ENTRE PAGINAS BLANCAS
Por Lady Pecosa
"UNA VIDA, UN VIAJE"
Capitulo 30
Terry abrió los ojos evocando inmediatamente la dulce noche anterior, habían estado en una cena de la fundación Rockefeller una cena que incluyo música agradable y baile, y como cada vez él se dedicó a disfrutar de su esposa en todo momento, mientras recordaba esa misma noche un año atrás cuando apenas si podía contener en sí mismo el entusiasmo que vivía a saber que solo faltaban unas cuantas horas para desposarla, ahora, un año después se sorprendía a sí mismo con esa misma intensidad de sentimientos y no había desistido de hacérselo saber a ella durante toda la noche y la madrugada, Candy había correspondido a sus sentimientos en todo momento y Terry pensaba que no podría terminar de agradecer a la vida tanta felicidad, un año de alegría infinita había realmente sanado aquellos años de soledad, desesperanza y desolación, ahora ya nada de aquello importaba, más bien se preguntaba cómo era posible que tanto amor entre ellos, pudiera caber en tan pequeño departamento, la sintió despertar mientras cobijaba su cuerpo desnudo bajo su abrazo: -"¡Feliz cumpleaños Candy, y más feliz aniversario Pecosa mía!"-
Candy abrió los ojos por completo, dedicándole una sonrisa colmada de ilusión: -"¡Feliz aniversario Terry, esposo mío!"- inmediatamente después fue plenamente consciente de la desnudez de ambos bajo las sabanas y sus ojos brillaron con el recuerdo de la noche anterior, Terry siempre sabia como llevarla por los intrincados laberintos de la sensualidad hasta que ella misma llegaba a convertirse en la guía, jamás imagino que el estar casada contara con esa clase de privilegios, que disfrutaba tan intensamente con su esposo, cuando volvió a mirarlo a los ojos supo que la iba a besar y que nuevamente iniciaría ese delirio de amor del que parecía jamás podría terminar de saciarse, pero entonces llamaron a la puerta.
Terry entrecerró los ojos con cara de enfado: -"A la señora Margot nunca se le ocurre que los domingos podemos desear levantarnos más tarde"- se levantó con cuidado, la cama individual era muy pequeña, en ese departamento no podía caber una cama más grande y eso a Terry le encantaba, no había opción más que dormir completamente abrazado de su esposa: -"Quédate Candy, no te vayas a levantar, voy a despedirla pronto"-
Candy le sonrió, sabía que despedir pronto a la señora Margot podía tomarle hasta media hora, así que seguido de él se levantó y se puso el camisón y kalasaris blanco que había estrenado un año atrás, había decidido utilizarlo de nuevo en la noche anterior después del baile, como un pequeño indicio de celebración por el aniversario que estaban por completar: -"Buenos días señora Margot"- la saludo al verla entrar en el departamento apenas Terry abrió la puerta: -"Se ha levantado usted muy temprano para ser domingo señora Margot"-
Margot: -"Oh, es verdad es que desde ayer llego este paquete para usted Candy y como llegaron muy tarde pensé que era mejor entregárselo temprano esta mañana, también llegaron estas correspondencias para usted joven Terry"- se las extendió, Terry las tomo, pretendiendo disimular su contrariedad con una leve sonrisa
Candy adivino que a él no le quedaba más de un minuto de paciencia, la señora Margot era una de sus más fieles admiradoras y cualquier reclamo por parte de Terry la hería profundamente, así que se apresuró: -"Muchas gracias por su atención, Margot, no era necesario que se molestara tanto por nosotros, ahora si nos disculpa, nos gustaría tomar un momento para nosotros antes de iniciar el día"- le dijo mientras la acercaba hacia la puerta
Margot: -"Candy, me gustaría pedirle unos minutos antes de que salgan, porque me imagino hoy van a salir, ¿verdad?"- Candy asintió ante la mirada divertida de Terry: -"Bueno, quizá pueda pasar por mi lugar, será solo unos 10 minutos, ¿Si sería tan amable?"-
Candy asintió: -"Claro Margot, se lo prometo"- mientras la acompaño hasta la escalinata recordó la tarde que Margot había estado muy enferma y que habían pasado la noche en vela cuidándola hasta que la fiebre cedió, ella junto con Terry que se había negado a dejarla sola, habían estado sentados en un sofá leyendo un libro para no quedarse dormidos, desde entonces la señora Margot, los cuidaba en sobremanera, cual si fueran sus hijos. Regreso al departamento para encontrar a Terry hurgando en el paquete que habían traído para ella: -"¿Qué haces?"-
Terry pego un brinco por el sobresalto y soltó una risilla mientras se volvía hacia ella: -"Me asustaste, no creí que volvieras tan pronto, casi juraba que bajarías con Margot a tomar el té con ella"-
Candy se rio: -"No, aunque definitivamente si me pidió que le diéramos 10 minutos antes de irnos"-
Terry se llevó la mano a la frente: -"Entonces será mejor darnos prisa y salir de aquí con al menos dos horas de anticipación"- Candy soltó una carcajada por la exagerada demostración actoral de su esposo: -"Mira, viene desde Londres y dice el nombre de mi madre, pero solo está dirigido a ti"- le dijo mostrándole el paquete y con él una breve misiva
Candy abrió el sobre que más que una correspondencia era una breve lista de instrucciones, "No le permitas ver a Terry el contenido de esta tarjera, he enviado este regalo de cumpleaños para ti, pero como es el aniversario de ambos sé que Terry también lo disfrutara, por favor no abras el obsequio delante de él, Cariños de Eleonor P.D. rompe esta hoja para que Terry no se entere", Candy frunció el entrecejo al terminar de leer y ante la mirada curiosa y atónita de Terry lo rompió: -"Tienes razón sobre la señora Margot, será mejor que me meta a duchar de una vez"-
Terry la observo azorado: -"¿Qué decía mi madre, porque lo has roto?... Y nada de ducharse, primero vienes conmigo a la cama…"- le dijo mientras pretendía alcanzarla en la mínima carrera hacia el cuarto de baño, quedándose de pie en silencio ante la puerta que se cerraba frente a él
Candy desecho los trozos de papel y luego de preparar un baño de tina abrió la puerta por completo antes de desnudarse, en una clara invitación a su marido, quien decidió que bañarse juntos era una buena opción de abreviar tiempos. Cuando después de la prolongada ducha con su esposo, Candy salió a vestirse, aprovecho que Terry se ocupaba afeitándose para abrir el paquete, y encontró con entusiasmo un bellísimo vestido rojo de seda lisa largo hasta los tobillos que tenía un pronunciado escote por la espalda llegando casi hasta el naciente de las caderas, tenía los hombros desnudos y al frente un delicado encaje anunciaba un escote discreto que apenas si alcanzaba a cubrir sus senos, "Vaya en verdad Eleonor quiere complacer a su hijo"-pensó Candy con una risilla la misma que se le borro cuando encontró un breve camisón de seda y muselina azul tenue, que imitaba los escotes del vestido las mejillas de Candy se ruborizaron inmediatamente, era tan pequeño que ni siquiera alcanzaría a cubrir el encaje de las ligas de sus medias y la bata de sobre puesto, no era precisamente muy larga que digamos, en el fondo encontró un estuche que contenía una estilizada y fina gargantilla con pequeños diamantes que enmarcaban un rubí en forma de gota, misma forma que tenían los pendientes y la sortija que hacían juego , una notita decía que ese era un obsequio del duque por su cumpleaños, Candy contemplo atónita las bellas piezas, y luego lo volvió todo a su lugar. Al salir pasaron con Margot que había preparado una torta de chocolate para festejar el cumpleaños de Candy quien complacida por la sorpresa disfruto mucho del detalle, contemplando a su esposo que también parecía muy halagado por ese momento dedicado a su esposa. Candy llevo con ella un breve equipaje con los obsequios de Eleonor y algunas otras cosas, conocía el plan de Terry sobre el día que pasarían así que se le ocurrió una pequeña idea.
Fueron juntos a almorzar a un privado que Terry había reservado en el hotel Royal, en donde para sorpresa de Terry, ella le pidió le reservara la suite que había reservado 8 años antes para ella, después del almuerzo, se dirigieron al Muelle 17 en South Street Seaport, al final de la Calle Fulton Street sobre East River en donde iniciaron un relajante viaje a mar abierto en el Clipper City Sail una verdadera y hermosa fragata que había sido reservada solo para ellos dos, en el velero disfrutaron observando el famoso contorno de Nueva York City, incluyendo panorámicas de famosos distritos descasando de ajetreo de las congestionadas calles de la ciudad, el crucero los llevo a la isla de la libertad en donde accesaron a la Estatuainaugurada en octubre de 1886 como un regalo de los francesespara conmemorar los 100 años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos ahí Candy aprendió que en su base metálica participó Gustave Eiffel peroel diseño de la escultura se debe a Bartholdi, Terry y Candy subieron hasta el mirador de la corona de la libertad y más tarde se dieron oportunidad de visitar la histórica Isla Ellis. En la fragata gustaron de emparedados, platillos ligeros y vino, ya que por la noche tomarían una cena completa. Cuando regresaron pasearon por el parque central, les parecía increíble que estando tan cerca, en esos 5 meses no hubieran tenido oportunidad de recorrerlo. Cuando llego el momento de ir a prepararse para la cena de la noche Candy pidió a Terry la dejara en el hotel, ella se prepararía ahí y que más tarde regresara por ella. Para Terry, curiosamente ir a recoger a su esposa al hotel le genero mariposas en el estómago, algo que le parecía extraño pues siempre se preparaban juntos para los eventos en los que participaban, ahora tener que esperarla en la recepción de aquel hotel en el que hacía ya mucho tiempo había fincado sueños plagados de ilusión, lo ponían un poco nervioso, pero lo nervios no significaron nada al contemplar a su esposa salir de un 'oti', el ascensor que recién habían incorporado al hotel. El vestido de su esposa lo dejo sin aliento y más cuando noto que en esta ocasión Candy no había ocultado el escote de su espalda con su cabello sino que ahora lo había mantenido sujeto en un caprichoso moño alto, un atuendo perfectamente coordinado con finas joyas que colgaban de sus oídos y su cuello. Por un momento deseo no haber reservado en ninguna parte y regresar a la habitación a seguir festejando
Zarparon en un nuevo crucero, Candy se sorprendió al notar que el crucero también había sido reservado solo para ellos, pero esta vez era distinto pues los acompañaba una orquesta menor, además de un chef y los meseros, antes de adentrarse en la cabina acristalada disfrutaron del atardecer a mar abierto y más tarde de una romántica vista de Nueva York bajo el amparo de la noche, la cena inicio con un tierno brindis con champaña bourdeaux superieur acompañada con una apertura de una cascada de fiambres, ahumados y variedad de quesos, como entrada les sirvieron cazuela de torteletis rellenos de ricota, verdura con crema de puerros, hebras de regianatto y crocante, de plato principal carré de cerdo con salsa de soja, azúcar negra y cerveza acompañado de puré de patatas y crema de champiñones al curry y de postre crema helada de almendrado con salsa de chocolate
Después de una cena llena de risas y anécdotas que mutuamente no se habían contado por las prisas, Terry la llevo a bailar sobre la cubierta sensuales notas de tango y del romántico blus, que generó tal premura en Terry que se preguntó si tendría paciencia suficiente para esperar hasta que la noche terminara. Después de volver a tierra, por sugerencia de Candy fueron a la cima del observatorio en el Rockefeller Center, donde contemplaron juntos vistas panorámicas del horizonte de la ciudad con su hermosa iluminación nocturna, para finalizar la noche hospedados en el hotel Royal, lo que le resulto muy grato a Terry al evocar que en ese hotel era en donde originalmente había planeado pedir matrimonio a Candy desde la primera ocasión que ella estuvo ahí.
Después de esa noche Terry debía emprender una gira de casi un mes por las ciudades importantes del este de Estados Unidos, gira a la que Candy lo acompaño. Cuando llegaron a Chicago fueron gratamente recibidos por sus amigos Archie, Annie, y Albert de nueva cuenta sorprendiéndolos con Brithanny la chica que lo acompaño al teatro a ver la actuación de Terry.
Iniciando el mes de junio al concluir la gira regresaron a Nueva York para que Terry concluyera la temporada. La noche de cierre de temporada estaban recibiendo un telegrama por parte del padre de Terry quien le requería se presentara en Londres Inglaterra de manera emergente, su abuela la Princesa Helena, madre del duque de Grandchester, se encontraba muy enferma y la posibilidad de su muerte era inminente, al día siguiente Terry y Candy se vieron obligados a zarpar con rumbo a Southampton, desafortunadamente no llegaron a tiempo la princesa Helena Augusta Victoria, quinta hija de la reina Victoria y del rey Alberto de Sajonia Coburgo-Gotha murió el 9 de junio, mientras Candy y Terry iban cruzando el atlántico, ellos llegaron a Gran Bretaña dos días después, alcanzaron la ceremonia de defunción, la cual se llevó a cabo en el Panteón Real de Frogmore Ground en Windsor Great Park
Después del sepelio Terry y Candy debieron asistir a varios eventos relacionados con la parentela de Terry, así como a las invitaciones recurrentes del rey Jorge a palacio real, en donde una vez confirmado y reafirmado el voto matrimonial de su sobrino preferido, aceptó a Candy como una miembro más de la familia real, para el rey el matrimonio de Terry con Candy era un matrimonio perfecto, casi ideal como lo era el de su segundo hijo Alberto con su nuera Isabel, por eso organizo para ellos varios eventos de presentación ante la nobleza de Inglaterra, la princesa Mary hija más pequeña del rey Jorge resulto ser una joven mujer de la misma edad que Terry, a quien Candy le resulto muy agradable y paso a convertirse en su protectora pues aun dentro de su idiosincrasia ella comulgaba con muchas de las ideas que Candy profesaba abiertamente, Isabel, la nuera del rey, también admiraba mucho a Candy y fue por ella que Candy se ganó el talante de la intelectual entre la nobleza. Terry por su parte empezó a centrar una franca amistad con Sir Winston Leonard Spencer Churchill quien era considerado un gran estadista, con una gran capacidad de análisis que lo había llevado a alcanzar la habilidad de predecir los acontecimientos futuros, Sir Winston había sido gran amigo de su padre en otro tiempo, pero su proverbial testarudez, su resolución y su espíritu indomable lo pusieron frente a frente con el duque de Grandchester, condición que por su parte Terry admiraba profundamente, convirtiéndose Winston en su tutor como estadista parlamentario y de quien Terry absorbió su genio polifacético que lo llevo a conquistar la inmortalidad en el mundo de la política convirtiéndose en la voz de la conciencia de su país, una voz que sacudía los espíritus y les insuflaba grandes dosis de energía y valor. Aunque para muchos el tutor de Terry era considerado una pesada carga, para Terry se convirtió en un icono del aprendizaje en cuanto a las funciones de estadista que en un futuro tendría que tomar, era la personalidad polifacética de Winston a lo que lo llevaba a identificarse con Terry, pues en su juventud había sido el mismo rebelde que el joven inglés e igual que él se había inclinado por las artes como pintor, novelista y aviador, fue él y no el duque de Grandchester quien le abrió los ojos y las puertas del parlamento a Terry preparándolo para convertirse en un brillante estadista en breve tiempo. Antes de darse cuenta, habían pasado ya seis meses de su llegada a Inglaterra tiempo en que habían estado viviendo en el castillo del duque, mientras que entre fiestas e invitaciones Candy prestaba servicio en la fundación de la Enfermería Princesa Christian en Windsor, lo que resulto ser visto con muy buenos ojos ante los miembros de la realeza y que gano además la buena voluntad de la princesa Beatriz, tía de Terry hermana menor del duque pues ella junto con su hermana habían fundado esa enfermería.
Corría el mes de diciembre cuando Candy y Terry debieron hacer otro alto en sus vidas, entonces decidieron tomar residencia en Inglaterra por unos años de sus vidas, fue cuando Terry sugirió a Candy comprar un departamento en la zona más céntrica de Londres, para no tener que habitar en el castillo de su padre cada vez que debieran quedarse en la ciudad, e ir a vivir al distrito de Stratford-on-Avon, en Warwickshire en la casa que había sido asignada a Terry cuando se le dio el nombramiento de conde en esa localidad, la casa estaba ubicada a un lado del rio Upper Avon que fluía fácilmente, recibiendo el sol de la tarde de aquel invierno intenso. El aire fresco del río conquisto el corazón de Candy quien descubrió en su interior, que anhelaba vivir su vida en ese lugar, era una hermosa residencia espaciosa con acabados típicos de la región y el estudio con ventanales hacia la terraza que daba al jardín la enamoro fácilmente
Mientras que recorrían la residencia caminando a las orillas de rio Terry le conto: -"¿Sabías que se dice que la historia de la muerte de Ofelia de la obra Hamlet, nació de un hecho de la vida real, acontecido en este rio?"- le dijo con un tono de voz entre serio y de advertencia
Candy volteo a verlo con curiosidad: -"Ofelia se muere ahogada, ¿no es así?"-
Terry asintió con actitud grave: -"Se dice que una niña llamada Jane Shaxspere, que posiblemente era prima de Shakespeare, que se ahogó en 1569 al caer al agua cuando recogía flores junto a la represa de un molino"-
Candy se volvió a verlo nerviosamente al recordar que el molino en cuestión quedaba precisamente muy cerca de su casa: -"Terry"- murmuro bajito: -"¿Lo que me estás diciendo es en verdad o solo estas pretendiendo asustarme?"-
Terry contuvo la risa: -"Es completamente la verdad Pecosa… ¿No me digas que aún le tienes miedo a los fantasmas?"-
Candy abrió los ojos llenos de temor e inquietud: -"N…no… ¿por… porque les voy a tener miedo?"-
Terry la miro actuando seriedad y miedo: -"Bueno porque ahora mismo viene la niña ahogada detrás de ti"-
Candy pego un grito desaforado y quiso salir corriendo pero las manos de Terry no se lo permitieron, lo único que hizo fue abrazarse fuertemente de él, para luego bajo el sopor del susto empezar a escuchar los estertores de la risa de Terry bajo su pecho, levantó la cabeza para descubrir a su esposo atacado de la risa: -"¡Terryyy!, ¿por qué me asustas de esa forma?, eres…. ¿acaso nunca vas a cambiar?"-
Terry la abrazaba muy fuerte mientras seguía riéndose: -"Lo siento, no creí que te asustaras de verdad…"- seguía riéndose: -"Mira Candy la historia es verdad, pero ni hay ningún fantasma"- no podía parar de reír ante la mirada atónita de Candy: -"Ya perdóname, sirvió el susto porque de pretexto te abracé"- la apretó más cerca de él
Candy se rio bajito al recordar al tigre y la serpiente en la villa de Escocia: -"Eres increíble, con tus actuaciones me confundes muy fácilmente, y la verdad es que si te creí que había alguien detrás de mí"- termino riéndose junto con él
En Strafford Terry encontró proyectos de trabajo apenas si toco el distrito, sin embargo todo eso lo dejo en segundo término pues había decidido realizar un viaje relámpago a América, para supervisar las empresas que tenían allá así como ir a supervisar el crecimiento de la construcción que había dejado en el edificio en que estaba ubicado su departamento
Candy recibió con gran entusiasmo la noticia pues la propuesta de Terry incluía pasar de nueva cuenta las fiestas navideñas en Lakewood en la casa Pony, y de ser posible pasar de nuevo el fin de año en compañía de sus queridos amigos en Chicago más tarde regresarían a Nueva York a despedirse del departamento y recolectar sus cosas para llevarlas con ellos a Inglaterra en donde habían decidido tener su residencia permanente
En el hogar con tristeza y contento Terry encontró que el pequeño Raymond había sido adoptado por una familia burguesa y por lo que pudo investigar en el breve tiempo que estuvo ahí, supo que Raymond era un niño muy feliz con esa pareja de esposos que por algún motivo no habían podido procrear hijos propios, así que lo adoraban y cuidaban sin repartir su cariño con nadie más sino con el pequeño adoptado.
Encontraron también la noticia del recién descubierto embarazo de Patty que llevaba ya tres meses de gestación, lo mismo que Annie quien ahora se encontraba a la espera de su segundo bebe
En Chicago volvieron a sorprenderse con la nueva acompañante de Albert una preciosa joven castaña de nombre Jennifer
En Nueva York empaquetaron y embarcaron todas sus pertenencias y dieron paso a la continuidad de la construcción del edificio pues aún quedaban algunos meses para que concluyera la edificación total del inmueble, se despidieron del departamento y Candy tomo la 'dulce Candy' que, como Terry repetía con frecuencia había seguido resistiendo estoicamente a los diferentes cambios de temperatura, ahora que viajaría de nueva cuenta a una zona fría atravesando el atlántico, Terry imagino que no resistiría.
También Terry superviso las empresas que les correspondían de Nueva York y así como los avances de las películas sonoras y también compraron un nuevo modernismo, un tocadiscos del sello Columbia Records y varios discos con dos caras grabadas con la música que a ambos les agradaba escuchar y bailar
A su llegada a Inglaterra fueron directamente a su casa en Strafford en donde llevaron todas las pertenencias de Terry que aún quedaban en el castillo de su padre
Candy entro al estudio entusiasta con una jarra de limonada y luego de observar todos los libros regados por el piso, los sillones y el escritorio, sus ojos brillaron con diversión: -"¡Mmm!, temo que he tomado una mala decisión, 'libros, tú, yo y limonada' en un mismo lugar puede convertirse en una combinación riesgosa, ¿no es verdad Terry?"- le dijo con una risilla en los labios
Terry alzo la vista desde el piso donde se encontraba tratando de organizar los libros de medicina de Candy, luego entrecerró los ojos: -"No sé porque siempre olvido lo perversa que puedes llegar a hacer Lady Pecosa"- le dijo riéndose al evocar el recuerdo
Candy se rio y puso la limonada lejos en una mesita: -"Perversa o no, será mejor organizar estos libros antes de acercar la limonada, ¡míralos!"- señalo un bulto de libros: -"Los pobrecitos empezaron a temblar en cuanto me vieron acercar la limonada hacia ti"- termino riéndose a carcajadas
Terry la tumbo sobre la alfombra en venganza para hacerle cosquillas: -"Tarzán Pecosa entrometida, te voy a dar el castigo que te mereces por burlarte de tu esposo"- ….la limonada y los libros quedaron en el olvido, hasta el día siguiente cuando luego de despertar tumbados y desnudos en la alfombra los dos continuaron acomodando las obras de Shakespeare y otras obras más a un lado de los libros de medicina de Candy
Días después Candy despertó sin su marido a su lado, se levantó curiosa a buscarlo y sorpresivamente lo encontró en el jardín, la 'dulce Candy' estaba a su lado: -"¿Qué haces Terry?"-
Terry le sonrió: -"Buenos días dormilona, el jardinero me dijo que es en esta parte en donde está la mejor tierra, para que esta 'estoica rosa' crezca lo más abundante y fácilmente posible, y también me dijo que esta es la mejor temporada para trasplantarla"-
Candy lo miro con curiosidad, estaba arrodillado en la tierra con los guantes puestos y había hecho un hoyo en el suelo, tenía algo de tierra mezclada con abono y fertilizante a un lado, le sonrió: -"Ya veo que vas muy avanzado"-
Terry se rio con suspicacia: -"Si, es solo que he tenido que parar, porque no tengo idea de cómo sacar el rosal de la maceta y ponerlo en la tierra sin lastimarlo"-
Candy se rio abiertamente: -"Vaya pues para ser bueno con esto de las rosas, sí que te falta algo de experiencia, aunque por lo que veo vas muy bien hasta ahora… solo espero no te conviertas en 'delicado' más adelante"- le dijo con risa evocando lo que él mismo había dicho sobre Anthony cuando ella le conto que cultivaba rosas
Terry la miro seriamente: -"Yo no creo tener necesidad de explicarte lo contrario"- la recorrió con la vista muy sugerentemente, tanto que Candy se ruborizo: -"¿Verdad esposa mía?"- luego le sonrió con dulzura: -"Ven ayúdame Candy, ponte los guantes, yo voy a sacar la plantita con la pala y tú la detienes y la pones en el hoyo, me dijo el jardinero que hay que evitar que se quede sin tierra lo más posible, así que toma toda la tierra que puedas con tus manos"-
Cuando terminaron de sembrarla, Candy suspiro: -"Espero que realmente sea estoicamente fuerte este rosal y florezca esta próxima primavera, no se la encargare a los jardineros y me hare cargo de ella personalmente"-
Terry se levantó del suelo junto con ella y le paso un brazo por la cintura: -"Puedes traer otros rosales si quieres, o solo pídeselos al jardinero, yo, solo quería poner está aquí, porque ha permanecido con nosotros desde unos días después de que nos volvimos a ver y porque me recuerda a esa parte de tu niñez en la que yo no estuve presente en tu vida"-
Candy lo miro con atención, descubriendo a un esposo tan sereno y seguro de sí mismo que la fascino: -"¿Sabes que me gusta?, que nació del primer brote que Anthony creo, pero especialmente, que fue algo que yo creía que había perdido para siempre y que has sido tú quien lo ha encontrado para mí y me lo ha dado de vuelta, es interesante como nos puede sorprender la vida ¿no crees?"-
Terry la miro tiernamente y luego la beso profundamente encendiendo su anhelo por ella: -"Muy bellas palabras esposa mía, pero ahora preciso llevarte conmigo a nuestra alcoba"- Candy lo miro sorprendida: -"Sí, que no te sorprenda, hay algo relacionado con la delicadeza que yo tengo que explicarte ampliamente"- le dijo traviesamente alzándola en brazos y llevándola a su habitación
Terry pudo supervisar personalmente el crecimiento de su propia compañía de teatro haciendo las veces de director y solo actuaba como actor invitado en la Royal Shakespeare Company, la compañía más grande del mundo de teatro clásico, que representa durante todo el año las mejores obras de Shakespeare, misma en la cual volvió a representar a Hamlet y luego de dos largas temporadas se convirtió en actor residente de esa compañía
En tanto Candy continuaba con su labor voluntariado en la Enfermería Princesa Christian en Windsor, pero algunos meses después supo que Alexander Fleming había regresado a Inglaterra en el St. Mary's Hospital de Londres con sus investigaciones y al darse cuenta de la estancia de ella en ese país la invito a continuar trabajando a su lado como su asistente mientras ella por su parte decidió seguir especializándose ahora como médico bacterióloga en la Escuela de medicina del Hospital St Mary, así que mientras Terry se preparaba de la mano de Churchill como estadista en el parlamento, respaldado por la universidad de Oxford en la carrera de Leyes, Candy se especializaba más en su carrera médica, y aunque permanecían cuatro días en el departamento de Londres, viajaban continuamente a Stratford-Avon en donde felizmente vivían y mientras Candy asumía el papel de esposa y señora de la casa Terry se concentraba en sus actividades actorales, tanto como director de su propia compañía, como actor residente de la Royal Shakespeare Compañía
La vida parecía trascurrir tranquila acumulando tiempos durante tres tranquilos y placenteros años trascurría el 1926, año en que Terry recibió el grado de doctorado en Leyes y al mismo tiempo se convirtió en primer actor de la Royal Shakespeare Company simultáneamente que dirigía su propia compañía y Candy obtuvo el grado de medico bacterióloga llevando con ella además su especialidad como enfermera de cirugía e instrumentista y la especialidad en cardiología
Mientras juntos en la intimidad de su hogar festejaban sus logros profesionales, planteando el nuevo curso que tomarían en sus vidas, pues Terry deseaba concentrarse más tiempo en el teatro y no asumir los cargos que el ducado le requería sino hasta la muerte de su padre, y Candy planteaba el seguir prestando su voluntariado como médico cirujano en elHospital St Mary al mismo tiempo que continuaba apoyando a Alexander en su investigación, aquella tarde por decisión de ambos acordaron que permanecerían solo tres días en Londres y regresarían los siguientes cuatro días a su hogar en Strafford, fue entonces cuando por medio de la recién creada línea telefónica tras atlántica recibieron una llamada en su propia casa, era Albert quien desde siempre se comunicaba vía telefónica o por correspondencia con Terry, ahora lo hacía de esta forma para darles aquella triste noticia que embargo sus corazones sumiéndolos en un profundo dolor, Albert les informo de la lamentable pérdida de Elisa Legan, según la llamada de Albert había muerto por una severa caída por las escaleras desde el segundo piso, presentando varias fracturas en los huesos, hemorragias, lesiones internas yhematomas subdurales ocasionados por un traumatismo craneoencefálico, sin embargo algunos de los sirvientes de la casa hablaban de que la señora había sido sorprendida por su esposo con un amante razón por la cual había perdido la cordura hasta matarla a golpes, sin embargo ninguno de ellos se atrevía a hablar de ello pues temían que el diplomático tomara medidas severas hacia ellos. Los tres hijos varones de Elisa continuarían viviendo bajo la potestad del padre sin que los miembros de la familia Legan o Andley pudieran hacer nada al respecto. Esta noticia sumió al matrimonio Grandchester en una profunda pena, Candy opto por tomar algunos días de descanso en su propia casa, mientras que Terry continúo con sus obligaciones.
Fue un día de esos cuando Terry viajo a Londres a realizar algunas gestiones, era media mañana cuando visitó la parte superior del mercado de las pulgas en Londres, estaba buscando algunos utensilios de segunda mano para utilizarlos en las escenografías de una representación de su compañía de teatro, entonces vio la pintura, le tomó sólo una mirada para comprender de inmediato que uno de entre tantos cuadros representaba al 'hogar de Pony', al instante reconoció un maravilloso mes de mayo, cubierto por el trébol blanco y ranúnculos y rodeado la casa con frondosos árboles de un verde profundo, la hierba suave larga, sin pensarlo un momento la compro. Cuando llego de vuelta a su casa era ya cerca de la madrugada, y no le sorprendió encontrar a Candy despierta esperándolo
En cuanto Candy lo vio entrar en el auto salió corriendo a la puerta a recibirlo con un abrazo: -"¡Regresaste!, bienvenido, creí que, si se te había hecho muy tarde te quedarías a dormir en Londres"-
Terry la recibió con los brazos abiertos: -"¿Cómo crees que yo haría eso?, si lo hubiera pensado te hubiera llevado conmigo, pero fue bueno que no te llevara, porque he traído algo para ti"- saco un paquete del auto y entraron juntos en la casa: -"Mira Lady Pecosa he encontrado algo que estoy seguro es especialmente para ti"- entonces saco del paquete una pintura al óleo de tamaño 55 x 33 cm el cual colgaba en su marco hecho a mano, ella enmudeció al contemplar la pintura: -"Candy, no puedo dejar de pensar que es una coincidencia milagrosa, que esto ocurrió precisamente ahora, para ayudarnos a estar de buen humor, ¿no crees?"-
Candy tomo el cuadro en sus manos, contemplándolo azorada: -"Es que no sólo retrata la vista que se puede disfrutar mirando hacia abajo desde la colina de Pony, parece como si estuviéramos de pie frente al paisaje contemplando el hogar"- entonces Candy descubrió la firma de Slim: -"Mira hay una firma en un rincón, un poco a la vista, dice, 'Slim', ¡Oh Terry!"- se le llenaron los ojos de lágrimas cuando recordó al niño: -"Siento que se me rompe el corazón, recuerdas que te platique de él, Slim era el mulato de ojos grises de aspecto triste, que al caer la noche siempre lloraba, tengo muy presente aquel día cuando Slim estaba llorando en el cielo teñido de rojo por la puesta de sol... y yo me preguntaba si, a pesar de que acaba de nacer, él recordaba el momento en que fue abandonado"-
Terry la miro con ojos amorosos, enjugándole las lágrimas: -"Ten cuidado de no mojar la pintura de Slim, mira fíjate bien, estamos en esa foto, Candy, siempre estamos allí, parados en la colina mirando el hogar"-
Candy sonrió entre lágrimas: -"Es verdad me da la impresión de que en cualquier momento vamos a salir corriendo de la casa a jugar con los niños del hogar"- Candy paso los dedos suavemente por la pintura: -"Su tacto es preciso y delicado, Slim es el único que puede pintar la Casa Pony como lo era entonces con el fin de hacerla revivir al instante ante nuestros ojos"-
Terry la abrazo cálidamente: -"Ciertamente allí esta Slim y también hay otros, parece que en cualquier momento las chirriantes puertas de madera vieja se van a abrir y tu madre la señorita Pony va a surgir repentinamente echando la búsqueda de los niños"-
Candy sonrió: -"Si a mí me parece que de pronto va a salir Tom persiguiendo a Annie para molestarla y también yo estoy ahí..."-
Terry la beso en la frente: -"Sabes que desde que nos reencontramos creo en los milagros, y este me lo parece… es increíble encontrar la pintura del Hogar de Pony en un mercadillo de Londres, ¿No es un regalo maravilloso?"-
Candy mucho más serena y contenta: -"Tienes razón y no puedo dejar de preguntarme, ¿Por qué la pintura de Slim, el hijo adoptivo de un herrero, está en un lugar tan lejos de Estados Unidos como en Londres?"-
Terry le pregunto curioso: -"¿A él lo adopto un herrero?"-
Candy asintió: -"Si, en realidad no sé muy bien como sucedió cuando regresé a la casa de Pony, Slim ya se había ido, al parecer, había sido adoptado por un herrero en una ciudad lejana. Mis madres estaban muy molestas de que Slim se fuera a vivir a un mundo que no tenía nada que ver con la pintura, aún tengo vívidamente en la mente la frase de la señorita Pony, ella dijo que 'le hubiera gustado que ese niño ... pudiera estudiar pintura', era un niño terriblemente tímido, me parece que si te había platicado sobre él, que menudo se orinaba en la cama siempre trató de poner remedio sin ser detectado, recuerdo que Slim me quería mucho, era una figurilla delgado y frágil, casi no jugaba, por lo que se gastó todo su tiempo dibujando"-
Terry continuo buscando confortarla: -"Lo único que podemos adivinar es que su vida, como la tuya, seguramente no ha sido fácil, y sin embargo mira, Slim no se ha olvidado de hacer su pintura, ¿sabes?, de pronto me da la impresión de que Slim hizo esta pintura especialmente pare ti"- Candy suspiro: -"Ya sé, se me ocurre ponerla aquí en la sala de estar de nuestro estudio, por encima de la consola, colocada de tal manera que siempre este visible desde cualquier lugar, ¿Te parece Candy?"-
Con una dulce sonrisa Candy asintió: -"Le escribiré una carta a mis madres contándoles que has encontrado este cuadro de Slim"-
Terry asintió mientras subía en una silla y acomodaba el cuadro en su lugar: -"Candy, quizá si fuéramos al mercadillo, tu pudieras ver a Slim, hace mucho tiempo que no lo vez, pero quizá lo pudieras identificar"-
Candy lo miro ilusionada: -"Es verdad Terry, si el propio Slim te hubiera vendido el cuadro tu ni tan solo lo hubieras imaginado que era él, sin embargo si voy yo puede haber mayor posibilidad de encontrarlo"-
Terry la miro sonriente: -"Pecosa pero no pongas muy altas tus expectativas, quizá no lo encontráramos, no sabemos en qué fecha habrá pintado el cuadro, ni si él vino aquí de paso solamente, quizá se le presento alguna oportunidad en Francia, allá son las mejores escuelas de Arte por este tiempo"-
Candy: -"Tienes razón no debo ilusionarme mucho, sin embargo si me gustaría organizar una búsqueda, seria grato si llegáramos a encontrarnos"- Terry accedió pensando que eso ayudaría a Candy a distraerse de la tristeza por la pérdida de Elisa.
Después de dos semanas de intensa búsqueda no se logró llegar muy lejos con las pistas de Slim, lo que si llego fue la carta de las madres de Candy y ella leyó la misiva en compañía de Terry: -"¡Oh Candy, ahora, el hogar de Pony es aún más maravilloso que antes, nos sentimos muy contentas de tener noticias de Slim y saber que después de todo nunca abandono sus sueños, la señorita Paulinne y yo pensamos que lo mejor es que tú te quedes con esa pintura, debes cuidarla mucho y mantenerla siempre cerca de ti. Nosotros creemos que esto es una situación planificada especialmente para ti, porque a pesar de que te encuentres lejos, tienes al hogar de Pony siempre cerca, en tu sala de estar en donde nos dices que Terry la puso para ti, y eso te servirá para recordar que siempre aquí hay un lugar donde tú puedes volver... igual que Terry nosotros pensamos que Slim ha pintado este cuadro sólo para ti"- después de leer la carta Candy se levantó y se paró frente a la pintura
Terry se acercó a ella abrazándola por la espalda: -"Lo vez Pecosa, también tus madres piensan que este cuadro es para ti, para que permanezca aquí con nosotros"-
Candy suspiro: -"Me gustaría tanto visitarlas nuevamente, hace tanto tiempo que no las veo"-
Terry sonrió y la hizo volverse hacia él: -"¿A ti nunca se te quitara lo tramposa?"-, Candy sonrió ante la pregunta: -"Te aprovechas siempre de la situación para que me resulte imposible no complacerte"-
La sonrisa de Candy se hizo más extensa: -"¿Eso quiere decir que si iremos?"-
Terry la acerco un poco más con su abrazo: -"Si Lady Pecosa, pero aun no, todavía debo concluir la temporada del teatro, y en cuanto esa temporada termine debemos acompañar a mi propia compañía a una gira por todo Gran Bretaña, y yo estaba pensando que sería una buena ocasión para despejarnos un poco de tanto trabajo, la gira de ellos termina diciembre en Edimburgo, y quizá pudiéramos pasar la temporada navideña y de fin de año en la villa de Escocia, ¿cómo te parece?, ¿te gustaría?"-
Candy le sonríe quedo: -"Toda la idea me parece encantadora, sobre todo la parte de regresar a Escocia, solo…"-
Terry entrecierra los ojos adivinando lo que ella le va a decir: -"Solo…. ¿qué?..."
Candy continua: -"Solo que en ningún momento escuche la palabra América…"-
Terry se rio abiertamente: -"Yo sabía que eso es lo que me ibas a decir… bueno no te inquietes Lady Pecosa, sucede que he estado en contacto con nuestros amigos 'inventores vocacionales' especialmente con Lee Forest y me han dicho que junto con la productora con la que nos asociamos la Warner Brothers, hemos logrado un sistema sonoro eficaz, llamado Vitaphone, consistente en la grabación de las bandas sonoras musicales y los textos hablados en grandes discos que se van sincronizando con la acción de la pantalla dándole mayor calidad a la película sonora, ahora mismo han empezado a rodar una película con este nuevo sistema y estará lista para el año entrante, entonces yo pensé que siendo he invertido ahí una buena cantidad de dinero, pues sería bueno asistir a la premier de esa película, de paso reviso personalmente la construcción del edificio, que aunque sé que debe encontrarse en perfecto estado si Archie se hizo cargo de eso, es bueno que, visitemos y veamos como ha quedado nuestro nuevo departamento, tal vez quedarnos por allá un tiempo, lo suficiente para visitar a tus madres, y descansar un poco de Inglaterra, ¿te parece?"-
Candy hacía rato estaba casi pegando brincos de felicidad: -"¡Terry!, gracias me siento muy feliz, en realidad no es necesario que nos quedemos tanto, me basta con visitar el hogar cuando menos un par de días"-
Terry: -"Solo si me prometes cocinar junto con la hermana María esas deliciosas galletas de pasas"- le sugirió sonriente, luego la abrazo, había contemplado esa idea y planeado todo ese proyecto desde una semana antes cuando decidió retirar a Candy de Londres, especialmente de su padre el duque, había discutido fuertemente con él por causa de que Candy no se hubiera embarazado en los cuatro años de matrimonio, y aun que Terry le insistía que no podían saber si era Candy la responsable de no tener hijos, el duque reclamaba que ella debía hacer algo para buscar un embarazo, pues la descendencia de Terry era la que iba a asegurar su posteridad, Terry le había pedido entre enojos que dejara a Candy en paz y que ni por error se le ocurriera llegar a molestarla y ante la mirada atónita de Eleonor, Terry se atrevió a lanzar una amenaza de muerte a su padre, al final de la discusión los dos quedaron aparentemente tranquillos el duque prometió no molestar más a Candy, sin embargo Terry no se sintió completamente seguro de ello y decidió, que mantener a Candy lejos de la presencia de su padre era una buena opción, primero para protegerla y segundo con la esperanza de que en ese lapso de tiempo se diera por fin un embarazo.
Luego de la gira, la temporada en Escocia resulto muy agradable, un año atrás Terry había mandado a hacer reparaciones, y desde el momento en que Candy entro, se sintió invadida por el recuerdo, durante ese tiempo, pasearon juntos a caballo, muy contentos puesto que Teodora tenia ahora dos crías de tres y dos años cada una, lo que llenaba de orgullo a Terry, pasaban las tardes tocando el piano y Candy jugaba a tocar otros instrumentos como el violín, mientras Terry lo tocaba de verdad, aquello le recordó la broma de la abuela Martha en el colegio y ambos se rieron mucho con el recuerdo…
Después del festejo del cumpleaños de Terry en febrero del 1927 Terry y Candy regresaron a América, un año y medio en América trascurrió como un suspiro, desde la revisión de las empresas, una nueva obra de Shakespeare 'Cimbelino' en Nueva York en la que Terry protagonizo a Leonato Póstumo y Helen hacia el papel de su pareja como Imogen, hija de, rey de Britania
Poco tiempo después la Warner con el texto "aún no has oído nada" lanzó El cantor de jazz la primera película sonora que esta vez alcanzó un éxito inmediato e inesperado entre el público, lo que lleno de contento a Terry, su esposa y los amigos inventores entre ellos Lee de Forest, quien ya estaba llevando a cabo una modificación más al sonido en las películas con el Movietone que grababa el sonido directamente en la película, en un banda lateral, proyecto que una vez más Terry continuo apoyando
Terry, en la recepción, después de la película conversaba con su esposa: -"En verdad me siento muy complacido, estoy seguro que esto se va a convertir en un existo internacional en muy poco tiempo"-
Candy aferrándose al brazo de su esposo: -"Es realmente impresionante, por un momento durante la película me dio la impresión de que estuviera en el teatro, igual que tu pienso que será todo un éxito, me parece que las películas mudas comenzaran a verse en aprietos"-
Charlie: -"Sin embargo aún las películas mudas tienen su gracia"-
Terry se volvió hacia la voz: -"Chaplin, no sabía que estabas en la sala, ¿Cómo estas amigo?"-
Charlie: -"Vaya Terry es una sorpresa verte, hace tiempo que no coincidíamos, fui a verte hace poco en el Chamberino, te felicito, tu pareces no tener límites como actor, cada vez te superas más a ti mismo, supe que eres actor principal en la compañía Shakespeare royal en Inglaterra"-
Terry le sonríe: -"Si gracias hace tiempo tengo el honor de que me hubieran nombrado primer actor"- instintivamente abrazo a Candy acercándola más a si mismo
Charlie: -"Oh, bella dama, me parece que Terry se muestra reacio a presentarnos, soy Charles Spencer Chaplin, es usted realmente, exquisitamente bella"-
Candy percibió la tensión en el brazo de su esposo: -"Es que no hace falta que mi esposo me presente señor Chaplin, puesto que ya nos había presentado con anterioridad hace algunos años, poco antes de que partiéramos a Inglaterra"-
Charlie: -"Entonces si ya nos conocemos no tiene por qué llamarme ni señor, ni Chaplin, una mujer como usted puede llamarme simplemente Charlie"- le dijo coquetamente
Terry respiro profundo: -"Es suficiente Chaplin, supongo de nuevo no tienes novia y aunque andes a la búsqueda de alguna te sugiero que vuelvas tu vista en otra dirección"- Candy apenas si logro contener la risa ante la expresión del otro actor
Charlie: -"Terry amigo, tu deberías comprenderme, pasar por todo este amargo trago del cine sonoro, sin nadie que me consuele… y aunque tú también debes estar pasando por lo mismo, tu si tienes quien te consuele"-
Candy miro a Terry con curiosidad: -"¿Pasar por lo mismo?"-
Terry le sonrió: -"En eso Chaplin tiene razón Candy, seguramente el teatro bajara mucho sus entradas, el interés del público seguramente se va a centrar en la novedad"-
Charlie: -"Bueno después de todo han sido tus recursos los que nos han dado al traste, económicamente te ira mejor a ti, y actoralmente, siempre puedes cambiar de actor de teatro a actor de cine, en realidad lo tienes todo resuelto, además de tener a tu lado a esta diosa de la belleza"- Candy sintió ruborizarse
Terry percibió su reacción: -"Por segunda ocasión es suficiente Chaplin, o me veré en la necesidad de interrumpir nuestro ya no tan agradable encuentro"-
Charlie: -"Vamos Terry, para ti puede que no lo sea, pero para mí, vaya que es realmente agradable"-, dijo mirando directamente a los ojos de Candy luego de recorrerla con la mirada
Candy sintió que la tensión de su esposo iba en aumento y la propia también: -"Agradezco señor Chaplin su adulaciones, sin embargo tal como usted lo ha dicho, soy una dama y le agradecería me tratara como tal, de otra forma este encuentro estará resultando poco grato también para mi"-
Charlie, la miro sorprendido y alzo las cejas: -"Además de bella inteligente"- se volvió hacia Terry: -"Las mujeres así no me agradan del todo, debe significarte un gran reto Terry… Así que, que dices Terry ¿te cambiaras del teatro al cine?"-
Terry le sonríe: -"Sabes que soy un poco renuente a trabajar en cine, tanto como tú eres renuente al cine sonoro, pero en realidad no lo sé, nunca sabemos que habrá escrito en las siguientes páginas blancas"-
Charlie asiente: -"Una expresión interesante la tuya, cuando hasta hoy has demostrado tener gran visión en tus proyectos financieros, me encantaría invitarlos a cenar, si no tienen algún otro plan"-
Terry: -"Realmente seria grato para mi continuar la velada contigo, sin embargo temo que si, tenemos ya otro plan en mente"- en eso vio que se acercaban a ellos Archie, Annie, Albert y otra chica, presionando levemente la mano de Candy le señalo a los amigos: -"De hecho, parece que nuestros invitados ya están aquí"- ambos se despidieron de Chaplin y se dirigieron hacia el grupo de los cuatro
Mientras llegaban a ellos Candy le susurro en broma: -"Yo creía que tu amigo era mudo"-
Terry sin poder contener una escandalosa carcajada la abrazo como reclamo, y no lograba parar de reír cuando casi llegaban con sus amigos, entonces le comento por lo bajo a Candy: -"Una nueva chica, temo que Albert se está convirtiendo en un Chaplin cualquiera"- Candy le dedico una mirada de preocupación mientras llegaban con sus amigos
Candy los saludo a todos, incluyendo a Sydney la chica en turno de Albert: -"Hola creímos que nuestras invitaciones no les habían llegado a tiempo, no los vimos en la sala"-
Terry: -"Hola, a mí me pareció verte a ti Annie, pero no estuve seguro"-
Annie: -"Es que ustedes estaban muy adelante en la sala y como entramos cuando estaba casi por iniciar nos asignaron otros lugares, pero nosotros si los vimos a ustedes, solo que nos detuvo un amigo de Archie cuando veníamos para acá, hay mucha gente"-
Albert: -"Si, es verdad será mejor, salir a buscar otro lugar menos ruidoso"-
Terry le sonríe: -"¿No te gusta el jazz Albert?, acaso eres de los que piensan que es solo el regreso de la música salvaje?"- Albert le dirigió una mueca de desagrado: -"Sin embargo hay muchas gentes que lo disfrutamos mucho, es un tanto más alegre que el blues, ¿no te parece?"-
Albert: -"La verdad prefiero la melancolía del Blues"- todos lo vieron con curiosidad
Terry: -"No te haremos sufrir entonces, vamos ya he reservado en un lugar"- Fue una noche agradable entre conversaciones, baile y risas.
Por algunos días Terry estuvo atendiendo a los negocios con Albert y Archie: -"¿Cómo va lo de la inversión en la aviación comercial?, en Inglaterra ha evolucionado bastante, los vuelos de Londres a Paris son muy populares, tengo algunas ideas que podríamos manejar"-
Archie le sonrió: -"Sí yo también tengo algunas ideas y buenas noticias al respecto, solo que Albert parece poco interesado"-
Terry mira con sorpresa a Albert: -"Pero si fuiste tú mismo quien sugirió esta inversión cuando Candy y yo nos casamos Albert"-
Albert sonrió pensativo: -"Es cierto, veámoslo entonces"-
Archie: -"Las buenas noticias es que esta listo un nuevo modelo el Douglas DC-3 es muy seguro y confortable y puede transportar 21 pasajeros a una velocidad de crucero de 300 km/h, lo que significa que podemos atravesar el país en casi apenas 18 horas, y siendo que fuimos de los primeros inversionistas en esos menesteres, tenemos el privilegio de ser los primeros en comprar"-
Terry: -"Eso significaría la creación de nuevos puestos laborales, ¿no te parece Albert?"-
Albert sonrió, por primera vez entusiasmado por el proyecto: -"Esto me está resultando más atractivo, veamos que ideas tienen"- Archie y Terry soltaron una letanía de ideas, que favorecían por mucho tanto a los usuarios como a una buena cantidad de personas al ir creando nuevas fuentes de empleo, más tarde George los acompaño, hasta que lograron definir un proyecto al que darían inicio inmediatamente.
Archie guardo silencio luego de concluir: -"Por un instante recordé a Stear, quizá sería uno de nuestros mejores apoyos en esto de los tecnicismos, si estuviera aquí, sería un gran apoyo en ese rubro"-
Terry sonrió reflexivo: -"Tienes razón, hace unos días Candy mencionaba algo parecido con eso de la evolución del cine, tendremos que conformarnos con que ese 'inventor vocacional', nos guie desde el cielo"- Albert y Archie se rieron por el comentario
Annie mientras tanto se daba vuelo arrastrando a Candy con ella de tienda en tienda por la 5ta. Avenida: -"Candy es fantástico que sepas conducir, nunca se me hubiera ocurrido que esto pudiera ser útil de alguna forma, hasta he pensado pedirle a Archie que me enseñe a conducir también, como te enseño Terry"-
Candy la miro con desgano: -"Annie, no te parece que ya es tarde, estoy cansada y necesito comer, además ya no caben más cajas en el auto"- le sonrió a la cara de desilusión de Annie: -"Además señora Cornwell, yo tengo que ir al departamento antes de que Terry regrese, me gusta esperarlo, y tu deberías hacer lo mismo con Archie, que por cierto no le he agradecido aun, la remodelación del edificio quedo grandiosa, y la decoración de nuestro nuevo departamento es maravillosa, dime la verdad Annie, tú le ayudaste en la remodelación, ¿no es verdad?"-
Annie se ruborizo un poco: -"Me gusta decorar, Candy, sabes veo un lugar a aunque este todo revuelto, puedo imaginar cómo sería si le hiciera algunos cambios y pues bueno, casi siempre quedan lindos"-
Candy se rio feliz: -"Annie quizá debieras explorar un poco más, quizá esa sea tu verdadera vocación, yo jamás podría decorar algún lugar, el departamento nuestro y los demás que pude ver son hermosos, eso ha permitido que Terry pueda hacer mejores cobros a los inquilinos recuperando su inversión y obteniendo ganancias, yo estoy segura que si tú le propusieras a otro arrendador hacer lo mismo aceptaría encantado, ¿no te parece Annie?"-
Annie: -"No lo sé, quizá tengas razón, vivimos aquí casi la mitad del año y la otra mitad en Chicago, aunque lo de los bebes me quita algo de tiempo y más ahora que ya son tres, pero… eso de decorar realmente me gusta"- guardo silencio por un momento, luego continuo cautelosa: -"Candy, y eso de los bebes, ¿tú y Terry no…?"-
Candy le sonrió la más alegre que pudo: -"Terry y yo pensamos que llegaran cuando estén listos, aunque en verdad no sé porque se estén demorando tanto, a veces temo que no llegaran nunca"- luego se le apago un poco la voz: -"No lo sé Annie, la verdad intuyo que Terry me ha sacado de Inglaterra para protegerme, porque la familia de allá espera que él tenga descendencia…"- luego volvió a su ánimo habitual: -"Quizá debiéramos ir a Paris, ya ves que dicen que los niños vienen de allá"-
Annie se sonrió: -"Candy, nunca cambiaras, siempre igual, no te inquietes, estoy segura que llegaran, pero si por algo vas a Paris, por favor no dudes en invitarme, las tiendas de allá deben ser fabulosas"- Candy soltó una carcajada ante el inevitable comentario de su amiga.
Los meses en Nueva York entre los negocios, el teatro y un trabajo voluntariado de Candy trascurrieron con gran velocidad, especialmente mientras acompaño a Terry por una gira por la provincia noreste del país, que duro casi tres meses, el invierno llego de nuevo y ambos decidieron pasar las fiestas navideñas en Lakewood, acompañando a los niños del hogar
Candy miraba melancólicamente por la ventana del salón del mirador, cuando sintió el cálido abrazo de su esposo, suspiro: -"¿Terry, tú crees que realmente algún día vayamos a tener bebes?"- días previos habían estado en la inauguración de un hotel de Niel y habían conocido a los hijos de Elisa tres chiquitines que, aunque igual de egoístas que su madre, habían quedado perplejos por la presencia de los Grandchester, y Candy pudo identificar en sus ojos la tristeza y la soledad de no tener a su madre con ellos, el más pequeño de ellos se atrevió a pedirles que fueran ellos sus papás, ya que él no tenía una mamá y que su papá era demasiado enojón para su gusto, todo esto ante la mirada iracunda y triste de Sarah la abuela de ellos.
Desde entonces Terry había notado una mirada triste en Candy y pensando que serviría, fueron juntos a visitar la tumba de Elisa, aunque no fuera de su agrado visitar tumbas, lo hizo para alentar a Candy, sin embargo la melancolía de Candy no decrecía, ahora entendía cada vez más el motivo: -"Candy, No creo que vayamos a tener bebes, estoy seguro de eso, es solo que están tomando su tiempo para llegar, y lo mejor será no apresurarlos, ¿no te parece Pecas?, y si tienes tanta prisa por un bebe, siempre podemos adoptar uno, los niños del hogar son todos hermosos"-
Candy lo vio reflexiva: -"Terry en verdad, ¿tú crees que podrías elegir a solo uno de ellos?"-
Terry se sonrió: -"Eso es verdad, temo que no podría, por eso lo mejor es continuar apoyándolos a todos para que tengan la mejor educación, por cierto ahora que hemos iniciado los vuelos comerciales, he logrado que dejemos estipulado al consorcio completo , 10 becas de estudios superiores para los niños del hogar, así que además de estar tomando clases de música, y las ordinarias, algunos de ellos a los que no adopten y que tengan interés por superarse podrán contar con ese recurso"-
Candy sonrió contenta: -"Eso es maravilloso Terry, ¿Por qué no me lo habías contado?"-
Terry se rio más tranquilo al verla contenta de nuevo: -"Bueno, me lo estaba reservando para quitarte esa cara de tristeza que tenías, todo va a salir bien Candy, no sé cómo pero confía en que todo será bien, piensa en nosotros mismos, cuando yo más pensaba que ya te había perdido para siempre y más hundido me sentía, fue cuando nos encontramos en ese tren y desde entonces no he podido hacer otra cosa sino ser feliz a tu lado"-
Candy se abrazó de él recargando la cabeza en su hombro: -"Tu ¿realmente crees que todo saldrá bien?, tengo 29 años, casi todas la mujeres casadas a mi edad tienen por lo menos dos hijos, cuando no tienen 6 o 7, Annie ya tiene tres y Patty va por el tercero"-
Terry se rio: -"¡Jajajaja!, Candy pues si esa es la idea entonces no habría problema de adoptar a todos los niños del hogar"-
Candy lo miro con enfado: -"¡Terry!, no te rías de mí, solo decía lo que he visto, hay mujeres que tienen hasta 10 hijos y otras que tienen 14 y hasta más"- le dijo abriendo los ojos enormes
Terry aun sonreía: -"Tu entonces deja de presionarte, ya vendrán los que sean, recuerda Candy, nunca sabemos que habrá escrito entre las páginas blancas de nuestras vidas, solo debemos tratar de esforzarnos por hacer lo mejor para que la letra salga bonita, ¿Si Pecosa?"- ella asintió más tranquila: -"Entonces ven conmigo, vamos a cabalgar un rato antes de la comida"-. Candy disfruto mucho de la sensación del reencuentro con los viejos recuerdos, sin embargo también experimentaba la extrañez de que quizá esa sería la última ocasión que los podría recorrer de tal forma, le dio la impresión de que debía despedirse de todo por última vez, y le gusto hacerlo en compañía de Terry. La navidad paso en hogar de Pony, comiendo gran cantidad de galletas de pasas y disfrutando plenamente tanto de los niños como de la compañía de las madres de Candy, un fin de año más lo pasaron en Chicago como lo habían hecho años atrás, en compañía de sus más cercanos y queridos amigos, Annie, Archie, Tom, Patty, Albert y en esta ocasión Sydney, aunque George y su esposa no los acompañaron esta vez.
Iniciado el año 1928, Terry le dio la sorpresa a Candy de que había aceptado grabar una película, por lo que se quedarían seis meses más en América, aunque lo tendrían que pasar en Hollywood, viajaron en los nuevos vuelos comerciales que habían implementado y fueron de los primeros usuarios de su propia empresa en disfrutar de viajar en los aviones para 21 pasajeros, pero la máxima alegría de Candy fue al descubrir que Terry había conseguido el mismo departamento que habían compartido años atrás en Beverly Hills, el 812-5 de la ave Santa Mónica.
En esta ocasión Terry seria el protagonista de un largo metraje llamado 'Tarzán y su compañera': -"Y si ya te puedes empezar a reír… 'yo voy a hacer Tarzán'"- pero Terry todavía no terminaba de hablar cuando Candy ya estaba completamente roja de la risa, Terry también se reía junto con ella: -"Al fin que no te vas a reír tanto cuando haga el desnudo que tengo que hacer 'Tarzán Pecosa', sí, recuerda que Tarzán es adoptado y educado por una manada de monos llamados "mangani", una especie no conocida por la ciencia, pero con características de gorilas, chimpancés y homínidos, incluyendo una forma de lenguaje primitiva. "Tarzán" significa "piel blanca" en lenguaje manganí, lo que indica que no tiene ropa"-
Candy paro de reír: -"¿En verdad me estás diciendo esto del desnudo?"-
Terry sonrió, ya había pensado en cómo explicarle eso: -"En realidad no se trata de un desnudo completo, debe ser un traje de baño semejante a una especie de arrapo, casi toda la película lo paso así"-
Candy lo miro a los ojos atentamente mientras recargaba su barbilla en el puño de su mano: -"Y quien va a ser la protagonista"-
Terry le contesto un poco más serio: -"Va a ser Helen"-
Candy levanto las cejas: -"De nuevo Helen, acabas de hacer de su pareja el año pasado, si no fuera porque sé que Helen se va a casar en agosto de este mismo año y sé que está muy enamorada de Charles, me pondría extremadamente celosa"-
Terry le contesto tranquilo: -"Y ten la seguridad de que Charles no le permitiría a Helen hacer ese personaje si no es porque lo hará conmigo, Candy, yo creo que no existe razón para que te muestres celosa, pero bueno, también tengo la propuesta de hacer Romeo y Julieta con Greta, aunque ya no me considero con edad para hacer un Romeo"-
Candy contuvo el aliento: -"¿Romeo y Julieta?"- pensó en aquel otro protagónico con el mismo personaje: -"Sabes que leí uno de tus libros, de esos que hablan sobre los karmas y esas cosas y… quizá… quizá sea mejor lo del hombre mono… solo… solo, me queda una pregunta… ¿Te vas a lanzar con lianas por entre los arboles?"- para cuando termino la pregunta estaba de nuevo roja de risa
Terry se volvió a reír junto con ella y la abrazo: -"Precisamente eso fue lo que me motivo a tomar ese personaje, podre asegurar que tuve buena maestra en el arte de andar colgando entre los árboles, y hasta planeo enviar una carta a Albert para que me oriente sobre como acercarme a los animales sin despertar su agresión, pues aunque estén domesticados la escena en donde peleo con un león es algo riesgosa"-. Mientras Terry grabo su película Candy presto un servicio voluntariado en La Reina de los Ángeles Hospital, el cual había sido fundado dos años atrás por unas hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón mismo que estaba a dos kilómetros del departamento de Terry y Candy, servicio que fue muy bien apreciado pues siendo ya medico Candy podía colaborar de una forma más completa e integra. En julio la producción término, solo habría de esperar unas semanas para el estreno de la película.
Sentados en la sala de proyección de la premier, Candy observo con azoro al escena en donde 'Tarzán' con su compañera, se dan un baño en un lago, sin poder evitar ver el juego sensual que proyectaba la escena mientras nadaban, suspiro y volvió la cabeza hacia Terry: -"Nadas muy bien"-, dijo como comentario, Terry sonrió muy quedo manteniendo la vista en la pantalla
Charles que estaba sentado al lado derecho de Candy le tomo la mano: -"Helen también nada muy bien"- Candy se volvió a verlo mientras escuchaba a Charles decirle a Helen: -"A mí me parece que después de casados no te voy a permitir hacer una escena como esa nunca más"- Helen lo miro con los ojos muy abiertos
Candy sonrió y se volvió hacia Terry que tenía la vista hacia el frente y que también sonreía del comentario de Charles: -"Pues a mí me parece que ya nunca más vas a volver a hacer cine"- le dijo Candy
Terry finalmente se volvió hacia ella y suspiro: -"No, ya no Pecosa, solo estaba experimentando, y aunque fue grato no es lo mío, la verdad, es que me gustaría regresar a Inglaterra lo más pronto posible, ya extraño nuestra casa"-
Charles: -"Bueno sí se van, pero antes deben ser nuestros padrinos de boda, al fin que ya solo queda una semana"- Helen Hayes y Charles MacArthur se casaron el 17 de agosto y dos días después Terry y Candy partieron con rumbo a Nueva York en donde los despidieron sus amigos en su regreso a Gran Bretaña
Apenas llegaron Terry y Candy se reincorporaron a sus actividades anteriores, el 22 de septiembre Candy encontró a Terry con una gran sonrisa: -"Lo logro Terry, Alexander lo logro finalmente el hongo Penicillium chrysogenum se desarrolló libremente y con ello podremos obtener el antibiótico que estábamos buscando, ¿tienes idea de cuántas vidas se van a salvar gracias a ello?"-
Terry bajo del auto y la abrazo muy sonriente celebrando la alegría junto con ella: [i]-"Sabes que Candy, tenemos un compromiso en palacio Burgkinghans en tres semanas más, y voy a aprovechar para mencionarle el evento al tío Jorge, estoy seguro que le darán un importante reconocimiento a Alexander por su descubrimiento, aunque también deberían dártelo a ti a todo el equipo que ha estado trabajando con él"-
Candy le sonrió:-"Tu sabes que yo no necesito reconocimiento alguno, me siento completamente feliz así, ayudando solamente y siendo esposa tuya, ya no necesito nada más"-
Terry le sonrió: -"¡Mmm! Esas palabras son hermosas, me parece que merecen alguna clase de premio, sabes que hoy no tengo que regresar a Stratford y aún es temprano aquí en Londres, quiero hacerte un invitación extraordinaria, ¿aceptas?"-
Candy lo vio mientras él encendía el auto para conducir: -"¿Me pides que acepte sin saber cuál es la oferta?..."- Terry solo le sonrió: -"Bien acepto"-, Terry condujo rumbo al castillo de su padre, pero detuvo el auto un poco antes en una de las altas bardas del colegio San Pablo: -"¿Qué hacemos aquí?"- pregunto cautelosa
Terry encogió los hombros mientras la ayudaba a bajar y bajaba también una cuerda blanca: -"Sabes que hoy pensé que me gustaría mucho pasar un atardecer contigo en la falsa colina de Pony, cuando me fui, estar junto contigo viendo un atardecer, era lo que más añoraba"- le explico mientras lanzaba la cuerda para apoyarse en ella y brincar la barda: -"Ven Candy que queda poco tiempo para el atardecer"- juntos y riendo llegaron a lo alto de la cima
Candy se esforzaba por recobrar el aliento, hacía ya tiempo que ella no corría, solo dentro del hospital atendiendo urgencias y Terry tenía mucha más practica por la reciente grabación de la película: -"¿Terry pero y si nos descubre alguna de las madres?"-
Terry sonrió: -"Entonces le diremos que nos castigue juntos en el cuarto de meditación"- y luego la vio traviesamente: -"¡Uff!, esa sí que sería una verdadera fantasía realizada para mi"-
Candy lo miro en silencio un momento, para exclamar escandalizada luego que comprendió su intención: -" ¡!Ahhh, Terry!, ¿pero cómo te atreves a…?... eres… ¿En verdad eso pensabas entonces?"- no pudo evitar que el rubor le pintara las mejillas
Terry solo le respondió en silencio haciendo mirar al horizonte, el atardecer ya había iniciado, un momento después mientras el anochecer los cubría Terry toco su armónica para ella: "-Hay algo que sí, realmente quería hacer en aquel tiempo, y me moría de ganas de hacerlo, ¿te digo que era?, …"- la brazo y la beso profundamente, en verdad su intención era solo besarla, pero la acostumbrada entrega de su esposa lo llevo a más y sin deseo de contenerse, él continuo ese ígneo arrebato, hasta hacerle el amor en la colina, tumbados en la hierba, después de todo ya era noche y seguro todos los estudiantes se mantenían en sus habitaciones a esas horas.
Era viernes 25 de octubre de 1929 cuando una llamada telefónica interrumpió el sueño de Terry quien se dirigió al estudio para atender la llamada: -"Si, ¿Qué sucede Albert?"- el quiebre de la bolsa se había producido unas horas antes en Nueva York, Apenas Terry colgó el teléfono recibió la llamada de su padre: -"No papa, yo no tenía inversiones directamente en la bolsa de valores, aunque es probable que nos afecte, la repercusión será mínima para nosotros, mis inversiones están en industrias nacientes, que aún mantienen fuerza, y durante el año pasado cambie varias de las inversiones aquí a la bolsa de valores de Londres, quizá eso ayude a la familia Andley, ellos si tienen grandes pérdidas, de cualquier manera tenemos que estar pendientes de los cambios que pudieran emerger, allá todo el mundo parece víctima de pánico y tenemos que estar preparados para lo peor"- Luego de despedirse de su padre se comunicó con Churchill: -"Amigo, todo sucedió como lo habías predicho, ahora te gustaría almorzar con nosotros para intercambiar opiniones sobre lo que fuera mejor hacer, los siguientes pasos a dar, claro aquí te esperamos, será un honor hospedarte con nosotros"-
1930 y 1931 pasaron con gran velocidad, aun a pesar de los esfuerzos de Albert, Archie, George y la recomendaciones de Terry así como otros miembros de la familia Andley la venta de las propiedades de Lakewood fue inminente para evitar caer en banca rota
Candy conversaba con su esposo: -"Terry ¿en verdad no hay otra forma de recuperarse?"-
Terry se llevó ambas manos a la cabeza haciendo el cabello hacia atrás: -"Le sugerí a Albert ser nosotros quienes compráramos la propiedad, tendríamos que ocupar casi todos mis ahorros y la mitad de los tuyos, lo haríamos a manera de préstamo pero igual Albert se negó, el considera que la situación es aún muy inestable y no acepto mi oferta"- tomo la cara a Candy con ambas manos: -"¿Quieres ir a despedirte de la propiedad?"-
Candy negó con la cabeza: -"No hace falta, la última vez que la recorrimos a caballo me sentí con deseo de despedirme de ella, ¿Quién la va a comprar, no sabes?"-
Terry negó con la cabeza: -"No lo sé, según Albert los Rockefeller siempre la han codiciado, lo cual quizá le permita ponerle un muy buen precio"- Terry contemplo al mirada triste de Candy, la beso en la frente: -"¡Sabes que tu tristeza me pone triste a mí también!, si no quieres ir a América, entonces te invito a Paris, tengo interés en la posibilidad de invertir en vuelos comerciales internacionales, ha habido avances y quizá podamos hacer enlaces desde América hasta aquí en Londres o en París, parece que la gente de España también están interesados, pero debo ir a París a unas cuantas reuniones, ¿Qué dices, aceptas ir conmigo?"-
Candy lo miro sabía que tenía mucho tiempo posponiendo ese viaje y que si ahora se lo proponía era para distraerla de la perdida de Lakewood, le sonrió: -"Como, ¿es que pensabas ir sin mí?"- Terry negó con la cabeza y ella confirmo lo que había pensado, decidió aceptar su consuelo: -"Hace tanto tiempo que no practico el idioma, creo que, desde que me fui del colegio, ¡quizá ya no recuerde nada!"-
Terry le contestó: -"Ainsi ce qui est appris ne soit jamais oublié mon amour, nous pratiquons chez nous come nous allons, ¿vous pensez?"- [Lo que bien se aprende jamás se olvida mi amor, practiquemos entre nosotros mientras nos vamos, ¿te parece?]
Candy contesto risueña: -"Oui, avec plaisir"- [si con gusto]
Terry le dirigió una amplia sonrisa: -"Lo vez, es como el piano, aunque no lo tocaras en mucho tiempo siempre sabrás tocarlo"- le dijo sonriendo, ya que tocar el piano juntos era una de sus actividades preferidas.
La mañana que partieron a París Terry la despertó muy sonriente: -"Bonjour ami petit des taches de rousseur ¿comment vas-tu?"- [buen día mía pequeña pecosa ¿cómo estas?]
Candy sintió que le faltaba el aliento, "siempre me ha encantado la voz de Terry pero escucharlo hablar en francés al igual que en español me resulta demasiado sensual"- pensó y le contesto sonriente: -"¡Dieu!, j'ai besoin beoucoup mille coeur pour résister ou salut ainsí"- [¡Dios!, necesito más de mil corazones para resistir un saludo así], Terry se rio con ella
La visita de dos meses en París resulto mucho más divertida de lo que ambos hubieran imaginado, además de traerles buenas nuevas a sus vidas, pues un día después de haber regresado Candy empezó a presentar síntomas de embarazo lo cual fue confirmado esa misma tarde cuando se permitió examinar por uno de los médicos especialistas, ese mismo día y por recomendación de su compañero decidió dejar el voluntariado y dedicarse a su hogar solamente, tanto por su propia salud como por la de su bebé.
Fin
GRACIAS POR LEER!
Anoche me permiti dormir hasta tarde regodeandome con sus tan hermosos comentarios, me han llenado de una profunda alegria y entusiasmo, Me siento muy halagada y mi EGO subio hasta el "full total", por sus bellas apreciasiones,
Hemos llegado al final de esta historia, y deseo profundamente que les haya resultado muy grata hasta su ultima gota...
Ahora solo queda pendiente nuestro Epilogo.. Así que deseo que les guste tanto como me gusto a mi... Como comentario, fue el Epilogo de esta historia lo que me insto a escribir los 30 capítulos anteriores, asi que al empezar a escribir, ya tenia el final y el principio de la historia que fue ese capitulo 116 que nos dejo el anime, solo me faltaba la parte de en medio.
Y bueno en varios comentarios he leído la petición de varias chicas de una segunda parte de EPB... siento mucho desilusionarlas, sin embargo, es por lo dicho anteriormente que esta historia se llama como se llama y se escribió como se escribió... escribir una segunda parte seria algo así como escribir una nueva historia... que ya no seria esta misma...
Sin embargo para que no me odien mucho, les platico que terminando este fic, empezare a subir una nueva historia llamada "La Amante"... advierto, es algo bastante distinto de esta, pero creo yo, tambien entretenida, y con un poco más de tintes sensuales, pues el mismo nombre de la historia lo dice,
Así que si desean seguirla, estaré subiéndola un poquitiro después de concluir con los compromisos adquiridos en EPB.
Y en lo que inicio con "La Amante", si gustan pueden darse una vueltita por "Un fuerte empujón"... es un simpático minific, que creo les pudiera resultar divertido, Y por supuesto espero sus comentarios en ese minific también... [Lo siento, ustedes ya me hicieron adicta a esto de recibir sus reviews :p]...
Bueno sin deseo de entretenerlas más, les envió un fuerte abrazo y un beso, Y nuevamente, mil Gracias por toda su aceptación y la calidez que generaron en mi.
