ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"¿Y BIEN?..."
Capítulo 16
Parte II
Ella se sorprendió bastante al recibir un telegrama desde Nueva York, Wendy había sido su asistente durante muchos años ya, y más que su asistente ella la sentía como su compañera de vida, pues aun antes de Richard llegara a su vida Wendy ya estaba, nunca antes le había enviado algún telegrama por ninguna causa, por lo que se apresuró a abrirlo, estaba sola en el estudio cuando empezó a leerlo.
Sra. El joven Terruce aparentemente, estuvo en un incendio del cual rescato a su prometida una joven de nombre Candi's White Andley, posiblemente se encuentre bien, en la noticia del periódico no dice nada sobre su estado de salud, sin embargo probablemente él debió tener quemaduras y la prometida se veía inconsciente, tal vez a ella si le paso algo más grave, por lo que se ve en la imagen del periódico. Espero que estén bien el joven y la novia, porque ya no salió otra nota sobre ellos. Yo solo pensé que debía avisarle, espero no incomodarla. Wendy
El telegrama se cayó de sus manos cuando termino de leerlo, se sintió muy asustada y se dejó caer en el sofá que estaba tras ella, en ese momento entro Richard al estudio.
Richard: -"¿Te encuentras bien Eleonor?, estas muy pálida"-
Eleonor: -"Es Terruce, dice que estuvo en un incendio"-
Richard: -"¿Cómo dices?, ¿en dónde dice?"- entonces vio el telegrama en el piso lo levanto y lo leyó: -"enviare un telegrama a Nueva York, quizá alguien pueda darnos más información sobre lo que sus…"-
Eleonor: -"No, no, necesitamos ir, mira bien el mensaje, parece que él tiene solo algunas quemaduras, quizá Terry este bien en ese sentido, pero lo que dice de Candy, es lo que me asusta, si ella estaba inconsciente quizá se ahogó con el humo y si Terry no alcanzo a sacarla a tiempo… ¡ohh no!... si a ella le paso algo más grave Terry debe estar pasándolo muy mal, tal vez nos necesite"-
Richard volvió al telegrama se sentía preocupado pero estaba habituado a lidiar con situaciones de gravedad nacional y mantuvo la calma: -"Dime una cosa Eleonor, ¿Candy es la muchacha…? O sí, es la chica por la que Terruce se fue del San Pablo y luego ella me hablo de Terruce, gracias a ella pude por fin abrir los ojos y comprender a mi hijo, ella era una muchacha muy encantadora y amaba mucho a Terruce"-
Eleonor: -"Sí es la misma por la que Terry pudo perdonarme y la misma que lo hizo levantarse cuando sucedió lo de Susana, es la chica por la que Terry estaba tan triste cuando estuvo aquí con nosotros…"-
Richard: -"Sí es verdad, Terruce me hablo mucho de ella, él había estado pensando en casarse con ella cuando ocurrió toda la tragedia de la otra muchacha que lo forzó a quedarse con ella… tienes razón si algo grave le sucedió a ella Terruce debe estar sufriendo mucho… sin embargo si ella es una Andley, tal vez pueda comunicarme directamente con el señor Williams, se corre el rumor que la señorita Candy es su preferida y si la noticia salió ya en todo Estados Unidos, seguramente él ya estará enterado y pueda decirnos algo"-
Eleonor: -"Pero demorara mucho tiempo al menos dos días para que tengas más información, y el viaje hasta América demora casi dos semanas… yo no puedo esperar tanto tiempo"- le dijo expresando su desesperación
Richard: -"Tranquilízate quizá las cosas no sean tan graves, quizá se encuentran bien, tú lo sabes mejor que nadie, si no es aparatoso deja de ser noticia y en el telegrama dice que ya no hubo más noticias, además no tengo que esperar dos días para nada, voy al parlamento enviare directamente un telegrama al gobierno de allá, la familia Andley es muy poderosa en aquel país y pediré que pongan al telégrafo al señor Andley o alguien de su familia para que nos informe, para esta tarde ya debemos tener certeza de lo que está sucediendo "- miro a Eleonor aun inquieta, no le gustaba verla así, desde que estaban juntos de nuevo su vida había retomado el color y la alegría que sentía con ella no debía ser opacada por ninguna tragedia, después de tanto tiempo había recuperado a la familia que siempre había deseado tener, además de tener a Eleonor con él, su hijo primogénito lo había perdonado y ahora eran buenos amigos, a diferencia de Eleonor, Terry si había hablado mucho con él sobre Candy, siempre le hablaba de ella y él más que nadie sabía lo importante que esa muchacha era para su hijo, en el fondo también se sentía inquieto, sin embargo debía mantener la calma: -"Enviare a un empleado a comprar pasajes para salir rumbo a América mañana a primera hora, de cualquier forma, sean las noticias que sean, será bueno para Terruce saber que estamos interesados por lo que le pudiera suceder"-
Eleonor lo miro más tranquila y él le sonrió: -"Tienes razón, puede ser que no sea nada grave y que ellos se encuentren bien, sin embargo hay algo que no comprendo Terry me dio a entender sobre que Candy tenía ya otra relación, o al menos eso es lo que yo inferí, pues no quería hablar mucho de ella, ¿cómo es posible?, ¿cómo es que están juntos?... hace menos de 4 semanas que Terry se fue de aquí"-.
Richard cuidando no cometer alguna indiscreción solo le dijo: -"Sí, no podemos omitir lo que dice sobre que es la prometida, eso es algo muy importante familiarmente hablando, pero primero lo primero, voy al parlamento y tratare de regresar lo más pronto posible"-, a él también lo intrigaba en demasía, Terruce le había dicho sobre lo que había visto entre el señor Williams Andley y Candy, aunque Richard personalmente había tratado de disuadirlo de esa idea, no lo había logrado, Richard conocía a Williams era un hombre muy joven y le había dado una impresión muy agradable y aun que se corrieran rumores de la preferencia de él hacia Candy eso podía distar mucho de que entre ellos hubiera algo más, pues siendo su padre adoptivo era muy difícil que la viera de otra forma, o por lo menos eso es lo que pensaba él, dijera lo que dijera su hijo.
Cuando Richard se fue Eleonor también salió rumbo al colegio San Pablo aunque ella no era bien vista por la directora del lugar, Eleonor pidió ver a sus hijastros, ellos le pidieron ir a América para ver a su hermano, ahora lo apreciaban mucho y querían apoyarlo en todo momento como él los había apoyado en la muerte de su madre. Eleonor aviso que se llevaría a los dos Grandchester con ella, y encargo al empleado que comprara pasajes también para los tres hijos del duque, saldrían al día siguiente a primera hora.
*T y C*
Era media mañana cuando Albert recibió una llamada urgente de que le solicitaba presentarse, en el edificio de gobierno debido a que alguien muy importante deseaba comunicarse con él directamente desde Londres Inglaterra, colgó el teléfono algo extrañado, le explico a George que debía salir de urgencia y dándole algunas instrucciones salió rumbo a la alcaldía. Cuando llego lo pasaron al área de comunicaciones, había un telégrafo destinado para la comunicación que habían pedido desde Gran Bretaña, el técnico de Chicago aviso al técnico de Londres que el Señor Andley estaba disponible, enseguida recibió el primer mensaje:
Londres:
Permítame presentarme soy Richard A. Grandchester y le ofrezco una disculpa por la incomodidad que pudiera causarle señor Andley, hemos recibido un telegrama que nos informa de un incendio en el que han estado implicados nuestros hijos, la señorita Candi's y Terruce, ¿ellos están bien? estamos preocupados, podría decirnos alguna información, sobre el estado de salud de ambos. Gracias
Aunque había escuchado la llegada del mensaje y había interpretado la mayoría de la información, espero hasta que el técnico le paso el escrito, no supo si reír o llorar cuando confirmo que el duque de Inglaterra había nombrado a Candy como su hija, era extraño estar manteniendo una comunicación de padre a padre por Candy y Terry, dejo de lado las emociones y se centró en lo relevante, era evidente que el padre de Terry estaba muy preocupado por su hijo y al estar tan lejos debía sentirse aún más intranquilo, tal como se habían sentido ellos antes de leer el telegrama que Candy había enviado, entonces le contesto:
Chicago:
No es ninguna incomodidad, y gracias por preocuparse por Candi's, hemos recibido un mensaje de ellos en donde nos dicen que los dos se encuentran en perfecto estado de salud, que estemos tranquilos.
El duque interpreto los sonidos del mensaje y sin esperar el escrito de inmediato respondió, tenía que conocer en cuanto a la situación familiar, lo que Terruce le había dicho sobre Williams y Candy lo inquietaba bastante y tenía que saber de primera fuente lo que sucedía por el bienestar de su hijo y también por la muchacha:
Londres:
Lo que dice nos tranquiliza. Gracias. Otro asunto sobre ellos, el telegrama habla de un compromiso, ¿podría explicarme al respecto?
Albert suspiro antes que le dieran la nota de lectura, había entendido perfectamente el mensaje, sin necesidad de leerlo, sin embargo tuvo que tomar un respiro antes de saber que contestar, ese era un tema que le afectaba emocionalmente pero parecía que no tenía sentido intentar huir de la realidad, Candy no era su hija en la forma en que lo interpretara cualquier persona que no conociera sus historias, pero legalmente si era su responsabilidad aunque ya fuera mayor de edad, y los compromisos en las familias de renombre eran un tema delicado, no podía saber que tan acorde estuviera el duque con cerrar un compromiso con la familia Andley, por otra parte no tenía ni la más mínima idea de que estaba pasando en Hollywood entre Candy y Terry, pero si estaban juntos seguro terminarían juntos, aunque le pesara comprenderlo, ya debía aceptarlo, además dudaba mucho que a Candy y sobre todo a Terry le importara en algo eso de los compromisos y los nombres de las familias, así que más les valía mantener una actitud respetuosa y tolerante hacia ellos, aun con todo y eso, igual que al duque a Albert le inquietaba esa situación y era su deber proteger a Candy de cualquier habladuría sobre ella incluyendo su propia familia, por eso había enviado una carta en la mensajería de urgente del banco a Terry para que le explicara la situación. Meditó por un momento que contestar:
Chicago:
Duque de Grandchester, nuestra familia se encuentra muy alagada ante la posibilidad de emparentar con su familia, sin embargo Terruce y Candi's, se encuentran al otro lado del país y esa noticia nos ha tomado por sorpresa también a nosotros, debido a lo cual he enviado una carta urgente a Terruce pidiéndole me explique la situación para entonces tomar una determinación al respecto.
El duque escucho el mensaje y sonrió, "eso quiere decir que mi hijo y Candy están juntos y el señor Williams está enterado, además parece aprobar la relación, eso es bueno", se sintió contento por su hijo, quizá era el momento de cerrar ese compromiso:
Londres:
Señor Williams Andley, mi familia estaría muy honrada de atar lazos entre nuestros hijos. Sé que Terruce no sigue protocolos, pero entiendo que si esta con ella debemos concretar un compromiso formal tan pronto como sea posible, debo decirle que mi familia responde y respalda cualquier decisión que determine Terruce. Estamos en camino a América, partimos mañana a primera hora para una entrevista personal, en espera de que todo acontezca como lo esperado para bienestar de ellos. Gracias.
Albert de nuevo sintió risa por lo de los hijos, le parecía muy extraño ¿cómo podía tener una hija de 23 años cuando él solo tenía 34?, leyó el texto y le pareció agradable que el duque no opusiera ninguna razón de discordia que impidiera el compromiso, y más que conociera el carácter de Terry, pues ellos podían hacer todos los proyectos del mundo pero si Terry y Candy lo decidían se los lanzarían por la borda, solo esperaba que Terry le respondiera pronto a la carta, si la familia de él salía al día siguiente entonces estarían llegando en una semana y media más un día de camino de Nueva York a Chicago, tenía once días para arreglar una ceremonia de compromiso, pero para eso tenía que conocer lo que Terry y Candy opinaban, tal vez tendría que viajar hasta donde ellos sin esperar la respuesta de Terry, decidió contestar al duque y despedirse:
Chicago:
Mi familia estará enaltecida de recibirlos en nuestra residencia, estaremos en espera de respuesta de Terruce y esperemos celebrar una boda próximamente.
Albert agrego la dirección de su residencia y se despidió, cuando salió del edificio y condujo hacia sus oficinas, sentía su corazón dolorido y muy melancólico, una bola de nieve había empezado a girar tomando fuerza en cada vuelta y ahora no había nada que la pudiera detener, una boda se estaba aproximando, automáticamente condujo hacia el 777. West Kings Street, la vieja dirección del departamento de Magnolias, aparco el auto y desde fuera lo contemplo, "el más bello tiempo de mi vida lo viví en este lugar, no puedo quejarme de nada, tuve una oportunidad de oro entre las manos y tontamente la deje ir… no, no podía forzarla a dejar de amarlo, Candy y Terry se pertenecen uno al otro, casi diría que nacieron tal para cual, fue este departamento y la ausencia de mi memoria lo que me llevo a enamorarme de ella, el destino siempre juega en medio de giros… quisiera no haberme enamorado, me siento tan feliz por ellos sin embargo no puedo evitar el sabor agridulce que me provoca pensar en su matrimonio, quizá debiera irme de viaje como lo había pensado, solo que ahora sería un viaje sin Candy, quizá el destino tenga preparado algo más para mí, tal como Candy lo dice 'no sabemos qué es lo que la vida nos tiene preparado a la vuelta de la esquina', mis dos personas favoritas, me siento feliz si ellos están felices, hare todo lo posible por ellos y continuare con mi camino" encendió el auto, estaba tan sumergido en su cavilación que no noto la presencia de una joven mujer que cruzaba la calle, solo hasta que le tuvo en frente reacciono frenando el auto para no atropellarla, aun así alcanzo a tumbarla al suelo, se bajó rápido del auto para encontrar a una chica de aproximadamente 26 años, cabellos largos pelirrojos y brillantes ojos verdes, que se levantaba del suelo reclamándole
Katherine: -"¿Pero es usted un idiota o que le pasa, como puede estar conduciendo un auto siendo tan descuidado cómo es?"-
Albert muy preocupado y apenado le ayudo a levantarse: -"Lo siento ¿se encuentra usted bien?, por favor permítame llevarla a que la revise un medico"- algo en ella le pareció conocido
Katherine, miro sus preocupados ojos azules y más tranquila le sonrió amable: -"No hace falta estoy bien, es solo que me asuste, disculpe mi manera de hablarle"- termino riéndose, mientras se sacudía su vestido
Albert se sintió conmovido por su risa, tenía la sensación de que la conocía: -"Por favor, insisto, permítame llevarla a revisar, o si no por lo menos déjeme llevarla a donde vaya, me siento muy apenado con el incidente"-
Katherine sonriéndole: -"Oh no se preocupe señor en verdad estoy bien"- dijo sacando la lengua de lado: -"pero si usted quiere llevarme está bien, soy Katherine Szent-Györgyi voy al instituto zoológico de Chicago y estoy perdida, no soy de aquí ¿sabe?, soy consultora de zoología y vengo a trabajar a ese lugar"- le dijo sonriendo
Albert la ayudo a subir el auto, la risa, las actitudes, ella tenía algo que le recordaba a… …¡Candy!: -"Hola yo soy Albert Williams Andley, te llevare al instituto…"- no supo muy bien porque pero tenía ganas de conversar con esa chica: -"Tienes prisa por llegar al instituto, sabes no he comido y me gustaría que me acompañaras"- ella accedió alegre, entonces la reconoció, no eran tanto la risa ni las actitudes, era la alegría, la alegría de esa chica era igual a la alegría de Candy, sin razón aparente Albert se sintió contento de haberla encontrado y tuvo deseo de seguir conociéndola.
*T y C*
Richard llego con las buenas noticias a su castillo, había salido con la preocupación por la salud de su hijo y Candy, y había regresado con un compromiso en ciernes, Eleonor se puso muy contenta y apresuraron las actividades para preparar el viaje, Richard estuvo satisfecho de que hubiera ido por los hijos al colegio y que estos fueran a acompañarlos al viaje, para ellos sería el primer viaje que harían a América.
En sus habitaciones Eleonor tomo el joyero damasquinado de ataujía en finos hilos de oro y plata labrado a mano, que por sí mismo era ya una verdadera joya, había permanecido con ella desde que fue esposa de Richard hacía más de 25 años y aunque se hubieran separado Richard nunca le pidió que le devolviera el joyero, había pasado de generación en generación entre las esposas de los Grandchester-Schleswig-Holstein y Richard le había pedido que se lo quedara, pues aunque no estuvieran juntos, ella era la madre de su hijo primogénito y a ella le correspondería entregárselo a Terry ese era el regalo que el heredero de la familia Grandchester le entregaba a la esposa como regalo de bodas, lo vació de sus joyas y lo mando limpiar para ponerlo en su equipaje.
Richard también quiso llevar un regalo a la novia por parte de la familia Grandchester-Schleswig-Holstein, aunque Terruce hubiera renunciado al apellido, era un Grandchester y eso nada lo podía cambiar, así que aquella muchacha encantadora de orfanato seria también una Grandchester-Schleswig-Holstein, sonrió, nadie tendría porque saberlo ahora era una Andley y ese nombre era algo bueno, el linaje de la familia Andley tenía historia de origen escoses muy antiguo y aunque habían sido una familia de campesinos, desde hacía tres generaciones se habían convertido en una renombrada familia en Estados Unidos, además que los negocios que esa familia tenía en Inglaterra eran del todo honorables y con muy buenos réditos, por eso no fue complicado lograr que Jorge le otorgara un título nobiliario al padre adoptivo de la muchacha, pues aunque fuera un título no heredable, respaldaba el apellido de Candy ante el Reino Unido, para el momento en que Terruce asumiera el legado que correspondía a su herencia, en realidad Richard había aspirado a que le diera un nombramiento mínimo, como el de Sir, sin embargo, Jorge, también estaba empeñado en lograr que Terruce asumiera el ducado en algún momento así que debido a que los Andley eran una familia originaria de Escocia y a que aún eran dueños de esas tierras de Stirling, además de tener construida ahí una villa, ahora sería Williams Albert Andley Conde de Stirling, sonrió satisfecho, por el curso que iban tomando las cosas, le entregaría el nombramiento al señor Williams en cuanto llegara, ya habría tiempo posteriormente para refrendarlo de manera oficial en el palacio de Jorge. Tomo la diadema de esmeraldas y diamantes de la Duquesa de Angulema, era una colección de la familia que constaba además de la diadema de una gargantilla, unos pendientes y un anillo que Richard le había regalado a Terruce cuando todavía era niño, fue en una ocasión que lo encontró muy triste porque extrañaba a su madre, ahora le llevaría la diadema a Candy como un regalo de parte suya por todo el bien que le había hecho a su familia, los pendientes y el collar se entregaban a la mujer, una vez que ella procreara por lo menos dos críos para asegurar que el legado de la familia continuara vigente, sonriendo recordó que Terry le había contado que los ojos cálidos y brillantes de Candy le recordaban mucho al brillo de las esmeraldas rodeadas de diamantes con los reflejos puros e intensos de esas joyas. Además tomo el anillo que designaba el ducado a los herederos una vez que se casaban, no sabía si Terruce lo aceptaría, posiblemente no, pero él lo llevaría de todas formas, le diría que lo aceptara mientras Robert crecía y luego el hermano tomaría el ducado… sabía que eso era una trampa, que eso no era posible había cosas que en la nobleza no cambiaban, pero tal vez con la falta de interés por esos detalles Terruce no lo sabía, así que abusaría deliberadamente se su posible ignorancia, por el momento le gustara o no Terruce Grandchester-Schleswig-Holstein se convertía en Archiduque de Grandchester, desde el momento que contrajera matrimonio. Ya estaba todo listo para su partida rumbo a América. También estaba listo el abogado de la corona que los acompañaría para validar el matrimonio de su hijo ante las leyes del Reino Unido.
Continuara...
GRACIAS POR LEER!
Un gran abrazo a todas!
