ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

"UNA INESPERADA VISITA"

Capítulo 21

Terry abrió los ojos, estaba acostado de lado frente a ella que lo abrazaba también, de inmediato las sensaciones en su cuerpo se pusieron en alerta, cerró los ojos con fuerza, quería, despertarla y tenerla, hacerla su mujer, los recuerdos de la noche anterior lo invadieron, sentir su delicada piel entre sus manos, su entrega sin reservas, abandonándose por completo a él, en su mente repaso detalle a detalle el delirio de ese momento, además de percibir en su boca el dulce sabor de sus labios que lo embriagaba, sintió su cuerpo agitarse con violencia, era tan fácil, besarla ahora mismo y dejarse llevar… era tan fácil… respiro profundo, sin embargo las palabras de Albert en aquella carta también paseaban en su mente, "cuanto te odio Albert, eres un maldito entrometido" –pensó con una sonrisa en los labios, abrió los ojos y se encontró con la mirada de ella que lo observaba amorosamente, se mordió los labios con fuerza, "al diablo con Albert y todos los estúpidos protocolos de la sociedad" –pensó, se acercó a ella para besarla.

Candy había despertado creyó que estaba dormido, esta mañana la alegría anegó todo su ser, recordó la ceremonia de compromiso de Annie, le había resultado tan bella, a ella le hubiera gustado tener una ceremonia así… sin embargo la forma que Terry le había pedido que fuera su esposa le parecía un sueño y se dio cuenta que no necesitaba ya ninguna ceremonia de compromiso, después recordó la ceremonia de matrimonio, había sido linda, ella había acompañado a Annie a ver los vestidos de novia, para que le diseñaran el suyo, y entre los vestidos encontraron uno de corte victoriano que había encantado a Candy, Annie y Patty insistieron mucho en que se lo midiera, Patty también se midió otro vestido, había sido una tarde entre divertida y nostálgica para ella y para Patty, pero para Annie había sido una tarde de ensueño, Candy trato de imaginar que había sentido Annie el día de su boda, 'estoy muy nerviosa', le había confesado su inquietud por la noche de bodas, Candy sonrió, que diferentes eran Archie y Annie de ella y Terry, Archie nunca beso a Annie antes de la boda porque ella nunca se lo permitió, y Candy no se sentía nerviosa por la noche de bodas, pero pensó que definitivamente si quería tener una, miro a Terry y lo vio sonreír, supo que entonces ya no estaba dormido, sintió amarlo más que nunca, él abrió los ojos lo vio morderse los labios, su mirada intensa le dejo un vuelco en el estómago y cuando lo vio acercarse un poco más, supo que la iba a besar y retrocedió: -"Buenos días"- le dijo con una sonrisa tímida, pues lo vio detenerse en seco cuando ella había evitado que la besara: -"Debe ser tardísimo, es mejor levantarnos ya"- le dijo empujándolo un poco y saliendo de la cama

Terry la observo sorprendido como si ella de pronto se hubiera convertido en agua que se le escapaba de las manos: -"Espera un momento tú, no, no te vayas,"- le dijo tratando de alcanzarla y riéndose con resignación

Candy se rio con él: -"¡Mmmgg!, mejor sí me voy"- dijo alejándose más de la cama, entonces lo vio levantarse rápido como si fuera atraparla y por instinto salió corriendo hacia la estancia dejando escapar un gritillo por la sorpresa, desde el piano escucho su risa

Terry: -"Pecosa, anda, ven a curarme los tobillos"- le decía riendo

A Candy el tono de voz de Terry le decía que no quería que le curara nada, por lo menos no los tobillos, le dio risa: -"¡Mmmgg! No, tus tobillos ya están sanos"- pero recordó que en la noche anterior en realidad no se los había curado: -"Sera mejor que almorcemos primero y después te curo los tobillos"-, le dijo pasando por la puerta de la habitación hacia la cocina, lo vio sentado en los pies de la cama, Candy se puso a preparar el desayuno.

Terry fue a la cocina a ayudarla: -"¿Viste la hora que es?"- pero no alcanzo a decirle nada más porque las campanadas del reloj del comedor tocaron las doce del mediodía: -"Y nosotros aun en pijama"- se miraron y rieron divertidos, almorzaron repasando las charlas de la noche anterior que Candy había tenido con Karen y Helen, más tarde ella le reviso los tobillos sentados en el sofá de la estancia, solo quedaba unas pequeñas llagas en el pie derecho, lo curo: -"Entonces, ¿aún no podemos ir a la playa?"- Candy negó con la cabeza y se levantó a dejar los remedios al botiquín, Terry se sentó en el piano y empezó a tocar para ella, luego la llamo: -"Ven Lady Pecas, tenemos que seguir practicando para las siguientes fiestas"-, ella fue a sentarse a su lado muy sonriente, estuvieron tocando juntos.

Había llegado a media mañana, solo almorzó y se dirigió al edificio, ya pasaban de la 1:30 cuando llego al portón escucho la música de un piano "Vaya debe vivir un músico renombrado aquí" –pensó, vio el departamento del segundo piso totalmente devastado, un estremecimiento le recorrió la espalda, empezó a subir las escaleras, la música paro y luego comenzó a sonar de nuevo noto que la música venia de arriba, imagino que sería grato vivir con un vecino músico que les alegrara los días con su talento, pero enseguida se fijó que eran cuatro manos las que tocaban el piano, llego al segundo piso y fue hacia el departamento incendiado, sintió que le faltaba el aire cuando entro, no había quedado nada, ni un solo mueble se había salvado, solo la habitación y el estudio estaban intactos, "quizá ella estaba en uno de esos dos sitios cuando sucedió", pero recordó lo del fosforo entonces imagino que en realidad ella lo más probable era que había estado en la cocina cuando todo aconteció, entro hasta la cocina, era un espacio muy largo desde la puerta hasta la cocina, siguió en sus cavilaciones mientras contemplaba el catástrofe y pensaba conteniendo la respiración en todo lo que podía haber significado. De pronto una nota desafinada, y luego unas risas divertidas y voces… "¿Así que eran ellos?", sonrió en silencio.

Terry: -"¿Pero que le ha pasado a tu mano, ha enloquecido?"- le dijo sosteniendo la mano derecha de Candy como si fuera un espécimen raro: -"Que alguien por favor traiga un médico, que examine esta cosa"-, le decía actuando como si realmente estuviera asustado pero riéndose al mismo tiempo

Candy también reía: -"Hasta para jugar eres buen actor, si yo te escuchara ahora mismo ya me habría apresurado a ayudarte"- él le beso la mano todavía riéndose: -"Sabes Terry nunca he visto una actuación tuya completa, hubiera querido verte en Hamlet, ¿ya no lo pondrán en escena nuevamente?"-

Terry recordó la carta que Candy le envió a Eleonor, aunque ya había pasado tiempo de la temporada de Hamlet, fue cuando Susana había muerto, cuando él había dudado de buscar a Candy, pues desde la colina ella parecía muy feliz y él temía enfrentar su olvido, Eleonor le había mostrado la carta, fue cuando Terry se dio cuenta que en realidad Candy si había estado en Rockstown y que no había sido una alucinación como él se había querido hacer creer, también en aquella carta Candy había declinado la invitación de ir a verlo actuar, Terry aun podía recordar aquellos renglones; "No obstante… tengo que rechazar su invitación" había escrito Candy, "Quiero ver a Terry actuar, pero no quiero ver a Terry, si veo la obra, querré verlo, querré verlo y hablar con él, además le prometí a Susana, le prometí que nunca más vería a Terry" las palabras de Candy habían sido difíciles de asimilar y él había experimentado tristeza, regreso al presente sonriendo algo melancólico: -"No lo sé"- luego sonrió más alegre: -"Apenas se puede creer, yo actuando todo el tiempo para ti y tu nunca has visto una obra completa"- cerro la tapa del piano con expresión seria y luego su voz cambio totalmente e inclinando la cabeza levemente empezó: -"Ser o no ser... He ahí el dilema"- luego haciéndola levantar del banco y mirándola a los ojos continuo: -"¿Qué es mejor para el alma, sufrir insultos de fortuna, golpes, dardos…,"- la fue llevando de la mano al sofá grande de la estancia mientras ponía el banco del piano frente a ella, luego regreso al banco y continuo interpretando el monologo de Hamlet: -"…o levantarse en armas contra el océano del mal, y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir... Nada más; y decir así que con un sueño damos fin a las llagas del corazón y a todos los males, herencia de la carne, y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir, dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán cuando despojados de ataduras mortales encontremos la paz? He ahí la razón por la que tan longeva llega a ser la desgracia..."-

Hasta el piso de abajo llego su voz, y experimento mucha curiosidad, era evidente que en el piso de arriba los paisajes cambiaban con rapidez, subió las escaleras, "el departamento #5 ¿está todo hecho de cristal?" –pensó al ver los grandes ventanales, desde ahí lo vio a través de las cortinas blancas casi trasparentes, también vio la cabeza de ella sentada en el sofá frente a él… "Sí, Terry está actuando para ella" –pensó y se quedó observando desde ahí

Terry: -"¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo, la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio, la angustia del amor despreciado, la espera del juicio, la arrogancia del poderoso, y la humillación que la virtud recibe de quien es indigno, cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte —ese país por descubrir, de cuyos confines ningún viajero retorna— que confunde la voluntad haciéndonos pacientes ante el infortunio antes que volar hacia un mal desconocido…"-.

Candy estaba envuelta en un mundo de fascinación, su mente recreo un escenario y las luces con todo y el vestuario, mientras lo observaba sentía su corazón vibrar con su actuación

Terry: -"La conciencia, así, hace a todos cobardes y, así, el natural color de la resolución se desvanece en tenues sombras del pensamiento; y así empresas de importancia, y de gran valía, llegan a torcer su rumbo al considerarse para nunca volver a merecer el nombre de la acción…"-

Desde afuera sonrió al verlo en pijama, realmente su actuación era muy buena, lo había trasladado de tal forma que ni siquiera se había percatado que estaba en pijama.

Terry: -"Pero, silencio... la hermosa Ofelia ¡Ninfa, en tus plegarias, jamás olvides mis pecados!"-… enseguida se puso de pie e hizo una reverencia agradeciendo la atención, Candy tenía los ojos llenos de lágrimas y le aplaudió muy emotiva, cuando se dieron cuenta alguien más aplaudía del otro lado de la puerta a través del ventanal

Sorprendidos Candy y Terry lo miraron y al unisonó exclamaron: -"¡! Albert!"-, Terry se apresuró a abrir la puerta

Albert: -"En verdad una soberbia actuación, no en vano son tan buenos los comentarios sobre tu trabajo"- abrazo a Terry como al amigo que en mucho tiempo no había visto, momentáneamente Terry se sorprendió, pero enseguida correspondió el abrazo

Terry: -"¡Albert hermano!, que sorpresa, es muy agradable recibirte en nuestra casa"- volteo y miro a Candy pensando que estaría absorta en Albert pero la descubrió observándolo a él, cuando sus miradas se encontraron los ojos de ella brillaron llenos de luz, como si ella quisiera dejarle saber que la presencia de Albert no tenía mayor importancia para ella. Terry le sonrió, luego volvió a Albert: -"Por favor pasa, siéntate"- le dijo mientras movía el banco y lo regresaba a su lugar en el piano

Albert fue muy consciente de todos los mensajes que se intercambiaron en esos segundos, Terry había dicho 'nuestra' casa, y Candy solo se había puesto de pie pero no se acercó a saludarlo, en cambio había centrado toda su atención en Terry regalándole una maravillosa sonrisa, que por un momento hizo que Albert se sintiera como intruso en ese lugar, cuando Terry hizo espacio para que pasara, Albert llego hasta Candy: -"¿Pero qué estás haciendo tú en camisón y bata todavía?"- la abrazo y Candy correspondió el abrazo

Candy sonriente y muy contenta: -"¡Oh! Albert, que maravillosa sorpresa, nunca espere verte aquí, creí que ya estabas en tu viaje"- luego se apartó de él y le pidió que se sentara, Terry estaba observando desde el piano, sentía miedo que su corazón dejara de latir, pero toda la actitud de Candy lo mantenía con vida, ella no estaba correspondiendo al galanteo inconsciente que Albert le hacia

Terry sonrió contento cuando vio que Albert se sentó en el sofá pequeño y Candy regreso al lugar que había estado ocupando: -"Hace calor, Albert ¿quieres una limonada?"- Albert que traspiraba un poco en la frente asintió, Terry camino hacia la cocina mientras seguía hablando: -"¿Traigo limonada también para ti Pecas?"-

Candy volteo y lo miro sonriente: -"No gracias, ¡yo me baño sola Terry!"-

Terry soltó una carcajada sorpresiva desde la cocina pues nunca espero aquella respuesta, Albert los miro con curiosidad cuando Terry regreso con tres vasos de limonada y se sentó a lado de Candy riéndose y le aclaro a Albert: -"Yo estaba sentado en el comedor del tren muy concentrado leyendo, y luego de un rato una dama se sentó conmigo pero yo no la vi, cuando finalmente la veo y descubrí que era Candy, fue tal mi sorpresa que se me cayó el libro de las manos y tire las limonadas que estaban sobre la mesa…"-

Candy sonriendo lo agrego: -"Me mojo toda, desde la cabeza, todo el vestido, ¡toda!"-

Albert reía a carcajadas junto con ellos cuando le contaban detalladamente la eventualidad, sobre todo cuando Candy regaño a Terry por estarla secando, se rio tanto que pensó que terminaría dolorido del estómago, lo mismo fue cuando Terry le relato el susto que Candy le había puesto al encontrarse en el camarote, Albert pensaba que era un encuentro bastante divertido el que habían tenido, y por un momento sintió envidia de Terry pero fue solo un momento, ver la felicidad en el rostro de Candy lo llenaba de satisfacción, sin saber muy bien porque el recuerdo de Katherine atravesó su mente y continuo riendo junto con ellos, cuando por fin pudo parar de reír, volvió a verlos: -"¿Cómo es que ustedes dos todavía están en ropa de dormir si ya pasan de las 4:00 de la tarde?"-, Candy y Terry se ruborizaron al mismo tiempo y Albert centro su atención en Terry, había una clara pregunta en su mirada.

Terry: -"Oh no, ayer tuvimos una fiesta y termino hasta muy tarde, bueno no termino, nosotros nos venimos a dormir antes, eran las 5:00 de la madrugada cuando apague la última luz"-

Candy no noto la intención de Albert al preguntar ni que la respuesta de Terry tuviera mayor sentido, y agrego: -"Apenas a las 12:30 empezamos a desayunar y luego cure a Terry y nos distrajimos tocando el piano"-

Terry: -"Sí, yo pensaba que hoy podíamos ir de picnic a la playa pero la enfermera pecosa es demasiado escrupulosa y no me dejo"- dijo viendo a Candy con ternura

Candy le aclaro a Albert: -"Los tobillos de Terry ya casi están bien pero aún quedan unas llaguitas que están demorando mucho en sanar y pudiera infectarse con la arena y el agua del mar… sin contar con todo lo que le ardería la sal del agua"- termino riendo al recordar los primeros días en que Terry se quejaba cada vez que lo curaba

Albert los miro serio, ellos manejaban el tema, ya muy serenos, pero después de ver el departamento incendiado, Albert había vuelto a experimentar ansiedad y preocupación por ellos: -"¿Realmente están bien?"- les pregunto tornando seria la conversación vio el cabello corto de Terry y recordó lo que le había dicho en la carta: -"Me gustaría saber exactamente qué sucedió"- Candy comenzó a contar como había ocurrido todo, ella se volvió a sentir nerviosa y Albert experimento mucha furia hacia el administrador de lugar, pensó que debía tomar alguna medida legal para escarmentarlo, después Terry conto con detalle lo que él recordaba desde el momento en que llego al edificio hasta que la vio despertar en la ambulancia, mientras hablaba sintió que Candy había empezado a temblar y automáticamente la abrazo para tranquilizarla, ella se acurruco en él, ninguno de los dos se dio cuenta de lo íntimo que era su contacto, y aunque Albert lo noto, pudo entender porque estaba tan unidos, cada vez que constataba el amor que Terry le tenía a ella y la forma en cómo ella le correspondía más se daba cuenta de que ellos habían nacido el uno para el otro, cuando el relato de los dos termino sonrió vagamente, terminando de asimilar los hechos, levanto la cabeza y viendo a Terry le dijo: -"Terry, en verdad gracias"-

Terry negó con la cabeza: -"No, sabes que no debes darme las gracias de nada"- le dijo muy serio viéndolo fijamente a los ojos, pero enseguida su expresión cambio a pícara: -"Te juro que de haber sabido la forma en que me iba a estar curando esta pecosa, la hubiera dejado adentro"- termino riéndose

Candy se volvió a él empujándolo: -"¡Terry!, ¿Cómo te atreves?"-, él se levantó rápido antes que le pegara riéndose.

Albert también se rio le parecían como niños, se levantó fijándose que el departamento era un poco más chico que el de Candy, luego recordó que ese era el departamento que George había contratado primero, pero alguien muy influyente lo había preferido y se los habían cambiado, "así que ese alguien era Terry" –pensó, "se diría que este encuentro ya estaba destinado", fue al balcón y empezó a recorrerlo: -"Este departamento es un poco más chico que el de abajo ¿verdad?"-, dio un vistazo al estudio y luego a la habitación: -"¿Por qué hay solo una cama desatendida?"- Candy y Terry se miraron uno al otro, el rubor en las mejillas y los ojos de susto de Candy le dieron a Terry la pauta de respuesta, pero Albert se adelantó: -"Oh, sí ya se, seguro esta es la habitación de Candy, siempre tan desordenada"- dijo viendo el vestido sobre el banco del tocador Candy se ruborizo de nuevo pero ahora por otra causa, Terry se rio de ella a carcajadas y Albert lo siguió en la risa, luego Albert entro hasta la habitación de baño, mientras lo hacía Terry se fijó que la bolsa de viaje de Albert venía con él, lo que indicaba que pensaba quedarse con ellos, le hizo una señal a Candy, pero no alcanzo a decirle nada porque Albert ya estaba de nuevo con ellos: -"¿Seria mucha molestia si me hospedo con ustedes?"- Terry lo miro con cara de molestia, pero antes de que alcanzara a formular palabra Candy intervino

Candy: -"Claro que no Albert, puedes quedarte con nosotros el tiempo que quieras"- dijo muy sonriente

Terry volteo a verla con la boca abierta: -"!Candy!, aquí no hay espacio en donde pueda dormir Albert"-

Candy lo miro sorprendida: -"Pero Albert puede dormir en la cama del estudio Terry"- él la miro con ojos de ¿qué te pasa?, iba a contestarle cuando Albert intervino

Albert los miraba divertido: -"Oh no, Candy yo no quisiera incomodar a Terry sacándolo de su cama, yo puedo dormir en ese sofá, recuerden que estoy acostumbrado a dormir en cualquier sitio"- dijo señalando el sofá en que hacían estado sentados ellos, solo hasta entonces Candy cayó en cuenta de la situación y miro a Terry con los ojos asustados haciendo una súplica silenciosa

Terry movió la cabeza en negación, dejando ver a Candy su molestia, ella bajo la vista aceptando la culpa: -"No, Albert yo dormiré en el sofá, no te preocupes"- Albert miraba a uno y a otro con un regocijo burlón. Las campanadas del reloj sonaron eran las 7:00 de la tarde: -"Sera mejor que preparemos algo para cenar"- quería un espacio para quedarse solo con Candy, pero resulto que Albert se puso a cocinar junto con ellos durante la cena Terry centro la atención en Albert, preguntándole sobre su vida y las decisiones que había tomado, de pronto Terry sonrió: -"¿Sabes algo?, yo te vi en el despacho del duque… fue solo un instante, iba a entrar a su despacho pero lo vi ocupado y desistí… Sí, con razón cuando te veía en el zoológico, había algo en ti que me llamaba la atención, claro que la ropa era muy distinta y diría que hasta tu tono de voz, era mucho más relajado… ¿Cómo no preste más atención entonces?"-

Albert lo vio con sorpresa, ese día fue cuando conoció a Terry, el duque lo había mandado llamar para presentárselo pero Terry ya iba saliendo de la residencia y omitió regresar a pesar de la indicación del padre, Albert se conformó con verlo a lo lejos: -"Si tu hubieras obedecido al llamado de tu padre, nos habrían presentado ese mismo día"- sonrió distraído pensando en cómo hubieran cambiado las cosas.

Terry también sonrió pensando lo mismo. Estuvieron conversando hasta muy tarde de los recuerdos de cada uno, del accidente de Albert, de la escuela de Candy en el hospital, de la lucha de Terry por ganar el lugar que tenía en el teatro, se reían con las anécdotas y en ocasiones alguna se ponía seria cuando los otros dos se reían de ella embromándola, tocaron varios tópicos, hablaron de las nuevas actividades de Albert, hasta que llego la madrugada, Candy bostezó: -"¿Por qué no te vas a dormir a tu cama, Candy?"- le dijo Terry haciendo un sutil énfasis en 'tu cama', pero que ella comprendió, y lo miro con ojos tristes y suplicantes, Terry volteo la vista, como si no la hubiera visto y siguió conversando con Albert.

Candy sintió deseo de llorar, no quería dormir sola de nuevo, pero tampoco quería que Albert malinterpretara la situación, además estaba segura que Terry no querría dormir con ella: -"Si ya es muy tarde y tengo mucho sueño"- dijo entre seria y triste, pero luego trato de animarse un poco: -"Lo bueno es que ya no me tengo que poner el camisón"- Albert se rio y Terry la miro con ojos de anhelo, él tampoco quería dormir sin ella: -"Hasta mañana"-, Albert pensó que podría hablar con Terry de lo de la carta y el compromiso paro casi de inmediato Candy regreso: -"Tengo que curarte Terry"- Terry la miro, la amaba mucho aunque estuviera enojado con ella. Entonces se levantaron y mientras ella iba por los remedios a la cocina Terry entro por sabanas y almohada y las acomodo en el sofá, Albert llevo los trastos a la cocina y los empezó a lavar. Candy empezó a curar a Terry y él pensó que podrían hablar mientras Albert lavaba los trastos pero apenas iba a empezar cuando Albert ya estaba ahí

Albert: -"Vaya, aún no he perdido la practica en la rapidez para lavar los trastos"- finalmente terminaron riéndose, mientras Candy terminaba la curación. Ella se fue a dormir finalmente, y Albert creyó que ya podría hablar con Terry del compromiso y de la llegada de su padre, pero vio que Candy se acostó en la cama sin cerrar la puerta: -"¿Deja la puerta de su habitación abierta?"-

Terry la miro, sentía ganas de ir y acostarse con ella: -"Sí, la deja abierta por si le dan pesadillas"-

Albert se estaba divirtiendo con la actitud de ambos: -"Bueno también yo me voy a dormir, espero que mañana tengamos oportunidad de conversar en privado Terry"-

Terry: -"¿Sin que Candy se entere?... lo veo difícil, el lunes quizá"- suspiro: -"¿Por qué no hablamos ahora?"-

Albert: -"Porque Candy no está dormida"-

"Ni se va adormir" -pensó Terry: -"Pues mejor, no deberíamos traerla y que hablara también"- se sentía un poco de malas por tener que dormir solo

Albert captaba su malestar y decidió por la vía diplomática: -"Sabes que no, primero necesito hablar contigo, sin que ella se entere… hasta mañana Terry"- Albert se levantó y se fue al estudio a dormir cerrando la puerta.

Terry se recostó en el sofá, sabía que no iba adormir, pensaba que era mejor hablar las cosas claras y no andar con tantos rodeos, así podría dormir con ella, pero ella le había dejado saber con la mirada que no quería que Albert supiera que dormían juntos, "es una tonta" -pensó Terry, como si Albert realmente no se diera cuanta, "¿qué querrá Albert?, ¿por qué vino?, parece que le importara mucho que estemos juntos Candy y yo", cerró los ojos, luego de un rato se sintió observado y los abrió, Candy estaba parada de pie con su almohada a un lado: -"No, Pecas, vete a tu cama"- le dijo y se volvió dándole la espalda, la escucho sentarse en el otro sofá estuvo quieta un rato, después escucho un sollozo muy quedo, se volvió hacia ella: -"Eso te pasa por amable"- hablaba muy bajito para no despertar a Albert, ella estaba sentada con las rodillas flexionadas hacia su pecho y abrazando la almohada, Terry cerró los ojos para no verla, otro sollozo

Candy: -"Ya está dormido, no se va a dar cuenta"-

Terry: -"Claro que se va a dar cuenta, no pienses que no se puede despertar, si es que no está despierto ahora mismo y nos está escuchando"- Albert sonrió desde el estudio: -"No entiendo Candy, ¿Por qué no quieres que sepa que dormimos en la misma cama?, ¿por qué te importa tanto? y ¿por qué luego vienes y me pides que vaya adormir contigo?"- se volteo a otro lado para no verla, quería abrazarla, extrañaba mucho abrasarla: -"Son solo unas noches Candy verte a dormir"-

Candy sollozo un poco más fuerte, ya no le importaba que Albert supiera, pero de todas formas hablo bajito: -"Pero tú me prometiste que ya siempre ibas a dormir conmigo"- Terry se levantó y la llevo de la mano a la habitación, cuando iban atravesando la puerta, escucho la voz de Albert

Albert: -"¿Está todo bien Terry?, escuche ruidos"-

Terry sonrió, estaba seguro que Albert no dormía: -"Sí, todo bien Albert"- detuvo la marcha, tomo a Candy por los brazos y mirándola a los ojos, agrego: -"Me voy a dormir a la habitación con Candy"- ella lo miro con recelo pero bajo la vista aceptando la condición, Terry la abrazo y la llevo a la cama durmiéndose abrazado de ella. Un ruido muy leve lo despertó, abrió los ojos, ya era de mañana, el ruido era el sonido de la perilla de una puerta, por la ubicación Terry supo que era la del estudio, se quedó quieto y vio a Albert salir todavía en pijama paso por la habitación echando un vistazo y luego camino hacia la cocina, Terry vio la hora en el reloj eran las 7:10 de la mañana, un té caliente era un buen momento para hablar con Albert a solas, miro a Candy durmiendo, la beso suavemente en los labios cuanto anhelaba quedarse y tenerla, la soltó despacio aunque ella se resistió un poco buscando su calor, él puso una almohada para que no notara su ausencia tan pronto, se levantó y fue a la cocina: -"Buenos días Albert, espero que hayas dormido bien, ¿Qué es lo que quieres hablar antes de que Candy despierte?"- le pregunto mientras se servía del té que Albert ya había preparado

Albert lo vio, Terry sabia como ir al punto, le sonrió: -"Buenos días Terry, ¿qué tal la noche?"- le contesto Albert, señalando con la taza la habitación

Terry capto la indirecta: -"A veces son noches muy sufridas, a veces simplemente estoy tan cansado que me duermo en cuanto me acuesto… la verdad es que diario procuro cansarme lo más posible, vamos al balcón aquí Candy nos va a escuchar"-

Albert lo siguió al balcón, notaron que Candy se movió en la cama cuando pasaron, ya estando afuera: -"Ahora entiendo la palabra suplicio Terry"-, le dijo con una risa bromista

Terry sonrió de buena gana pero no deseaba seguir hablando con él sobre Candy, no en ese plano: -"¿Por qué viniste?, ¿Qué es lo que me quieres hablar?"- estaban sentados en la mesa del balcón, era una muy bella mañana de brisa fresca y cielo brillante: -"Candy no tarda mucho en despertar"- le dijo, luego pensó, "sobre todo cuando se dé cuenta que no estoy con ella" -pero no dijo mas

Albert: -"Recibí un llamado de tu padre, busco comunicarse conmigo para preguntar por ti… y por Candy, por lo del incendio"-

Terry lo miro muy sorprendido: -"No creí que se enteraran tan pronto, les envié una carta breve, porque supuse que si les llegaba alguna noticia seria hasta dentro de un mes o más tal vez"-

Albert: -"Entiendo que aparentemente él recibió un telegrama hablándole del incendio, pero también del compromiso… Terry él quiere cerrar el compromiso con la familia Andley, respaldándote con sus apellidos y el título nobiliario que te corresponde"- Terry se sintió molesto y se puso de pie mirando hacia el mar y sujetando su cabeza con ambas manos, Albert continuo: -"Lo cierto es que es más fácil que la familia Andley acepte tu matrimonio con Candy, si te casas con ella como el hijo de un duque que como un actor… me facilitas más las cosas a mi"- Terry se volvió hacia Albert con la mirada fría de enfado, pero no alcanzo a decirle nada, un almohadazo lo hizo voltear hacia la puerta

Candy: -"No creas que una almohada me convence"- le dijo y se volvió a meter, Terry alcanzo a pescar la almohada para que no cayera desde el tercer piso, y mientras escucho la carcajada de Albert también se soltó riendo

Terry: -"Te dije que no iba a durar mucho dormida"- la vio entrar en la habitación y supo que seguramente entraría en la ducha puso la almohada en la poltrona: -"He hecho mi vida sin el apellido ni el respaldo de la familia Real, sin ningún título ni nada de eso acuestas, Albert, si me caso con Candy aceptando de nuevo esos apellidos heredare el ducado y yo no lo quiero"-

Albert sabía que esa conversación no sería nada sencilla pero la claridad de ideas de Terry le iba a hacer más difícil convencerlo, lo mejor sería reservarle la noticia de que su padre el duque ya venía rumbo a América: -"Piensa en lo que es más conveniente para Candy"-

Terry lo miro molesto: -"Candy se va a casar con Terry y estoy seguro que no le importaría casarse con Terruce Graham, más bien creo que le sería más grato, y si me caso con Candi's White, no tendremos ningún problema"-

Albert se sintió como si estuviera en una difícil junta de negocios: -"Pero ella no es solo Candi's White, ella es una Andley, Terry tú la conociste siendo una Andley, de hecho la conociste por ser una Andley y si la vas a hacer casarse contigo solo como Candi's White, entonces la estarás alejando de las personas que la aman"-

Terry lo miro con sorpresa y mayor enfado, había una frialdad indescriptible en su mirada: -"Las personas que la aman van a aceptar que ella se case con quien le venga en gana… las personas que realmente la aman, ¡Albert! No ven en ella sus propios intereses… ¿no te parece?"-

Esta vez fue Albert quien se puso de pie sintiéndose abrumado por la fría mirada de Terry, era más que claro que Terry no estaba dispuesto y le estaba dejando saber que dudaba de su interés por el matrimonio entre ellos, Albert se paró mirando hacia la playa mientras golpeteaba con sus dedos en la cornisa, después de un rato dijo con voz relajada: -"Yo no tengo ningún interés con tu familia Terry, sabes que las negociaciones que tenemos nada tienen que ver con la unión entre Candy y tu…, esas negociaciones ya existen hace mucho tiempo… y a mí, a Albert solo me importa que Candy sea completamente feliz…"- lo miro de frente: -"Tal vez tu pienses Terry que a ella no le importa con quien se esté casando y tienes toda la razón, pero quizá no estás alcanzando a ver la importancia que tiene para ella la aceptación de nuestra familia, y si no me crees piensa ¿por qué anoche no quiso que yo supiera que duermen juntos?, anoche escuche toda su conversación y sé que tú le hiciste esa misma pregunta, ahora yo te digo ¿Por qué no te lo preguntas tu Terry?"-

Terry se sintió frustrado, él mismo se lo había preguntado ya y no quiso darse respuesta, negó con la cabeza: -"No Albert a otro con ese cuento, desde tu carta me estas dejando ver, que como cabeza de familia tienes que responder por ella, porque es una Andley, esas Albert son tus verdaderas intenciones, lo dijiste, debes velar por el honor de tu apellido, esa es la realidad"-

Albert se sintió acorralado, pero continuo con la misma ofensiva: -"Y tú en tu carta dijiste que ¡por ella! estabas dispuesto a seguir los protocolos, o ya lo olvidaste Terry"-

Terry no podía creer lo que escuchaba, lo miro de frente, pensó que los dos estaban subiendo el tono de voz y trato de controlarse: -"Si dije que seguiría los protocolos y sigo diciéndolo, pero con mi nombre, y mi nombre es Terruce Graham nada más"-

Albert levanto la mano para agarrarse la cabeza, y también respiro tratando de calmarse, pensó bien que decirle: -"Yo necesito hacerte una pregunta Terry y no te molestes, solo se honesto, ¿No estás viendo tu por tus propios intereses solamente?, al casarte con ella como Graham y no con tus otros apellidos, ¿no estás viendo solo por tus intereses?"-

Terry miro hacia la playa: -"Sí… pero que yo sea uno u otro a ella no le afecta"-

Candy alcanzo a escuchar la última frase y los miro a ambos, los vio molestos a los dos: -"¿Qué es lo que no me afecta?… ¿porque están discutiendo?"- ambos voltearon a verla ya estaba bañada y vestida

Albert camino hacia la puerta tomando la almohada mientras entraba: -"Voy a ducharme"- anuncio y miro de nuevo a Terry: -"Yo creo que tú lo debes de pensar con mayor cuidado Terry… además aun no has dado respuesta a la pregunta"- se metió con rumbo a la habitación, Terry lo miro fríamente, aparte de todo la explicación a Candy se la dejaba a él, sabía muy bien la respuesta a esa pregunta, pero no quería reconocerla, sabía que en realidad a Candy si le importaba ser aceptada por la familia de Albert.

Candy busco la mirada de Terry: -"¿Que pregunta Terry?, ¿de qué están hablando tú y Albert?, ¿por qué discutían?"-

Terry la miro, de pronto sintió que la perdía, era estúpido, pero tenía miedo de perderla, se acercó a ella y la abrazo: -"No discutíamos, Albert me trajo un mensaje de mi padre, él quiere que yo herede el ducado y yo no quiero, Albert también piensa que lo debo aceptar"- pensó que más valía decir una verdad a medias que una mentira, no quería que ella supiera que casarse con ella le representaba a él ningún conflicto pensó en Annie y Archie, lo difícil que había sido para ellos porque ella no había tenido un apellido a la altura de la familia Andley y ahora ellos porque él era un actor y el apellido Graham no era más importante, pensó en su padre en lo feliz que estaría de que la familia Andley de América se uniera a los Grandchester, y cualquiera podría pensar que para ellos todo era más fácil, solo había que decidir que apellido usar para casarse, pero Terry no quería recibir el ducado. Respiro profundo y la miro: -"¿Qué se te antoja hacer este domingo?, ¿tal vez quieras practicar tu conducción un poco más?"-, le dijo sonriendo

Candy también le sonrió, pero podía leer en sus ojos cierta inquietud: -"Sí, me gustaría ir por la campiña que visitamos la vez anterior"-

Terry la miraba con ternura, procurando ocultar su inquietud: -"¿Cómo te perece si vamos con rumbo al sur por a Santa Ana a Oceanside? es casi el mismo paisaje pero con más viñedos, quizá Albert quiera acompañarnos, ¿Qué tal si le das la sorpresa de que sabes conducir?, yo conduzco primero, y luego en el regreso conduces tu"- Candy sonrió un poco nerviosa, pero asintió, entraron y Terry doblo las sabanas que no había utilizado, mientras Candy acomodo la cama del estudio, juntos acomodaron la cama de la habitación, luego fueron a la cocina, estaban por empezar a preparar el desayuno cuando Albert los alcanzo, Terry opto por meterse a la ducha, mientras ellos se encargaban del desayuno

Albert espero a que Terry se metiera a la ducha: -"Candy, buenos días hace un rato no me saludaste, parecías más interesada en golpear a Terry con la almohada que en dar los buenos días"-

Candy se ruborizo: -"Lo siento Albert, olvide que estabas tú"-

Albert: -"Pues vaya que soy fácil de olvidar, dormir unas noches con Terry te ha facilitado olvidar, ¿no es así Candy?"- le dijo riéndose tratando de parecer relajado, aunque en realidad se sentía tenso por estar a solas con ella.

Candy lo miro sorprendida, nunca imagino que Albert le hiciera un comentario tan indiscreto: -"¡Albert!, ¿Cómo me dices eso?"-

Albert: -"¿Así que ya soy Albert de nuevo?, ayer pensé que era solo por el momento de mi llegada, ¿pero hoy también?, ¿Cuándo deje de ser Bert?, estoy a punto de sentirme celoso Candy"- se sentía más estresado de lo esperado, aunque estaba intentando mantener la calma, primero por Candy y luego por que debía convencer a Terry pero el carácter de este no le iba a facilitar nada, y ahora creía que no lo iba a lograr, quería buscar apoyo en Candy pero no sabía cómo sin decirle nada

Candy se ruboriza y se vuelve a mirarlo con cariño: -"Lo siento Bert, en realidad no sabía si te podía seguir llamando así …y también lo hago por Terry, no deseo incomodarlo…, ¿Por qué no me cuentas, debido a que no has iniciado tu viaje?"-

Albert respondió lo más tranquilo que pudo, al recordar que aquel viaje lo había planeado para ellos dos y que sin ella no tenía sentido hacer ningún viaje: -"Logramos resolver algunas cosas desde Chicago, además tengo un asunto digamos importante que resolver por aquí y…"- no supo exactamente que lo llevo a decirle: -"Sabes he conocido a alguien"-

Candy lo mira con curiosidad: -"¿Conocido a alguien?, te refieres a una mujer"-

Albert de pronto se sintió confortado y sonrió de manera inconsciente: -"Si su nombre es Katherine y sabes su alegría me recuerda mucho a ti, …entonces ella realizara un viaje en dos meses más, y pensé que podría viajar con ella, así yo atiendo mis negocios y no viajo solo, además eso me da espacio para resolver el asunto pendiente que tengo por acá"- dijo, improvisando lo del viaje, aunque luego de decirlo no le pareció mala idea.

Candy lo miro atentamente le parecía raro escuchar a Albert de una posible relación de pareja, había pensado que iba a sentir celos, pero se sorprendió al darse cuenta que no, le regalo una amplia y alegre sonrisa: -"Me siento feliz por ti Bert, parece que las vidas de todos van tomando su sentido de vuelta… ¿y cuál es el asunto que te trae por acá?"-

Albert medito muy bien antes de contestar, esa podía ser la oportunidad de encontrar el apoyo de Candy: -"He venido a traer un mensaje a Terry"-

Candy: -"Oh, no sé si debo ofenderme, ¿has venido hasta acá por Terry y no por mí?..."- Albert sonrió y ella también luego le dijo: -"¿Es lo de su padre, que quiere que reciba el ducado?"-

Albert medito, así que eso era lo que Terry le había dicho, bien le estaba ayudando: -"Si Candy, el padre de Terry quiere que herede el ducado y Terry se está negando, ¿tú qué piensas?, ¿no crees que debiera ser dócil a su destino y aceptarlo?"-

Candy vio a Albert: -"Terry tiene razón, la vida tuya y la de él se parecen, solo que Terry se ha esforzado mucho y ha salido adelante sin el apellido de su padre, ni ningún otro, bueno tú también lo hiciste, pero Terry estuvo realmente solo, yo creo que solo a él le toca la decisión de aceptarlo o no aceptarlo"-

Albert: -"Pero cuando se nace bajo un apellido se tienen responsabilidades que cumplir con el nombre, yo trate de evadirlo por mucho tiempo y al final lo tuve que asumir, y no dejo de sentir culpa por mi egoísmo"-

Candy: -"Pero tú no renunciaste nunca al apellido y Terry si lo hizo, yo no pienso que él sea egoísta por no querer heredar el título de su padre, además Terry tiene otros hermanos que lo pueden heredar"- Candy se mordió los labios evocando lo que Terry le había contado, sabía que ella estaba mintiendo que lo que acababa de decir no era posible y aunque pudiera pasar el ducado a su siguiente hermano recordó que de Richard II, tampoco deseaba heredar nada

Albert la vio con curiosidad: -"No Candy, esos títulos solo los hereda el primogénito, y por lo que entiendo si hubo un matrimonio entre los padres de Terry por lo que si nació como hijo legítimo, o no sé bien como sea, pero el duque me ha hecho saber que a Terry le corresponde el ducado y debe aceptar su destino, lo podría heredar el siguiente hermano solo si Terry muriera"-

Candy se ríe: -"Me parece extraño escucharte hablar así, tú no eres de las personas que tratan de imponer las cosas y menos aún que te interese algo como lo de la familia de Terry, ¿por qué te importaría tanto?"- la pregunta de Candy puso a Albert en jaque, afortunadamente ella no espero respuesta: -"De cualquier forma yo estoy de acuerdo con Terry y solo que él lo decidiera por sí mismo, no creo que aceptara algo así, por convencimiento, Terry ha vivido por sí mismo, ni siquiera uso el apellido de su madre para abrirse camino en el mundo de la actuación, no veo porque debiera regresar a los Grandchester y demás apellidos Reales"-

Albert suspiro dándose por vencido, en ella no encontraría apoyo, aunque fuera para bien de ella misma, se sintió enfadado: -"Candy anoche escuche tu conversación con Terry, y pienso que ustedes son libres de vivir su vida como quieran, solo que me parece que has estado siendo egoísta con él, no puede ser que lo estés torturando con dormir contigo si no llevan vida conyugal, no has pensado que para él eso puede ser desagradable, yo te sugiero que ya no duermas con él hasta que se casen, además no es propio de una dama hacer lo que estás haciendo Candy"- en cuanto termino de pronunciar palabra, se sintió muy culpable por lo dicho

Candy lo miro sintiéndose muy contrariada, pero no alcanzo a decirle nada porque Albert salió de la cocina a poner los platos en la mesa del comedor, ella se quedó pensando y experimento culpa por pensar que había estado desagradando a Terry al dormir con ella, recordó como la noche anterior ella había experimentado sentimientos de ansiedad y desesperación y unos días antes también de tal forma que había sentido inquietud de volver a dormir con él y sentir lo mismo, por primera con lo que Albert le decía pudo ver que Terry había estado experimentando molestias por compartir con ella la cama sin hacer vida marital con ella, se sintió muy triste y culpable, además el pudor que sentía por qué Albert le hubiera hablado de esa forma también la embargaba, sintió deseo de llorar y se le llenaron los ojos de lágrimas, en ese momento entro Terry en la cocina

Terry: -"Estoy listo Pecas, ¿me curas antes de almorzar?"- entonces se fijó que lloraba: -"¿Qué sucede Candy?, ¿por qué estas llorando?"-, se acercó y la hizo levantar la cabeza, Albert estaba por entrar en la cocina pero espero

Candy: -"Lo siento, yo no sabía que te estaba torturando"-

Terry la miro sorprendido: -"¿De qué hablas?, ¿cuál tortura?"-

Candy: -"Por dormir conmigo, sin…"-

Terry sonrió, dos noches antes había estado a nada de ser su mujer y seguía complicándose con eso, a menos que…: -"Candy, ¿de dónde sacaste eso?"-

Candy: -"Albert me ha dicho, que te he estado torturando, que además no es apropiado en una dama que…"-

Terry: -"Candy pero si eso tu ya lo sabías, lo de lo inapropiado me refiero y no te causo problema, y lo de la tortura…"- la miro divertido: -"Primero es una tortura que me agrada y segundo…"- Candy se ruborizo y él mirándola a los ojos y riéndose le dijo al oído muy bajito: -"Entre nosotros dos, sabemos que no soy el único que la ha experimentado"- Candy se ruborizo aún más estremeciéndose, pero al mismo tiempo le causo gracia, y la complicidad que sentía con él la liberto de culpas, le sonrió ruborizada, Terry beso su dedo índice y lo puso en sus labios, y luego le dijo: -"¿Que falta llevar al comedor?"-, en ese momento Albert entro y entre él y Candy llevaron todo a la mesa, Terry fue a la habitación y los alcanzo en el comedor, cuando ya estaban sentados tomo la mano izquierda de Candy y le deslizo la sortija: -"Albert te agradecería que no vuelvas a hacer llorar a mi prometida, me parece que ha llorado ya bastante"- Candy lo vio atónita pero cuando se encontró con los ojos amorosos de él, le sonrió.

Albert observo el acto, y supo que Candy y Terry ya se habían comprometido antes de que él llegara a ellos, le dio gusto y melancolía al mismo tiempo, además vio su empresa más difícil de cumplir, en realidad ellos eran demasiado libres para ser presionados de alguna forma, también comprendió que Terry le estaba delimitando cuanta participación podía tener en la vida de ellos sonrió: -"Así que ¿desde cuándo están comprometidos?, ¿Por qué no me lo habían dicho?, eso es algo para festejar"- en verdad se sintió contento dentro de toda la tensión que había entre él y Terry, y aun a pesar de su propia desilusión.

Terry: -"No sabríamos que fecha utilizar, la sortija la tiene Candy desde hace 7 años, y… digamos que refrendamos el compromiso el viernes"- tomo la mano de Candy y la beso, luego se miraron a los ojos sonriendo entre ellos. En alguna parte de su mente Terry sabía que lo que en realidad estaba haciendo era hacerle saber a Albert que Candy ya era suya y que no habría esperanzas para ninguna otra cosa

Albert no supo que más decir, experimento melancolía y alegría al mismo tiempo, y también cada vez más entendía que no tenía nada que hacer pretendiendo convencer a Terry que se casara con Candy con los apellidos de su padre, aunque eso fuera muy bueno para Candy era evidente que a ninguno de los dos le interesaba, como a Terry, a Candy tampoco le costaría dejar de ser una Andley para seguir a Terry hasta el fin del mundo si él se lo pedía, al final decidió: -"Me gustaría celebrar con ustedes de alguna forma, quizá podríamos organizar una ceremonia de compromiso en la residencia de Chicago, ¿te gustaría Candy?"-

Candy lo miro sonriente, era algo que ya había pensado: -"Quizá sería grato, pero en verdad, no creo necesitarlo… nuestro compromiso, bueno el momento fue muy… mágico y ese es el recuerdo que quiero conservar, es que, creo que es un momento solo nuestro"- le contesto a Albert pero en todo momento veía a Terry

Terry se volvió hacia Albert: -"Hoy planeamos ir a la campiña de picnic, si quieres podemos reservar en algún restaurant para cenar ahí esta noche"-

Albert acepto la disposición de Terry: -"Bueno pediré a alguno de los trabajadores del banco que haga la reservación por nosotros, ¿Hay teléfono en la administración?"- Terry asintió y Albert salió, mientras Candy limpiaba la cocina, Terry preparo una canasta con queso, pan y vino, y después de que Candy lo curo, los tres juntos se fueron en el auto de Terry, por el camino conversaron de las actividades de Candy en la universidad, Albert supo que Terry la había ayudado a preparar una conferencia y hasta a memorizarla, y luego como prueba Terry le dijo que se la repitiera, Candy la dijo cometiendo pequeñas omisiones que Terry le recordó, porque él también se la había aprendido, hablaron de los doctores y las compañeras de Candy y entonces Terry recordó al veterinario, ese era un tema que debía tratar con Albert antes de que se fuera, en medio de una charla amena llegaron a un paraje muy hermoso lleno de árboles frutales, desde lo alto veían la playa y la inmensidad del mar, Candy le conto a Albert de su encuentro con la escritora del tren, igual sobre la fiesta en la que habían estado y de los compañeros de trabajo de Terry, de nuevo se reían relajados los tres; había una familia con tres niños cerca de donde ellos y Candy recordó la familia que Terry había descrito en su libro, fue con ellos y se puso a jugar con los niños, Albert y Terry aprovecharon para seguir hablando

Albert pensó en hacer el último intento antes de desistir definitivamente: -"Terry, no quisiera presionarte, pero ahora que sé que ya se han comprometido Candy y tú, creo que poner una fecha de boda es el siguiente paso y para ello debes resolver, ¿Qué has pensado?"-

Terry: -"Sigo pensando igual Albert, tu deberías comprenderme, en algún momento de tu vida, te sentiste esclavo de tu nombre, ¿no es así?, Albert yo también experimente lo mismo, pero ya me he liberado de él y soy lo que soy por mí mismo, sin importar como me apellide, no quiero regresar a la esclavitud, mírate tú, hace cuanto regresaste a tu apellido y desde cuando no te tomabas unos días de descanso, yo no quiero volver a ser esclavo de nada, no lo necesito Albert y estoy seguro que Candy tampoco lo necesita"-

Albert comprendía perfectamente su visión, pero pensaba en Candy en tener que enfrentarla de nuevo a la familia Andley, no quería que la volvieran a tratar como inferior y el apellido de Terry era capaz de lograrlo sin problema: -"Terry, me pones en una situación complicada, si no aceptas casarte con Candy como un Grandchester, entonces me opondré a su unión"- le dijo con voz tranquila, porque entendía lo que podía significar para Terry su oposición

Terry lo miro con una frialdad congelante: -"¿Cómo te atreves a amenazarme?, ¿y si aun así, no estoy de acuerdo?, para mi es sencillo Albert, me la voy a llevar conmigo y ni tu ni nadie podrán evitarlo, ella y yo ya estamos comprometidos, no necesitamos a tu familia, ni a ninguna otra familia para vivir, no necesitamos la aceptación de nadie para tomar nuestras propias decisiones y casarnos cuando se nos pegue la gana"- la voz de Terry vibraba de furia

Albert en cambio estaba muy tranquilo: -"Terry sabes que no tendrías que asumir ningún título mientras tu padre viva, quizá ahora no estás listo pero más adelante puedes llegar a estarlo"-

Terry: -"¿Y si mi padre se muriera mañana mismo?"- negó con la cabeza: -"No Albert, no voy a aceptar el titulo solo para que tu familia acepte mi matrimonio con Candy, para mi es suficiente con que ella me acepte a mi"-

Albert: -"Terry yo te comprendo, sabía que si volvía la familia Andley en calidad de jefe de la familia finalmente tenía que renunciar a mi libertad, pero ahora que lo veo en retrospectiva me doy cuenta que fui muy egoísta porque la vida que he vivido a mi antojo estuvo causando dolor para mucha gente... incluyéndote a ti a Candy, si hubieran sabido quien era yo, ninguno de los dos hubiera que tenido porque abandonar el San Pablo, no se habrían tenido que separar. Eso es por una parte, por otro lado yo viaje a África para romper el contacto con George, porque yo había decidido tratar de vivir sin depender de nadie a pesar de saber que incluso en África se respiraba la atmósfera inquietante que anunciaba la guerra, pero no me importo, los asuntos de la familia Andley eran sólidos, y luego pensé que si me desaparecía por un poco no habría problema, sin embargo, yo sabía que toda mi familia se iba a preocupar por mi desaparición, ahora pienso como yo era egoísta, ahora estoy tan avergonzado por ser tan superficial, después el accidente de Italia, pienso que haber estado involucrado en la explosión de el tren fue un justo castigo, fue justo que sospecharan que una persona de identidad desconocida y sucio como yo fuera un espía, y cuando recobre la memoria, vi que después de tantos años aferrándome a ser libre, intentando como podía liberarme de mi nombre, cuando realmente perdí mi pasado y entonces estaba sin una familia pisándome los pies y sin ninguna responsabilidad a cuestas, sin un nombre que me identificara, entonces no era nadie, había logrado lo que siempre desee, pero entonces… ¡entonces estuve perdido! Para mí fue una experiencia muy dura Terry, y yo sé que tú eres distinto, tú has forjado tu destino solo con tu propio esfuerzo sin depender de nadie, a ti nadie te va a decir lo que tengas que hacer Terry, pero reflexiona bien y ten cuidado de no ser egoísta con Candy, antes ya fuiste capaz de cambiar tu vida por la de ella Terry, antes ya sacrificaste tu estadía en el colegio por ella, y como tú mismo has dicho esta mañana, ella ya ha llorado suficiente, yo pienso que los dos ya han llorado suficiente, ¿por qué complicar las cosas?, siempre te has esforzado por ella ¿por qué no hacerlo ahora?"-

Terry se quedó mirando al océano, Albert supo que había tocado algunas fibras porque los ojos de Terry brillaban conteniendo lagrimas además su prolongado silencio le dejo saber que estaba asimilando todo lo que le había dicho, sin embargo también alcanzaba ver la rebeldía que lo caracterizaba y que se negaba a ser subyugado por un apellido. Terry pensó que Albert era muy distinto a él porque la forma de proceder de ambos fue distinta, Albert en realidad nunca dejo de depender de su familia y Terry desde que se marchó del colegio no volvió a depender de ellos, los quería, sí, ahora que había pasado un año con sus padres y hermanos había aprendido a quererlos y aceptarlos, pensó en el duque, en el apoyo que le había dado, cuando Terry creyó que había perdido a Candy por siempre, pero también sabía que si Candy dejaba de ser una Andley el duque simplemente no la aceptaría, esa era la parte en la única que Albert tenía razón, si Candy se casaba con un hijo de familia noble quedaría protegida ante la familia Andley por siempre y siendo una Andley estaría protegida por los Grandchester, pero realmente pensaba que ni él ni ella necesitaban el apoyo ni la protección de nadie, sabía que tenía dinero suficiente para vivir bien con moderación por toda su vida sin necesidad de volver a trabajar nunca, y aun que no volviera a conseguir empleo de actor, tenía sus propias compañías de teatro, sus inversiones en el cine que estaba seguro le darían excelentes réditos en un tiempo más, lo mismo que podía seguir escribiendo libros, pero tenía miedo a una de las últimas frases de Albert, "¿y si estaba siendo egoísta con Candy?", porque podía llevársela a un país desconocido y alejarla de los prejuicios y críticas, pero… ella sí necesitaba a su familia, tal vez ella no podría darles la espalda con la misma facilidad con que lo haría él, aun no estaba listo para tomar una decisión: -"No lo sé Albert, entiendo todos tus puntos como quizá tu entiendes los míos, pero la disyuntiva es muy grande y no estoy listo para tomar una decisión"-, saco el queso de la canasta y empezó a cortarlo en rebanadas, más para ocuparse que ninguna otra cosa, Albert lo siguió cortando el pan, los dos permanecieron en silencio. Cuando terminaron Terry recordó lo de Arthur, le inquietaba mucho que ese tipo dañara a Candy de alguna forma: -"Ahí algo más que debo decirte Albert, hay una persona en la universidad que ha estado hostigando a Candy, ya tuve un enfrentamiento con él y la ha dejado tranquila pero temo que aproveche cualquier descuido…"- le siguió contando detalladamente todos los acontecimientos y sus preocupaciones: -"Pensé que pudieras lograr que tus informantes tomaran algún lugar en la universidad y la cuidaran cuando este dentro, yo puedo pagar ese servicio, buscaría yo mismo quien lo hiciera, solo que no conozco a nadie que haga ese tipo de trabajo, al menos no en esta ciudad"-

Albert lo miro fijamente: -"No hace falta Terry, yo tengo personas que trabajan para nosotros hace mucho tiempo, con una llamada que haga y podemos agregar un compañero de estudios a Candy que esté pendiente de ella desde dentro, a partir de mañana mismo y durante todo el curso, sin que ella se entere… y pensaras que soy un necio pero debo preguntarte… ¿aun así crees que Candy no necesita de la protección de nuestras familias?"-

Terry sonrió mirando hacia el paisaje y reconociendo la astucia de Albert, vio que Candy ya volvía de jugar con los niños muy alegre y con frutas en las manos: -"Cierra el compromiso con mi padre… quiero hacer los preparativos de la ceremonia matrimonial lo más pronto posible, quiero que sea el día de cumpleaños de Candy"-

Continuara...


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