Capitulo 3

Que tonto, quien diría que ella era aquella niña tímida del campamento

Ash pensaba, se encontraba sentado junto a Serena, presenciando la precipitación que el cielo proporcionaba, el azabache por fin se había dado cuenta de quien era en realidad su amiga, si, amiga, eso era, desde aquél tiempo, eso era, mas ahora, tenia mas madurez para comprenderlo.

Por su lado, Serena atestiguaba lo mismo que su compañero, agua, pero mas aya de eso, compartia un momento de silencio mutuo y agusto con el. Duramente quería recordar algo, pero era inutil, su mente estaba cerrada a recordar, tan solo le quedaba disfrutar el espectáculo natural,

-¿Aún no salias de la secundaria?- Ash le pregunto. Ella contestó penosa

-No, quería esperarte, pero nunca saliste, empezó a llover y me tuve que venir sola- La simples palabras, "quería esperarte", hacían mas que estremecer al chico,

-Lo lamento, pensé que ya te habias ido, también te quería esperar-

-En serio?- Ella volteo, volviendo a colorear sus mejillas de tono carmesí. Al darse cuenta de ello, quiso evitar que el lo viera, pero era tarde

-Si, aunque no lo creas, me gusta pasar tiempo contigo, a pesar de las inclemencias del tiempo... Te ves muy bonita cuando te sonrojas, eres tierna- un chillido se le escapo a ella, mientras su sonrisa se distorsionaba queriendo evitar cierta alegría que sentía dentro de si, y como no, si de alguna forma, parecía que los halagos que Ash le dirigía eran balas que querían romper algo que hace tiempo no sentía

-Dime, ¿te molestó lo que dije hace rato?, no pude agradecerte que me despertaras, aunque casi nos metemos en otro lío- ella parecia tomate, pues había olvidado ya aquellas palabras, y volverlas a recordar la hacían temblar,

-¡No!, claro que no, solo me sorprendieron y por eso no te pude responder- Pronto, la lluvia dejo de caer, por lo que el azabache se levanto a verificar como estaba,

¿Por qué me pasa esto?, solo los enamorados lo sienten, a menos que yo... ¿este enamorada de el?...

Su dulce cara sufría sonrojo tras sonrojo, pero el que recién se formaba no tenia comparación con ninguno que aya tenido antes, incluso los halagos del azabache se quedaban cortos en cuestión del cambio de color que le provocaban. ¡No lo podía creer!, incluso su cara la delataba sin piedad alguna, cerraba los ojos fuertemente y comenzó a sentir como su pulso era mas rápido, era demasiado, hasta que Ash volteo

-¡Serena!, ¡¿Por que estas tan roja?!- Paso de la calma a la preocupación, luego corrió a donde ella para verla mejor

-¿Estas bien?- Toco su frente, y un alivio vino a el cundo sintió que estaba bien, no se perdonaria si a ella le pasaba algo,

-No es nada Ash, solo pensé algo- ella cayó en cuenta de sus sentimientos, a decir verdad, volvió a sentirlos. Y fue entonces, en el momento que Ash estaba inclinado frente a ella tocadole la frente, que las lagrimas brotaron de sus ojos, y rodeó el cuello de su compañero con sus brazos tiernamente. Al azabache, le llego nuevamente una crucial memoria a su cabeza...

Ciudad Verde, Kanto... Años atras...

Las avenidas de la ciudad estaban repletas de gente, un festival se llevaba a cabo en la ciudad, y Ash era acompañado por su madre y una niña de cabello color miel, los tres caminando a la par.

-Mira eso mamá!- Ash iba al lado Delia, enseñaba a su madre cada aspecto del sitio que le parecía extraño o impresionante, pero se podria decir que serena era la dispareja al no ser parte se esa peculiar familia, tan solo acompañaba al niño que la había salvado, pues se sentía sola en aquella región, pero el motivo, más allá de eso era que se sentía segura estando al lado de su amigo, ya saben, algo tierno, ¿no?.

-¿Quieres algo Serena?, te veo muy callada- Delia se le dirigió, y aunque era tímida, acepto,

-Ahora vengo Ash, cuida de tu amiga- El niño acepto gustoso.

-¡Ash!- La pequeña Serena gritaba con miedo en una esquina, ¡la habían olvidado!, los había perdido de vista en pocos instantes,

-No otra ves, quiero irme... ¡Ayudame Ash!- Aún en aquella situación, en la que quizá el niño había actuado sin querer, no se perdía la confianza que compartían, sobre todo Serena, no dejaba de rogar a Dios que el fuese quien la escuchara y le salvara como en cuentos lo hacia un fiel caballero. Entonces, en ese crucial momento, quizá por casualidad del destino, el pequeño azabache comenzó a gritar su nombre por el lugar, haciendo oír a su amiga aquellos sonidos. El salio por de entre unas personas, viendo de inmediato a la pelimiel y corriendo hacia ella, no pudo evitar notar sus ojos cristalinos, resaltaban las lagrimas que estaban a punto de salir de ellos

-Lo lamento Serena, no quería perderte- En ese momento, por misma reacción de la niña, se repetía la escena que en el presente se presenciaba, se avalanzó sobre aquel niño, sorprendiendolo por dicha acción, el coloco por instinto su mano en su espalda, mientras ella lloraba en su hombro, y entre ambos pequeños, armaban un acto tierno ante todos los presentes, por lo que muchos centraban la vista en ellos. Momentos después, ambos se reecontraron con la mama del azabache, recibiendo así un regaño de parte de esta ultima hacia Ash.

Nuevamente en el presente.

-¿Qué... te pasa Serena?, ¿por que lloras?- Pregunto muy sorprendido mientras sentía un calor que ella le aportaba, su respiracion era agitada, y se podía sentir como ella le respiraba en el oído con ciertas pausas

-Me preocupas Serena, guarda la calma, dime, ¿cuál es el motivo de ver esas lágrimas salir de tus ojos?- Ash trato de sacar a la pelimiel de aquel momento aparentemente sentimental, aunque, ella no respondía

¿Qué me pasa?, no... No puedo dejar de llorar... Es tan...

Sollozos se presentaban en ella casi sin parar, Pikachu veía la curiosa escena, pero algo en la cara del azabache le decía que no hablara. El coloco su mano en su espalda, empezando a hacer círculos con esta, para que Serena familiarizara de alguna manera eso con un pasado que duramente recordaba.

-Tal ves esto no venga al caso, pero recuerda, "no te rindas hasta el final"- Ese presentimiento, mas bien, deja vu, volvia a ser presente.

-Eso me suena a algo, pero gracias por el consejo, disculpame, no era mi intención hacerte sentir culpable, pero es que siento algo incontrolable en mi. Algo que en verdad, no sentía hace mucho- Ella recuperó la postura erguida, dirigiendose a su compañero mientras se limpiaba las lagrimas de los ojos, una parte de ella seguía sentimental, puesto que ella...

¿Es posible enamorarme así como así de el?, el nadamas me salvo, y me demostró lo fuerte que llegan a ser las amistades, pero, es ahora que siento que puedo confiar en el mas que como compañero,

-Ash...- Ella suspiro

-¿Puedo confiar en tí?- Lo miro a los ojos, y el aludido pudo notar el color cristalino de sus ojos, una profundidad muy bien recordada venia a el como bala que nada detiene, y como si de su mismísimo esclavo se tratase, respondió seguro de si mismo

-Claro que si, puedes confiarme lo que sea Serena, después de todo, somos amigos- Amigos, esa palabra tenia tiempo que no la oía, por lo menos siendo dirigida hacia ella

-Si, lo somos- Contestó pastosamente, la lluvia ceso lo suficiente para que ambos partieran del lugar sin riesgos de una nueva precipitación, y así comenzaron a caminar uno al lado del otro, hasta llegar a pueblo boceto con Ash como acompañante. Serena vio como el chico se despedía de ella con su mano alzada y su Pikachu en su hombro haciendo el mismo gesto, quien diría que incluso el sol podía ser cómplice al situarse detrás del azabache, generando una sombra larga frente a el como si de una novela se tratase. El, era feliz después de todo, había podido recordar a su amiga de la infancia con bastante tiempo de sobra, aunque ella a el no, pero era seguro que algún día lo haría, y de una forma que el quería fuese única e inolvidable para ambos.

Serena entro a su casa, y para su sorpresa, su madre la esperaba sentada en la sala con una mirada entre alegre y dudosa

-Ya llegue mamá- Dijo la pelimiel entrando

-Dime, ¿quien es ese chico que te acompaño hasta aquí?- Justo al grano. Era como pensaba la mamá de Serena, por lo que ella tuvo que soltar todo, claro, con excepciones de algunas cosas sin perder la congruencia en su relato

-Con que amigo?, eso es bueno, hacia tiempo que no me hablabas de ningún amigo tuyo- Dijo con actitud jovial la mayor, aunque esto no causaba gracia a la joven

Es mi amigo... Del que creo haberme enamorado en tan corto tiempo...

Su cara nuevamente se teñía carmesí, pero antes de esto, ella corrió hasta su cuarto para no ser descubierta por su madre.

Ash estaba por llegar a su hogar, había sido un día duro después de todo, era el momento de llegar a descansar merecidamente. El se limito a dormir lo mas posible para el siguiente día, su madre llegaría mas tarde a la casa, por lo que tenia tiempo para hacer lo que quisiese.

Los minutos pasaron en paz, silencio era lo que mayormente abundaba en la casa al ver a su raton eléctrico dormido al lado del entrenador originario de Kanto.

Serena estaba con su teléfono en sus manos, en la secundaria había intercambiado su numero con el de Ash, pero, ¿seria muy pronto si le hablara en ese instante?. Acostada en su cama, tenia una respiración casi taquipnea que la llevaba a pensar en el, no sabia si era cuestión de su mente pensar que estaba enamorada de el en ese tiempo, o era que en verdad lo estaba, era sencillamente confuso, e incluso recordar el tipo de mantra que el le había dicho era otro deja vu que se sumaba a la cuenta, así, casi sin darse cuenta, mando un primer mensaje por la línea.

Serena: Hola

Ash oyó a su teléfono sonar con el tono de mensaje entrante, y con algo de cansancio veía de que se trataba, viendo en su sorpresa que era el numero que recién le había dado Serena como suyo, había de admitir que no esperaba tan pronto saludo de su parte

Ash: Hola Serena, ¿qué tal?

Al Mobil de Serena volvia una respuesta a través del numero de Ash, al sentir la vibración de este solo pudo moverse para un lado de su cama con cierta alegría

Serena: Estoy bien Ash, solo quería hablar contigo mas tiempo del que hemos hablado

Ash: ¡Que bien!, ¡yo también quería hablar mas tiempo contigo!

Serena: ¿De donde sacaste aquella frase que me dijiste?, aquella de no te rindas hasta el final?, me dio la sensación de ya haberla escuchado antes

El azabache hizo memoria, si no mas recordaba, esa frase databa desde que su madre se la había dicho,

Ash: Un día me la dijo mi mamá, eso me ayudo mucho, y pensé que también te serviría a tí

Serena: Gracias Ash, en verdad me sirvió, la conservare conmigo por que me la dijiste tu

Ambos pasaron parte de esa tarde conversando por el Mobil, cada que Ash respondía, Serena no podía evitar emocionarse por ver lo que había en la bandeja de entrada, fue así hasta que ambos se despidieron para dormir.

Ash: Hasta mañana Serena, duerme bien

Serena: Igualmente Ash, nos vemos mañana.

Serena por primera vez hacia uso de su teléfono a esas horas, de hecho, era una de las primeras veces que usaba la mensajería del mismo. Hoy dormiría abrazando el teléfono, no lo quería negar ahora, estaba enamorada de Ash mas que como nunca lo había estado en su joven vida...

-¡Te amo!- Se sonrojo.

El azabache por otra parte, se puso a buscar algo entre sus objetos que aún estaban empacados, varios sonidos sobresalian del cuarto del chico, que aunque no quisiera los hacia, hasta que pareció encontrar su objetivo

-¡Aquí esta!- Exclamo con un gesto de satisfacción sacando una fotografía,

-¡La encontré Pikachu!- Dijo alzando el objeto, en ella se podía ver bien ilustrado aquel campamento en el que tanto el como Serena habían estado en un tiempo pasado...

La mañana volvia a hacerse presente, de entre los arboles, pequeñas ráfagas de aire azotaban las praderas, haciendo que se movieran de un lado a otro en medio de la oscuridad. Ash, como era su nueva costumbre, se encontraba nuevamente almorzando con su madre en la mesa, el tema de platica de esa mañana eran los planes que el joven chico tenia por delante, diciéndole a su madre del viaje que tenia en mente realizar, aunque la secundaria le permitiría asistir a dichos viajes y eventos por equipos

-La tematica que ellos tienen es que como se supone que somos principiantes, debemos salir en equipos de almenos dos compañeros y como máximo cinco, es interesante con cada minuto que paso aquí en Kalos- Decía con alegría a su madre, ella correspondía a cada cosa con lo practico,

-Todo eso ya lo has experimentado, pero aún así debes seguir las reglas, ¿cierto?. Ahora dime, ¿con quien decidiras ir a esos viajes?- Cuestiono la mamá del joven,

-Eso es un secreto que pronto sabras mamá- Dijo sonriendo con entusiasmo.

En otro punto, unos minutos después, vemos como Serena caminaba con la mirada baja, su Pokemon Fennekin había salido de su pokeball para hacerle compañia, de pronto saco su telefono, viendo los mensajes que la noche anterior habían llegado al aparato, haciendo feliz a la joven, suspiraba al pensar en lo que recito su boca esa vez, y aunque era esperado, no quería que fuera tan pronto como para no darse el tiempo de pensarlo mejor,

Soy pésima en esto...

Pensó la chica, cerrando los ojos de nuevo mientras una sonrisa se le dibujaba en el rostro

-¡Serena!- La voz de su primer amor le llamo por detrás, y efectivamente era el, venia corriendo alegremente y con una sonrisa muy llamativa. Ella no evito sentir ese pulso rápido en su cuerpo, le alegro empezar el día viendolo a el, tanto que olvido que su compañera Pokemon estaba fuera de su pokeball

-¡Buenos dias Serena!- Saludo impaciente el chico,

-Buenos dias Ash-

Ambos como los ultimos dos dias caminaron hasta ciudad Symphoni, donde sus clases aguardaban a empezar a lo largo se todo el medio día. Tan pronto llegaron hasta el salón, no tardaron en acomodarse en sus respectivos lugares, iniciando así otro largo día de clases.

-Disculpe profesor, quisiera hablar con uno de sus alumnos, ¿me permite a Ash Ketchum?- El profesor Armando llamaba al azabache, a quien efectivamente el profesor del turno dio autorización a salir del aula. Esto preocupo a Serena, aunque ella no podía salir, fue entonces que una chica castaña se sentó en el lugar de Ash, haciendole platica a Serena.

-Oye Serena, ¿por que se llevaron a Ash?-

-No lo se Shauna, quisiera saber que hizo para que lo llevaran, especialmente el profesor Armando-

-¿Te preocupa tu novio?- Por inercia, ella asintió,

-¡Oye!- Shauna sonrió con felicidad

-Calma amiga, yo no me interpondre entre ustedes dos, pero de quien debes cuidarte es de Miette, ella dijo desde ayer que Ash iba a ir directo a su lista-

-Primero, no somos novios, segundo, ¿Quien es Miette?- Pregunto la pelimiel con curiosidad

-Ella es quien esta por aya (Apunto mas a enfrente) Dicen que antes de estar aquí tubo fama de no fallar en ninguna de sus conquistas con los hombres, y creo que Ash no seria la excepción, bueno, tal vez...- Nuevo punto de preocupación para Serena, tendría una rival. Aunque mas haya de eso, Shauna le había dicho amiga, era la segunda vez, algo que la alegro, y fue el momento en el que el azabache se paro en la puerta, y Shauna regreso a su lugar.

-Ya sabes Serena, cuidate- Ash entro nuevamente, llevaba una sonrisa que era diferente a cualquiera que le haya visto anteriormente.

~Minutos antes en la oficina de la directora~

-¿Ash Ketchum?- Pregunto la mayor

-El mismo-

-Supe de el profesor Armando que querías salir a un viaje, por lo que quiero que me expliques tus motivos-

-Verá, yo ya e viajado en otras regiones, y esta es la única en la que este sistema se lleva a cabo, se de las reglas, y tengo pensado quien seria mi acompañante, claro, eso si usted me da la autorización, en dado caso, le aseguro cumplir con las normas establecidas, quiero participar en la liga Pokemon de Kalos, por lo tanto, le pido ese favor-

-Nunca a habido problemas en esas partes, supongo que sabes que el minimo de personas por equipo es de dos, y el máximo es de cinco, me tome un tiempo para investigar de ti y tus logros, se que participaste en la liga Kanto, Johto y entre otras, lamento saber de tus perdidas, y por eso te daré esa oportunidad, aunque no era necesario que lo pudieras de esa forma, bastaba con tan solo pedirselo al profesor y que el hablara conmigo, jejeje- La directora se carcajeó

-Dime Ash, ¿Quién será tu acompañante en esta aventura?- Dijo con curiosidad aquella voz, por supuesto que el azabache lo tenia bien pensado,

-Ella será Serena, de la misma clase que yo. ¿Por qué?, por que ella tiene un pequeño afán a aprender, y creo que no hay mejor forma de hacerlo que experimentando lo que el mundo tiene preparado, y aparte, no quería mencionarlo, pero comparto con ella un pasado del que ella no se acuerda, y quisiera aprovechar esos momentos para convivir con ella y ver la forma en la que recuerde lo que vivió conmigo, pues yo tampoco lo tengo muy claro. Mas le aseguro que el objetivo es ganar por sobre todo la liga Pokemon- La directora vio al chico juntar sus manos en forma de petición,

-Ahora dime... Si a tu compañera le llegara a pasar algo, ¿La salvarías a cuesta de tu participación en la liga?- Un punto bien planeado de la directora, puesto que ella sabia que un viaje tendría exito realizando aquellas preguntas

-Yo...- El dudo por un momento su respuesta, tomando una pequeña pausa para reflexionar

-Lo haría- Respiró hondo

-Lo haría sin dudarlo, ella es mi amiga, y me atreveria a decir que la mejor de las que e tenido, lo puedo asegurar con lo poco que e convivido con ella en estos tres dias. Si le pasara algo, sin duda alguna la ayudaría a cuestas de cualquier costo, incluso si este se trata de todo lo que e vivido junto a mis compañeros de viaje, o incluso si quedara descalificado por cualquier motivo "X" de la liga- Una sonrisa de confianza se le dibujo en el rostro, mientras su mirada se hacia intensa con cada palabra que salia de su boca

-Ya veo, entonces, tienes mi autorización para realizar ese viaje, primero que nada, el primer gimnasio esta en ciudad Santalune, por lo que tu y tu compañera tendrán cuatro dias para conseguir la medalla, ambos son libres de decidir si seguir o no con la recolección. Por cierto, puedes decirle a ella que hay concursos Pokémon cercanos, por que queda claro que ella no es de aquellas que se emocionan demasiado con motivos de la liga, incluso puedo ver en tus ojos que ni siquiera le has preguntado si ella quiere acompañarte,. Según lo que me contaste, quieres ayudarle a recolectar experiencia y hacer que recuerde el pasado, ¿no?- Ash estaba perplejo, ella era muy perspicaz, con razón era la directora, el asintió, formando una sonrisa en su rostro

-Toma, ambos deben firmar este contrato donde libran a la secundaria de cualquier accidente posible que pueda haber, sus mayores también deben de firmar su parte para dar permiso a los docentes de salir a dicho viaje, tienes que entregarme ese papel de vuelta mañana por la mañana, si no, no podré permitirte que salgas por ningún motivo a un gimnasio, las reglas me imponen que de aviso en todos los gimnasios para que no te dejen enfrentarte contra nadie.- El azabache aceptó gustoso la propuesta, ya vería como se las arreglaría para convencer a la mamá de Serena.

~Devuelta al salón~

Las clases fueron como de costumbre, aburridas en su mayor parte. Ash se interesaba de vez en cuando en lo que el profesor del turno decía, a decir verdad, pasaba el tiempo pensando como iba a convencer a la mama de Serena para que esta aceptara. Por otra parte, Serena ponía atención a las clases, anotado cada detalle que le parecia importante. Ash la apreciaba, no creía que alguna ves tendría ese tipo de problemas para salir, suspiro un par de veces, y aquellos recuerdos venían a el de poco a poco...

El timbre daba aviso de la salida al receso, y como las últimas veces, decidió salir a la azotea a almorzar sus sagrados alimentos. Serena imito el gesto del azabache, se le estaba haciendo costumbre almorzar con el, a pesar de que el no la esperara. Pero a decir verdad, Ash no presto atención a ello por pensar ¿como convencerla?. La puerta del ultimo piso se abrió, el azabache salió por esta y se acomodo en el mismo lugar que siempre, sacando a sus compañeros de sus respectivas pokeballs, luego de ello, Pikachu llego.

-¿Creen que fue buena idea?- Les preguntó, todos afirmaron, y el roedor hablo en su dialecto algo que el chico entendió a la perfeccion.

-¡Eso es Pikachu!, solo tengo que hablar con ellas- En ese momento, Serena salio por la puerta, oyendo lo que el azabache decía, haciendo que este la viera.

Varios minutos pasaron, en los que el joven explicaba a la pelimiel la situación,

-¿Quieres viajar conmigo Serena?, no pasara nada malo, te lo aseguro- El entrenador juntaba sus manos, casi arrodillandose para que la chica aceptase la propuesta, que calmadamente respondió

-¡Claro que quiero ir Ash!, ¡Estoy feliz de que me lo pidas!- La alegría dentro de ella se intensificaba, preguntando entonces cuando seria esa salida.

-Si conseguía que aceptaras, la próxima semana- Respondió con alegría el chico,

-Mi mamá será el problema, no te conoce, y no se si me deje ir por eso- Reflexiono la pelimiel, bajando la mirada, el azabache también se puso pensativo, y la idea volvió a su mente

-Lo había olvidado, ¿qué tal si pasamos después de clases a tu casa?, ¿qué tan dificil puede ser?-

~Horas después~

-¡NO!- Exclamaba la mama de la pelimiel, Ash bajo la mirada, y Serena se resignó

-Por favor!, debe de haber una forma de hacer que cambie de opinión- Dijo el azabache, después de una larga explicación, y de una afirmación de parte de los dos jóvenes, la madre actuaba con forme Serena pensaba que iba a ser

-¡Mamá!- Esta ves era ella la que exclamaba retando a su madre

-Ya dije que no!, no confió en este amigo que recién me presentas... Aunque no vendría mal un yerno...- Serena se sonrojo, ¿apoco era tan buena pareja la que hacia con el?

-¡Mamá!- Grito la chica muy roja

-Calma Serena, si hay una forma.(Volteo a ver a Ash) Tu jovencito, tendrás que demostrarme que eres capaz de cuidar a mi hija mientras aprende, si no tendrás que obedecer mi única condición. ¿Entendido?-

-¡Si!, ¡Acepto!- Alzo la mano al aire,

-¿Ser novio de mi hija?- El de momento se impresiono. Sin mencionar a la pobre de serena, que volvia a sonrojarse por el comentario de su madre

-Era broma chicos, lo que haremos, será tener una batalla Pokemon de uno a uno, quien pierda, aceptara la propuesta del otro, de mi lado, tendrás que ser el sirviente de la casa por un mes, y por el tuyo, dejare que Serena haga ese viaje junto a ti, claro, si ella esta de acuerdo- al acabar las condiciones, el azabache no dudo en acomodarse varios metros por delante de la mujer mientras Serena se apartaba a una distancia considerable al saber del potencial de su madre

-Acepto Señora Grace, si Serena esta de acuerdo, no le fallaré- Pikachu estaba en su hombro, por lo que bajo de ahí, posicionandose frente al azabache

-¿Sabes?, mis únicos Pokemon son Fletchlingt y Rhyhorn, por lo que escogeré a mi compañero de roca, tan suerte- Un temblor se sintió, y a la distancia se veía venir al coloso de la mama de la chica. Esto sin duda alguna había emocionado a Ash

Nunca pensé conseguir de esta manera este tipo de permisos. Ya quiero ver su potencial...

La gran masa del Pokemon se detuvo efectivamente frente a la mujer, que con una sonrisa le susurró algo que ni Serena ni Ash lograron oír.

¿Quieren saber que paso?, pues eso sera hasta la próxima ;D Gracias por el apoyo!, hasta aqui quiero dejarlo, planeo un capitulo mas largo para la proxima, y una nueva actualizacion me anda por la mente.