No me pertenece nada... La historia es de kate882

Punto de Vista de Dimitri

Sabía exactamente por qué había dicho eso. Al menos tenía que tratar de explicárselo, antes de que esa psicópata me parara otra vez.

- Rose, no quería decir eso. Tasha está usando com-

No pude decir nada más. Tasha salió de entre las sombras. No entendí cómo podía haber sombras en un día tan brillante como este.

Vi un brillo de conocimiento pasar por los ojos de Roza. Nunca había estado más agradecido a la extraña conexión que manteníamos. Le dio una mirada dura a Tasha, y me pregunté si iba a tener que evitar que matara a un Moroi.

- Le dejas libre o no vacilaré en contarle todo a la reina. Por si se te ha olvidado, la compulsión es ilegal - dijo en voz baja. Había un tono peligroso en sus palabras que me hizo estremecer, aunque no estuviera dirigido hacia mí.

- ¿Y qué pasaría si la usara en ti e hiciera que no recordaras nada de esto? - dijo Tasha poniendo un poco de poder en sus palabras.

Rose soltó una carcajada sin humor.

- No puedes usarlo en mí. Soy shadow-kissed. Solo los usuarios de espíritu pueden compelerme. Así que sugiero que te marches. No solo de aquí, sino de la corte. Ahora.

Rose dio un paso más cerca de ella cuando no se movió. Tasha fue más inteligente de lo que le pensaba. Corrió.

Rose se dio la vuelta hacia mí.

- Creo que tenemos que hablar- dijo.

Asentí. Ella empezó a caminar hacia el otro lado de la corte.

- ¿Dónde vas? - le pregunté mientras rápidamente me ponía a su lado.

- A casa. Jay debería oír esto también. Tú eres su padre después de todo. Tiene derecho a saber por qué creció sin ti.

Tenía razón.

Punto de Vista de Jay

Me desperté. Mamá no estaba en casa. Eso significaba que Dimitri había venido mientras estaba durmiendo. Me dirigía hacia la puerta en el momento en que se abrió. Mamá entró con Dimitri.

- ¿Qué está pasando? - pregunté.

Siempre era el último en enterarme de las cosas porque tenía siete años.

- Tu padre tiene algo que contarnos.

Abrí la boca asombrado. ¡Él lo sabía!

- Me lo hiciste ver la última vez que nos encontramos - dijo simplemente.

Fruncí el ceño, pero me senté en una silla del salón. Mamá y 'papá' se sentaron también.

Dimitri parecía nervioso por mi presencia y mi madre estaba nerviosa también por lo que él tenía que decir.

- Cuando dejé a Roza fue porque Tasha vino. Había estado practicando su compulsión y me obligó a irme y ser su guardián. Intentó que yo fuera algo más, pero su poder tenía un límite. Rose, cuando dije que nunca dejaría a mi hijo - ¿Y qué voz había tenido yo en eso? ¡Yo quería que se fuera! - me refería a que nunca te dejaría a ti tampoco. A menos que quisieras que me marchara. - Dijo la última frase muy quedamente.

- ¿Y qué? ¿Piensas que puedes hacer daño a mi madre y volver ocho años más tarde?

Cuando terminé estaba prácticamente gritando.

- ¡Jay!- mamá dijo, instándome a callarme.

Asentí. Comprendía que no había dormido lo suficiente todavía y no me daba cuenta de la magnitud de lo que estaba diciendo. Probablemente sería mejor esperar hasta por la mañana para empezar a gritar - si todavía quería gritar entonces.

- Lo siento - murmuré -, pero si no os habéis dado cuenta, me lo habéis contado en mitad de la noche.

Ambos asintieron.

- Dimitri, no sé qué responder a esto - dije.

- Todavía te amo, Roza - él dijo.

Dios mío, ¿querían que oyera eso?

- Dimitri, creo que Jay tiene razón en algo - ¿la tenía? -. Necesito pensar sobre ello y estas horas de la noche no son el momento para hacerlo - dijo.

Oh, gracias al Señor, no iba a tener que ver a mi madre montándoselo con él. Habría sido asqueroso.

Dimitri asintió se marchó después de desearnos buena noche, a lo cual yo no respondí.

Mi mente daba vueltas a todo lo que habíamos hablado. La compulsión era ilegal. Y si el amor era tan fuerte como decían las películas, les podía partir en pedazos. No debería basar mis conocimientos en películas, pero era lo mejor que podía pensar en este momento.

Le dije buenas noches a mi madre y me dirigí a mi habitación. Acabé acurrucado en las escaleras. Da igual, mi madre me llevaría a mi cuarto.

Punto de Vista de Rose

Después de llevar a Jay a su habitación- se había dormido en las escaleras - llamé a Lissa. Después de unos cuatro timbrazos respondió.

- ¿Rose, qué pasa? - preguntó adormilada.

- Tenemos que hablar - dije simplemente.