ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"UN SOLO FLORERO"
Capítulo 8
Cuando él la ayudo a subir al auto ella se sintió muy asustada, le pareció extraño pero sintió miedo de ya no verlo más, borro rápidamente ese pensamiento, ya le había dado la dirección así que él sabría cómo buscarla, cuando el carro arranco, lo vio parado en el estacionamiento y de pronto le pareció como si estuviera muy triste, ella misma pudo sentir su tristeza y se angustio, "¿y si él ya no me busca?, yo no sabría dónde encontrarlo, entonces esta sería la última vez que lo vería, no, no quiero" nunca había experimentado esa forma de ansiedad, desear algo con todas sus fuerzas y sentir miedo de no tenerlo. El chofer la saco de su pensamiento, le aviso que por indicación de George la llevaría a conocer la ruta más sencilla para llegar de su departamento a la universidad, y que de antemano supiera que siempre podía contar con el trasporte para lo que necesitara, así que le mostro en donde era su nueva y provisional residencia y luego le mostro el camino hacia la universidad, ella comprobó que era realmente cerca así que pensó que no le haría falta ningún trasporte, luego la llevo a su departamento, le entrego las llaves y la ayudo a subir su equipaje poniéndolo en la recamara, cuando Candy se quedó sola, empezó a explorar el espacio, y al entrar al estudio, encontró un ramo de rosas color rosa con una carta, se sorprendió mucho, la reviso, y vio que era una nota de Albert, seguramente la había enviado antes que ella partiera y había encargado que la pusieran ahí con un ramo de flores, entonces se dio cuenta que durante todo el día ni siquiera se había acordado de Albert, no lo podía creer, había estado tan concentrada en Terry que no había pensado en Albert para nada, se sentó en el escritorio, y empezó a leer la nota:
Hermosa Candy:
Supe que viniste a despedirte de mí y no me encontraste, así que decidí adelantarme un poco y darte la bienvenida, espero que tu estancia sea cómoda, y que todo vaya bien, cuídate.
Con cariño Albert.
Candy sonrió, Albert siempre tenía esa clase de detalles, se levantó y fue a la recamara, se tumbó sobre su estómago en la cama y enseguida la invadieron los recuerdos de lo vivido en el tren, de pronto sintió el cansancio del viaje y los parpados pesados, casi sin darse cuenta el sueño llego a sus ojos tomándola de improvisto, se vio envuelta en un ensueño, una voz llego a su mente desde un lugar muy lejano…
¿Alguna vez te conté un cuento?...
Candy dormía profundamente… Han aparecido ante mis ojos tantos viejos recuerdos… Cuando la tristeza me hizo su presa, como animal salvaje intente liberarme de ella,….
Yo no soy presa de nadie…
Hay quien dice que cuanto menos tienes, más libre eres… Y yo no tengo nada, lo he perdido todo, viejas imágenes de su andar bajo la tormenta de nieve mientras se alejaba del hospital de Nueva York se presentaban borrosas ante su mirada. Quizá por eso han quedado en mis tantos cajones vacíos…
Los viejos recuerdos han aflorado.
Más aun,… la estructura de mis valores se ha trastocado… cual si su mente viajara por el tiempo podía observar aquellas noches envueltas en llanto y desolación…
¿De qué forma puedo volver a ser yo misma?... el sonido de un tren que se acerca cada vez más fuerte… Me encuentro conmigo misma… ¡Que sorpresa!... ahora dentro del tren… Hace tanto tiempo ya… Que no me reconocía… las imágenes del viaje recién concluido se muestran como una puesta en escena en medio de un teatro, ella y Terry actuando en el centro…
¡Hola sueños inocentes!...
¡Qué tal adoradas fantasías!
Antiguas ilusiones… ¿en dónde estaban tan escondidas?... una mirada azul profunda como el inmenso mar invade todo su ser y de manera inusitada se estremece su alma…
¿Acaso era el amor el motor de mi vida?...
El tren se aleja en la distancia…
¿Y dónde te encuentras tú, que mi alma tan vacía hoy se encuentra?...
Ahora en medio de un océano de lágrimas…
¡!Ohh!, llegaron los viejos recuerdos.
-"Pero… ¿Cómo es posible? Amor mío que aun te encuentras aquí.
¿Cómo es posible que mi alma aun llore… y llore… y llore por ti.
Yo creí que ya te habías ahogado en el fondo del florero, bajo el peso de las rosas nuevas…"-
…Una vez soñé…
Albert llego a mi puerta con una flamante sonrisa… ¡Que rosa más hermosa! Exclame llena de alegría. Rosa fresca, firme, brillante, llena de vida, jamás vi una rosa más hermosa, creo que de entre todas la rosas… Esta debe ser la diosa, con ese color rosa intenso, mi florero siempre listo en el altar de la ilusión, todo lleno de cristalina agua, agua fresca de los ríos más puros del universo, sus gotas brillan como diamantes en los miles y destellantes colores de la inocencia. Tú rosa Albert de tallo firme y fuerte y casi sin espinas esta lista para sumergirse en las aguas profundas y beber y alimentarse, nutriendo mi espíritu de esperanza…
…Pero…
¿Quién eres tú? Rosa roja ¿Has sido bañada con sangre de su corazón?, frágil, trémula, ¿Quién fue capaz de lanzarte al fondo del florero?, ¿Cómo?... ¿A caso he sido yo?...
¡!Terry! … ¡! Por Dios amado mío!
¿Cómo has hecho para mantenerte vivo, escondido… tan remotamente escondido en el pozo de la indiferencia…
Y yo creía que ya había llorado bastante por tu ausencia…
¿Fueron las lágrimas verdad? Aquellas que quise olvidar, fueron ellas, las que alimentaron tu presencia…
Y yo creía que ya había llorado bastante…
Mientras te contemplo en el fondo del florero, y mis lágrimas bañan tu presencia, te veo absorber gota a gota, fortaleciendo tu esencia…
…Quisiera poder sacarte… pero a tocarte no me atrevo…
Y sonríes desde el fondo… sonrisa dulce e inocente, tu risa que tanto me encanta… tus ojos brillan con indulgencia y la timidez se hace presente en ellos… pero te quedas con gran soberbia. … sonrisa limpia y trasparente…
"¿Y la rosa nueva?" Te pregunto, "pues en mi altar solo existe un florero" tu voz… profunda, triste y serena
-"…Si tú lo deseas vivirá de la misma fuente…"-
Adiós de nuevo amado mío… te digo envuelta en llanto la rosa nueva fresca y brillante toca el fondo con un nuevo canto, melodía de amor que me embelesa… ¿Alguna vez me asome hasta el fondo? Ahora Candy llena de canas con una triste mirada… Cuanto miedo de reconocer de nuevo tú presencia… …Y cuando los viejos recuerdos afloraron…
¡! TERRY DE NUEVO TU!
Y yo creía que ya había llorado bastante tu ausencia…
¿Alguna vez te he contado un cuento?
…Fue cuando la fantasía me hizo su presa…
Candy despertó sobresaltada profusas lagrimas inundaban sus ojos, las imágenes y palabras de ese sueño inundaron sus pensamientos, ella no podía ser capaz de poner el amor nuevo y fresco que Albert le ofrecía encima de aquel amor que ahora con claridad sabia aún permanecía en su interior, por que como en su sueño aquella rosa roja apasionada subsistía en el interior del florero a pesar de los años, de la indiferencia, aun a pesar de haber querido olvidarla, aún estaba presente… "No, no podría aceptar la rosa nueva sabiendo que aún existía una rosa viva en su interior", sentía mucho amor por Albert, pero lo que sentía por Terry era diferente, ese día había sido una clara muestra de ello, no podía borrar su presencia que le hacía sentirse completa, pero Albert, y si él estuviera triste por su causa, "¿qué voy a hacer?, ¿y si Terry ya no volviera a buscarme? ", recordó la tristeza que había experimentado un mes antes cuando no lo encontró y solo deseo llorar, "aunque Terry ya no volviera, no podría quedarme con Albert, Terry tiene razón en una cosa, Albert merece tener una novia que lo ame y que le haga ser feliz, y estando tan pendiente de mí, no le va aquedar tiempo nunca, yo no podría estar con Albert sintiendo lo que siento por Terry, no sería justo para Albert, contrario a eso, lo mejor es que le deje el espacio suficiente para que él encuentre una bella dama que en verdad lo corresponda", -sonrió, "eso va a ser muy fácil, también en eso tiene razón Terry, Albert es un muy buen partido para quien sea, además es atractivo y muy varonil". Se sintió muy contenta, "después de todo no fue tan difícil aclarar mis sentimientos como Terry me lo pidió, nunca un sueño me había dado tanta luz, ¡ahh!, me siento liberada", se sentó en la cama y miro su equipaje, lo acomodaría todo después de un rato, primero se prepararía algo de beber, sentía la boca seca, esta ciudad era calurosa, se asomó por la ventana, que paisaje distinto, había palmeras, y mucha vegetación de la que no conocía sus nombres, aun así pudo reconocer los arboles de duraznos y albaricoques, además de los de naranja, limón y otros cítricos, se sentó en la poltrona que estaba en el balcón y disfruto de los aromas distintos, un suave olor a limón llego hasta sus sentidos, y fue suficiente para subirla al viaje del recuerdo, en el tren, aquel encuentro maravilloso y ella con sabor a limonada, se quedó pensando en ello, después de un rato, se levantó dispuesta a prepararse un té, noto lo espacioso del departamento, era un lugar realmente cómodo y fresco, pero le pareció demasiado para ella sola, cuando entro en la cocina vio que había unos vidrios en el suelo, era una bombilla de una lámpara de aceite, también había derramado algo del combustible con el que se encendía, "lo limpiare en un momento, primero pondré agua a calentar y luego buscare con que limpiar esto", busco un recipiente, todo estaba graciosamente acomodado, le puso agua hasta la mitad y luego busco los fósforos, encendió uno, cuando de pronto se resbalo con el combustible regado por detenerse a tiempo, soltó el fósforo encendido que encontró su complemento en el combustible, muy tarde Candy se dio cuenta que había disperso por el suelo más combustible del que ella había pensado, sobre todo cuando vio que las llamas se habían extendido hasta el comedor, la sala y la estancia, pensó en apagar pronto el fuego, se volvió rápido hacia la llave de agua, pero antes de hacer nada se volvió a resbalar y esta vez, si cayó golpeándose en la cabeza, perdió el conocimiento.
continuara...
GRACIAS POR LEER!
