En respuesta a la pregunta de Pelacachi: La verdad, me imaginaba a Serena con el cabello corto al principio, pero reflexionando mucho, decidí hacerlo conforme al ánime, por lo que, la actual que llevo tiene el cabello largo. Será evidente cuando cambie, ya que tengo una escena planeada. Te daré el spoiler de que será en los capítulos posteriores a éste. Ahora, el capítulo de hoy.
Capítulo 16
Las Cosas Que Suelen Suceder
Ash y Serena ya estaban encaminados hacia ciudad relieve en busca de conseguir una segunda medalla, al igual que la pelimiel buscaba tener su primera participación en los Perfourmance's, como ambos habían acordado ya hacia días. El azabache había estado haciendo y planificando unas cosas sumamente especiales para él, cosa con la que solicitaba a Darien ayuda. Éste reía y gustaba de ayudarle a su amigo, aunque siempre terminaba confundiéndolo... En fin, el joven había hecho un plan con la ayuda de dos que tres amigos en diferentes regiones.
El bosque era lo único que separaba a nuestra pareja de ciudad relieve y ciudad Santalune, donde habían pasado la noche hacia apenas un día. Cierto encuentro había sido una sorpresa para los jóvenes, y no era nada mas no nada menos que Violeta, la líder de gimnasio que los había descubierto sin decir nada... Las sorpresas no acabaron ahí, sino que luego, una gran batalla tuvo sitio a mediaciones del bosque, donde Ash tuvo que enfrentarse a una entrenadora con su Sylveon...
Horas antes...
-¡Tengamos una batalla pues!- Decía una chica al azabache muy de frente, su Sylveon observaba a Pikachu bajo los pies de su entrenador
-Froakie, ¡te elijo a ti!- La pokeball que Ash lanzó dejó salir a la ranita del tipo agua, quien salió con una pose retadora mientras cerraba los ojos
-¡Yo elijo a Sylveon!- una sonrisa tierna acompañaba a la tipo hada, y con sonrisa se acomodaba a metros del azabache y su pokemon. Serena observaba como era que el joven frente a ella estaba por entrar a una batalla, y pues, casi no dudaba que la ganaría
-Solo una condición...- Dijo la chica retadora
-... Si pierdes, tendrás que venir conmigo- Sin duda alguna, ganaría... Pero a Serena se le resaltaba una vena en la frente, sin mencionar que prácticamente quería matar a esa "atrevida"
-Supongo que sabes... Que ella y yo...- La chica se carcajeó, era obvio que lo sabía, pero decide dejarlo mejor así
-Sylveon, ¡Viento De Feérico!- La evolución de Eevee soltaba sus brillos, anulando la vista para el inicial
-Concentrate Froakie- Advertía el joven a su pokemon. Sylveon seguía de alguna manera, expulsando su brillo, que seguía afectando la vista del tipo agua. Pikachu le alegaba a su compañero en batalla con su respectivo dialecto, y este empezaba a hartarse de ello. Hasta que volvió a desobedecer las ordenes de Ash, lanzando un Pulso De Agua que no sirvió de nada, ya que no pudo contrarrestar el efecto que el Viento Feérico hacia en él
-Otra vez no- Decía Ash viéndolo confundirse mientras el montón de polvo mezclado con el movimiento de Sylveon hacían dar vueltas a la ranita
-Escucha Froakie, sé que no quieres que te manden, pero es necesario trabajar en equipo para ganar ésta batalla- Por fin parecía tomar las ordenes en serio, por lo que apretó los ojos fuertemente
-¡Usa Pulso De Agua en el suelo!- Una táctica de estilo y belleza se le ocurría a Ash, puesto que también ayudaría a quien observaba la batalla. Froakie no entendía, pero igual lo intentaría, no había nada de malo, y por ello creo una esfera azul en sus patas para impactarla en el suelo. Esto alzó rocas en el suelo, producto del impacto...
-¡Usa Ataque Rápido y Pulsos De Agua para destrozarlas!- El cuerpo del inicial se rodeaba en un color blanco que le permitió moverse muy rápido, mientras creaba dos esferas en ambas patas con las que destrozaba de poco a poco las rocas. Esto creaba ondas de agua que se alzaban por el campo a gran velocidad, haciendo que el viento las moviera como brisa y dispersándolas por todo el campo... Anulando por completo el Viento Feérico
Serena observaba el mismo espectáculo que Pikachu había realizado, pero ésta vez era con el elemento agua que pasaba. Por su cuerpo empezaba a escurrir la misma agua que Froakie había creado, y esto era reconfortante al ver brillos de la mezcla de movimientos y rocas...
-¡Usa Pulso De Agua ahora que vez a Sylveon!- Cabía mencionar que Ash ya conocía a las evoluciones de Eevee, incluyendo a la forma hada, ya que, había presenciado en mas de una ocasión la ejecución del movimiento Z de este pokemon, "Novena Potencia". Vale la pena mencionarlo, ya que no lo había analizado con la pokedex
-¡Usa Encanto!- Una pokemon ciertamente confundida era lo que tenía como objetivo el inicial agua, pero reaccionó de inmediato a la orden de su entrenadora, poniendo una cara tierna que hizo parar a su atacante de inmediato
-¡Froakie!- Y a Ash solo le quedaba esperar a que el efecto pasara...
-¡Sal de ahí!- La ranita trataba de reaccionar, pero la pokemon se le hacia realmente linda, al punto en que corazones se empezaban a formar en sus ojos
-¡Pulso De Agua!...- Las palabras llegaban a su cabeza...
-... ¡AHORA!- Pero era tarde para él.
-Cautivalo- Dijo sensualmente su entrenadora, para que su compañera se empezara a acercar al tipo agua lentamente mientras no hacía nada... La pokemon empezó a mover sus vendas enrollando a Froakie en ellas, en él crecía un sonrojo evidente, y no hacía ningún tipo de resistencia. Era una derrota sumamente extraña, pero, no se sentiría mal de perder así?...
-Usa Ataque Rápido- El colmo era que no podía defenderse, y era prácticamente imposible que volviera de ese trance sin ser vencido en el proceso. Ash volteo. Serena se tapó los ojos... Y así, Ash obtuvo una primera derrota en Kalos...
Y era así como ambos habían pasado una de sus primeras derrotas, sin embargo, Ash sonreía quizá como nunca, y eso era debido al mismo fracaso
Después de aquel combate...
Con Ash Ketchum cumpliendo una promesa, veíamos a ambos jóvenes caminar detrás de la chica que instantes antes había vencido a nuestro amigo, sonreía de oreja a oreja mientras caminaba con un lazo de su Sylveon enrollado en su mano, y Froakie observaba desde metros atrás con su entrenador
-Descuida Froakie. Quizá no ganamos, pero pronto seremos invencibles juntos- Pikachu igual veía, y Serena también con su Fennekin fuera de su pokeball. La pelimiel miraba a su amado estar en calma, pero, algo dentro de sí le decía que eso no era posible, según lo que el mismo azabache le había contado de su pasado
-Hace tiempo no recibíamos visitas- Contaba alegre la chica frente a ambos,
-Casi nunca pasan personas por aquí- Entonces suspiró, y vio a su pokemon hada para que sonriera junto a ella
-Eso significa que nosotros somos los primeros que pasan en un buen tiempo?- La chica asintió mientras entraban en un jardín de flores y arboles de distintos colores
-Tendrán el gran placer de conocernos- Entonces la chica abrió una puerta, de la cual empezaron a salir varios pokemon del tipo bicho y planta
-Ellos cuidan de este lugar para salvaguardar a nuestros amigos- Dicho esto, salieron varios niños al mismo jardín, viendo a ambos entrenadores y uno en especial a Pikachu y a Froakie, quienes se sentían acosados...
-¿Que es este lugar Esmeralda?- preguntaron ambos
(Esmeralda simplemente por que no recuerdo el nombre de la chica en el ánime. Estaré cambiando algunos detalles, así que no concordará con el episodio de xy)
Ella volteo, y sonrió ante sus nuevos amigos, contestando alegre
-¡Es nuestra estancia!- Ambos se percataron de que ninguna de sus pokeball estaban en su lugar, y luego de ello, se escuchaba como en el fondo, los niños liberaban a sus equipos...
-¡Un Fennekin!- Exclamaban unas niñas
-¡Este es un Froakie!- Otro grupo de niños veía al inicial agua, quien sonreía con orgullo, mientras tanto, los nativos de Alola fueron el centro de atención, así como Pikachu, quien parecía tener ya su grupo de admiradores y admiradoras
-¡Estos son muy bonitos!- Una niña y un niño gritaron al mismo tiempo, cosa que llamaba la atención de nuestra pareja
-Cuantas veces e dicho que no tomen las cosas que no son suyas?, ¿por que creen que nadie los visita?- La chica llamaba a los niños, quienes seguían viendo a los pokemon de los chicos
-Oigan chicos, ¡¿Les parece ver una batalla?!- Ash sonreía alegre y con estrellas en sus ojos, cosa que Serena observaba con curiosidad, ¿a quien iba retar?, se preguntaba... Los niños, al escuchar aquellas palabras, gritaron llenos de emoción, contagiando a Esmeralda a tope para que se sentara junto a los infantes
-¿Pero que haces Ash?- La peli amielada preguntaba a su joven novio
-¿Te gustaría tomar esto como entrenamiento Serena?- Y ella se espantó por la petición del azabache, pero terminó aceptando, llamando a su Fennekin a la batalla.
Ash vs Serena
De un lado, Serena escogería a Fennekin para pelear, mientras que Ash mandaría a su Pikachu. Los niños veían desde el fondo a ambos pokemon en pose de batalla, por lo menos a Pikachu, ya que la pokemon de Serena parecía son problemas
-Fennekin, será una batalla. ¡Demos todo!- La chica decía a su inicial, quien le sonreía como respuesta y cambiaba su postura para intimidar a Pikachu
-Empecemos Pikachu, ¡Cola De Hierro!- El ratón de inmediato saltó con su cola iluminada
-Fennekin, ¡Esquivalo!- La zorrito se movió velozmente y cumplió con lo ordenado. Froakie veía sentado a una distancia como empezaría una batalla en la cual no estaba incluido él. Por su mente pasaba la misma escena, la de él perdiendo torpemente ante Sylveon, quien en esos momentos lo observaba a distancia. Solo se sonrojaba la ranita
-¡Usa Fuego Fatuo!- De el hocico de Fennekin, una esfera de color azul se empezaba a formular para ser lanzada contra Pikachu, quien sin orden, esquivó el movimiento
-¡Atacktrueno!- El rayo también se abría lugar, yendo directamente contra la inicial fuego
-¡Esquivalo Fennekin!- Una timidez volvía a la voz de Serena, se empezaba a preocupar por lo que le pudiera pasar a su compañera
-¡Confía en ti Serena!- Pero la voz de Ash la volvía a su realidad, por lo que también hizo su voz lo mas firme posible. Fennekin sentía desde su lugar lo mucho que le preocupaba a su entrenadora, y por eso no quería preocuparla, por lo que hizo lo mas posible por esquivar el ataque que Pikachu le lanzaba hacia ella... Una exclamación en el dialecto de la zorrito se escuchó, y sorprendentemente, se envolvía en un color anaranjado, cerrando los ojos fuertemente
-¡Es una Nitrocarga!- Ash exclamó, al mismo tiempo que el rayo chocaba contra esa capa de calor, la cual disipó la electricidad
-¡Serena!- El azabache llamó
-¡Fennekin aprendió un nuevo ataque llamado Nitrocarga!- Ante ello, la aludida volteó a ver a su compañera, que soltaba aun unas pequeñas llamas de su cuerpo...
-¡Electrobola!- El calor de la batalla se extendía en grandes cantidades, y la muestra de ello fue Pikachu, quien formulaba de inmediato su esfera amarilla en su cola
-¿Podrías usar Nitrocarga frente a esa Electrobola?- Serena preguntaba dudosa a su compañera. Ésta asintió sonriendo. Y ante los niños, Pikachu se lanzaba con su ataque en su cola, y Fennekin se envolvía de nuevo en un color naranja que resaltaba los límites de su pequeño cuerpo, lanzándose frente al roedor eléctrico... Le zorrito empezó a hacerle frente al ataque de Pikachu, mas sin embargo, era difícil llevarle el paso y la fuerza, puesto que él ponía más de sí mismo
-¡No te rindas Fennekin!- Las palabras hicieron entrar mas fuerza a la inicial, y tomó mas fuerza para comenzar a mover la Electrobola de su atacante...
Al lado de los niños, Lycanroc, Torracat y Froakie observaban a sus compañeros pelear, así como Froakie veía que su rival, Fennekin, había aprendido un ataque nuevo. Tenía la envidia a flor de piel.
Ash observó como la zorrito de Serena empezaba a ganarle a el ataque de su compañero, sabia desde hace mucho que Nitrocarga aumentaba la velocidad de quien lo usara, y eso sería su pequeño problema
Sorprendentemente, ambos ataques terminaron anulándose el uno al otro, creando una pequeña detonación que hizo que los pokemon de ambos se echaran para atrás
-Pikachu- Exclamó Ash
-¡Electrobola una vez más!- El atentado se volvía a repetir, pero ahora con mas velocidad y furia. Los ojos de Pikachu y Ash se empezaban a decolorar poco a poco...
-¡Fennekin!- La velocidad se empezaba a duplicar, tanto que no se veía mas que chispas amarillas salir de la cola del roedor. Serena empezaba a preocuparse por el recuerdo que tenía de la charla con Ash...
"Cuando me toca mala suerte... Esto se descontrola"
-¡Nitrocarga!- Mientras mandaba a su compañera, sacaba su pokedex para consultar los ataques de la misma
"Fennekin sabe un total de cuatro ataques: Lanzallamas... Gran llama que puede quemar lo que sea... Fuego Fatuo... Ataque con altas probabilidades de quemar al enemigo en batalla... Arañazo... Rasguña con garras de sus patas o manos... Y Nitrocarga... Mientras mas se use, logra subir la velocidad del usuario al tiempo que ataca..."
Entonces sabía que el cuarto ataque bastaría para estar casi a la par
-¡Sigue usando Nitrocarga!- Todos parecían entretenidos con ver batallar a ambos chicos, pero los pokemon del azabache sabían lo que pasaba, a excepción de Froakie. Fennekin se seguía envolviendo en llamas mientras aumentaba su velocidad, esto quedaba demostrado con cómo se movía... A la mente de Serena venía una primera coreografía, y esto claro que lo aprovecharía...
-¡Usa Lanzallamas e intenta acertarle a Pikachu!- Por un momento olvidaba lo que le sucedía al azabache, pero quería intentar aquello... Los ojos del roedor estaban en blanco al igual que las pupilas de su entrenador, cosa que preocupó a Serena de saber que solo ella podía hacer algo en ese momento... Fennekin seguía corriendo envuelta en su ataque mientras escupía fuego de hocico, el cual chocaba el rostro de Pikachu. Ash no decía ni ordenaba nada
-"Ayúdenme"- Susurraba la joven a los pokemon del mismo entrenador. Torracat asintió dejando su orgullo aun lado. Froakie y Lycanroc se negaron a recibir ordenes de la pelimiel, por lo que sólo voltearon hacia otro lado
-¡Usa cualquier ataque por favor!- Decía a las orejas del pokemon, ya que no sabía ninguno de sus ataques... El pokemon también se lanzaba con una velocidad impresionante envolviéndose en fuego
"Nitrocarga"
La pokedex de Serena indicaba...
De la nada, Pikachu había tomado mas velocidad y se había envuelto en electricidad. Fennekin no quería decepcionar a su entrenadora, y por ello seguía insistente, cuando vio a un pokemon con aspecto a gato llegarle a su lado. Torracat usaba su Nitrocarga para acercarsele a la zorrito por la espalda, y junto a ésta, chocaban con el Pikachu del joven, mandándolo a volar muy alto, aunque el lanzallamas de Fennekin no había sido nada en lo absoluto
-¡Reacciona Ash!- El grito llegó de golpe al azabache, y este había sido lo que lo devolvió a la realidad...
Devuelta al presente...
Pues había pasado, y luego de ello, solo recuerdos de una quizá mala pasada quedaban. Serena prácticamente había salvado el día, y el mismo chico se lo agradecía. El hecho de que él fuese feliz y sin remordimientos era que entre ambos supieron controlar aquel comportamiento.
Las derrotas que Ash había obtenido eran las causas de tal comportamiento tan extraño. Todo databa desde Alola, su anterior hogar antes que Kalos, en dicha región, hubo un momento en el que el joven entrenador sufría por una racha de derrotas frente a un entrenador de la isla Akala, cuyo compañero lograba vencer a Pikachu sin dificultad...
Un año y tres meses antes... Alola, isla Poni
El pequeño torneo pokemon se llevaba a cabo como todos los años, y era la primera vez que Ash participaría en la competencia.
El primer duelo era entre uno de sus amigos contra un entrenador con hogar en la isla donde el evento se llevaba a cabo. Él hubiese apostado a que su amigo se llevaría la victoria, pero la sorpresa se la llevó al verlo perder con su Turtunator ante aquel entrenador. A partir de ahí, su curiosidad y estupidez inmadura lo empezaron a hacer querer retarlo, y vaya error que cometió...
Duelo tras duelo, aquel muchacho iba arrasando con la competencia, y llegaba el momento en que al azabache le tocaría confrontarlo, y era prácticamente seguro que el vencería al siguiente entrenador. Tanto Kiawe, como Chris habían perdido contra él, por lo que si sería así.
Una batalla poco feroz se armaba entre aquel joven y un entrenador de la isla Akala, pero quien batallaba más era aquel que había estado sorprendiendo en la competencia... Hasta que...
-¡El ganador es Aaron!- El muchacho tendría la oportunidad de vencer a Ash, quien también había estado sorprendiendo a todos en aquel evento. Él no evitaba estar infantilmente emocionado por empezar a pelear, y sabía que debía ser extremadamente fuerte...
Llevando apenas unos diez minutos, a Ash sólo le quedaba su Pikachu, quien apenas entraba al campo. Lycanroc, Litten y Rowlet habían sido derrotados, y como colmo, ya había hecho uso de su movimiento Z junto a Lycanroc, y aun así, el joven de isla Akala no llevaba ni un pokemon vencido, mejor dicho, ni siquiera estaba cansado aquel pokemon que poseía
Golpe tras golpe, el ratón recibía grandes daños, rebotaba en el suelo e inclusive volaba, literalmente... Ash se veía frustrado y cansado mentalmente, no quería retirar a su amigo de la batalla, y él tampoco quería, a decir verdad
-¡Cola De Hierro otra vez!- La quinta vez seguida en que él ordenaba el mismo ataque, era cuando el ratón estaba perdiendo parte de la consciencia, hasta que la perdió, y por ende, también la batalla
-¿Cómo osas seguir usando a tu Pikachu en ésta batalla a pesar de ver el daño que a sufrido?- Llamaba la atención el entrenador al azabache,
-Tienes razón... Ni siquiera merezco que me llamen entrenador pokemon- Él veía a su compañero caído, la mirada la bajaba mientras dejaba caer su gorra. También se dejaba caer de rodillas en el campo, y así levantaba a su Pikachu... Nadie lo veía, pero el empezaba a llorar y a dejar caer sus lágrimas, se comenzaba a quebrar dentro de él. ¿Pero cuál era el motivo?, ya había perdido en varias ocasiones
-Pikachu...- Susurró, entonces se levantó y salió corriendo de aquel sitio...
Devuelta al presente...
Por aquellos días, el muchacho había acumulado un rencor a las derrotas, habían sido tantas, y él hecho de que no pudiera vencerlo aun lo hacía mas frustrante.
"Las odio..."
Recordaba frases, en realidad, recordaba una noche, más precisamente, aquella de su derrota
Un año y tres meses antes... Alola, Costas de isla Mele Mele
Ésta vez nos centramos en la vista de una joven, quien desde su casa veía la luna que adornaba los oscuros cielos de la región Alola. Hacia tiempo que habían vuelto de aquel torneo en isla Poni, sin duda, aquel entrenador había sido muy duro con su amigo, como nadie lo había sido. Tenía también mucho tiempo desde que había salido corriendo de el campo, y, solo ella había notado su estado...
No lo podía negar, estaba sumamente preocupada, y no descansaría hasta averiguar el verdadero motivo por el que había quebrado en llanto...
Había salido de su mansión, y con velocidad fue a la casa del profesor Kukui (o Kuikui), pero sólo recibió una negación,
-También me preocupa Lillie, pero no podemos hacer nada mas que esperar a que vuelva- Decía el profesor. Cabe resaltar que eran horas nocturnas en la región. Entonces la joven se dio la vuelta mientras daba las gracias, cuando escuchó cerrarse la puerta de la casa del mayor, no dudó en echarse a correr con rumbo indefinido...
En otro punto, el azabache que Lillie buscaba, seguía observando la luna, algunas de las estrellas del firmamento seguían apareciendo y desapareciendo. Ash tenía en sus piernas a su Pikachu, quien estaba débil y viendo también la misma luna que su entrenador. Ambos coincidían en una cosa: la luna y el sol eran astros que valían la pena ver para pensar... ¿Y en que pensaban?
-¿Piensas lo mismo que yo, Pikachu?- El ratón asentía.
-Hemos perdido, pero si entrenamos nos haremos fuertes- La expresión con la que decía esas palabras no expresaba sentimiento alguno, como siempre lo hacía, sino que era mas una orden
-No pararemos. Venceremos cueste lo que cueste- El elemental eléctrico se veía forzado a obedecer, pero dentro de sí, también deseaba vencer... En ese momento, Lillie llegaba a un prado pequeño de los que abundaban en la región, y por algo, podía asegurar que sentía la presencia de su amigo
-Lo siento mucho Pikachu, te aseguro que los venceremos- La voz sin sentimiento no se igualaba a la que normalmente usaba, detonaba seriedad y frialdad, tal cual entrenador duro...
-Cobraremos venganza- El ratón hacía un gesto y una aceptación similares a las de su amigo, los cuales empezaron a preocupar a la chica que ahora los observaba a través de los espesos árboles del bosque
Devuelta a la actualidad...
Minutos antes...
Y así, Ash Ketchum permanecía sentado en una roca, algo alejado de los niños de aquella estancia. Parecía como aquella noche en las costas de isla Mele Mele. Suspiro tras suspiro, se culpaba por lo hecho, y era que de no haber perdido, nada de eso hubiera pasado, ni siquiera estarían ahí... Pero no había podido hacer nada contra Esmeralda, cosa que ya no negaba, lo hacía enojar. Pikachu también estaba en su regazo, preocupado por cómo lucía su entrenador, levemente, veía en su estomago una cicatriz de poco mas de dos centímetros, era un recuerdo amargo, luego de haber querido retar a aquel entrenador de isla Akala. Pero el pasado, pasado. No valía la pena recordar aquellos días en Alola, obviamente, necesitaban volver a viajar, y en eso coincidían tanto entrenador como pokemon.
A cierta distancia, Serena los observaba, aquella roca se situaba bajo la sombra de un árbol, y casi envidiaba no estar ahí con él; pero comprendía que necesitaba un rato en soledad, un tiempo en el cual pensar seriamente lo que había hecho, aunque no le molestaba en lo absoluto lo que había sucedido
-Necesitábamos salir Pikachu, pero aun nos falta controlar lo que nos pasa- Decía el joven mientras su compañero le sonreía. Serena podía sentir de alguna manera lo que él sentía, quizá era aquella extraña habilidad que poseía, o empezaría a creer que el amor hacía milagros; por sobretodo, sentía una preocupación por lo que el Kantoniáno mencionaba
-¿Podríamos llevarlo sólos?- se cuestionaba. Ya sentía una necesidad extraña, aquellos sentimientos que tenía por su novia hacían eco en su mente, haciendo mención de unas palabras.
"Los problemas se llevan mejor entre dos"
-¡Llevemoslo entre ambos Ash!- Serena no aguantaba mas; algo la hacía preocuparse de sobremanera por su chico. Él volteó con sorpresa a ver de quién se trataba, aunque no hacía falta, sabiendo reconocer su voz.
Ella lo veía, y juntaba sus manos mientras caminaba hacia él con lentitud, que poco a poco se empezaba a transformar en velocidad
-¡Quiero ser de tu ayuda!... ¡Por algo nos hicimos novios!- Para la última parte, ella ya lo abrazaba a él y a Pikachu, quienes podrían asegurar sentir lo mismo en ese gesto. No era algo normal, miles de veces habían recibido abrazos, pero nunca habían sentido lo mismo.
-Serena- Dijo el azabache, casi en un susurro. La aludida seguía abrazándole. Unos minutos pasaron, siguiendo en esa posición que reconfortaba al chico y a su pokemon
-¿Por qué perdí?- La sensibilidad de él se estaba poniendo a flor de piel, y correspondía su abrazo con un sentimiento especial
-Tu mismo me dijiste que no siempre se gana, ¿por qué me lo preguntas a mí?-
-Me sentía poderoso, capaz de enseñar, capaz de liderar. No entiendo por que pierdo aun habiendo entrenado mucho. Sufrí y aprendí, aun así, no logro ser el mejor-
-Te dije que quería cargar también lo que te pesa. No tienes la culpa, así que no te preocupes, estaré aquí cuando me necesites- Nadie mas que Pikachu presenciaba lo que pasaba, bueno, sin mencionar a los lectores. El día estaba con todo, literalmente, y pues, Ash no era una excepción en todo esto... Así, ambos empezarían a cargar la responsabilidad de un poder que, a decir verdad, aún no era demostrado a su cien por ciento.
Devuelta al presente...
Pues luego de haberse despedido y haber pasado un tiempo en la estancia infantil, nuestra pareja protagonista andaba por las mediaciones del bosque. El tiempo también pasaba, lo que nos decía que pronto oscurecería de nuevo en la región con parentesco a Francia; sería una segunda noche fuera de sus hogares, después de todo, aunque cada vez se acercaban mas a ciudad relieve.
-¿Te parece descansar Serena?- Preguntaba el azabache, la chica asintió...
Alola, isla Mele Mele... Presente actual
Los cielos tempranos de la región se veían aparecer. Por frente de éstos, un sol naranja y unas nubes también se veían.
(Debo agregar que, mientras en Kalos anochece, en Alola amanece y viceversa)
La escuela pokemon estaba abierta y con las luces encendidas, donde un grupo de jóvenes y uno de los profesores discutían acerca de lo suscitado hacia poco... Una de las chicas aun observaba el cielo, exactamente, memorizando aun el trayecto que un vuelo había tomado hacia poco mas de dos meses; con dirección a la región Kanto
-¿Sigues pensando en él?- Un muchacho de la misma tez que la joven se le acercaba por la espalda
-Así es Glalio, no dejo de pensar que lo estamos forzando-
-Sabes que estoy contigo Lillie; también pienso lo mismo de él, pero es el único capaz de derrotar los Ultra Entes con suma facilidad- Remarcaba el rubio
-Silvally es débil incluso frente a Pikachu-
-Aun así, podemos trabajar en equipo para vencerlos. No hay necesidad de llamarlo y forzarlo a que venga- Rogaba la rubia a su hermano, quien la veía
-¿Sabes qué?... Tu necesitas descansar, has hecho mucho tu sola-
-¿Tu crees?- preguntó ilusionada
-Claro que sí. Ash te entrenó muy bien en tan poco tiempo-
El capítulo me deja hasta a mí con intriga y curiosidad, soy sincero, tengo mis planes a futuro, aunque aun me falta mucho para llegar.
Idearé mas y trabajaré a un ritmo mas lento, ya que ahora estoy desarrollando otra historia además de ésta. Quien guste, puede pasarse a leer mi otro fic
"El milagro que me permitió corregir mis errores"
Como este capítulo, estaré metiendo algunos episodios del anime, cambiando algunas cosas a mi conveniencia y con cambios en nombres. Espero y les agraden este, y próximos capítulos de "relleno" en el fic. Estaré también rebelando parte del pasado de Ash en la región Alola, antes de ir a Kalos. ¡Todo esto y más en los siguientes capítulos!
Hasta la próxima.
