ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"LA CARTA DE TERRY A ALBERT"
Capitulo 19
Fue al banco hasta después del mediodía, había pasado parte de la mañana desayunando con Katherine, se estaban haciendo buenos amigos, los dos tenían la misma afinidad por el cuidado de los animales y a ella le gustaba mucho la naturaleza. Y cuando llego, entre los reportes y documentos le entregaron la carta de Terry, vio el papel membretado y recordó la carta que Candy le había enviado con el mismo tipo de papel, saco las hojas, la letra de Terry era muy agradable, parecía como que escribía con demasiada frecuencia, comenzó a leer:
Albert:
Quiero decirte que me es muy agradable, poder saludar a mi amigo, casi hermano, sabes que siempre te estaré muy agradecido por lo que hiciste por mí, además de lo buen amigo que fuiste en Londres, tengo deseo de verte y aunque Candy me ha contado ya parte de tu historia, me gustaría escucharla de ti. Supongo, ahora tu tiempo debe estar delimitado por las negociaciones y todo eso que implica el que ahora seas la cabeza de una familia tan importante. ¿Sabes?, algo de tu historia me recuerda a mí mismo, creo que por eso es que pudimos ser tan buenos amigos.
Bueno, no tengo afán de distraerte demasiado, debes saber que nos encontramos bien de salud, a Candy solo se le quemaron algunos mechones de cabellos, especialmente las puntas, igual yo, pero ya lo hemos resuelto con un corte de cabello cada uno, y a mí se me lastimaron los tobillos con quemaduras de primer y segundo grado, pero gracias a los cuidados y curaciones de Candy ya estoy casi completamente bien, esos fueron todos los daños físicos que experimentamos… Por lo demás, …debo expresarte que fue… cuando llegue al edificio no estaba seguro que fuera el mismo edificio de Candy, y el incendio ya estaba en pleno, …escuchar su voz desde dentro del departamento en llamas… …yo aún no logro asimilarlo… …creí que moriría si algo grave le acontecía a ella… Poco a poco he ido recuperando extractos de lo que hice al entrar por ella al departamento, me sentía aterrorizado de que al sacarla fuera ya demasiado tarde, pensé que aunque no tuviera ninguna quemadura, quizá ella ya se hubiera ahogado, había demasiado humo. Lamento mucho la imagen que proyectaron en el periódico, alguien prefirió tomar esa fotografía que apagar la lumbre que tenía mi ropa, por eso fotografío la angustia y el horror que sentía de que ella estuviera… no… yo no quiero pensarlo… he evitado expresar esa angustia pues Candy tuvo muchas pesadillas, varias ocasiones me ha despertado y he debido consolarla para que vuelva a dormir tranquila, aunque su sueño ha vuelto a ser sereno en estos días. La causa del incendio fue un aparato de aceite roto que rego combustible por todo el departamento, cuando regresamos del hospital y Candy me conto como había ocurrido, casi estrangulo al administrador, que omitió limpiar el piso de aceite y Candy resbalo con un fosforo encendido en la mano, quedando desmayada por el golpe que se dio en la cabeza.
Aun ahora cuando lo recuerdo me mortifico de tal forma que no logro respirar bien, ni siquiera he tenido valor para volver a ese departamento aunque este exactamente bojo mi piso. Gracias a Dios ella estaba bien cuando la revisó el médico, solo fue necesario ponerle algo de oxígeno y reacciono favorablemente... Entenderás que no debes darme las gracias de nada, para mí no hubo opción. Mi vida sin ella no tiene sentido.
El siguiente punto, debido a lo traumatizante que fue el incendio me negué a que Candy fuera a parar a un hotel que seguramente le quedaría muy lejos de la universidad, y que además no sabía si era un área segura para ella, por eso y por lo dramático del evento considere mejor que se quedara en mi departamento en tanto el suyo está siendo reparado, fui yo quien dijo que era mi prometida, pensando justamente en evitar las habladurías, pienso que fue el administrador del edificio quien dio esos datos al periodista, diciendo el nombre completo de Candy y el mío y además agregando que había un compromiso entre nosotros.
Pero lo que realmente está sucediendo es que para mí, ella lo es todo y no podría volver a vivir sin ella a mi lado… Ella me ha correspondido en todo momento. Cuando ella fue a buscarme a Nueva York yo estaba regresando de Londres, por eso no me encontró, y sí la busque cuando Susana murió, solo que… solo que te vi con ella, me di cuenta de tus sentimientos por ella y pensé que Candy te correspondía, …no quise interponerme entre ustedes, por eso me fui a Londres el tiempo suficiente para tratar de olvidarla y reiniciar mi vida sin ella… pero fui muy estúpido porque nunca he podido olvidarla, y cuando regrese …todavía seguía llevándola conmigo como si estuviera tatuada en mi alma.
Encontrarla en el tren, más bien me ha parecido un capricho del destino, un capricho como el que nos separó alguna vez, pero que ahora nos ha vuelto a unir. Espero esta vez sea para siempre… ¡No! …No puedo esperar que ahora sea para siempre. Ahora no voy a permitir que sea de cualquier otra forma.
Albert… lamento mucho que el destino nos hubiera jugado sucio de esta manera, sé que has estado a su lado confortándola, fortaleciéndola y apoyándola desde nuestra separación, ahora soy yo quien te agradece, por haberla cuidado todo este tiempo, quisiera que nada de esto hubiera sucedido. No te culpo de nada, estar con ella, vivir con ella, era muy difícil que no te… que no te enamoraras de ella. Quisiera amigo mío, no encontrarme en esta situación contigo, tu sabes que desde siempre la he amado, ella ha sido mi único amor, nunca nadie más, solo Candy en mi alma, en mi mente, ahora al escribirte, No puedo entender si el destino es cruel o es fascinante. Yo conozco el dolor de la perdida, de la separación y quisiera tanto que tú no te encontraras en esa situación ahora, quisiera no ser quien te ocasiona este pesar. …Te lo dijo de verdad…
¿Esto explica todos tus cuestionamientos ?...
Me imagino que no,...Me preguntas cuales son mis intenciones con Candy… "Si te digo las reales vendrías por ella ahora mismo…"
Esta carta ya se está volviendo muy larga, casi parece un papiro, pero me pediste demasiadas explicaciones. Hace 7 años tenía contemplado que cuando Candy llegara a Nueva York, comprometernos en matrimonio y dejarla regresar a Chicago, solo para que fuera por ti y seguirte cuidando en la residencia que estaba comprando para nosotros. Creía que estando casados ella y yo podríamos cuidarte mejor. El punto es que llevo 7 años anhelando casarme con Candy y no separarme de ella nunca más , solo te digo que hasta el día de hoy nada ha cambiado conmigo y ahora sé que en ella tampoco. Si me pides que siga un protocolo lo voy a hacer… Entonces ahora te aviso que voy a casarme con mi Tarzán pecoso, nos des o no nos des tu permiso, quizá después veamos los detalles.
En cuanto a la carta que me has enviado, tal vez sea muy difícil conservarla, Candy siempre anda metiendo sus naricitas pecosas en mis cosas, recordare por siempre este detalle aunque tenga que romper esa misiva.
Terry.
P.D. Ser un caballero con Candy a mi lado
Se está convirtiendo en un suplicio.
Albert se sintió muy conmovido con esa carta, solo Terry podía pasar del dolor a la risa sin mayor problema y eso lo reflejaba en su carta, hizo reír a Albert en varias ocasiones, como también su sinceridad lo estremeció, "el corazón noble de Terry sigue intacto" –pensó Albert, lo que lo dejo pasmado fue darse cuenta que Terry lo había visto con Candy alguna vez y que con solo verlos había intuido sus sentimientos hacia Candy, eso era algo que Albert no esperaba, se sintió avergonzado, aunque Terry se mostrara comprensivo, Albert pensaba que eso no debía de haber pasado pues de alguna forma Terry había confiado en él cuando Candy le dijo que estarían viviendo juntos, Candy le había contado que en una carta Terry le había dicho que siendo Albert entonces no tenía nada de qué preocuparse y Albert si se había enamorado, aun cuando en aquel tiempo no tenía memoria eso no era justificación porque Albert siempre supo del noviazgo que existía entre Candy y Terry, incluso él mismo hacia bromas a Candy diciéndole que, ahora que fuera debían estar solos, o que se llevara con ella el afiche a La Florida, le gustaba hacerla ruborizar, haciéndole mención de su relación con Terry y de su próximo y tan anhelado encuentro, aun sabiendo todo eso se había enamorado, había faltado a la confianza de Terry, aunque no hubiera hecho nunca nada, saberse descubierto por Terry, lo perturbaba en sobre manera, y más aún leer a un Terry que se había retirado de ella aun amándola como la amaba, solo porque no había querido interferir entre ella y Albert, eso sin contar al Terry que sentía pena y culpa por causarle el dolor de la separación de Candy, eso no lo podía resistir, no podía creer que Terry se disculpara ante él por ser causante de su dolor, como si Terry hubiera tenido la culpa de que él se hubiera enamorado de Candy, Albert sintió que los ojos se le llenaron de lágrimas, "¿Cómo esta triste por mí y se disculpa, cuando debería ser yo quien se disculpara con él?, por eso Candy y Terry son el uno para el otro, porque en sus corazones son iguales, habita la misma comprensión y bondad en ambos, siempre pensando primero en los otros, por eso Susana pudo interponerse en sus vidas, porque ninguno de ellos pensó en sí mismo, solo pensaron en ella". También lo sorprendió que Terry le dejara saber que desde aquella vez él pensaba casarse con Candy, Albert recordaba que Candy le había dicho que solo le había enviado el pasaje de ida, y sí, algún momento pensó que Terry no la dejaría regresar, pero siempre se aferró a la idea de que ella regresaría, no dejo de sorprenderlo esa declaración, darse cuenta como Terry tenía ya una vida concebida al lado de Candy para siempre, Terry la había imaginado casados y en una residencia que ya estaba comprando para ambos, toda la carta de Terry tenia sobresaltos para cualquier corazón, como la forma tan reiterada y profunda en la que Terry expresaba su amor por Candy, 'Mi vida no tiene sentido sin ella', esa frase lo dejaba pasmado y la forma en que manifestaba como se había sentido al verla en medio de las llamas, la imagen del periódico era una fiel muestra de ello, ahora que la recordaba a pesar de ser una imagen dantesca, le parecía una muy bella imagen pues con el contenido de esta carta le daba una muy nítida comprensión del verdadero amor que Terry sentía por Candy. Y luego de todas esas emociones capaces de dejar sin aliento a cualquiera lo regresaba a la tierra de los vivos arrancándole una carcajada con aquella declaración ¿me preguntas cuales son mis intenciones con Candy?… Si te las digo vendrías por ella ahora mismo…era de una inteligencia fascinante, estaba seguro que si se dedicara los negocios financieros sería muy brillante, por lo menos le había dicho que estaba dispuesto a seguir un protocolo, aunque le daba a entender que de todas formas lo haría a su modo, y aunque estuviera absteniéndose con Candy las dos últimas notas de la carta le dejaban saber a Albert que Terry con ella no tenía mucha fortaleza en cuanto a Candy se refería, pues ella podía hacer con sus cosas lo que quisiera,Candy siempre anda metiendo sus naricitas pecosas en mis cosas,y sobre todo lo de la posdata, Ser un caballero con Candy a mi lado se está convirtiendo en un suplicio. Aunque Terry lo manejara como broma Albert sabía que tenía mucho de verdad, conociendo el carácter de ambos, la rebeldía del uno y la testarudez de la otra, juntos podían ocasionar otra clase de incendios. Sintió ganas de verlos, los dos últimos días que había estado compartiendo los desayunos con Katherine le habían dejado un mejor estado de ánimo, y quería ver a Terry hacerle saber que estaba bien, que no debía preocuparse por él, quería decirle que deseaba que fuera muy feliz con su Tarzán pecoso, sin que nada interfiriera en su felicidad, asimismo tenía que hacer algo pronto tal vez sería oportuno apresurar el matrimonio, porque además el padre de Terry y familia venían en camino, eso era algo que Terry no sabía, medito por un momento y luego tomo una decisión. En seguida de dar algunas instrucciones, volvió a leer la carta de Terry solo por el placer de leerla, y para volverse a reír con sus declaraciones, su frescura le había dejado buen efecto en el alma.
*T y C*
Terry regreso por Candy a las 6:00 de la tarde, había logrado equilibrar el horario con el director de la película por lo menos en ese día.
Candy salió del edificio y él avanzo hacia ella, estaban muy sonrientes, la abrazo cuando se encontraron y le dio dos vueltas en el aire, la abrazaba muy fuerte porque anhelaba tanto besarla, que contenerse le implicaba hacer uso de mucha fuerza de voluntad, luego se fueron hacia el departamento, como de costumbre, juntos sirvieron la cena y cuando estaba cenando Candy le dijo: -"Tengo una sorpresa para ti"-
Terry le sonrió mirándola atentamente como si quisiera adivinar: -"¡Mmm!, No, no me imagino, ¿Qué es?"-
Candy saco una cajita y la puso sobre la mesa: -"Mira"-
Terry la tomo: -"A ver"-, abrió la cajita: -"¡El reloj de bolsillo que me regalo mi padre!, lo llevaste a reparar, yo ya ni siquiera me recordaba en donde había quedado, ¡que sorpresa!, ¡Gracias Lady Pecosa!, en verdad eres un ángel, por eso soñaste así ayer"-
Candy: -"Si cuando lo lleve, el joyero dijo que era difícil que una vez que un reloj se moja es difícil que vuelva a funcionar, pero luego le conté porque se había mojado y la razón por la que quería repararlo, me dijo que haría todo lo humanamente posible, dice que es una pieza muy antigua y fina"-
Terry se encogió de hombros: -"Le tengo aprecio por que mi padre me lo obsequio, y ahora le voy a tener doble aprecio porque tú me lo obsequiaste de nuevo"- Cuando terminaron la cena Candy lo curo, se volvió a sentir preocupada, ya la mayoría de las quemaduras estaban listas pero había unas aéreas que parecían no mejorar nada, quedaron en acuerdo que esperarían dos días más, si no el sábado irían al médico: -"Parece raro, ¿no?, apenas hace una semana del incendio y me da la impresión de que ya ha pasado mucho tiempo"- bajo los pies de la cama
Candy fue a llevar los remedios al botiquín de la cocina y él fue siguiéndola: -"Sí, yo tengo la sensación de que hubiéramos estado juntos desde siempre y el incendio me parece muy lejano, es como me dijiste que te dicen Karen y Helen, como si la cinta de una película estuviera pasando muy rápido"- le decía mientras estaba parada dándole la espalda frente a los estantes guardando cada cosa
Terry reflexiono un instante: -"¿O, quizá han pasado demasiadas cosas en muy poco tiempo"-, de pronto experimento temor de volverla a perder y en un impulso la abrazo por la espalda muy fuerte y reposo su cabeza en ella, Candy recibió el abrazo con sorpresa y sintió los brazos de él rodeándola por la cintura: -"Candy estando contigo aquí a mi lado quiero que el tiempo se vuelva eterno, que trascurra como le dé su gana pero que podamos estar juntos por siempre"- de nuevo su voz profunda y suave que siempre la conmueve, quería volverse y abrazarlo también, solo cerró los ojos y disfruto de su abrazo, recordó cuando había abrazado de esa forma en la escalinata que distinto era ahora, ya no se contuvo se volvió y lo abrazo también, los dos habían recordado lo mismo, no hacía falta que lo dijeran se podían comunicar sin palabras, para ambos había sido el momento más doloroso de sus vidas y los dos querían dejarlo atrás, aunque ambos sabían que ese era uno de esos recuerdos imborrables, estuvieron abrazados, por mucho tiempo, como si quisieran que ese abrazo se hiciera eterno, Terry sentía un anhelo indecible de besarla, pero sabía que no era conveniente, la soltó le dio un beso en la frente y se salió de la cocina, en su mente solo rondaban imágenes llenas de sensualidad, todo el día la había estado pensando y ahora no quería arriesgarla por causa de un beso, le costaba trabajo respirar cuando paso por la puerta de la habitación y a lo lejos vio la cama, que parecía burlarse de él. Candy lo siguió algo sorprendida, le parecía como si estuviera huyendo de ella, de pronto le sobresalto: -"¿Ahora vas a estudiar Candy?"-
Candy: -"Tengo que memorizar la conferencia, antes de entregarla a los organizadores, o sea el viernes y tengo que estudiar otro capítulo del libro de anatomía y fisiología humana"-
Terry: -"¿Quieres que te ayude a aprender de memoria la conferencia?, la forma en cómo yo memorizo los diálogos es muy fácil y difícilmente se olvidan"- quería ocupar su mente, aunque era difícil, bastaba con que Candy se acercara apenas lo suficiente para que su piel reaccionara ante ella. Candy accedió entusiasta, le parecía que era más fácil hacer las cosas si él la ayudaba y él se forzó a concentrarse en la técnica de memorización lo más que pudo, a veces se reían cuando Candy recitaba mal alguna palabra o se le cruzaban los cables y decía una cosa primero que la otra, gracias a eso Terry logro distraerse lo suficiente. Ya era tarde, cuando se fueron a dormir, ambos estaban ya muy cansados y apenas se metieron en la sabanas él se quedó dormido.
Candy sentía como si en su mente revolotearan un millón de mariposas, había tenido un día pesado, pero no sentía sueño, se daba cuenta que Terry ya se había acostumbrado a dormir con ella porque se dormía de inmediato y no se daba cuenta que ella se quedaba despierta en algunas ocasiones, Candy ahora podía sentir sus manos cálidas tocar su piel a través la suave tela de su camisón, se fijaba que él era siempre muy cuidadoso de mantener sus manos únicamente en su cintura, no subir o bajar nunca más allá de su cintura, se preguntó cómo sería si él deslizara sus manos un poco más hacia arriba o un poco más abajo, con los ojos de su imaginación visualizo las manos de Terry por su cintura deslizándose hacia arriba, acariciando suavemente sus senos y sintió un calorcillo que emanaba de su pecho y empezaba a extenderse por todo su cuerpo, "¿Cómo sería si él la tocaba sin que la tela se interpusiera entre sus dedos y la piel de ella?", un estremecimiento recorrió todo su cuerpo, cerró los ojos para no pensar, pero no pudo controlar la inquietud de su mente, tenía mucho deseo de que la volviera a besar, le parecía que ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que la había besado y anhelaba revivir de nuevo aquellas sensaciones en su cuerpo, llego hasta ella la imagen del cuerpo desnudo de Terry a través del espejo, su cuerpo se estremeció nuevamente extendiendo el calorcillo en su interior, antes de que se diera cuenta apareció en su mente otra pregunta "¿Cómo sería Terry como amante?", entonces una cascada de imágenes la arrastro con fuerza, lo veía con claridad completamente desnudo de pie en la tina de baño y ella estaba su lado con la piel húmeda, podía sentir sus dedos recorriendo su piel mientras que su respiración se agitaba al mismo ritmo que el suyo, lo vio tomarla en sus brazos y sintió un beso profundo que unió sus cuerpos desnudos tocándose mutuamente cada poro de su piel, percibió su cuerpo inquieto, caliente, de tal forma que desencadeno una abrumadora sensación de desesperación que antes nunca había experimentado, trato con fuerza borrar las imágenes que le proporcionaba su imaginación, pero era difícil sintiendo lo que sentía, quería despertarlo con urgencia, que la besara, que aliviara la sensación húmeda de su entrepierna, nunca antes se había sentido así. Noto el sudor de su frente, no hacía calor sin embargo ella sentía que su cuerpo estaba ardiendo, quiso escapar del abrazo y levantarse de la cama, pero él dormido la acerco más todavía y la abrazo más fuerte, Candy apretó los parpados de sus ojos para disuadir a su mente, tenía los labios secos y sentía sed trato de concentrarse en la sed que sentía y en recuperar el ritmo de su respiración, no estuvo muy segura cuanto tiempo tardo en recobrar la calma, recordó aquella tarde de tormenta en Escocia cuando descubrió que lo amaba, -"Me gusta, amo a Terry ..."- Candy pensó en ello hasta el punto de hacerse daño. -"Y tal vez Terry... También a mí..."- recordó como su corazón latía con tal violencia y de pronto la imagen surgió de su memoria, lo recordó nervioso, toda la tarde lo vio inusualmente nervioso, tenía en su mente muy claro ese instante en que lo vio extender su mano hacia ella, sin embargo se contuvo de tocarla a medio camino, esas actitudes se repetían con frecuencia en Terry, esta misma noche le había parecido igual retirándose de ella como si le estuviera huyendo, conteniéndose en todo momento y luego buscando algo que hacer pare distraerse, como lo había hecho aquella tarde en Escocia, -"¿Está bien tocar el piano? De esta manera. Aquí está el piano"-, le había dicho Terry fue la primera vez que practicaron juntos en el piano, aun podía sentir su mirada con ojos de anhelo sobre ella cuando ella observaba la colección de libros de Shakespeare y otras obras, había tanto anhelo en su mirada que ella no se atrevió a mirarlo, Terry pensaba: -"Si fuera en los días de antes, me habría ido... Candy, si fuera el yo antes de conocerte…Yo ahora tengo algo que me atrae a más que las obras de teatro..."- un estremecimiento recorrió el alma de Candy, "¡Dios!, cuanto lo amaba" en su recuerdo Terry devolvió una sonrisa desde su corazón y el corazón de ella de repente se volvió sonriente hacia él, hay cosas que se comunican con más fuerza con una sonrisa que con palabras, en aquel momento el corazón de Candy estaba lleno de calor. Fue aquella tarde cuando Terry empezó a poner sonido al poema de sus almas, una melodía que había evolucionado con el tiempo y ahora él la tocaba siempre para ella, las notas del piano empezaron a cantar en su memoria, fue así como logro dormirse.
Cuando abrió los ojos Terry se sentía más descansado que ninguno de los otros días, vio la hora eran las 5:00, tenía a Candy abrazada por la espalda, y percibió la reacción inmediata de su propio cuerpo, sin querer pensar se levantó y se metió a la ducha, no quería permanecer mucho tiempo despierto con ella en la cama, cada día le estaba resultando más difícil y él pensaba que estaba a punto de volverse loco, cuando salió de la ducha ella ya estaba despierta, le pareció muy bella esa mañana, tenía las mejillas muy ruborizadas y los ojos muy brillantes aunque ella pareció evadirlo un poco, la vio entrar en la ducha, después siguieron la misma rutina de curación-desayuno, luego la fue a dejar a la universidad, como llegaron muy temprano, esta vez la acompaño hasta adentro, le dijo que quería conocer los salones en los que estudiaba, Candy accedió, y cuando empezaron a llegar las compañeras Terry se fue pronto, porque ellas al reconocerlo, empezaron asediarlo, Candy se rio mucho de su escapatoria, después ella se quedó contestando las entusiastas preguntas de sus compañeras, hasta que llego el médico que les impartiría el tema. Ese día Terry le dejo el auto, otra vez no sabía a qué hora terminaría. Candy fue la que regreso temprano, desde las 3:00 de la tarde ya estaba libre, pensó que encontraría a Rosalía pero ya no estaba cuando llego, entonces se fue a la recamara y saco el escrito que Terry le había regalado recordó la noche que se lo obsequio la forma en cómo la dejo saber que todavía la amaba y luego el beso del día siguiente, entonces detuvo sus pensamientos, no quería que le volviera a suceder lo que la noche anterior, se tumbó en la cama empezó a leer, era una sensación muy agradable estar leyendo un libro de la propia letra de Terry sentía orgullo y emoción al mismo tiempo, la historia la absorbió no se dio cuenta del paso del tiempo, con el libro se rio y lloro varias veces. Cuando Terry llego estaba muy cansado eran las 9:00 de la noche, ahora lo había llevado Charles, y cuando entro al departamento vio luz solo en la habitación, pero escucho un sollozo, silencioso como siempre, se acercó preocupado y encontró a Candy con el escrito en las manos, se sonrió ante la escena, se acercó hacia ella que ni siquiera noto su presencia: -"¿Pero porque eres tan llorona?, ese capítulo ni siquiera es triste"-
Candy se sobresaltó con su voz, pero cuando lo vio dejo el escrito y salto de la cama para abrazarlo: -"¡Regresaste de nuevo!, no te escuche entrar"- se secó las lágrimas: -"Es que por eso estoy llorando porque por fin se encontraron todos"-
Terry se rio de ella negando con la cabeza: -"No, me parece que tu lloras por cualquier cosa"- la abrazo también sentía una enorme felicidad de llegar y encontrarla, de pensar que ya formaba parte de su vida, cada bienvenida suya lo colmaba de júbilo: -" ¿Ya cenaste?'-, ante la negativa de Candy: -"Vamos pues a cenar"-, juntos sirvieron la cena y platicaban del libro, Candy le daba sus impresiones y aunque por momentos él sentía timidez, le gustaba mucho que ella le dijera lo que pensaba, cuando supo que ya lo había terminado se sorprendió: -"Lo leíste muy rápido"- le dijo sonriendo
Candy contemplo su sonrisa, esa risa que tanto le gusta: -"Es que lo estuve leyendo toda la tarde, hoy salí temprano, se supone que debía estudiar pero mejor me puse a leerlo y me alegro, me ha gustado mucho, es como si hubieses estado todo el día conmigo, ¿a ti como te fue hoy?"- él le conto los pormenores de la filmación de lo que era más difícil y lo que era más fácil, hasta que terminaron de cenar y luego levantaron los trastos para llevarlos a la cocina, se pusieron juntos a lavarlos y él le puso espuma en la cabeza, ella lo persiguió por el departamento un rato y después volvieron a los trastos, cuando terminaron y guardaron todo, la abrazo de nuevo
Terry le pregunto: -"Candy, he pensado, desde el día que estuvimos en Oklahoma, cuando pretendieron asaltarte los maleantes, ¿Por qué dijiste que desde hace mucho no te habías sentido tan indefensa?, ¿te paso algo antes?"-.
Candy se retira un poco de él: -"Si, ¿no recuerdas?, te lo conté en una carta, cuando nos quisieron asaltar a Albert y a mí, fue cuando él tuvo un destello de memoria y pareció recordarte…"-
Terry: -"¿En una carta?"-
Candy: -"Si cuando te escribía de Chicago a Nueva York"-
Terry: -"Oh, temo que muchas de esas cartas no llegaron, ¿recuerdas que cuando nos vimos, yo ni siquiera sabía que ya te habías titulado de enfermera? fue cuando supusimos que algo les había sucedido a esas cartas, pues ahora lo sé, la casera solía entregárselas a Susana porque ella se las pedía pero nunca me las entregaba, eso me lo confeso mucho tiempo después…. Pero es mejor así me cuentas tu personalmente… ¿quieres contarme?"-se recargo en un mueble mientras que la tenía abrazada frente a él con las manos en su cintura
Candy: -"Pues, intentos de asalto, fue la vez que te digo de Albert, claro en aquella ocasión los maleantes huyeron, igual que contigo, y luego cuando defendí a Neal, y cuando llegue de Londres, Charlie y su pandilla me rodearon, esa vez sentí un poco de miedo pero logre huir, sin embargo Sandra la hija del Capitán del barco en el que venía de polizón, me puso una trampa y me llevo a un bar, de nuevo con Charlie que era el jefe de la banda, pero en esa ocasión Charlie traía puesto el uniforme del San Pablo, le pedí que me dejara verlo, lo reconocí y supe que era el tuyo, entonces le pregunte por ti, me conto que te había visto que habían sido amigos en la niñez, le exigí que me dijera en dónde estabas, me conto que te habías ido un mes antes, me pregunto si te conocía y luego fue él mismo quien me reconoció, dijo que tú le habías hablado mucho de mí, y finalmente todo quedo en paz"-
Terry soltó una carcajada: -"Entonces ¿cuándo se cayó del tren tú ya lo conocías?"-
Candy: -"Si, lo conocí por ti, también conocí a Cookie, lo recuerdas, él viajo junto conmigo en el barco también venia de polizón"-
Terry: -"Creo que si, en el puerto se Southampton ¿verdad?, me parece que le enseñe a tocar la armónica… sí, él me despidió del puerto tocando la armónica, Candy, ¿Cómo es que viniste de polizón?"-
Candy: -"!Uyyy!, nunca tuve oportunidad de contarte todas las peripecias que pase para regresar de Londres hasta América, Fui tras de ti la misma noche que tu partiste, quería ir contigo, pero solo vi el barco partir a lo lejos, te grite muy fuerte, más temo que ya estabas muy distante para escucharme"- Terry la miro sorprendido, él realmente la había escuchado, si efectivamente el barco ya estaba muy lejos del puerto como para que alcanzara a oírla… pero él realmente la había escuchado, siempre había pensado que era parte de su imaginación y del dolor que le producía dejarla, le sonrió, y Candy continuo su relato: -"Salí del San Pablo apenas unas semanas después que te fuiste tú, pero tarde poco más de un mes en llegar al puerto, porque..."- Candy le relato todas las anécdotas con lujo de detalle, como fue a parar al puerto de Dover, de la pequeña Susy enferma, hasta cuando quisieron secuestrarla para venderla, lo asustada que estuvo incluyendo todas las veces que lo había recordado y como su recuerdo le había dado fortaleza en los momentos difíciles, y la confusión con los marineros que finalmente la pusieron en el Gaviota, concluyendo de nuevo con la anécdota de Charlie. Terry la escucho muy atentamente sin interrumpirla, algunas veces se reía con lo que le contaba, en otras se ponía serio y cuando finalmente ella termino él se rio de buena gana a carcajadas, luego de un rato la miro a los ojos profundamente en seguida se puso serio y luego la abrazo muy fuerte, como si no quisiera soltarla nunca más. En ese abrazo Candy pudo sentir la profundidad del amor que ambos sentían y para ella significo un momento maravilloso que lleno de calor su corazón.
Al escuchar su relato Terry experimento múltiples sentimientos y emociones, la vida de Candy siempre le resultaba divertida, o era más bien su forma de enfrentar cada experiencia, pero lo que lo llenaba de regocijo era poder compartir con ella todas esas experiencias del pasado y la oportunidad de enfrentar juntos las nuevas experiencias que la vida tuviera dispuesto para ellos, pensó que como el Hanssel del cuento había dejado migajas de pan en el camino del bosque para regresar a su casa, él había ido dejando en su camino migajas de su alma porque desde entonces ya le costaba la vida separarse de Candy, de forma tal que solo hablaba de ella con cada persona que se cruzaba por su camino, era increíble que algunas de esas migajas no se las hubieran comido los pajarillos y que ella las hubiera encontrado y reconocido, y aunque Candy tenía su propio encanto, sabía que Cookie como Charlie la habían ayudado por lo que él les había dicho de ella, cuando ella termino de contarle, y después de reírse, de pronto fue consciente de los graves riesgos que ella había pasado, de las penurias y carencias que había enfrentado aun cuando ella no lo viera así, y todo por seguirlo a él, pues aunque ella dijera que había querido buscar su propio camino, él estaba seguro que si él mismo no se hubiera marchado del colegio, ella nunca se hubiera escapado como lo hizo, se daba cuenta que la vida había sido muy dura con ambos separándolos violentamente en más de una ocasión, fue entonces que la abrazo con fuerza, ya no estaba dispuesto a que la vida los separara nuevamente, ahora se sabía completamente incapaz de vivir sin ella y haría lo imposible por permanecer a su lado por siempre, porque no estaba dispuesto a perderla nunca más.
Estuvieron juntos tocando el piano hasta muy entrada la madrugada, él le enseño nuevas melodías y practicaron disfrutando de la compañía del uno y el otro, para Terry de pronto parecía como si los días de Escocia hubieran regresado y estuvieran en la villa de Grandchester, recordó que había ido al zoológico a pesar de haberse negado a la invitación que ella le hiciere, fue porque no había resistido el deseo de verla y estar con ella aunque fuera solo un momento, recordó el latir desaforado de su corazón en cuanto la vio entre la gente, quería que lo viera que supiera que él estaba ahí, le lanzó una hoja y en un segundo ya estaba a su lado, al instante fue consciente de que las vacaciones llegaban y entonces tal vez ella se iría a Estados Unidos y quizá no la vería, le había dolido pensar en ello, ya la extrañaba en sobremanera y quería pasar las vacaciones a su lado, por ello la había invitado a su casa en Escocia quería asegurarse que estaría cerca de él, porque desde entonces ya le costaba mucho estar lejos de ella, en aquel entonces no había más preocupaciones que pasar el día juntos, aquella tarde había aceptado asistir a la fiesta de Elisa solo porque pensaba que ahí encontraría a Candy y ansiaba verla, pero había sido mucho mejor pues ninguno había ido y ella paso toda la tarde a su lado, se sorprendió a sí mismo al recordar que desde aquellos días él ya había pensado en casarse con ella, prefería estar al lado de ella y solo ver pasar el tiempo, lo que fuera necesario para luego cuando fuera mayor poder desposarla… ¿Cuánto tiempo había trascurrido desde entonces?, la miro sonriente, mientras se forzó a concentrarse en el piano. Esta noche ella sintió nervios de irse a dormir pues la asustaba volver a experimentar la ansiedad de la noche anterior, pero en cuanto se acurruco a su lado se quedó profundamente dormida. Terry ya tenía sus propios trucos, como el irse a la cama solo cuando ya estuviera cayendo de sueño y volvía a utilizar los ejercicios de meditación que hacía desde que se dormía con ella, para dormirse rápido y no tener que enfrentar cara a cara sus anhelos.
Continuara...
GRACIAS POR LEER!
Mil perdones, me equivoque al replicar el capitulo 18, ahora si aqui esta el verdadero capitulo 19... espero que esta vez si salga correcto.
Besos!
