryyy!, te voy a pegar, no corras"-, le gritaba Candy mientras lo perseguía a rededor del piano. Hasta que los dos empezaron a reír.
Terry, finalmente se dejó alcanzar, sabiendo que ya no le haría nada: -"Sabes que hay cosas de ti que estoy seguro nunca van a cambiar, señorita enojona"- y la llevo al taburete de nuevo, dándole las indicaciones que necesitaba para seguir la melodía que él tocaría: -"Recuerda, es la misma melodía que practicamos, ¿sí?, solo déjala salir de los dedos"-.
"Terry es un pianista brillante", -pensó Candy, mientras seguía sus instrucciones "además sería un muy buen maestro de música, es muy paciente y atento", luego de un rato la melodía comenzó a fluir de sus dedos, como le había dicho él, sus dedos parecían estar recuperando la memoria, y juntos tocaron un rato más, Candy recordó también sus clases del colegio y cuando se sentó a tocar el piano junto con Annie y ahora con Terry de nuevo, la música la absorbió por completo y se embriago con la presencia de él, lo sentía, muy, muy dentro de su interior, era una presencia fuerte, suave, confortante, él estaba ahí, ocupando cualquier espacio que quedara disponible dentro de su alma, podía sentir su energía rodeándola por completo, "él es fascinante y tiene la habilidad de deslumbrarme fácilmente todo el tiempo" –pensó Candy
Después de varias melodías, dejaron de tocar, Candy le pidió que tocara él solo una más para ella y Terry quiso complacerla tocando aquella improvisación a la que después le había hecho varios arreglos, -"¿La recuerdas Candy?"- le dijo con una pícara sonrisa, era el tema que el nombro 'Tarzán pecoso y una mona', ella recordó, y experimento nervios y emoción, pero la melodía de pronto se convirtió en un canto dulce que viajaba a través de los sentimientos, con algunas notas alegres seguidas de una profunda melancolía llena de romance, después de tristeza y luego una marcada nostalgia que cimbro el corazón de ella. Había ido a algunos conciertos de beneficencia con grandes músicos de la época como Rajmáninov, y una mujer que la había dejado impresionada Teresa Carreño, pero la interpretación de Terry, era mágica, tenía vida propia y la proveía de sentimientos que hacían vibrar su interior, cerró los ojos para disfrutar, parecía como si el cantico de su alma se estuviera fundiendo con aquellas notas en un mismo canto, en una misma melodía, esa era la música que habitaba en el alma de Terry y era una melodía que el alma de Candy reconocía porque también era la propia, era el latir de un solo corazón que había sido partido en el cielo y lo pusieron en cada uno de ellos, por eso al estar juntos se sentían completos de nuevo, cuando la melodía termino, lo vio muy sonriente
Terry: -"Te aburrí tanto Candy, que te quedaste dormida"- le dijo en broma sin embargo en sus mirada había una profundidad insondable.
Candy tuvo que bajar la vista para responder: -"No, ¿Cómo dices eso?, me gustó mucho y la estaba disfrutando, debería practicar más seguido, para que me enseñaras a tocar así, ¿no te parece Terry?"-, le dijo mientras él la ayudaba a levantarse tomándola de la mano
Terry sonrío sentía que su corazón quería salirse de su pecho y abrazarse al corazón de ella, y quedarse para siempre ahí, respiro profundo: -"Me parece una excelente idea Lady Pecosa, me gusta tocar el piano junto contigo"-, Candy se ruborizo por el comentario y por la intensidad de su mirada, pero entonces alguien más hablo.
Agatha: -"No me digas que ya no vas a tocar ni una más Terry"-
Sorprendido Terry voltea y la reconoce: -"Ágata, que sorpresa, no te había visto, ¿cómo estás?"-, Ágata era una mujer de aproximadamente 32 años, pero siempre lucia mucho más joven, 'una dama muy elegante y hermosa' –pensó Candy
Agatha: -"Yo si te vi desde ayer que aborde el tren en Oklahoma, pero pareces muy distraído con tu prometida, Terry"-
Terry volviéndose hacia Candy: -"!Oh!, ella es la señorita Candi's White Andley, Candy ella es Agatha Christie, una brillante novelista inglesa, y amiga mía"-
Agatha: -"Oh, ¿!eres una de los Andley de Chicago!?"- dijo con sorpresa, y luego agrego: -"Es curioso, recientemente conocí también a otro Andley, Williams, es su nombre"-
Candy se sorprendió bastante pero quiso omitir cualquier cementerio al respecto, preguntándose ¿por qué Albert no le había comentado que había conocido a una escritora que sabía que ella admiraba?, procuro disimular: -"Mucho gusto, si su nombre me es conocido… oh sí, yo leí su libro 'El misterioso caso de Styles', me pareció muy interesante, por favor considéreme una admiradora suya"-
Agatha: -"Y tú a mi Candy, siempre pensé que iba a admirar mucho a la mujer que fuera capaz de quedarse con el corazón de este caballero"-, le dijo tomando por el brazo a Terry, los dos Candy y Terry se ruborizaron, Candy pareció querer aclarar, pero él la interrumpió, dándole un pequeño apretón en la mano.
Terry: -"¿Viajas muy lejos Agatha?"-
Agatha: -"Oh, no, bajo en la siguiente estación en Phoenix Arizona, estoy invitada a un evento de escritores contemporáneos, ¿tú no vas ahí Terry?"-
Terry: -"No, supongo que van solo escritores, y yo soy actor"- él había recibido una invitación de su editorial pero declino la asistencia
Agatha: -"Bueno sé que solo tres personas conocemos tu seudónimo, pero aunque hubieras usado un seudónimo para la publicación de tus libros, no quiere decir que no hayas tenido un éxito inusitado-". Candy volteo a verlo muy sorprendida, ¿cuál era su Seudónimo y cuales libros había publicado?, de nuevo Terry le dio un apretón en la mano y ella capto que otra vez no debía decir nada.
Terry: -"Igual hubiera declinado la oferta, estamos rumbo a Los Ángeles voy a la grabación de una película, Agatha, es muy grato encontrarte, nos complacería que nos acompañaras a tomar algo para hidratarnos"-
Agatha: -"No, de ninguna manera me atrevería a molestarlos, se ven tan enamorados, por favor, vayan ustedes, y aunque tu prefieras mantener oculta tu identidad de escritor y no quieras que te relacionen con escritores, espero una invitación a su boda, me encantara volver a ver a Williams"- le dijo a Candy, sin esperar respuesta se despidió inclinando levemente la cabeza y se fue a sentar a una de las bancas de la capilla. Candy y Terry salieron de ahí en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos. Terry miro su reloj de bolsillo.
Terry: -"Candy, ya son las 7:30, te parece bien si mejor vamos a cenar, antes de que se ocupen todas las mesas"-, mientras lo hacia la noto contrariada, tal vez le molestaba mucho que los llamaran prometidos, pero por lo menos en el tren debían considerarlos así, si estaban compartiendo el mismo camarote.
Candy: -"Si, esta noche si espero dormir temprano, mañana llegamos a Los Ángeles y pasado mañana inicio el curso… Terry, ¿desde cuándo conoces a Agatha?"- Llegaron a la mesa y pidieron la cena.
Terry: -"Desde hace más de tres años, publicamos en la misma editora y nos encontramos ahí, ella me reconoció como actor y el editor me presento ante ella como escritor, pero entonces decidí que no quería que nadie más conociera mi identidad y solo ella, el editor y yo, saben… ¡ah! No, claro y una pecosa entrometida, sabemos que yo escribo"-
Candy: -"Ella te trata como si fueran muy amigos, ¿no te parece Terry?"-
Terry sonrió: -"No solo ella, en el mundo del teatro, la pintura, música, literatura y demás artes, todas las personas parecen conocer a todas las personas, es algo… digamos superficial que pretende dar a entender que son cercanos unos con otros, pero no es verdad, dos personas pueden tratarse muy bien cuando están juntos, cuando en realidad son rivales, y algunos de ellos no son muy honorables, pues utilizan cualquier falla del otro para hacerle difícil el camino"-
Candy recordó la rivalidad de la que había sido testigo entre Karen y Susana, aunque Karen era una persona buena, a Candy le había parecido egoísta y muy hostil, no le gustaría que Terry también fuera así: -"¿Tú también lo haces Terry?"-
Terry: -"No sé si has leído alguno de los reportajes sobre mí, pero te darás cuenta que yo evito a toda costa hablar de nada más que no sea la actuación, nunca hablo de mí mismo, mucho menos de nadie más, yo solo les sigo la corriente o simplemente no tengo trato con ellos, solamente lo referente al trabajo es lo que me une a ellos, no por nada tengo fama de antipático"-
Candy sonrió, si antipático era la palabra que muchas personas utilizaban para referirse a él, pero ella lo conocía y sabía que no era verdad, él, era un ser humano en verdad impresionante, al principio le había sido muy difícil comprenderlo ella misma, pero con el tiempo se dio cuenta que era una muy buena persona, una persona admirable: -"Y ¿Agatha es una de esas personas?"-
Terry: -"En realidad, no lo sé, a mí me parece que no, la verdad solo la he visto un par de ocasiones además de hoy"-
Candy: -"Es muy joven para ser escritora, siempre pensé que los escritores serian personas viejas y con mucha experiencia"-
Terry suelta una risotada: -"Vaya, pues gracias por lo que me toca lady pecosa, según la biografía de Agatha, ella debe tener 32 años, si es joven pero no lo es tanto"-
Candy: -"Oh, parece más joven, es una dama muy hermosa, ¿Por qué Albert no me habrá dicho que la conocía?"-
Terry: -"Si, lo es… ¿te molesta que Albert la conozca?"- le pregunto, mirándola atentamente en espera de su respuesta, eso le hablaría de sus verdaderos sentimientos por Albert
Candy: -"Oh no, solo que fue él quien me recomendó el libro, y platicamos sobre el mismo en una ocasión, creí que si la conocía me habría platicado, casi siempre platicamos de todo y me cuenta todo, ¿Por qué no me habrá dicho?"-
Terry noto que la respuesta tenia consistencia pero también noto la insistencia, sí, había una actitud de celo en Candy, aunque parecía mínima, o quizá la estaba ocultando, pero si había celo aunque él quisiera que no: -"No lo sé Candy, no sé por qué no te dijo, esa es una pregunta que solo Albert te puede contestar, yo pienso que tal vez aun no la conocía cuando tú y él hablaron del libro de Agatha"-
Candy: -"Es cierto, tienes razón… Terry ¿Por qué no me dejaste aclararle que…?
Terry: -"Candy, recuerdas, que ayer te mencione, que era mejor dejarlo así, que mientras estemos compartiendo Camarote, lo mejor es que crean que estamos comprometidos, es precisamente por lo que te decía hace un momento, la gente hace comentarios que pueden ser hostiles y llegar a destruir la imagen de otros sin importarles si los dañan o no, ¿recuerdas la fotografía de ayer?, todos buscan dar las noticias más novedosas y algunos no se ocupan en ver si estas son fidedignas o no"-
Candy bajo la vista, obviamente Terry no quería dañar su imagen, sin importarle si ella estaba de acuerdo o no: -"Entiendo"- dijo, sintiéndose molesta, pero él capto su pensamiento
Terry alzo la ceja izquierda: -" ¿Qué se supone que estas entendiendo?... no, me parece que no estás entendiendo, Candy, mi preocupación es por ti, eres una Andley, aunque seas adoptiva, eso la gente no lo sabe y a ellos no les importaría hacer noticia contigo, tu apellido es conocido en casi todo Estados Unidos, y aunque a ti no te importe, estoy seguro que eso le ocasionaría un buen malestar a la familia Andley, que mal hablen de una de sus miembros, lo mismo que a Albert y más siendo tu a quien pudieran referirse las injurias. Además se suponía que sería solo durante el trayecto del viaje"-
Candy muy impresionada por el alcance que Terry le había dado a la situación, algo que para ella podía ser simple, podía merecer consecuencias extraordinarias, se estremeció solo de pensar en la tía Ellroy con un periódico en sus manos que hablara de la mala reputación de sí misma, eso sería un gran disgusto para muchos miembros de la familia y aunque a Albert eso no le importara, si le ocasionaría malestar verse en la necesidad de defenderla ante ellos: -"Gracias, Terry, yo no había pensado en eso"-
Terry: -"Entonces supuse bien, no estabas entendiendo, si creías que lo hacía por mí, en primera, Candy me sorprende que creyeras que eso a mí me importa, y en segunda, mi nombre público, no afecta ni a la familia de los Becker, ni a los Grandchester-Schleswig-Holstein-"-
Candy: -"Oh, es cierto, eres Terruce Graham, ¿por eso lo hiciste Terry?"-
Terry: -"No, en realidad, cuando me fui del Colegio me prometí a mí mismo que no utilizaría nunca más los apellidos de mi padre, no quería deberle nada, estaba muy enojado con él porque no me ayudo a salvarte de la trampa que nos había puesto Eliza, y el apellido Becker en vez de ayudarme me estorbaba, tampoco quise utilizarlo, además en aquel tiempo ella misma no hubiera querido interferir en mi carrera y tampoco deseaba hacer público que tenía un hijo, así que por eso tome el nombre de 'gorila'"-, le dijo sonriendo al hacer referencia a cuando ella le había preguntado qué significaba la otra 'G' que seguramente debía ser 'G' de 'gorila'.
Candy se rio, recordando aquella vez: -"¿También por eso usas un seudónimo en tus libros?"-
Terry: -"Aprendí que esto de los apellidos diferentes resulto ser muy conveniente en muchas formas, y si uso seudónimo, es debido a los celos profesionales que pudieran haber, no creo que a mucha gente le gustara que además de actuar, escriba, y eso si podría afectar a mi carrera, por eso prefiero que no relacionen lo que escribo con que soy actor, por lo menos no todavía. Por lo demás no me importa sino por ti, solo... que no esperaba ver a nadie conocido, que lleve la noticia más allá de estos vagones"-
Candy: -"Lo dices por Agatha"-
Terry: -"Por ella y por la fotografía, si era un periodista y Agatha subió en el mismo lugar, pudiera ser que lo conozca, aunque no creo que ella comentara nada, me pareció más interesada en ti por tu relación con Albert, que por tu relación conmigo"-, dijo Terry sin reflexionar
Candy: -"¿A qué te estás refiriendo con eso Terry?"-
Terry se dio cuenta que había abierto de boca de mas, ahora no lo dejaría hasta que le contestara, así era Candy, hablo con cautela: -"Primero, no lo dije con intensión de molestarte en absoluto, segundo me imagino que Albert siendo un empresario tan importante, debe tener más de una admiradora"- luego se la quedo viendo.
Candy: -"Ah, ¿y porque habría de haberme molestado?"-, el tono de voz de ella no era amable
Terry, lamentando su comentario, decidió enfrentarla a la situación que él venía observando: -"Bueno pues me parece que tu relación con Albert te da la opción de celar a las personas que conoce y a las que no, así como el hecho de que ellas posiblemente estén interesadas en él como una posible pareja"-, Candy igual que él hacía rato que había terminado de cenar, lo vio muy molesta y Terry la confronto: -"¿Te molesta Candy?"- pero muy a pesar suyo Candy no supo que contestar, solo se levantó con la intensión de dejarlo solo en la mesa, pero él vio entrar a Agatha al vagón no quería generar malos entendidos, así que se levantó detrás de Candy, siguiéndola hasta el camarote, cuando llegaron ella entro primero y casi le cierra la puerta en las narices, Terry entro y cerró la puerta.
Candy: -"¿Por qué me sigues Terry?"-
Terry no tenía intensión de discutir pero no se pudo contener: -"¿Por qué te molesta Candy?"-.
Candy: -"Porque quiero estar sola y descansar"-
Terry: -"Vamos Candy, ¿Por qué te molesta que Albert pudiera tener alguna novia?..."- suspiro y le dijo tratando de tranquilizarse y de calmarla: -"¿acaso él no merece ser feliz?"-
Candy se sentó en la cama con la cabeza inclinada y las manos entrelazadas en su regazo: -"No lo sé… no estoy segura de que en realidad me moleste, Terry ¿tú podrías explicarme?"-, le pregunto pues desde el día anterior Terry le había dado la impresión de que había algo más.
Terry se sintió devastado, los celos de ella hacia Albert se hacían muy evidentes, "demasiado evidentes" –pensó, de pronto las fuerzas lo abandonaron: -"No, no puedo, se trata de ti misma y eres tú la que debe resolver"- solo se sentó en el sofá contemplando el paisaje en crepúsculos pues la noche estaba cayendo sobre el desierto. Ella se descalzo y se recargo en las almohadas recogiendo las piernas hacia su pecho, todavía la alcanzaba a ver entre las sombras del camarote, pues ninguno había prendido ninguna luz y la cortinilla estaba corrida, ella se observaba pensativa, cuando ya no pudo verla más cerró los ojos y recargo la cabeza en el respaldo del sofá entonces él mismo se perdió en sus cavilaciones, "los celos de Candy por Albert son por demás evidentes, ella siente algo más profundo por él y ya no hay nada que yo pueda hacer", evoco las imágenes y palabras de ese día, las risas, el piano y ella persiguiéndolo, la felicidad de su corazón, que en ese momento se encontraba devastado, por un momento pensó que Candy se había mostrado celosa de Agatha por él pero darse cuenta que en realidad era por Albert termino por apabullarlo. Se sintió molesto "solo me estoy convirtiendo en el hazme reír de todos, especialmente de ti Candy, que es lo que espero con estar aquí contigo, verte, estar cerca, tenerte cerca, te he anhelado tanto y tanto tiempo, como acepte fingir que eras mi prometida, debí pedir un cambio de camarote, me he estado comportando como un idiota, detrás de ti, suplicando por una sonrisa tuya, suplicando que me veas que estoy aquí, que te des cuenta de mí, siempre me sentí culpable por no poder corresponderle a Susana, pero jamás imagine que un día me encontraría en la misma situación que ella… la diferencia es que yo no me podría aferrar a ti sabiendo que tu corazón le pertenece a Albert, lo mejor es que termine este viaje y te deje ir, Los Ángeles es muy grande, y lo principal es que no te busque". Se levantó y salió del camarote, pero no fue hacia los vagones, sino que fue hacia la máquina y se puso a platicar con el operador maquinista, no quería toparse con alguna otra persona conocida.
Candy, no sabía que pensar, esa misma mañana Terry le había dicho que ella no tenía aclarados sus sentimientos y ahora, le había preguntado por qué le molestaba que Albert tuviera una novia, y ella no sabía que responder, solo se dio cuenta que en verdad Terry tenía razón, ella estaba celosa, había sentido muchos celos cuando vio a la escritora coqueteándole a Terry, pero también experimento confusión cuando ella se refirió a que conocía a Albert, y Terry le había hecho ver con claridad que esa confusión se llamaba celos, "¿cómo puedo sentirme celosa de los dos?", el pensamiento de Candy dio paso a una nueva revolución cuando se dio cuenta "!ohh! Terry piensa que estoy enamorada de Albert, es verdad él llego a esa conclusión, pero… no es así yo…, Albert es mi mejor amigo, siempre ha sido bueno conmigo, una vida entera no me completaría para agradecerle, él me salvo de la cascada, siempre estuvo ahí para consolarme, cuando Anthony se murió, cuando lo encontré en Londres y luego cuando me separe del mismo Terry, siempre se quedó a mi lado y cuando ya no pudo hacerlo me sugirió regresar al hogar, me ha cuidado, me ha consentido, siempre pendiente de mí, pero yo no… y ¿entonces porque siento celos?" llegaron a su mente los recuerdos de Albert consolándola, la calidez de su abrazo, como sufrió cuando se vio sola en Chicago, fue hasta que él se fue cuando se dio verdadera cuenta de su dolor por la separación de Terry, recordó la emoción que experimento cuando le había descubierto que él era el verdadero príncipe de la colina, y como extrañaba aquellas tardes de pláticas, compartiendo los alimentos, cocinando juntos, cuando él le pidió que fueran más amigos, que compartieran todo, sus penas, sus alegrías, sus secretos, ella se había sentido alentada por una sensación de calidez y confianza en su interior, "¿puede ser que yo este enamorada de Albert?, tal vez si me enamore y no me había dado cuenta", se encontraba a mitad de ese pensamiento cuando noto que Terry se ponía de pie y salió del camarote, sin decirle nada, sintió que su corazón dejo de palpitar, no quería que se fuera, experimento una angustia intensa, como cuando lo vio partir desde el muelle mientras observaba el barco alejarse cada vez más, por impulso se levantó detrás de él, pero él no la escucho porque no se detuvo, solo cerró la puerta tras de sí y ella se quedó parada frente a la puerta, sintió un profundo deseo de llorar porque Terry se iba, ¿por qué le resultaba tan doloroso? si de antemano sabía que no iba a otra parte, estaban encima de ese tren que no realizaría otra parada sino hasta muy entrada la madrugada, pero aun así, sentía que le hacía falta su presencia, con él podía guardar silencio y reflexionar, con él cerca de ella se sentía confiada, segura y muy acompañada, no hacía falta que le hablara, era suficiente que estuviera cerca de ella, nunca antes había sido tan consciente de ello como esa tarde cuando juntos tocaron el piano, por eso cuando lo vio partir en el muelle fue tan doloroso para ella, por eso cuando los días del colegio, veía gris todo si dejaba de verlo por algunos días, lo extrañaba, siempre lo extrañaba si subía a la colina y él no estaba ahí esperándola para conversar o simplemente estar juntos sentados uno al lado del otro y ahora mismo sentía extrañarlo, ¿cómo podía extrañarlo tanto, si solo había salido del camarote?, regreso a la cama, sin poder comprender porque, sentía como si la hubiera abandonado, las lágrimas le corrieron por las mejillas, "aquí estas otra vez Candy, llorando de nuevo, llorando de nuevo por Terry… pero con Albert me sucedió igual cuando se fue, extrañe su presencia, su compañía, solo que él me consoló poco a poco, por medio de sus cartas y esas inesperadas visitas en las que me sentía tan frágil que un millón de corazones no eran suficientes, fui conociendo su corazón y su mente, y lo deje conocer el mío, me siento tan unida a Albert, él es tan cálido, tan generoso, ¡!Dios!, ¿en verdad estoy enamorada de él?, me siento tan feliz a su lado, lo extraño igual, él me ha dejado siempre que tome mis propias decisiones, jamás me ha presionado por nada, siempre a mi lado, siempre pendiente de mí, siempre cuidando de mi… pero entonces ¿por qué dude de ir a ese viaje que sabía que concluiría en un compromiso?, ¿por qué no sabía que lo amaba?, ¿por qué no estaba lista?", recordó las palabras de la hermana María, 'si eso es lo que desea tu corazón de verdad, entonces no dudarías', "pero dude, ¿por qué dude de ir con Albert?, Jimmy todavía no me hablaba de las visitas ni me había devuelto la carta de Terry y yo ya había dudado de ir con él…, con Albert no siento la misma emoción que con Terry, no me había vuelto a sentir feliz de esta forma tan maravillosa, aunque he sido feliz con Albert, mi estado de ánimo cambio, y la alegría retorno a mí, estando al lado de Albert, pero no había vuelto a experimentar esta felicidad tan inmensa… ¡ohh no!, estoy confundida, muy confundida" se tumbó sobre las almohadas, era bueno que estuviera sola porque un torbellino de sentimientos invadió todo su ser y de nuevo la embargo un llanto descontrolado, lloro mucho hasta que finalmente por cansancio pudo dejar de llorar, pero continuo pensando, era bueno que Terry la hubiera dejado sola, "¿tal vez él sabía que debía hacerlo?", dejarla sola para que pudiera pensar, o quizá él mismo necesitaba pensar, de nuevo la angustia regreso a su corazón, "!Oh!, si él sabe que está sucediendo, si, él siempre me lee el pensamiento, entonces él sabe, desde esta mañana me lo dijo, ¿y si todavía me ama?, entonces ahora mismo él está sufriendo mucho, ¡!no!", volvió a escapar un sollozo de su interior, "No, no quiero que sufra por mi causa" recordó que esa mañana había visto algo distinto en sus ojos, pensó que podía ser el sueño o quizá tristeza, pero su sonrisa la había confundido, sin embargo varias veces durante el día, aun en medio de las risas y los juegos, ella lo vio, muchas veces lo descubrió mirándola con una profunda tristeza en su interior, "!Ohh no!, no quiero que sufra por mi causa, yo no lo puedo hacer sufrir así", recordó el relato cuando en la primera noche él le había platicado de lo doloroso y difícil que había sido para él recuperarse de la separación en Nueva York, de cuánto daño le hizo estar lejos de ella, y aquella carta en la que decía que en él nada había cambiado, "pero ya ha pasado un año desde entonces, y él estuvo con su familia, también dijo que no tenía pensado regresar, quizá, su tristeza no es por mí, quizá extraña a su familia, él dijo que estaba muy contento con ellos, por fin tenia a sus dos padres, y se entendía muy bien con ellos y ahora tenía también tres hermanos que lo querían y a los que él quería, puede ser que él no me ame ya", otra crisis de llanto sobrevino en cuanto concluyo su pensamiento, no supo porque, pero de nuevo lloro muy desconsoladamente, hasta que la calma retorno de nuevo a cuerpo y pudo respirar tranquilamente. Él se lo dijo muy claro, no esperaba nada de ella, aunque quisiera, no podía y no debía meterse en su mente y ni cambiar su forma de pensar y era su obligación aceptarla, él la trataba con mucha consideración, y afectuosamente pero no le había hablado nada sobre sus sentimientos por ella, "fui yo quien me ilusione con la idea de verlo en cada fin de semana, como él lo propuso, soy yo la que se ha ilusionado con eso de que nos llamen prometidos" pero también algún momento de los meses anteriores había sentido ilusión de ser la prometida de Albert, aunque tampoco estaba segura de que era lo que Albert sentía por ella, pues todo habían sido inferencias de ella, y aunque las madres del hogar habían observado cosas que Albert dejaba entre ver, sobre su verdadero interés por ella, "¿Será que Albert está enamorado también, no, no podría aceptar su sufrimiento", cada vez se sentía más confundida, "lo bueno es que Albert no lo está pasando mal" recordó la carta que le había enviado, "¡Oh no, si él estuviera enamorado de mí, esa carta hablaba de la presencia de Terry y mucho más que eso, le escribí que me sentía inmensamente feliz, y mucho más de todo lo que le dije, la carta está escrita en el papel del escritorio de Terry, incluso use sus sobres y hay mucha intimidad en usar las cosas de Terry como si fueran mías, quizá mañana, Albert reciba esa carta y si sus sentimientos por mí son los que imagine, entonces él también estará sufriendo, No, no puedo permitirme a mí misma ser la responsable de su dolor, no quiero, no, él ha sido siempre muy bueno conmigo", de nuevo sintió angustia, y volvió a llorar aunque esta vez su llanto fue más sereno, "quizá en realidad no siente amor por mí, quizá aun antes de la carta ya le había acabado la ilusión desde el momento que no acepte viajar con él, ¿Por qué dude de ir?, ¿Por qué no acepte viajar con él?, quizá tuve miedo, de estar equivocada o quizá fue miedo de volver a sentir, y luego sufrir de nuevo como fue con Anthony primero y luego con el mismo Terry", la cabeza le martillaba de dolor, se sentía más confundida que nunca, las palabras de Terry, resonaron en su mente, 'aclara tus sentimientos', ahora comprendía a que se refería él, vaya embrollo ahora las dos personas más importantes en su vida, dependían de que ella tomara una decisión, 'si no quisiste… es porque no quieres tomar una decisión equivocada' de nuevo las palabras de Terry, "si tan solo pudiera aclarar lo que siento, sin embargo de alguna forma, la ilusión, la felicidad de volver a encontrarme con Terry tiene mayor peso en este momento", con ese último pensamiento se sintió desolada, "¿Por qué no vienes Terry y me abrazas y me acunas?, no sé qué voy a hacer, ¿Por qué no me ayudas a aclarar mis sentimientos?", volvió a sentir tristeza, tanta tristeza que las lágrimas se salían solas de sus ojos, se durmió abrazada de las almohadas, como cuando estaba sola en el departamento de Magnolias y lloraba cada noche por la partida de Albert.
continuara...
GRACIAS POR LEER!
COMENTARIOS:
Leyendo los comentarios, me doy cuenta que hay varias chicas que no tienen cuenta y están comentando, desafortunadamente no se quienes son... para participar en el reto o dejarme sus reviev, no es necesario que tengan cuenta, basta con que pongan su nombre en el mensaje, para yo saber quienes son y si quieren ser consideradas en el reto tener su nombre, para la selección final.
Las sigo leyendo, Mil Gracias por su tiempo y dedicación!
Con cariño Lady Pecosa
