ENTRE PAGINAS BLANCAS

Por Lady Pecosa

"DE REGRESO A LA COLINA"

Capitulo 25

Poco menos de 9 horas de vuelo después, aterrizaron en Chicago, George se acercó a ellos en uno de los autos: -"Buenas tardes Señor Grandchester, soy George Johnson por indicación del señor Williams, estoy destinado a acompañarlos este día"- saludo de manera formal, mientras que Terry ayudaba a Candy a apearse del avión, al verla su expresión se suavizo: -"Señorita Candy, es muy agradable verla nuevamente, no esperaba verla tan pronto"-

Candy le sonríe muy emotiva: -"George, a mí también me da mucha alegría de verte, y definitivamente no esperábamos este repentino viaja para acá"-

George se vuelve hacia Terry: -"Señor Grandchester, ambos lucen algo cansados, los llevare a la residencia Andley para que se refresquen un poco, coman algo y enseguida partiremos a Lakewood"-

Terry: -"Gracias George, por favor llámeme Terry solamente, mi proyecto era viajar inmediatamente hacia Lakewood, sin hacer alguna parada, ¿habrá algún inconveniente?"- indago mezclando la pregunta, esperando que George captara el sentido de lo que le cuestionaba

George asintió con una leve sonrisa y mirándolo a los ojos en señal de comprensión: -"Oh señor Grandchester, puede ser tal como usted disponga, todo está listo para lo que usted sugiera, sin embargo ha sido el señor Williams, quien me dio la indicación de proporcionarles un momento de descanso previo a que continuaran con el trayecto… y viendo sus rostros es también lo que yo sugiero"- le dijo inclinando un poco la cabeza hacia él con una leve sonrisa, Candy lo observo con curiosidad algo le pasaba a George porque él casi nunca sonreía, de pronto le pareció como si hablaran de algo más que un descanso o quizá en verdad estaba muy cansada y estaba imaginando cosas

Terry le sonrió: -"Vamos Pecosa, hagamos lo que George nos sugiere, la verdad es que estoy de acuerdo en que descansaras por lo menos una hora"-

En la residencia Andley, ambos se asearon, vistieron y reposaron antes de ser llamados a comer, a Candy le llamo la atención que hubiera tan poca gente atendiendo en la residencia, no es que fuera muy seguido por ahí, pero si conocía un tanto el movimiento de la casa, según George, Annie había salido con la señorita Patty a comprar un obsequio para ella y demorarían bastante en regresar ya que también celebrarían el cumpleaños de la señora Annie, en algún restaurant, Candy sintió desilusión por no haber podido acompañarlas, y el señor Williams y el señor Archie, se encontraban sumergidos en una nube de trabajo en las oficinas del banco. Después de comer, finalmente partieron hacia el hogar de Pony, por indicación de Albert y ahora sugerencia de Terry llegarían al hogar por el lado opuesto, para evitar que Candy fuera consciente del camino que se había preparado para ella al día siguiente, Terry distrajo a Candy diciéndole que ese camino era el que siempre tomaba cada vez que iba a verla, para que ella no lo viera a él. Llegaron a media tarde a la colina, Candy y Terry subieron por el lado opuesto, mientras George, llevaría el auto a la casa de Pony, y avisaría de la llegada, en tanto los jóvenes alcanzaban lo alto de la colina, los visitantes se fueron y todo el movimiento se detuvo, para que pareciera lo más normal posible, al llegar hasta la parte más alta de la colina juntos Terry y Candy contemplaron el hogar.

Terry observo: -"Ha cambiado un poco la imagen de hogar con las nuevas construcciones verdad"- ella asintió

Luego Candy inclinándose en el pasto: -"Aquí es en donde estaban tus huellas sobre la nieve cuando no te alcance aquella vez"-

Terry también se sentó junto a ella: -"Si estuve, parado aquí, tocando la armónica, mientras pensaba en ti imaginando que en ese momento te encontrabas de pie en la colina del San Pablo, apenas habían pasado poco más de tres meses que había dejado el colegio y ya sentía que te extrañaba demasiado"-

Candy con melancolía en la voz: -"Y pensar que estaba a solo unos pasos de aquí, si tan solo me hubiera apurado un poco, quizá si la tormenta de nieve no hubiera sido tan intensa, o si hubiera alcanzado la carreta que salía justo de la estación del tren cuando yo llegue"-

Terry algo intrigado: -"¿Tu viste una carreta que salió de la estación del tren aquel mismo día?"-

Candy suspira con resignación: -"Si, corrí muy fuerte para alcanzarla, pero ya iba lejos y el cochero no me escucho"-

Terry sonrió algo sorprendido: -"Candy… Yo iba en esa carreta, fue en la misma que llegue aquí y fue la misma que me llevo a la estación de vuelta, ese día, yo estuve mucho tiempo en la estación preguntando la forma de llegar acá, cuando un señor se me acerco y me dijo que con gusto él podría traerme ya que su casa estaba de camino, y que más tarde me podría regresar a la estación, pues el mismo tendría que volver"-

Candy lo observa impresionada: -"Terry si ese granjero no te hubiera ofrecido traerte… ¿entonces te hubiera alcanzado desde la estación"-

Terry un tanto más reflexivo: -"Sabes Lady Pecosa, tal vez no debíamos encontrarnos"-

Candy asombrada: -"Pero ¿por qué dices eso?, si lo que yo más quería era verte"-

Terry la abraza, tomándola de la cintura: -"Yo también anhelaba verte, y hubiera sido increíble la sorpresa tan maravillosa que me hubieras dado, sin embargo, también me habría causado mucho dolor, tener que volver a separarme de ti… en el colegio, no me atreví a despedirme de ti, sentía que si lo hacía simplemente no iba a poder marcharme, si te hubiera encontrado aquí, hubiera querido llevarte conmigo, pero no tenía los medios para hacerlo, no había forma en que pudiera mantenernos, ni siquiera tenía un lugar a donde vivir, tampoco sabía si me fueran a aceptar en alguna compañía de teatro, en si todo mi futuro estaba muy incierto y no te hubiera podido llevar, arriesgándote a una vida sin nada que ofrecerte"-

Candy: -"Terry pero nada de eso me hubiera importado, yo…"-

Terry la abraza fuerte acercándola más a él y sonriéndole: -"Ya lo sé Pecosa, por eso fue mejor no encontrarnos, me hubieras desgarrado el corazón tener que dejarte, cuando sabía que, si estabas aquí era por venir siguiéndome"-

Candy: -"Pero yo no venía siguiéndote, yo…"-

Terry la mira condescendientemente: -"… ¿No?"-

Candy: -"Bueno… yo… la verdad… bueno, mi vida dejo de tener sentido cuando ya no estabas en el San Pablo y me vi forzada a reflexionar sobre mi vida, no era feliz, no podía soportar estar encerrada ahí, extrañándote…"-

Terry le da un beso en la frente: -"Sabes, también fue en este mismo lugar en donde estaba parado cuando vine a traerte aquella carta, y te vi con Albert…"- su tono de voz disminuyo con melancolía, aquel recuerdo todavía lo sobrecogía.

Candy busco su mirada para confortarlo: -"Tu debías de haber llegado hasta el hogar, sin necesidad de alguna carta, ni de esperar nada, simplemente llegar por mí, para consolar mis tristezas, para regresarme la alegría de vivir"-

Terry la apretó muy fuerte contra sí, hundiendo la cabeza entre sus cabellos,: -"Lo siento Candy, siento mucho haber sido tan inseguro, mi miedo a tu olvido solo nos robó un año más de estar juntos, había visitado ya tantas veces esta colina, había pasado ya tanto tiempo sin encontrarnos, yo no sabía si tu aun pensabas en mí, y aunque anhelaba con todo mi ser volver a estar contigo, no quería perturbarte… tu… parecías tan tranquila y feliz cuando te veía desde acá arriba,… yo… sentía tanto miedo de encontrar en tus ojos que ya no estaba más en tu mente… fui muy estúpido…"-

Candy: -"No digas eso, la verdad es que cuando nos encontramos en el tren, yo… también sentí mucho miedo de que tu hubieras cambiado ya, aunque tenía la carta conmigo, ya había pasado un año, y creí que tal vez tú ya habías cambiado"-

Terry con la voz más firme: -"Pues ya ves que no Lady Pecosa, va a pasar una eternidad antes de que puedas librarte de mi amor por ti"-, le dijo picándole las costillas al tiempo que corría siendo perseguido por ella, pero no corrió mucho, casi de inmediato empezó a trepar en el gran árbol, instando a Candy a que lo siguiera hasta arriba

Mientras Candy trepaba con algo de dificultad por el árbol, evoco el recuerdo de aquella tarde de Escocia, cuando junto con Terry iban subiendo en el árbol, casi podía escuchar su voz: "¿qué tienes Candy?, ¿no eres hábil en estas cosas?", ella había intentado mantener el entusiasmo, pero después de aquel beso en la frente se sentía muy nerviosa y extrañamente débil, aunque era incapaz de reconocerlo ante él, le contesto animada: "espera te alcanzare enseguida", pero justo en ese momento levanto la vista hacia él y se encontró con su mirada, algo sucedió con ella, algo intenso que la tomó por sorpresa, tal fue el impacto experimentado que estuvo a punto de caer del árbol, Terry alcanzo a sujetarla de la mano, rescatándola de una inminente y grave caída: "no sabía que un mono también podía caerse de un árbol" había dicho él mientras la ayudaba a subir, Candy estaba perpleja en aquel momento jamás se había sentido así y era tal su azoro que por primera vez en toda su vida se había quedado en silencio

Terry continuo subiendo en el árbol sin alejarse demasiado de ella, sabía que por sus ropas y calzado ella seguramente estaría teniendo mayor dificultad para trepar, cuando llego a la rama más alta, le tendió la mano y la auxilio a sentarse a su lado, sin soltar su mano, se volvió hacia ella entonces la observo curioso –"¿Qué tienes?, estas toda roja…"-

Candy le sonrió: -"Quizá estoy perdiendo un poco la práctica"- le dijo mientras se acomodaba a su lado y los recuerdos retornaban, "¡sí!", Terry había utilizado exactamente la misma frase: "¿Qué tienes?, estas toda roja…", en aquella tarde ella se descubrió a sí misma y fue totalmente consciente de su feminidad, aquel jugueteo seductor que Terry utilizaba, había terminado por hacer su efecto en ella y él se había dado cuenta de ello porque luego de mirarla un momento le había dicho: "Después de todo sí que eres una chica" y una dulce sonrisa había iluminado su rostro, en ese momento ella había querido volver a su antes, a la Candy fuerte y competitiva, sin embargo él no se le había permitido: "En lugar de poner mala cara, mejor mira un poco el paisaje" y luego había permanecido extrañamente silencio, ella con el corazón confuso y latiendo desesperadamente contemplo el paisaje, era magnifico, los rayos del sol reflejándose en el lago, las montañas, el cielo, aquella tarde comprendió que la belleza del paisaje era superior solo porque estaba al lado de Terry, y tal como él le dijo: "Es normal todo debe parecerte magnifico porque estoy yo aquí" fue entonces que debió reconocer sus sentimientos hacia él, se dio cuenta que a su lado todo parecía revivir, que ella misma se sentía completa al lado de Terry… y ahora no existía diferencia alguna, había subido tantas veces a ese mismo árbol, se había sentado tantas veces en aquella rama, había contemplado tantas veces este mismo paisaje y sin embargo hoy todo parecía distinto, efectivamente el paisaje le parecía magnifico y comprendió que era porque Terry estaba ahí a su lado, disfrutando juntos y colectando más nuevos recuerdos felices, Terry entono una melodía con su armónica, mientras el corazón de Candy se henchía de ilusión y amor, sintiéndose a sus 23 años la mujer más feliz del mundo, ese era su hogar, en los brazos del árbol de su infancia a un lado de su único gran amor, Terry la llevo a la casa de Pony para festejar su cumpleaños número 24 al día siguiente, pero ella sentía que no necesitaba más fiesta, era suficiente con la fiesta que había en su alma, una fiesta repleta de dicha, era tanto amor el que sentía que se le desbordaba por los poros.

Cuando Terry termino de tocar, la acerco un poco más hacia él tomándola por la cintura, no la había besado, había resistido mucho la tentación de hacerlo por temor de perder el control de sí mismo, pero sabía que en la copa del árbol estaban más que seguros, ahí cualquier avance quedaría interrumpido ante el riesgo de caer desde arriba, desde que sus miradas se encontraron, Candy supo que la iba a besar, había extrañado tanto ese beso, que sin pensar se permitió encontrarse con sus labios tan añorados, mientras que una vorágine de sentimientos hacían explosión en su interior, Terry apenas si lograba contener los latidos de su corazón, estaba tan famélico de ella que sentía enloquecer con tanto anhelo, debía dejar de besarla ya, lo sabía pero era tan difícil, como si de ese beso dependiera su vida, fue la certeza de saber que estaba a solo un día de hacerla su esposa… su esposa, ¡Candy sería su esposa…! su corazón se aceleró aún mucho más, y como nunca agradeció a la vida, agradeció a Dios su propia existencia, nada del pasado era capaz de volverlo a perturbar, porque ahora ella estaba en su presente y por primera vez sintió confianza de poder pensar en un futuro, la abrazo y en silencio contemplaron el paisaje magnífico que se extendía ante su mirada.

Cuando bajaron del árbol, Terry la ayudo a descender, pues con la nueva moda, el vestido de rayón que tenía puesto Candy caía recto desde los hombros, sujetándose hacia las caderas y con falda corta arriba de la rodilla, apenas le daba oportunidad de movilidad, haciendo un poco más complicado ir bajando debido al pudor de que él la estuviera viendo, finalmente Terry la tomo de la cintura haciendo muy evidente para él su brevísimo talle que el vestido ocultaba, la ayudo a poner los pies en el piso, e inmediatamente le quito las manos de encima, retirándose de ella poco más de un metro, ella lo vio asombrada, pero de inmediato comprendió, era muy común en él alejarse físicamente de ella cuando sentía inquietud por el deseo de estar más cerca, irremediablemente el rubor acudió a sus mejillas, y en un intento de buscar un tema distinto le dijo: -"No has notado que este espacio esta como más… más limpio, como si alguien se hubiera tomado la molestia de limpiarlo de piedritas y cortado las hiervas…"-

Terry, lo había notado con agrado desde el principio, pero esperaba que ella no lo notara, incapaz de contestarle sin delatarse, solo empezó a correr descendiendo de la colina: -"A que no me alcanzas Tarzán pecosa"-

Candy se sorprendió hacía mucho tiempo que no la llamaba Tarzán, pero además ¿la había ignorado?: -"Espera, no puedo bajar tan rápido, estas zapatillas tienen el tacón alto"- lo vio detenerse y luego de un rato llegaron juntos al hogar, un mar de niños salieron a su encuentro, seguidos de las madres de Candy

Terry les ofreció una franca y tímida sonrisa: -"Buenas tardes"- las saludo cuando ellas recibían con abrazos a Candy, pero también lo abrazaron a él

Hna. María: -"Pasen hijos, por favor, pasen"- los guio hacia la estancia

Srita. Paulinne: -"Candy y tu hijo, deben platicarnos, todo esto del incendio, aun que recibimos vuestro telegrama, no dejamos de preocuparnos, por eso estamos muy contentas que nos estén visitando hoy, Terry, además estamos muy alegres de la fiesta de cumpleaños de Candy que según nos explicó el señor Albert se celebrara mañana, ¿no es así?"-

Terry sonrió ante la sutil manera de preguntar por la inminente boda del día siguiente: -"Sí, así es, también me es muy grato comunicarles que Candy y yo nos hemos comprometido en matrimonio desde la semana pasada"- ellas sonrieron con gran entusiasmo, mientras que Candy se ruborizo

La hna. María dirigió su vista al dedo anular de Candy para exclamar con entusiasmo: -"Candy, ¿es este tu anillo de compromiso"-, al tomar su mano sus ojos se llenaron de lagrimas

La srita. Paulinne: -"Hija, esto nos parece increíble, te hemos visto crecer, pero todavía parece muy cerca de aquella noche cuando llegaste a este hogar…"- guardo silencio un momento conteniendo las lágrimas: -"Candy, hace tanto tiempo que no veía este brillo tan hermoso y alegre en tus ojos, que me siento muy feliz"- tomo también la mano de Terry que estaba sentado a un lado de Candy: -"Me siento muy feliz Terry que ustedes dos finalmente se hayan encontrado, y quiero que sepan que cuentan con nuestra bendición por siempre, ahora, sabemos que tu cuidaras de nuestra Candy y que además, ella es y será muy feliz a tu lado, yo espero que ambos sean felices, muy, muy felices, porque por lo que veo, tú también tienes un brillo distinto en tus ojos, un brillo de felicidad que antes no te había visto"-Terry la miro perplejo, como iba anotar ella eso si solo se habían visto una vez, hacia 9 años.

La hna. María noto la confusión: -"Oh, hijo no te sorprendas, que en este hogar habita tu más ferviente admiradora, y no me estoy refiriendo a Candy, la señorita Pony, tiene todo un álbum con tus fotografías, y recortes de revistas y…"-

Candy muy sorprendida: -"¿Eso es verdad?"- pregunto dirigiéndose a la srita. Paulinne, quien comenzó a ruborizarse ante la presencia de Terry: -"¿Pe… pero como es que yo no sabía eso?"-

Hna. María: -"Hija con tu corazón tan dolorido, lo que menos queríamos era recordarte al joven Terry"- le dijo, regalándole una amplia sonrisa a él

Srita. Paulinne: -"Bueno, bueno, ya no hablemos esas cosas, ahora lo importante es que se han vuelto a encontrar, ya ves Candy porque te digo siempre, que uno nunca sabe lo que hallara a la vuelta de la esquina, antes los dos tan tristes sufriendo tanto y en menos de un mes, en el momento y lugar menos esperado se ha encontrado y ahora hasta están comprometidos, esto es un milagro, un regalo de Dios, para sus corazones bondadosos"- ella soltó sus manos, pero Terry ya no soltó la mano de Candy, sino que sintiéndose seguro y confiado por la calidez de las palabras de las madres de Candy, acuno la mano de Candy entre las suyas, cobijándolas con su amor.

Candy sonreía, y pensó que ese era el mejor momento de tomar el tema sobre la posible fecha de matrimonio que debieran elegir: -"Si, hermana María, señorita Pony, gracias por todo lo que han hecho por mí, por todo el amor que me han dado y todos sus cuidados, me siento tan feliz que hasta agradezco a mis padres que hubieran abandonado y dejado en este lugar, he tenido una maravillosa vida con ustedes y ahora…, Terry, ¿quizá, deberíamos… este es un buen momento para de hablar de una posible fecha para nuestro matrimonio?, ¿no te parece?"- Terry nunca se hubiera esperado que Candy quisiera tocar el tema sin antes haberlo conversado con él, y no lo pensó necesario siendo el caso de la sorpresa que le estaba preparando, lo tomo tan desprevenido que solo abrió los ojos fijándolos en las madres de Candy

La hna. María observo la palidez en el rostro del chico y sonrió: -"Candy, no te parece que antes de que intentes hablar con nosotros sobre el tema, debieras hablarlo primero a solas con Terry"-, dijo para darle tiempo al muchacho de pensar, pero Terry sabía que a partir de ese momento Candy no quitaría el dedo del renglón

Candy insistió: -"Bueno yo no veo nada más que debiéramos conversar entre nosotros, si nos hemos comprometido es porque nos queremos casar, no sé qué es lo que debemos hablar"- su tono de voz cada vez iba sonando más firme

Terry lo que menos deseaba en ese momento era una discusión con Candy y tampoco quería decirle que al día siguiente a esas horas del día ya estarían casados, que no tenían que establecer ninguna fecha, que ya todo estaba listo para matrimoniarse en unas cuantas horas más, hablo con cautela: -"Candy, pienso que sí deberíamos platicarlo tú y yo previamente antes de comentarlo con tus madres, ¿no crees?... hace apenas una semana que nos hemos comprometido"-

La srita. Paulinne que conocía la obstinación de su Candy intervino, antes de que todo acabara en pleito y confusión: -"Terry, ¿Cuánto tiempo hace ya que nos visitaste aquella vez que recién llegaste de Londres?... como 9 años, ¿no es así?, pero mira nada más, como has crecido hijo, Candy también ha crecido y cambiado mucho solo que a ella la hemos visto con frecuencia por eso casi no notamos sus cambios, pero de ti, si son muy notorios hijo, estas bastante más alto y fuerte, que bueno que tuviste un crecimiento saludable"- Terry la veía intentando contener la risa, mientras percibía la confusión de Candy sentada a su lado

Cuando el argumento se le termino a la srita. Paulinne, continúo la hna. María: -"Por cierto, Candy, hace un par de días vino Tom, él nos ha hecho el favor de avisar a tus amigos sobre tu fiesta de cumpleaños, y nos dejó el encargo de que fueras a visitarlo, tan pronto como hubieras llegado, incluso dejo uno de su caballos aquí para que pudieras ir con él, sería bueno que fueran de una vez antes que anochezca, para que también conozca a Terry"-, enseguida se puso de pie y les señalo la puerta, Candy se sintió aún más confundida, tanto que no alcanzo a molestarse con Terry ni tampoco alcanzo a desilusionarse.

Terry avanzo detrás de la hna. María, preguntando: -"¿A dónde está el caballo de Tom?"- mientras la hermana lo llevo, Candy azorada camino despacio hasta la puerta de entrada, Terry puso la montura y llevo el caballo a la puerta: -"¿Vamos Candy?, permíteme, te ayudo a subir"- la elevo en peso subiéndola de lado por el vestido que tenía puesto y enseguida, se montó él, avanzo despidiéndose de las madres: -"Hace, mucho tiempo que no montábamos juntos, ¿verdad Pecosa?"-

Candy, se volvió a verlo: -"Terry… ¿Por qué…?"-

Terry ya había tenido tiempo de pensar en muchas posibles respuestas así que empezó con tono divertido: -"Bueno Pecas, sabía que te querías casar conmigo, pero no conocía tu urgencia"- le dijo riéndose, ella lo miro con recelo, luego el continuo más serio: -"Lo cierto es que me sentí algo apenado con tus madres, Candy, aunque ellas hubieran tenido noticias mías en este tiempo yo solo las había visto una sola vez, y… ¡vaya!, aquella vez llegue aquí, extrañándote tanto, buscando todos los rastros de ti que pudiera llevarme conmigo, que llegar ahora después de 9 años y decirles del compromiso, me pareció difícil, pensaba que tal vez, lo del matrimonio lo podríamos hablar con ellas… mañana, no se quizá después de tu fiesta, antes de irnos"- Candy suspiro, lo que Terry le decía era un buen motivo, solo que ella hubiera querido tener una fecha concreta: -"Además Lady Pecosa, hay otras cosas que debemos conversar, por ejemplo, si nos casáramos después de terminar el curso y la película, tu tenías planes de impartir un curso en la escuela de tu maestra, eso es aquí cerca y Nueva York, en donde yo vivo está muy lejos, claro por ahora no tengo ningún proyecto en puerta y podría esperarte a que cumplieras tu compromiso, en tanto quizá yo pueda escribir un nuevo libro"-

Candy empezó a sentir un nuevo entusiasmo: -"¿De verdad me esperarías?"-

Terry más relajado al notar su cambio: -"Por supuesto, que voy a querer esperar a mi esposa"- le dijo abrazándola: -"Solo, habríamos de buscar un lugar en donde vivir por aquí"-

Candy sonrió al ocurrírsele una idea: -"Terry, ¿te molestaría vivir en la residencia Andley de aquí de Lakewood?"-

Terry se froto la barbilla: -"¡!Mmmm! ¿En dónde viviste de niña, con Stear, Archie y Anthony?..."- suspiro: -"Bueno… en realidad no me molestaría, solo… solo que no me gustaría resultar molesto para tu familia Candy"-

Candy se iba sintiendo más animada cada momento: -"La residencia, casi siempre está sola, ocasionalmente alguno de los ancianos vienen a quedarse algún tiempo como descanso, pero es una residencia muy grande y no me parece que incomodáramos a nadie, Albert me ha dicho que la podía ocupar cuando quisiera, pero yo siempre quise vivir en el hogar de Pony, sin embargo, estando casados creo que ya no sería apropiado que viviéramos aquí en el hogar"-

Terry asintió con la cabeza: -"Ahora dime cuanto demoraríamos aquí, ¿6 meses?"- se aventuró a decir, y ella asintió: -"Bueno, no es mucho tiempo en realidad, ya después, nos trasladaríamos a Nueva York, incluso ese tiempo puedo aprovecharlo para buscar una casa allá, porque hasta hoy siempre he vivido en el departamento"-

Candy sonrió: -"¿Te confieso algo?, desde aquella vez que fui a verte a Nueva York, yo quería conocer tu departamento, la forma en cómo tu vivías"-

Terry sonrió: -"Si, yo quería llevarte, me gustó la idea de llevarte, siempre pensé que podíamos vivir ahí, mientras terminaba los arreglos de la casa que estaba comprando para ti"- se extrañó de no encontrar melancolía en su voz al tocar el tema, siempre lo conmovía recordar aquella casa, pero ahora algo había pasado, porque estaba muy tranquilo hablando de ello

Candy: -"De las cosas que más lloraba cuando nos separamos era que cuando conocí tu departamento desee mucho vivir ahí contigo, y en ocasiones despertaba llorando después de soñar que estábamos juntos, viviendo juntos en tu departamento"-

Terry la arropo más con sus brazos: -"Pecosa, ¿quieres que vivamos en ese departamento?, no tiene que ser siempre, puedo mandar construir una casa, y lo que tarde en estar lista, viviríamos en nuestro departamento"-

Candy se estremeció al escuchar 'nuestro' departamento, porque así era como ella lo había querido sentir siempre: -"Terry tu compraste ese departamento, ¿no es así?"-

Terry sonrió, no recordaba habérselo dicho: -"Si, el dueño perdió a sus dos hijos casi al inicio de la guerra y decidió irse a vivir a la campiña así que empezó a vender el lugar… el hombre tenía apuro, por lo que le compre todos los departamentos para que él se marchara tranquilo, pensando que después yo vendería el resto de los departamentos"-

Candy se rio al descubrir que en realidad Terry no era muy distinto de ella: -"Pero no los has vendido… ¿verdad?"-

Terry se rio: -"Mmmm… ¿Cómo sabes qué no?"-

Candy: -"Y ¿fuiste tú mismo quien ayer me decía que yo era capaz de hacer por mis amigos, lo que fuera necesario para ayudarlos?"- los dos rieron a carcajadas: -"Bueno, si tienes todo el edificio no veo el caso de comprar una casa"-

Terry: -"Quizá tengas razón Pecas, pero… quizá ahí no hay suficiente espacio para que corran y crezcan unos pequeñines, con pecas…"-

Candy lo interrumpió: -"Y con los ojos azules y el cabello castaño"-, un halo de calidez los envolvió a ambos al pensar en la posibilidad de tener hijos, unos hijos que serían fruto de su unión, la muestra natural de su inmenso amor: -"Entonces vivamos ahí hasta que alguno de esos pequeñines decida venir a vivir con nosotros, ¿sí?"-

Terry: -"Sí, me parece buen acuerdo, solo que es un departamento muy pequeño Pecosa, creo que es la mitad de donde vivimos ahora… y una cosa más, es que, quizá en corto tiempo debamos vivir en Inglaterra, allá, viviríamos seguramente en Stratford"-

Candy: -"Yo estoy dispuesta a vivir a donde sea, mientras que este contigo, no quiero separarme nunca de ti"-

Terry la apretó muy fuerte: -"Yo también quiero estar siempre junto a ti… lo que me recuerda algo, Candy, esta noche, no creo que tus madres están muy dispuestas a que compartamos la cama"- ella suspiro sintiéndose desahuciada, Terry recargo la barbilla en su frente: -"Te prometo que solo hoy, hoy será la única y última vez, al fin que estaré en el cuarto de enseguida, me imagino que compartiendo espacio con alguno de los niños ¿no?... vamos Candy di que sí, solo será hoy, ya a partir de mañana…"-

Candy espero a que terminara la frase, como no lo hacía indago: -"¿A partir de mañana qué?"-

Terry respiro hondo: -"Nada, pues a partir de mañana, regresaremos al departamento y luego nos casamos y ya nadie podrá decir nada a dos esposo que duermen juntos, dime que aceptas, solo esta noche"-

Candy bajo la voz: -"Yo no quiero Terry, no quiero aceptar"- él guardo silencio, sabía que debían dormir separados, no solo por para no exponerla con sus madres, sino que solo así podría retrasar un poco más su sorpresa, ella interpreto su silencio como decisión inamovible: -"Esta bien, pero solo esta noche Terry, dame tu palabra, de que así será"-

Terry sonrió, en realidad él tampoco quería dormir sin ella, pero sabía que esa en verdad sería la última noche con un problema así: -"Te doy mi palabra Candy"- después de un momento de silencio, en el cual vieron el crepúsculo asentarse en el valle, pregunto: -"Candy, ¿no nos hemos perdido ya?, yo no te pregunte por donde porque supuse que el caballo sabría el camino y nos llevaría si no le tomaba rienda"-

Candy se rio: -"No, no estamos perdidos, en cinco paso más, la granja saldrá a nuestro encuentro… mira ya ves ahí está…. Terry y ¿cuándo vamos a casarnos?"-

Terry sonrió ella definitivamente no quitaba el dedo del renglón: -"Cuando tú quieras Candy, por mi nos casamos mañana"- declaro relajado como de pasada, para que ella no sospechara

Candy rio: -" ¿Mañana?...!mmm!, bueno mañana me parece bien"- dijo siguiendo lo que ella creía que era un juego

Terry declaro firme: -"Entonces será muy agradable casarme contigo mañana… no te vayas a retractar de último momento ¡eh!"-

Candy reía: -"¿Cómo podría retractarme?, si te digo que estaría dispuesta a casarme contigo mañana mismo, es porque si estoy dispuesta"-

Terry sonrió viendo hacia adelante para disimular su felicidad infinita: -"No se diga más, entonces nos casaremos mañana Lady Pecosa"-

Candy se rio alegre por la entereza con la que Terry hablaba, como si en realidad pensara que podían casarse de un día para otro, el pensamiento de Candy se interrumpió cuando vio a Tom, esperándolos en la entrada de su casa, seguramente los había visto y estaba esperando a su caballo: -" ¡Hola Tom!"-

Tom les saluda agitando su mano mientras llegan: -"¡Hola Candy!, ya te esperaba, mi padre y yo los estábamos esperando para cenar"-

Candy: -"¡Hola Tom!"- saludo Candy al momento de llegar frente a él, quien toma las riendas del caballo mientras Terry se apea y ayuda a bajar a Candy, permitiendo que un mozo se lleve su caballo.

Tom se presenta: -"¡Hola soy Tom Stevens y mi padre Venson Stevens!"-

Terry: -"¡Que tal!, yo soy Terruce Grandchester, llámame Terry"-, después de las formalidades, pasan a la casa a cenar

Sr. Venson: -"Es bueno conocerlo Terry, todos los seres queridos de Candy son bienvenidos en esta granja, ¿aceptara quedarse con nosotros esta noche?"-

Terry: -"Bueno yo creí que me quedaría en el hogar de Pony"-

Venson: -"O, pero si solo vienen un día, como vamos a llegar a conocerlo suficiente, será mejor que después de la cena tú y Tom lleven a Candy con Pony y ambos regresan acá, así podremos conversar cosas de hombres y conocerlo mejor, digo si tú eres el prometido de Candy, será bien saber más de ti, porque Candy es como una hermana para Tom y él debe asegurarse que eres un buen hombre para ella"-

Tom: -"Papa, no molestes a Terry, con tonterías, de todas formas se tiene que quedar aquí porque con Pony ya no hay espacio, ¿Aceptaras verdad?, para nosotros es bueno que te hospedes aquí esta noche"-

Terry imaginando que ese era el plan, acepto: -"Me sentiré halagado de que me reciban en su casa"-

Candy: -"Oh, pero no trajimos lo del equipaje"- dijo, pensando de nuevo, que no quería dormir lejos de Terry

Tom: -"Pero no te estoy invitando a ti Candy, a ti te vamos a regresar con Pony, solo Terry se quedara con nosotros"-

Candy: -"¡Tom!, ¿Cómo te atreves a decirme eso?, eres un grosero y muy descortés"- le dijo frustrada, casi gritando Terry sorprendido por la rudeza de Tom y el enojo de Candy, le tomo la mano intentado tranquilizarla

Tom también se sorprendió del enojo de Candy e improviso: -"Candy, hoy he tenido que hospedar a unos viajeros, y no tengo espacio para ti, pensaba que tú en el hogar tienes tu lugar de siempre y que podía compartir mi recamara con Terry, como aquella vez que se quedó el chico Cookie"-

Terry, reconoció el nombre y aprovecho el vórtice para darle tiempo de asimilar a Candy: -"¿Cookie?"- se volvió hacia Candy: -"¿Se está refiriendo al mismo Cookie que yo conozco?"- pregunto curioso, Candy asintió, todavía con expresión seria.

Tom: -"¿Lo conoces tú también Terry?, solo espero que a ti no te dé por hablar dormido"-

Terry: -"¡jajajaja!, no te preocupes Tom, no hablo cuando duermo, ¿Candy, como es que aquí conocen a Cookie?"- le pregunto buscando distraerla, Candy se sentía molesta consigo misma por no querer estar lejos de Terry, a ella misma le parecía irracional su comportamiento de no querer separarse, creía que todo se debía a tanto tiempo que habían estado apartados uno del otro y que por eso, tenía miedo a la separación aunque fuera solo de una noche, se sentía estúpida y muy vulnerable y no le gustaba esa sensación, ella siempre se había considerado a si misma muy independiente y verse ahora de esa forma la asustaba, también comprendía que su reacción ante Tom había sido exagerada y se sentía apenada, pero al parecer tanto Terry como Tom y el padre de esta habían decidido omitir su exabrupto y habían decidido por ella. Como no respondiera él le repitió la pregunta

Candy suspiro aceptando la decisión que ellos habían tomado: -"Cookie vino porque tuvo un descuido en el gaviota y no quería aceptar la consecuencia de sus actos, entonces quiso huir y recordó lo que yo le había contado del hogar, por eso vino hasta acá, Tom le ayudo a entender las cosas de mejor manera y finalmente regreso al gaviota"-

Tom: -"Candy, recuerdas cuando, te encontré por casualidad en el tren, cuando ibas a Grand Tetón?"-

Candy lo miro extrañada por el cambio de tema abrupto: -"Si Tom, ¿qué pasa con eso?"-

Tom: -"Aquella vez yo te mentí sobre la salud de Pony, para que no fueras, ¿recuerdas?"-

Candy: -"Si Tom lo recuerdo, recuerdo que me mentiste, porque no querías que fuera a Grand Tetón"-

Tom: -"Bueno, aquella vez no me sentí cómodo mintiéndote, y si me preocupo mucho que fueras a aquel lugar con tan malas referencias, pero sobre todo te mentí porque cuando te vi, supe que algo te había pasado, recuerdo muy bien que tu mirada era muy distinta muy triste y me pareció como si estuvieras tratando de huir de algo"-

Candy lo vio a él y luego a Terry, recordando que fue cuando huía del dolor de la separación de Nueva York: -"No entiendo por qué quieres hablar de eso"-

Tom: -"No Candy no quiero hablar de eso solo lo estoy utilizando para decirte que igual que aquella vez supe que te pasaba algo, puedo ver que hoy te está pasando algo, no lo puedes negar Annie, tu y yo nos conocemos muy bien, crecimos juntos y sabemos cuándo algo nos pasa así que no pretendas negarlo, ¿Qué te pasa Candy?"-

Candy dirigió la vista hacia Terry buscando su apoyo, pero él solo la observo con curiosidad, sabía lo que a ella le pasaba y lo aceptaba porque a él le sucedía algo semejante, mas no con la misma intensidad y de la forma irracional que le sucedía a ella, por lo que no alcanzaba a comprenderla, la forma en que Tom había preguntado le había parecido muy interesante, y difícil de eludir así que de vez de ayudarla a contestar espero por una respuesta de Candy, ella al no encontrar su apoyo, paso la mirada de Tom a Terry y viceversa, observándolos detenidamente: -" ¿Por qué yo nunca me había fijado?"- expreso como quien descubre un nuevo juego, para luego reír de la cara de perplejidad de ambos: -"Ustedes dos son iguales"-

-"¡Eh!, ¿Cómo?"-, expresaron ambos simultáneamente

Candy los veía divertida: -"Con nadie más que con ustedes dos, peleo siempre y solo ustedes dos parecen tener afición de molestarme, nadie me pregunta tanto forzándome a que me esfuerce a enfrentar mis sentimientos sobre lo que me está sucediendo así como lo hacen ustedes dos, ¡son un verdadero dolor de cabeza!"-

Tom: -"Candy me parece que nunca se te ha quitado lo chiflada"-

Terry: -"Además no contestaste lo que Tom pregunto"-

Candy fingiendo indignación: -"¿Lo ven?, ya me están molestando y presionando para que responda"-

Tom igual que Terry abrieron los ojos como platos alzando las cejas, el señor Venson soltó una risotada: -"Bueno muchachos ya dejen en paz a Candy, ¡vamos Tom limpia la cocina y vayamos a sentarnos a conversar un poco"-

Candy empieza a ayudarle a levantar los trastos: -"Cada vez cocinas mejor Tom"- riendo

Tom aparentando enfado: -"Yo siempre he cocinado bien Candy, no debieras sorprenderte"- Terry los observa con curiosidad divertida, mientras colaboraba en lo de la limpieza, había entre ellos un toque de intimidad y confianza muy abierta

Candy: -"Por cierto Tom, hablando de eso que nos conocemos, ¿ya tienes una novia verdad?, porque nunca te había visto ese brillo en los ojos"- el escándalo que armaron los sartenes al caer de manos de Tom además del sonrojo lo evidenciaron mucho más de lo que él hubiera querido

Tom: -"Candy, los invitados no tienen que estar en la cocina, vete a sentar con mi padre no tienes por qué ayudarme"-

Candy: -"Y ¿Por qué solo me hechas a mí y no a Terry?"- dijo riéndose a carcajadas de él

Tom: -"Porque él no es chismoso como tú, ¿es que nunca se te va a quitar lo chismosa?"-

Candy: -"Vamos Tom, tu sabes que es cierto, ¿Por qué no me dices quien es la chica?, ¿es Dayana?"-

Tom escandalizado: -"¿Cómo piensas que es Dayana?, ella es 10 años más chica que yo y después de la última vez su padre nos ha borrado de sus amistades"-

Candy sonriendo: -"Entonces, si no es Dayana ¿quién es?, ¿hace mucho que la conoces?"-

Tom inconscientemente sonrió al evocar su recuerdo: -"No, lo cierto es que casi la acabo de conocer"-

Candy rio satisfecha y emocionada por su amigo Tom: -"Vamos Tom, dime quien es ¿la conozco?"-

Tom: -"Basta chismosa eso a ti no te importa"-

Candy: -"Eso quiere decir entonces que si la conozco, ¿verdad Tom?"-

Tom ríe, en realidad si tenía deseo de platicarle a Candy: -"Si Candy, si la conoces, y la conoces muy bien, pero no te voy a decir quién es… no ahora, hoy no te puedo decir pero te prometo que mañana te digo, ahora será mejor que te llevemos con Pony antes que se haga más tarde"- aviso a su padre que preparara dos caballos

Candy azorada: -"¿Por qué mañana?, vaya parece que todas las promesas de respuesta, se me están juntando para mañana, verdad Terry"-

Terry suelta una carcajada ante la mirada curiosa de Tom: -"Si Pecosa, mañana te vas a tener respuesta a tu pregunta, te di mi palabra, ¿no es cierto?"- ella asintió: -"Tom tiene razón, será mejor llevarte ya con tus madres de una vez, se te ven los ojos de cansancio"-

Candy los miro a los dos, era extraño, Tom había logrado hacer amistad con Anthony y Anthony era muy parecido a Albert, pero ellos dos eran distintos de Tom y Terry, eran más dulces y complacientes con ella, en cambio, tanto Terry como Tom eran más exigentes y determinados, Candy pensó que quizá siempre identifico los modos de Tom en Terry pero nunca había sido consciente de ello, Tom era su hermano, con él había crecido, se sabía segura y protegida con él, se conocían muy bien y en una forma distinta cualquier otra persona, lo mismo que con Annie, "si, Tom y Annie son mis verdaderos hermanos, ellos son esa familia con la que siempre conté", antes llego a ver a Albert como su hermano mayor, pero también lo vio como un amigo incluso llego a pensar en él como posible pareja, en cambio a Tom siempre lo vio solo como su hermano, porque él realmente era su hermano mayor, sonrió distraída "Tom es realmente alguien muy importante en mi vida"-pensó Candy: -"Sabes Tom, como ya debes estar al tanto Terry y yo estamos comprometidos aunque todavía no tenemos una fecha exacta de matrimonio, pero me gustaría que fueras tu quien me entregara a en la ceremonia, después de todo tu nos encontraste a Annie y a mí, y crecimos juntos, eres realmente lo más cercano que tengo a un familiar"-

Tom la vio complacido e intercambio una mirada de complicidad con Terry: -"¡Candy!, yo, estaría muy contento de ser quien te presente al altar"- dijo Tom conteniendo un poco la emoción que experimentaba, nunca imagino que Candy pensara en él, siempre imagino que sería Albert quien correría con ese honor, después de todo él era su padre adoptivo, pero no alcanzo a cuestionarla pues su padre entro para avisar que los caballos ya estaba listos para que fueran a llevar a Candy.

Igual que en la llegada Candy fue sentada con Terry en el caballo, pero esta vez pensado en que dormirían muy lejos uno del otro, se abrazó a él con fuerza, galoparon con buena velocidad hablando poco, esto le trajo a Candy el recuerdo de aquel día de mayo, cuando después de bailar con Terry y luego del beso robado él la forzó a subir su caballo, ella estaba aferrada al recuerdo de Anthony y creía que no podía sentir un amor nuevo en su alma, experimentaba culpa porque irremediablemente siempre estaba pensando en Terry a pesar de sí misma, y casi estaba olvidando a Anthony, creía que era como si le estuviera siendo infiel al dejarlo atrás y ahora solo pensara en Terry, eso además del miedo de volver a montar y mucho más galopar como la llevaba Terry en aquel momento, como la llevaba ahora, como había estado galopando con Anthony aquel día fatídico, en su recuerdo la voz de Terry atravesó su mente, "Olvídate de él, Candy ...", "Un hombre muerto no volverá jamás." repetía el grito de Terry y luego su propio pensamiento, fue una toma de conciencia repentina, "Estamos vivos ... Terry y yo ...", fue entonces cuando ella vio a Anthony asintiendo con la cabeza más allá de la luz, y escuchaba su voz cuando le decía "tienes razón, Candy, nunca podré volver a ti ... Está bien que te olvides de mí ..." entonces lo vio disolverse en la luz sonriendo. En aquel momento se sintió liberada de culpas, "¿pero qué fue lo que me llevo a tomar conciencia en aquel momento" –pensó Candy, "fue como si fuera empujada con una sensación aguda", sonrió al recordar, "sí fue entonces, cuando la voz tranquila de Terry bajó y yo levante mis ojos húmedos por las lágrimas cuando lo vi, él apretaba las rienda fuertemente, Terry desafiantemente miraba hacia adelante, fue entonces cuando fui consciente del pecho de Terry adonde yo estaba aferrada, su pecho caliente, pude oír a lo lejos al corazón de él latiendo y percibí un olor a hierba fresca, del sudor de él" sonrió al darse cuenta, "fue la fuerte presencia de Terry lo que me llevo a darme cuenta de la vida, la presencia suya que entonces me negaba a aceptar y ha sido desde entonces que su presencia fuerte ha formado parte de mí, siempre ha estado dentro, siempre desde la primera vez que lo vi, ha estado en mi interior, pero fue en aquella tarde cuando fui plenamente consciente de ello, cuando tome consciencia de él, cuando acepte ante mi misma cuanto me gustaba, me sentí viva por él y para él, fue la primera vez que experimente esa sensación de ansiedad y deseo de permanecer a su lado para siempre", sonrió con el recuerdo al darse cuenta como era Terry quien en realidad le había mostrado lo que significaba estar viva y apretó más su abrazo hacia él.

Cuando Terry noto la presión de los brazos de Candy aferrándose a él con fuerza, sintió un largo estremecimiento en su espalda: -"Candy"- musito inclinando levemente la cabeza hacia ella, sintiendo que su corazón escapaba de su pecho rebosante de amor por ella, como un rayo el recuerdo de aquel día de mayo llego a su mente; había subido al cuarto de meditación a buscarla, y no la encontró "Tarzán pecosa se me adelanto"-pensó, luego bajo y camino decidido hacia el salón de baile, tal vez ella estaría ahí, su corazón latía descontrolado anticipando el momento de verla, con la vista recorrió el salón observando cuidadosamente bajo cada antifaz, no estaba y un pinchazo de dolor le atravesó el pecho "¿por qué siento esto?, ¡es solo una chica!, ¿qué importa que no esté?", tenía que encontrarla, sabía que la encontraría, ansiaba encontrarla, "¿Por qué siento todo esto?" fue ese instante cuando su corazón se lo dijo y una luz inmensa brilló en su alma "señorita Pecosa, creo que me enamore de ti" una vorágine de emociones desbordándose en su pecho fue lo que lo lanzo al bosque a buscarla, sin tener idea del mágico regalo que la vida le ofrecería unos minutos después cuando la vio cambiar de Romeo a Julieta, si hubiera podido soltar las riendas en ese momento la hubiera abrazado fuertemente, solo inclino la cabeza y beso su cabello. Cuando llegaron al hogar de Pony, Candy parecía más resignada a quedarse sin embargo Terry vio su tristeza cuando la ayudo a bajar: -"Trata de dormir bien Candy por que mañana con lo de tu fiesta será un día largo"- le dijo

Continuara...


GRACIAS POR LEER!

CHICAS... DEBO CONFESAR QUE EN ESTE PUNTO ESTE FIC ME EMOCIONA MUCHO... ADORO A TERRY, ANTCIPANDO EN TAN ANSIADO SI... EN FIN ESPERO QUE LO DISFRUTEN TANTO COMO LO DISFRUTE YO.

UN ABRAZO!