ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

"PASEANDO ENTRE NUBES"

Capitulo 24

Después de preparar un breve equipaje Terry y Candy, se vistieron los trajes de pilotos de vuelo, habían puesto la ropa de ambos (apenas dos cambios para cada uno) en un mismo equipaje, Terry se aseguró que Candy llevara puesto su sortija de compromiso, eran las 8:00 de la mañana, él había decidido adelantar su salida, aunque se encontraba algo nervioso de alzar el vuelo en ese viaje sin el apoyo ni orientación de ningún otro piloto experimentado, se resignó a confiar en su propio instinto, pero aun así era mayor su euforia, "solo faltan dos días, en dos días más y a estas mismas horas del día ella será mi esposa" –ese pensamiento giraba en torno a su mente mientras le ayudaba a Candy a ajustar su paracaídas.

Candy recordó a Stear en aquella ocasión cuando fue aquel quien le ajustaba el paracaídas, sonriendo distraídamente, Terry alzo la ceja: -"¿De qué te estás riendo Lady Pecosa?"-

Candy lo vio a los ojos, todas esa última semana había visto en Terry un brillo mucho más intenso en la mirada de él que la contagiaba haciendo que la alegría cantara por sus venas: -"Yo… solo estaba recordando a Stear aquella tarde cuando me ayudaba como tú a ajustar el paracaídas, yo estaba privada del miedo, pero era tal su entusiasmo que no me atreví a decirle que no quería subir a un avión fabricado por el mismo…"- se rio alegre: -"Menos cuando me dijo que lo había construido especialmente para festejar mi certificación de enfermera"-

Terry soltó una carcajada: -"Candy, tú con tal de no enfrentar las caras tristes de tus amigos eres capaz de todo, por eso te admiro, pero al mismo tiempo me da miedo Pecosa… aunque hoy lo estés haciendo por mi"- le dijo besando su dedo índice y poniéndolo en los labios de ella

Candy se rio de buena gana: -"Bueno, solo espero no tener que utilizar este globo contigo, ¿estás seguro que lo sabes hacer Terry?, ¿en verdad sabes pilotear el avión?"-

Terry: -"Bueno según me conto Albert, él llego muy bien llevando el control del vuelo en la primera parte del viaje, así que si tuvimos el mismo entrenamiento y además yo fui mejor alumno que Albert, tal vez no tengamos que utilizar estos 'globos' como tú les dices"- luego rio socarronamente: -"Aunque yo nunca he utilizado uno de estos paracaídas, y sería interesante saber que se siente"-

Candy lo mira con ojos de susto: -¡!Terruce Graham, ni se te ocurra!"-

Terry se ríe: -"No te asustes, lo dije en broma"-

Candy: -"Eres incorregible, siempre me haces bromas en el momento más inoportuno, ¿Cómo me dices eso cuando más nerviosa estoy?"-

Terry se ríe: -"Por eso, para que te relajes, además tranquilízate, todo va a salir bien… ¿sabías que cuando estas asustada, también se te notan mucho las Pecas?"- apenas dicho eso empezó a correr por la pista de despegue con Candy tras él en ademan de venganza, a lo lejos alcanzo a ver al piloto de los Andley que se encaminaba hacia ellos, detuvo su carrera y le aviso a Candy que ya no estaba solos, esperando a que los alcanzara el piloto: -"¿Que tal Rodgers, como va el día?"-

Rodgers: -"Todo bien señor Terry, como está usted, ¿ya todo listo?"-

Terry: -"Según yo sí, te presento a mi prometida, la señorita Candy Andley"-

Rodgers la saludo inclinando la cabeza: -"Señorita, Calbraith P. Rodgers es un placer conocerla… es una más de mis jefes"-

Candy se ruborizo por el comentario: -"Oh no diga eso Rodgers, encantada de conocerlo, espero que haya entrenado bien a este alumno"- dijo refiriéndose a Terry con una hermosa sonrisa

Rodgers: -"Bueno señorita Andley, tenga la certeza que el entrenamiento de mi parte fue muy completo pero sobre todo que el señor Terry es un excelente aprendiz"-

Candy: -"Llámeme Candy por favor"-

Terry: -"Yo lamento interrumpir su charla, pero debo prevenirles que se hace tarde y será mejor partir de una vez"-

Rodgers: -"Si señor, tiene usted razón, permítame ayudarlos a abordar"- luego de hacer un repaso general de todas las instrucciones con Terry se apartó de la nave cuando este encendió los motores, y los vio alejarse mientras el avión tomaba fuerza por la pista para elevarse por los aires, solo agito la mano en señal de adiós.

Terry al inicio del vuelo iba muy concentrado en seguir todas las indicaciones, era un biplano de dos motores de origen británico, que había sido creado originalmente para la contienda en la guerra aunque después de no haber sido utilizado para tal efecto, le hicieron algunas modificaciones entre ellas quitar los dispositivos de armería y luego los ofrecieron a los empresarios y gente adinerada comercializando con ellos. Aunque nervioso por la nueva práctica Terry experimentaba cierta tranquilidad, Calbraith Rodgers, era un buen maestro a más de ser un piloto experimentado, hacía ya más de 10 años en 1911, que había logrado la proeza de ser el primero en completar el primer vuelo transcontinental en Estados Unidos, según le conto Albert, saliendo de la ciudad de Nueva York hasta Long Beach en California, "los Andley sí que saben elegir a su personal" –pensó Terry mientras daba una nueva revisión a los relojitos, hasta cuando finalmente sintió estable el avión, pudo dirigirse a Candy: -"¿Estás bien Candy?"- ella le respondió luego la tercera ocasión que él le pregunto, pues iba distraída con el paisaje, solo asintió con la cabeza y una radiante sonrisa. Él volvió a concentrarse en la actividad de pilotear, mientras pensaba "es de las pocas cosas buenas que nos deja una contienda a los humanos", en el tiempo en que Rodgers, logro aquella proeza, había demorado más de tres días de vuelo, y cuando su propio padre volaba, la aviación estaba aún en pañales, apenas si lograban mantenerse fuera del piso "pero ahora los aviones han tenido un buen avance y son bastante más rápidos, eso es lo que hace el deseo de ganar una guerra, le da avances a la tecnología" continuaba reflexionando, mientras empezaba a disfrutar del vuelo "tal como Albert menciono no falta mucho tiempo para que se elaboren aviones que puedan llevar más de un pasajero, y definitivamente en espacios más cómodos que estos, espero que Candy no vaya muy incómoda, porque tardaremos varias horas antes de tocar tierra de nuevo", finalmente logro prestar mayor atención al paisaje, "recuerdo que cuando niño imaginaba que se sentiría tocar las nubes, ahora que estoy atravesando entre ellas ni siquiera soy totalmente capaz de identificarlas, son como la niebla, o la bruma del Atlántico… sí, la bruma del barco… aquella noche cuando la conocí"…

"había una densa bruma cuando por primera vez, vi sus ojos azules como la profundidad del mar"-pensaba Candy mientras atravesaban un banco de nubes, "la noche era azul en medio del mar, como ahora es azul el cielo, solo que ahora es un azul tan brillante que casi me deslumbra, como tu mirada Terry, un azul tan brillante y profundo como tu mirada, ¿Cómo llegue a creer que podría olvidarte si el azul de tus ojos rodea la vida por sí misma, en el azul del cielo al anochecer, en el azul profundo del mar con su oleaje embravecido, en el azul reflejado en las aguas del rio, fue maravilloso conocerte Terry, fue maravilloso conocerte aquella noche de bruma, porque en ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye a tú lado, como tú lo desees y hacia donde tú quieras"

"desde entonces no he hecho otra cosa más que amarla, que tonto que no me di cuenta que esa misma noche ella me robo el corazón, marcándome el camino en su arco hacia la esperanza, desde aquella noche Pecosa, liberaste en mi un delirio por ti y desde entonces tu presencia misteriosa tiñe de amor y doblega mi alma" de pronto entre la humedad de las nubes y los rayos del sol obsequiaron a sus azorados ojos un esplendoroso arcoíris, alcanzo a percibir la alegre agitación de ella en el espacio de atrás, volvió la vista por un momento para descubrir el reflejo de los colores en su mirada, el corazón de Terry quedo exaltado en la contemplación.

…Mientras que travesaban las planicies del desierto contemplando los grandes cañones, el atardecer demoro un poco más en llegar y ambos estuvieron prontos a su encuentro, en las horas profundas, sobre los campos, el atardecer resonante en intensos e inconcebibles colores muriendo al abrigo del anochecer.

"Dios debe amarme demasiado si me ha permitido contemplar de estas bellezas junto a Candy"

"Dios debe amarme demasiado si me ha permitido disfrutar de estas bellezas junto a Terry"

Llegada la noche, Terry comenzó a descender, enfrentando una nueva inquietud… 'no veía nada', estaba tan obscuro, solo las luces tintineantes de la ciudad a lo lejos lo orientaban un poco, pero no sabía cómo encontrar el lugar en donde debía aterrizar, por un instante sintió pánico, cerró los ojos con fuerza, evoco los recuerdos de las instrucciones tan rápido como pudo, "veras dos líneas un camino marcado por dos líneas de fuego" las palabras de Rodgers, resonaron en su mente, "hasta que las identifiques empiezas a descender por completo", abrió los ojos, planeo por encima de la ciudad buscando cuidadosamente su objetivo, estaba empezando a prepararse para dar vuelta y hacer un segundo recorrido, cuando alcanzo a ver hacia las afueras de la ciudad, un camino bordeado por luces, enfoco su vista lo más que pudo, eran como pequeñas fogatas de fuego, entonces inicio el descenso, gritando fuerte por encima del ruido de los motores que se iban apagando: -"Sujétate fuerte Candy"- ella había empezado a quedarse dormida, fue el ruido apagándose lo que la llevo a despertar alcanzando a escuchar su voz, por un momento pensó que algo andaba mal y se sobresaltó, no veía nada, hasta que volvió a escuchar su indicación, él quería que se sujetara, ¡no que saltara!, además su voz aunque nerviosa no se escuchaba alarmada, entonces se fijó que estaban aterrizando, el sobresalto se convirtió en temor, nunca había aterrizado, cerró los ojos con fuerza, hasta que de pronto sintió un golpe, no fuerte, y luego un leve zarandeo, habían tocado tierra, permaneció con los ojos cerrados, noto que el avión iba perdiendo cada vez más su velocidad, hasta detenerse por completo, mientras observaron que dos autos se aproximaba hacia ellos.

Terry giro en su asiento lo más que pudo para verla: -"¿Estás bien?"-

Entonces Candy vio su frente perlada de sudor y su rostro un tanto más pálido, "¿está asustado?", se preguntó con sorpresa: -"Estoy muy bien gracias Terry, me asuste un poco con el aterrizaje, pero ya estoy bien"-

Terry sonrió: -"Yo también me asuste, pero parece que todo salió bien"- dijo al tiempo que experimentaba un nuevo entusiasmo: -"Fue fantástico Candy, todo este vuelo fue fantástico, además del día del entrenamiento, nunca había realizado un viaje en avión y mucho menos ser yo mismo quien comandara el vuelo por tanto tiempo"- mientras hablaba su voz iba tomando una entonación cada vez más alta, Candy lo vio pasar del susto a la euforia y le sonrió dejándose envolver por su entusiasmo, el motor de los autos ya se escuchaba cerca y Terry comenzó a descender, ayudándola a ella a hacerlo de igual forma tomándola de la cintura para bajarla: -"¿Viste esos paisajes?, pasar en medio de las nubes"-

Candy reía junto con él: -"El arcoíris me dejo impresionada"-

Terry la contemplo amorosamente y su tono de voz se modulo en un tono más bajo: -"Sí…, el arcoíris se reflejaba hermoso en tu mirada"-, la sintió estremecer entre sus manos y una vibración recorrió también por su espalda, sintió perderse en su mirada, estaba por besarla cuando una voz lo distrajo por completo

-"¡Sr. Grandchester!, ¡sr, Grandchester!, buenas noches"- dijo el hombre acercándose: -"Buenas noches Sr. Grandchester, mi nombre es Daniel's Hansen"- le extendió la mano: -"Pero puede llamarme Danny, soy encargado de la gerencia de una de las empresas de la familia Andley y tengo la indicación de ponerme a sus órdenes en todo lo que necesite"-

Terry le sonrió y soltando la cintura de Candy, lo saludo: -"Buenas noches Danny, usted por favor llámeme Terry"- se volvió hacia Candy: -"La señorita es mi prometida, Candi's White Andley"-

Danny abrió sus grandes ojos con una agradable sonrisa: -"Señorita Andley, es un placer poder atenderla"-

Candy: -"Gracias Danny, por favor llámeme solo Candy"-

Danny: -"Vengan al auto, deben estar agotados, los encargados del hangar se harán cargo de remolcar el avión hasta guardarlo y dejarlo listo para que lo utilicen el día de mañana, ¿a qué hora desea partir Terry"- le pregunto mientras abría la portezuela del auto para que Candy abordara.

Terry ayudo a Candy: -"En cuanto despunte el alba Danny, me gustaría estar en Chicago temprano"-

Danny metiendo el equipaje en el auto: -"En tal caso se lo tendremos listo a partir de las 5:30 de la mañana Terry"-

Terry abordo el auto en el lado del copiloto: -"Por ahora nos gustaría un hospedaje bastante cómodo en donde además tengamos oportunidad de cenar"

Danny: -"Entonces será bien que los lleve al hotel Waterford Marriott, es uno de los mejores por aquí y queda cerca, así podrán descansar más tiempo, supongo que querrán descansar antes de cenar"-

Terry reviso su reloj: -"Son las 11:00 de la noche y mi prometida y yo hemos viajado más de 12 horas continuas, casi todo el día, lo mejor será cenar y luego instalarnos"-

Danny: -"Muy bien Terry… disculpe, ¿es usted el actor verdad?, Terry Graham"-

Terry sonrió débilmente, después del momento de euforia se sentía muy cansado: -"Si soy yo, a tus órdenes"-

Danny muy contento: -"Vestido de piloto se ve diferente… Terry mi esposa es un fiel admiradora suya y a ella le encantaría conocerlo… bu… bueno entiendo que ahora debe estar muy cansado, pero ¿le molestaría darme un autógrafo para llevarle esta noche?"-

Terry: -"No, no es ninguna molestia, con gusto le visitaría en su casa pero es necesario que duérmanos temprano esta noche"-

Danny: -"Si, tiene usted razón, ya llegamos"- bajaron del auto y Danny los dirigió al área del restaurante, pidiendo un espacio apartado para que ellos no fueran molestados, aunque a esas horas había poca gente en el lugar, y mientras les acercaban la cena Danny, fue a reservar las habitaciones, antes de marcharse Terry le dio el autógrafo para su esposa: -"Muchas gracias Terry, estaré aquí por ustedes mañana a las 5:00 de la mañana, aquí le dejo las llaves de las habitaciones, señorita Andley, Terry me despido que pasen buenas noches"-

Terry: -"Hasta mañana Danny, gracias por todo"-

Candy sonriendo y con ojos de sueño: -"Hasta mañana Danny, ha sido muy amable"- cuando se fue, ella vio en la mesa dos llaves lo que significaba que eran dos habitaciones, ella tenía mucho sueño pero no le gustaba la idea de dormir sola.

Terry sonrió adivinando su pensamiento: -"Son habitaciones contiguas, era de esperarse que pidiera dos habitaciones Pecosa, si le dije que eres mi prometida, te parece si dormimos en una de ellas y mañana tú te bañas en una y yo en otra, así estaremos listos más rápido"-

Candy le sonrió muy dulcemente: -"Es extraño otras noches dormimos hasta muy tarde, pero hoy siento tanto sueño que si no fuera porque muero de hambre me quedaría dormida ya mismo"-

Terry soltó una carcajada: -"Pero lo de la comida nunca lo perdonas, ¿verdad Pecosa?"-

Candy: -"¡Terry!, eres... ¿Por qué te ríes de mí?, tú también te ves muy cansado y también estas cenando"-

Terry: -"Si, yo pienso que es debido a la emoción del vuelo que estamos tan cansados, y será mejor dormir lo más posible, porque mañana nos espera una travesía semejante, ¿fue muy incómodo para ti?"-

Candy se ríe: -"Me asuste en el aterrizaje, porque empezaba a quedarme dormida, y además, con Stear, omitimos esa parte"- Terry se rio junto con ella, al terminar la cena se subieron a dormir, cuando Terry salió con su pijama puesto encontró a Candy sentada al borde de la cama, todavía con su traje de vuelo, la miro con curiosidad, pero antes que él le preguntara ella le dijo: -"Olvide poner mi camisón y bata en el equipaje"- su voz sonaba con frustración

Terry trato de reprimir la risa pero no pudo y soltó una carcajada: -"Como te pasan cosas Candy, y ¿qué vas a hacer?"- le pregunto con una sonrisa picara

Candy: -"¡Terry!, se generoso conmigo, no sé qué hacer, no tengo con que dormir y me muero de sueño"- bajo la vista apesadumbrada

A Terry se le ocurrieron infinidad de cosas en cuestión de segundos, como dormir los dos sin pijama, pero no le dijo nada, ella se veía muy cansada y él también lo estaba, aunque la sola idea que le cruzo por la mente era suficiente para quitarle el sueño, negó con la cabeza: -"No, Lady Pecas, cuando haces esa cara es por qué quieres convencerme de algo y no te voy a dejar dormir vestida"- Candy abrió la boca pare reclamar, pero volvió a cerrarla porque no encontró como decir, Terry reviso su reloj, luego la vio: -"¿Te parece bien si compartimos mi pijama?"-

Candy lo vio desabotonarse el pijama: -"¿Cómo?"- cuando vio que él se iba a quitar la parte superior del pijama, se dio vuelta, Terry contuvo la risa ante su pudor y luego le puso la prenda sobre el hombro para dejarla que se fuera a cambiar, Candy tomo la pijama y sin voltear a verlo le agradeció: -"Gracias Terry, eres muy bueno conmigo"- y se fue a cambiar

Terry apago la luz dejando solo una lamparita encendida para que ella no tropezara, y se recostó esperándola para dormir, aunque para ese momento pensaba que ya no tenía tanto sueño como creía, y mucho menos cuando la vio dirigirse a la cama, su prenda le quedaba grande a Candy, sin embargo de todas formas gran parte de sus piernas quedaban expuestas y el primer botón del pijama quedaba muy abajo, dejando entrever el nacimiento de sus senos, el paso saliva porque de pronto sintió ahogarse, cerró los ojos forzándose a pensar que tendría que estar muy descansado al día siguiente para continuar el viaje, y requería toda su concentración si quería que llegaran vivos hasta Chicago, más cuando ella se metió en la cama y recostó su cabeza en su hombro poniendo si delicada mano sobre su pecho desnudo, escapo de sus labios un gemido, toda su piel se incendió de anhelo, su cuerpo despertó por completo, su respiración se volvió agitada, apretó los parpados, la necesitaba, la necesitaba mucho, antes de darse cuenta la llamo: -"Candy…"- su voz era un susurro enronquecido, beso su cabello, su frente acariciando su mejilla le hizo levantar la cabeza tomándola por la barbilla, para descubrir que Candy estaba profundamente dormida, quiso gritar de frustración, quería despertarla, quería desabotonar ese pijama y tomarla por fin, la movió para hacerla despertar, pero si ella siempre tenía el sueño pesado, esta noche parecía que había tomado algún somnífero, se sintió muy estúpido porque tenía deseo de llorar, cerró los ojos de nuevo, quería dejar de pensar, entonces llego a su mente el recuerdo del viaje, especialmente el arcoíris y la alegría de descubrirlo en su mirada, la experiencia de volar era algo increíble, más aun sentir que era el mismo quien tenía el control de ese vuelo, sentir el viento y ver los paisajes desde arriba, ahora entendía la pasión de su padre y la de Stear, se concentró en recordar las sensaciones del vuelo y sin darse cuenta se quedó dormido. De pronto escucho el sonido fuerte de una puerta cerrándose, abrió los ojos Candy ya no estaba con él, y escucho cuando ella abrió la corriente de agua para bañarse, el vio la hora, eran las 4:30, Candy debía haber cerrado la puerta para hacerlo despertar, de mala gana se levantó y también se fue a bañar. Iniciaron su viaje 15 minutos antes de lo esperado. Para descubrir en esta travesía los cambios en el paisaje, en algún momento de la mañana una parvada de patos atravesó frente a ellos, Terry sonrió al recordar la frase de Albert "no vayas a atropellar a un pato", pero después de pensarlo un poco, maniobro para no cruzarse directamente con ellos, pues al imaginar que algún animalito chocara con la hélice del avión, le pareció que sería un espectáculo realmente desagradable y doloroso, eso sin tomar en cuenta que podría averiarse su medio de trasporte, y cada vez estaba más cerca de alcanzar su meta más deseada, "unas horas más, un día más, y ella será mi esposa"-pensó sintiéndose ilusionado.

****************T y C*****************

Mientras que la llegada de los futuros esposos se hacía inminente, la mañana inicio a muy temprana hora en la mansión Andley, movilizando los envíos, afinando los detalles, Albert destino al 80% del personal de servicio de Chicago a colaborar en los preparativos del hogar, por lo que la mayoría de los empleados viajaron desde temprano ha Lakewood, más tarde viajaron Annie, Patty la abuela Martha e Isabel, la hermanastra de Terry que se había sentido muy contenta con ellas, durante casi todo el camino Isabel insistió en que Patty y Annie le contaran cosas sobre Candy, se sentía muy interesada en empezar a conocer al verdadero y único amor de su hermano, ella quería saber cómo y quién era la chica por la que él se había encontrado tan triste en Londres cuando estuvo viviendo con ellos, fue Patty quien más se afano en contarle, pues necesitaba algún distractor que le quitara de la mente que estaba por encontrarse nuevamente con Tom, ese chico sí que la había dejado impactada. Para cuando llegaron a Lakewood, Isabel ya sentía querer a Candy, la imaginaba una chica muy linda que además debía de serlo físicamente, porque de otra forma Terry no se habría fijado en ella.

En Lakewood, desde la mansión, la granja de Tom hasta el hogar, todos trabajaban como hormiguitas, preparándolo todo, para el día siguiente, la excitación en todos ellos era evidente. Annie y Patty llegaron primero a la granja de Tom y Patty decidió quedarse con él para ayudarlo a coordinar los pendientes, Isabel que nunca había estado en una granja, quiso quedarse con ella, Annie y Martha, se desplazaron hasta el hogar, llevando con ellas a los empleados que habían venido de Chicago.

Después del almuerzo Archie y los hermanastros de Terry, Richard II y Robert, empezaron la colecta de cosas por llevar Lakewood, fueron por el jaquet de Terry, el ajuar de Candy y varias cosas más, ellos se fueron directo a la residencia de Lakewood, en donde los alcanzarían después los padres de Terry, la tía Ellroy y Albert, en Lakewood ya estaban esperándolos algunos otros ancianos del clan Andley, El duque y Eleonor quisieron conocer el lugar en donde su futura nuera había pasado la mayor parte de su infancia y Albert fue junto con ellos, la entrevista entre las maestras de Candy y los padres de Terry resulto en una agradable y entretenida conversación.

*****************T y C******************

A media mañana el brillo del sol se volvió incandescente, y el peso del viaje fue más evidente, Terry pensaba que si tan solo pudiera conversar con Candy, sería más placentero el trayecto, sin embargo sabía que a más de 10 palabras y ambos estarían afónicos, intentando comunicarse por encima del ruido de los motores del avión.

Candy por su parte cerró los ojos disfrutando de la sensación de estar flotando en el aire, algo sorprendida a la vez por lo tranquila que se sentía viajando con Terry, ya no experimentaba ninguna clase de nervios, con él piloteando ella se sentía muy segura, recordó la noche anterior, "sí, Terry es toda mi confianza, aun en medio del silencio de la noche que acosa mis horas perseguidas eres tú con tus brazos de piedra quien en torno a mí cintura provocan mi húmeda ansia unida a tu silencio transparente donde mis besos aguardan anhelantes tu presencia", cuando camino hacia la cama supo el efecto que había tenido en él y al escuchar el suave gemido que escapo de los labios de él decidió, se finjo completamente dormida, poniendo a salvo su virtud, pero más allá de ella, pensó en poner a salvo la caballerosidad de él, aunque no tuvo que fingir demasiado, pues luego de haber tratado de despertarla lo sintió tranquilo, después ella se durmió de verdad, "eso de dormir juntos empieza a convertirse en muy complicado, quizá debería conversar con Terry e ir contemplando una fecha para efectuar nuestra ceremonia matrimonial y así liberarnos de las prohibiciones, quizá ahora que lleguemos al hogar de Pony y conversemos con la hermana María y la señorita Paulinne, sea el momento de proponer una fecha ideal para la ceremonia, quisiera que fuera pronto, no encuentro ninguna razón para seguir esperando más tiempo… bueno quizá Terry quiera que sus padres lo acompañen, es un evento importante después de todo, y yo… me complacería que mis amigos estén conmigo", una sonrisa afloro en sus labios, y el deseo de convertirse en la 'señora Graham', o la señora Grandchester de Schleswig-Holstein, o como fuera, "ser la esposa de Terry…. Mmghh, sí es grato ser su prometida, aun no termino de asimilarlo y con solo pensarlo mi corazón late con una furia descontrolada, pero, ser su esposa es algo que deseo… y lo deseo pronto", vio su cabeza frente a ella, parecía muy concentrado en pilotear el avión, un suspiro se liberó de su pecho, plácidamente volvió a cerrar los ojos "ahh, si pudiera elegir, me casaría con Terry mañana mismo", noto un descenso del avión, abrió los ojos para descubrir, las montañas las praderas y las serpenteantes líneas que marcaban los ríos.

Terry opto por bajar el nivel de la aeronave, viajando bajo las nubes, pues la intensidad del sol era muy agobiante, despacio comenzó a descender, atravesando entre los bancos de nubes, hasta que sus ojos se encontraron con la grandeza del paisaje, las planicies se habían convertido en praderas verdes, "este paisaje es verdaderamente mágico, la vastedad de pinos, el lento juego de luces de la caracola terrestre, el viento suavizando… quisiera conversar contigo Candy, el día de ayer he escuchado tu voz tan solo unas horas por la mañana y unos minutos por la noche… y ya te extraño, extraño tu voz y escuchar tu risa, siento ganas de ver el crepúsculo cayendo en tus ojos como en aquella playa, mientras el rumor de olas quebrándose arrulla los latidos de mi corazón, mi corazón que canta por ti, mi alma que canta por ti, y es que hasta la tierra canta por ti, en sonido de las hojas de los árboles que se acarician de una rama a otra, en el sonido de las espigas al doblarse en la boca del viento, en la campana solitaria, que se escucha a lo lejos cada mañana al despertar… Candy, apenas puedo creer que te extrañe tanto, quizá algún día deje de extrañarte… no lo creo, te he anhelado tanto y tanto tiempo que mi alma ya se acostumbró a extrañarte… y es que te necesito tanto Pecosa, te necesito tanto para vivir".

Continuara...


GRACIAS POR LEER!

Bonito día chicas!, un saludo y un gran abrazo a todas, una disculpa se que les debo los saludos a cada una, sin embargo, de verdad las prisas y los cambios de inicio de clase de los hijitos, me ha tenido muy ocupada... Sin embargo aquí están los capítulos que les debía, espero poder saludarlas un un futuro próximo.

Besos!