Capítulo 3: Una nueva amistad

"Sin importar cuan negro pinte el futuro, siempre habrá una pincelada de esperanza"

La suerte parecía cambiar favorablemente para Hinata, luego de un mes de sentirse como una autentica marginada en esa escuela, logró entablar el primer contacto humano real con sus congéneres. Un logro importante teniendo en cuenta su nula habilidad social y el hecho de que se tratara precisamente del chico que hasta ahora consideró inalcanzable.

Nada de ello hubiese sido posible, de no ser por la intervención de Uchiha-san, aún pensaba en cómo agradecer la valiosa oportunidad que gracias a él pudo verse realizada, en ello pensaba cuando a sus espaldas escuchó una voz llamándola.

Sinceramente sorprendida, Hinata miró extrañada a las dos jóvenes que se le habían acercado, que alguien le dirigiera la palabra y supiera su nombre ya era algo extraño de por sí, sin embargo, le hablaban con tal familiaridad como si la conocieran de toda la vida, pues a penas contestó un par de preguntas, entablaron sin mayor esfuerzo una conversación con ella.

- Me sorprendes Hina-chan, hace un mes que te transfirieron y ya tienes el primer lugar de tu clase, tendré que cuidar mi promedio o no tardaras en superarme – apuntó la joven de distintivo cabello rosa que desde un principio se dirigió a ella por su nombre – aunque no sé… – prosiguió – no tienes pinta de ser muy inteligente, seguro que Shikamaru volvió a quedarse dormido a la mitad del examen y por eso saliste primera, tuviste mucha suerte – Hinata no pudo responderle, ya que la compañera de la pelirosa (que ya no le resultaba tan simpática como al principio)la secundó.

- Su cabello es muy lindo ¿no lo crees Sakura? – con cierta malicia tomó el cabello suelto de Hinata, admirándolo burlona.

- Tienes razón Karin, imagino que lo cuidas mucho ¿no? – sin esperar respuesta, Sakura prosiguió – lástima que tu piel sea tan pálida, serías bonita si no lucieras como una moribunda, ¡dios!, que horribles ojeras – un agudo pinchazo le atravesó el pecho al escucharla, dejándola muda.

- Cierto, la primera vez que la vi pensé que era un fantasma que vagaba por los sanitarios o algo así, te juro que hasta escalofríos me dieron – Hinata no supo qué responder a comentarios tan hirientes, confundida de sobremanera al ser ofendida sin motivo por las desconocidas, que siguieron inmisericordes con sus críticas.

- Lo que no acabo de entender es ¿por qué te vistes como si tuvieras sobrepeso?, está bien que seas algo llenita, pero ese uniforme te queda enorme ¿o es acaso que no encontraste algo de tu talla?

- Y ese corte de cabello tan anticuado… ¿retrocedimos treinta años en el tiempo y no me di cuenta?

- Terrible, ni aunque me lo propusiera podría verme tan grotesca, eres un desastre de pies a cabeza.

- ¿P-por qué…? – a punto del llanto y aun sabiendo que tenía perdida la batalla por descontado (Hinata era su más duro juez, lo que le decían era verdad y lo sabía), hizo acopió del poco valor que le quedaba y decidió hacerse notar – ¿por qué me dicen esto?, yo no les he hecho nada.

- No es personal Hina-chan, solo queremos hacerte un favor y que entiendas tu situación – prosiguió Sakura, sin quitar en ningún momento la dulce sonrisa del rostro. Hinata no se atrevió a decir más; amedrentada por los insultos de las chicas, incapaz de sostenerles la mirada, desvió los ojos al suelo, entonces Karin la tomó fuertemente de la barbilla, obligándola a verse en el espejo donde ambas se reflejaban.

- Mírate bien… – señaló cruelmente – ¿realmente crees que un chico podría fijarse en una persona tan sombría e insignificante?

- ¡No!, ¡Ya basta por favor! – se soltó brusca del agarre y al ver como Sakura se acercaba nuevamente a ella, retrocedió instintivamente.

- Sé lista y toma mi consejo Hinata-chan – ya no pudo retroceder, si lo hacía quedaría atrapada en uno de los cubículos sanitarios. Sakura lo notó de inmediato y sin contenerse la tomó por los hombros, susurrándole amenazadoramente al oído – aléjate de Sasuke-kun si no quieres de veras lamentarlo – al declarar su advertencia, la empujó dentro del cubículo logrando que casi cayera de bruces sobre el excusado. Antes de que Hinata pudiera reincorporarse la puerta del cubículo se cerró frente a ella, quedando atrapada dentro.

Por más que suplicó le abrieran, Hinata fue ignorada, y justo cuando pensó que nada peor podría ocurrirle y su situación no podía empeorar, literalmente sintió como una cubeta de agua helada le caía encima.

No pudo más, su ánimo finalmente se quebró y las lágrimas afloraron a sus cristalizados ojos perla, frustrada al no saber la causa de la injusticia que se cometía con ella, entre quedos sollozos y abandonada la esperanza, sus suplicas finalmente fueron escuchadas.

- ¡Suficiente!, ya lograron lo que querían así que déjenla en paz – en cuanto la enérgica voz se dejó oír, la puerta del cubículo fue abierta.

Sin creérselo, Hinata vio a una samaritana alma extenderle amablemente la mano, invitándola a salir de ahí. Hipnotizada por la belleza del genuino ángel salvador, tomó su mano sin dudar, siguiendo tras la bellísima joven de rubios cabellos.

- No te metas en nuestros asuntos Ino – antes de poder cumplir su cometido de ponerla a salvo, Karin se antepuso en el camino, obstruyendo la salida. Ino soltó la mano de Hinata, adelantándola un paso, en actitud protectora.

- Yo me meto donde me da la gana, así que te suplico amablemente te quites del medio – objetó autoritaria la rubia, sin dar muestras de tenerle miedo a la terrorífica pelirroja.

- ¿Y qué pasa si me niego? – Karin no cedió pese a la amenazadora presencia que Ino imponía.

- Te quitaré del medio a la fuerza – sentenció sin trasmitir en su voz la menor duda.

Ambas chicas se miraron desafiantes, augurando un encarnizado enfrentamiento de voluntades. Sakura debió anticiparlo y sin perder tiempo se interpuso entre sus amigas.

- ¡Deténganse ahora mismo! – sentenció tajante – ¿Qué te pasa Ino?, ¿Por qué la defiendes?

- En estos momentos, Hinata-chan es muy valiosa para mí…, ella no es lo que creíamos – incomoda, desvió sus preciosos ojos aguamarina a un lado, dándoles una explicación a grandes rasgos. Su reciente encuentro con Sasuke no le dejó elección, debía recuperarla sana y salva, costase lo que costase.

«Luego de escuchar la disparatada confesión de ambos rubios, Sasuke se palmeó instintivamente la cabeza, molesto por su estupidez, pero sobre todo renegó de Ino y sus intrigas, algo que no tardó en hacerle saber.

- ¿De dónde demonios sacaron que esa chica me gusta?, apenas si la conozco… – en todo momento Ino se escondió tras Naruto, temerosa del momento en que Sasuke desatara su ira – no seré yo quien arregle las cosas, te lo advierto Yamanaka, más te vale que solucionar este ridículo malentendido, si esas fanáticas le hacen algo a Hyuuga-san, te aseguro que no me desquitaré con ellas, sino contigo.»

- De acuerdo…, la dejaremos por ahora – Karin accedió más relajada, abriendo el paso para que ambas chicas pudieran seguir – sin embargo, será la única advertencia que recibirás Hyuuga – y justo cuando Hinata se creía segura, un fuerte tirón de cabello casi la hace caer – si no te alejas de Sasuke, un corte de cabello gratis será el menor de tus problemas.

- Yo no estaría tan segura Karin – Ino se adelantó diligente a Karin, apartándole la mano con fuerza – sería mejor si hiciéramos de cuenta que esto no pasó y dejan de molestar a Hinata-chan – protectora, atrajo a Hinata, rodeándole los hombros con un brazo.

– Que ridículo, ¿por qué haríamos algo así? – intervino Sakura.

– Creo que no nos estamos entendiendo – Ino cambió su voz juguetona, poniéndose seria al respecto – no se los estoy sugiriendo…, tómenlo como un favor especial a su antigua líder, de lo contrario, si ustedes o alguna chica del club vuelve a ponerle un dedo encima a Hinata-chan, no respondo de lo que pueda pasarles.

- ¿Es una amenaza? – Karin se puso tan seria como ella.

- Por supuesto que no, yo no amenazo… – hizo una dramática pausa, antes de patentar su ultimátum – es un hecho que así será… –Karin y Sakura se sintieron recelosas del posible significado de sus palabras – por el bien de nuestra amistad espero no tener que llegar a esos extremos, pero si insisten en meterse con Hina-chan no me quedará otro remedio que jugar mis cartas, a diferencia de ella yo si puedo ponerlas en su lugar.

- Estás muy equivocada si crees que te tenemos miedo – no muy convencida de sus palabras, Karin se aventuró a mantener su postura.

- Karin, no lo hagas más difícil, inclusive las chicas que cuidaban de la entrada lo entendieron y se fueron de inmediato, si sabes lo que te conviene harás lo que digo.

- Te recuerdo que podemos jugar el mismo juego, nosotras podemos delatarte por lo que has hecho y… – rebatió Karin, recibiendo un aplauso entusiasmado de la Yamanaka que cortó al acto la amenaza.

- ¡Bravo Karin, eres muy valiente! – y para que no quedara lugar a duda de su intención, remarcó sus palabras con hechos – te atreves a retarme aun sabiendo que tengo un video tuyo totalmente ebria y bailando semidesnuda en el karaoke. Me pregunto ¿qué dirían de nuestra respetada presidente del consejo estudiantil si subiera el video a internet y pasara el link a todos en la escuela?, supongo que a la directora y a tus padres no les haría mucha gracia – antes de que Karin pudiera lanzarse como una fiera sobre ella, Sakura la retuvo, sin poder impedir que Karin profiriera todo tipo de improperios contra la rubia – no creíste que dejaría el club sin tener un seguro de vida ¿o sí?, tengo suficientes pruebas en mis manos para que expulsen a todos los miembros de su club... aún te falta mucho para superarme Kari-rin.

- ¡Sal de aquí Ino!, te damos nuestra palabra de no hacerle nada – exclamó Sakura desesperada, no sabía por cuánto tiempo más podría contener la furia de Karin.

- ¡Suéltame! ¡Voy a arrancarle uno por uno sus cabellos oxigenados!

- Agradezco su amable cooperación, ¿lo escuchaste Hinata?, eres libre – Ino no dio importancia a sus palabras y salió del lugar sin prestarles mayor atención.

-¡Estúpida Ino! ¡LA ODIO!

- Ya, Karin-chan, ella tiene razón, con enojarnos no ganamos nada – expresó Sakura en calma – Ino es astuta, sabe demasiado de nosotras para ir en su contra. De cualquier modo no podrá protegerla por siempre – agregó maliciosa, captando la inmediata atención de su compañera.

- Y cuando Ino se descuide… – siguió el hilo como si le leyera la mente.

- Nosotros estaremos ahí – completó Sakura, dándolo por hecho.


Una vez consideró estar lo suficientemente lejos, Ino retomó la palabra, dirigiéndose indiferente a Hinata, quien goteando de pies a cabeza, seguía de cerca sus pasos, pesarosa al recordar lo que le habían hecho las abusivas chicas.

- ¡Qué alivio!, pensé que no llegaría a tiempo – parloteaba la rubia, ignorando el malestar de su compañera – se pasaron… mira que mojarte con el frío que hace – al no recibir ninguna respuesta, Ino, acostumbrada a no ser ignorada, giró sobre su eje, prestando por primera vez atención en Hinata. Ésta se había quedado atrás por un par de pasos – ¿qué sucede Hinata-chan? ¿por qué te detienes?

- Yo… no entiendo ¿por qué me pasó esto? – expresó tímida, con las mejillas ligeramente sonrojada e irradiando un aura tan pura y desvalida que Ino no pudo menos que enternecerse con su linda apariencia. Culpable, se puso a su lado, tratando de minimizar el asunto sin delatarse por ello.

- Tranquila Hinata-chan, no fue tu culpa…

- Entonces ¿por qué esas chicas dijeron cosas tan desagradables sobre mí?

- ¿Cómo te lo explico?... – comprendiendo que Hinata no olvidaría el asunto, buscó una explicación convincente sin quedar en evidencia – digamos que son algo obsesivas cuando alguien se acerca más de la cuenta a Sasuke-kun… – algo hizo un clic en su cabeza al escuchar el nombre, no le dio importancia antes, pero al pensarlo detenidamente recordó que las otras chicas mencionaron un par de veces al mentado 'Sasuke-kun' – la pelirroja cuatro ojos es la presidenta, y la frentona de cabello rosa es la vicepresidenta de su club de fans.

- Ya veo…, pero… ¿quién es ese Sasuke-kun del que tanto hablan? – declaró con genuina inocencia.

- No bromees conmigo, los vi charlando ayer en la mañana, antes de iniciar las clases – haciendo memoria, Hinata se dio cuenta que ciertamente a parte de Naruto-kun habló con otra persona ese día, al atar los cabos sueltos todo se aclaró. Así que Sasuke era el nombre de ese chico, pensaba averiguarlo, pero nunca creyó que le trajera tan desagradables consecuencias hacerlo.

- Si te refieres a Uchiha-san, se equivocan, él no me gusta – le aclaró antes de generar otro malentendido.

- Oh, ya veo, él no te… – se detuvo a media frase, impactada con lo que acabada de escuchar – ¡¿QUÉ?! – la explosiva reacción hizo a Hinata retroceder un paso, dudando de la salud mental de la explosiva rubia – ¡¿te sientes bien?!

- S-si… – balbuceó al ser zarandeada inmisericorde por la ya no tan cuerda chica.

- Sasuke-kun es el chico más codiciado de la Academia, ¡qué digo de la Academia!, ¡del distrito entero! – haciéndola a un lado, durante un lapsus de tiempo la antigua Ino se posesionó del cuerpo de la rubia, regresando a ser la fanática que desde la escuela elemental tenía a Uchiha Sasuke como su máximo ídolo.

- No digo que no sea atractivo, es solo que a mí ya me gusta otro chico… – balbuceó Hinata en voz tan baja que creyó no la escucharía, comenzaba a dudar si debía confiar o no en Ino.

- Eh… ¿Otro chico? – Ino, que pese a todo tenía un agudo oído, regresó nuevamente su atención a la peculiar joven – ¿cómo? ¿le que le gusta alguien más? – No pudo indagar al respecto, había olvidado por completo que no estaba sola en su búsqueda.

- ¡Ino! – un escalofrío que nada tenía que ver con el clima recorrió la espalda de Hinata, paralizándola en su sitio – qué alivio, la encontraste. Fue buena idea separarnos para buscar – antes de que la aludida pudiera responder, al percatarse del lamentable estado de Hinata, la exagerada reacción de Naruto la obligó a callar – ¡¿pero por qué estás mojada Hinata-chan?!

- Este… yo… yo… – incapaz de hilar una frase coherente, la Hinata atolondrada salió a flote, algo que no le pasó desapercibido a Ino, ciertamente le pareció tímida al principio, pero apenas apareció Naruto lo suyo se volvió extremo.

- ¡Hace frío en los corredores!, ¡ponte mi suéter antes de que pesques un refriado! – impulsivo por naturaleza, Naruto no dudó en quitarse la prenda señalada para cubrir a Hinata

- ¡No!... Es… estoy bien, enserio – roja hasta las orejas al prácticamente ser obligada a tomar el ofrecimiento, Ino observó en silencio la interacción de ambos y no tardó mucho en dar con la respuesta del extraño comportamiento de Hinata, si Sasuke-kun no era el objeto de interés de la Hyuuga, por proceso de eliminación significaba que… no logró llegar a la respuesta, de la nada ocurrió algo que ni ella pudo prever, la integridad física de Hinata fue afectada y esta vez el club de Sasuke nada tenían que ver.

Sin remedio Hinata cayó sobre los brazos de Naruto, aturdida luego de recibir un fuerte golpe en la cabeza por un objeto redondo que rebotó a unos pasos de ellos. Aturdido, Naruto la estrechó entre sus brazos, evitando que la Hyuuga se desplomara al suelo, mientras Ino se llevaba las manos a la cabeza, incrédula con lo que acababa de ocurrir.

El dueño del balón de basquetbol responsable del desafortunado incidente no tardó en hacerse presente, y mientras Naruto trataba de reanimar a Hinata, fue Ino quien enfrentó al chico que corría a toda prisa a su encuentro, preocupado luego de haber fallado de blanco.

- ¡SI SERÁS IDIOTA KIBA!, ¡mira lo que hiciste! – recriminó la rubia perdiendo los estribos – ¡¿tienes idea de todo lo que tuve que hacer hoy para tenerla a salvo?!, ¡Y DE LA NADA APARECES TÚ ZOPENCO Y LO ARRUINAS!

- ¡Bah!, no tengo la culpa de que no se haya quitado del medio – se dio la vuelta tratando de restarle importando a la chica que yacía inconsciente en los brazos de Naruto, noqueada por su balón.

- Siempre evadiendo tu responsabilidad – no logró hacerlo por mucho, el chico que venía tras él materializó lo que Ino y Naruto pensaban.

- ¡Cállate Shino!, tú eras mi objetivo en primer lugar – acorralado, a Kiba no le quedó de otra que volverse contra su mejor amigo.

- No recuerdo haberte dicho que la lanzaras, no tenía por qué recibirla, además está prohibido jugar en los pasillos – patentó el abstraído chico, bajo sus gafas oscuras y el serio semblante, no se podía saber lo que pasaba por su cabeza.

- ¡QUERÍA GOLPEARTE IDIOTA, NO QUE LA RECIBIERAS!

- ¡¿QUIEREN CALLARSE DE UNA VEZ?! – Increíblemente fue Naruto quien terminó por poner paz de por medio, sin percatarse de que Hinata comenzaba a tomar conciencia de sí misma – lo más importante ahora es llevar a Hinata-chan a la enfermería – Hinata sintió nuevamente desfallecer al percatarse de la corta cercanía que compartían ella y Naruto. Como impulsada por un resorte, puso distancia, empujándolo a un lado.

- ¡No!…, ¡no hace falta Naruto-kun!, ya… ya estoy bien… – la cabeza dolía punzante, pero si se quedaba al lado de Naruto volvería a colapsar y esta vez nada tendría que ver el golpe en la cabeza.

Poniéndose dificultosamente en pie, dio un par de tambaleantes pasos, se sentía tan mareada que todo le daba vueltas, pero no podía darse el lujo de mostrarse débil, no lo hizo aun cuando la cara de Ino y Naruto adoptaron un gesto de genuino terror y no paraban de decirle que se detuviera, contrario a lo que ella creyó, no tardó en averiguar el por qué, un nuevo choque se produjo, su cabeza rebotó con el hombro de alguien, desestabilizándola. El intenso dolor de cabeza y el desequilibrio lograron hacerla ceder de nuevo, precipitándose ya sin sentido hacia atrás.

Hinata no supo más de sí misma, ni de las manos que al sostenerla por los hombros detuvieron su caída, mucho menos tuvo noción de cuando esas mismas manos la tomaron con sumo cuidado para cargarla en brazos ante la incrédula mirada de los ahí presentes, no, no supo nada más, ni si quiera se enteró de la molesta expresión de aquel que justo ahora la cargaba en vilo.

- Y bien, ¿qué pasó aquí? – la voz de Sasuke se escuchó más fría de lo normal, sin titubear, tres pares de ojos se fijaron acusadores en la persona de Kiba.

Confundido, no pudo articular palabra, ¿desde cuándo Uchiha Sasuke mostraba interés por algo?, después de todo, el niño bonito de la Academia Konoha nunca se preocupaba por nadie más que por sí mismo ¿o no?

Continuará…


(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos favor de dejarlos en un review, gracias =3)

Nota de Salem:

Gracias por todos los comentarios en el capítulo anterior, por fin pude actualizar, comienzo a creer que esta historia tiene una maldición encima, cada vez que intento continuarla, algo pasa que lo impide =o, como sea, en el siguiente capítulo finalmente podré avanzar y salir del estancamiento en que se quedó el doujin hace más de un año, saludos y nos leemos hasta entonces ;-D