Capítulo 6
Hay que divertirnos!
Nota: Este capitulo lo decidí escribir en primera persona, centrandome en el personaje de Serena, quien prácticamente sera la principal de este escrito. Sin mas que decir, ¡Comenzamos!.
Por fin era viernes, casi no paramos de entrenar ayer. Sin duda fue un gran pasatiempo, pero hoy llegaría el reto que ya no podía evitar, el derrotar a Violeta, la líder del gimnasio Santalune. Ash lo consiguió, ¿por qué yo no lo he de hacer?.
Casi estamos por llegar al gimnasio, e de decir que ella tiene un muy buen don, aunque no cuenta el sonrojarme a mi. Mis manos me sudan, y siento extraño mi cuerpo al tener que volver a enfrentar este gimnasio otra ves, al entrar por la puerta, pude notar como Violeta volvía a tener una batalla, justamente eran los chicos de ayer, pero esta ves, el estaba peleando contra su Vivillon, supongo que logró derrotar a su Surskit, sin embargo, ella uso la misma estrategia que conmigo, ordenó su Día Soleado y su Rayo solar, veía finalmente desde otro punto aquel ataque, pero el chico cayó fácilmente en su trampa, volviendo a ser derrotado junto a su Chespin. Quizá necesiten a alguien como Ash, hablando de el. Sigue Apoyándome, me ve desde las gradas, pero puedo sentir desde donde estoy como es que deposita su apoyo en mi.
La hora había llegado, ya había retado a Violeta, y ella ya había recuperado a su Vivillon, contra quien pedí revancha, bueno, Fennekin.
~Serena vs Lider Violeta~ revancha
Las manos me volvían a temblar, casi podía asegurar haberme oído quejarme en ese instante, de no ser por que soy yo misma, entonces ella lanzo la pokebola de Vivillon, que volvió a salir volando al campo. Fennekin ya estaba fuera desde hace un rato, esperando paciente por su revancha, estaba segura de que ella no querría pelear, pero me sorprendió verla muy animada ayer, creo que también le duele su orgullo, pero...
-Descuida Fennekin, hoy entregaremos todo en ésta batalla y saldremos victoriosas- Tenia que hacerlo, después de todo, ambas sentíamos la misma amargura de habernos llevado la derrota la ves pasada. O eso creía.
-Vivillon, ¡Regresemoslas a Ciudad Symphoni!- Esta ves no me dejaría intimidar, tenía el apoyo de Ash, sabía que asi era. Ella ordeno a su pokemon usar su Psicorrayo, pero ahora tenia que pensar rápido, si no, Fennekin volvería a salir mal herida de esto
-Rápido, ¡Usa Lanzallamas!- Un movimiento veloz fue lo que vi, y cuando me di cuenta, ya había causado una explosión frente a nosotras. Si que fué rápido
-Somnífero- Esa orden me desconcertó, pero por suerte, reaccione rápido, ordenando a Fennekin que contraatacara usando sus Ascuas. Lo logró!, pero no pude notar que había logrado adormecerla, pues entrecerraba los ojos con sueño
-¡Intenta no dormirte!... ¡Usa Fuego Fatuo!- Mi ultima opción, el ataque que acababa de aprender. Ella hizo su mayor esfuerzo, complicándose demasiado el ponerse de pie, hasta lograr crear la bola azul de fuego, que aunque estuviera a punto de dormir, logró lanzarla velozmente contra la mariposa. Y a final de cuentas, ella cayó dormida frente a mi, mientras yo trataba de reanimarla, en ese instante empezaba a entrar en estado de pánico, pues Vivillon había conseguido esquivar el ataque de mi Fennekin. ¿De nada sirvió enseñarle ese nuevo movimiento?
-¡No te rindas, Serena!- Ahora, aunque Ash me apoyara, sentía temor, entonces pude ver como se empezaba a despertar, aun sin ningún daño aparente en su cuerpo, solo me sonrió, esperando mi siguiente orden para ella
-¡Vuelve a usar Fuego Fatuo!- Violeta dio también su orden a contraatacar, sin embargo, mi amiga había cargado su ataque esta ves mas grande. Sonreí. Sabia ahora por que a Ash le apasionaban esas cosas, eran verdaderamente emocionantes. Vivillon cargó un ataque muy peculiar, su Psicorrayo, pero este no era igual, ahora se le notaba mas cansado, tanto que Fennekin pudo golpearlo con su ataque, creí haber ganado, de no ser por...
-¡Ahora!- En ese momento, apareció el ataque Rayo Solar, ¿en que momento lo hizo?. No supe reaccionar, otra ves, Fennekin no supo esquivarlo sin mi orden, tenia muchas dudas en la cabeza,
-¡Fe... Fennekin!- Articulé como pude su nombre, ella cayó en el piso luego de haber sido lanzada por los aires con el ataque de Vivillon, obvio que eso me preocupó
-¡Esto es malo!- Oí a Ash hablar desde su lugar de espectador, estaba emocionado de ver mi forma de batallar, aunque el me había enseñado, ahora que no me veía, solo podía sentir nudo en mi garganta que se comenzaba a formular viendo como no reaccionaba Fennekin, pero volví a recuperar los ánimos cuando Ash la animó a volver en sí. Luego, ella se levantó animada
-Recuerda, "No te rindas hasta el final"- Cuando el usaba esa frase, no podía evitar sentir un hormigueo, pero ahora esas palabras se dirigían hacia mi. Asentí y volví a ver a mis rivales, seguían en la misma posición, y aunque no sabia aun nada de atacar con estrategia, sabia que debía hacer mi mayor esfuerzo posible para derrotarlas y dejar de ser aquella niña temerosa y tímida de antes
-¡Usa tu Lanzallamas!- Esta ves, podía sentir una especie de ira al ordenar a mi pokemon, luego ví a Fennekin realizar lo que le dije. Fue impresionante, esta ves lanzo la llamarada aun mas grande que la ves pasada, fue tan grande que Vivillon batallo para esquivarlo. Así es, lo hizo. Pero eso no me desanimo, volví a ordenar con rapidez unas Ascuas, que por suerte, lograron pegarle, recordaba que Ash me había dicho que un movimiento físico no causaría mucho daño, así que debía esperar para un Arañazo,
-¡Fuego Fatuo!- No sabia exactamente el por qué volvía a ordenar ese ataque, pero ahora logro darle de lleno al pokemon de Violeta. Y otra ves ocurría aquel suceso extraño. Vivillon comenzó a envolverse en llamas. Pensé que preparaba algún ataque, pero luego caí en cuenta de que sufría de quemaduras, recordaba bien que Ash me enseñó que hay ataques que causan diversos tipos de situaciones. No pensé encontrarme con uno tan pronto. Pero estaría a mi favor.
-Usa Arañazo- Vi la oportunidad apenas bajo de los aires, entonces mi Fennekin corrió como nunca, de verdad me había emocionado tanto...
-Vivillon, ¡Psicorrayo!- Solo oí la orden, no pude volver a reaccionar a tiempo, puesto que mi compañera ya había sido agredida muy duramente, me salí de mis mas profundas ideas al volverla a ver salir por los aires disparada. Había caído en otra de sus trampas
-¡Dia soleado!- Quería volver a usar eso conmigo, pero era muy posible que lo hiciera, Fennekin no se paraba
-Y Rayo Solar- Pude apreciar como se intensificaba el brillo del campo, y como Vivillon cargaba su ataque, me sentí atemorizada de no poder hacer nada para recuperar la ventaja, y veía como mi amiga era la afectada por todo esto
-¡FENNEKIN!- Mi grito pareció llegarle a lo mas profundo, pues vi como se paro con dificultad, yo ya estaba dispuesta a aceptar mi derrota, pero también observe como me dirigía la mirada, podía apreciar lo dolida que estaba de su orgullo y cuerpo. Solo asentí.
-¡Usa Lanzallamas!- Rápidamente se dio la vuelta, lanzando el ataque que le había ordenado con un grandisimo tamaño
-¡Es su habilidad!- Oí gritar a Ash, pero no podía perder de vista el campo, podía pasar algo malo. Y en lugar de eso, solo vi como los dos ataques chocaron levantando una nube de polvo, por lo que solo pude cubrirme con mis manos, esperando que mi pokemon estuviera bien.
-Final de fotografía!- La líder del gimnasio grito desde el otro lado, pude notar entonces como Fennekin seguia de pie frente a mi muy agitada, tan pronto se disipó el polvo pude ver a Vivillon inconsciente del otro lado con espirales en los ojos. Había ganado.
Fennekin de inmediato salto a mis brazos feliz, di una vuelta completamente emocionada, cuando ella se quedo dormida también en mis brazos. Supe que se cansó mucho al pelear de esa manera. Violeta se me acercó cuando devolví a mi amiga a su pokeball, vi que esta ves traía una caja roja en sus manos. Ash también llegó a mi lado felicitándome por mi primera victoria, no podía mentir, estaba feliz de haberlo hecho.
-Por tu esfuerzo y dedicación lograste vencerme, tienes un gran futuro por delante, espero algún día vuelvas a retarme de nuevo. Has ganado la medalla bicho- Ella sonrió gustosa, pareció haberle gustado tanto como a mi batallar
-¡Te dije que ganarías!- Ash alzo la voz emocionado, no pude evitar hacer lo mismo, alze mi puño al aire con mi sonrisa como lo había hecho él, y grite como nunca que por fin era una entrenadora pokemon!.
Ya habíamos salido del gimnasio, a decir verdad, ambos caminábamos por las calles de ciudad Santalune, era una bonita ciudad, aun era buena hora, y no me molestaría volver a dormir a la intemperie como aquella ves. Ash caminaba a mi lado, su Pikachu iba orgulloso posado en su hombro, me parecia tierno el verlos a ambos convivir como amigos, y Fennekin y yo seriamos iguales algun dia. Sonreí al verlos de nuevo, mi emoción también era grande al saber que había logrado derrotar ese gimnasio, pero mas aun, lo había hecho con el apoyo de Ash.
-Qué te parece pasear un rato- Ash rompía el silencio, diciendo algo que me logro sobresaltar al instante, ¿me estaba pidiendo una cita?. Seria un sueño que llegara a pasar. Acepté, completamente consiente de lo que hacia, y su Pikachu sonrió y salio corriendo junto a mi Fennekin, que había sacado hace rato, quería comprender que tenia en mente Ash, pero confiaba en el como no lo hacía hace mucho, y si lo que pensaba se hacia realidad, no estaría molesta en lo absoluto de que fuera él quien me lo pidiera
-Vamos, ¡Quiero ver todo de este lugar!- El salio corriendo mientras pensaba, y yo me llene de alegría al mismo tiempo que le seguía el juego, al fin y al cabo, estaba segura con el.
Una de nuestras primeras visitas fue un parque, era hermosa esta ciudad una ves que estabas dentro de ella, Ash jugaba alegre por el lugar como si fuera un niño. Y como mentir, yo también lo hize, me recordaba a mi misma cuando era una niña, ambos nos vimos llenos de emoción. Supongo que fue la de haber ganado la medalla, pero eso solo fué el comienzo, por que luego fuimos a explorar mas lo que la ciudad nos ofrecía. Me sorprendió ver una feria en el lugar, no sabia que había una. Yo le insistí a Ash que fuéramos, incluso propuse pagar los boletos, pero al final, fue el quien los pagó. Varias atracciones y juegos abundaban en ese parque, luces de colores querían sabresalir una sobre la otra, era mas que bello, yo sonreía viendo las cosas, entonces llegamos al primer juego, el carrusel, eran pokemon que no conocía en realidad, pero Ash me explicó de poco a poco que se trataban de Rapidash's, y que eran comunes en Kanto, de donde el venia. Unas vueltas en la atracción me hicieron sentirme aun mas feliz, y no solo eso, si no que mi primer verdadero amor estaba disfrutando al igual que yo a mi lado. El juego paró luego de unos minutos, y fue así como llegamos a la montaña rusa, debo admitir que sentí miedo de ver esas vias que llevaban los vagones por su camino. Sentí mas temor al ver como Ash corría a pedir asiento. Pero si el lo hacia, yo también lo podía hacer.
Subí al vagón y me senté, creo que parecía un Meowth aferrándose al tubo delante de mí, hasta que Ash me tocó el hombro dándome confianza mientras sonreía. Aflojé mi agarre. En ese momento comenzó a andar la maquina, empezando a subir por la vía que dirigía hacia arriba...
3...
2...
1...
-¡AAAAAAA!- No pude contener mi grito al momento de bajar por la atracción a gran velocidad, no supe a que hora comenzó a moverse tan rápido. Creo haber logrado experimentar algo cercano a la muerte. Cuando por fin logré calmarme, note como tenia sujeta la mano de Ash a la mía, el no parecía darse cuenta de eso, por lo que rápido la quité y me voltié sonrojada...
Terminé agitada de tantas sensaciones en un instante, al bajar casi caía al suelo, de no ser por que Ash me sostuvo antes de hacerlo, espera... ¡¿Me sostuvo?!...
Por fin, una atracción mas calmada, la dulce y reconfortante Noria, a la que yo insistí en subir haciendo un puchero, pues Ash parecía querer evitar a toda costa eso. Ambos subimos a la cabina, quedando frente a frente viéndonos el uno al otro, en ese momento yo quería que se dañara la maquina o algo así para pasar un rato más con él. El giro de la atracción había durado ya poco mas de veinte minutos, podía apreciar la tarde en la que volaban los Fletchlinght por delante del sol, era sin duda alguna hermosa la vista.
-¡Que hermosa vista!- Dije mientras veía por la ventana, nada podía arruinar este momento
-...- Ash no contestó, por lo que voltié a verlo. Estaba dormido. Una sonrisa se me formo en el rostro al verlo ahí recargado en el vidrio con los ojos cerrados y su mano en su barbilla, no lo podía evitar. Saqué mi teléfono, accedí a la cámara y tomé unas cuantas fotos del momento enternecedor. Unos minutos después por fin paró la Noria, por lo que tuve que despertarlo de su sueño. Ya era tarde.
Subidas y bajadas, varias vueltas y una que otra bebida abundaron en nuestro paseo, era tan activo y me hacia reír a cada rato que no quería separarme de el. Pero todo tiene un fin, y esa tarde no habría excepción, pues teníamos que regresar a nuestros hogares. Ash sabia eso, aunque no lo demostraba en lo absoluto, luego de su siesta en la rueda de la fortuna, sonreía y me incitaba a hacerlo también todo el tiempo. No quería que ese día terminara. Pero después de todo, no pude evitar la partida de ésta ciudad, admito que la extrañaré, aunque se que volveremos. Quizá logre otra toma de Ash, jejeje
Pikachu y Fennekin se nos unieron un tramo después, ambos sonreían y reían como si fueran pareja, algo que sin querer me sonrojo al pensar en mi y en Ash en esa situación. A lo largo del trayecto se iba haciendo mas obscuro, el sol dejaba de iluminar nuestro camino y como me lo esperaba. Ash propuso acampar.
Quiero volver, aunque mañana es sábado. Yo montaba la tienda que Ash me prestaba mientras el entrenaba junto a su Pikachu, Litten y Lycanrock, se veían tan bien bajo la luz de las estrellas... ¿pero de que hablo?, era verdad que me sentía atraída por Ash, pero ¿a que hora llegue a este punto?. En fin, había estado tan distraída divirtiéndome que olvide el preguntarle a Ash por que sufrían los pokemon como lo habían hecho Surskit y Vivillon, por lo que me le acerque y le pregunté.
-¿Aun no lo entiendes?- Solo negué
-Cuando Fennekin usó Fuego Fatuo, quemó a Vivillon, suena extraño, pero Litten hizo casi lo mismo al usar Colmillo Ígneo, ambos usamos ataques que nos favorecían contra el tipo bicho, y como resultado, ambos pokemon terminaron quemados en plena batalla, ¡Fué emocionante!, ¿No lo crees?- Casi comprendía todo,
-¡Para ser una de tus primeras batallas, estuviste genial!- Sonreí, no podría expresar lo que sentí en ese momento, un millón de emociones invadieron mi cabeza con rapidez, luego ví como Pikachu, Fennekin y los demás nos veían desde donde estaban. Solo volví a sonreír mientras sentía mi cara calentarse
-Sin duda alguna, ¡Seras una gran entrenadora Serena!- Sus palabras podían reconfortarme, y eso me llenaba de alegría, pues mi amigo me apoyaba mucho en ese instante. Pero su propuesta me saco de mis pensamientos al pedirme entrenar con el, pues pude apreciar sus ojos brillar ante mí. Y como se lo iba a negar...
Alola!, Digo, Hola!, ¿Que tal quedó el capítulo?, sepan que batalle para "Serenarme" , por así decirlo, en este escrito, no creo haber podido Afeminarme lo suficiente, pero hize mi mayor esfuerzo posible. Diganme si me quedo bien escrito, denme su opinión respecto a mi "Serenidad", ¿que tal quedó este relleno?, un poquito de azúcar no hace mal para variar. Disculpen que sea un tanto corto a comparación de los demás capítulos, pero como mencioné, batallé para afeminarme más, por lo que no puede alargarlo mas. Espero hayan disfrutado leyendo, así como también espero haber cumplido sus expectativas. Sigo tratando de mejorar todo.
Como respuesta a un review u opinión: Hize ganar a Ash solo por que seria Serena quien tomaria el papel de principiante, aunque tambien tendrá su racha de derrotas a un futuro. Todo lo trato de hacer con forme voy escribiendo. De hecho, ahora mismo estoy pensando cómo comenzaré el próximo capítulo.
Chao!
