Capítulo 4

El ambiente era tenso, se sentía en el aire la emoción que Ash portaba por tener esa batalla. Pikachu lanzaba rayos de sus mejillas a los lados,

-Ahora no amigo, esta ves quiero llevar a un bien compañero a comprobar como á querido su fuerza- Ash saco una pokeball de su cinturón, lanzandola al campo para que saliera la creatura que en ése momento haría la batalla contra el coloso de roca.

-Litten, ¡Yo te eligo!- Gritó el azabache con emoción, Pikachu comprendió lo que su entrenador quería, y sin inconvenientes, se fue a donde Serena para hacerle compañia

~Ash vs Grace~

-No se contenga!- Añadió el azabache

-Esta bien jovencito, pero no te arrepientas de tu pedido-

-Ya me lo han dicho antes-

Serena observaba junto al roedor eléctrico aquel campo improvisado, por lo menos era alejado de cualquier persona. De alguna manera, sentía comicamente que se encontraba en una escena de cuento en la que Ash la defendía de algún monstruo, solo que aquel que era el "monstruo", era su misma madre con su Rhyhorn. Pronto, el azabache comenzó por ordenarle a su Pokemon con aspecto de gato un ataque de Ascuas, que parecia que no haría mucho daño al Pokemon roca que su madre poseía, mas la sorpresa fue ver al coloso agitarse, aunque no se moviese de su lugar, su madre contraataco al felino con rudeza, ordenando una cornada efectiva contra él, que en corto tiempo lo mando a volar alto. Ash grito su nombre al aire, mientras ordenaba otro ataque,

-¡Arañazo!- Serena veía sin creer lo que acontesia, sacando a su compañera para que viera el espectáculo junto con ella y Pikachu. El felino de fuego caía rapidamente cambiando su posición a una en la que ilumino sus garras colocandose de forma que callera en Rhyhorn,

-¡Cornada contra su arañazo!- Rhyhorn también iluminaba su cuerno, mientras el felino chocaba con el, creando una explosión que lo hizo retroceder unos metros atras, esto lo dejó sorprendido

-No te intimides Litten, se que tu puedes con esto y más- Dijo Ash a su compañero, este le sonrió con felicidad en su rostro

-Ahora, ¡Utiliza Garra Umbría!- una carrera se realizaba por el Pokemon gato, iluminando sus garras con un color obscuro con el que impacto al coloso, este sin que se diera cuenta

-Rhyhorn, ¡Terratemblor!- Luego de eso, el Pokemon se vio en aprietos al caer en el suelo, siendo recibido por el ataque que sacudió la tierra con furia y sin piedad, haciendo perder el equilibrio al tipo fuego. Momentos después, la mamá de la pelimiel ordeno a su compañero de carreras acabarlo con Poder Oculto, cargando energía en su cuerpo, que momentos después sería lanzado hacia el felino nuevamente sin piedad

-¡Litten!- Ash grito, la fuerza que el poseía no se comparaba con la de Rhyhorn, pero su velocidad tenia que ser mayor

-¡Esquivalo!- Un ágil movimiento dejo moverse al felino, saltando por los aires con aire de valentía

-¡Usa Ascuas en su contra!- Ordeno su entrenador, y de la boca de el salio una especie de bola de fuego que atacó y chocó al Pokemon roca

-¡Colmillo Ígneo a todo!- El felino actuó rápido, formando colmillos rojos a su alrededor mientras caía con velocidad

-¡Detenlo Rhyhorn!- El Pokemon volvia empezar la carga de energia en su cuerpo , dispuesto a usar Poder Oculto. Y al momento de que el ataque estaba en su punto, fue lanzado en contra de Litten, que tenía claro que era inevitable la colisión de sus ataques, y el tenia ventaja al ser un ataque a distancia

-Usa Garra umbría!- La orden de Ash resumbo en sus orejas, y el respondería de inmediato. Su garra se volvió nuevamente obscura, y gracias a su poder logro contraatacar la energia expulsada por Rhyhorn, mientras que su Colmillo Ígneo seguía activo. Pero fué inutil, la gran masa de fuerza fue ganandole en cuestión de fuerza poco a poco hasta que lo cubrió por completo, anulando tanto la garra umbría como el colmillo fuego del felino.

No creí tener que usar esto, pero es una ocasión especial, de esto dependerá si salgo o no, y también si Serena me recuerda... ¡Lo Haré!

Ash tomo su mochila rapidamente, sacando de esta su brazalete Z y un cristal color rojo vivo, mismos que se coloco en la muñeca

-¡Vamos Litten!, ¡Se que aún puedes!- El felino, que se hallaba en la tierra, supo de que hablaba, por lo que se puso de pie, sabiendo que su mayor arma saldría a relucir ese día.

Serena apreciaba ese objeto en su muñeca, nunca lo había visto en su vida, por lo que se habría de impresionar lo suficiente cuando Ash empezó a recitar algo mientras hacia un tipo de danza,

-¡SOMOS FUERTES CUANDO NOS LO PROPONEMOS!, ¡QUE NUESTRA AMISTAD SALGA A RELUCIR!... ¡MOVIMIENTO ZETA!, ¡ECATUMBE PÍRICA!- Luego de la danza realizada, una especie de logo rojo se hizo ver frente a Litten, mientras un aura del mismo color los rodeaba a ambos. La madre al igual que su hija se confundió, viendo al instante que era algún tipo de ataque, en ése momento estuvo a punto de ordenar a su Pokemon roca que lo esquivara, de no ser por que una especie de llamarada había sido expuesta por el felino, lanzandola con fuerza hacia el Pokemon roca, en ese momento, una explosion se volvió a presenciar alrededor de Rhyhorn, esta ves mucho mas grande que las anteriores. En ése entonces, la silueta del Pokemon roca se vio salir disparada junto con el ataque de fuego sorprendentemente grande

-¡Rhyhorn!- Esta ves fue el turno de Grace de gritar, mientras Ash volvia a su primera posición poco cansado y agitado

-Tuvimos que usarlo... Pero a final de cuentas, ganamos- Dijo lanzando un suspiro largo por la gran utilidad de energia que había usado con su compañero. Este último calló unos instantes después de Rhyhorn, aún consiente pero también cansado por tan agitada batalla. Serena veía al azabache y como estaba de cansado, se preguntaba el por que de su estado, si nadamas Litten había estado ahí batallando frente a el, en eso, Pikachu corrió a su lado, este a sabiendas del esfuerzo mental que su entrenador había ejercido

-Descuida Pikachu, estoy bien, sabes bien que hemos estado en peores- Recupero su postura, y el roedor se alegro por tal, entonces Grace se le acercó

-Eres fuerte muchacho, nadie había logrado vencer a Rhyhorn en un gran tiempo, y menos con un Pokemon con debilidad de tipo, y tan hermoso- El quiso agradecer, pero antes de eso, guardo el brazalete que había usado, así como el cristal, Litten fue devuelto a su pokeball para descansar. Ella abrazo comicamente a su hija

-¡Estoy tan alegre de que por fin mi hija decida acercarse a un muchacho!-

-¡Mamá!- Serena exclamo roja por completo, mientras Ash veía con gracia lo que pasaba.

-En fin, soy una mujer de palabra, ahora dime, ¿dónde dijiste que debía firmar?- Pregunto una ves recuperada su cordura, Ash le mostró el contrato, y esta firmó con gusto. Luego de ello, el joven de Kanto se despidió de ambas mujeres, dirigiendose esta ves a su casa, en pueblo Aranhel.

Serena quedo pensativa, aún con su Fennekin fuera de su pokeball, esta ultima había presenciado aquel feroz encuentro de escalas colosales, y de algo le había servido, pues ahora sabia mas o menos de lo que constaba una batalla Pokemon. Volviendo a lo principal, Serena estaba pensando, había muchas cosas que ella no conocía, como aquel ataque que Ash había ejecutado junto a Litten, ¿éran necesarios esos pasos?, ella apostaba a que era algún tipo de adorno, pero luego pensó,

Los ataques que Litten usó, fueron Ascuas, Garra Umbría, Arañazo, Colmillo Ígneo y ese ataque de más, el profesor explico que los Pokemon solo aprenden cuatro ataques, espera... ¿Cuál es el ataque de mas?

Recordaba que lo llamaba Ecatumbe Pírica, pero, eso era lo de menos, pues ya tendría tiempo para preguntarle de ello al mismísimo Ash, por lo pronto solo quedaba preparar las cosas que llevaría a lo largo de esos viajes.

Ash llevaba ya veinte minutos de haber llegado a su hogar, las cosas estaban calmadas, e incluso hablo con su madre, que sin pero alguno firmo el documento, no sin antes ver quien mas iba a ir. En el papel, se veían cinco lineas, bajo una, las letras decían "lider", y las demás decían "acampañante 1, 2, 3, 4" dependiendo el lugar de la línea. En la línea del acompañante 1, estaba anotado el nombre de Serena, y en la línea del lider se encontraba el nombre de nuestro heroe, al lado de estos, la firma de sus respectivas madres

-¿Con que Serena?, ¿Podrias decirme quien es ella Ash?, ¿Acaso es la misma Serena que creo?- El azabache asintió, como sea, no se lo podía ocultar a su madre,

-Claro mamá, es ella, la misma que fue al campamento del profesor Oak hace años- Afirmó. Su madre quedo pensativa, pero después de eso, todo siguió con calma, por lo menos hasta el siguiente día en la secundaria.

Como de costumbre, Ash en algún punto alcanzaba a Serena para irse juntos, llegando a la institución en ciudad Symphoni. Pero ahí era donde Ash tenia que volverse a presentar ante la directora, que rapidamente dedujo de quien se trataba,

-Buenos días joven Ash, es una linda mañana, ¿no cree?- Esa formalidad de alguna manera lograba intimidar a cualquiera, pero a Ash le valia eso,

-Asi es directora, buenos dias- La mayor le indico sentarse, el obedeció

-¿Lograste convencerlas?-

-¡Claro!, aunque debo admitir que no pensé que tuviera una batalla contra la mamá de Serena jejeje- Se carcajeo, su característica risa sonaba en la oficina

-Ya veo, ¿y traes el documento?-

-Si, para conseguir convencer a la mamá de Serena tuve que ser como el caballero del cuento de hadas que defiende a la princesa, pero sali victorioso- Las palabras de Ash impresionaron a la directora, luego el se dio cuenta de lo dicho

Mi pulso...

El azabache menciono en su pensamiento. La mayor revisaba el papel de cabo a rabo, luego tomo algo con lo que lo marco, volteandose a su computadora, tecleando unos datos.

-Muy bien Ash, ya esta listo todo... Tu y tu compañera saldrán el próximo martes después de clases, y tendrán que regresar como máximo el lunes, pues no cuento el fin de semana. Por cierto, diviertanse y disfruten los dias de mas- Ash salto, literalmente, lleno de alegría, sus planes dieron los frutos esperados al lapso que quería.

~En el salón~

El azabache llegaba gustoso a su lugar y Serena lo veía, ahora aceptaba lo que sentía dentro de si, pero mas aún, le gustaba la idea de viajar con el.

-¿Cómo estuvo Ash?- Pregunto la pelimiel, perdiendo la timidez que dias antes mostraba

-Lo conseguí Serena, saldremos el martes después de clases- Dijo alzando el pulgar en forma alegre, siempre había sido fácil para él salir de viaje, pero ahora era muy diferente en esa región, incluso a diferencia de Alola, tenia que solicitar un permiso para ello

-¡Genial!- En ese momento llego el profesor al aula, iniciando las clases con normalidad. El tiempo puede pasar volando, sin que uno se de cuenta de tal, bueno, sin percatarse de en que momento ocurre, Ash era experto en ello, demostrando el pasar del tiempo en una reconfortante siesta en plena clase, pero ahora, Serena estaba lo demasiado distraida en sus pensamientos como para ver que su amigo había perdido el juicio en plena lección de ataques ser Pokemon tipo normal, pero aún así...

"Ash... Ash..."

El azabache despertaba, pensaba encontrarse de nuevo con aquella cara, y ahora estaba listo para recibir lo que fuese

-Ash, necesitas despertar- Serena le hablaba al oído, hasta que el despertó relajadamente en un bostezo,

-Cola De Hierro- Dijo torpemente el azabache

-Despierta Ash, nos regañaran- Tarde. El profesor visualizo desde donde estaba a ambos, parecían hablar desde aquel punto de vista

-Jovencitos, se que el amor es inevitable, pero, ¿podrian prestar mas atención a la clase?- Todos, TODOS, se prestaron a reír sonoramente, y entre estos, un chico y una chica parecían inconformes.

-Te lo dije Ash- Dijo volteandose, pues su cara estaba roja por el comentario del profesor,

-Veamos Ash, si sabes tanto como para estar durmiendo en clase, dime, un ataque que sea efectivo contra un tipo normal- El profesor daba uno de los puntos fuertes del azabache, y mientras lo veía retadoramente, el se paró de su asiento, y Serena volteo a verlo, volvia a portar una sonrisa en su rostro

-Eso es fácil profesor, los movimientos efectivos contra los tipo normal son los tipo lucha, tales como karataso, golpe bajo, tajo cruzado o Movimiento sísmico, es decir, si llegaremos a enfrentar a un Meowth contra un machoke, ganaria Machoke por tipo.- Todos quedaron nuevamente bajo sorpresa, pero el profesor apenas se emocionaba

-Muy bien!, ahora dime, cuando un Pokemon fantasma utiliza maldición, ¿que pasa?-

-El Pokemon pierde una parte de sus oportunidades en batalla, y empieza a derrotar de poco a poco a su rival-

-Y si lo usa un Pokemon que no sea del tipo fantasma?-

-Solo incrementa sus estadisticas- Respondió tranquilo. Hasta que el profesor le ordeno sentarse con gusto, pues nunca había visto a un estudiante con tales conocimientos. Serena lo seguía viendo, aparentemente quería seguir el juego que el maestro había comenzado, y en su mente se imagino, mas bien se pregunto que tanto era lo que sabia Ash acerca de los Pokemon. Pero las clases siguieron sus cursos normales, llegando de esta manera al receso, cuando nuevamente Ash salia a la azotea para su sagrada merienda, no quería ninguna distracción en ese momento, pues su estomago practicamente le obligaba a salir. En ese entonces, la pelimiel le siguió el paso, ahora llevaba siempre dos jugos a la escuela, ya que tenia las intenciones de comer con el azabache todos los dias, siempre que el aceptara, sin saberlo, eso se iba haciendo la más grande costumbre para ambos, y poco a poco se iban conociendo con el pasar de los dias.

Jueves y Viernes llegaron y se fueron con total rapidez, tal como un Rapidash hacia una carrera en un campo abierto. En fin, había llegado el sábado, y con este el bien merecido descanso del azabache, durmiendo en su cuarto, se podía hacer hasta dos horas, esto a causa de que en su pasado nunca había madrugado a algo, nuevas historias se estarían por presentar, dando por hecho que las pasaría junto a su amiga de la infancia, y las cosas empezarian a cambiar, quisieran o no ambos jóvenes estarían emprendiendo una nueva etapa que compartirian.

Finalmente, sábado paso entre mensajes instantáneos de teléfono a teléfono, se repitió constantemente el tema de aquel viaje. Luego llegó Domingo, y con el un pequeño paseo para conocer ciudad Lumious, Ash era quien quería conocer mas sobre aquella ciudad, y que mejor momento que el domingo para hacerlo.

Al fin, lunes llego, y Ash volvia a salir de su hogar listo para una segunda semana de estudios. Serena también salio de su casa con total alegría de saber que otra ves vería a su primer amado. Y como era esperado, ambos se encontraban por lo comun casi a llegar a ciudad Lumious, por lo que los dos se dirigian juntos hasta la secundaria.

El receso volvió a llegar con el timbre, esta ves, la clase había tratado de como capturar un Pokemon, y Serena quería aprender eso a la perfección, mientras Ash dormía disimuladamente a su lado.

En la azotea se volvia a sentir la briza reconfortante de la región, mientras las aves surcaban los cielos muy alegres, Ash comia junto a Serena platicando trivialidades, y a decir verdad, la relacion entre ambos era de amistad mutua.

-Estoy feliz Ash- Dijo Serena, viendo junto a su compañera aquella vista

-Yo también lo estoy Serena, mañana saldremos por fin a juntar las medallas, y quisiera... Darte algo- Contesto Ash, por lo que la pelimiel se sonrojo frente a el, esa ultima semana le había dado el valor para ya no ocultarlo, impulsada aún mas por los comentarios que el azabache le daba.

-¿Enserio?-

-¡Claro!, solo que en este momento no lo tengo aquí, pero ya veras de que se trata- Volvió a proporcionar el joven peli negro, el sabia de lo que hablaba, y de hecho, Pikachu y los demás también, hablo de Litten y Lycanrock. Serena al ver al felino de fuego, recordó aquella duda que le surgió en aquella batalla de cuento, pero no era el momento de preguntar, si no de disfrutar, el que ambos fortalecian a cada instante su amistad.

-Recuerdo la primera ves que salí a viajar, en aquel entonces tenia diez años, y había recibido a Pikachu del profesor, como ya era un Pokemon evolucionado, no me hacia caso al principio, pero luego de unos incidentes, nos hicimos grandes amigos, en fin, a lo que quería llegar era a que me sentía igual de emocionada que tu en este momento, recuerdo querer salir a conquistar medio mundo- Dijo Ash con nostalgia, mientras Serena prestaba especial atención a su relato, su jovialidad podía cambiar conforme a la situación, pero seguía siendo el mismo de siempre, como se lo había mostrado ya en una ocasión.

El timbre volvió a sonar, y los alumnos entraron de nuevo a las aulas, donde el día siguió con sus actividades de diario, ambos jóvenes también seguían las reglas, y con ello venia la forma de participar en las clases. Precisamente en la clase del profesor Sycamour, el proyecto trataba de:

-¡Batallas Pokemon!- El azabache susurraba con suma alegría, mientras que Serena lo seguía de cerca, todo el aula bajaba a la cancha dispuestos a pasar un momento divertido entre amigos. El profesor paso a explicar en lo que consistan las batallas, datos que no fueron necesarios para Ash. En una caja, fueron puestos unos papeles con números del uno al doce, que eran la mitad del total de alumnos en el grupo. Serena se puso nerviosa, tendría su primera batalla en su vida, cosa que no era igual en la mayoría de personas, de el peli negro era obvio, y los demás hacían comentarios y apuestas para ver quien era mas fuerte en combate, presumiendo a la ves las batallas de las que ya habían sacado provecho. Poco a poco iban pasando y realizando una batalla en la que, ó ambos empataban, o uno ganaba. Ash, que era uno de los que escogerian, saco también un numero, viendo que era el número nueve

-¡A Ash Ketchum le toca con el joven Calem Ganes!- Exclamó el profesor, el joven castaño se paró de las bancas, y sonrió al momento de bajar de las bancas

-E visto tus Pokemon, y se que es regla que uses a tu inicial, sea cual sea- Dijo el joven. En el campo situado en el campo se dispusieron a hacer la batalla, Ash se acomodó de uno de los lados, teniendo de frente a Calem

-Jovenes, recuerden que esta es una batalla en la institución, no pueden hacer destrozos en esta área- Ash supo que debía abstenerse a la emoción, pero calem no quería resistirse

~Ash vs Calem~

El azabache invoco a su compañero tipo fuego, Litten, mientras que Calem sacaba un Pokemon con la aparente ventaja

-¡Adelante Froakie!- De la pokeball salia aquella rana, que al ver la apariencia del felino, dedujo que era del elemento fuego, confiandose al instante.

-¡Comienzen jóvenes!- Exclamó el profesor Sycamour, en ese instante, Calem fue quien dio la primera orden

-Froakie, ¡Hidropulso!- La rana saltó, creando una esfera de color azul que lanzo contra Litten

-Utiliza Garra Umbría para destruir esa esfera- ordenó con total calma Ash, y su compañero al sentir esa confianza no dudo ni un instante en acatar la orden, iluminando su garra de morado y partiendo efectivamente aquel ataque

-Usa tus burbujas!- Comando el castaño, entonces su Pokemon, que aún seguía en el aire, tomo de su lomo el ataque color blanco, lanzandola a el compañero del azabache

-Colmillo Ígneo para detenerlo- La simpleza en las palabras del entrenador de Litten hacían sentirse superior a Calem, pero este se sorprendió al ver como éste con su velocidad había iluminado y creado colmillos en su boca, y pulverizando, prácticamente, las burbujas de Froakie. Este último aterrizó en el suelo sorprendido,

-¡Ataque Rápido!- El castaño se empezaba a desesperar

-Garra Umbría Litten- Pero Ash conservaba su calma, a decir verdad, estaba poco interesado con el potencial visto hasta ahora. Calem estaba desesperado, y esto era sentido por su inicial, cosa que lo llevo a fallar su atentado, siendo impactado por el Pokemon fuego de Ash, que hasta el momento se estaba moviendo a la defensiva,

-Ataque de Arañazo- Con la otra garra, impacto a Froakie, creando al mismo tiempo una explosión a su alrededor. El tipo agua salio volando, calléndo debilitado frente a Calem.

-¡Froakie!- Ash agradeció a Litten, devolviendolo a su pokeball, acto también hecho por Calem, a diferencia que el no agradeció al tipo agua

-Deberías agradecerle Calem, el hizo el esfuerzo de ganar, y si no lo logro, no es por que sido su culpa. Ví como te pusiste nervioso, eso también lo sintió- Dijo mientras se retiraba. Calem reflexiono.

Después de unos minutos, Ash llegó a donde Serena,

-¿Quiéres consejos?- Preguntó el joven a su amiga, esta asintió nerviosa, entonces él le sonrió

-Primero: Conserva la calma, tu compañera puede sentir tu estado de ánimo, si estas alegre, ella lo estará. Segundo: utiliza todo tu repertorio de ataques que conozcas con estrategia, recuerda también el tipo de rival con el que estarás en ventaja o desventaja, sacarle provecho a eso.- Al momento que Serena comprendió, fue llamada al campo, al parecer iba a luchar contra Miette, la mima que la quería "bajar", por así decirlo a Ash

Calmada Serena, recuerda bien lo que has estudiado

Pensaba la pelimiel. Su rival no dudó en invocar a su Pokemon

-Ve Froakie!- Nuevamente, luego de dos batallas, volvia a ser presente la figura del inicial tipo agua, entonces Serena se preocupo, era obvia su desventaja de tipo al mandar a Fennekin al campo, con timidez volteo a ver al azabache, y el estaba ahí viéndola con una sonrisa en su rostro, algo que sin duda le aportó confianza

-Escucha muy bien, no tendré compasión de ti, así que no me ruegues- Dijo la peli azul, y la joven tan solo invoco a su compañera al combate, ignorandola por completo

-Se que es nuestra primera batalla, así que no te preocupes, estoy orgullosa de tí- La Pokemon zorro asintió mientras daba una afirmación con su boca, luego se posiciono fielmente frente a su entrenadora,

~Miette vs Serena~

-Froakie, usa Hidropulso!- El Pokemon de agua creó el ataque con velocidad, lanzandola contra la pequeña tipo fuego

-¡Esquivalo Fennekin!- Ordenó la pelimiel, se sentía extraña al ser la primera ves que usaba a su pokemon para una batalla. La tipo fuego logro esquivar ese ataque

-Usa Ascuas!- La fiel Pokemon obedeció, lanzando aquel ataque con velocidad

-Burbujas- Miette estaba en confianza, su Pokemon veía como el ataque se dirigía hacia el, y de un movimiento logro vencerlo con total facilidad

-Arañazo Fennekin- La compañera de la pelimiel ilumino su pata, sacando sus garras, con las que araño a la rana

-No te dejes estupido!- Cosa que dejó a todos sorprendidos fue aquella forma en que la peli azul se dirigió a su Pokemon. Este se levanto, pero ahora si iba mas enserio, creando una esfera azul con la que atacó a Fennekin sin piedad alguna, constantes ataques le eran propiciados en pocos instantes la Pokemon zorro, haciendo que Serena se preocupara por la misma zorrita, lanzandose para que no recibiera mas daño del que ya tenia, cosa errónea, el tipo agua estaba furioso con aquella inicial

-¡Para ya Froakie!- El Pokemon no hizo caso, seguía furioso por el ataque que le había encestado, le había dolido, tanto en su orgullo como en su cuerpo

-¡QUE PARES!- Miette se empezaba a preocupar, al ver que el Pokemon agua no le hacia caso. Serena se cubrió a si misma y a su compañera, fue algo estupido lo que había hecho, desgraciadamente ya no había marcha atras.

-Lycanrock, ¡Roca Afilada!- Ash invoco rápido a su compañero, que al caer en el campo saco rocas azules del suelo, con los que golpeó al inicial agua, debilitandolo de inmediato

-Muy bien amigo, regresa- La calma volvia al campo mientras Miette devolvia a Froakie su pokeball, Serena se levanto del piso, agradeciendo

-Gracias Ash- Serena se le dirigió, y el por supuesto que le respondió amablemente

-Miette, ¿es así como entrenas a tu Pokemon?- Ash se le habia dirigido a la peli azul, que estaba pésima de saber lo que había dicho

-Si- Contesto honestamente

-Solo así me hacia caso... Bueno, hasta ahora-

-A Froakie le falta tu cariño, ¿sabes?, el nunca te obedecera si tu no le demuestras la confianza que le debes tener, por eso el no sintió lo mismo que tu, no te considera su entrenadora, si no, una persona más- Dijo sabiamente el azabache

-Ash esta en lo correcto Miette, te hace falta mas relación con tu Pokemon, en una semana, los demás han demostrado el lazo que en ese tiempo han formado con sus compañeros, tu también debes de hacerlo, por ahora hemos acabado esta lección, pueden retirarse a sus hogares jóvenes-

Ambos jóvenes se encaminaron en su regreso a los pueblos, la característica sonrisa del azabache brillaba aparentemente para Serena, mientras ella volvia a sentirse en una situación de vulnerable, su Fennekin no supo que hacer, y si era sincera, podria haberselo dicho en ese momento a Ash,

-Tuve miedo- Admitió la chica

-¿Te sientes mal?- asintió

-Te comprendo, pero toma eso como experiencia, el mundo tiene muchas mas cosas fuertes por venir. Se fuerte y recuerda, "no te rindas hasta el final"- Esa frase, comenzaba a convertirse en un bello mantra para ella, al ser el reconfortante que la empezaria a ayudar de ahora en adelante cada ves que la recordara. Y Ash lo sabia, aquella frase que recordaba habersela dicho en el pasado, estaba seguro de que si se lo seguía remarcando, sería mas fácil que ella recordara

-Gracias Ash, no se como haces para que me sienta mejor- Pero en ese instante, nada importaba para ninguno de los dos, y aunque Serena no recordara quien era el, era claro que se había enamorado, de quien la había ayudado, y de quien poco a poco le iba quitando aquellos temores que estaban en su mente.

Ella se ve feliz, tal ves recuerda aquella ves... Pero aún no. Mañana saldremos, y ella tendrá su oportunidad de probarse en batalla. Quiero que mi amiga de la infancia tenga una mejor experiencia que la que yo e tenido

pensaba el azabache, y con aquel rostro alegre avanzo junto a su amiga.

La tarde pasaba volando, por lo menos para Ash, que perdía el tiempo entrenando junto a sus Pokemon, en momentos, los cuatro, añadiendo al entrenador, se revolcaban en el piso felices, si no, Ash hacia algo que los ponía de buenas; Todo esto era visto por su madre desde la ventana, podía también observar como su aspecto era mas alegre que incluso cuando conocía nuevas especies de Pokemon en alguna región. La calma abundaba la residencia Ketchum, si señor!, y esto era punto clave para la concentración del azabache en sus estudios y entrenamientos, hoy se fijaría la meta de alcanzar nuevamente una buena habilidad de el. Aunque, sin saberlo, una figura cautelosa lo miraba desde un árbol, viendo su actitud con su equipo, de cierta manera sentía celos, pero en su mente sabia que debía aguardar. En ese instante, Ash decidió dejar el entrenamiento por ese día, y se dispuso a entrar a su hogar y salir a algún lugar.

Mientras tanto, en otro punto de aquella región, veiamos a Serena afuera de su hogar, su Fennekin también estaba fuera de su pokeball, ambas intentando entrenar, ya que no tenían ni la mas mínima idea de como hacerlo, el tiempo seguía pasando, pero ellas seguían ahí, quizá esperando para empezar algo.

¡Es inutil!, no puedo hacerlo yo sola

Pensó la pelimiel, su mente se centro en aquel pensamiento. Debía pedir ayuda. Pero no era tan fácil para ella, su madre había salido, y no quería molestar a Ash a esas horas, Fennekin notó eso en ella, puesto que se sentó en el suelo con la cabeza en las rodillas, tal cual niña haciendo un puchero,

-Quiero salir, pero no se nada de batallas- Dijo ella aún en esa posición.

"No te rindas hasta el final"

Su mantra preferido pasaba por su mente, haciendola entrar en razón, si no sabia, tenía que recordar,

Ash ordenaba fielmente a sus Pokemon, no dudaba al momento de hacerlo. Quizá necesito hacer lo mismo con Fennekin,

Levanto la mirada, esta ves decidida a dar lo mejor de si misma

-¡Debemos hacerlo Fennekin!- dijo decidida, su compañera asintió. Serena se levanto, llevando en su mente aquella frase empleada por su amigo.

-¡Vamos!, utiliza arañazo!- La duda se planteó en su compañera, ¿a que iba a atacar?

-Que tonta- Se dijo a si misma. Entonces se dispuso a entrar a su casa

-¿Asi de fácil te rindes Serena?- Ella volteó, aquella voz era muy bien conocida por ella. ¡Era Ash!

-¿Que... qué haces aquí?!- Pregunto apenada mientras se detenía en la puerta, el azabache la miró, moviendo su cabeza de un lado a otro

-¿Recuerdas que te quería regalar algo?, pues te lo venia a dar, pero vi como estabas sentada en el suelo, y lo demás es historia- Dijo con un tono de cuento el chico, ella se apenó aún mas,

-Soy una tonta...- Ash cambio su mirada

-... No puedo hacerlo-

-No lo eres Serena, es comprensible por que eres principiante en esto, pero ya verás como todo cambiara- En ese momento, el había entrado en el prado donde ella estaba, diciendo esas palabras mientras se encontraba cabizbaja

-Yo tuve muchos tropiezos al inicio de mi viaje, pero procure superarme para alcanzar mi sueño. Debes hacer lo mismo, no hacerte menos a ti misma solo por que no sabes algo, si no lo sabes, pregunta, siempre habrá mas de una persona que te responderá con gusto- la pelimiel era vista por su Pokemon, que al igual que ella se encontraba mal mentalmente, bueno, por esos instantes,

-dime, ¿quiéres que te ayude a entrenar?-

-¿Podrias?, no quiero molestarte- El asintió,

-como crees que me molestaría, eres mi amiga y con gusto lo haría. Ahora, veamos que podemos hacer- Una tarde poco apresurada empezaba, y Ash comenzó por guardar aquel regalo que fue motivo para su visita.

-Primero, Fennekin es tipo fuego, y al ser inicial debe saber Arañazo, Ascuas y tal ves lanzallamas, con esos datos debemos de generar una estrategia capaz de derrotar a un rival- Dijo seguro el azabache, la Pokemon zorro lo observó, había atinado a sus tres ataques que sabía sin complicación alguna. Mas allá de eso, Serena sabia también eso, pero por medio de su pokedex.

Los resultados eran evidentes, y Serena lo notaba viendo a su compañera dejandose mandar por Ash, que con total alegría compartia con ella todos los detalles de ese entrenamiento. Una explosion se olló junto a un árbol, era el resultado de un ataque de Lanzallamas de la Pokemon zorro. La pelimiel tuvo la oportunidad de comandar por primera ves en total confianza a su inicial, la alegría se le hacia notar con facilidad, y esto era igualmente reflejado por su compañera. Los grandes ataques de la zorrito eran evidentes, su potencial era igual de grande que el lazo que en ésa semana había forjado con su entrenadora.

Por fin, la tarde había pasado, Serena estaba mas que feliz, pues ella y su compañera habían logrado superarse, sobretodo, estaba en compañía de Ash, quien termino sudando a causa de las actividades que se había ideado esa tarde.

-Estas lista Serena, tu y Fennekin tienen mucho por que pasar, y yo mismo te ayudante a conseguirlo- El rostro de la pelimiel parecía iluminarse, entonces él sacó una caja de su mochila, cosa que tomo por sorpresa a la chica

-Toma, quiero darte esto como muestra de nuestra amistad, pensé... Que te verías bonita usando esto- El azabache hizo entrega de la dichosa caja, y Serena al oír sus palabras no dudo en abrirla, encontrando una vestimenta única, (Hablo de su vestimenta normal de la serie XY. Quería ver de donde sacar esa oportunidad...) Ella chilló de alegría, gesto que no paso desapercibido por el azabache. Tan solo con eso, sabía que le había gustado

-Espero que te haya gustado, Serena-

Por que gaste mucho ahí

Dijo y pensó Ash, no quiso mostrar su pensamiento, y creo que ya saben el por que.

-Es hermoso Ash, ¡Muchas Gracias!- La pelimiel con toda alegría le contesto, teniendo a Fennekin como testigo de tal, y agrego esto por el gesto que realizó momentos después, cuando el joven peli negro se descuido, y ella aprovecho inconcientemente su estado para darle un abrazo. Él se sobresalto, sintiendo como su rostro empezaba a calentarse, aunque fuese en poca potencia. Su tiempo pareció detenerse, teniendo el tiempo suficiente para memorizar ese momento, entonces, el tuvo un nuevo recuerdo en ese instante.

Pueblo Paleta, Kanto...

Mientras las calmadas brizas soplaban, los niños revoloteaban en sus juegos infantiles, entre estos, nuestros pequeños héroes, por decirlo así, puesto que su juego consistía en tal, Serena era una especie de princesa, y Ash por supuesto, era un caballero. Este último actuaba peleando contra un pequeño Caterpie, que no duro mucho frente al azabache, pues este lo intimidaba al ser un niño mas grande que el. Tan pronto salió huyendo el tipo insecto, Ash fue directo con su princesa, siguiendo el juego, claro, y arrodillandose frente a esta recitó una serie de palabras, con las que veiamos sonrojarse a la pequeña pelimiel con ternura y lindura

-Gracias mi príncipe- Aquella sensación que el Ash del presente sentía era la misma que aquella ves. Se había sonrojado

-¡Por mi princesa!- Exclamó el niño, entonces Serena chillo de un extraño hormigueo que había sentido recorrer su cuerpo.

De vuelta al presente...

El azabache sentía lo cálido de el cuerpo de su amiga, sus manos hacían contacto con su espalda, era una nueva experiencia para el.

Estoy mas que feliz

Pensó Serena mientras abrazaba al azabache con ternura y afecto, por supuesto que no se había dado cuenta de su accion, por lo que al momento de darse cuenta de ello también se sonrojo, tratando de separarse de el, de no ser por que el joven originario de Kanto correspondió su gesto, pasando sus manos por su espalda. Unos segundos, aparentando ser horas, pasaron bien guardados por la mente de ambos chicos, Serena seguía sonrojada, sin mencionar que Ash también lo estaba, pero mas allá de eso, la chica disfrutó el momento, teniendo como anteriormente dije a su Fennekin como testigo de ese momento.

-Gracias por esto Ash, te prometo que lo atesoraré siempre- Momentos después roto el gesto, llegaba el momento de despedirse ese día, y ella tenia el gusto de haber logrado algo mas con el, pues ante su vista, el era un despistado.

-No hay de qué Serena, eres mi única amiga aquí, no puedo fallarte jejeje- El se rascaba la cabeza como era su costumbre, aún no conocía el amor, pero poco a poco lo descubriría conforme pasara el tiempo, mientras tanto, pensaba de una manera que no entendía.

Una despedida emotiva para el siguiente día era lo que entre los dos se había compartido. Y ahora Ash se encaminaba hacia su hogar, habiendo cumplido su buena obra del día, el era extrañamente feliz por tal cosa, aunque en cierta forma sabia que era debido al hecho de que era su amiga desde su infancia en aquél campamento. Serena se quedo un tiempo viendo como se alejaba de su hogar, su Fennekin deducía con su expresión lo que sentía, practicamente se le formaban corazones en los ojos,

-Me... Me gusta Fennekin... Lo amo- Después de todo, no lo podía negar, sus ojos no dejaban de brillar ante su despedida, era un especial afecto que en poco tiempo se había formado en ella hacia el, pero a final de cuentas, aunque no recordaba su pasado con el, sus sentimientos eran claros.

Al día siguiente, ella se alistaba para ir a la escuela, su actitud era de completa jovialidad al saber que ese día era el indicado a salir por primera ves de sus rutas normales. En pueblo Aranhel, Ash salia de su casa, dirigiendose a otro día en la institución, tenia en su mente al igual que su compañero que por fin saldrían a una aventura. Los caminos eran oscuros al ver que el sol aún no salia, y el azabache podía apreciar a la distancia como algunos Pokemon aún dormian, pensando que algún día podria atrapar a uno. Pronto, la ciudad era visible a una distancia razonable, y como las ultimas veces, Serena iba por el mismo camino que él, rápidamente el corrió diciendo su nombre, y después de ello, la aludida volteo a ver como su joven amor le hablaba a la distancia. No podía evitar sonreír al verlo, su semblante era de completa alegría de verle por la mañana, y así, ambos jóvenes empezaban a platicar trivialidades y dudas mientras caminaban.

Las clases comenzaron como de costumbre, y hoy las mismas tardarían un tanto. Las primeras horas pasaron, y Serena se sorprendió por no ver muestras de sueño en el azabache, al contrario, hoy estaba mas activo que otras veces.

La rutina del almuerzo en la azotea se repetía, al igual que otros alumnos observaban a ambos ahora salir por la puerta juntos,

"¿seran novios?"

Los comentarios hacían hervir la cabeza a dos chicos, específicamente un castaño y una peli azul, quienes solían sentarse a tres bancas de nuestros protagonistas, a Calem, en lo personal le atraía aquella chica, y a Miette, era obvio, por tal motivo, ambos se disgustaban oyendo aquellos comentarios.

¡Debo hacer algo!

Pensaron ambos a la par. Mientras tanto, Ash y Serena habían llegado a su sitio, él saco a sus Pokemon de sus pokeball, acto imitado por ella, aunque solo tenia a su inicial,

-¡Pues a entrarle que es mole de olla!- Dijo el peli negro casi babeando, cosa que Serena y su compañera veían comicamente

-¿Siempre es así?- Preguntó a sus Pokemon, incluyendo a Pikachu, que apenas llegaba a la escena. Todos asintieron un poco apenados,

-Me tendré que acostumbrar- la chica se rio, entonces el receso siguió con calma, ambos como siempre platicando temas al azar. Los Pokemon empezaban a conocer a su nueva amiga, Fennekin, convivian con ella y jugaban, Litten conservaba su seriedad, tenia mejores cosas que hacer que andar jugando, según él.

Hasta ahora, todo iba bien, y pronto sonaría el timbre para regresar a las aulas.

Hasta aquí el capítulo de hoy!, batallé un poco en el relleno que metí, pero igual espero y les guste la actualización. Gracias a quienes siguen y apoyan este fic, estoy contento con el resultado,

Por cierto, este fanfic puede parecerse en algunos aspectos a otros, pero la idea es 100% mia, en lo general solo veo otras obras por dudas en el modo verbal o en las pronunciaciones.

Chao!

NOTA:

El nombre de Calem Ganes se leería:

Kalem Geinz