ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

"INVITACIÓN A LA FIESTA DE LA BUENA SUERTE"

Capítulo17

El día de trabajo para él fue algo extenuante, hubo que empezar a ensayar varias escenas y como casi no había leído el libreto, además tenía que ir memorizándolo al mismo tiempo que lo practicaba, por algunos momentos del día quería dejar lo todo e ir a buscarla, fue y dejo el auto en la universidad con la esperanza de verla, pero no tuvo suerte, cuando regreso al estudio en ocasiones Karen y Helen se burlaron de él al descubrirlo sonriéndose solo, comió junto con todos ellos quienes muy sorprendidos y gustosos lo recibieron en la mesa pues nunca solía compartir las horas de comida con nadie. Cuando el día finalmente concluyo eran ya las 10:00 de la noche, sentía urgencia por irse, pero recordó que por la tarde le había llevado el auto a Candy así que debía esperar a que Robert y Karen terminaran lo suyo para que lo llevaran a su departamento, antes de partir comentaron sobre 'la fiesta de la buena suerte', así la llamaba Karen ella y Robert tenían el hábito de organizar un baile para augurar buena suerte en cada grabación o puesta de escena que iniciaran, Terry siempre había pensado que esos eran eventos solo de lucimiento y muy pocas veces participaba, pero en esta ocasión sintió ilusión de ir junto con Candy al baile, recordó el festival de mayo, y sonrió pensando que tan solo esperaba que ahora no hubiera cerca ninguna 'cabeza dura decrepita' cerca que le frustrara los planes.

Para Candy el día paso rápido, había estado atenta para cuando Terry fuera a llevar el auto para salir a saludarlo, pero en una de las vueltas que dio descubrió que el auto ya estaba ahí y la recepcionista muy emocionada, pues lo había reconocido, le entrego las llaves le diciéndole que ya hacia un rato que su prometido había ido. Al final del día volvió a encontrarse con Arthur, de nuevo le agradeció que la hubiera sostenido esa mañana, cuando estuvo a punto de caer de las escaleras

Arthur: -"Bueno es lo menos que podía hacer, no me imagino que me hubiera hecho tu prometido si me ve parado a un lado tuyo sin evitar que te cayeras"-

Candy sonrió ruborizándose un poco, antes ya lo llamaban su prometido sin embargo ahora la palabra parecía tomar una connotación diferente: -"¿Te refieres a Terry?"-

Arthur: -"Si él, es tu prometido, ¿no es así?, digo debe serlo para que le permitas besarte como te beso"-

Candy parpadeo un par de veces y sintió ruborizarse de inmediato: -"¡Oh!, ¿nos viste?"-

Arthur: -"Bueno era el único que estaba en el estacionamiento pero si alcanzaron a llegar algunas otras personas, Candy, yo sé que eres una gran chica y lo excelente ser humano que eres, pero por eso mismo me permito sugerirte que evites ese tipo de… escenas ante otras gentes, hay personas que son mal intencionadas y no les interesa generar habladurías y lesionar la reputación de quien sea con tal de molestar"-

Candy: -"¿Te parece? Arthur, Gracias por tu sugerencia"- dijo seria, se sintió extrañamente invadida y se dio cuenta que no le gustaba que otras personas interfieran en lo que sucedía entre Terry y ella

Arthur: -"Bueno, por favor disculpa mi comentario, olvídalo, y mejor cuéntame, ¿Qué haces de tu vida?, ¿cómo te fue en Grand Tetón después que nos fuimos mi hermana y yo?"- Candy le platico algo de los eventos que habían acontecido y luego él le conto como se había entregado a la policía y había logrado la comprensión del juez y que luego de pagar una condena breve ahora estaba en esa universidad terminando sus estudios y participando en el aérea de investigación, estuvieron conversando por casi una hora y media después de la hora de salida de Candy, cuando se despidieron él se ofreció a llevarla a su departamento pues según le había dicho ella, le quedaba de paso

Candy: -"Oh no, muchas gracias Arthur, eres muy amable pero Terry me trajo el auto por la tarde para que yo pudiera trasladarme en el sin riesgo alguno"- le dijo Candy sonriendo

Arthur la miro con sorpresa: -"¿Conduces tú?"-

Candy lo mira muy tranquila: -"Si, Terry me enseño a conducir y me dejo su auto"-

Arthur: -"¿No son los autos solo para varones?"-

Candy lo miro perpleja: -"No comprendo, es muy sencillo de conducir y a Terry no le molesta"-

Arthur: -"Pues vaya que tiene una forma de pensar digamos… no muy común, porque además dejarte su auto… me recuerda a mi hermana, que se empeñó en ser médico cuando en la universidad de medicina, ni siquiera aceptaban la entrada de mujeres… Me parece que tú y tu prometido son de pensamiento muy liberal como el de mi hermana"-

Candy le sonrió al tiempo que reflexionaba en sus palabras: -"Bueno Arthur, yo creo que la sociedad debiera evolucionar en algunas cosas, como la igualdad social entre hombres y mujeres, recuerda que ya se ha logrado el voto femenino"-

Arthur: -"Así que eres una sufragista"-

Candy lo mira sorprendida: -"No en realidad, solo que pienso que hay cosas que son obsoletas"-

Arthur: -"Y lo más interesante es que tu prometido lo aprueba, vaya siempre hay algo nuevo que aprender, no me sorprenderé entonces cuando te vea llegar con el cabello corto y usando pantalones en vez de falda"-

Candy: -"En realidad, no sé si a mí me gustaría llevar el cabello corto, a me gusta largo siempre lo he tenido así y tampoco me gusta mucho eso de maquillajes y algunas modas pienso que no forman parte de mí, creo que todo eso es más bien superficial, hay cambios de trasfondo que tienen mayor importancia como las diferenciaciones de clase y esas cosas que impiden que los humanos seamos más libres para ser felices, ¿no te parece?"-

Arthur: -"¿Así es como piensa tu prometido?... me imagino, sino quizá no te hubiera enseñado a conducir"-

A Candy le daba la impresión de que Arthur estaba atacando a Terry y que ella debía defenderlo: -"Terry es demasiado libre de prejuicios, a él no lo distraen los protocolos y sí, en mucho coincidimos nuestra forma de pensar… somos… los dos rebeldes del San Pablo"- dijo sonriendo en forma meditabunda, al recordar las palabras de Albert: -"Bueno Arthur, debo despedirme ha sido grato conversar contigo, adiós"- se fue quedándose con una extraña sensación por Arthur, regularmente él era una persona muy gentil, la desconcertaba un poco esa actitud, cuando llego al departamento eran casi las 8:30 de la noche, tenía la esperanza de que Terry ya hubiera llegado, vio la cena preparada pero la idea de cenar sola le resulto desagradable, sin embargo sabía que debía cenar, comió poco y luego se fue al balcón, sentía el departamento muy solo sin Terry pero curiosamente ella no se sentía sola, solo deseaba que llegara ya, durante todo el día ni siquiera había notado el sueño de no haber dormido la noche anterior, había estado muy atareada y además en los ratos de descanso los había pasado pensando en Terry, estaba tan entusiasta que pensaba que la energía no se le terminaría nunca, entro de nuevo a la estancia y se sentó a tocar el piano, era raro tocar el piano sin Terry, en realidad nunca se había puesto a tocar el piano por decisión propia y mucho menos sola, pero la suavidad de las teclas y las notas musicales le hacían sentirlo más cerca suyo, ya quería que llegara, pero no venía, quizá ya se debiera de dormir, se levantó y se puso su camisón y la bata pero vio la cama con desgano y se salió al balcón recostándose en una poltrona, pensando que ojala tuviera más postre del que él preparaba con cerezas, se quedó pensando en él y a su mente llego el recuerdo de un viejo cuento que había leído en el colegio algunos días después que llegara de las vacaciones de Escocia

Todo lo que veis a vuestro alrededor os lo dejo para vuestro goce, las frutas más jugosas, las flores más bellas, el agua de los ríos para solazaros. Los animales estarán a vuestro servicio, respetadlos como criaturas mías que son, y os darán alimento para el cuerpo y el espíritu, amaros el uno al otro porque yo bendeciré vuestro amor y os colmaré de hijos que alegrarán vuestra juventud y cuidarán vuestra vejez. Solo una cosa tenéis vedada, nunca acerquéis vuestros labios de tal manera que podáis beber el uno del aliento del otro, si así lo hacéis, un poder diabólico se extenderá por vuestra sangre y moriréis de inmediato, recordadlo bien, porque ni yo tengo el antídoto para ese veneno.

Pasaron los días entre juegos y escarceos, bañando sus cuerpos en las cristalinas aguas, y probando de todos los frutos al alcance de su mano. Una tarde que Adán estaba descansando bajo un manzano, se le acercó Eva acariciándole el rostro con sus largos cabellos, Adán la atrajo para sí, y en ese momento sintió como una fuerza arrebatadora le empujaba hacia los labios de su esposa, trato de resistirse, pero su aliento cálido y embriagador le cegó los sentidos, sus labios se unieron en un beso de fuego, y sus lenguas se abrazaron como dos amantes en celo, perdió el sentido del tiempo y todo su cuerpo se incendió como nunca antes había sentido. Las palabras de dios se perdieron entre los pechos de Eva.

En ese momento se apareció un Dios colérico y blandiendo la espada de la muerte les increpó con voz de trueno, -¡Habéis osado desafiarme!, os entregué todo, os di de todo de lo que yo podía gozar, solo os prohibí lo único que hasta mí me ha estado vedado. A partir de ahora, tú Adán, desearas ese beso con todas tus fuerzas, pero Eva te lo negará Siempre. Te lo hará rogar, suplicar, y cuando lo consigas, su goce te durará menos que una flor de Mayo, se deshojará y se marchitará hasta que no te sepa a nada. Toda tu vida será la eterna búsqueda de este beso sagrado que acabas de profanar, y vagarás como alma en pena tras una quimera hasta que tus labios se quiebren con el rictus de la muerte.

Desde entonces, los hombres buscan los labios de la mujer con incontenible deseo, los poseen y al poco, parten arrastrados por la maldición ancestral. Solo algunos afortunados comprenden alcanzando el beso supremo, que el amor le ha redimido, que ya no necesitarán seguir vagando, "que el aliento del paraíso se enciende en la boca de la mujer que aman".

Candy pensaba "¿Seremos Terry y yo afortunados, y será nuestro amor capaz de redimir nuestros besos?, yo siempre anhele volver a ser besada por él", con rubor en las mejillas recordó la dulzura y la intensidad del beso que aquella mañana le había dado, aun recordaba el beso de su adolescencia y aquella tarde en Escocia cuando él le había pedido pagara un favor con un beso, ella lo había engañado con una hoja, pero después él la alcanzo para besarla, ella no pudo hacer nada más y cerró los ojos añorando ese beso en los labios, un beso que él deposito en su frente, y sonrió al saberse descubierta por él, cuando le dijo que él sabía que a ella le había gustado el beso de mayo, aquella vez alcanzo a vislumbrar un paraíso ante sus ojos pero se asustó tanto que lo alejo violentamente de ella, ahora el paraíso llego sin previo aviso y supo que ella sería capaz de rogar por un beso suyo, había podido concebir como sus sentidos se cegaban y como el calor de su cuerpo la unía a Terry con un fuego abrazador "¿habrá sido para él de igual forma que para mí?, ¿dejara Terry de querer seguir vagando por un beso encontrando en mis labios el aliento del paraíso?" se preguntó mientras las imágenes en su memoria tomaban fuerza y se unían a las sensaciones nuevas…, volvió a sentir sofoco de nuevo, cerró los ojos para aquietar su mente, e intentando controlar su respiración… el sueño la tomo desprevenida.

Cuando Terry llego al departamento se sentía abrumado de cansancio eran las 11:30, tenía tanto sueño que no tenía deseo ni de cenar, vio la cena, estaba casi intacta lo que le decía que Candy tampoco había cenado bien, volvió a la estancia buscando a Candy, el departamento estaba muy silencioso, pensó que quizá ya se había dormido y sigiloso entro a la habitación para ponerse su pijama, cuando vio que ella no estaba en la cama, salió algo desconcertado, el auto estaba estacionado afuera, así que debía estar por alguna parte, vio el ventanal del balcón abierto, sonrió, ya sabía en donde estaba, fue a buscarla a la poltrona en donde la había encontrado dormida la vez anterior, al verla dormida de nuevo con su ropa de dormir puesta sintió una irreprimible oleada de amor en su ser, se acercó muy cauteloso y se arrodillo frente a ella, le acaricio el cabello y la cara, como de costumbre ella ni se inmuto, entonces pensó en aprovechar un poco la situación y muy delicadamente empezó a besar sus labios, para sorpresa suya, ella le correspondió entreabriéndolos y recibiendo su aliento, cuando él profundizo más en el beso, de nuevo sintió que una energía incontenible se apoderaba de él rebasándolo por completo, entonces ella despertó sorprendida se retiró de él mirándolo algo asustada y con desconcierto, cuando la vio despierta él sonrió: -"Buenas noches Bella durmiente, ya regrese y tuve que venir hasta esta torre a buscarte porque no estabas en tu habitación"-

Candy lo abrazo sonriente: -"¡!Terry, bienvenido de nuevo!, ya te estaba extrañando mucho, ¿en verdad terminaron muy tarde hoy verdad?"- le dijo mientras se incorporaba para ponerse de pie

Terry: -"Si, casi siempre es así los primeros días, después ya cada cosa toma su curso y hasta hay días en los que ni me tengo que presentar"- escucho el reclamo de un estómago famélico: -"¿Cenaste Candy?"-

Candy: -"Si, bueno muy poco, no me gusta cenar sola"- le dijo ruborizándose por los sonidos que hacia su estómago.

Terry: -"Yo estoy agotado de sueño, pero tampoco he cenado, ¿calientas la comida mientras me pongo la pijama?"- Candy acepto gustosa, estaba en la cocina cuando escucho un quejido, fue a ver, Terry se estaba quitando los calcetines y se había lastimado sin querer, ella fue por lo de la curación y le quito con cuidado los apósitos terminando de curarlo finalmente: -"Gracias Lady Pecas, la verdad es que como no me dolió nada en todo el día, olvide que aún no estaba listo"-

Candy: -"Debes tener más cuidado para que no se te lastime la piel que ya está lista"- cenaron juntos mientras platicaban como les había ido a cada uno en su días y luego se metieron en la cama a dormir, ella se acurruco a su lado como siempre y recién apago la luz él se quedó profundamente dormido, después de un breve rato ella también.

La mañana del martes ella se despertó primero, Terry se observaba muy profundamente dormido y ella no quiso despertarlo todavía, le gustaba mucho verlo dormir, además sabía que en cuanto se moviera un poco él despertaría, sentía deseo de besarlo, tenía el recuerdo que él la había besado la noche anterior en el balcón, pero ella no se atrevió a besarlo, pensaba que eso no era apropiado, así que mejor trato de levantarse sin despertarlo, le levanto el brazo que le tenía encima de la cintura y ya casi salía del abrazo cuando el brazo izquierdo que estaba bajo ella la asió con fuerza y la regreso a su lugar original: -"¿A dónde se supone que vas sin mi permiso? ¡mmm!"- le dijo con voz suave.

Candy pego un pequeño gritillo cuando la jalo porque la tomó por sorpresa y se soltó riendo cuando lo escucho hablar: -"Ya son como las 5:15 y no he llegado temprano un solo día desde que inicio el curso"- le dijo tratando de soltarse, pero él no la soltaba

Terry: -"¡Mmm!, no Pecas, no quiero que te vayas todavía, ayer te extrañe todo el día de una forma indescriptible y no quiero otro día igual"-

Candy sonrío sintiéndose ilusionada: -"¿Y qué podemos hacer?, ni yo debo faltar ni tú puedes hacerlo, ya vendrá otro fin de semana"-

Terry la soltó finalmente dejándola levantarse: -"Si pero la espera me va pareciendo muy tortuosa, no se pueden comparar 5 días con solo 2, además, terminando tan tarde las grabaciones, ni siquiera en la noche puedo verte casi"- le dijo respingando un poco

Candy evocando las mismas palabras que él le había dicho: -"Son solo los primeros días, después habrá días en los que ni siquiera tengas que presentarte, además es tu trabajo y te gusta mucho acuérdate"-

Terry: -"Pues gracias por recordármelo solo que debo decirte que me gustas más tu que cualquier trabajo, pero ya no me voy a quejar, la verdad estos primeros días siempre me parecen pesados"-, se levantó y fue a preparar un desayuno rápido mientras ella ocupaba el baño y luego se metió a la ducha, con la misma rutina de curación y almuerzo iban saliendo con rumbo a la universidad.

Cuando Candy se fijó que sobre el piano había una tarjeta, la levanto y la leyó:

FIESTA DE LA BUENA SUERTE
Viernes 8:00 PM
Residencia Hathaway Klein

¡No faltes Terry te vamos a esperar!

-"¿Qué es esto?, ¿es la invitación a una fiesta?"-

Terry: -"Sí anoche me sentía tan cansado que olvide platicarte… vámonos en el camino te cuento"-, durante el camino él le explico sobre esas fiestas que solían organizar Robert y Karen, que él casi nunca asistía a ellas motivo por el que Karen le había agregado la última anotación al final de la tarjeta

Candy: -"¿Y planeas ir?"-

Terry: -"No sé, solo que consiguiera a una elegante dama que quisiera acompañarme…"- le dijo sonriéndose: -"¿Tú conoces alguna, que pueda honrarme con su compañía?"-

Candy sintiéndose celosa y riéndose le da un manotazo en el hombro: -"¡Oh que bromista!, si conozco a varias chicas que estarían encantadas de acompañarte, la mayoría son enfermeras, si quieres les puedo preguntar hoy mismo"-

Terry: -"Bueno, pero que usen el cabello largo, y sean delgadas de preferencia"-

Candy: -"Sí, hay algunas cinco con esas características"-

Terry: -"Que tenga el cabello rubio natural sin teñírselo, que sepa bailar bien y que tenga los ojos verdes"-

Candy: -"Vaya, me estas evitando bastante esfuerzo ya solo quedan dos, es seguro que cualquiera de ellas ambicionará acompañarte"-

Terry: -"Ah, una cosa más debe ser pecosa… y tener unos labios dulces"-

Candy se escandalizo ruborizándose: -"¡Terry!, eres un atrevido impertinente"-

Terry se reía de ella a carcajadas: -"Pero no me has dicho si hay alguna chica así que me quiera acompañar"-

Candy: -"Tal vez hay una chica así pero no sé, ella no estaba en la lista original del catálogo, no sé si quiera acompañarte o no, sabes, ella es difícil de convencer"-

Terry: -"¿Ah sí?, y ¿cómo que debería hacer para convencerla?"-

Candy: -"No sé, a ella le gusta mucho como tocas el piano y la armónica y le gusta el postre de cerezas y le gustan los picnic, no le gusta dormir sola, le gustan las flores… ¡mmm!, ¿no sé qué pudieras hacer?"-

Terry: -"Bueno no parece tan complicado ya lo pensare"- se aparcó y le dio las llaves: -"Me iré caminando, este día quizá no tenga oportunidad ni siquiera de traerte el auto más tarde, así que te lo dejo de una vez"- esta vez la acompaño hasta la subida de la escalinata y al dejarla en la puerta, de nuevo beso su dedo índice y lo puso en los labios de ella, Candy se sintió ruborizar, era un contacto muy sencillo sin embargo ella lo sentía lleno de una gran intimidad entre ellos. Candy entro, de nuevo Arthur estaba parado esperándola, por alguna razón Candy se sintió irrumpida por él, pero él solo la saludo y camino a un lado de ella en silencio hasta que cada quien tomo camino a su área. Terry vio la escena a través de las puertas de cristal, se quedó observando por un momento, "si no me equivoco es el mismo tipo de ayer, solo que hoy Candy no pareció contenta con su compañía, me pregunto ¿Quién será?, anoche olvide preguntarle a Candy, hoy lo haré", se dio vuelta y se fue caminando sosegadamente hacia el departamento. Cuando entro en el edificio el administrador lo alcanzo, para entregarle una carta que le había llevado una persona del banco, que estarían esperando que les regresara una respuesta lo más pronto posible para ellos enviarla en calidad de urgente con su propia papelería, Terry se sorprendió y tomo el sobre, vio el remitente: Albert Williams Andley, volvió a revisar a quien iba dirigida la carta, lo más probable es que fuera para Candy y no para él… pues no, el sobre tenía su nombre Terruce Graham Grandchester y no el de Candy, le pareció extraño, pero mientras que subía las escaleras cayó en cuenta, seguro Albert le escribía porque quería que él le explicara lo del compromiso, bueno no tenía caso hacer ninguna conjetura, mejor leería la carta antes de salir a los estudios de filmación, entro al departamento y abrió el sobre, el papel embretado del banco de Chicago y la letra de Albert, antes hacía ya mucho tiempo había leído una carta de él cuando se había ido a África, Candy lo había dejado leerla, sonrió con el recuerdo, y extendió las hojas

Terry:

¿Qué tal estas?, no sabía muy bien como iniciar esta carta, desde Londres no nos hemos vuelto a ver, aunque yo si he tenido muchas noticias de ti, y quiero felicitarte por tu éxito, me siento muy alegre por ti. Por lo que has logrado con tu propio esfuerzo, y por la forma en que te has puesto de pie ante la adversidad, no puedo sino recordar al joven alto y flacucho de carácter fuerte con tan solo 16 años que conocí, y verte ahora en quien te has convertido me llena de orgullo.

Nunca dejare de admirarlos a Candy y a ti por la fortaleza que han tenido todo este tiempo, "juntos aun en la distancia" y en sus propias vidas cada uno. Me imagino que por Candy ahora conocerás mi verdadera identidad, es por ese motivo por lo que te escribo, entenderás que es preciso una explicación sobre lo que se está anunciando en los periódicos sobre un compromiso entre tú y ella. Tal vez podría pensar que era de esperarse, pero la verdad es que me ha tomado desprevenido y como cabeza de la familia Andley a la que Candy pertenece, me ha tocado dar la cara por ella desde hoy domingo que salió la noticia del incendio en los periódicos, por cierto gracias por el telegrama, tranquilizo la turbación de más de una persona por acá, Annie y yo coincidimos en que fuiste tú quien instó a Candy a enviarlo, a ella nunca se hubiera ocurrido ¿verdad?. Espero que se encuentren realmente bien y que por favor en tu carta de respuesta me informes con claridad los eventos y todos los detalles que precipitaron tal incendio, lo que me devuelve al tema original de la carta.

Por lo que Candy me dejo saber, sé que estuvieron viajando en el mismo camarote en el tren, y por lo me han dicho los informantes que tengo allá entiendo, que ella está contigo ahora, en el mismo departamento. Me parece que lo que pudiera interpretarse de todo esto, si no lo manejamos con precaución podría afectar a Candy más que nada. Pensaras que alguna vez yo estuve en la misma situación con ella, solo que entonces ninguno de los dos éramos personas públicas y entonces yo estaba perdido de mi memoria, la diferencia es que ahora los dos, Candy y tu son personas, atrayentes para los periodistas Candy por su apellido y tú por tú profesión, pero especialmente tú y la atención que hales hacia ti quedara también sobre ella. Estoy seguro que todo esto tú lo entiendes mejor que cualquiera de nosotros.

De mi parte y estoy seguro que no me equivoco, sé que estarás comportándote con ella como un caballero, pero los cuestionamientos que he tenido que resolver acá me obligan a pedirte una explicación.

Estoy enterado que Candy fue a buscarte a Nueva York hace un mes, aunque ella no le dijo nada a nadie y que regreso devastada al hogar después de ese viaje, también viene a mi mente la pregunta sobre el ¿por qué no la buscaste después de la muerte de Susana?, sé que eso es solo concerniente a tu vida, pero pareciera que únicamente ahora que la has encontrado accidentalmente, tu hubieras recobrado tu amor por ella,

¡No pretendo estar emitiendo algún juicio sobre ti! No me mal intérpretes, es solo que ahora a menos de una semana que se han encontrado, se anuncia que están comprometidos, deberás entender la premura por la que te apremio a explicarme, ¿cuál es la verdadera situación entre ustedes?, necesito que me digas ¿cuáles son tus intenciones con ella?, y aunque a ti no te agraden los protocolos, deberás comprender que siendo ella de nuestra familia debemos cuidar el honor de nuestro apellido…

No parezco Albert ¿verdad?, yo igual me siento extraño diciendo esto, con sinceridad pienso que si tú y ella están bien y son felices para mi es suficiente, sin embargo te repito tengo que asumir mi papel de cabeza de la familia Andley y velar por el bienestar de una de sus miembros y para mí, de la miembro más importante de mi familia.

Por otra parte, pienso que para Candy me gustaría lo mejor que pudiera ofrecerle, aun en esta situación en la que solo concierne a ustedes dos, creo que ella merece todo el cuidado y excelentes intenciones con respecto a estar comprometida y tener una ceremonia de bodas ideal para ella, pues aun siendo Candy tan libre de protocolos como lo eres tú, ella es una chica con los mismos sueños y deseos que cualquier otra chica.

Sé que, dé antemano solo puedo esperar de ti una respuesta favorable, que igual que yo solo pensarías en proteger a Candy y en ofrecerle lo mejor.

Y una cosa más, sabrás que si Candy se entera de esta conversación entre tú y yo, se pondrá muy enfadara conmigo y lo más seguro es que contigo también, no creo que le guste pensar que estamos decidiendo por su vida, te agradecería que le evitaras tal disgusto.

Aun te sigo considerando mi amigo casi hermano.

Saludos Albert

P.D. –Terry gracias por salvarla-

Terry termino de leer la carta que le había ofrecido varias impresiones, medito un momento sobre lo que le quería contestar, quería hacerlo inmediatamente. Entro al estudio y saco de sus hojas y un sobre membretados con su nombre, comprendía la inquietud de Albert sobre Candy, podía notar el reclamo que le hacía. Además de que efectivamente Albert había sido un gran amigo para él y el aprecio que le tenía no podía desaparecer por unos celos, que ahora sabia no tenían sentido. También alcanzaba a leer entre líneas el amor que Albert le tenía a Candy y lo comprendía por completo, pensó en Albert como el tipo que alguna vez sin necesidad de intervenir lo había hecho para evitar que lo hirieran de gravedad, ese agradecimiento y la amistad que habían fincado en tan breve tiempo le llenaron de contento cuando empezó a escribir la respuesta a la carta que le había enviado. Cuando termino Terry metió la carta en el sobre y lo cerró, pasaría a dejarlo al banco cuando fuera de camino al estudio de filmación. Se sintió contento y liberado de poder escribirle a Albert de esa forma.

Candy tuvo espacio de salir por la tarde y quiso ir al departamento, además de visitar por segunda vez la joyería, cuando llego al departamento encontró a Rosalía, era una chica muy linda seguramente tenía la misma edad que ella aunque era un algo más bajita: -"¡Hola!, tú debes ser Rosalía, Terry me dijo que estarías por aquí todos los días excepto en fin de semana, mucho gusto de conocerte, yo soy Candy"-

Rosalía la miro con una sonrisa tímida, "Candy es una chica encantadora, te vas a llevar bien con ella", eso le había dicho el joven Terry, parecía no haberse equivocado, ella se veía una persona muy amable, aunque Rosalía aun recordaba la nota de la mesita y no le agradaba que esa chica hubiera hecho sufrir a alguien tan amable como su nuevo jefe, bueno dejaría eso en paz, esta mañana había revisado y la nota estaba en donde mismo que ella la había puesto, seguramente la señorita Candy ya ni la recordaba: -"Oh, buenas tardes, señorita, si yo soy Rosalía, gusto de conocerla"-

Candy miro alrededor con anhelo: -"No está Terry ¿verdad?"-

Rosalía la miro con curiosidad: -"No señorita, cuando yo llegue ya se había marchado"-

Candy bajo la vista con desilusión: -"Tenía la esperanza de encontrarlo por casualidad"- dijo con tono triste, luego agrego: -"Bueno, nos veremos en la noche, Rosalía, por favor no me llames señorita, eso es muy formal para mí, mejor llámame Candy, ¿quieres?"- le dijo cambiando a un estado de ánimo más alegre

Rosalía le sonrió, la señorita Candy era igual que el joven Terry: -"Esta bien señori… Candy "- sonrió era muy difícil no decirle señorita: -"No esperaba que viniera alguno de ustedes, ayer no vino ninguno y no prepare nada de comer, supongo que tendrá hambre"-

Candy: -"La verdad es que sí, y tengo muy poco tiempo, debo regresar a la universidad, pero no te apures, preparare algo rápido yo misma"-

Rosalía se fue detrás de ella a la cocina: -"Oh no, señ… niña Candy, déjeme a mí por favor"- pronto se puso a cocinar

Candy le sonrió y fue a lavarse las manos, cuando venía saliendo Rosalía ya estaba sirviéndole una ensalada y un guiso: -"Vaya que cocinas rápido"- le dijo sonriente y sorprendida: -"¿Tu ya comiste?, sabes no me gusta comer sola, ¿quisieras acompañarme?"-

Rosalía la vio todavía más sorprendida: -"¿Yo, niña Candy?... la verdad como más tarde, pero si usted gusta puedo permanecer aquí a su lado mientras come"-

Candy: -"Sí, está bien… ¿no te estoy quitando tu tiempo?"-

Rosalía: -"Oh no, casi termine todo, a veces me doy un poco más de prisa para regresar temprano con mis hijos"-

Candy: -"¿Tienes hijos?, me pareces muy joven, platícame de ti, ¿eres casada?"-

Rosalía respondió con gusto de la misma forma que le había respondido al joven Terry, en el fondo pensaba que además de amables estos dos eran un poco raros, en todos los trabajos que había tenido nunca alguien le había preguntado sobre su vida ni se había interesado para nada en ella, mucho menos en su familia, cuando Candy termino los alimentos Rosalía limpio la mesa, más tarde lavaría los trastes mientras les dejaba preparada la cena, fue a la estancia a terminar de limpiar en tanto que Candy estaba aseándose en el baño. Vio la invitación a la fiesta en el piano, sintió ganas de llorar, en ese momento le sobresalto la voz de Candy.

Candy: -"Es una invitación que trajo ayer Terry"- entonces se fijó que Rosalía se enjugaba las lágrimas: -"Oh, ¿estás bien Rosalía?, ¿qué te sucede?"-

Rosalía: -"Oh no, niña Candy, disculpe usted, solo que también mi esposo trajo una igual ayer por la noche, él trabaja en Centaurs film como tramoya, y cuando hacen estas fiestas invitan a todos, pero yo nunca he podido ir a ninguna"-

Candy la miro azorada: -"¿Tu esposo no quiere que lo acompañes?"-

Rosalía le sonrió: -"Oh no es eso, al contrario hace tiempo que decidió que él tampoco iría, si yo no lo puedo acompañar"-

Candy: -"Y ¿Por qué no lo puedes acompañar?"-

Rosalía: -"Oh no podría niña Candy, a esas fiestas van los actores, productores, gente rica y son fiestas muy elegantes, yo nunca podría ser elegante, ni siquiera tengo un vestido bonito para ir, yo nunca podría comprar uno de esos vestidos que usan en esas fiestas"-

Candy la miro y sonrió, trajo a su mente viejos recuerdo y se sintió conmovida, recordó la generosidad y calidez de Anthony, Stear y Archie, recordó aquella fiesta en la residencia Andley de Chicago, ella y Annie, Archie y Stear con ropas informales: -"¿Sabes una cosa Rosalía?, debes entender que cuando alguien te da una invitación para una fiesta, te está invitando a ti y no a tus vestidos ni a las joyas que tengas, yo pienso que las personas son mucho más importantes que las ropas que usen"- hizo una pausa y recordó las palabras de Terry cuando le decía que a él no le gustaban esas fiestas pues eran de puro lucimiento y eso en ocasiones lo enfadaba, sonrió: -"Tengo una idea Rosalía, ven"- la jalo hacia la habitación, de reojo vio el reloj, le quedaba poco tiempo pero como llevaba el auto de Terry podía disponer de un poco más de tiempo, entro rápido en la habitación y abrió el armario: -"¿Qué color te gusta más el verde o el rojo?... ¡mmm!, me parece que el rojo te sentara mejor, quítate tu ropa por favor"-, la vio ruborizarse azorada: -"Vamos Rosalía, recuerda que soy enfermera además de mujer, y solo te estoy pidiendo que te quites tu vestido"- le dijo sacando un vestido rojo del armario, Rosalía se quedó paralizada cuando Candy se lo ofreció: -"Toma mídetelo, estoy segura que te quedara bien"-

Rosalía: -"Oh no señorita Candy, ¿cómo me voy a poner un vestido suyo?"-

Candy: -"Bueno póntelo, al fin que ya no es mío, nunca lo he usado"- era el último vestido que había comprado por insistencia de Annie: -"Ahora es tuyo, te lo regalo y por favor no lo tomes como una ofensa, solo acéptalo, quizá después las cosas sean distintas para ti y para tu esposo y seas tú quien obsequie un vestido a alguna otra chica… anda póntelo"- cuando se lo midió le quedaba bien solo un poco largo, Candy le regalo también sus zapatillas de tacón alto rojas y una cinta de seda para el cabello Rosalía lloro de agradecimiento, Candy la consoló: -"No sé si te vea durante la semana, pero seguro nos encontraremos en esa fiesta, Terry ha decidido ir"- luego se despidió y se fue a la universidad. Cuando Candy aparco el auto, vio de nuevo a Arthur parado en la entrada esperándola: -"¡Hola Arthur!"- lo saludo distante

Arthur: -"¡Hola Candy!, te ves muy bien conduciendo, pareces cómoda y muy segura, tuviste buen maestro, ¿no es así?"-

Candy: -"Así es, y gracias por el halago"- dijo caminando sin detenerse a conversar, había algo distinto en Arthur, algo que ella no recordaba de otro tiempo y no le gustaba

Arthur la detuvo del brazo: -"Candy, ¿estás molesta conmigo?, lamento si hice algo que te enfadara, yo… eres muy bella Candy, me gustas y no puedo dejar de sentir enfado de pensar que tengas a ese tipo que se dice tu prometido"-

Candy lo miro pasmada, parpadeo varias veces para terminar de asimilar lo que Arthur le estaba diciendo, respiro hondo y le dijo: -"Me toma por desprevenida lo que me dices Arthur, pero tal como tú mismo reconoces, yo tengo ya un compromiso y ese tipo al que nombras se llama Terruce Graham Gran…"- se detuvo, no tenía por qué decirle el nombre completo de Terry: -"Como sea, pienso que tu no deberías…"-

Arthur se acercó demasiado: -"Y si, estas comprometida de verdad, ¿por qué es, que siendo tu familia tan importante no hubieran hecho una ceremonia de compromiso?"-

Candy dio un paso para atrás: -"Eso es algo que a ti no te concierne. Ahora déjame pasar que se me está haciendo tarde"-

Arthur: -"Candy, por favor no te molestes conmigo, es… solo piensa en si realmente él te corresponde, siempre rodeado de muchas y elegantes mujeres, ¿crees que en verdad solo se dedique a ti?, ¿en verdad trabaja tanto que ni siquiera puede venir por ti?"-

Candy: -"Basta Arthur, por favor déjame pasar"- lo empujo y se fue caminando aprisa, se sentía muy azorada por la declaración tan abrupta que Arthur le había hecho, pero lo que le había dicho después le generaba molestia y un malestar muy desagradable, ella confiaba mucho en Terry, y no tenía razón para dudar de él. Trato de dejar esos comentarios en el olvido y concentrarse en su clase. Así pasó la segunda parte del día, cuando salió rogo por no encontrarse con Arthur de nuevo, y se fue rápido a su departamento. No había ningún rastro de Terry, no quiso cenar, se puso a tocar el piano por mucho tiempo, tenía una sensación de molestia que la perturbaba mucho, pero las notas musicales la fueron tranquilizando, después recordó que tenía que escribir una conferencia, se levantó y se fue al estudio, saco hojas del cajón de Terry y la pluma que él le había regalado, de nuevo volvió a sentir su calidez y finalmente olvido el disgusto que había pasado, escribió, una, dos, tres… muchas hojas, pero al final no le entendía a nada, nunca había escrito para una conferencia y todo lo que tenía en el escritorio no le gustaba nada. Vio el reloj 10:30 "¿por qué demora tanto?" pensó, de nuevo empezó a sentirse inquieta, escucho voces afuera y la risa de una mujer, fue hacia la ventana alcanzó a ver que un auto arrancaba y Terry venia caminado hacia las escaleras, sintió enfado y se regresó al estudio.

Continuara...


GRACIAS POR LEER!

Y va a la cabeza Patty Lu y Becky... mas desde el fondo viene a toda velocidad emparejándose Letty Bonilla, todas ella discutiéndose por lograr el sorteo del manuscrito de EPB...

Atrás van quedando rezagadas;

Esther Ramirez, Nadiyare, Elby8a, Eli, Romy OD, MiKosanke, Ampy Caballero y también defendiéndose con varios comentarios Veronica Reyes... Y así continua la competencia... :P

Chicas que estan en el reto del manuscrito, animo, sigan dejando sus revierws, que yo estoy aqui atenta pendiente de ellos.

A las chicas nuevas que han estado comentando un saludo y un fuerte abrazo, especialmente a; CC Su, Sofa Saldaa, Betina C, Cristina Nishi, Getsi, Ambar, Lilia Valenzuela y AnastaciaRomanou.

Martha Hernandez, gracias por tus muchos reviews, casi sin querer estas entrando en el reto de los manuscritos de Entre Paginas Blancas, solo te falta emparejarte con los mensajes que te faltan en los capítulos (1,2,4,7,8 y 11)

Magda Vidal, que alegría tan grande encontrarme aquí con un comentario tuyo, espero no me abandones mas!... jijiji!

El esta ocasión voy a responder un par de inquietudes de una lectora, espero poder ir dando respuesta alos mensajes de todas de igual forma que con

PHAMBE:

Bonjour, Vos messages s'ils s'inscrivent, au moins j'en ai reçu 4.

Certes, j'ai tardé à y répondre car je n'ai pas accès à Internet.

J'imagine que pour vous, comme pour beaucoup d'autres filles, la confession de Terry à Candy

sa vie avec Susana a été très douloureuse, je comprends, pour moi aussi c'était pour l'écrire, mais j'avais besoin de finir

une base pour créer l'un des aspects fondamentaux de la personnalité de Terry. Ce n'est pas dommage que vous m'interrogiez dans votre

commenter, ni Terry trahit Candy, il ne savait pas qu'un jour il pourrait la retrouver, il se sent

une culpabilité infinie pour ne pas pouvoir aimer Susana; parce qu'elle était plus que disposée à donner sa vie pour lui et lui malgré la

Au fil du temps, il ne parvient pas à égaler même cet amour. Terry est un être humain très sensible et

au vu de la vulnérabilité que lui montre Susana, il lui donne la seule chose qu'il peut offrir (son corps), il n'y existe pas

toute trahison, puisque terry le manifeste à plusieurs moments, il ne s'est jamais senti pour Susana rien de plus que

Merci, Terry parvient à concevoir la vie de Susana, elle à côté d'un être qui ne correspond pas à son amour, lui-même un

un homme qui, bien qu'il essaie, ne réussit pas, il sait qu'il ne sera jamais capable de le faire, et par conséquent il éprouve un grand

sentiment de culpabilité, pour cela il est d'accord. Pour lui, ce n'est qu'une partie de la réalisation de la promesse qu'il a faite.

Et souvenez-vous aussi que Candy n'avait pas l'intention de le revoir, ce que vous considérez comme

l'immaturité de sa part est en fait la compréhension d'une vie située dans le temps et l'espace, Candy envisagea la

possibilité de commencer une relation plus avec Albert, quand il a perçu par lui quelques traits différents dans son

J'ai essayé, selon le temps, il était normal de ne pas se marier pour l'amour, mais c'était bien, si vous épousiez quelqu'un qui vous traitait

eh bien, c'était respectueux en ce qui concerne le marimony, et s'il y avait de l'amour plus tard, les choses fonctionneraient mieux, plus

Épouser quelqu'un avec qui vous vous entendez, cela a été plus que suffisant. Rappelez-vous aussi que Candy

elle a toujours vécu en compagnie de ses mères, elle ne comprenait pas à quoi ressemblait une relation, du moins

pas dans le sens sensuel, et bien que j'éprouve ces sentiments avec -terry, comme je vous l'ai dit, ce n'était pas quelque chose d'essentiel pour

marié, je savais que je devais avoir des enfants, mais il était courant à cette époque d'omettre l'aspect fondamental pour y parvenir, c'est pourquoi

pour elle, l'idée d'accepter une relation possible avec Albert est facile. Et bien sûr, ce qu'il ressent pour lui est la jalousie familiale

comme celui que vous ressentez pour votre meilleur ami, mais ne faisant pas davantage référence à la relation d'un couple, tout comme vous

elle a commenté, elle n'arrive pas à saisir la différence même si elle sait certainement que ce qu'elle ressent pour Terry est quelque chose

beaucoup plus grand

Eh bien, j'espère avoir clarifié votre doute, vous devez savoir que vos commentaires ne me dérangent pas du tout.

sachez que lorsque vous les lisez, vous recevez avec tout votre être, le message qui y est écrit. Un gros câlin et attention!

Para todas un fuerte abrazo y un beso!