Lo de siempre: ¡yo solo traduzco! Esta historia pertenece a kate882 :)

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Punto de Vista de Jay

Empecé a irme, hasta que me di cuenta de que iba hacia el edificio de los guardianes. No podía permitirle ir a donde estaba mi madre. Oh, iba a llegar tardísimo a clase.

- Hey, camarada, ¿dónde vas? - le pregunté yendo hacia él. Me miró intentar alcanzar su ritmo, y paró.

- ¿Qué ha pasado con eso de no hablar a los extraños? - me dijo alzando una ceja.

Así que es de él de donde obtuve la habilidad de hacer eso. Uf, más cosas en común con él.

- Cambié de opinión - repliqué.

Me miró con cautela, lo que no me sorprendió teniendo en cuenta cómo acababa de tratarle. Esperó a que siguiera hablando. Me devané los sesos en busca de algo que decirle. Pensé en algo casi inmediatamente.

- ¿Me enseñarás a luchar? - Le miré suplicante. Como si necesitara su ayuda.

- Aprendes a luchar en el colegio y también tienes a tu madre para que te enseñe; y si la memoria no me falla, ella es buena luchando - declaró, con su máscara de guardián puesta.

- Ya, pero tú enseñaste a mi madre, ¿no? - le pregunté poniendo ojos de cachorrito (los cuales me salían muy bien).

Él vaciló.

- Sí, yo le enseñé a tu madre, pero aun así ella puede enseñarte - me dijo. Como si no lo supiera. Mi madre me entrenaba todo el tiempo.

- Ya, pero… hay un problema - traté de sonar renuente. Creo que funcionó, porque parecía curioso -. ¿Puedes guardarme un secreto? - Él asintió.

Era el momento de probar mi habilidad para decir mentiras. Odiaba mentir, pero tenía que hacerlo en ese momento.

- Hay un matón en la escuela y quiero defenderme mejor. - Dije.

Él me miró fijamente a los ojos; y para ser sincero, era un poco espeluznante.

- No me mientas - dijo simplemente.

¡Mierda! Ese hombre realmente era mi padre si podía detectar una mentira tan fácilmente.

- Hablando de la escuela, ¿no deberías estar allí? - preguntó echando un vistazo a mi mochila.

- Bueno, técnicamente debería, pero quería hablar contigo - dije sonriendo. Le odiaba. Estaba arruinando mi plan para detenerle.

- Puedes hablar conmigo más tarde. Ahora deberías ir al colegio.

No se me ocurrió ninguna excusa, pero me quedé allí un poco aunque supiese que no importaba. Hoy era el día libre de mamá, así que estaría en casa.

- ¿Por lo menos me acompañarás? - Le puse los ojos de cachorrito otra vez. Suspiró y empezó a caminar a mi lado. Increíblemente aún me quedaban dos minutos para llegar a clase y corrí tan rápido como pude, murmurando un adiós al pasar.

Cuando entré en clase Fui directo hacia donde estaba mi mejor amigo, Brody.

- Tenemos un problema - declaré sin sonreír.

Se dio la vuelta cuando oyó el tono serio de mi voz. No era normal que un niño de siete años hablara tan serio, y era aún más raro en mí.

- ¿Qué pasa? -Preguntó poniéndose serio también.

Él tenía el pelo rubio oscuro y ojos verdes. Era unos varios centímetros más bajo que yo, pero podía ser igual de intimidante.

- Mi padre ha vuelto.

Brody sabía todo lo que había pasado con mi madre y mi padre. Frunció el ceño.

- Acabo de hablar con él, y estoy bastante seguro de que ahora va a ir a hablar con mi madre.

- Entonces, ¿cuál es el plan? - me preguntó.

- ¡No lo sé! - le susurré.

Punto de Vista de Dimitri

Creo que fue una de las mayores sorpresas que me he llevado cuando ese niño me llamó camarada como Roza solía hacerlo y que luego me contara que era su hijo. Además, me confundía. Primero era amable, luego me insultaba, después me mentía y por último volvía a ser amable.

Fui al edificio de los guardianes y pregunté por la habitación de Rose. Llegué allí enseguida y di tres golpes rápidos en la puerta.

Rose abrió. Pude ver el dolor en su expresión, pero no sorpresa. Estaba tan hermosa como siempre, incluso después de ocho años.

Tenía la música puesta.

So how do you expect me

To live alone with just me

Cuz my world revolves around you

It's so hard for me to breath

Tell me how I'm supposed to breath with no air

Can't live can't breath with no air

It's how I feel whenever you ain't there

It's no air no air

Get me out of here and the water so deep

Tell me how you gonna be without me

If you ain't here I just can't breath

No air no air

(Cómo esperas que yo / Viva solo conmigo misma / Porque mi mundo gira a tu alrededor / Me es tan difícil respirar / Dime cómo se supone que debo respirar sin aire / No puedo vivir, no puedo respirar sin aire / Es lo que siento cada vez que no estás / No hay aire, no hay aire / Sácame de agua, el agua es tan profunda / Dime cómo vas a estar sin mí / Si no estás aquí no puedo respirar / No hay aire, no hay aire)

Era prácticamente como me había sentido mientras estaba lejos de ella. La canción encajaba perfectamente y realmente deseaba que otra cosa lo hiciera también.

- Conocí a tu hijo - fue la primera cosa que cruzó por mi mente. Alzó sus cejas al oír eso.

- Pensé que estaría en la escuela. Así que, ¿qué es lo que quieres, Guardián Belikov?

Que se refiriera a mí de esa manera dolió. Llevaba su máscara de guardiana puesta, pero pude ver el dolor en sus ojos.

- Solo quería habla contigo - dije intentando evitar que mi máscara de guardián se tambalease. El enfado brilló en sus ojos.

- Pues yo no quiero hablar contigo.

Iba a cerrarme la puerta en la cara cuando hice la pregunta que llevaba torturándome desde que supe quién era la madre de Jay.

- ¿Quién es el padre de Jay?

Evité que cerrara la puerta poniendo mi pie.

Me di cuenta que esa era la pregunta que no quería que le hiciera y me pregunté por qué.

- Si no mueves tu pie de ahí cerraré la puerta con él en medio - dijo.

Dudé, pero moví mi pie. Ella cerró la puerta y juraría que oí unos sollozos que me rompieron el corazón, porque sabía que era el causante de ellos. Salí del edificio y fui en busca de la habitación de Lissa. Tal vez ella me diera algunas respuestas.

Lissa abrió la puerta, y su sonrisa desapareció en cuanto me vio. ¿Me odiaban todo los que conocían a Rose? Porque eran un montón de personas.

- ¿Qué es lo que quieres, Dimitri?

Por lo menos no me llamaba Guardián Belikov.

- Quiero saber quién es el padre de Jay - dije. La sorpresa pasó por su cara antes de que pusiera su expresión en blanco.

- Pregúntaselo a Rose, aunque no te lo dirá. Se limita a repetir que es un guardián con el que tuvo una aventura de una noche - Lissa dijo.

- Pero lo sabes - repliqué. Era imposible que Lissa no lo supiera.

- Sí, pero no tengo derecho a contarte eso. Si Rose quiere que lo sepas te lo contará. Ahora, por favor márchate antes de que me vea forzada a llamar a seguridad.

Nunca había oído a Lissa hablar con ese odio y esa amargura. Siempre era muy agradable. Sin embargo, me marché. ¿Cómo iba a resolver esto?

¡Podía preguntarle a Jay! Era solo un niño, no debería ser tan difícil de convencer. Desgraciadamente, estaba en el colegio.