ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

"UN ESCANDALOSO DESPERTAR"

Capitulo 12

Candy pudo ver que aquella lucha interna de Terry había terminado, supo que la iba a besar, y ella quería que la besara… pero entonces sintió miedo y se levantó: -"Será mejor que escriba al hogar, avisando que todo está bien"- sentía las mejillas muy calientes mientras caminaba al estudio por una hoja y un sobre, y las piernas le temblaban: -"Avisaré también a Albert"- le dijo desde la otra habitación, se sentó frente al escritorio, no podía dejar de temblar, pensó en escribir pero tenía la mente en blanco, tratando de concentrarse tomo una hoja solo que no tenía idea de que escribir, "Y ¿cómo les voy a explicar lo del compromiso", sentía que el corazón se le quería salir del pecho y se quedó viendo la hoja sin escribir nada.

Terry se había quedado sentado en la cama, forzándose a recuperar el aliento, pero sonriendo ante el nerviosismo de ella, por primera vez se sintió seguro que ella le podía elegir a él y no a Albert, como había creído que sucedería, aunque hubiera evitado el beso, Terry alcanzo a leer en los ojos de ella el deseo de ser besada, y a él le parecía que su alma estaba cantando de felicidad, se levantó y fue tras de ella, la vio sentada en el escritorio, tenía una hoja de él en blanco, pero no había escrito nada, él se sentó en la camita: -"Y dime Candy ¿cómo les vas a explicar?"-, Candy lo vio con una mirada rápida, no se atrevía a verlo directamente y luego se agarró la cara con ambas manos manifestando su indecisión

Terry sonreía: -"¿No, sería mejor un telegrama?, llegara más rápido, tal vez incluso antes que la noticia y así, no tendrías que explicar nada… por lo menos no ahora"-

Candy reconoció que era una muy buena idea: -"¿Crees que alcance a poner el telegrama hoy mismo?"-

Terry: -"Si nos apuramos, si llegamos y luego te devuelvo a la universidad, ¿te parece?"- Candy asintió, tomo sus cosas y salieron juntos. En el camino casi no hablaron, Candy puso los telegramas:

Señorita Pony, Hermana María: Estoy bien, antes de que lean alguna noticia sepan que no nos sucedió nada malo. No se preocupen estamos en perfecto estado de salud. Con cariños. Candy

Albert: Estoy bien, antes de que leas alguna noticia debes saber que no nos sucedió nada malo. No te preocupes estamos en perfecto estado de salud. Saludos. Candy

Hasta que salió del servicio de telégrafo fue cuando se fijó que Terry estaba en ropa de descanso, la gente lo veía raro, parecía que él no tenía planeado salir ese día, pero a él no le importaba que la gente lo viera con extrañeza, Candy recordó que esa mañana la había llevado en pijama, de alguna forma, pero siempre estaba rompiendo reglas. Sonrió para su interior

Cuando llegaron a la universidad Candy le agradeció: -"Gracias, por traerme…!ah! y gracias por el ramo de rosas rojas, son muy hermosas"-

Terry sonrió, aunque se las había platicado creyó que no las había visto: -"Entonces ¿vengo por ti a las 6:00?"- Candy asintió y camino apurada hacia el edificio, eran las 3:00 pero la universidad era enorme y tardaría en llegar a su lugar de estudio. Terry condujo hacia el departamento, pensando en la redacción que ella le había dado a los telegramas, había sentido cierto entusiasmo al notar que sutilmente lo había incluido en ellos, podía entender que lo mencionara en el telegrama para Albert, sin embargo hasta en el telegrama de sus madres lo había incluido y eso que ellas casi no lo conocían. Pero también experimentaba un tipo de entusiasmo distinto y mucho más intenso, la revelación que Candy había dejado entrever durante la tarde lo tenía loco, no lograba hacer parar sus pensamientos, casi podía comparar lo que sentía con lo que había sentido cuando iba a verla en Nueva York antes del accidente de Susana, y más intenso todavía, pues ahora la tenía a su lado y si todo iba bien esta vez, estarían juntos para siempre, "Ya no hay confusión en ella" –pensaba sin cesar, "finalmente aclaro sus sentimientos y no es Albert, soy yo" no dejaba de sonreír mientras sacaba su escrito del cajón, "aunque todavía no ha me ha dicho nada al respecto, presiento que su corazón no ha cambiado" vio el escrito con extrañeza, ¿en qué momento se le había ocurrido que podría escribir ni tan solo un renglón?, "Candy no ha cambiado" se levantó y fue hacia la ventana, disfrutando de la suave brisa marina, "nada ha cambiado en ella, como nada ha cambiado en mi ¿será posible?", no cabía en sí, salió del estudio sentía que debía hacer algo, necesitaba hacer algo para controlarse un poco, vio el piano, se sentó frente a él y levanto la tapa, dejo que sus dedos expresaran toda su felicidad, no toco ninguna melodía en particular, solo eligió las notas que le parecían más alegres y dejo que sus mano se deslizaran por las teclas, mientras un torbellino de recuerdos invadió su mente, los días felices del colegio estaba ahí, celebrando con él la alegría de estar vivo, "solo la esperare un poco más de tiempo, para que ella busque concluir la plática que no quiso concluir en el tren, sin embargo, de cualquier forma ahora haré lo que sea necesario para lograr dejar al descubierto los sentimientos de Candy", sonrió abiertamente y concluyo su melodía. Escucho las campanadas del reloj, era la media de las 4 de la tarde, se levantó y fue hacía la cocina, busco entre la alacena que platillo preparar, "cocinare una cena de cinco tiempos, sí, hoy es un verdadero día de fiesta" –ni siquiera noto que tarareaba una canción mientras cocinaba, fue hasta que puso a enfriar el vino tinto cuando dejo de escuchar la tonadita, que se dio cuenta que había sido él mismo quien cantaba.

Cuando recién había entrado en el edificio, Candy escucho que alguien la llamaba con cierta premura, corriendo hacia ella para alcanzarla: -"¡Candy!, ¡Candy!, ¿si eres Candy verdad?"-, le dijo cuando llego hasta ella, y la tomo del brazo.

Candy detuvo su presuroso caminar para voltear a ver a quien le hablaba, sus ojos se abrieron con alegría y sorpresa al reconocerlo: -"¿Arthur?, ¿Arthur Kelly?, ¡!que sorpresa tan agradable!"-

Arthur la abrazo con gusto: -"Candy, me da mucho gusto verte y saber que estas bien, te vi desde ayer, además de la nota del periódico, solo que no te alcance para saludarte, es increíble, nunca imagine volver a verte, ¿Qué andas haciendo por aquí?"-

Candy: -"¡Oh!, Arthur, también para mi es una sorpresa encontrarte aquí, nunca lo hubiera imaginado, ¿Cómo estás?, ¿Cómo está la doctora Kelly?"-

Arthur: -"Si, ella se encuentra muy bien, ahora está en Nueva York, trabajando en el Instituto Medico Rockefeller en un proyecto de investigación, ¿tu vienes también a participar en el proyecto de investigación de enfermedades cardiacas?"-

Candy: -"Bueno, no precisamente participar en la investigación, pero si aprender un poco, me invitaron a dar una clase en una escuela de enfermería, y por ello vine a prepararme mejor, pero mejor cuéntame, ¿Qué ha pasado con tu vida?, ¿Cómo es que estas aquí?"-

Arthur: -"Vaya esa es una buena historia, ¿tendrás tiempo?"-

Candy: -"Justo ahora no lo tengo, ya voy retrasada, ¿te parece si nos encontramos después?"-

Arthur: -"Por supuesto que sí, cuando tengas espacio, búscame en el área de veterinaria, estoy de tiempo completo"-

Candy: -"Adiós Arthur, cuídate"-

Arthur: -"Adiós Candy, nos vemos"-

Este encuentro inesperado distrajo a Candy de sus pensamientos pero cuando llego a su área, no tuvo otra opción que prestar atención a la clase, sin embargo, constantemente se descubría pensando en Terry y en ella misma, por momentos venía a su memoria la imagen de esa tarde cuando él la iba a besar, y la sangre le golpeaba los oídos de la impresión, más aun cuando su imaginación ayudada de aquel viejo recuerdo, la llevaba a terminar la escena cual si realmente Terry la hubiera besado, su corazón se agitaba lleno de entusiasmo, y no lograba aunque se esforzara en concentrarse por completo en la clase, finalmente, su falta de atención se hizo evidente cuando el doctor le pregunto cuál era la función del corazón, y ella dulcemente había contestado: -"Sirve para enamorarse"-, sin más remedio se vio expuesta a las risas de sus compañeras. Cuando la clase termino, el médico les encargo estudiaran el tema de las nuevas técnicas de sutura de los vasos sanguíneos y que repasaran la clase, pero Candy no tenía idea de que se había tratado, solo copio un título que vio escrito en la pizarra. Cuando salió del edificio inmediatamente vio el auto de Terry estacionado esperándola, su corazón comenzó a latir con mucha fuerza, sentía como si sus pies quisieran volar hasta donde él estaba.

Terry: -"Hola Pecosa, ¿Qué tal tu clase de hoy?"-, le abrió la puerta del auto y espero a que estuviera lista

Candy cuando él se sentó en el lugar de piloto le contesto: -"Bueno… no tan bien"-

Terry empezó a conducir: -"¿Vamos a la playa a ver el atardecer?"-

Candy: -"No, por hoy, mejor vamos al departamento, ¿sí?"-

Terry: -"Como tú digas, ¿Por qué? ¿Te sucedió algo?"-

Candy: -"Nada, es solo que no pude concentrarme bien y cuando el doctor me pregunto ¿Cuál era el funcionamiento del corazón?, yo conteste equivocadamente… y todos se rieron de mi"-

Terry: -"Ah, ¿sí?, ¿pues qué contestaste?"-

Candy sintió como sus mejillas se ruborizaban: -"No, no te voy a decir"-

Terry extrañado por su reacción: -"No me vas a decir, así me intrigas más, ¿pues qué contestaste?"-

Candy bajo la cabeza con la cara completamente colorada, pensó que por fortuna Terry iba conduciendo y no podía prestarle mucha atención, pero seguro iba a insistir con que le dijera, así que lo dijo, bajito como para que él no la escuchara: -"Le dije que sirve para enamorarse"-, lastima Terry la escucho perfectamente y no hizo el menor intento por contener la risa

Terry: -"Jajajaja…pues, ¿en que estabas pensando Lady Pecas?...jajajaja"-

Candy tratando de ocultar la vergüenza: -"Basta Terry no te estés riendo de mi"-

Terry: -"Entonces, ¿no me vas a decir en que estabas pensando?"-

Candy con cara de puchero: -"No, lo malo es que debo ponerme a estudiar para la siguiente clase, dicen que ese doctor, no permite bromas en su clase y como todos se rieron, lo más seguro es que a partir de ahora me va a estar preguntando y si no le contesto correctamente, ni siquiera me permitirá estar en las clases prácticas"-

Terry: -"Jajaja…Bueno Lady Pecas, no pongas esa cara, si quieres te ayudo a estudiar"- estaciono el auto y apago el motor

Candy: -"¿Si?, ¿tu entiendes algo de técnicas de sutura"-

Terry: -"Jajaja…bueno si me dices que quiere decir la palabra sutura, es más probable que entienda…jajaja"-

Candy hizo una mueca de desilusión: -"¡Uyy!"-

Terry: -"No le des tanta importancia, si hoy estuviste distraída, no quiere decir que vas a estar distraída todos los días… ¿o sí?"-, la cara de incertidumbre de Candy le contesto por sí misma: -"Jajajaja…bueno si vas a tener más tiempo libre sin tus clases de práctica, tal vez puedas ser tu quien prepare la cena y vaya por mí al foro"-

Candy empezó acomodar los platos en la mesa mientras él llevaba los guisos: -"Ya no tengo mucha practica en lo de cocinar, y tampoco podría ir por ti porque no se conducir"-

Terry: -"Pero si conducir es muy sencillo, ¿nunca lo has intentado?"- sirvió el aperitivo

Candy: -"!Umm!, que rico, gracias, el acceso que tengo a las máquinas de los Andley es ilimitado, pero siempre los envían con todo y chofer"-

Terry: -"Y seguro que en esa familia no esperan que jamás una dama sepa conducir, ¿verdad?"-, sirvió la crema con rebanadas de pan

Candy: -"¡Gracias!, pues, no lo creo, la verdad nunca había pensado en eso"-

Terry: -"Había pensado que mañana fuéramos a la playa, pero como supongo que mi enfermera particular me va a decir que no… entonces, ¿Qué te parece si te enseño a conducir?"-

Candy: -"De verdad, ¿me enseñaras a conducir Terry?"-

Terry: -"Sí, solo espero que no nos dejes sin maquina un día de estos"-

Candy: -"¿Estas insinuando que no lo voy a hacer bien?"- le dijo riéndose al mismo tiempo que se hacia la ofendida

Terry: -"Bueno, mientras que no pienses que los autos sirven para enamorarse"-

Candy: -"¡!Terry!"-

Terry: -"Jajajajaja… entonces, ¿si quieres aprender?, será divertido ya lo verás"-

Candy: -"Esta bien"- ella quería dejar el tema del enamoramiento así que busco distraerlo con otra cosa: -"Cambiando de tema, quiero preguntarte, me dijiste que estuviste en Londres todo el año, con tus padres, ¿además de otras cosas que hiciste?"-

Terry: -"Sí, eso dije"-

Candy: -"Esa es la pregunta, ¿Qué otras cosas hiciste?"-

Terry sirvió la ensalada y el platillo principal: -"Estuve Stratford-upon-Avon es una ciudad famosa por ser el lugar natal de William Shakespeare, ahí cada año se representan sus obras durante un festival que se celebra desde el año 1769, y me invitaron a participar como actor principal, además estuve en negociaciones para impulsar algunas compañías de teatro como principal accionista, lo mismo que estuve invitado a un proyecto sobre la construcción de un teatro en el cual se espera que una vez construido sea ahí en donde se celebre el festival anual en honor a Shakespeare"-

Candy: -"Cuando dices principal accionista ¿a qué te refieres?"-

Terry: -"A que estoy invirtiendo la mayor parte de los recursos para impulsar nuevas compañías de teatro, lo mismo que en la construcción del nuevo teatro"-

Candy: -"Pues debes estar en banca rota, inviertes allá, inviertes en aquí en el sonido del cine, ¿Cómo haces para mantenerte?"-

Terry: -"!jajaja!, que entrometida eres pecosa, la verdad me dedico a asaltar bancos"-

Candy con cara de sorpresa: -"¿Cómo?"-

Terry con expresión seria: -"Sí, dile a Albert que se cuide, últimamente he pensado mucho en sus bancos"-

Candy: -"¡Ahh!,…no, no estás hablando en serio"-

Terry: -"Jajaja, no, la verdad necesitaría aliarme con una chica como tú para tener algo de éxito en esas empresas"-

Candy: -"Eso no sé si tomarlo como un halago o una ofensa, mejor dime como le haces"-

Terry: -"Así como tú lo planteas, estaría solo teniendo perdidas, y no es así, estas son inversiones, algunas de largo plazo como la del teatro y la del sonido en el cine, aunque esa parece que ya va un poco avanzada, en fin, pero hay otras inversiones que ya me están redituando ingresos, como lo son las compañías, al impulsarlas como accionista principal, el porcentaje de las ganancias es alto para mí, eso es una parte, la otra, es que siempre estoy trabajando, en el teatro, el cine o los libros, además de una vieja cuenta que se fue acumulando a través de los años, sucede que desde que deje el Colegio San Pablo, mi padre continuo enviando mi mesada incluso aumentándola a través de los años, él lo hacía porque pensó que podía necesitarlo en algún momento, pero yo nunca volví a utilizar aquella cuenta y se hizo una pequeña fortuna, pensé en devolverle ese dinero cuando nos reconciliamos sin embargo él se negó rotundamente, así que eso está guardado, como el mismo duque me sugirió, 'para alguna emergencia o inversión inesperada' y lo más importante, mantengo muy organizadas mis cuentas para no utilizar mayor liquides de forma extraordinaria y con ello no excederme en gastos, en otras palabras utilizo solo lo que necesito"-.

Candy muy sorprendida: -"Pareces muy visionario en lo de las finanzas, casi parecería que estoy hablando con Albert de sus negocios, no hubiera imaginado que siendo actor supieras tanto de negocios"-

Terry: -"Jajaja, pues ¿por quién me tomas?, claro que sé, además de asistir al colegio San Pablo, como se esperaba que fuera el heredero del ducado, recibía entrenamiento parlamentario y financiero"-

Candy: -"Recuerdo que en el colegio decían que tú nunca entrabas a clase pero que siempre obtenías muy buenas calificaciones"-

Terry sonriendo: -"Sí, así era"-

Candy a modo de burla: -"Ah sí, seguro eres muy inteligente"-

Terry: -"¿Te sirvo más vino Candy?"- ella asintió: -"Y entonces qué opinas, ¿te parecen mis finanzas una buena dote, para ser un partido ideal para ti?"- le dijo riéndose, anticipando su respuesta

Candy ruborizada: -"!Terry!, a ti ¿Quién te dijo que estoy buscando un partido para casarme?"-

Terry: -"Pues deberías, porque con casi 24 años, yo diría que ya estás un poco pasada de… ¡pecas!"-

Candy haciéndose la ofendida: -"!Terry!, tú de verdad eres imposible… ese postre se ve muy rico, nunca había visto un postre rojo"-

Terry: -"Sí, ¿te gustan las cerezas Candy?, si te gustan, el postre te va a gustar más, sabes que pensaba, que nunca conocimos al bebé del tren"- le dijo mientras le servía postre

Candy sonriendo mientras probaba el postre: -"Si, es verdad, yo tampoco vi a ningún bebé, probablemente bajaron en Oklahoma, ¿verdad?"-

Terry: -"Si es probable, ¿vas a estudiar un rato?"-

Candy: -"Sí, lo hare después de que limpie la cocina, esta vez déjame hacerlo sola, tú has preparado una cena deliciosa, hasta pareciera que festejábamos algo"-

Terry sonrió: -"¿Vas a ocupar el escritorio para escribir?, tomar notas y eso"-

Candy: -"Oh no, solo voy a leer y a subrayar de rojo lo que considere importante, ¿tú vas a ocupar el escritorio"-

Terry: -"Si no te incomoda, me gustaría avanzar en mis escritos, porque una Lady Pecosa ha tenido muchas pesadillas y no me ha dado oportunidad de trabajar, lo último que recuerdo de mi escrito es un soberbio rayón que atraviesa la hoja entera"- le dice riéndose mientras la ayuda a levantar los trastos

Candy: -"Lo siento"- se disculpó Candy ruborizada, luego le dijo –"No me molesta compartir el escritorio, ¿Por qué no te lavas las heridas mientras que yo limpio aquí, para después curarte antes de que te ocupes y me ocupe en estudiar?"-

Terry fue a ponerse la pijama y obedeció la indicación de Candy, más tarde ella curo las quemaduras que este día parecían un poco más sanas, aunque Candy siempre opinaba que se estaban demorando en curar, luego ocuparon el estudio, Terry le llevo una silla a Candy para que se sentara frente al escritorio y él se sentó en el sillón, por un momento pensó que no iba a lograr concentrarse, gracias a que Candy se mantuvo seria, le basto ojear unas cuantas líneas para continuar con su texto. Candy también se puso su ropa de dormir y a principio se distrajo un poco no se acostumbraba a ver a Terry con lentes, le parecía como un poco más serio, y a la vez, más interesante y atractivo, pero él no parecía dispuesto a prestarle atención a ella, así que no le quedó más que concentrase, en poco rato perdió la noción del tiempo y además el tema le resulto bastante sencillo de digerir, cerca de la una de la noche se sintió cansada de la silla y se subió a la cama recargándose en las almohadas para continuar su lectura.

Terry apenas si levanto la vista un poco para verla, y sin quitar mucha atención de su escrito le dijo sonriendo: -"Adiós estudio, te vas a quedar dormida si te sientas en la cama"-

Candy: -"Oh no, es que ya me canso la silla"- como Terry ya no le respondiera ella continuo leyendo, pero efectivamente noto que los ojos le empezaron a pesar y a sentirse arenosos, aunque se esforzó por continuar leyendo, no se dio cuenta que se había quedado dormida hasta que Terry se acercó y le quito el libro.

Terry: -"Candy, ya me voy a acostar, levántate y vete a tu cama, ya son las tres de la madrugada y sentada como estas no vas a descansar nada"- entonces Candy se acomodó acostándose y cobijándose con las sabanas: -"Pero que…pecosa… ¡Candy!, no te dije que te acomodaras, te dije levántate y vete a tu cama, para que yo me pueda acostar"-

Candy: -"Oh no, solo un ratito más, luego me levanto"-

Terry: -"Entonces yo me voy a dormir en la otra cama, ya tengo mucho sueño"- dijo apagando la luz y caminando hacia la puerta

Candy apresurada con la voz soñolienta levanto las sabanas, señalándole que se acostará: -"No, no quédate aquí, si me dan pesadillas, no te voy a dejar dormir"-

Terry la miro serio, se sentía mareado de sueño y le ardían los ojos de cansancio: -"Esta bien, pero esta cama es mucho más pequeña, haber hazme un espacio"- Candy se movió pegándose hacia la pared, Terry se metió bajo la sabana dándole la espalada a ella pero en un ratito ella le tenía puesto un brazo encima como si pretendiera abrasarlo, él sonrió ya medio dormido: -"A mí me parece que tú estás haciendo trampa Tarzán pecoso"- se durmió muy rápido, pero cada vez que quería moverse despertaba pues temía llegar a pegarle por accidente a Candy quien parecía empeñada en dormir completamente pegada de él, y cada vez que ella se movía también lo despertaba, finalmente opto por abrazarla de la cintura e inmovilizarle las piernas subiendo una pierna encima de ella, gracias a ello logro dormir un poco más y alcanzo un sueño profundo, la estaba soñando con una mezcla de recuerdos y fantasía en donde estaban juntos y reían mucho, de pronto un intenso dolor en el pie derecho lo despertó, Candy había logrado liberar su pierna izquierda y en el movimiento le lastimo la quemadura, antes de terminar de abrir los ojos Terry ya estaba lanzando una maldición, cuando abrió los ojos vio que ella ni tan solo se había inmutado, dormía profundamente como si fuera un ángel, pero a él todavía no se le pasaba el dolor, la empujo hasta la pared y se volteo dándole la espalda, se prometió que era la última vez que dormía junto con ella, cerro lo ojos tratando de omitir el dolor y volver a quedarse dormido, pero vio que el sol ya estaba muy alto, seguro ya pasaban de las 7 de la mañana "Oh no puede ser, apenas he podido mal dormir 4 horas, Candy te voy a pasar factura por estos desvelos… te lo prometo" –pensó tratando de conciliar el sueño, pero justo en ese momento noto un leve movimiento a sus espaldas y un cambio en la respiración de ella "Oh no, ya se despertó, ya no me voy a poder dormir" –pensaba mientras permanecía inmóvil haciéndole creer que dormía para ver si ella optaba por dormirse de nuevo.

Candy despertó, debían de ser las 7:30 de la mañana, no sabía, desde donde estaba no podía ver el reloj, "es la primera vez que despierto antes que Terry" –pensó sintiéndose contenta, pero enseguida se sintió disgustada pues esta mañana no la estaba abrazando como en los días anteriores, se suponía que si dormía con él era para que la abrazara y la cuidara, no para que se quedara dormido sin prestarle la menor atención, además en una cama tan pequeña no era posible que se hubiera hecho hasta la orilla dándole la espalda para ni siquiera estarla tocando, "no tiene ningún derecho a abandonarme solo porque le da su gana" –pensaba con enfado mientras buscaba la forma de hacerle saber su frustración, entonces encontró la forma de molestarlo se acomodó en la cama lo más extendida que pudo hasta empujarlo un poco más hacia la orilla.

Terry pensó "¿que pretende Candy?, ¿tirarme de la cama?" –sonrió "bueno juguemos entonces", continuo fingiendo que dormía se movió más a la orilla y se volvió hacia ella al mismo tiempo que puso la almohada en el suelo, haciendo parecer que se le había caído por accidente.

Candy alcanzo a ver que se había caído una almohada, pero no le importó, poniéndose de frente a él se acercó más empujándolo otro poco hacía la orilla.

Terry estaba sonriendo en su interior pensando "está cayendo en la trampa", se movió otro poco hacia la orilla dejando esta vez su brazo izquierdo extendido, si el movimiento de ella era de nuevo empujarlo tendría que acercarse lo suficiente y entonces alcanzaría y la haría caer junto con él.

Candy creía que seguía durmiendo "¿así, ahora resulta que si quieres abrazarme?" -pensaba con recelo al ver su brazo extendido hacia ella "pues ya es demasiado tarde mocoso, ahora mismo te hago caer" entonces trato de empujarlo sin acercarse demasiado.

Terry estaba al borde de la cama y noto el movimiento, "¡que descarada en realidad quiere tirarme!", entonces hizo como si se fuera a voltear y metió el brazo bajo la cintura de ella utilizando la misma fuerza de ella la levanto por encima de él haciéndola caer sobre la almohada que estaba en el piso mientras reía a carcajadas

Candy espantada en un acto reflejo se aferró a sus hombros haciéndolo caer encima de ella mientras escuchaba las carcajadas de él, que finalmente había abierto los ojos, por un momento quedo demasiado estupefacta como para poder pronunciar ninguna palabra, además la risa profunda de él la tenía atónita, entonces comenzó a sentir su peso, estaba en total desventaja pues las piernas le habían quedado enredadas en la sabana y sus brazos estaban entre el pecho de ambos, aun así empezó a tratar de luchar por soltarse, casi sin lograr ningún efecto, finalmente abrió los ojos encontrando la mirada divertida de él: -"¡!Terry!, ¡bájate!, pesas mucho, me estas sofocando"-

Terry todavía sonriendo: -"A mí en cambio, esta postura me resulta bastante agradable"-

Candy se ruborizo por completo: -"!¿Cómo te atreves?!... ¡! Bájate, suéltame!"- logro soltar el brazo derecho, pero él se lo sujeto por encima de su cabeza, ahora además tenía los cabellos aplastados bajo su propio brazo y el brazo de él que la detenía

Terry: "Oh no, yo me encuentro muy cómodo"-

Candy trato por el lado de la compasión: -"!Ayy!, me duele, está muy frio el piso y me voy a enfermar"-

Terry volvió a reírse a carcajadas: -"Oh no, pecas, no pretendas despertar mi compasión, no te voy a soltar hasta que me digas porque querías tirarme de la cama"-

Candy se volvió a ruborizar: -"Yo…no… s… so… solo quería despertarte"- improviso, tratando de luchar de nuevo

Terry: -"Mentirosa… ¿o sea que a pesar de pensar que estaba dormido me querías tomar por sorpresa y tirarme?"-

Candy sin perder el rubor de las mejillas: -"N… no… yo… tú estabas hasta la orilla de espaldas…y…"- logro soltar el brazo izquierdo pero fue peor, él era demasiado rápido, ahora tenía ambos brazos sujetos sobre su cabeza y además el brazo derecho de él estaba en completa libertad

Terry utilizaba el brazo libre para no poner mucho peso en ella: "… ¿Y?... ¿o sea que me ibas a tirar solo porque te estaba dando la espalda?"- le pregunto boquiabierto

Candy: -"Sí… no… yo… ¡ya quítate me estas sofocando!, pesas mucho"-

Terry: -"Entonces ¿era por eso?, pues permítame que le explique Lady Pecas… primero, no he dormido más de 4 horas y muy mal dormidas porque te mueves demasiado, segundo cuando finalmente creí que estaba durmiendo plácidamente me lastimaste con tus pies, me lastimaste lo suficiente como para que el dolor me despertara, por eso te empuje hasta el otro lado de la cama y me voltee de espaldas"-

Si Candy hubiera creído que ya no podía ruborizarse más se habría equivocado porque su rostro tomo un rojo casi purpura, bajo la vista apenada: -"Yo… lo siento… de verdad… por favor déjame revisarte"- le dijo con un tono esperanzado que pretendía convencerlo de que la soltara

Terry riéndose de nuevo: -"Pero que truculenta eres… ¿Quién lo hubiera imaginado?... pues no gracias, ya estoy bien… de hecho yo diría que muy, muy bien"- le dijo con un muy bien entonado toque sugestivo

A Candy de nuevo se le subieron los colores a la cara y volvió a hacer un esfuerzo por luchar, esta vez intentaba soltar sus pies de entre las sabanas: -"!Terry!, ¡¿Cómo te atreves a…?!,…suéltame por favor, de verdad pesas demasiado y casi no puedo respirar"- le dijo en tono de suplica

Terry: -"Oh no Pecosa, temo que ya me aprendí tu juego, si no puedes por la fuerza pretendes convencerme por la compasión, ¿no es así?"- entonces a ella se le salió una risilla: -"Ya veo que si"- también él se rio: -"Veamos, ¿si te falta respiración?"- puso más peso sobre ella: -"Mmm, ¿qué haremos?... yo te puedo dar respiración de boca a boca, ¿quieres?"- le dijo divertido

Candy lo vio atónita y nerviosa por primera vez, a pesar de sí misma su mente formulo la imagen de los labios de Terry sobre su boca y sin poder evitarlo un estremecimiento recorrió su cuerpo de los pies hasta la cabeza, sus ojos brillaron intensamente, y desde alguna parte de su interior afloro el deseo de que finalmente él la besara, cerró los ojos con rapidez por temor a que él se diera cuenta: -"No te atrevas…, por favor ya te dije lo que querías"- le dijo con la respiración levemente entrecortada

Terry estaba completamente absorto en ella, sintió su cuerpo estremecer y tuvo que luchar para seguir respirando con calma, pero la forma en cómo lo miro… fue solo un segundo antes de que cerrara los ojos, pero fue suficiente, no se suponía que debiera mirarlo así, ahora su corazón latió como loco, cerró los ojos tratando de concentrarse de nuevo en el juego: -"Si me pides perdón te suelto"- le dijo para concluir el juego, pero su voz sonó levemente enronquecida mientras la miraba a los ojos de nuevo

Candy noto que él aligero la fuerza en la mano que sostenía las de ella y además había disminuido su peso sobre ella, era el mejor momento de escaparse, sin embargo ahora la tenía aprisionada con su mirada profunda, podía soltarse, él estaba completamente desprevenido, incluso él le dio el recurso de la disculpa, podía utilizarla, pero descubrió que en realidad no quería, sintió la boca seca e instintivamente se humedeció los labios. Dejándolos ligeramente entreabiertos.

continuara...


GRACIAS POR LEER!

Chicas, gracias por leerme, veo que tengo muchos comentarios nuevos, no he tenido tiempo de leerlos, sin embargo les prometo que me haré un espacio tan pronto como pueda.

A quienes están en el canal, les comento y agradezco sus comentarios, me han hecho reír tremendo, gracias por su cariño y las bendiciones que envían. Un fuerte abrazo Odet.