¡Dejad algún comentario porfa! Que así no animáis a traducir... Ya sabéis: decid si os gusta, si no, si hay algo en la traducción que puedo mejorar...
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 :D
Punto de Vista de Dimitri
Flashback
- ¡Dimka! - Dijo Tasha con entusiasmo.
Me abrazó con fuerza y yo correspondí a su abrazo con una sonrisa.
- ¿Has decidido si quieres ser mi guardián? - me preguntó.
Odiaba decepcionar a mis amigos, pero no podía dejar a Roza.
- Lo siento, Tasha, pero no puedo.
Su expresión decayó un poco. Luego, el enfado y el poder nublaron su mirada.
- Vas a ser mi guardián. Vas a dejar a Rose. Le vas a hacer creer que ya no la amas. Que me amas a mí.
Sentí la compulsión y supe lo que estaba haciendo, pero nada pude hacer para detenerla. Su poder era muy fuerte.
- ¿Por qué me estás haciendo esto? - Nunca antes había oído tanto dolor en mi propia voz, ¡y todo lo que hizo fue reírse!
- Porque quiero que seas mío.
Empezó a usar su poder otra vez y fui forzado a caminar hacia el gimnasio donde sabía que estaba Rose.
- Hola, camarada - dijo Rose alegremente.
Tenía puesta mi máscara de guardián, pero no por elección propia. Rose notó que algo andaba mal enseguida.
- ¿Pasa algo? - preguntó con preocupación.
Estaba tan hermosa ahí parada. Llevaba el pelo suelto y vestía unos pantalones cortos con una camiseta de tirantes roja. Me fijé mucho en ella, sabiendo que podría no volver a verla nunca.
- Rose, me marcho - dije. No eran mis palabras, sino Tasha hablando a través de mí.
Rose abrió su boca para decir algo, pero la volvió a cerrar. Las lágrimas sin derramar brillaban en sus ojos, pero yo sabía que no iba a llorar enfrente de mí. Le había hecho mucho daño, pero Rose preferiría morir antes que dejar que lo supiera.
- ¿Por qué? - dijo en un susurro cargado de dolor y traición. Me rompió en pedazos saber que yo era la causa.
Pude sentir el poder de Tasha haciéndose más fuerte para conseguir que las siguientes palabras salieran de mis labios. Eran palabras que nunca pensé que diría.
- Porque no te amo. Ahora amo a Tasha. Nunca estuvimos destinados a estar juntos.
Quise morir cuando vi el dolor que trataba de ocultar.
- ¡Está bien, si eso es lo que sientes! - gritó antes de salir corriendo al borde de las lágrimas.
Una vez se hubo marchado caí sobre mis rodillas y sollocé más que nunca. Tasha apareció aplaudiendo. Le miré tan fríamente como pude a través de mis lágrimas.
- Nunca voy a amarte - le dije.
- Yo creo que harás lo que yo diga. Esa fue una gran actuación, aun así. Casi me llegó al corazón - se burló. Empecé a creer que no tenía corazón -. Y ahora venga, vámonos. Tenemos que hacer varias cosas antes de irnos y tú ya has estado llorando más de diez minutos.
¿Tanto tiempo? Nunca había llorado tanto.
Segundo flashback
Había ido a la tienda sola. Me acerqué silenciosamente a la puerta. Era la primera vez en un año que me dejaba solo. ¿Era posible? ¿Podría finalmente salir de este lugar? Era mi infierno particular. ¿Podría volver con mi Roza? ¿Me dejaría ella volver a su lado?
Ya tenía la mano en el picaporte.
- Para - dijo ella compeliéndome -. ¿Dónde crees que vas?
Me forzó a girarme y mirarla a la cara. Tenía que decirle la verdad, no me quedaba otra opción.
- Me estaba marchando para encontrar a Rose.
Sentí su mano en mi cara arañándome la piel.
- ¡Ella ya no te ama! ¡Te odia! ¡Y yo te quiero conmigo! ¿Por qué no puedes entenderlo? - me gritó.
- ¡Tú no puedes amarme! ¡No amas a nadie! Si me amaras me dejarías marcharme. Me habrías dejado quedarme y ser feliz. ¡No me estarías haciendo esto! Amo a Rose. Si ella ha dejado de amarme es tu culpa. Me hiciste dejarla. Me hiciste herirla.
Dije la última frase en un susurro y si Tasha hubiese sido humana no me habría oído.
- ¿Por qué no? - Me gritó tratando de quitarme la camisa.
- Porque no te amo - dije tan calmadamente como pude.
- Lo hiciste con Rose - dijo el nombre de Rose goteando veneno. La miré con tanta fiereza como pude, pero parecía no tener efecto en ella.
- Sí, lo hice con Rose porque la amaba - dije en voz baja.
- Tienes que superarlo. Ahora seguro que te odia tanto como te he dicho antes.
- ¡No me importa! ¡No pienso traicionarla! - le grité.
Traté de liberarme, pero su poder me mantuvo donde estaba. No podía moverme.
- Dime que me amas - ronroneó.
- Te amo - dije inexpresivamente. Me sentí horriblemente mal, pero no pude refrenar las palabras.
Fin de los flashback
¿Podría ser realmente libre? ¿Podría volver con Rose? Lo dudaba seriamente.
Todo por lo que podía pedir es porque mi hijo me perdonara y Roza me permitiera entrar en sus vidas.
Era todo lo que podía esperar y llegados a este punto, esperanza era lo único que me quedaba.
