Capitulo 7

Mañana De Tareas Atrasadas

Una mañana espléndida relucía entre las montañas de la región Kalos, ya hacia cinco días que Ash y Serena habían salido por la primera medalla de gimnasio. Los minutos pasaban sin cuenta en la vivienda de las Yvonne, y no era de menos la impaciente espera de Grace a que su hija llegara con bien a la casa. La calma no llegaba, así como la pelimiel tampoco lo hacia, era comprensible la preocupación de su madre hasta esas alturas, ya que, aunque el azabache había cumplido con la propuesta, quedaba inconforme, solo quería volver a ver a su hija entrar por esa puerta. De alguna manera, le hacia parecer que ésta había abandonado su hogar para irse en una aventura con su joven novio. Aunque por lo menos el cincuenta por ciento de eso era verdad, había salido a una aventura.

-¡Tuve que jugar con eso!- Dijo bajando la mirada apenas pensó en el otro cincuenta por ciento, el cual era: Su joven novio. Si bien, a su parecer Ash no era así, apostaría a que también tendría sus descontroles en algún tiempo no determinado. Imaginen, ¿cómo no preocuparse?

-Aunque no creo que le venga mal un novio como él-

En esos momentos, a las afueras de pueblo Boceto, llegaban los jóvenes sonrientes al último destino, por lo menos de Serena, quien tendría su parada en el calmado sitio

-Gracias por todo, Ash. No se como agradecerte lo que has hecho por mí- Serena por su parte, mostraba su primer logro sobre el traje que su compañero le había regalado, el cual era la medalla bicho que había ganado en ciudad Santalune. Agradecía de todo corazón el haber podido enfrentar ese reto, por no mencionar su "cita" con él mismo, momento que al recordar lograba volverla a sonrojar tiernamente, recordando igualmente su delito en la Noria...

-No hay de que, ya te dije que me gusta ayudarte- Ash por su parte, recordaba cada uno de los momentos, aunque estaba poco decepcionado de sí mismo al no lograr que su compañera lo recordara. Pero sabia que no seria la última vez que tendría esas oportunidades, así que, no se dejaría bajar los ánimos por tal pequeñez. Por otra parte, se sentía avergonzado de haber vuelto a ser despertado por ella en la Noria, no fue exactamente lo que el quería, pero por un momento se cuestionó lo que habría pasado durante ese tiempo, ¿de que se habría perdido?...

Luego de la ultima plática, tanto Ash como Serena se separaron a dirigirse a sus hogares en sus respectivos pueblos, ella se quedo un momento viendo como se iba por ahí con su Pikachu en su hombro por de entre las mesetas, él iba mas que perdido en su pensamiento, justamente cuestionandose que es lo que habría pasado en aquellos momentos. Al final, por fin llegaron a Pueblo Aranhel, Ash entró por la puerta, diciendo su típica frase, "Ya llegué" siendo recibido por su madre y su Eevee, quien saltó a sus brazos con velocidad.

-Supongo que lo lograste- Dijo su madre con una sonrisa en el rostro, el respondió afirmativamente

-Estos días estuvieron llegando al correo las tareas de la escuela, por lo menos son pocas para ti- Luego llegó con una pequeña pila de cartas de un aproximado de diez.

Mismas que recibió Serena, ahora sorprendida por la cantidad de cartas

-Tendrás que hacerlas pronto si no quieres problemas, Serena. Sera mejor que empieces- Su madre hizo un gesto que fácilmente se confundiría con uno de algún tipo de delirio, pues era sonriente, pero intimidante, entre varias expresiones que ni yo sabría describir con palabras, pero era Serena quien reconocía esa mirada.

En el escritorio, Ash estaba con su lápiz en mano, Pikachu observaba su comportamiento, era peor que en Alola, cosa que lo hizo reír

-Eres un pokemon, Pikachu, no entenderías lo aburrido que es hacer esto- Al tomar su teléfono, pudo ver en la bandeja de entrada un mensaje, cosa que no esperaba

Serena: También te llegó la tarea?

Ash: Si

Momentos después de que el mensaje llegó al móvil de la chica, esta rápidamente respondió

Serena: Debes estar haciéndola, mejor dejo de molestarte

Ella cayó en cuenta de ello, no podía platicar con el agusto mientras había tal responsabilidad, pero mientras pensaba, otro mensaje llegó

Ash: No hay problema, no eres ninguna molestia. ¿Que tal si nos ayudamos?

Desde el cuarto del azabache, veíamos a este haciendo poca batalla contra el aburrimiento que en ese momento abundaba, y aunque sus pokemon le hacían compañía, era aburrido, muestra de ello era que ellos estaban dormidos a media sala. Varios minutos pasaron sin respuesta alguna de la pelimiel, por lo que nuestro amigo se decidió a comenzar con la labor principal.

Pregunta 1: Menciona un ataque efectivo contra los tipo siniestro

Para Ash, eso era mas que pan comido, luego de haber enfrentado algo de grandes dimensiones en su pasado

R= Los ataques efectivos son los de tipo insecto. Tijera Equis e Ida y Vuelta.

Un mensaje llegó a la bandeja de entrada, siendo el numero de Serena. Pero Ash, al estar concentrado en la tarea, olvido el móvil

Pregunta 2: ¿De que tipo y cómo se llama la última evolución de Froakie?

Algo de lo que apenas sabia el azabache era eso. Las evoluciones, puesto que nunca había visto a esos pokemon antes. Se rascó la cabeza, frunciendo el seño. Entonces recordó al Froakie que los siguió durante su pequeña aventura a ciudad Santalune

R= Froakie, Frogadier y Greninja. Tipo Agua Siniestro.

Serena seguía en su cuarto esperando una respuesta a su móvil. Ya hacia diez minutos que no le contestaban, cosa que la desanimó, optando por hacer su tarea.

La de ella constaba de las mismas preguntas que las del azabache, solo que esta no sabia muy bien de aquellos datos.

-Esto será un problema. ¿No?- Su madre estaba parada en la puerta, viendo a su hija partirse la cabeza para contestar, por lo menos hasta que le hablo por la espalda.

-Dejame ayudarte- Serena se dedico a ver como leía la hoja, encontrando las respuesta fácilmente, obvio que sin decírselo

Ash llevaba mas de la cuarta parte de la tarea resuelta, y era que nunca se imaginó que esas primeras pruebas serian fáciles. No tardó mas de cinco minutos en contestar otra hoja repleta de información. Era como escribir un diario de sus experiencias, pues todas las preguntas databan a algún conocimiento que el ya había adquirido con anterioridad, Pikachu observaba a su comportamiento, nunca lo había visto así de relajado haciendo la tarea. Alola habría sido el detonante de esa actitud?, dudaba el ratón

-Nunca rendirse- Dijo Ash rompiendo el silencio abundante. Pensar no era lo suyo, y eso perfecto lo sabia, aunque debía hacerlo para realizar esas tareas, por mas fáciles que estas fueran

-Recuerdas, Pikachu?. Siempre ganábamos sin esfuerzos, espero que no hayamos perdido ese toque- Al pararse de la silla, recordó aquel entrenamiento que había hecho junto a su amiga, por alguna razón, sabía que tenia el deber de enseñarle mas y más...

-Ahora que Fennekin sabe Fuego Fatuo, sera mas fácil causar quemaduras en Vivillon, luego de esto, será aun mas fácil derrotarlo con Ascuas o Lanzallamas- Serena ponía atención en lo que su compañero decía, luchando contra si misma para retener en ese momento la información que le daba

-Primero, al ordenar Fuego Fatuo, causarás quemaduras en tu rival, esto debe ser potenciado por otro ataque de tipo fuego como lanzallamas. Teniendo en esta situación a Vivillon, es seguro que ganes- Dijo alzando el dedo. Serena solo asintió y gimió de forma afirmativa. Entendiendo de una vez por todas lo que el le quería decir.

-Es hora de una batalla- La iniciativa venia de Ash, quien con una sonrisa propuso la actividad. La peli amielada dudo un poco, recobrando de un momento a otro la práctica que ella había hecho

-Esta bien!, ¡Haré mi mejor esfuerzo!- El entusiasmo en su voz dejó ver al azabache la determinación que tenia, cosa que lo motivó aun más a ayudarla con ello

~Ash vs Serena~ Entrenamiento

-Recuerda usar la estrategia- Añadió Ash mientras su Pikachu se posicionaba frente a el con sus mejillas cargadas en electricidad. La chica asintió, mandando de su parte a su inicial fuego

-Fennekin, ¡Fuego Fatuo!- En ese momento, Ash pudo haber tomado la ventaja, pero su subconsciente le decía otra cosa, así como su Pikachu, quien estaba dudando si esquivarlo o no, pues volteó a ver a su entrenador, quien no daba orden alguna

-Ahora, amigo- El ratón eléctrico se movió rápido de su lugar, dando lugar a su atacktrueno, que fue esquivado duramente por la zorrito

-No es de inmediato Serena. Recuerda lo que dijimos de causar daño primero- Serena se pegó en la cabeza con su mano mientras su Fennekin volvía a su lugar inicial

-Tampoco te deprimas, pronto lo harás muy bien- Al alzar la mirada, pudo ver a su pokemon dirigiéndole su mirada inocente, con la que le decía al mismo tiempo lo mucho que deseaba vencer en aquel gimnasio. Entonces, Serena entro en su mayor discusión mental, en la que gano el seguir intentando hasta ganar

-Bien, ¡Usa Arañazo!-

-Esa vez, pude ver realmente el potencial de Serena. Logró entender a Fennekin al instante- Reflexionó el entrenador mientras veía por la ventana de su cuarto, apenas eran las doce horas, por lo que decidió observar su teléfono por un momento

Serena: Me gustaría mucho hacerlo

Leer eso fue una mezcla de entre culpa y alegría, pues le había contestado. Pero el a ella no.

Aunque el teléfono de la oji azul vibró, esta no le dió importancia, y no por que no quisiera, sino que estaba ocupada con la tarea, concentrada en terminarla lo mas pronto posible.

Ash al no recibir respuesta, creyó lo peor en ese instante

-Soy un tonto- Se dijo a si mismo, volviendo a su primera labor, misma que estaría realizando su amiga a una distancia ciertamente lejos.

Pregunta 15: Debilidad de los tipo volador

R= Roca, Eléctrico y Hielo

Pregunta 16: Chimchar es un pokemon _ de la región _ del tipo _

Para nuestro amigo, esto era fácil, pues nosotros sabemos de antemano y sin presentación del compañero que en algún lado tiene

R= Inicial. Sinnoh. Fuego

Y así, varias de las preguntas fueron pasando, Ash contestando como el creía eran correctas y Serena con algo de ayuda de su madre, quien estaba al lado de ella supervisando lo que hacia. Llegó el momento en que ambos terminaron la labor, eran las dos de la tarde cuando esto sucedió, pero a ambos se les hacía aburrido el volver a estar sin nada que hacer. Ash volvió a revisar su teléfono, no había respuesta alguna de su parte, cosa que lo hizo sentir en cierta forma mal. ¿Pero por qué?, se preguntaba el entrenador.

Por otra parte, como anteriormente dije, Serena estaba aburrida, aunque poco animada para hacer algo. Quizá su amigo no había contestado por hacer la tarea, o quizá estaba ocupado. Todo lo quiso tachar, si ya había salido y viajado con el, no le veía el caso a que el la ignorara simplemente por que sí. Algo debía de haber, aunque no lo supiera,

-¿Que haré?- Comenzó por preguntarse.

Justo abajo, en la cocina de la casa de las Yvonne, la madre de la joven limpiaba la casa, era una labor poco difícil en realidad, pero igual, ella lo hacia al no recibir ayuda alguna de su hija, las cosas siempre eran casi iguales en esa casa, de no ser por los desperfectos que aveces surgían.

-Serena, ¿Podrías ir a ciudad Lumious por el mandado?- Muchas de las cosas que pasaban eran aburridas, en eso coincidían madre e hija, por lo que esta ultima no dudó en atender la petición.

A la casa de los Ketchum, Ash se alistaba para salir un rato, las cosas en la casa tampoco marchaban mas que de aburrimiento absoluto. Tomó su móvil, revisando una vez más si había respuesta, pero lo decepcionó y preocupo ver que no había nada.

-Vengo Luego Mamá, iré a ciudad Lumious- Dijo saliendo por la puerta con su Pikachu en su hombro

-Esta bien, Ash, regresa para la cena- El asintió mientras se iba, en su mente quería distraerse un tiempo mientras pasaba el rato, algo que casi siempre hacia.

Unos minutos después, paso por el lugar donde se topaba con Serena cuando ambos iban a la escuela, pensaba era dichoso de hacerlo, pero en el fondo se sentía ligeramente mal de no haberle contestado a tiempo. En fin, el siguió por su camino, y no tardó mas de veinte minutos en llegar a su destino, el cual era ciudad Lumious. La variedad de cosas era evidente, el querer comprar cosas se le hacia presente como a cualquier joven, su Pikachu iba con el, viendo a su vez todo lo que esa ciudad les ofrecía, había un tipo de mercado en la calle, sitio que les recordaba su anterior lugar donde vivieron, Alola. La nostalgia invadió a Ash y a su ratón eléctrico al entrar y ver la variedad de artículos, efectivamente se parecía mucho a aquella región.

Serena aun caminaba por las calles de tierra que la dirigían a ciudad Lumious, su andar consistía en balancearse de un lado a otro con su Fennekin en sus brazos, llegó el momento en que el camino café cambió a uno pavimentado, en ese momento supo que había llegado a su primer destino. Luego de caminar para llegar al sitio de compras, pudo ver el lugar mas a al perfección, pues era una de las primeras veces que ella iba sola a ese sitio. Estando por acompletar la carga que tenía, se detuvo a descansar un momento, las bancas del parque eran negras, había gran cantidad de pokemon paseando con sus entrenadores, y aunque Serena no era la excepción, quería andar mas libremente por ahí, cosa que no podía, debido a sus labores escolares y su madre, quien no la dejaba salir.

-Somos diferentes- Dijo después de suspirar.

-No se si sentirme feliz o extraña- Su Fennekin volteó a verla, y de alguna forma, ella comprendió lo que su compañera le quería decir. Solo la acarició.

Por otra parte, Ash llevaba en su mano una nieve, disfrutaba su estadía en esa ciudad junto a su Pikachu,

-Ya tenia tiempo que no nos divertíamos así- Comentó a su amigo, quien respondió con su "Pika" muy alegre

-¡Quiero tener mas días así!- Mencionó al aire. Cosa que no pudo evitar saliera tan vivamente que fuera oído por cierta chica a la distancia, causando sobre ella un estremecimiento

-¿Ash?- Justo ahí, Serena observó al chico alegre con la nieve y su compañero, sin que estos se dieran cuenta de su presencia. El futuro encuentro ya era seguro en la mente de Serena, y esto se sabia por que estaba por pararse para hablarle, mas bien, gritarle por la espalda,

-A...- Lo hubiera hecho, de no haber sido por que una voz le habló desde atrás,

-Tu debes ser Serena, ¿no?- Un castaño le arruinaba el futuro encuentro a la chica. Era Calem, que con un gran gusto habló a su compañera de clase. Esta última asintió resignada a no poder escapar de la situación en la que estaba a punto de entrar

-¿Me recuerdas?. ¡Soy Calem Ganes, de la misma clase que tú!- Ella no se sentía segura con ese chico, ya que de alguna forma le hacia sentir miedo. Pero toda mala presunción de él fue descartada, ya que la pelimiel recordaba a la perfección su miedo a hacer nuevas amistades, y recordando eso, se decidió a convivir con alguien nuevo ese día

-S, si te recuerdo, Calem- Trató de iniciar platica mientras cerraba los ojos con nerviosismo

-¿Que haces sola por aquí?-

-Solo venia a comprar el mandado. Nada más- Al ya haber abierto los ojos, pudo ver mejor al chico, sonreía y al parecer, reía

-Me preguntaba, ¿Podríamos ser amigos?- El joven preguntó. Esto le recordó a nuestra protagonista el cómo había confiado en Ash con tan solo verlo. ¿Por qué con Calem no?. Simple. No había hecho nada que le demostrara que podía confiar plenamente en él

-¿No crees que es muy pronto?, apenas nos acabamos de conocer- Dijo con una gota de sudor en la frente, muestra de que estaba confundida por la actitud excesivamente confiada del chico

-Supongo que tienes razón. Pero no descansaré hasta ser amigo tuyo como ese Ash- Ese comentario hizo sorprenderse a Serena, ¿era tan obvia su amistad?, ¿seria igual con su sentimiento?. Por otra parte, se oía que quería hacer de menos a su querido azabache, cosa que la comenzaba a alterar, en poco, claro está

-Mira, Ash y yo tenemos una gran amistad. No se como, pero el y yo estamos destinados a ser algo más- Su mente y boca actuaron por si mismos, diciendo lo que en esos momentos impacto al castaño que tenia frente a ella, así como también se había avergonzado a sí misma

-¡Digo...!-

-No digas más. Pero recuerda que todo puede cambiar con el tiempo- Ahora a el se le resaltaba la vena en su frente con cierta rabieta interna que no parecía controlar,

-¡Nos vemos!- Dicho lo anterior, se dirigió hacia otra dirección con un aura deprimente, dejando a la pelimiel con la mano alzada en gesto de despedida. Cosa a la que el castaño no pudo responder al no notarla. Rápidamente, Serena volteó a ver si aun estaba su amigo ahí, aunque al no verlo no pudo hacer mas que quedarse sentada donde mismo viendo a su Fennekin

-¿Soy tan obvia, Fennekin?- La cuestión que Serena exponía a su compañera tenia cierto sentido para esta última, pues al ser quien mas tiempo pasaba con ella, debía de saber interactuar con ella. O sea, era mas que obvio que la zorrito iba a saber de lo que sentía, pero, cómo contestarle a su entrenadora sin ser sinceramente lastimosa?

-Lo soy, ¿verdad?- La pokemon seguía sin responder, pero cabe resaltar que su sonrisa la delataba frente a la pelimiel al tenerla poco deforme y fuera de lugar. La oji azul solo bajó la mirada viendo el mandado que había de llevar hasta su hogar. Optó por seguir su camino, levantándose de la banca y estirándose, aun quedaban unas cuantas cosas que comprar.

En una cafetería, Ash comía junto a su pokemon eléctrico. El lugar le recordaba al sitio que su amiga tenía en Alola, aunque su nivel no llegaba a ser el mismo, obvio que no lo demostraba. Las variadas cosas que había encontrado eran sin duda espectaculares, pero mas que nada, ansiaba una batalla en esos momentos, una en la que se pudiera esforzar mas que en cualquier situación,

-Muchas gracias por la comida- Al final, era hora de irse, no sin antes degustar del postre, mismo que disfrutó de la misma manera su ratón amarillo. Ahora, luego de su merienda, decidió ir a ver aun mas lugares en la gran urbanización en la que se encontraba, mejor conocida como Ciudad Lumious, quedaba mucho mas que ver de lo que nuestro protagonista pensaba, aunque no siempre alcanza el tiempo. Al salir, no notó la presencia de una chica que iba caminando, por lo cual terminó chocando con esta accidentalmente, el color de su cabello era azul, fue lo único que el azabache notó al caer junto a ésta al piso

-Lo, lo siento, no la vi- dijo levantándose y extendiéndole la mano a aquella chica, quien la tomó algo aturdida

-¿Te hice daño?- Al no poder responder, Ash se preocupó, luego notó de nueva cuenta lo mareada que estaba

-No fue nada, no te preocupes- La chica se dejó caer en una banca con su mente aun mareada, aun no podía diferenciar quien era la persona que estaba frente a ella. Una vez recuperada su vista y sentidos, pudo ver que eran Ash y su su Pikachu quienes estaban frente a ella

-Tu eres Ash, ¿cierto?- El azabache asintió.

-Soy Miette, estamos en la misma clase, ¿recuerdas?-

-Ahora que lo mencionas. Te he visto- Dijo el joven. La peli azul por fin tenia oportunidad de acercarse a su compañero, que con cierta fluidez le habló

-Es bueno encontrar gente por estos rumbos, seria un desperfecto andar solo por estas calles-

-Tu lo andabas- Contestó el azabache a lo dicho por la chica

-Tienes razón. En fin, ¿cuanto llevas por aquí?- Pregunto luego de la penosa presentación que dio

-De hecho, ya me iba, queda muy poco tiempo para la cena, y prometí regresar a esa hora- Y no era mas que la verdad, revisando su reloj de mano se dio cuenta de tal, por lo que tuvo que despedirse tan pronto para llegar

-Pues es una pena, pero te comprendo. Seamos amigos, ¿quieres?- El azabache sonrió. Era evidentemente fácil hacer amistades en esa región, luego de ello dejo a la chica sentada para salir despavorido hacia la salida de la ciudad.

-Primer paso dado. Ahora soy su amiga- Dijo Miette apenas perdió de vista al chico.

Desde otro lugar, Serena preparaba las cosas para irse. apenas veía el mensaje que su amigo le había mandado antes, ahora era ella la que se sentía culpable de no contestarle. Pensaba que quizá por eso la había ignorado. Una vez hechas las compras, era momento de partir. El no haber podido vuelto a hablar con su amigo era una de sus desgracias ese día, seguro que el estaría divirtiéndose por ahí con su Pikachu, pensaba ella. Al levantar nuevamente las bolsas, vio a la distancia como se acercaba Ash con velocidad, era tanta que no vio a la pelimiel con las bolsas

-¡A... Ash!- Esta vez, nada podía evitar su ya predestinado encuentro. El detuvo de inmediato el paso al reconocer esa voz. Era Serena quien le llamaba por la espalda en esos momentos, rápidamente volteó para verificar que era ella, cosa que logro hacer a la perfección, viéndola con su Fennekin ahí parada. Luego de todo, podría volver a ver a su amiga ese día

-¡E, esperame!- La peli amielada trató de correr hacia el, pero este apresuró el paso para interceptarla y ayudarla con las bolsas, ya que si no lo hacia era evidente que se caería.

-Dejame ayudarte con esa carga- Tomó las bolsas, librando de esfuerzos a su amiga, a quien le brillaron los ojos de verlo de nuevo

-¿que haces por aquí?- preguntó el azabache,

-Vine por el mandado, ya me iba-

-también me iba, ¿te parece si nos vamos juntos?- Sin dudarlo, Serena aceptó gustosa la propuesta, comenzando así a caminar de nuevo, aunque por poco tiempo. Quizá seria por obra del destino, o tal vez la forma en que Ash lo recibió, pero este último comenzaba a sentir algo extraño en el, podía sentir su corazón, que en varias veces se agitó mucho, palpitar muy rápido, no había hecho aun mucho, era extraño para el sentirse así, sobretodo, se preguntaba el por qué. Dejando de lado eso, buscaba una forma de hacer que su compañera recordara el pasado, parecía insistente, pero en realidad quería poder hacerlo, de ser un trabajo largo, no estría dispuesto a rendirse así de fácil.

En fin, la forma en que ambos caminaban parecía ser muy detenida, queriendo nunca llegar a su destino, por lo menos Serena, al ser de quien realmente podemos asegurar que esta enamorada de Ash, bueno, con eso dije todo. El caminar lado a lado era algo que fácilmente podía confundirse con una escena comprometedora, sobretodo por que, Ash, cargaba con las bolsas de Serena, y esta caminaba con sus manos tomadas una de la otra, y como toque final, Pikachu iba en medio de ambos, supongo que lo han de suponer. Los tres se veían como una familia que venía del mandado.

Quien se dio cuenta de eso fue Serena, obviamente, su rostro volvía a colorearse carmesí, cosa de la que Ash se dio cuenta al voltear a verla, nuevamente su pulso se volvía a descontrolar mientras ejecutaba ese acto, más allá de eso, sentía su pecho palpitar fuertemente, como un ahogo, solo que no se estaba ahogando ni nada por el estilo, el le sonrió, aunque Serena creía que no sabia como se veían ambos, cosa que era completamente lo contrario, pero a diferencia de ella, el lo tomaba como un juego, tal y como en aquellos tiempos en Kanto

-Ya hemos llegado. Fue un gusto haberte acompañado este día- Ash se despidió de su amiga, quien aun no salia por completo de aquella sumisión de sentimientos dentro de ella. Pues desde la forma en que los dos se veían hasta la forma en que el se comportaba daban mas que una señal de inicio de relación, aunque todo se venia abajo al pensar que Ash no tenia lo mismo que ella en su mente, estaría dispuesta a darlo todo por cambiar a su favor lo que ese chico pensara,

-Mu, muchas gracias, Ash- Ella sonrió nuevamente frente a el, quizá este mismo no se dio cuenta, pero también le sonrió

-Disculpame por no haberte contestado al teléfono, es que no me di cuenta de los mensajes- Se excusó el chico, aunque su amiga no se molestaría en lo absoluto

-No te preocupes por eso, yo tampoco vi el ultimo mensaje que me mandaste. Aunque pensé que no lo verías, me alegra que lo hicieras- tanto en su mente como en su ser no podía ocultarlo, su sonrisa la delataba a mas no poder, cosa que nuestro protagonista no dejo pasar por alto. Era igual de feliz!

Al final, ambos terminaron de despedirse el uno del otro felices de haberse vuelto a encontrar.

Otro corto capitulo en el que quise rellenar. No se si me salio bien, pero estoy conforme con los resultados. No podía dar mas. Calem y Miette hicieron su entrada al mundo de nuestros jóvenes entrenadores, cabe resaltar que habrá drama seguro teniendo a estos dos por ahí, pero creo que aun falta algo de tiempo para ello. Espero les guste el capitulo tanto como a mi me gusto escribirlo.

Chao!