Capítulo 12

Molestia de un cambio

Desde aquel punto de vista, Serena podía verse en un estado nervioso y vergonzoso, pues sin querer había caído en la trampa que su amiga le había hecho estratégicamente. Ash la vió desde el campo, pero no intervino para no levantar sospechas, el solo apreciaba a ambas chicas riendo, cosa que en realidad no importaba de mucho. Su primera preocupación era lo cerca que el grupo social estaba de averiguar su relación, ahora tenían que ser mas cautelosos para no ser el centro de atención o algo por el estilo. Los estiramientos terminaban en el campo, Ash observaba a Serena cuando podía, cosa que lo hacía sentir bien en todo sentido. Sus pokemon tenían la misma postura que el entrenador y reflejaban una condición excepcional a comparación de los demás, cosas que hacían preguntarse a los compañeros cual era el "truco" que el usaba, sobretodo chicas, cosa que al suceder causaba una sensación amarga en Serena al ver como el azabache respondía a las chicas...

-¿Sientes celos?- Shauna se mantuvo a su lado, y no tuvo mas remedio que aceptar la realidad de los hechos. Ella asintió dudosa

-Loa celos son cuando la persona que quieres le da mas importancia a otra persona u objeto, es como un enojo que nos da por que nos ponga atención- Con palabras simples, ella trató de explicar a su amiga algo que sencillamente era presente en ella

-Si son celos, no los quiero sentir- La simple platica ya era algo seria, y para Serena no era fácil llevar estas situaciones tan apresuradas

-No tienes que molestarte por sentirlos, es natural que suceda. De eso consta ser pareja, le confianza que ambos se tienen debería ser mas fuerte que los celos, romper el hielo aun si es el mas duro. No se si me doy a entender, jejeje- la castaña se carcajeó, entonces terminó la clase con el timbre para la salida...

Ash alistaba sus cosas en su casillero, no importaba nada en ese momento, pues el día había sido muy aburrido en su totalidad. Serena lo veía a su lado, ahora se sentía mal por no haber podido guardar el secreto, aunque por otra parte se sentía aliviada de que solo fuera Shauna quien sabría de ello

"Guarda nuestro secreto, por favor"

Ella rogaba que no lo dijera...

-¿Nos vamos?- Ash la llamó, y esta solo lo asintió, dirigiéndose con el a la salida.

El azabache se empezaba a acostumbrar a la idea de un noviazgo, y era más que nada que tenia que entrenar con ella, cosa que el veía de una forma extraña y a la vez romántica, en un sentido muy especial... Un mensaje llegó a su teléfono, y era su madre quien esa vez mandaba el texto

Mamá

"Quiero que me la presentes. Traela a la casa"

El se estremeció...

-¿Habrá problema si vamos a mi casa un momento?- Preguntó nervioso a la chica. Ambos salían de la secundaria

-Mi mamá dijo que quería conocerte- Ella se sorprendió de la petición del azabache, "conocer a su suegra" serían palabras que nunca había usado, pero que estaban por suceder...

Shauna los seguía observando de lejos, los "tórtolos" no se daban cuenta de su presencia, y por ello quería seguir viendo el desarrollo de su relación. Justo a unos metros de ella, Darien iba a despedir nuevamente a ambos jóvenes ese día, quizá sorprendería a Ash el ver a su amigo tan cerca, pero por que el estaba por sujetar la mano de la pelimiel, cosa que los delataría con la castaña que los espiaba, así como con el peli negro que se acercaba

-¡Nos vemos Ash!, ¡Entrenen mucho para "ya saben qué"!- Y aunque solo pasó sin detenerse, pudo notar de ambos como se estremecían de verlo, ya que tardaron en responder. Cabe mencionar que le guiñó el ojo al azabache, pues el no se daba cuenta de lo que pasaba, así como tampoco lo hacía Calem...

-Eh... ¡Claro, tu también entrena!- El chico respondió nervioso, cosa que para Darien ya era de esperarse, aunque fue por un motivo diferente al que este esperaba... Luego pasó Calem sin siquiera darse cuenta de su presencia en el lugar...

-Rayos- Shauna cayó de espaldas. El peli negro había arruinado la quizá confirmación, otra, de que ambos eran novios... Ellos comenzaron a caminar, recobrando la plática, y ella quería seguirlos, pero tuvo que irse a su hogar

-¿Que dices?- Cuestionó el azabache

-Sinceramente, no le veo el problema. Yo también quiero conocerla- Ella estiró su mano mientras respondía, y él hizo lo suyo, tomándola para ir juntos

-Bien, ¡vamos!-

-Pero primero pasemos a mi casa, ¿si?- El asintió, ella sabía que su madre no estaría, pero quería confirmar... Una platica calmada se hacía mientras caminaban, el tema principal era el problema que aveces había con el secreto, y era que Serena buscaba el momento en el cual decirle a Ash lo que Shauna había hecho, pero su timidez volvía a ella al pensar en dicho acontecimiento, ya que la habían hecho tonta sin siquiera saberlo. Ash notó eso

-Se lo dijiste a alguien, ¿cierto?- Era evidente, sinceramente. Ella quiso excusarse, pero sus nervios no la dejaban. El comenzó a reír, pues eso bastaba para saber que sí había sido eso

-No te preocupes. Los secretos salen a la luz siempre, nadie los puede guardar por siempre- Su sonrisa reflejaba sinceridad, y Serena no se preocupó más

-Lo siento, ¡no lo pude evitar!-

-Te dije que no te preocuparas, ¿quien lo sabe?- En ese momento, la pelimiel dijo el como lo había confesado fácilmente, y el oía el relato con calma. Y desde un árbol, el Froakie que anteriormente había pertenecido a Miette observaba a la pareja, Ash era alguien que llamaba la atención del tipo agua, y aunque este no lo admitiera, sabía que así era

El inicial salto frente a los jóvenes, lanzando sus frurbujas hacía el azabache, quien de inmediato reaccionó, lanzando una pokeball, y como acto rápido, el ataque se pulverizó en el aire, dejando ver al pokemon de frente a ellos

~Froakie vs Ash~

Serena salió de inmediato hacía un lado, queriendo evitar salir afectada... El azabache de inmediato reconoció al pokemon, era insistente en muchos sentidos...

-Torracat, ¡Usa Colmillo Ígneo!- Esa vez, él iba a ir con todo, si es lo que el tipo agua quería, el contraatacó con Burbujas

-Garra Umbría- Torracat se lanzó sin complicación alguna contra el inicial, este no tuvo la velocidad para esquivarlo

-¡Nitrocarga!- Era una vergüenza para Froakie el ser impactado por el gato de Alola, pero en realidad le hacía mucha falta la velocidad... No evitó salir disparado varios metros atrás

Lo inevitable pasó, las quemaduras comenzaron a hacer lo suyo en el tipo agua, quien resistía muy persistente. Se volvió a lanzar contra Torracat con un Pulso De Agua, pero las quemaduras lo detuvieron a medio ataque. Ash supo que ya no podría hacer nada en ese estado, y devolvió a su pokemon. El se le comenzó a acercar

-Entiende Froakie, si sigues así, solo terminaras muy herido- El le acarició la cabeza, y este se sintió extrañado

-Te propongo que vengas conmigo, así te podrás volver mas fuerte que si entrenaras solo- El le sonrió. Froakie lo volteo a ver una vez mas, y sin duda alguna, era buena idea, por lo que asintió

-¿Te unes a mi equipo?- Preguntó el azabache, mostrándole una pokeball.

Serena observó desde la distancia a su querido azabache, estaba siendo muy bueno con el pokemon, mas no sabia si se debía a que en realidad lo quería, o lo apreciaba. El tipo agua alzó su brazo, estando por tocar el objeto que el chico sostenía. Por fin lo hizo, el entró en la pokeball, y esta se empezó,o a zarandear de un lado a otro en la mano del joven

5...

4...

3...

2...

1...

Y dejó aquel movimiento para mantenerse quieta, salieron unas estrellas, y en ese momento, Ash saltó de alegría

-¡CAPTURÉ UN FROAKIE!-

Ella lo vió, e identificó su sonrisa muy en alto. No tardó en sacar de nueva cuenta al recién ingresado en el equipo, quien dudoso saludó a ambos...

Los dos siguieron caminando, y al azabache le pareció extraño que su Pikachu no ubiese ido a donde siempre, por algo pasaba eso, y la sospecha crecía con cada paso que ambos daban, esta vez a la casa de la chica, quien traía a Froakie en brazos. Una baya fue suficiente para que se curara de las quemaduras, y agradecía a que hubiera pasado... Serena entró en la casa, y comprobó por ella misma que su madre ya no se encontraba ahí, por lo que solo suspiró, pues pensaba que era una broma o algo por el estilo. Ash también entró, y la pelimiel le explicó la situación mientras se servía un baso de agua

-No te dije por que en verdad pensé que era un simple juego- Confesó. Él la miró

-Esta bien, no hay ningún problema, ¿pero aun sigue en pie lo de ir a mi casa?- Sonaba extraño decir eso, lo reconocía el azabache en su mente, pero eso era lo que debía decir.

-Claro, aun quiero conocer a tu mamá- Sonrió.

En ciudad Santalune, un par de chicos entrenaban arduamente en el bosque, uno parecía bailar mientras su pokemon lo imitaba, y el otro comandaba a su compañero, creando así distintas explosiones que solo los hacían reír

-Squirtle, ¡Giro Rápido!- El pokemon tortuga se lanzó en el giro,

-¡Garra Metal!- Un Charmander se lanzó en contra del ataque, impactándose el uno al otro, saliendo disparados

-Usa Arañazo!- El inicial fuego de Kanto volvió a correr

-¡Esquivalo bailando!- Y Squirtle solo saltó de un lado a otro evitando los intentos de colisión

-Usa Hidrobomba e improvisa un Remolino- El tipo agua cayó de pie en el suelo mientras comenzaba a dar vueltas usando su ataque de agua, realizando con éxito la petición de su entrenador, se empezó a dirigir contra Charmander

-¡Resiste!- Al ver que era imposible evitar el ataque, no se vio otra opción por parte del entrenador del pokemon lagartija. La colisión daño a Charmander, quien resistía aun el ataque improvisado

-¡Usa Garra Metal en él!- En el momento indicado, el pokemon dio el golpe en Squirtle, deteniendo de esta manera su improvisación

-¡Lanzallamas!- Este perdió el ritmo que llevaba, y fue víctima de la llamarada de fuego lanzada por el pokemon del mismo tipo...

-¿Puedes continuar?- El se paró, no era tan efectivo contra él

-Pues vuelve a usar Hidrobomba!- Saltó y lanzó el ataque hacía la lagartija. Este no lo evitó...

-Pues volví a perder- Dijo el entrenador mientras devolvía a su Charmander

-No pierdas ánimos, Trevor, seguro seras fuerte- El chico algo robusto le respondió

-Muchas gracias, Tierno. Pronto seremos tan fuertes para calificar en el Torneo de colegios.-

-¡Asi se habla!- Ambos estrecharon sus manos. El día de ambos constaba del entrenamiento apenas salían del instituto Shalour, por lo que había mucho que hacer para ambos, ya que al igual que Ash y Darien, ellos participarían en el Torneo que se llevaría a cabo, solo que estos aun no eran oficiales en la competencia

-¿Entrenamos mas?- Pregunto el robusto

-Como decir que no- Y su compañero aceptó con gusto.

-Usa Hidrobomba- Tierno volvió a bailar...

Luego de otra presentación un tanto formal y tierna, Serena y Ash estaban fuera de la casa de este último, las cosas habían sido, como mencione anteriormente, calmadas. La pelimiel agradó a la madre del chico, y eso era un muy buen punto para ambos. Ahora en el campo que había, Ash sacó a sus pokemon, mientras Serena invocaba a su Fennekin para que saliera. El nuevo del grupo salió con fuerza y rudeza aparentes, Froakie parecía ser algo presumido o separado de los demás, quienes lo saludaron sin obtener respuesta del inicial agua. El entrenamiento de la pareja comenzó con un práctico calentamiento de músculos, el cual beneficiaba al pokemon lobo de Ash, seguido de una carrera entre entrenador - pokemon, en el cual, el joven compitió contra sus pokemon, Pikachu y Torracat. Y Serena corrió junto a su inicial, obviamente, los chicos perdieron ante la velocidad de sus amigos, pero de algo servía el hacerlo, pues estimulaba el seguir en movimiento, aunque cansados...

-Es hora- El azabache no aguantaba mas, y así puso a competir a su equipo el uno contra el otro. Pero Froakie recibiría un trato diferente, al igual que la Fennekin de Serena, quienes entrenarían por primera vez de manera seria.

La pelimiel observó a Ash tratar a ambos iniciales. Al tipo agua le indicó comenzar a correr, practicando así su Ataque Rápido. Fennekin recibió el trato de extender su Lanzallamas para fortalecerlo, cosa que poco a poco alcanzaba. El inicial agua veía estresado la superación de su compañera fuego, y el seguía corriendo sin motivo aparente para él

-Froakie, ¡Ataque Rápido!- El se sintió obligado a obedecer, pero se sorprendió de ver como su velocidad había aumentado un tanto en ese lapso de tiempo. Se veía las patas, cuestionandose cómo había alcanzado ese límite sin motivo para hacerlo

-Este es el resultado del entrenamiento. ¡Sigue así!- El volvió a acariciar la cabeza del inicial, entonces fue con Fennekin

-Quiero que tu uses tu Lanzallamas para quemar aquella baya- El objeto se situaba en lo alto de un árbol, y ella trató de alcanzarla, como había sido ordenado, mas no pudo, pues quedó a un aproximado de un metro.

-Sigue entrenando un poco mas, Fennekin- También acarició su cabeza. Froakie los observaba, y no era como el creía, que ella lo iba superando. Entonces Ash fue a donde estaba Serena...

-Es nuestro turno- Ella se confundió, y el le extendió su mano

-No solo los pokemon deben entrenar. Vamos a hacer algo- Era de mencionarse que la madre del azabache observaba a la pareja desde la ventana superior de la casa, disfrutaba y agradecía que su hijo hubiera hecho aquel gesto que a nadie se le había ocurrido que hiciera, pero mas allá de eso, veía con agrado a su yerna. Era linda, educada, y como casi ninguna, tímida. Algo que la hacia ver que su hijo había hecho una buena elección con ella. Ambos chicos empezaron a correr desde los extremos del campo, parecían carreras entre ellos. Esto era la idea del azabache con lo de entrenar, y Serena lo hacía a la perfección, aunque si se cansaba en un corto tiempo.

Pasaron unas horas, y los pokemon habían hecho lo suyo, al igual que los entrenadores. Ambos grupos fortalecieron lazos con los chicos, la zorrito de Serena saltó a abrazarla sin cansancio, cosa que era lo contrario en ella. Ash cayó al suelo con sus pokemon, a excepción de Froakie, quien accedió gracias a Pikachu. La tarde pasaba en calma, y a decir verdad, la pelimiel no sabía que hacer, puesto que nunca había estado sola en su casa... Ash tampoco sabía que decir, su madre preparaba lo que sería la cena, y su novia estaba ahí con el. Por primera vez, se sentía extraño en su propia casa. Los pokemon descansaban en la sala de la vivienda, Froakie era el que se veía inconforme, pues aunque sabía que sus estadísticas habían aumentado, sabia también que aun estaba lejos de ser un pokemon fuerte. Veía constantemente a sus ahora compañeros de equipo, el era el único que seguía en su primera evolución, y esto lo deprimía, cosa que notó su nuevo entrenador

-No te preocupes, se lo que piensas. No te quedaras así- El lo volteó a ver, pues no sabía por que se sentía diferente con él. Solo sonrió y aceptó lo que dijo.

Se hacía tarde, y Serena observaba ello a través de la ventana se la sala. No había dicho nada, y era que se preguntaba que haría estando sola en su casa, y por un momento, pensó en pedirle una sola cosa mas a su querido azabache, pero al pensar el ello, solo se presentó un sonrojo en su rostro...

"¿Y si me quedo en su casa...?"

Quien sabe si sería pena o vergüenza, pero la petición no era nada apropiada en esos momentos. Y Ash notó su cara, reflejaba aquella pena, y por supuesto que se daría cuenta de lo que pasaba por su mente, aunque extrañamente, sabía que era penoso y embarazoso que pidiera eso estando con su madre, a quien se podría decir que apenas conocía, aunque nosotros sabemos que eso no era cierto...

La mujer, madre del azabache también observaba el comportamiento de ambos, era único para ella ver a su hijo con esa chica, quien sabía a la perfección que se trataba de la misma niña del sombrero de paja que en algún momento su hijo había llevado a la casa cuando apenas tenía ocho años...

-¿Estas agusto, hija?- Ella no supo si la última parte era por su relación con el azabache o por ser un decir, pero igual le dio poca importancia y respondió afirmativamente

-Seguro que entrenar con Ash fue muy agitado, ¿no?-

-Ni que lo diga, no sabía que era tan difícil de hacer- Ella sonreía sinceramente cuando su mayor le preguntaba,

-El esta cambiando mucho, ¿sabías?... Antes, luego de entrenar, se echaba a dormir en su cuarto por unas cuantas horas, y como vez. Ahora está aquí sentado- El chico volteó un poco apenado, pues era verdad. Serena le sonrió, dándole a entender que apreciaba eso de él

-Me contó que antes vivían en Alola- No evitó comentar

-Así es... Pero solo vivió el ahí, yo estuve por mucho tiempo en Kanto. Solo lo visitaba cuando se me daba la oportunidad. Estamos tomando esto como un nuevo empiezo madre e hijo. Ya que a el le gusto la forma de trabajo de la región, y aquí estamos- Ella le sonrió, pues si de alguien podía conseguir información verdadera, era de la misma madre del chico

-Le agradezco mucho que me deje venir...-

-No tienes que agradecer, de hecho, yo fui quien le dijo a Ash que te trajera, aveces puede ser penoso- La pelimiel lo volteó a ver, y solo vió como trataba de salir del cuarto en total silencio

-¿A donde vas Ash?- Su voz tierna hacía lo suyo en el azabache, y el volvió a sentarse

-No es nada- A sus pokemon, y así mismo a su madre, les parecía único ver al chico de esa manera, siendo "controlado" por la simple voz de una chica que, según Pikachu, no fuera Misty, May o Dawn, quienes lo hacían a la fuerza y sin volumen controlado. El se rió junto a Delia

-Estoy contenta de que Ash diera este paso... Tenía miedo de que nunca sucediera- Confesó la mujer en voz baja. Cosa de la que Serena se dio cuenta, pero no le dio importancia.

-¿Podemos dejar de hablar de mí?- Preguntó el azabache con cierto enojo. Ambas rieron.

Llegaba el momento en que tenían que despedirse, aunque en realidad la idea no era del gusto de los jóvenes. Y Ash tenía que ser caballeroso, o eso decía su mamá, y según esta última, constaba de acompañarla hasta su hogar, propuesta que ponía de nervios a la pelimiel, ya que el que su propia madre le indicará eso era seña de que en verdad la apreciaba y estimaba

-No es necesario- Parecía que ella estaba de acuerdo con su madre, en cierta forma

-¿Como no?, si ambos son novios- Y eso fue el detonante verdadero de que pasara. Solo se levantó de su asiento y su Pikachu lo siguió, entonces tomó la mano de la pelimiel y salió de la vivienda

-En verdad agradezco que me impulses mama, pero hay veces en que no es necesario- Él se le dirigió a su mayor mientras Serena se volvía a despedir de su suegra... El sol estaba por ponerse, y Ash junto a su Pikachu y Serena caminaban rumbo a pueblo Boceto. Era de mencionarse que el azabache llevaba resaltada la vena de la frente, cosa que obviamente hacía dudar a la chica, quien no esperó por preguntar, obteniendo la sinceridad del joven siendo plenamente observado por su ratón, que curioso veía como era que sin ningún "estimulante", su entrenador obedeciera y accediera a decir lo que pensaba, cosa que ni el, con sus años a su lado había logrado hacer

-Sé que no fue un buen comportamiento... Pero me molesta que ella empiece a hablar así de mí. Como si no supiera que cambio constantemente-

-Si quieres saber algo, mi mamá hace lo mismo conmigo, pero sé que lo hace por algo, aunque no sepa que... Yo aun así la quiero- Su consejo era de valor para el azabache, y como gesto especial, le sonrió.

-Es como si dijera me molesta que seas serio cuando pasa algo malo. Y no por eso te dejo de querer- Él se preguntaba donde quedaba aquella parte de ella cuando iban a la secundaria, pero no era el momento de preguntar tal cosa. Lo lindo de la tarde llegaba con los Fletchlinght yendo a sus nidos, seguido de la puesta de sol que estaba por ocurrir, Ash era quien ponía mayor atención en esos detalles. pensaba en aquella competencia que le habían mencionado junto con Darien y Serena. No podía negar que se sentía emocionado por saber la fuerza de los entrenadores de Kalos, pero sentía una preocupación algo fuerte, y era por Alola, puesto que solo se había quedado con aquella duda de que si habían o no podido con el UE, aunque el mismo había asegurado que podrían como equipo... Por otra parte, sin dejar ese archipiélago, para el azabache tenía un significado poco más grande que capturar o lo que hicieran con los pokemon dimensionales, siendo que estaba pendiente la liga pokemon de aquella región, cosa que lo seguía haciendo esperar pacientemente por aquel evento. Podía recordar, aparte de su tragedia, lo fuerte que eran los entrenadores con los que el había tenido la oportunidad de tener una batalla, inclusive perdiendo en distintas ocasiones contra varios... Para su desgracia, aquella depresión que había también experimentado quizá volvería, aunque el no quisiese. Una racha de derrotas había causado un estado definitivo de desesperación, cosa que lo estaba llevando a los límites con sus entrenamientos, cansando tanto a sus pokemon al punto que uno se escapo... Pero eso era algo que no era de mencionarse... Recordaba ese compañero, y se culpaba por eso. Siguiendo con la historia... A pesar de los entrenamientos muy definitivos y duros, no fue capaz de vencer a aquel entrenador, por lo que solo creció mas la ira que se guardaba, incluso en aquella catástrofe, había sido su combustible para luchar con los UE...

-Ash...- El ir sumido en los recuerdos segaba al azabache, quien sólo respondió cuando el árbol que estaba siendo advertido impactó la frente del joven, haciéndolo caer al suelo

El se quejó del dolor, y Serena comenzó a reír.

-No digas que no te lo advertí- El también rió apenado.

A pesar de saber que no había aumentado de mucho su fuerza, sabía también que no debía pensar mas en eso, puesto que solo traería problemas otra vez...

Pueblo boceto ya era testigo de la llegada de ambos jóvenes, sabiendo que solo la pelimiel se quedaría. Esto en cierta forma hacía triste el momento...

-Creo saber que es lo que pedirías- El azabache decía

-Mi mamá quizá hubiera aceptado-

-Pero la mía no- Y ella sonrió nerviosa

-Se que piensas que es muy pronto para eso, y tienes razón- Los dos ya estaban frente a la casa de la chica, y esta odiaba admitirlo, pero el chico estaba en lo correcto al pensar así.

-Hasta mañana- Entonces ella se despidió, queriendo no parecer cortante

-Solo dejame darte un abrazo mas por el día de hoy- Pikachu estaba entre reír o apenarse, por no mencionar que estaba por irse para no presenciar el gesto... Ash extendió sus brazos hacía la pelimiel, pero esta no estaba por hacer nada. Solo quería hacer una cosa, cuya razón no estaba asegurada. Pikachu se quedó, pensando que solo acontecería un simple abrazo, como el azabache había solicitado. Entonces, ante la vista del roedor, ella se abalanzó por sobre el chico, pero haciendo un gesto que traumaría al pokemon...

Ash quedo aturdido, sin saber de nuevo que hacer mas que corresponder de dos formas "los", gestos.

1,- Serena le estaba robando un beso, tal y como el lo había hecho hacia apenas un día, cosa que en verdad lo dejaba impactado o quizá atontado

2.- Su abrazo era sin duda excepcional, mas que cualquiera que hubiera recibido en su larga, pero corta vida.

El correspondía, pero ella se sentía sin miedos o límites, por primera vez experimentaba lo que era ser libre, simplemente quería seguir el gesto sin interrupción alguna... Pero para Pikachu...

-¡AAAH!- Un rayo terminó el momento mágico para ambos, y era que el ratón se sorprendió demasiado como si fuese algún problema de escalas mucho mayores, cosa que lo llevó a hacer lo que había hecho. Ash cayó de espaldas con Serena en sima suyo, ambos con el pelo esponjado de la Parálisis Estática del tipo eléctrico, tenían los ojos en espirales...

Una vez recuperados del ataque eléctrico, Ash tuvo que disculparse con su pareja, quien tan solo rió nerviosa aceptando una cosa

-Si no lo hubiera hecho, Pikachu no se hubiera sorprendido- Admitió

-No fue tu culpa. Él nunca se imaginó verme así, pero pronto se acostumbrara- Y Pikachu hizo un gesto de pena. El azabache lo acarició.

Al mismo tiempo, en Ciudad Fluxus...

-El punto de todo esto es seguir fortaleciendonos para no quedarnos detrás de los nuevos- Un peli negro hacía la observación muy seriamente

-Yo pienso que hay que relajarnos un poco más- Y una chica le contrastaba las cosas

-Aunque Charizard y Gardevoir pueden Mega Evolucionar no debemos descuidar el entrenamiento- El seguía insistente.

-¿Quieres luchar?- Ella retaba

-Si eso quieres... ¡Con gusto te lo cumpliré!- El chico lanzó una pokeball con seriedad de la cual salia un pokemon con un aura fuerte

-¡Ve Gardevoir!- La pokemon conexión se posicionaba junto a su entrenadora

-Verás que el entrenamiento sirve mucho- Dijo el Peli negro

-Pues llevemos esto a escalas mucho mayores...- Del chaleco que tenia la chica sacó una piedra conexión

-... ¡Mega Evoluciona!- Y los lazos con su pokemon crecieron al punto de la evolución extra de la que disponía la tipo psíquico. Surgió su Mega Forma

-Te venceré sin usar mi Mega Evolución...- Eso sorprendió a la peli negra

-... Usa Garra Dragón- Y el atentado empezó con la gran velocidad del tipo fuego

-¡Esquivalo!- La velocidad era duramente igual, o sea, Charizard alcanzaba los stats de una Mega Evolución

-Lanzallamas- No dio tiempo a Gardevoir de recuperarse, cuando ya la estaba impactando por la espalda...

-¡Usa Bola Sombra!- Pero esta se reincorporó sin problema alguno, creando la esfera negra entre sus manos, cuando vió al tipo volador llegar a ella con una Garra Dragón, la cual la llevó de encuentro hacía los arboles que estaban a su espalda

-¡Gardevoir!- La chica no se oía feliz de los resultados llevados hasta el momento. La tipo hada se levantó, usando una vez mas su Bola Sombra

-Detenla- La orden en seco dejo anonadas a ambas, sobretodo por la velocidad sorprendente que el tipo volador llegó a ejecutar, iluminando esta vez sus dos garras, mas aparte usando el movimiento Colmillo Ígneo, volviendo a impactar a la tipo psíquico sin complicación alguna, esto creó una explosión inmediata sobre ambos pokemon, la cual aun no vencía a Mega Gardevoir, ya que seguía de pie, deteniendo al poderoso inicial, que demostraba su fuerza manteniendo jadeando a la pokemon, mas el, seguía pasible y calmado sin usar esfuerzos en mantener el ataque... La pokemon Mega empezó a retroceder, llevando consigo tierra del campo improvisado, su Bola Sombra explotó frente a ella causándole problemas con la visibilidad, al mismo tiempo que Charizard le entregaba de lleno ambos ataques que ejecutaba, volviéndola a lanzar sin piedad contra los arboles, esta vez derrumbando uno con su cuerpo

-Resiste!- La chica peli negra luchaba por querer llevarse la victoria y respeto de su amigo. Y se volvió a parar, esta vez mucho mas cansada y agitada

-Deberías saber cuando rendirte, después de todo, tu fuiste quien sacó el mejor puntuaje en las pruebas- Mientras decía esas palabras, la pokemon conexión creó su Bola Sombra de nuevo, también quería resistir

-Acaba con esto Charizard...- Estaba seguro de que con eso había aprendido la lección

-... Usa Colmillo Ígneo- Y el inicial fuego de Kanto se lanzó con sus colmillos encendidos hacia ella, quien con fuerza lanzó su ataque, mismo que fue fácilmente vencido por el lagarto mientras se dirigía con todo hacía la pokemon, quien pareció sacar una lágrima antes de ser impactada a tal punto de salir disparada, dejando a su paso una racha de fuego en forma de línea, mientras con su cuerpo, siendo impulsada por Charizard, derrumbó tres árboles. E inconsistente en el suelo perdió su Mega forma, expulsando un aura que levantó las hojas del piso. La peli negra corrió a ver el estado de su pokemon, preocupada por si estaba bien

-¿Lo vez Diantha?... El entrenamiento es fundamental- Formó un puño en su mano mientras su pokemon se posicionaba a su lado.

-¡¿POR QUE HICISTE ESO?!- Ella lloró

-¿Como que "por que"?, tu fuiste quien optó por una batalla, además, tu usaste la Mega Evolución, yo no.- Estaba en lo correcto

-Esta Bien, Alain. Entrenaré- Dijo devolviendo a su Gardevoir a su pokeball. Quedó dolida de su orgullo, y si así estaba ella, suponía y apostaría a que su amiga igual lo estaría, aunque quizá mucho mas que ella. Solo volteó a hacer un solo cuestionamiento

-¿Como llegaste a estos límites?-

-Entreno todos los días junto a Charizard- Se dio la vuelta y su fue. Diantha lo siguió.

En Ciudad Santalune...

-Decimoctava vez que pierdo- Trevor exclamaba

-Sigue esforzándote, ¡Crea Tu Estrategia Ganadora!- Su amigo robusto lo animaba, aún... Luego de la tarde de entrenamiento, ambos acababan ciertamente cansados,

-¿Recuerdas a Diantha o a Brenand?, los de la secundaria Fluxus- El chico asintió

-Oí que este será el último año que participarán antes de poder ir a cualquier región. ¡Quiero tener una batalla contra ellos!-

-¿No te importa perder?, recuerda que también esta Alain-

-¡No importa!, ¡Solo quiero tener una oportunidad!- Ambos estimaban a los jóvenes de aquella secundaria, pues siempre iban a aquellos eventos en los cuales se enfrentaban las secundarias de la región. Y ahora que estaban ahí, no esperarían para participar de la misma manera

-Además... ¡Siempre hay chicas lindas!- El robusto se llenaba de corazones en los ojos y a su alrededor

-Bonitas... Bonitas... Bonitas!- Y hacía reír a su amigo.

Espero y sea de gusto el capítulo. Verán que hay más de una competencia, así como hice ver a Alain como poderoso... Me emocioné un poco en la batalla de ambos, y debo agregar por adelanto que Diantha también será todo un reto para los del instituto Symphoni... Aclarando... Alain y Diantha se supone que están en el ultimo año...

Chao!