Capítulo 17

Llegada A Ciudad Relieve

A pesar de la córta aventura de nuestros amigos en la estancia de niños en el capítulo anterior, los veíamos con todo el entusiasmo andar esta vez por en los alrededores de un pequeño pueblo de nombre Ázu, donde los alrededores eran de un color verde natural, y las aguas eran más cristalinas que en los pueblos donde los protagonistas residían. En el centro pokemon de este pintoresco lugar, Ash y Serena platicaban felices sobre cómo pensaban llegar al siguiente gimnasio que vencerían, y para la pelimiel candidata a Perfourmer era la cuestión de cómo haría su debut para los concursos. Ambos idearon durante varios minutos cómo debía ser, desde el mas mínimo detalle, aunque era difícil debido a la falta de experiencia de ambos en ese campo...

La señal de la sanación de los pokemon sonó, y ambos jóvenes se pusieron de pie yendo a por sus amigos.

-¿Te sientes mejor Pikachu?- Preguntó el azabache a su compañero mientras este subía gustoso a su hombro con suma facilidad

-¿Eres la entrenadora de Fennekin?- Cuestionó la enfermera a Serena

-Si, ¿pasa algo malo con ella?-

-Me temo que sí- Entonces la mayor dejo el paso libre a la pelimiel para que la siguiera; esta entró en el cuarto siguiéndola junto a Ash...

Al entrar, la compañera de Serena estaba recostada en una cama con un leve carmesí en su rostro

-Fennekin contrajo una fiebre increíble en términos médicos, hago todo lo posible por sanarla- Explicó la trabajadora del centro

-¿En cuánto se recuperará?- Demandó Serena

-Dependerá de su salud, quizá tarde horas, días, o no sé-

-¿Hay algo que podamos hacer?- Preguntó Ash observando el malestar de la zorrito pokemon, estaba aparentemente agitada

-Podrían conseguir algunas bayas en el bosque, comúnmente con bayas Tamato se curan estos malestares en los pokemon tipo fuego- Ambos chicos asintieron.

Así empezamos el relleno, ¡digo!, capítulo de hoy, con Ash y Serena caminando a través del bosque en busca de bayas Tamato o cualquier baya, según había explicado la enfermera Joy del centro pokemon. Ambos buscaban en arboles y arbustos, ya que, a ciencia cierta, ninguno sabía exactamente sobre la ubicación de esos objetos; el tiempo pasaba, y pues la preocupación de ambos era la salud de la zorrito, aunque a la vez era también llegar a ciudad Relieve para sus participaciones; sin embargo, la noche empezaba a caer en pueblo Ázu, y no habían hallado las frutas que les habían sido encargadas.

-Supongo que tendremos que volver- Argumentaba nuestro amigo con su Pikachu en el hombro, Serena seguía impaciente la búsqueda, tanto que no respondió

-¿Quieres volver?- Preguntó una vez mas, ella solo sonrió

-Disculpame, es que me preocupa mucho Fennekin-

-Lo sé, pero si no volvemos, solo conseguiremos que tu también te enfermes- Pikachu bajó, pero en realidad iba a usar lo que hace mucho debió. Fue frente a la chica, y comenzó a olfatear arbustos en los que había un ligero olor a ácido

-Cierto- Expresó el joven azabache

-Pikachu puede usar su olfato para encontrar cosas, ¿cómo se me vino a olvidar?- En ese momento, el ratón estornudó y sacó unas chispas al irse para atrás

-Pero las bayas Tamato son muy picantes para su nariz- A ambos chicos les salió una gota de sudor en la sien al ver a Pikachu aturdido y dando vueltas de un lado a otro hasta encontrar un charco en el cual sumergió su nariz

-Al menos sabemos que hay, ¿no Pikachu?- Ash se carcajeó de su compañero.

Así nuestros protagonistas volvieron al centro pokemon, pero no traían consigo el encargo que les había sido asignado. Serena fue directo a la sala de la enfermería, pero al llegar solo vio a su amiga recostada en la camilla aun mas roja que cuando se habían ido. Ella se bajó a la altura de sus ojos, y la vió con algo de preocupación, se preguntaba ¿cómo había pescado esa fiebre?

A la mañana siguiente...

Ash despertaba en el cuarto, pero solo se vio a él y a su Pikachu dormidos. De inmediato salió del cuarto poniéndose el pantalón apenas bajaba, pero no encontró a su novia en la sala, entonces pensó en la sala de enfermería...

Justo ahí, Serena yacía dormida en una silla, soñando quien sabe que cosa, pero su Fennekin seguía en la camilla roja y agotada. Ahora estaba empeorando la situación de la tipo fuego. El azabache despertó a la pelimiel, y esta reaccionó muy lentamente y con repetidos bostezos, viendo de inmediato a su amiga

-¿Ya está mejor...?- El chico negó, pero eso hizo que Serena se pusiera de pie estirándose

-¿Buscamos las bayas?-

-No- En el cuarto, el peli negro tomaba por los hombros a su novia, pero la sentó de nuevo en la silla para hablarle

-Sé que te sientes mal por Fennekin, créeme, yo también lo e estado con Pikachu y con los demás, pero también tienes que cuidarte a ti misma- Ahora él se bajaba a la altura de sus ojos para verle esos orbes azules que tenía,

-Incontables veces han sido las que Pikachu se a enfermado, y ahí e estado yo, siempre a su lado. No niego que ahora él es fuerte gracias a ello, nuestro lazo se a vuelto más fuerte, pero nunca hay que descuidarse uno mismo, así que no te preocupes, yo buscaré esas bayas por ti, luego partiremos una vez que Fennekin se haya recuperado-

-No sabes cuanto te lo agradezco, te besaría, pero aun me da pena- Ash sonrió y salió del cuarto corriendo, de alguna manera sentía que estaba haciendo lo correcto, a pesar de que llevaba consigo a sus pokemon, sin dejar segura a la chica con quien cumplía el reto que imponía la institución a la que ambos iban...

Mientras tanto en ciudad Santalune, tres chicos estaban dando batalla a Violeta. Shauna usaba a su único pokemon

-Froakie está casi en las mismas condiciones contra Surskit- Analizaba Kalm

-Tienes razón- Al fondo, la castaña ordenaba a su inicial un Hidropulso mientras Darien le daba la razón a su amigo

-Surskit, ¡Rayo Hielo contra su Hidropulso!- En el campo, la araña tipo agua lanzaba su ataque congelando la esfera que Shauna había mandado a su compañero hacer

-¡Golpe!- La ranita simplemente siguió la orden de su entrenadora, y se lanzó hacia su oponente en busca de golpearle, pero en el proceso, el rayo hielo se vio desviado y como consecuencia, congeló a la anfibio

-¡Acabalo!- El Rayo se repitió, pero esta vez congeló más al inicial, entonces una esfera azul se formó en la punta del pokemon bicho y agua, al cual le salía una especie de vapor

-¡Usa Escaldar!- De inmediato se derritió el hielo que cubría a Froakie, pero una explosión se dio lugar y lanzó a volar al pokemon, cayendo derrotado a los pies de Shauna

-¿Otra Vez?- Demandó mientras devolvía a su compañero a su pokeball.

Unos minutos mas tarde, veíamos a Kalm posicionado en uno de los extremos del campo con su Bagon fuera de su pokeball, esperando impaciente a que saliera Violeta de la sala de recuperación

-Listo, ¿empezamos?- Sin dudarlo, el castaño asintió, y ella sacó a su Vivillon a la batalla con un toque de elegancia

El pokemon fue analizado por Shauna, pero apenas dieron empiezo y la mariposa se movió de un lado a otro

-Usa Beso Drenado- La velocidad de la mariposa fue inútilmente suficiente para Bagon, pues de un ataque había caído con los clásicos espirales en sus ojos. Kalm quedó como roca al ver a su amigo echado en el suelo sin esperanza, muy resignado lo devolvió a su pokeball para abrirle paso al siguiente pokemon de su equipo

Fletching salía al campo con una alegría indescriptible, pero velozmente se fue a posar al hombro de Kalm,

-Sé que puedes con esto amiguita- Bien, la pokemon volador emprendió el vuelo en poco tiempo y se posó encima del campo, le pertenecía una sonrisa y un orgullo igual de indescriptibles, pero su entrenador sabía que era una buena amiga, por lo cual también sonrió.

Entonces dio inicio el enfrentamiento.

-Usa Viento Cortante- Para su suerte, esta vez era él quien iniciaría. Su compañera aleteó y mandó unas finas navajas de sus alas que se dirigían a la mariposa tipo bicho

-¡Contraatácalo con Tornado!-

N.A: Antes que nada, tomemos en cuenta que los lideres de gimnasio también entrenan, o sea, es obvio que los ataques de los pokemon de Violeta hayan cambiado

Otro aleteo, pero de parte de Vivillon, se vio en el campo, y esto bastó para que el Viento Cortante se anulara y se desvaneciera

-¡Ahora usa Electrotela!- Alrededor del campo y por los árboles se expandió una tela amarilla que dejó tensa a la tipo volador de Kalm, y cómo mentir, a él también...

-Le dije que no se confiara- Exclamaba Darien sentado en una de las gradas de las que el gimnasio disponía, sin mencionar que Shauna estaba a su lado

-Parece ser que es su fin- Ésta última reía de su amigo, pero deseaba a alguien mas, alguien que nosotros sabemos que ya está en otro de los equipos...

Fletching se veía confundida por el campo que se había acomodado; una gota de sudor se centró en su cabeza y la hizo dar vueltas en el aire

-Cálmate Fletching!, ¡Sé que tu puedes!- La tipo volador miró de reojo a su entrenador, y él le sonreía firmemente como si fuera una pokemon muy fuerte. Sus ojos formaron determinación, y una extraña conexión indicó a ambos estar listos

-¡Usa Viento Cortante y destroza esa tela inútil!- La pokemon volvió a aletear mandando sus cortes hacia un pedazo del ataque que tenía frente a ella y la cortó

-¡Usa Agilidad para llegar frente a Vivillon y utiliza un Picotazo!- De inmediato, la figura de Fletching se movió de un lado a otro formando una fácil confusión con un doble equipo, pero eso era la distracción que la ave usaba, pues se dejó de ver y llegó a estar frente a Vivillon, quien se sorprendió por la velocidad y no pudo reaccionar cuando la pequeña ave empezó a iluminar su pico y le dio...

Violeta sonrió con eso, pero la ave no paraba su pequeño atentado contra Vivillon, en ese momento, un extraño suceso empezó a surgir, pero no era extraño, sino que cargaba un ataque

-Tu Fletching no está a nuestro nivel- Se oyó decir a la rubia; en ese momento se cargó el Psicorrayo y fue impactando sin piedad aparente a la ave de Kalm

"Fletch"

Aun en el suelo, la pokemon se puso de pie aguantando el dolor que le causaba, pero una energía emanó de su cuerpo, esto hizo que se recuperara casi por completo

-Sacapecho además de evitar el retroceso ayuda a la recuperación- Analizaba Darien mas seriamente

-Creo que debo de agradecerles que me hayan incitado a viajar con ustedes, al menos me estoy librando un tiempo de la secundaria- Shauna y Darien rieron ante la declaración del peli negro

-¿Estás segura de que puedes seguir?- La pokemon volador asintió sin miedo, una sonrisa de emoción se formó en su rostro mientras se expresaba en su dialecto

-¡Usa Viento Cortante!- Emprendiendo el vuelo, la amiga de Darien subió y aleteó de nuevo mandando sus navajas

-¡En picada con Picotazo y Agilidad!- Bajó junto a su ataque y formó en su pico un brillo y un aura que le hacia moverse mas rápido de un lado a otro, golpeando así en repetidas ocasiones al bicho volador con el cual batallaban, Violeta sonrió con entusiasmo y jovialidad

"Ésta generación es fuerte"

Luego de ello, Vivillon cayó frente a ella con espirales en los ojos

"Pero lo son mas Ash y Serena"

-¡Felicidades!, ¡derrotaste a mi primer pokemon!- Entonces Kalm dejó a su Fletching posarse en su brazo mientras sonreía con orgullo

-¡Sal Surskit!- El tipo bicho y agua salió al campo con felicidad de ver otra victoria, y el tipo normal volador volvió al aire despegando desde el brazo de su entrenador

-Sin duda son fuertes, pero aun así hay quienes lo han hecho mejor. Surskit, ¡Ataque Escaldar!- La araña creo de inmediato una esfera azul en lo mas alto de su cuerpo y la lanzo sin dudar al aire

-Fletching, ¡esquívalo con Agilidad!-

-¡Usa Rayo Hielo!- Antes de que Kalm diera orden, el rayo se dirigía contra su amiga en el aire a punto de usar su estrategia...

Darien y Shauna veían con suma atención lo que su amigo hacía, ordenaba constantemente los mismos ataques, no tenía segura una estrategia para vencer en le gimnasio. La Agilidad de su Fletching se empezaba a debilitar y causaba mas dificultad a la hora en que Surskit lo atacaba con Escaldar o Rayo Hielo, otra desventaja a favor de Violeta.

-Fletching, ¡usa Picotazo y corrompe su Rayo Hielo!- Después de todo, la araña volvería a usar aquel ataque, pero ahora la pajarito pokemon iluminaba su pico a dirigirse a ese movimiento con astucia, por un momento, se vio la ala de esta congelarse en el aire, pero eso no la detuvo, sino que uso su última oportunidad de usar Agilidad y aumentó su velocidad para moverse a un lado y seguir con el atentado siendo seguida por el rayo blanco

-¡Ustedes pueden!- Shauna sonreía al ver a la ave volar a una gran velocidad escapando de el ataque, motivo por el cual apoyaba a su amigo de verdad.

-¡No te dejes Calem Ganes!- Y el que Darien le diera ese mismo apoyo nombrándole por su nombre lo hacia sentir mas alentado, al igual que a su Fletching.

-¡Dale con todo!- La pajarito no dudo y se lanzó de frente a Surskit mientras ejecutaba aun su movimiento tipo hielo,

-¡Picotazo!- Una vez mas iluminaba su pico para chocar al tipo insecto directo en la sien, para que Violeta quedara boquiabierta por la velocidad del impacto; había sido demasiado incluso para sacar a Surskit del campo y mandarlo a volar con espirales en sus ojos.

Kalm saltó de alegría mientras llamaba a su fiel amiga a su brazo, esta voló a donde su entrenador le hablaba para frotar su pico con su mejilla

-Lo logramos Fletching, ¡eres genial!-

Violeta se vio en la necesidad de llamar a Surskit de nuevo a su pokeball, con una sonrisa aceptaba su derrota ante el joven procedente de ciudad Lumious

-Te felicito Kalm, eres un buen entrenador. Te confieso que solo tres personas me han logrado vencer, aparte de ti-

-¿Y esos quienes son?- Preguntó con curiosidad el castaño

-Es una linda pareja de novios que vienen de la institución en Symphoni y un chico de hace un año- Kalm sonrió con esa información, ahora sabía que tenía rivales

-¡Entonces loa venceré!- Exclamó emocionado para que la fotógrafa del gimnasio le diera la medalla que le correspondía

Una vez fuera, los jóvenes se dieron a la tarea de analizar la situación, empezando por la medalla que Shauna no había conseguido

-No podré vencer este gimnasio solo con Froakie, pero ella es mi amiga y no la cambiaría por nada- Decía Shauna cabizbaja y viendo la pokeball de su inicial

-Ella me importa-

-¡No pierdas los ánimos Shauna!- Exclamó Kalm a su lado

-Bueno, Kalm tiene razón, después de todo, no solo está este gimnasio- Darien comentó a su otro lado. Los tres caminaban en el parque de la ciudad, en el cual las personas caminaban como en cualquier sitio

-Luego de aquí, hay un segundo gimnasio del tipo roca, ahí Froakie tiene la ventaja- Explicó el pelinegro a ambos chicos, quienes lo vieron con alegría

-No solo a ti te beneficia venir en el viaje- Shauna se animó a decir, luego empezó a correr hacia el centro

-¡Divirtámonos por lo que queda del día!- Pero en su corta carrera chocó con alguien, este se movió un poco, pero la castaña pareció rebotar en él

-Discúlpame- Dijo la persona levantándola del suelo, donde cayó sin querer luego de chocar

-No, discúlpame tú a mi por no ir viendo- El sol hizo reflejo en el joven que estaba parado frente a ella y se vio a una persona salir detrás de él

-¿Estás bien Tierno?- Un chico peli naranja se presentó con una cámara colgándole del cuello

-Claro, no fue nada Trevor- Era una persona robusta y de complexión mediana; se rascaba la nuca apenado por la preocupación de su amigo mientras Shauna lo veía

-¿Estás bien Shauna?, ese golpe no te lo esperabas- Detrás de la joven castaña llegó Kalm en compañía de Darien, quienes seguían en calma luego de ver el accidente de su amiga

-Si- Respondió apenada la chica, volvía a la realidad de estar en una salida con sus amigos.

-Siento lo del incidente, me llamo Tierno y este de aquí es Trevor- Dijo jalando a su amigo a su costado

-Soy Calem Ganes, pero pueden llamarme Kalm-

-Soy Darien Quesada- Los chicos extendieron sus manos y se saludaron en turnos,

-Bueno, yo me llamo Shauna, es un gusto- La castaña ocultaba detrás de sí sus manos mientras los chicos la veían casi enternecidos

-Es una chica linda- Comentó Tierno con unos corazones en los ojos, a lo cual la joven se sintió alagada y apenada a la vez

-Gracias, supongo-

Mientras tanto, a las afueras de ciudad Fluxus...

El día pasaba largo ante los ojos de cierto joven que se encontraba sentado en el suelo, aun habiendo pasado días desde aquel incidente, no se sentía capaz de olvidar con facilidad lo que sencillamente era inevitable. Si bien era su amiga, no podía negar que se sentía incómodo al verla, sabiendo aquellas palabras que había recitado aquel día.

Su fiel Charizard llegaba a su lado con un gusto inigualable, se sentía mas fuerte y diestro para combatir inclusive contra legendarios, aunque bueno, ya lo había hecho... Capacidad o no, a él también le afectaba el estado emocional de su entrenador, no por nada le había tomado cariño durante esos entrenamientos y combates como su pokemon estrella, pero su actitud no era la misma de siempre, por algún motivo se veía agobiado de estar así, como si nada le importase. Acordemos que él también presenció el gesto de la chica con quien entrenaba, pero tal cual entrenador, era un denso para saber lo que eso significaba para ambos, pues también incumbía en el resultado de su Mega Evolución, pero era aun así un tema que no comprendían a ciencia cierta.

"No tengo el valor..." Un extraño cansancio invadía al chico, pero corporalmente era todo un hombre, la falta de emoción no era lo suyo en lo absoluto, pero por la misma razón, había estado siendo alguien muy diferente, alguien a quien no le empezaba a importar ya que quedara fuera de aquella competencia entre secundarias.

-Hola- De entre los arbustos, una chica esperaba, pero salió por preocupación. Había pasado cerca de una hora desde que él estaba sentado en el suelo, cosa que la hacía sentir mal

Alain no contestó, quizá no habiendo notado la presencia de la peli negra frente a él, pero aun así sucumbía en su mente lo que ella aseguraba sentir, sintiéndose de nuevo extraño al tener que pensar en ello. Alzó la vista en señal de haberse dado cuenta de que ella estaba ahí

-Hola Diantha- Su semblante serio volvió, cerró los ojos en busca de quedarse solo, a pesar de saber que eso seguramente le haría mal a su amiga, o quien sabe, quizá ya no tenía ni el derecho de verse llamada así

-Este... ¿Estás bien?, ya, ya tiene algo que no te veo- Nerviosamente veía que el chico no respondía de nuevo manteniendo ese rostro de seriedad con frialdad. Pasó un minuto, muy largo para la estudiante de tercero, pero él seguía quieto y sin movimiento o palabra suya en el ambiente. Su Charizard lo veía también extrañado, deduciendo qué le pasaba para que estuviera así, pero ni él podía saber con exactitud

Al cabo de minutos, la peli negra se empezó a preocupar aun mas, sabiendo muy bien el quizá daño mental que tenía en ese momento. No aguantaba mas verlo así, le importaba demasiado aquel chico, pero si su bien implicaba en ese momento su retirada, con disgusto lo haría, pero esperaba que quizá se decidiera pronto y por no quedar fuera de la competencia entre secundarias, aunque eso la conllevara a quedar mal ante todos los que le apoyaban. Lentamente se dio la vuelta y empezó a caminar, no llevaba ni un gramo de alegría, pero se esbozaba una cara triste en ella al saber que ya lo había perdido

-No me has perdido Diantha...- Paró el paso, ¿le había leído la mente o qué?

-Aún lo pienso- Y con eso retomó su caminar con tristeza, aunque tenía que admitir que le había alegrado saber eso de él mismo.

Con un suspiro, encontramos a Ash en el bosque junto a Torracat, veía cómo el felino de gran tamaño olfateaba para buscar; se preguntaba cómo se le olvidaban esas cosas que lo ayudaban de gran manera, como que su pokemon gato podía buscar con él las bayas Tamato al ser un tipo fuego... En ese momento quería una compañía con la cual charlar, pero no conocía a nadie de los alrededores, ni mucho menos tenía el número telefónico de alguien, puesto que cuando adquirió el aparato, no sabía ni llamar, por lo cual no le vio importancia a registrar algún número que fuese conocido, mas que el de sus amigos en Alola, obviamente; pero igual no tenía sentido llamar a aquellos por dos motivos,

1.- Se podría decir que estaban en conflicto con lo de los ultra entes

2.- Era de noche en aquella región.

En una canasta, el pokemon inicial de Alola echaba las bayas que iba encontrando, y sin que su entrenador diera cuenta, comía una que otra que hallaba.

Al cabo de minutos, dio por terminada la labor de recolector, y por ende volvió al pueblo en donde su novia esperaba paciente a que él llegara con el encargo...

Justo ahí, Serena veía a su amiga estar literalmente roja, en esos momentos soñaba despierta en lo que haría una vez estando en ciudad relieve, ¿cómo realizaría su primera participación?, aun no tenía mucha experiencia, pero entrenar tampoco era lo suyo, mas aun teniendo solo a Fennekin en su equipo. No la despreciaba, después de todo, nadie es inmune a las enfermedades, incluyendo a pokemon por igual que por personas. Pasó por su mente la vez que vio un perfourmer en TV, había sido cuando Aria había conseguido la corona de Kalos, ella estudiaba en la secundaria de ciudad Loto en la misma región, Kalos

-¿Cómo estaría bien?- Se preguntaba viendo el techo, ese era un campo en el que había sido proclamada como de las mejores por la Directora de la secundaria, cosa que injustamente era cierta. Aquella señora le había hecho quedar mal ante quizá toda la secundaria...

-¡Ya llegué!- En ese momento, el azabache de las marcas Z entró en la sala, y Serena vio como sostenía una canasta de bayas rojas

-¿Las lograste encontrar?- Él asintió con una sonrisa en el rostro, entonces las dejó al lado de la camilla de la zorrito, tomando una y dándosela

-Tenemos que apurar el paso, ya perdimos dos días- Comentaba mientras le daba la fruta a la pokemon, quien respondía con una sonrisa y un chillido, signos de que estaba haciendo efecto inmediato.

-Bien, veo que has traído las bayas. Significa que con unas cuantas, Fennekin regresará a la normalidad- La enfermera Joy entró con un pokemon a la misma sala y lo puso al lado de Fennekin, este estaba inconsciente y malherido

-Muchas gracias, y perdona por la pregunta, ¿que le paso?- Serena apuntó al pokemon, era un Pichu

-A este pequeñin lo trajo una niña, parece que a sufrido de múltiples ataques tipo tierra- Ash también se acercó a ver, el ratoncito le recordaba a algo, pero no sabía con exactitud qué

-Esperemos que se recupere pronto, pero gracias por preocuparte-

La pareja salió del cuarto, y así decidieron salir del centro pokemon rumbo a su siguiente aventura. Pikachu iba feliz en el hombro de Ash, y Serena llevaba en sus manos la pokeball de su compañera, quien descansaba de su enfermedad...

En el transcurso del camino, no hubo mucho interesante, las cosas iban en calma para ambos jóvenes, quienes a decir verdad, iban mas callados. Por su parte, Ash ideaba cómo sería vencer en el siguiente gimnasio, ¿cómo haría su novia para hacerlo?, quizá era tiempo de que consiguiera un buen tipo de pokemon... Pero Serena no pensaba igual, no tenía la mas mínima idea de cómo haría su debut en los perfourmance, ni siquiera tenía segura la idea de participar. Aun miraba la pokeball de su inicial, ¿sería posible participar solo con un pokemon?, en todo caso, estaba por decidirse a solo ser espectadora

-Serena- Su compañero de viaje le habló

-¿Si?- Y ella volteó a verlo con curiosidad, su sonrisa se esbozó cuando sus miradas se conectaron, creando un momento quizá mágico

-¿Has pensado en capturar pokemon?- La chica negó con simpleza, pero algo dentro de ella la llevó a cuestionarse el por qué de la cuestión

-Bueno, para enfrentar gimnasios, se me hace mas divertido hacerlo con mas de un pokemon, así ideo estrategias y puedo mejorar- Pikachu sonrió desde su hombro recordando a sus compañeros de equipo en distintas regiones, el ratón recordó a cada uno en ese momento

-¿Tienes más pokemon aparte de Pikachu, Lycanroc, Torracat y Froakie?- El chico se rascó la nuca ante la pregunta, hasta para él se le hacía memorable cuando capturaba a un pokemon, y en su mente abundaban los recuerdos ya mencionados con añoranza de que muchos no los tuviera ahí

-Si, a lo largo de mis anteriores viajes, tuve la oportunidad de hacer amigos y capturar pokemon. El hecho de que no los tenga aquí es por que quiero que mis actuales amigos demuestren su fuerza como es debido- Serena escuchó eso en cierto tono malo, pero comprensible a final de cuentas. Tenía sentido que hiciera eso con ellos

-¿Habrá oportunidad de que los conozca?- El rose de sus manos era constante, pero a falta de costumbre, ambos se ruborizaban sintiendo las puntas de sus dedos hacer contacto,

-Claro que sí Serena- Pero a final de cuentas, él terminó agarrando su mano por completo mientras sonreía, ella se estremeció pero lo disfrutó, algo lo hacía mas que perfecto.

No hubo mas palabras, pero al cabo de unos minutos pudieron apreciar una ciudad a la lejanía, logrando divisar sus edificios y calles. Ash exclamó lleno de alegría, y Serena comenzó a correr aun tomando la mano de su amado.

Lamento mucho la tardanza, me doy cuenta de que esto se me dificultará después del gimnasio, aunque ya tengo bien planeado lo que pasará una vez llegando.

Espero que ahí sigan, ahora si se viene lo bueno de aquí...